Capitulo 3.

Los entrenamientos continuaban; los chicos del Nankatsu estaban aprendiendo a llevar a todos lados a su nuevo amigo; el balón. A algunos les costó trabajo, a otros no tanto... las llegadas tarde al salón iban disminuyendo. Luik iba en otro salón, pero se llegó a topar en el pasillo a Ryo, Manabu compañía, que estaban castigados por llegar tarde, lo curioso, es que todos traían en los pies un balón. Fue cuando se decidió antes de que se fueran a entrenar, preguntarles al respecto.

- hola chicos!

- hola Luik, que milagro!.- contestaba Ozhora mientras le pasaba el balón

Ryo se acercaba y preguntaba: "jugarás?". El pequeño Nakata, de estatura un poco más alta que Ozhora con la cabeza negó tal posibilidad, pero enseguida comentó: me he fijado que últimamente traen los balones, acaso es un entrenamiento?

- SÍ, Roberto nos indico que lo trajéramos a toda hora...en la comida, en la cena, en la cama...hasta en el baño.- decía Ryo

- sí, él es mi mejor amigo, hasta me baño con él .- decía risueño Tsubasa ante la risa de Ryo y los demás (Nota: sí existe una imagen)

- ni te burles Ryo, que la otra vez que te fui a buscar al negocio de tus papás, me dijeron que te estabas bañando con un balón y un pato de hule .- le dijo Manabu provocando el sonrojo de aquel y la risa de los demás, incluida una sonrisa de Luik muy sencilla

Después de broma y broma, los chicos le comentaron a Luik la razón del balón; el fin era mejorar para el torneo entre los colegios que se llevaría acabo dentro de poco y en el cual, Genzo había desafiado a Tsubasa, o más bien, una revancha.

- ese Wakabayashi...no sabe perder...

- ah, con que así se llama el portero de gorra y vestimenta invernal a pesar que estamos en verano?.- musitó Luik con un tanto de ironía

- jajaja, exacto!; ese presumido de Wakabayashi...solo porque cree que su equipo es el mejor, piensa que ya puede hacer lo que quiera.- comentaba furioso Ryo

- tranquilo, verás que lo venceremos; tenemos buen equipo!.- dijo positivamente Tsubasa ante la risa cortada de Manabu

- anda Luik... por qué no quieres jugar? .- preguntaba Sanae que llegaba incorporándose

- no es que no quiera.- le respondió este cabizbajo y haciendo una mueca de tristeza con la boca -pero, los apoyaré desde las gradas!.-

- oye, que tal si le decimos a Roberto que hable con tus papás adoptivos?.- sugería el astuto de Manabu lo que provocó en todos una sonrisa de oreja a oreja, incluyéndose el pequeño Nakata que mostró unos ojos brillosos; su sueño era jugar un partido en grande, 11 Vs 11; peleando por obtener la victoria.

- bueno, que tal si por hoy estás en un entrenamiento, si quieres por mientras puedes observar! .- lo invitaba Tsubasa mientras dominaba muslo y muslo el balón a lo que Nakata aceptó y todos fueron corriendo hasta la cancha de entrenamiento y al llegar: - vaya que sí eres rápido!.- hablaba Ozhora al ver a Luik como el único que le mantuvo el paso...con todo y el balón que Manabu le había prestado

- es que, pues... desde niño me ha gustado jugar, pero de alguna manera me ven frágil y siempre están al pendiente si me lastimo, imagina la primera vez que me metí un raspón casi cortada por caerme, mis padres adoptivos estaban super preocupados...por eso, no quieren que juegue, porque creen que soy débil .- es lo que pensaba Luik Nakata, aquel niño que como Tsubasa demostraba que tenía un buen potencial escondido, pero que a causa de sus padres, no le dejaban practicar en un equipo.

- uf, vaya que sí corres rápido.- decía Ryo, el tercero en llegar al lugar.

De repente, a lo lejos se escuchó la voz de una mujer: "luik, ven acá".- no era una voz enfadada, o alguien había gritado enfurecido, era una voz con una tonalidad tranquila.

- chicos, es mi mamá...creo que esta vez no podré entrenar con ustedes, lo siento.- y fue así que Luik regresó el balón a Manabu, y con los pies arrastrando se dirigió hasta donde estaba su mamá.

- nos vemos!.- le gritó Ozhora, quien a cada instante se preguntaba "cómo era posible que a un niño no le dejaran jugar...". Fue entonces cuando mientras los chicos seguían preparándose para enfrentar al equipo de Genzo, Luik recibía una vez más el mismo sermón de sus padres: "luik, sabes que no puedes jugar...no queremos que te pase algo y que también le pase algo a algún otro niño si te llegas a cortar o raspar.- por alguna extraña razón, siempre ellos mencionaban las palabras "cortar o raspar", nunca decían "golpear", quizá para ellos era lo mismo, para Luik también, o al menos eso pensaba

continuará...

Nota: gracias por sus lecturas.

Samael. no lo hago largo porque así es la trama :D, y de la enfermedad...pues es la tarma P si quieres leer uno largo mío, puedes leer "Encuentro´s", está bastante largito, pero está entretenido, sino, pregúntale a Lily de Wakabayashi xD