Notas Iniciales:
Después de este capítulo las cosas se pondrán más alegres. Es sólo que este capítulo tiene algo de angst y también un poco de dark también... ^^U
Disclaimer: Todavía no poseo Shaman King, si es que se están preguntando.
Sombra
Capítulo 2: Suicidio
"Tamao
Kyouyama era una persona buena... era hermosa, talentosa y cariñosa con todos."
La madre de Anna estaba parada en predio frente de la ceremonia,
con el ataúd cerrado de Tamao frente a ella. Estaba pasando un mal momento
tratando de mantenerse fuerte y no largarse a llorar histéricamente. Anna se
sentía exactamente de forma contraria a su madre.
No podía hacer más que mirar fijamente el ataúd en blanco. Anna no
había llorado... ni una vez...
"Era una flor floreciendo... cayó de nuestro árbol antes
de que tuviera la oportunidad de inspirarnos a todos con su belleza y elegancia..."
Su madre continuada.
La mirada fija de Anna se deslizó a su regazo. "La extrañaremos doloridos...
y quienquiera que haya matado a nuestra pequeña muchacha... se las verá en el
infierno."
Luego de terminar en una nota aguda, dejó el altar y había murmullos suaves
pues la congregación intercambió miradas oscuras. Todos pensaban la
misma cosa. ¿Por qué era el rechazo de esta mujer tan obvio? No había sido
quienquiera. Había sido el
marido de Tamao, Yoh. No podía haber sido de otra manera.
Una vez que la ceremonia terminó, Anna se abrió camino penosamente entre la
muchedumbre mientras todos se dirigían hacia la tumba. Ya había tenido
suficiente de esta gente. Algunos le preguntaron si estaba bien mientras ella
les pasaba rápidamente a su lado, pero no contestó. ¿Por qué
ahora? No había hablado con ninguna persona en una semana, y no estaba a punto de hablar
ahora.
Su madre pensaba seriamente que debía conseguir un terapeuta para Anna...
después de todo, no era la cosa más estable encontrar el cuerpo de tu hermana
muerta.
Estaba a
punto de dirigirse a su casa caminando, cuando visualizó un auto familiar... El
auto del padre de Yoh... pero había alguien dentro del mismo, a pesar de que el
padre estaba con su madre en el funeral. Una sensación
curiosa la inundó y se mordió el labio cuando reconoció unos audífonos apoyados
contra el vidrio. Y sin pedir permiso, se metió al asiento de pasajero a su lado
y no hizo
caso de la sacudida asustada de Yoh.
"¿Qué estás haciendo aquí?" Yoh preguntó.
Anna no contestó. Era bastante obvio por qué ella estaba allí. Su hermana
estaba muerta y ella estaba atendiendo su entierro. "¿Mataste a Tamao?"
"No." Contestó rápidamente.
Anna lo espió con ojos tristes. "Después de lo que
sucedió la semana pasada en que te fuiste... el policía analizó lo que le
dijimos y asumió que le tiraste por la cabeza un florero y la mataste."
Anna logró decir todo en una voz tranquila.
"Tamao estaba viva cuando la dejé." Dijo Yoh instantáneamente.
"Entonces ¿qué fue ese golpe?"
Yoh no contestó y Anna suspiró y continuó, mirando fuera de la ventana
hacia otro lugar. "Tendrás que presentarte mañana en la corte."
Le dijo. "El policía dice que si no te presentas te harán
frente con penas más duras."
"¿Penas más duras que ser arrestado de por vida por asesinato?"
"Sí." Anna se encogió de hombros. "Es mejor que te presentes."
"¿Crees que yo la maté, Anna?" Yoh le preguntó reservadamente.
Anna frunció el ceño y miró hacia abajo, a su regazo. "Yo-yo no sé que
pensar... Mamá cree que tu no lo hiciste... porque ella te adora como si fueras
su propio hijo... pero, todos los demás asumen que fuiste vos. Incluso yo tengo
mis dudas."
"No la maté."
"Sí, bueno, entonces ¿quién lo hizo?" Anna le tiró una mirada
enojada. "¿Un asaltante misterioso se arrastró a través de la ventana la misma noche que
tuviste una violenta pelea con ella y la golpeo con el florero hasta matarla?"
"¡¿Entonces piensas que yo lo hice?!" Chasqueó.
"¡Entonces prueba que no lo hiciste!"
"¡No puedo!"
"Me tengo que ir a casa." Anna comenzó a salir del auto.
"Te llevo."
"No es lejos."
"Te llevo igual." Le ofreció otra vez, esperando que volviera a
rechazar la invitación de un hombre que había matado a su hermana.
Anna se volvió a sentar y asintió.
"Jamás lastimaría a Tamao, Anna, yo soy demasiado tonto,
¿recuerdas?" Yoh intentó consolarla.
Anna no le hizo caso. "Le dije que la odiaba... esa fue la última cosa que
le dije..."
"Estoy seguro de que ella sabe que en verdad la amas."
"¿Aún eres demasiado joven para entender, no?" Anna colocó en su cara
una sonrisa sarcástica. "No conocías a Tamao del todo. La amaba... pero... ella era tan perra... pero era tan perfecta que
todos la perdonaban por ser así."
"¿Excepto vos?"
"Soy su hermana."
No era un camino muy largo hasta la casa después de todo e Yoh dejó a Anna frente
a la puerta. Ellas salió del auto con un simple gracias o adiós y se dirigió a
abrir la puerta. Estúpido Yoh... ¿por qué tuvo
que meterse en un lío como este...?
Anna todavía seguía sin hablarle a nadie al día siguiente... ni siquiera cuando entraron a tribunales. Solamente algunos de los miembros de la familia habían podido atreverse a ir, y sólo para demostrar que estaban en contra de Yoh con insultos y acusaciones.
Pasaron diez minutos... Yoh todavía no había aparecido y la audiencia en las filas ya estaba agitada.
"¿Quién se cree que es?" Su tía murmurada airadamente.
"Probablemente ni aparesca." La madre de Anna contestó realistamente. "Muchacho tonto..."
Veinte minutos más tarde... luego media hora...
Finalmente un vocero entró y elevó sus brazos para que haya silencio. "Al parecer el demandado ha decidido no aparecer. Sugiero que todos volvamos a nuestras casas y las autoridades se encargarán-"
"¡Esperen! ¡Él va a venir!" Anna se paró rápidamente. Su madre la agarró del vestido y comenzó a tironearla para que se sentara.
"¿Cómo puedes estar tan segura, pequeña?" El hombre le frunció el ceño.
Anna fue tironeada aún más por su madre. "Porque... le hablé el otro día... y me dijo que iba a venir." Por lo menos la mitad era verdad.
"Ya veo..."
"Sólo se atrasó, es todo." Anna agregó.
Su madre hizo una imitación del yoyo otra vez y la tiró para abajo.
Pocos minutos más tarde el jurado anunció que podían repasar la evidencia primero sin Yoh.
"Para mi primer testigo, llamo al jurado a Anna Kyouyama." El abogado de su familia anunció. El abogado que intentaba procesar a Yoh. Y el individuo que a ella no le gustaba.
"¡Ahora mira lo que has hecho." Su madre le murmuró al oído mientras que ella se paraba y caminaba hasta la silla de testigos, sintiéndose muy roja en la cara y nerviosa. Estaba a punto se ser comida viva.
Una vez que se sentó le hicieron hacer ese juramento que todos aceptaban pero que nadie escuchaba o seguía.
"Srta. Kyouyama... la víctima aquí era su hermana, ¿no?"
"Um..." Anna decidió que este no era el mejor momento para hacerse la sarcástica y difícil. "Sí."
"Y ama a su hermana mucho, ¿sí?"
Si usted lo dice... "Sí."
"Y escuchó la pelea junto al resto de los familiares."
"En realidad tenía puestos mis auriculares. No escuché nada." Uups.
"¡Anna!" Su madre murmuró en voz alta para que todos la escucharan.
"¿Ese 'Anna' significa que algo escuchaste?"
Anna suspiró y cambió el puesto de sus manos hacia su regazo, mirando para abajo. "Escuché lo que todos los demás creyeron oír. Yoh y Tamao se estaban peleando y luego se escuchó un 'crash' - pero eso no es inusual -Tamao generalmente revolea cosas."
"¿Como un florero contra su propio cráneo?" El abogado preguntó con toda la viscosidad de un sapo que se sumerge en vaselina.
"No generalmente... no..." Anna contestó, mirándolo fijamente.
"En tu opinión, ¿qué crees que fue ese golpe?"
"Um... como dije... creo que Tamao lanzó algo e Yoh salió del cuarto porque ella se estaba poniendo agresiva físicamente."
"¿El demandado usualmente es tímido frente a la violencia?"
"¿Usted no ha visto a Tamao enojada, no?" Anna le preguntó mordazmente.
"Conteste la pregunta." El abogado dijo con voz de harto.
"N-No... Yoh no se asusta con la violencia - ¡sólo que jamás se pondría violento con Tamao! ¡Recién se habían casado!" Anna trató de hacerlo entender.
"Es extraño..." El abogado se frotó ligeramente su barbilla. "Los dos se han conocido por más de dieciséis años y habían sido buenos amigos por todo este tiempo... pero solamente tres meses después de casarse comienzan a tener problemas y pelean. ¿Su hermana era rica, verdad?"
"S-Si." Anna había visto muchos programas de abogados y sabía a donde se estaba dirigiendo esto.
"Y murió solamente tres meses después de
casarse con Yoh.
Sospechoso..."
Anna estaba callada.
"¿Es posible que Yoh se haya casado con Tamao por su dinero y después
matarla?"
"¡No!"
"¿Por qué no?"
"¡Él ya es bastante rico!"
"¿Está diciendo que el demandado no desearía posiblemente tener más dinero?"
El
abogado frunció el ceño.
"¡Yoh no lastimaría a Tamao por dinero!" Anna gritó.
"¡Yo lo haría, pero esa es otra historia!"
Hubo un grito de asombro colectivo y Anna se pellizcó la rodilla. Bien hecho.
El abogado la miró con un fulgor penetrante. "¿Estás diciendo que matarías
a Tamao por dinero?"
Su familia entera, detrás de los abogados, hacía movimientos de corte
contra sus cuellos y sacudían sus cabezas fervientemente. El abogado notó su
mirada fija y se dio vuelta, sólo para encontrar a la familia Kyouyama
arreglándose los cuellos de sus camisas o rascándose sus caras.
"Quizás." Anna dijo repentinamente. Una idea muy estúpida se formó en
su mente que podía sacar la demanda contra Yoh. "¡Dije que la odiaba y no
lo niego!"
"¡Retira lo dicho, Anna!" Su madre se puso de pie. "¡No tienes
ningún respeto!"
"¡Siéntese!" El juez golpeo su pequeño martillo y la señora Kyouyama
se sentó lentamente, mirando fijamente a su hija.
El abogado estaba a punto de continuar su punto de vista cuando las puertas del
tribunal se abrieron explosivamente de golpe. Todas las cabezas de la audiencia
y el jurado se dieron vuelta para ver a un desconocido apresurarse hacia el
juez. El viejo juez tuvo que agacharse mientras el hombre se inclinaba hasta
susurrarle algo urgente en su oído,
antes de desaparecer por las puertas otra vez.
"Caso pospuesto hasta nuevo aviso." El juez golpeó inmediatamente su martillo
contra la mesa y, antes de que cualquier persona pudiera protestar, se apresuró
a bajar de su sillón y salió por las puertas. Anna fue guiada fuera del lugar de
testigos y ni bien le iba a contestar a su familia notó que las personas se
amontonaban para salir por el pasillo.
Sintiéndose curiosa, y un poco rebelde contra los deseos de su madre, salió
de la sala del tribunal y se ensambló en el flujo de gente que parecía
apresurarse para salir, sobre todo debido a la curiosidad más que miedo u otra
cosa . Anna podía ver que algo sucedía afuera. Una
muchedumbre se había juntado al borde de la calle sobre el pavimento... sin
embargo aún no podía ver que pasaba.
Al acercarse cada vez más a la escena, notó que el centro de atención
era un auto... de nuevo... un auto que le parecía algo familiar. Yoh había
llegado. "¡Yoh!"
Anna se abrió camino entre la gente pero se detuvo repentinamente cuando
descubrió que estaba pasando. La puerta del auto estaba abierta de par en par y
se había formado un circulo al rededor del auto, pero a una buena distancia de
esa puerta. Yoh estaba sentado en el asiento de
pasajeros, viéndose como su estuviera durmiendo pacíficamente, a excepción del
arma en su mano que indicaba lo contrario.
"No..." Anna tembló. "¡Yoh! ¡¡YOH!!"
Anna trató de acercársele pero varias personas la sujetaron inmediatamente. Anna
trató de empujarlos lejos y zafarse pero terminó cayendo de rodillas, mirando
fijamente la escena. "¡NO!"
Finalmente se había dejado vencer por lo que su corazón gritaba a llantos. "No,
Yoh..."
"¡Anna!" Su madre llegó en la escena, determinó lo que había
sucedido asombrosamente rápido y había comenzado a llevarse a su hija
lejos del lugar. "Está bien... shh... no grites... él está bien..."
No, no estaba bien, su madre estaba siendo absurda. "Mamá... ¡está muerto!"
"Lo sé, amor, lo sé... lo sé... " Su madre la abrazó ferozmente, intentando suprimir sus propias
lágrimas mientras que miraba
fijamente la escena del auto. Habían llamado a la
policía y los paramédicos y ya estaban llegando... un poco demasiado tarde para
hacer algo bueno.
Su vida se derrumbaba. Las dos personas que ella más había idolatrado con una mezcla de amor y odio habían muerto en menos de una semana. Y lo que era aún peor, es que no habían muerto naturalmente... o respetuosamente. Yoh había supuestamente matado a Tamao... y Anna ahora se rechazaba a creerlo. Y la gente decía que Yoh había realizado suicidio para evitar su castigo... lo que ella también se negaba a creer. Y también rechazaba la idea de que la vida seguiría normalmente de ahora en más... todo había cambiado... todo era diferente... allí era solamente unidireccional hacia fuera.
Anna respiró profundamente y golpeó la puerta del dormitorio de su madre.
"¡Pase!" Fue la inestable contestación.
Anna entró... su madre había estado llorando de nuevo... su cara roja y sus ojos llorosos. Además tenía un pañuelo en su mano que la delataba. Su madre miró hacia arriba para ver a Anna y se sobresaltó visiblemente. Mucho gente había estado haciendo eso últimamente. Sólo porque ella se parecía demasiado a Tamao.
Esto hizo querer aún más seguir su decisión. "Mamá... deseo ir a un colegio pupilo."
La cabeza de la señora Kyouyama chasqueó hacia arriba una vez más para mirar fijamente a su hija. "¿Q-Quieres qué?"
"Necesito salir de acá." Anna dijo rápidamente. "Nadie me puede mirar más... Sólo soy un triste y doloroso recordatorio de Tamao... y... no quiero vivir más en el lugar donde Tamao e Yoh murieron."
"Pero... eres mi última hija."
"¡No me estoy muriendo, mamá!" Anna protestó. "Sólo me voy a ir... quiero acomodar algunas cosas en mi cabeza... "
Su madre estaba parada y se puso frente a ella. "¿Eso es lo que quieres?"
"Es lo que necesito." Anna no podía vivir allí y ser la sombra de Tamao por siempre. Tenía que hacer cosas por si sola sin todo ese daño alrededor suyo.
"¿Pero qué voy a ser sin ti...?" Su madre preguntó inmediatamente.
Eso casi hace cambiar el parecer de Anna. Casi.
"Tienes a todos los demás aquí... no me necesitas, mamá." Anna abrazó a su madre. "Por favor, no me hagas quedar aquí."
Su madre parecía entender eso, y su forma de aceptar fue largarse a llorar otra vez.
"¡Despierta Yoh!"
Sus ojos se abrieron con una sacudida y se incorporó tan rápido que comenzó a sentirse mareado. Todo era tan brillante. "¿Dónde estoy...?" Yoh estrujó su cerebro tratando de recordar lo último que había vivido. Él... había estado saliendo del auto para ir a su juicio... luego no había más nada.
"Estás en la corte." Una voz femenina le dijo.
Yoh abrió sus ojos otra vez y se encontró mirando a una mujer joven muy bonita con una luz que brillaba detrás de ella y tenía pelo blanco... o eso podía ser la luz que hacía parecer al cabello rubio blanco. En realidad había algo brillante en cada cosa de este... lugar... o pasillo... o caja... la verdad es que no podía ver mucho a excepción del blanco.
"¿Está es la sala de los tribunales?"
"No... esto es el limbo." Ella le dijo y lo tironeó para ponerlo de pie sin demasiado apuro. "Van a decidir si vas al cielo o al infierno."
"Mmnn... ¿por qué...?" ¿Estaba en un hospital psiquiátrico?
"Porque estás muerto."
"Oh..."
Notas de la Autora:
Justo lo que uno desea oír cuando despierta. De todas formas, esa es la parte más oscura dentro de toda la historia - les aseguro que el resto será una poco más agradable. No puedo ser tan mala de hacer un fic oscuro con la muerte de Yoh sin insertar un poco de luz. Sino, ustedes ya dejarían de leer ^^
