LLEVARTE CONMIGO

Por GabYxA

PARTE 14

Uno de los capítulos más cortos e intensos de Llevarte conmigo. Me resultó complicado pues no tenía mucho tiempo para terminarlo y otras veces la inspiración me abandonaba por completo. Increíblemente me gustó mucho el resultado pues desvié un poco la línea original… Espero que también sea de su agrado. No olviden dejarme sus reviews.
GabYxA

"Desconfianza y traición"

Las calles de la ciudad habían desaparecido. No era la primera vez que se encontraban con aquél tipo de paisaje: algunos años atrás habían cruzado por un desierto de hielo parecido a aquél. Habían muerto la última vez. Sintieron un escalofrío al ver los peligrosos témpanos de hielo obstruyéndoles el camino.

Sailor Moon pudo reconocer, entre el miedo de sus amigas, el suyo propio. "Estaremos bien" dijo con un hilo de voz.

La tormenta continuaba sobre de ellas. Una corriente de viento helado amenazaba con derrotarlas. Les era complicado seguir; la garganta les ardía y el pecho les dolía profundamente. Intentaban tomar fuerzas de las palabras de su amiga, pero estaban muriendo y se resistían a caer de rodillas. Unos pasos más y pudieron ver la borrosa forma de la Torre a la que se dirigían.

"Todavía no comienza la pelea y noten la condición en que me encuentro" dijo Healer burlándose de sí misma por los pasos tan cortos que daba "Este frío no es normal" murmuró para sí misma, frotándose los brazos.

Las ideas se habían detenido hasta ese momento "¿De dónde viene esto?" preguntó Venus pues antes no se había planteado aquella cuestión.

"¿Has sido tú?" preguntó Maker con un dejo de ironía, arqueando las cejas. Sailor Moon hizo un movimiento negativo. Maker le sonrió por un segundo.

Neptune entornó los ojos. Dudó un instante. "Debe ser el renovado poder de Beryl. Debemos tener cuidado con ella si no queremos terminar como los demás" dijo débilmente.

"Somos más fuertes—" objetó Jupiter peligrosamente.

"No podrá hacer más daño" confirmó Fighter clavando la mirada en la espalda de Sailor Moon.

"Esta vez será diferente" coincidió Plut con un suspiro. Ella era la única quien sabía el verdadero significado de aquello. Se concentró en sentir nuevamente la presencia de su Reina en la rubia o acaso confundía la esencia que en ella encontraba.

Sailor Moon se sentía agotada y no quería si quiera pensar en el paso del tiempo. Perdía la esperanza y la fuerza con que protegía a las demás; su voluntad comenzaba a ceder, pues pudo notar el esfuerzo que las demás hacían por permanecer de pie.

Se detuvieron al pie del majestuoso edificio. "Perfecto¿ahora qué?" preguntó Mars mientras llegaban al lugar sugerido anteriormente "¿Debemos esperar o llamarla?" molesta y congelada hasta los huesos.

Nadie contestó, permanecieron en un solo lugar cerca de un cuarto de hora. El cielo estaba completamente cerrado.

Fighter aprovechó la oportunidad, caminó hasta la rubia y tomó su hombro. "Debía regresar hoy" dijo frente a ella, y antes de que Sailor Moon pudiera hablar, interrumpió. "Debes confiar en su promesa" tomó sus mejillas. Sintió el miedo circulando por su sangre y la soltó disimuladamente. "Recuerda que él siempre regresa" dijo forzando una sonrisa.

"Tengo tanto miedo" dijo Sailor Moon levantando la vista "No permitas que nada malo me pase" murmuró a su oído.

Fighter bien pudo notar su angustia y desconfianza, así también el dejo de egoísmo en su voz.

El viento cambió bruscamente de dirección y el cielo se abrió nuevamente. La nieve y la lluvia se detuvieron y podían escuchar el eco del silencio. Una tormenta eléctrica estaba por estallar en el cielo oscuro.

"Protejan a Sailor Moon" dijo Saturn con la voz entrecortada y una terrible punzada en la frente. "No lo permitan..." Reconoció todo aquello como parte de su sueño y se mantuvo firme en su lugar, pues sabía lo que seguía.

Una silueta oscura descendió acompañada de energía. Sailor Moon sintió multiplicado lo que había sentido días anteriores. El cielo se caía sobre su espalda, aquél viento le absorbía la energía, el aire que respiraba era denso y su esperanza e ilusión se oscurecían. Perdió las fuerzas, cerró los ojos, respiró una vez más y cayó de rodillas al suelo. Las demás formaron una guardia cerrada.

La mujer volvió a reír. "¿Realmente creen que formándose a su alrededor podrán protegerla?" no llegó hasta el suelo. "Han olvidado que su Princesa es sumamente débil—"

Alguien más acompañaba a la mujer. "Estúpida e ingenua, como todos los habitantes de este planeta" terminó Jadeite con los brazos altaneramente cruzados.

"Rapsodia acuática de—" pero el ataque regresó peligrosamente hacia las Sailor Scouts, quienes lo esquivaron, descomponiendo el círculo al saltar en todas direcciones.

Jadeite sonrió triunfante.

"¡Mercury, tonta!" gritó Plut, al tiempo que soltaba la espalda de Sailor Moon y avistaba rápidamente si no había ocurrido un daño mayor.

"La última vez no fue tan difícil derrotarlos, y en cambio, les fue muy difícil regresar¿no es así?" retó Mars. Después cambió su voz, haciendo fuerza en la mandíbula "¿Cómo pudieron manipularla de esa forma?" cuestión que la intrigaba hondamente.

"No fue nuestra iniciativa" explicó Jadeite pacientemente. "El infierno que vivió, permaneció despierto en su memoria y en sus sueños" caminó hasta ellas. "Una buena oportunidad que mi Reina supo bien aprovechar." comenzó a reír con cinismo. "Su Princesa siempre ha sido obsesivamente impulsiva" mirándola casi con lástima.

Beryl sonrió al contemplar la ciudad. "Has hecho un buen trabajo, Serenity" viendo fijamente a la aludida. "Nunca has dejado de sentir ese miedo a perderlo todo. Me temes, pues sabes que puedo quitarte lo amas en cualquier momento" disfrutaba como nunca tener razón en sus palabras.

Inesperadamente, Sailor Moon se adelantó a las demás. "No tienes que agradecerlo. Lo único que he sentido hacia ti ha sido odio" dijo levantando la voz "Todos los días he vivido con él, y ha aumentado a cada segundo" las Sailor Scouts se impresionaron, nunca habían escuchado aquellas palabras por parte de su amiga "Fue este rencor lo que te hizo volver" aún haciendo fuerza en el rostro.

"Odio y miedo..." meditó Beryl "Y todos pensaban que su Princesa era un ser puro y perfecto" rió una vez más. "Agradezco tus debilidades, Sailor Moon. Ahora podré recuperar lo que siempre me perteneció" afirmó con decisión.

Los rayos de energía cayeron sobre la ciudad, después la concentró en sus manos y no dudó en arrojarla contra ellas. Un edificio se derrumbó antes de sentir por completo la fuerza del ataque. "¡Tus amigas serán las primeras en morir!" la energía llegó hasta ellas con potencia, sintieron dolor y escalofrío por todo el cuerpo.

"¡Estrella de Sailor Maker!"

"¡Maker, no!" gritó Jupiter demasiado tarde, pues al momento de interponerse, Jadeite hizo un movimiento con su brazo y dirigió una terrible cantidad de energía negativa directo a su pecho. Jupiter golpeó una piedra con su espalda.

"Infierno estelar de—" pero el otro rechazó del mismo modo su ataque, y a cambio lo encerró en un campo de fuerza; el espacio se hizo pesado, Healer no pudo mantenerse en pie.

"Debieron irse cuando pudieron. Si están con las Sailor Scouts, correrán su misma suerte" dijo Jadeite con resentimiento.

Una voz desafiante y presuntuosa replicó. "Que así sea, entonces" gritó Fighter, de pie a un lado de las demás. "¡Láser de estrella fugaz!"

"¡Rapsodia acuática de Mercurio!"

Se unieron los dos ataques en contra de Jadeite, pero difícilmente lograron atravesar la barrera de energía que aquél había formado para su protección, y en cambio, se hizo más poderosa.

"¡Maremoto de Neptuno!"

"Grito mortal" pronunció Sailor Plut, logrando, al fin, debilitar el escudo.

Jadeite cedió unos pasos hacia atrás, visiblemente molesto y maltrecho.

Sailor Moon avanzó hacia él sin distraer su vista de la mujer, que esperaba impaciente sobre de ellas. "No eres muy poderoso, Jadeite" dijo con frialdad. "¿O es que no quieres complacer a tu Reina?" dijo a modo de complicidad. El otro entornó los ojos y sonrió débilmente.

"Regresa, Sailor Moon" dijo Uranus molesta y a modo de orden.

Pero la rubia no obedeció y siguió caminando. "Dime dónde está él" pidió gravemente.

Jadeite sonrió nerviosamente y Sailor Moon lo imitó. Hubo luz por un momento "¡Por el Poder del Cristal—" exclamó y por ese momento la barrera de energía oscura se desvaneció del rededor de Beryl.

Pero ella había intervenido, pues no soportaba aquél tipo e intensidad de energía. "Imprudente" pronunció la mujer. "¡Estoy cansada de ti!" Hizo que Sailor Moon se elevara por encima de las demás mientras acercaba a ella la tormenta eléctrica que se formaba en el cielo. Beryl unió sus manos con fuerza, haciendo que Sailor Moon sintiera la misma opresión.

La rubia no podía moverse, sintió dolor en todo el cuerpo y cerró los ojos. Profirió un lamento casi inaudible. El halo de protección que irradiaba su cuerpo desapareció espontáneamente.

"¡Láser de estrella fugaz!"

Y fue Jadeite quien se adelantó a enfrentarse a la dueña de aquél ataque; levantó las manos con fuerza y del suelo ascendieron témpanos de hielo afilado, rasgando los brazos de Fighter. Se encontró acorralada y golpeaba con fuerza para liberarse.

"¡Tierra tiembla!" dirigiendo la fuerza hacia Fighter.

Ya librada de su encierro, un tanto malherida, se limitó a dirigirle una mirada de agradecimiento a Uranus, quien rápidamente le dio la espalda.

"Ve con ellas" dijo Healer con aire despreocupado.

Maker se adelantó hacia Jadeite, dirigiéndose a las demás. "Nosotras veremos por el imbécil; te necesitan para recuperarla" dijo a Uranus. Inmediatamente corrió hasta el otro. "Estrella de Sailor Maker" Mientras, Healer se ocupaba de llegar hasta Fighter, inició una pelea rápida y violenta entre Maker y Jadeite.

Sailor Moon seguía atada a la voluntad de Beryl, quien, estando inmersa en hacer sufrir a quien había odiado siempre, no se percataba de lo que las demás hacían.

Tomaron sus manos. "…Por Sailor Moon" murmuró Plut y las demás Sailor Scouts imitaron la forma en que la otra concentraba su poder.

"Esta vez no fastidiarás mis planes" dijo Beryl concentrándose más. Sin embargo, Sailor Moon increíblemente se recuperaba. "No tienes porqué vivir, déjate morir" dijo la mujer intranquilamente.

Su cuerpo se inundó en luz. "Me será suficiente el verte destruida" gimoteó Sailor Moon, liberándose del ataque de Beryl.

La otra no encontró forma de evitarlo y finalmente cedió. "Son capaces de sacrificar incluso la vida por alguien más" Beryl entornó los ojos, con envidia y coraje, notablemente cansada. "Como tu Príncipe se ha sacrificado por ti" acertando en haber encontrado las mejores palabras, buscando hacer daño por puro placer.

"¡Por el Poder de los Planetas de las Sailor!" gritaron tardíamente, al tiempo que toda su energía reunida se dirigía hacia Beryl en luces de todos colores; iluminando por un instante el ambiente, confundiendo el espacio que separaba a Sailor Moon de su enemiga.

Maker había caído por enésima vez, cansada y lastimada, sin embargo, su contrincante cedió. Pudo notar la sobriedad con que Jadeite permitía todo lo que veía.

"¡Sailor Moon, no pierdas tiempo!" gritó Saturn, desconfiando de que pudiera recuperarse rápidamente.

Sailor Moon descendió lentamente y se mantuvo de pie por unos segundos. Le dolía todo el cuerpo. Sus rodillas volvieron a sentirse débiles. "¿Dónde está…?" murmuró.

Beryl aún no aparecía de entre aquella nube de polvo.

"Sailor Moon, regresa con nosotras" pidió Fighter agitada.

Pero había perdido toda prudencia y se acercó nuevamente a Beryl "¿Qué hiciste con él!" gritó con desesperación.

Beryl permaneció inmutable, extrañamente lejana, irradiando energía negativa. "Habría sido tan sencillo que uniera su poder al mío" respondió, disfrutando pronunciar cada palabra. "No ha sido nuestra culpa. Serenity ha sido, una vez más, la responsable de su muerte" sonrió despectivamente.

La rubia cayó sobre el hielo a sus pies. Vacía y desesperada. Se retuvo de golpear con sus puños cuanto pudiera. Derramó un par de lágrimas pesadas que cayeron sobre sus manos. Vértigo y confusión. "No es verdad" se dijo a sí misma.

Silencio perpetuo y el frío las tomó con más crueldad. Sus rostros comenzaron a amoratarse y el viento doblaba sus espaldas.

Neptune se acercó con la intención de ayudarla a ponerse en pie, pero el halo frío y asfixiante de Sailor Moon no le permitió siquiera acercarse. Una vez más era inalcanzable y no encontraba la forma de recuperarla.

Sus sentidos también se habían detenido al escuchar a Beryl. "No es verdad" dijo Ami vagamente; de antemano creyendo que aquello no era mentira.

Los pasos de Jadeite se acercaron a Sailor Moon. "Lo encontramos cuando regresaba" dijo inclinándose y poniéndose en rodillas frente a ella. "No tuvo opción, decidió dar su vida por la de ella" estiró el brazo e intentó tocar la piel de Sailor Moon, pero se detuvo al sentir lo mismo que las demás en ese momento al sentirla cerca. "Una decisión estúpida pues debió saber que de todas formas ella sufriría" dirigiéndose con naturalidad a aquella extraña que reconocían como Sailor Moon.

Ella no levantó la barbilla. Temblaba con el eco de las palabras de Jadeite.

"¿Qué ganaban ustedes?" replicó Venus corriendo hasta ellos. "¿Porqué!" lista para atacar.

Beryl rió una vez más, disfrutaba su venganza a cada segundo "Un estorbo menos, su desesperación, su soledad, su angustia. Mi venganza…" se elevó una vez más por los aires y, cobardemente, desapareció al mismo tiempo que Jadeite.

x-x-x-x

Por egoísmo y venganza; por amor a mí misma y por ti.
El error que nos separa.
El miedo es la falta de amor y la necesidad de recuperarte.
Tu obligaciónes volver. Mi temor es quedarme sola.

Saturn sintió un vuelco en el corazón, un mal presentimiento. Neptune se acercó con temor hasta Sailor Moon, buscó sus ojos y reparó en que no estaba llorando.

Seguía de rodillas, con las manos sobre la capa de hielo en que se había convertido todo lo que pisaban. Su abdomen se contraía constantemente al intentar retener el llanto.

Las demás Sailor Scouts se acercaron. Mars intentó tocar su brazo, pero Sailor Moon lo arrebató impulsivamente. Se llevó las manos al rostro y se inclinó aún más. "Fue mi culpa… yo no debí…" murmuró para sí misma, sintiéndose peor que vencida y cansada, malagradecida y desdichada. Sola. "Darien" dijo haciendo fuerza en la garganta. "¡Darien!" porque habría dado la vida por él y habría hecho cualquier cosa por recuperarlo.

"Ponte de pie" dijo Plut gravemente "Hoy harás lo que no hiciste la última vez" con tristeza y pesadumbre.

Alguien más intentó reanimarla. "Eres fuerte, el dolor no te cegará ahora" dijo Maker preocupadamente.

"Tienes una razón para seguir" señaló Healer.

-Vengarlo- pensó Fighter, sin poder decirlo.

Pero a ella nada la consolaría. "Si alguna vez tuve un destino—" con voz remota y débil.

Saturn también lo sabía. "…No debió ser este" afirmó desconcertada y confundida.

Sailor Moon reaccionó con esas últimas palabras, pero su razón, vaga y perdida, encontró la solución que más temía y que prometía ayudarla. "No quiero estar aquí" se puso de pie y, con la mirada vacía, comenzó a buscar un camino libre que la llevara a alejarse de todos.

Fighter la contemplaba desde lejos, temblando sin control, deseando con todas sus fuerzas encontrar una forma de aliviar el sufrimiento. Resolvió en acercarse a ella, sin saber qué decir o qué hacer para protegerla.

Pero Plut se adelantó y con una seña, les indicó a todas que no hicieran nada.

Sin embargo, Saturn se adelanto "No lo hagas, Plut" amenazo vibrantemente. La otra le correspondio con una mirada de complicidad. "Por favor" insistiò la de cabellos violeta, sin conseguir convencer a Plut de lo contrario.

La Sailor del Teimpo no se acercó lo suficiente para alcanzarla, pero se mantuvo en pie, con los brazos extendidos frente a su pecho. Una majestuosa hoja de plata, con la empuñadora de piedra, apareció entre sus manos con deslumbrante resplandor. "Entonces, que sea como la primera vez" arrojó la espada "Tómala y termina con esto" dijo sin miedo a que la otra aceptara.

El arma cayó a sus pies. Sailor Moon se inclinó y la tomó con la mano izquierda. La reconoció como la espada que alguna vez había pertenecido a el Príncipe de la Tierra y que pasó a ser suya cuando decidió hacerse una con ella. –El Milenio de Plata- Contemplaba la hoja, que había pertenecido fielmente conservada a como la recordaba.

"Sailor Moon" llamó Fighter nerviosamente. Pasó entre las demás y logró llegar hasta ella. Se acercó a su mejilla derecha "Bombón" la llamó intentando apartarla de la idea que el arma representaba.

Pero ella no respondió. Caminó, sosteniéndola con rencor. "Te odio" dirigiéndose al espacio denso y silencioso que se levantaba inasible frente a ella. "Termina con tu vida; no me obligues a hacerlo" y arrojó la espada con desprecio.

En el mismo segundo apareció Beryl frente a ellas, más cerca de lo que había estado antes. Hizo un movimiento con las manos haciendo que el suelo se cuarteara alrededor suyo. Los esfuerzos por detenerla fueron inútiles. Cuando se detuvo solo quedaron escombros y polvo; las Sailor Scouts habían quedado separadas una de la otra.

x-x-x-x

Sus pasos sordos anunciaron que había regresado. "Piensa que está muerto" dijo Jadeite una vez que se encontró con los otros tres.

Malaquite se puso en pie y comenzó a caminar en círculos "¿Reaccionó como esperábamos?" cuestionó con voz ronca.

Los otros dos comenzaron a prestar atención y notaron en Jadeite una expresión de perturbación. "No lo sé" respondió vagamente. "No encontré en ella la desesperación que habría sentido la Princesa de la Luna" afirmó confundido.

"Ella no es Serenity" dijo el hombre que, hasta ese momento, había permanecido inconciente. "Serena es la Reina de Tokio—" intentando ponerse en pie.

Kunzite sonrió cruelmente. "No pienses que este es el comienzo de Tokio de Cristal, Endymion" se acercó hasta él. "Nunca lo permitiremos" dijo contemplando sus manos envueltas en energía oscura.

Se encontró débil y aturdido. "¿Qué están planeando esta vez?" preguntó el de cabello oscuro y ojos zafiro, llevándose una mano hacia el pecho. "¿Qué esperan para matarme?" preguntó aprehensivamente "Ustedes me traicionaron antes, nada les costaría hacerlo una vez más" retándolos provocadoramente.

Jadeite se acercó "No lo haremos" dijo conteniéndose al atrevimiento del otro.

Habían tomado el riesgo y engañado a Beryl …No pretendían intervenir en la salvación de la Tierra, ellos seguían siendo sus enemigos, aunque hubiesen salvado su vida. "¿Para qué me necesitan?" preguntó ansiosamente.

"Para destruirlas" contestó Kunzite, expresando lo obvio para ellos.

-Destruirlas- Ellos no estaban del lado de nadie. Traicionaban buscando cumplir su ambición.

"El planeta te pertenece y ellas intentan hacerlo suyo" dirigiéndose como lo hiciera un compañero. Malaquite se acercó. "Nosotros no lo permitiremos, señor" buscando convencerlo en algo.

Darien dejó ver una mirada diferente, ávida, egoísta y ambiciosa. "Siempre han buscado poseer este planeta… Tanto como lo he hecho yo…" caminó confiado hacia ellos.

Dudaron un momento. "Pero la Princesa de la Luna ha interferido, pues has aprendido a amarla" dijo Zoicite por lo bajo.

El otro entornó los ojos y meditó las palabras que diría. Sonrió una vez más "No la amo, tan solo la necesito con vida" le dolieron sus propias palabras pues se traicionaba a sí mismo y la negaba con cinismo. "Deben comprender que la Princesa de la Luna es el único medio para conseguir el planeta en su totalidad" mostrándose seguro de cuanto decía. "Cuando Serena sea mi esposa podré someterla con facilidad y ustedes tendrán el camino libre para destruir a la Sailor Scouts" dijo con voz grave.

Pero desconfiaban, pues sabían no sería tan fácil convencerlo, si no utilizando otros medios. Sin embargo, decidieron probarlo.

Jadeite dejó el semblante y rostro aturdido. "No comprendes" sonrió maliciosamente "Ella tiene su plan bien trazado desde el inicio" regresándole una mirada de reproche a aquél hombre ingenuo.

"Se ha adelantado a los planes que dices tener" aclaró Malaquite. "Con engaños y mentiras, ha ido buscando cumplir lo que desea" reveló con aprensión.

Serena no podría tener aspiraciones de apoderarse del planeta. Ella debió hacer algo para hacerles creer aquello, para engañarlos, justo como él lo estaba haciendo en ese momento. "No comprendo" murmuró, pidiendo más explicaciones.

La oportunidad perfecta. "No tiene más aliado que el Cristal de Plata, ni siquiera las Sailor Scouts, a quienes, finalmente, ha traicionado. ¿Por qué habría de tomarte en cuenta, Endymion? Siendo el Príncipe de la Tierra e indigno de gobernar con ella el Reino que perdió y que piensa reestablecer en la Tierra" respondió desahogadamente.

La seguridad con la que ellos le hablaban, despertaba en él una terrible incertidumbre. "¿Qué ha hecho Serena que pueda demostrarme la verdad de lo que dicen?" preguntó inmediatamente.

Ziocite se detuvo a contemplar por un momento sus pies, sosteniendo su cuerpo a unos centímetros del suelo. "Ella nos permitió regresar" reiterando lo que ya le habían hecho saber antes.

No tenía sentido, aún después de haber escuchado todas aquellas mentiras. Hizo un gesto de negación. "No pudo haberlo hecho" les dio la espalda.

Jadeite rió un par de segundos. "Con el poder del Cristal de Plata rompió el sello que nos relegaba en la oscuridad y el silencio" adoptó una tono más bajo "Por ella estamos aquí" su rostro regresó al gesto altanero de antes.

Para Darien era imposible dejar de creer en Serena. "¿Con qué propósito!" reclamando indirectamente a la persona que permanecía plenamente perfecta en su recuerdo.

Pero ellos se encargarían de destruir la confianza. "…Permitir que hiciéramos el trabajo por ella, confiando en nuestra ambición. Así nos culparía de la destrucción del planeta, sin confesar que ha sido ella quien nos ha dado el poder para hacerlo" explicó Kunzite "Tokio de Cristal es la mentira en que pretende convertir este planeta" dijo con coraje.

Ojalá un día pudieras perdonarme.
Talvez un día logres entender que lo hice por ti.
Por mi, por nuestro pasado.
Sin pensar en el día que nos espera mañana.

Zoicite notó el cansancio en el rostro de Darien; impotencia, inseguridad y tristeza. Tras un momento de silencio, le habló una vez más. "No hay otra causa ni motivo" buscó su mirada "Ha sido ella y nunca te diste cuenta"

Pero él siguió buscando algo para convencerse a sí mismo de lo contrario "Podría haberlo hecho antes…" murmuró Darien, pensando en años pasados.

"Antes no estaba conciente. Finalmente ha recordado" intervino Malaquite una vez más "¿No te das cuenta, Endymion? Ella busca venganza—"

Darien negó rotundamente y se llevó las manos a las sienes "Serena no es capaz—"

"Serenity piensa cobrar todo el daño, así deba sacrificar a sus guerreras y aunque necesite asesinarte con sus manos" afirmó Jadeite fingiendo ser sincero en sus palabras.

Darien se sentía perturbado y confundido. Necesitaba verla y comprobar lo que decían. Sintió que no podía esperar más tiempo encerrado "¿Qué debo hacer ahora?" exigiendo una solución.

Kunzite sonrió fríamente. "Estar de nuestra parte" mostrando en sus ojos profundo un fulgor terriblemente amenazador.

"Lo estoy" respondió Darien sin dudarlo un segundo.

Malaquite se acercó rápidamente hasta él y lo tomó de los hombros. "Debemos matar a Beryl y a Serenity" dijo con voz silbante, pasando un tanto de su energía al cuerpo de Darien.

Jadeite asintió. "O permitir que ellas dos se destruyan entre sí" murmuró maliciosamente.

Inquieto y vacilante, aceptó. "Eso haremos" Se detuvo a pensar unos segundos más. "¿Qué pasará con las Sailor Scouts?" preguntó reflexivamente.

Fue Ziocite quien contestó "Nos fiamos en nuestra fuerza, pero es probable que ellas logren vencernos" dijo burlándose de tal ironía.

Pero aquello no lo convenció del todo. "¿Debo confiar en ustedes?" replicó entornando los ojos, retándolos a mentirle una vez más.

Ellos respondieron con franqueza con movimientos incómodos.

"No buscamos el planeta para nosotros y debes creernos" respondió Jadeite, casi ofendido.

Comenzaron a caminar con premura, dirigiéndose a una losa de piedra cubierta de escarcha que, seguramente, se sobreponía a la salida.

"Asegúrate de reestablecer el control sobre la Tierra. No permitas que el Reino de la Luna se establezca en este planeta con el nacimiento de la Neo Reina…" espetó Malaquite tensando las facciones de su rostro.

Por egoísmo y venganza.
Por ti y por amor a mi misma.
Por curar mi sufrimiento.
Un amanecer tan incierto.

Darien no contestó.

Salieron del lugar frío para encontrarse con un ambiente helado y peligrosamente denso.

No pasó mucho antes de que su respiración se complicara y su piel se agrietara. Sin embargo, Darien no se detuvo a pensar un solo segundo en su temor a morir; era su prioridad encontrar respuestas y salvar salvar aquello que mereciera su entrega.

Ziocite se acercó a él. "Ella te ha excluido de su destino" lo cubrió con su energía "No dudes en destruirla" aconsejó severamente.

Se sintió envuelto en un nuevo y extraño poder recorriendo por su cuerpo, completando su ser. Darien pudo recuperar sus fuerzas. Asintió lentamente, aceptando todas las condiciones.

Sé que no escuchas mis palabras
y que no podrás evitar mi caída.
Solo te pido, desde esta oscuridad,
que me dejes ir, que no me olvides,
que nunca dejes de quererme.

x-x-x-x

N/A

¡Por supuesto que este no es el final!... Me queda un capítulo más u.u No quería hacer esto tan largo así que lo dividí… Además es muy complicado Y necesito más tiempo... ¿Saben? Estoy subiendo este capitulo desde mi nuevo hogar, sip, ya me fui de mi casita u.u… Así que mi tiempo comienza a ajustarse aún más… Disculpen las molestias ¡Un beso¿Reviews? GabYxA…
Ahhh y por eso de las multas por contestar los reviews, pues no lo haré... Pero saben que agradezco sus comentarios, apoyo, regaños, dulces y críticas. ¡Las quiero!
p.d.1.A quienes lo están pensando… ¬¬ no, no habrá capítulo 16 u.u…aunque un epílogo no estaría mal...
p.d.2. ¡Lean mi segundo One-Shot: Delirio!