II
Cometido
-Urgggh, ¡qué pesado está esto!- Bulma exclamó de espaldas al piso mientras equilibraba sobre una matriz una gran máquina del porte de una lavadora con los brazos. Hizo un esfuerzo en falso viniéndole parte del extremo de la máquina encima. Por suerte fue detenida justo a tiempo.
-¡¿Mamá qué haces! ¡¿Acaso no te he dicho que manipular estas cosas tú sola es muy peligroso!-
-¡Hijo, justo a tiempo pero…. ¿que haces TÚ aquí? ¡Deberías estar en cama!-
-Ya me siento mejor, no necesito más descanso… y tú me dices que me esfuerzo demasiado ¿eh?-
Ambos sonrieron, se sentía agradecido de estar aún al lado de su progenitora y la ayudaría en todo lo que fuera posible.
-Madre, he estado pensando en lo que me dijiste y creo que tienes razón… quiero serte de real ayuda y no solamente cargarte cosas pesadas. Es por eso que me gustaría postular a la Universidad de la Ciudad del Oeste para estudiar electrónica, no quiero verte más a altas horas de la noche soldando circuitos y revisando planos tú sola. Te he visto desarmando, atornillando y construyendo aparatos a lo largo de toda mi vida que realmente siento que yo también puedo hacerlo. Ambos levantaremos Capsule Corp., proyectando el legado de mi abuelo por siempre.-
Las expresiones de Bulma se suavizaron a tanta atención. Sabía que era completamente capaz, ya que tenía los genes suyos y los de Vejita, un hombre con una perseverancia inquebrantable y una inteligencia fuera de lo común.
-Me alegra mucho tu decisión hijo, ¡a ver si en el camino te encuentras una linda novia y me regalas un nieto también!-
Rió como una niña mientras Trunks se ruborizaba. En esconder su bochorno apartó la vista y una carta con remitente 'Nagura Enterprises' se mostró ante sus ojos. Era una de las empresas actuales más pujantes y poderosas en tecnología y maquinarias; con serios propósitos de desplazar a Capsule Corp al largo plazo.
-Madre, perdona mi intromisión pero ¿qué quiere esa compañía?-
-Ah, les vendí algunos planos de nuestras máquinas. Con el dinero y otros negocios pienso hacer correr esta empresa en grande, contratar mano de obra y comenzar a producir en serie como antes.-
-¿No será eso peligroso, Recuerda que las cápsulas 'Hoi Poi' tienen derechos exclusivos, no les vayas a vender esa idea también.-
-No te preocupes, en los planos no estaba incluido el sistema de encapsulación de la maquinaria, ya sabes que ese secreto sólo quedará entre nosotros y tus futuros descendientes que hereden esta compañía. Sé que necesitamos el dinero pero nunca me atrevería siquiera a darles parte del invento de tu abuelo.-
Trunks se sintió inquieto… Empresa Familiar, eso quería decir que necesitarían herederos para seguir manejando la compañía en el tiempo y esa tarea recaía directamente en él. Tener una novia lo veía demasiado lejano y con mayor razón tener hijos. Por mucho que lo aplazara ya tenía 28 años y sabía que él solo no podría proteger la Tierra para siempre. Tarde o temprano se necesitaría de un descendiente Saiyajin joven para mantener el legado, cosa que sólo podría ser materializado a través de un hijo heredero de su sangre.
Exhaló aire en un pesado suspiro levantando parte de sus cabellos, prefirió poner manos a la obra a sus nuevos planes y no preocuparse antes de tiempo.
-Bueno, por mientras voy a ir a la Universidad a matricularme, y cuidado nuevamente con eso ¿OK?- Trunks lanzó una mirada seria de advertencia.
-¡OK!- Contestó Bulma feliz; el pulgar hacia arriba y el rostro embetunado de grasa; dándole una apariencia muy graciosa que hizo a Trunks finalmente borrar esa línea llana y volverla una sonrisa.
Interesantes desafíos venían a su vida, los que le ayudarían a probarse a él mismo en campos totalmente inexplorados. La jovialidad de esos pensamientos se fusionaba con el glorioso sol anteriormente escondido tras las cargadas nubes, atiborrando generoso de vida todo lo que percibía su vista. Los niños reían tomado de la mano de sus madres, los pájaros alimentaban a sus polluelos, dos lindas chicas sonreían al pasar cerca de él…
De ahora en adelante todo iba a estar bien, y se sintió como un recién nacido a un mundo totalmente nuevo. Bajó su vista en una sonrisa, lidiaría con las típicas situaciones de un hombre de su edad; aunque eso significara al mismo tiempo conocer la maldad de las personas en tiempos de paz. Todo eso lo terminó de estimularlo a vivir las experiencias que se le negaron en la pasada época apocalíptica.
En algún punto, los planes de su futuro trajeron recuerdos del pasado, extrapolándolos a modo de entretención mientras esperaba en el tercer puesto de la fila de matrículas en la Universidad.
¿Cómo estarán los demás en el pasado después de recuperar la paz en la Tierra?
-El siguiente.-
¿Qué será de mi otro yo que está con papá, ¿será muy diferente a mí?
-El siguiente.-
¡Cómo me gustará subirme nuevamente a la máquina y visitarlos por última vez, sobre todo verme a mí creciendo, pero sé que eso no es posible.
-El siguiente.-
Mmm, mejor no pensar en eso, un viaje así alterará el futuro… o hasta crear una nueva línea temporal…
-¡El siguiente!…, Ud!-
…de seguro todo estaba bien; además en caso de peligro están papá, Gohan y todos los demás...
-¡Oiga, el del cabello claro, ¡es su turno!
En un gesto de despabilación saltó de su puesto hacia el mesón pidiendo disculpas. Terminó de firmar los últimos papeles, orgulloso de su decisión; ahora era el tiempo de probarse en habilidad mental y sabía que saldría airoso.
Poco sabía que el estudio le abriría caminos que cambiarían su vida en 180º.
