VII

Reflejos

-Esto es tuyo, la mandé a lavar.- Le alcanzó un paquete envuelto en plástico transparente. Sintió que estaban avanzando, su mirada no reflejaba ese misterioso temor como al principio.

-Muchas gracias, yo también tengo algo que entregarte.- Le respondió extendiéndole su agenda, la mirada de ella ahora suavemente aproblemada.

-Juro que no me enteré de tus planes secretos- Bromeó en tono y gesto con el fin de sacarle una sonrisa, pero las marcas del rostro contaban lo contrario. Se convenció desanimado que nada había cambiado y se sintió como un estúpido con sus novicios chistes. Definitivamente esas formas no iban con su personalidad.

Dana sin mediar más palabras asintió en despedida, sin embargo, un brazo súbitamente rodeando sus hombros detuvo su partida.

-¡Amigo Trunks, hoy 26 de Septiembre te vas a mi casa a celebrar mi cumpleaños y no aceptaré un no por respuesta.- Pregonó ese joven con mirada suspicaz, cabello liso castaño claro que le hacían juego con sus ojos; peinado hacia atrás dejando unas pocas mechas asomarse por la cara y que le daban un toque bastante sexy. Sergi se interpuso en el medio, acercándolos a ambos a medida que los abrazaba en sobrada animosidad. Trunks parecía tartamudear.

-Vamos, aprende a divertirte, te apuesto que nunca has ido a una fiesta una vez en tu vida.- Lo zarandeaba del cuello con el ángulo interior del codo. Finalmente dirigió la mirada a esa chica de bajo perfil. -Puede ir tu amiga también, se ve muy simpática.-

-Ah, Sergi, ella es Dana, somos compañeros de laboratorio.- La presentó al ver que ella aún no salía de su pasmo, como si estuviera sorprendida que alguien le hablara. Sergi liberó a las víctimas de sus apretones y volvió su entera atención a la chica.

-Ah, tú eres Sterling¿cierto? Tuviste suerte que ese fósil de Tobbi te haya dejado entrar. A todo esto tienes como compañero al chico más cotizado por las damas¡no te imaginas en qué lugar del ranking está!- Apuntó con el pulgar hacia atrás mirando a Dana con picardía. Trunks se sonrojó, Sergi rió como un maniático y Dana bajó la vista en timidez.

-Y bien¿qué dicen¿nos vamos?

-¿Qué, adónde?- ambos preguntaron abriendo los ojos anchamente

-A mi fiesta¿¡no les dije? A todo esto esperemos a mi amigo Dan antes de partir…-

Parecía no haber espacio para declinar, lo vehemente de Sergi estaba por sobre su tibia indecisión, el que no dio pie para excusas mientras seguía hablando.

-Ahora que te conozco Dana quizás Dan sea tu complemento… Dana-Dan ¿entiendes?; pero lo lamento, el muchacho no está disponible...- Terminó en una falsa seriedad meneando la cabeza. La chica no pudo resistir apretar sus labios para contener una pequeña risilla.

-…y también tiene un puesto en el ranking.- Se inclinó hacia ella discriminando al Saiyan en su charla, la palma cerca de la boca como muralla auditiva.

Trunks se terminó de convencer que Sergi estaba hecho para hacer reír a la gente, la chica relajó otro sonido en risas y por un momento sintió una picazón de envidia que él tuviera esa facilidad; sobre todo con ella que parecía hasta ahora una muralla infranqueable. Finalmente le terminó de presentar al recién llegado, el joven más alto del grupo.

Quizás por eso le cayó bien desde el principio; su parecido con Gohan era espectacular, en físico y formas. Otra puntada de envidia cuando vio que Dana compatibilizó con él apenas lo saludó; su carisma era notable para convencerla de ir a la fiesta. Terminó de preguntarse si acaso su propia personalidad era tan atractiva como la de un ladrillo.

Partieron en parejas, Dana con Dan adelante y Trunks con Sergi atrás.

-A todo esto Trunks ¿dónde vives y cuándo es tu cumpleaños?... si vamos a hacerte una fiesta debemos saber dónde y cuándo mandar a las stripers- Preguntó Sergi lo suficientemente fuerte para incluir en la conversación a los que iban adelante y animarlos con la broma.

El aludido sonrió, tomando ese tiempo para pensar si debía contestarle. Sinceramente no quería que supieran que vivía en Capsule Corp, pero si eran sus amigos tarde o temprano lo sabrían.

-Pues, vivo en Capsule Corp y mi cumpleaños es el 12 de Noviembre.-

"¡CAPSULE CORP!" Gritaron ambos al unísono, abriendo sendos ojos. Sin embargo, algo no encuadraba, la chica no hizo el menor gesto, como si ella ya supiera. Reconsideró la anterior ridícula idea de haber hurgado más en su agenda.

-¿Y tú Dana¿Acaso ya lo sabías?

-Sí, lo vi en su chaqueta-

Suspiró en alivio, hizo bien en no investigar más de la cuenta…

Consideró que había tomado la mejor decisión, esta nueva vida le estaba entregando gratificantes momentos, sobre todo con sus nuevos amigos. Sin embargo, las actitudes de Dana aún lo inquietaban, pero reprochó su egoísmo. Ella lo estaba pasando bien y olvidando momentáneamente su trauma gracias a esos dos.

Sergi vivía en un grandioso departamento, ahora la puesta de sol entregaba el ambiente perfecto de festividad ya sublimado por la euforia de las personas allí reunidas. El festejado fue el primero que partió del grupo, saludando a sus amistades y calmando su sed con un buen vaso de cerveza. Dan se disculpó para estar al lado de su pareja, y por descarte Trunks y Dana se quedaron allí parados como dos turistas suecos en medio de un ritual Inca.

-Para la rubia y para el puesto Nº 2 del ranking, hi hi hi- Se acercó una muchacha sobradamente pasada en copas riendo como una ardilla, dando a ambos un gran vaso lleno de un líquido que a las parpadeantes luces de colores se veía rosado. Trunks se preguntó quién estaba en el primer lugar de ese susodicho ranking y si acaso ese líquido era cerveza, acercándolo a la nariz y oliendo inquisidoramente.

Por el rabillo del ojo izquierdo se sintió observado por un tipo gordo, coincidiendo sus miradas. El sujeto meneó la cabeza divertido y contestó con un puchero, instándolo que mirara a su derecha. Dana ya llevaba la mitad del vaso. Ella por su parte también se sintió observada, realizando el reflejo natural de buscar a esa persona a través de la transparencia del vaso. Trunks se ahorró la incómoda sensación y miró hacia delante tan rápido como pudo, aprovechando de cerrar la boca que la tenía tan abierta como te la pide el dentista.

El escuchar el imperceptible timbre para los humanos entre la estridente música fue que lo alejó de la situación embarazosa, y se disculpó en señas que iba a abrir la puerta Una chica de brazos cruzados y mala cara lo estudió de pies a cabeza, preguntando si estaba Sergi. Trunks estaba a punto de responderle cuando sintió que su costado era topado con el del cumpleañero, ubicando al improvisado portero en 2do plano.

-Ah, Tira, que increíblemente guapa te ves con cinco cervezas en el cuerpo, tanto como para hacerle honor a tu nombre… ¿Acaso buscas al perdedor de tu novio?-

La muchacha cambió su cara a una más terrible, apuñeteando a Sergi en el rostro y tumbándolo hacia atrás, Trunks en posición para alcanzarlo.

-Sergi… ¿acaso ella no es tu compañera de laboratorio?-

-Sí¡y creo que le sigo cayendo mal!-

No pudo evitarlo, rió con él notificando que le faltaba poco a su amigo para caer en completo estado de ebriedad; los vapores de la cebada fermentada saliéndole hasta por el cabello. Sergi dio un gracioso portazo apenas manteniendo el equilibrio, luego tomó en cada mano las dos mujeres que tenía más cerca y volvió a la improvisada pista de baile. No le quedó más que mezclarse entre el humo del cigarrillo, la música, la cerveza desparramada en el suelo junto con vasos plásticos y el mar de cuerpos que topaba con él; parecía una discoteca totalmente llena.

Se paró en medio del jolgorio preguntándose cuándo en su rígida y sacrificada vida de guerrero pensaba encontrarse en semejante antro.

Entre las entretenidas reflexiones de los contrasentidos de su vida una cabellera dorada le pareció acercarse a la puerta, reconociéndola por su ki. Ahora ya tenía claro que ella no se sentía cómoda con él, pero se sintió responsable de por lo menos serle de chaperón en su regreso a casa, más ahora con el último acontecimiento. Tomó su chaqueta que apestaba a taberna y fue tras ella.

-Dana¿ya te vas?-

-Ehh, sí, tengo muchas cosas que hacer mañana.-

-Si quieres puedo acompañarte, ya es de noche y…- La amabilidad del hijo de Vejita no conocía límites. Esperó una respuesta en su lenguaje corporal, no quería seguir dando detalles de las mil y una cosas que puede pasarle a un ser humano caminando por la ciudad de noche.

-No, por favor, no te preocupes, ya me cambié de departamento y no hay peligro.-

-Oh…- musitóasintiendo apenas. -Pues entonces buena suerte.- Terminó en una forzada sonrisa, viendo que la conversación terminaba allí. Pensó que debía dar media vuelta e irse, hasta que unas suaves palabras lo detuvieron.

"Trunks… aunque no sé cómo me encontraste esa noche muchas gracias por todo"

La frase dicha en un delicado tono que hizo al Saiyan sonreír de gusto. Después de verla desaparecer por el ascensor recién se dio cuenta que estaba increíblemente cansado, pero no físicamente… hoy habían pasado demasiado cosas nuevas que debía asimilar.