Capitulo 7
Luik corría a paso normal mostrando sus tacos y mirando a toda la banca cuando de pronto lo ven caer. "PUF""
los chicos se acercaron para ver si estaba bien. – Luik, cómo te encuentras!-
- ouch...el pasto me metió sancadilla...me he doblado el tobillo.- decía Nakata entre risa, nerviosismo y tratando de que la lágrima no saliera
Roberto se acercó para ver al niño que ya se encontraba sentado - mmm...déjame revisarte...te duele esto? –
- ouuch...! -
Un silencio rodeo ese momento mientras Hongo inspeccionaba y hacía movimientos del tobillo de Nakata... – mmm, me temo que también te has lastimado-
Luik al escuchar aquellas palabras fue cuando el miedo le llegó...sus padres lo iban a regañar, quizá a castigar pues bien la advirtieron que debía tener cuidado...también pensaba en que le llamarían la atención a la nana por intentar dejarlo jugar...ya imaginaba las palabras de sus padres : "te lo dijimos...qué desobediente eres...estarás castigado y ni al patio podrás jugar" La tristeza invadió en ese momento el pequeño mientras que los demás se preocupaban en cómo iban a encontrar a un jugador.
Enseguida, dos chicos argumentaban que podían jugar, pero ninguno de ellos pertenecía al Nankatsu, en ese momento, mientras aquellos dos disputaban un balón para mostrar quién era mejor, un niño de pelo castaño se apareció. – yo puedo jugar...-
- pero, tienes que estar en el Nankatsu- se escuchó por ahí mientras Roberto llevaba a Luik a sentarse a la banca
- estoy inscrito en el Colegio, soy nuevo, acabo de llegar, mi nombre es Misaki Taro – fue entonces que corrió y les quitó el balón a los otros dos niños, mostrando así la facilidad de conducción que tenía Misaki.
- vaya...eres bueno, dónde aprendiste a jugar futbol?.- preguntó Ozhora
- aquí y allá...mi padre es pintor y debido a eso, juego mucho al fútbol con mi mejor amigo.
- Luik, mi niño Luik...qué te pasó?.- era la nana que ya había llegado
- mmm, me lastimé – respondió el pequeño con una voz en corto y baja; una respuesta llena de nerviosismo y miedo .
La nana le preguntó si podía caminar, Luik sentía que no podía, pero tampoco podría demostrar que de verdad le dolía mucho, así que tomó el valor y coraje suficiente para caminar...el dolor era inmenso, él hacía unas muecas, respiraba profundo y entonces cojeando lograba caminar hasta donde se encontraba su nana. –me tengo que ir Roberto, fue un gusto poder ser tu asistente-
- seguro que puedes caminar?.- preguntaba Ryo mientras empezaba a quitarse el uniforme para dárselo a Misaki.
- sí, estoy bien, no es nada...bueno chicos...espero que ganen y pues nos vemos en el colegio.
Fue así que Luik soportando el dolor caminó con ayuda de su nana dejando atrás lo que podría haber sido una excelente oportunidad...ahora, habría que esperar la reacción de sus padres.
Salieron del estadio, la nana pedía un taxi mientras Nakata trataba de contener el llanto.
- estás bien mi niño?-
- sí nana, gracias...
Abordaron el taxi que los llevaría hasta la casa, Luik miraba por la ventana desde el asiento, su mente se invadía de inmensos pensamientos y escenas, poco a poco sus ojos verdes se llenaban un poco de "lágrimas detenidas". Al llegar a la casa, la nana lo ayudo a caminar.
- nana, quiero ir a mi cuarto -
- no quieres comer algo hijo?.-
- no, gracias...voy a descansar el tobillo...sabes cuándo llegan mis papás?.-
La nana le sonrió y le acarició el cabello –no lo sé, esperemos que no lleguen hoy, porque así nos irá a ti y a mi, jejeje-
Luik sacó una breve sonrisa, enseguida dio un beso a aquella nana anciana y paso a pasito subió hasta su cuarto, abrió la puerta, se introdujo a aquel lugar en el cuál las paredes estaban un tanto vacías, invadía casi en su totalidad un tapiz de coches que estaba pegado a la pared, un poster de un Ferrari era lo único que tenía colgado, se recostó boca abajo en su cama, miró por la ventana, agarró su almohada y soltó el llanto en silencio.
No era por el dolor, aunque solo sentía como si el corazón le fuese a salir por el tobillo...su llanto se basaba en que sus padres tenían razón...era débil y tenía que tener cuidado, su llanto era porque el sueño que tenía no podría cumplirlo... pronto, eso se volvió en coraje. –maldita la hora en que me gustó el fútbol! maldita la hora en que nací...todo un niño débil...ojalá me hubiera muerto yo y no mi madre...ojalá hubiera muerto yo y no mi padre...maldito el momento en que llegué a este mundo!- Luik se había enfadado, su llanto seguía pero ahora sus sentimientos eran de rabia...se puso de pie, un tronido se escuchó y se desequilibro un poco...miró su balón que estaba en el suelo...agarro vuelo y lo pateo... – maldito balón! - disparó hacia la ventana rompiendo el cristal.
Justo en ese momento sus padres adoptivos bajaban del taxi cuando vieron salir por el cuarto de Luik su balón seguido de un grito; ambos dejaron caer las maletas y corrieron, la nana al escuchar el tremendo cristalazo salió de la cocina... los tres ya subían por el pasillo, el padre fue el primero en llegar a la puerta, pero ésta tenía el seguro.
- Luik!...Luik!- al instante se percataron de que algo le había pasado a Luik, pues no no respondía ni escuchaban nada.
- háganse para atrás...voy a tumbar la puerta – dijo el padre al saber que no había llave de repuesto, y con una patada de frente, quebró un poco la madera, así siguió hasta lograr romperla y poder entrar...
- luik...luik...hijo!... – decía la madre mientras se acercaba a él y se agachaba pues ya se encontraba éste en el suelo con un poco de fragmentos en la cara la cual estaba con sangre. Nakata estaba inconsciente, no reaccionaba ante las llamadas de sus padres y la nana.
-
Vaya...que agradable lugar...aquí no me duele el tobillo...aquí siento...siento una paz que me llena por completo...aquí me siento bien...podría vivir aquí...hasta tengo un balón de futbol tengo...jugaré un rato... Luik corre, se quita a uno, burla a otro...oh, un oponente le llegará rudamente...Nakata salta evitando así la barrida del contrario...se acerca a la portería...el portero es...nada más y nada menos que Genzo Wakabayashi..., Nakata está a punto de llegar al área contraria pero...oh... Tsubasa y Ryo se le plantan enfrente...Luik aumenta la velocidad y ve como Ryo se le barre, pero fácilmente logra esquivarlo...Nakata se enfrenta a Ozhora...en el mano a mano...lo consiguió... Nakata con esfuerzo a logrado evitar la marcación de Ozhora...ahora solo queda Wakabayashi...Nakata llega...llega... dispara y...es un...GOOOOOOLLLLLLL!...ahhh...el estadio grita el nombre de Luik, Luik, Luik...ey, por qué todo ha desaparecido?...donde quedó el estadio, dónde está Genzo, Tsubasa y Ryo?...bueno, aún tengo mi balón, él nunca me dejará...
- oye Roberto...ya viste en la casa de Nakata...hay una ambulancia que está por irse.- decía Ozhora y rápidamente corrió hasta el lugar seguido por Roberto. No pudieron acercarse mucho, auque Ozhora vio a su mamá y llegó con ella. – pero qué paso? .- preguntaba inquieto Tsubasa.
- no estoy muy segura, pero algo le pasó a Luik hijo...estaba yo lavando los platos cuando escuché un vidrio romperse seguida de un grito, cuando salí, vi a los padres de Luik soltar las maletas y correr hacia su casa...tiempo después vi llegar la ambulancia, pensé que Luik estaba con ustedes.
- así fue...hasta que llegó su nana y luego se lastimó el tobillo.- respondía Roberto quien empezaba a preocuparse por el pequeño Nakata al imaginar la reacción del niño después de tener la posibilidad de jugar y enseguida lastimarse.
- que crees que haya pasado Roberto?
- no lo sé Tsubasa, de verdad no sé ni qué pensar, no tengo idea de que le pudo pasar.
- mira..allá está su balón!.- Tsuby corrió y lo levantó...era el balón de Luik que estaba ahí en el suelo abandonado, de repente miró a lo alto de la casa viendo así la ventana rota. – la señora Ozhora, Tsubasa y Roberto regresaron a su casa, Ozhora era el último en entrar a ella, confundido veía el balón y la ventana, pero no lograba entender qué fue lo que había pasado.
Tal preocupación le entró a su interior que ya no pudo disfrutar de que el San Francis y el Nankatsu habían empatado y que fusionarían las selecciones, de que hizo una excelente combinación con Taro Misaki y ya se había escuchado que eran una buena pareja futbolística.
No dijo nada durante la cena, de verdad se había puesto a pensar qué es lo que sucedía con Luik...su madre y Roberto notaron ese silencio de Tsubasa a comparación de otras cenas... al terminar de comer, él recogió su plato, incluso lo lavó, se despidió y subió a su habitación peloteando el balón de luik por las escaleras. Abrió la puerta de su recámara que estaba tapizada de posters relacionados al futbol...se recostó mirando al techo y siguió pensando mientras con los pies jugaba...
Continuará...
