IX
Decisión
-¡Maldición, me saqué un 7; y yo que me había matado estudiando.- Sergi golpeó su puesto suavemente en enojo, Dan a su lado sonriendo ladinamente mientras Trunks miraba un poco preocupado; su expresión aún más acentuada con las recientes ojeras.
-Ni siquiera te preguntaré a ti Dan, supongo que tuviste un 11.- Preguntó su amigo burlonamente.
-Pues no, saqué un 9.9- Dijo calmo, manteniendo un saludable orgullo.
-¿Y tú Trunks?- Preguntaron ambos. El Saiyan pareció dudar por un momento.
Sus amigos terminaron de convencerse que esa exagerada mesura no sería fácil de quitar.
-Pues no me fue muy bien, tendré que estudiar más, apenas logré un 8-
-¿Apenas? ¡¿De qué hablas! Apuesto que ya has tenido clases de electrónica antes; además tener un 8 en la primera evaluación con Tobbi es casi una odisea, excepto por Dan que se cree un sabelotodo; siempre se sacaba los primeros lugares en la escuela el muy cretino.-
-¡EY!-
-Bueno, a decir verdad es la primera vez que estudio estas cosas.- Contestó Trunks tranquilamente.
A ambos se les cayó la mandíbula a la sola respuesta, y un 'claro, si eres descendiente directo de los Briefs era de esperarse' salió con un cariz de falsa envidia. Trunks sonrió.
-Mejor larguémonos de aquí, tenemos que tomar las asignaturas complementarias.-
Los tres caminaron por el pasillo; Sergi aún no convencido de su baja nota revisando su test línea por línea. De golpe algo pareció iluminarse en la cara y tomó a Dan bruscamente del brazo.
-Tú vienes conmigo, este viejo no me revisó la Nº 5; Trunks espéranos en la secretaría, regresamos de inmediato.-
No le quedó más que dirigirse solo a las oficinas de matrículas al final de un gran pasillo, revisando el panel de talleres complementarios y leyendo los que le interesaban en susurros.
-¡Ha, educación sexual, de seguro Sergi tomará ese.-
Su cuerpo se atiesó, volteando la mirada al mesón de matriculas que estaba a su espalda. Allí estaba otra vez ese ki bastante bajo que requería de un pequeño esfuerzo para sentirlo, pero esta vez se presentó por si solo.
-Señorita, no insista, el taller de karate ya está lleno, incluso se ampliaron los cupos por la alta demanda pero Ud. llegó demasiado tarde.-
-¡OK, ¡ya entendí! entonces déme una lista de los demás talleres para elegir otro.- Respondió cansada en espíritu, cruzando los brazos sobre el mesón molesta.
-Lo siento, va a tener que revisar en el panel justo al frente.-
Trunks volteó inmediatamente al ver que se acercaba, fingiendo leer el panel con atención. Tarde o temprano de todas formas tenía que saludarla, simulando mirar a un lado y encontrarla por casualidad. Ahora tenía la ventaja de analizar por tercera vez su mirada más objetivamente.
-Hola Dana, ¿cómo va todo?-
Sus ojos se abrieron anchamente, dirigiendo la mirada a la persona que le hablaba. Pudo notar algo diferente, sus facciones se moldeaban a la normal sorpresa de encontrarse con un conocido. El estudio del semblante era básico para el Saiyajin, en la lucha era el pronóstico al resultado del enfrentamiento.
-Ah, más o menos, necesitaba tomar karate.- Contestó rápido, volviendo la vista hacia el panel. Sin querer vio el reflejo de Trunks en el vidrio que bajaba la cabeza pensativo, como si quisiera decirle algo. Dana percibió el freno en sus palabras y quiso aventurarse a preguntarle, pero también se arrepintió. Cuál de los dos era el más tímido…
-Yo, yo me preguntaba, es decir, para ser más precisos, lo que quería decirte es que, quería proponerte un trato…-
La chica abrió sus rasgados ojos y las pupilas se dilataron en los irises turquesas, expectante al final de todo esa desordenada mezcla sintáctica.
-…Yo puedo enseñarte artes marciales y tú podrías enseñarme electrónica, a pesar que no me fue tan mal en la última evaluación no estoy satisfecho.- Terminó volteando su rostro donde los lilas mechones siguieron el giro de su cabeza; oscilantes hasta que se detuvieron frente a esos ojos azul profundo que fulminaban. La proposición y esa mirada la urgieron como nunca, quedando temporalmente muda.
-¿Qué dices?-
Algo sintió agitarse en su pecho, algo caliente y nervioso, que la impulsó a decir Sí sin siquiera pensarlo.
-¿Cuándo quieres comenzar?-
Otra vez ese calor y un vacío en el estómago, como si fuera la pregunta del millón de dólares.
-Te llamaré.-
Asintió satisfecho, desviando levemente la vista al ver que sus amigos aparecían y nuevamente a ella, la que parecía levantar las comisuras en un amago de sonreír. Retrocedió tres pasos sin mirar atrás, agitó su mano en un adiós y despareció por el umbral de la puerta.
-Uyy, si yo fuera tan amigo de ella como tú me las jugaría.- Contestó Sergi con una cara siniestra apenas la vio desaparecer.
-¿Ah, ¿qué dices?... sólo, sólo es una compañera.- Trunks contestó con su característica candidez.
-Pues así se empieza, así se empieza amigo Trunks…- Le dijo palmeando suavemente su hombro. -…y ahora veamos que hay acá, ¡OH! ¡Demonios! ¡Educación sexual! ¿Alguien quiere tomar este también?-
Dan lo miró como que nada podría sorprenderlo y Trunks gesticulando débilmente para no reírse.
-Ba, ahora que lo pienso la gracia es que hayan más mujeres, sobre todo si hay sesiones prácticas… ¿habrán?-
Secretarias de otras oficinas se asomaron por la puerta para pedirles que guardaran silencio a la explosión de risas.
