Capítulo 4

el día estaba apunto de finalizar, de hecho en el entrenamiento ya habían terminado; caminaban Roberto y Tsubasa por el mismo camino presenciando el atardecer, ambos charlaban y caminaban mientras daban pases en corto con el balón.

- oye Tsubasa, y has visto a Luik?.- preguntaba Hongo mientras se rascaba la barbilla
- no, desde aquél día no lo hemos visto, incluso...ni al colegio ha ido.

En eso, pasaron junto a un señor de sombrero y un chico que en sus pies también ya tenía un balón de soccer; ambos se saludaron sin conocerse: "hola"

Al llegar a la casa Ozhora, Tsubasa le pidió de favor a Robeto que fuera hablar despúes de cenar con los padres de Luik.
La esposa del Capitán ya terminaba de preparar un delicioso estofado del cual Tsubasa lo miraba como lobo hambriento (y cuándo no?)

- esperate hijo, no seas impaciente!.- reprendía un poco la madre a Tsubasa
- pero...es que ya está.- contestaba aquel mientras hacía unos gestos de niño con deseos de acaparar toda la cena.

- bien Tsubasa Ozhora...esta vez te demostraré que nadie me puede anotar gol; te venceré.- decía aquel joven portero con timbre de enojo.

- entonces?...irás a hablar con los padres de Luik?.- insistía Tsubasa a cada momento
- hijo, deja que Roberto cene tranquilamente.

- de acuerdo, en cuanto termine, iré a hablar con los padres de Luik.- decía Hongo después de pasar el alimento
- genial!.- gritaba Tsubasa mientras con sus pies movía el balón que ya se encontraba en el suelo
- Tsuby, tienes que jugar hasta en la comida con el balón?.-
LA respuesta ante tal cuestionamiento del niño genio fue levantar su balón y ponerlo en el asiento lo que provocó la risa de los presentes.

Después de terminada la cena, Tsubasa ya ayudaba a su madre a alzar la mesa; esa fue la condición de Roberto mientras iba a hablar con los padres de Luik. Fue entonces que salió de la casa, camino un poco hasta llegar a la casa de los Nakata y tocó la puerta 3 veces. "parece que nadie está".- Roberto apunto de retirarse ya hacía cuando esuchó que abrían la puerta, era el pequeño Luik.

- Roberto, que gusto!.- decía el niño con una sonrisa de aquellas cuando un sueño se te hace realidad.
- hola Luik, estarán tus padres?.- preguntaba Hongo mientras le regresaba la sonrisa al pequeño que ya estaba en su piyama y con el balón en los pies.
- no, salieron de viaje...está solo la nana de mi padre, pero...ya está muy anciana y está dormida.

- ah, ya veo...pero, todo está bien, me dice Tsubasa que no has ido al colegio.
- ahh, pues...enfermé un poco del estómago, no debí comer unos dulces...pero ya estoy super bien.

- bueno, crees que mañana puedas ir al partido, me vendría muy bien un auxiliar.- le proponía el ex jugador brasileño al chico lo que provocó en aquel una alegría enorme y una brillantez en esos ojos verdes no típico de un japonés.

- sí!. no creo que haya algún problema, invitaré a la nana, de todas maneras, ella es un poco más flexible y estoy seguro que me dará permiso.

- muy bien asistente...entonces, te espero mañana desde temprano...sirve de que también convives con los chicos y pues...ya me retiro, buenas noches.

- allá estaré puntual, buenas noches Roberto, porfavor dale mis saludos a Tsubasa y dile que no faltaré.

Hongo caminaba de regreso con las manos en los bolsillos y pensando en que a Luik le estaban limitando cierta felicidad.

En casa de Luik, Nakata ya subía a su habitación pateando el balón, sacó debajo de su cama un baúl ni muy grande, ni muy chico, lo abrió y de él obtuvo un marco de fotografía de sus padres biológicos: "mamá, papá... no jugaré mañana, pero seré asistente del que fue el gran jugador brasileño...me da mucho gusto que la plegaría haya sido escuchada y me hayan ayudado a convertirla en un sueño hecho realidad...de ahora en adelante...les pediré que me den una oportunidad para poder jugar..." con estas palabras, Nakata daba un beso a ese marco donde se encontraba una foto de sus padres cuando antes de que se casaran; guardó su baúl, se acostó en la cama sosteniendo aquel retrato, y con una sonrisa se quedó dormido.

continuará...

Nota: Bueno, me han ya comentado que Luik les recuerda mucho a Jun Misugi; si bien es cierto padece de "algo", también es cierto que al menos Jun sí disfrutó el jugar, incluso desde antes que padeciera del corazón.

Luik no ha jugado porque sus padres adoptivos le prohíben, mientras que a Jun…ese niño terminó saliéndose con la suya xD

Gracias por sus lecturas.

Samael, gracias por su comentario en Encuentro´s; ha sido la única que se dio cuenta de que al parecer no ha acabado, yo dando la impresión y usted el término de "inacabado". (bueno, son pocas las que lo han leído). Excelente observadora, próximamente (no sé cuando) estará una continuación ;). (aunque debo serle sincera y desde la secundaria no escuchaba el termino de pasado indefinido e imperfecto 9 , pero eso me hizo recordar muchas cosas del Español que tengo olvidada, muchas gracias.)