La inocencia de Egipto
Capítulo 8: Amor
Ishizu caminaba rápidamente por los pasillos del palacio. Ra ya se había ocultado minutos atrás haciendo que la preocupación de la sacerdotisa por Yugi creciera.
-Malik, Ryou!- exclamó Ishizu al ver a los dos jóvenes. Los aludidos la miraron y se acercaron.
-Pasa algo señorita?- preguntó Ryou
-Quería saber si habían visto a Yugi. Se supone que debería estar con ustedes- comentó ella aun más preocupada.
-Pues nosotros lo buscamos pero pensamos que había decidido venirse contigo Ishizu- explicó Malik
-Entonces no está con ustedes?-
-No, como dijo Malik, nosotros lo buscamos pero no estaba por ninguna parte- afirmó el joven.
-Ra no puede ser. Me podrían ayudar a buscarlo- preguntó ella
-Claro, pero no te preocupes, de seguro se perdió mientras trataba de encontrar tu habitación; después de todo este lugar es gigante.- le dijo el moreno intentando tranquilizarla. Ishizu asintió. –Bueno, creo que es mejor dividirnos. Así lo encontraremos más rápido-
-Es una buena idea- comentó Ryou. Ishizu asintió nuevamente. Con esto los tres se separaron y empezaron a buscar.
-"Yugi, donde podrá estar… espero que no le haya pasado nada."- se decía Ishizu una y otra vez.
-Sucede algo señorita?- preguntó una voz masculina. Al alzar su vista pudo discernir la figura de uno de los guardias del palacio. –"Tal vez él haya visto a Yugi"- pensó la sacerdotisa.
-Sí, quiero saber si por casualidad has visto a un joven de ojos amatista… y muy parecido al faraón.- explicó
-No hace mucho lo vi con el faraón.- contestó el hombre. Ishizu lo miró sorprendida. –"Yugi está con Yami? Espero que todo esté bien."- se dijo preocupada
-Sabes donde están?- interrogó
-Por lo que pude ver creo que se dirigían a los aposentos del faraón… aunque no estoy seguro ya que lo que vi me dejó muy sorprendido.- Ishizu lo miró confusa. –Verá es que el faraón y ese joven… venían tomados de la mano además de que ambos estaban… sonriendo.- Ishizu abrió sus ojos en impresión. Yami, sonriendo? Tomados de la mano?
-Gracias por la información.- agradeció la joven mientras se retiraba. –"Necesito saber que está pasando".- se dijo acelerando el paso. Minutos después ya se encontraba frente a la habitación del faraón. Pero antes de abrir la puerta, se acercó a ella para poder oír lo que pasaba. Lo que oyó la dejó muy sorprendida; podía oír gemidos dentro de la habitación, pero estos gemidos no eran de dolor ni nada parecido… eran de placer. –"Vaya, Yugi sí que va rápido"- se dijo sonriendo antes de alejarse del lugar.
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-Ryou- lo llamó la joven mientras se acercaba.
-Ishizu, aun no he encontrado a Yugi…-
-No te preocupes Ryou ya no es necesario buscarlo… ya lo encontré.- le dijo Ishizu. El aludido suspiró aliviado.
-Que bien porque ya estaba empezando a preocuparme.- comentó el joven. –Bueno, voy a buscar a Malik- La sacerdotisa asintió.
-Nos vemos después- le dijo mientras veía a Ryou alejarse.
Mientras tanto, en la habitación del faraón, él y Yugi estaban descansando después de su previa actividad.
-Yami- habló Yugi captando la atención del faraón. –Te gustó?- le preguntó el chico.
-Nunca creí que algo como esto pudiera sentirse… tan bien.- Yugi sonrió al oír esto mientras acariciaba el pecho de su compañero. –Siempre creí que solo era dolor.- El pequeño lo miró por unos momentos antes de hablar.
-Pues parece que estabas equivocado… Te amo tanto Yami y jamás haría algo que te causara dolor.- le dijo sinceramente.
-No lo entiendo, como puedes amarme? Después de todo lo que hice, además de que yo… todas estas cicatrices…- Sin embargo no pudo terminar por el tremendo beso que recibió de parte de Yugi.
-Yami, lo que hiciste antes no me importa y estas cicatrices… estas cicatrices te hacen ver más hermoso.- Yami lo miró confundido. Yugi, por otra parte, solo le sonrió. –Cada una de estas cicatrices simboliza una parte de tu inocencia… eres hermoso Yami, nunca lo dudes.- le dijo Yugi antes de depositar un pequeño beso en la mejilla del faraón.
-Gracias Yugi- susurró Yami. Yugi solo negó con su cabeza, dándole a entender que no tenía nada que agradecer. Después de esto ambos permanecieron en silencio por unos momentos, disfrutando la compañía del otro.
-No sé que haré cuando te cases- comentó Yugi de repente. El faraón lo miró sorprendido.
-Cuando me case? Yo no pienso casarme Yugi, no me importa cuales sean las consecuencias.- afirmó Yami.
-Tienes que hacerlo, Egipto necesita un heredero- habló el chico.
-Pero Seth…-
-Él está con Jono- le interrumpió el chico.
-Yo no quiero casarme. No quiero ser de nadie más que tuyo. Y no intentes hacerme cambiar de opinión.- Yugi suspiró pero no dijo nada, solo abrazó a Yami fuertemente.
-"Como quisiera poder darte un hijo… lástima que eso sea imposible."- pensó Yugi antes de caer en un profundo sueño.
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-Vaya, que interesante…- habló una voz mientras que su dueño sonreía. –Parece que el pequeño faraón está verdaderamente enamorado… lástima que tenga que intervenir.- agregó mientras miraba a la pareja dormir. –Ya verás Yami, volverás a ser mío como lo has sido durante 18 años.- dijo antes de desaparecer.
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-"Es hermoso… nunca había conocido a alguien tan perfecto."- se dijo Yugi mientras miraba a Yami, quien dormía pacíficamente. –"Se ve tan inocente y puro… como un ángel"- pensó. Había estado mirando al faraón dormir desde hace algunas horas, admirando la belleza de su compañero.
-Yugi- susurró Yami en su sueño. –Te amo- El pequeño sonrió.
-Yo también te amo.- susurró el chico mientras acariciaba los mechones rubios del otro.
-Yugi- habló una voz femenina desde la puerta. Era Ishizu, quien miraba la escena con una sonrisa. El pequeño no dijo nada, no quería despertar a Yami. La joven entendió y le guiñó el ojo antes de retirarse silenciosamente.
Yugi dirigió su mirada hacia el balcón que se encontraba al final de la habitación. Los rayos de Ra ya se empezaban a divisar en el lejano horizonte. Pronto, el día daría inicio. –"Egipto sí que es hermoso… definitivamente es la tierra de los dioses. Es como si todo hubiera cambiado junto con Yami. Creo que lo que me había dicho Ishizu era verdad después de todo. Si un rey cambia, todo el pueblo cambia… aun sin saberlo."- pensó el chico con una sonrisa.
-Yugi, aun es temprano, por qué estás despierto?- preguntó Yami mientras abrazaba el pequeño cuerpo de Yugi.
-No es tan temprano como crees… Ra ya está saliendo.- comentó el chico. –No sabía que fueras tan dormilón.-
-No lo soy… acaso no has pensado que tal vez pueda estar cansado después de lo que hicimos ayer? Yo me tenía que mover sabes? No como tú que solo te dejabas llevar a mi ritmo.- Este comentario hizo que un fuerte sonrojo cubriera el rostro del pequeño.
-Por lo menos tú no te despertaste con un fuerte dolor en tu parte trasera… Bueno ya no importa, tenemos que darnos un baño.- dijo Yugi.
-Sabes, se me ocurre una buena idea para quitarte ese dolor, y tiene que ver con el baño. Claro que te puede quitar el dolor por completo o hacerlo más fuerte.- le dijo Yami con una sonrisa divertida.
-Pervertido- le dijo el chico
-No dijiste eso ayer- comentó el faraón.
-Se me ocurre una idea. Que tal si nos damos ese baño y yo te hago sentir este dolor… sería muy placentero para mí. Que dices Yami?- le preguntó
-Ahora quien es el pervertido?- cuestionó el faraón con una sonrisa.
-Cállate y vamos a darnos un baño, sí?- habló el chico
-Ahora que lo pienso… creo que es mejor que nos bañemos por separado, no quiero llegar tarde…-
-Olvídalo! Tú vienes conmigo!- exclamó Yugi mientras jalaba a Yami hacia el baño. –Nadie te tiene hablando tanto.- susurró el chico mirando al faraón. –Ahora muévete o tendré que traerte a la fuerza!- Yami obedeció de inmediato. –"Nota para recordar… no hay que enojar a Yugi"- se dijo.
-Mira Yami, si me dejas hacerte todo lo que quiera entonces ya no estaré enojado contigo, está bien?- preguntó autoritario.
-Pervertido- susurró Yami.
-Escuché eso Yami!- exclamó. –Ahora responde!- El faraón asintió, después de todo no quería ver a Yugi más enojado de lo que estaba ahora. –"Probablemente me mataría"- pensó.
-Así me gusta muchacho… nos vamos a divertir mucho, te lo aseguro.- Yami no dijo nada, solo siguió mirando al chico con ansiedad.
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Yami descansaba en los brazos de su compañero. Estaba muy cansado además de que tenía un pequeño dolor entre sus piernas.
-Qué opinas Yami? Verdad que se sintió bien?- le preguntó Yugi
-Maravilloso- fue la respuesta del faraón.
Yugi sonrió. –Ya lo sabía… como te dije antes, jamás haría algo que te causara dolor…-
-Bueno, que me dices de este dolor entre mis piernas?- le preguntó interrumpiéndolo
-No me dejaste terminar… quiero decir que jamás te causaría un dolor permanente, además de que ese dolor que estás sintiendo es porque esta es tu primera vez y…- Yugi detuvo sus palabras. Yami bajó su mirada. –Lo siento… yo no… perdóname Yami.-
-No te preocupes… eso fue hace mucho tiempo y…- Sin embargo no pudo terminar. Yugi lo abrazó y dejó que llorara en su pecho.
-Yami… está bien, no te preocupes… yo estoy aquí contigo… nadie te volverá a lastimar, te lo juro.- susurró el chico con tristeza. Le rompía el corazón ver a Yami así. –Qué tal si nos alistamos?- le preguntó intentando cambiar el tema. El faraón asintió.
-Bueno, primero que nada tenemos que salir de aquí… el agua ya se está enfriando.- comentó Yugi.
-Sí, tienes razón.- respondió Yami, serio.
-Yami… sonríe por favor… sonríe para mí.- le pidió Yugi. Yami sonrió ligeramente. –Gracias. Te ves más hermoso cuando sonríes sabes?- preguntó el pequeño haciendo que el faraón se sonrojara. –Y te ves muy lindo cuando te sonrojas.- le dijo
-Yugi, ya deja de decir eso.-
-No tiene nada de malo, después de todo es la verdad.- contestó el chico mirando a Yami a los ojos antes de acercarse y depositar un pequeño beso en los labios del faraón.
-Te amo Yami- le dijo. Yami sonrió y abrazó al chico fuertemente.
-Yo también Yugi…-
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-Que ternura… creo que voy a llorar.- habló alguien sarcásticamente mientras observaba la escena frente a sus ojos. -Disfrútalo mientras puedas Faraón… porque tu supuesto amor se acabará muy pronto.-
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Magi: Bueno aquí termina este capítulo. Perdón por no haber actualizado pero ocurrió un accidente y he estado muy deprimida y sin ánimos para escribir. Y aunque espero poder actualizar como siempre, aun no estoy segura ya que sigo un poco triste…
Bueno eso es todo lo que tenía que decir
Mil gracias por sus reviews
Nos vemos
Ja ne
