Notas Iniciales:
Y otro capítulo llega a sus manos. Lo sé, tarde, muy tarde... pero más vale tarde que nunca, o no?
Disclaimer: Los derechos de Shaman King aun me eluden... pero todavía intento obtenerlos!
Sombra
Capítulo 6: Un Giro Inesperado
Yoh se movía sin parar en el sillón. No podía dormir... ni siquiera podía empezar a sentirse cansado. Y era tan malo en matemáticas que el contar ovejas le era un tanto ominoso en ese momento.
Eso se debía o a su nueva situación de 'muerto vivo' o a algunas de las shoqueantes noticias que había escuchado un par de horas atrás. La pequeña Annita... casi asesinada...?
Estaba teniendo un duro tiempo en tratar de evitar sentirse culpable. Talvez si el no se hubiese ido eso no le hubiese pasado. Pero no había sido exactamente su culpa el haber sido asesinado... claro que todo dependía de si había hecho enfadar a alguien.
Imágenes tormentosas comenzaron a plagar su mente. Cómo había pasado? Cuando? Por que? Quien? Y que evitó que se completase la acción? No pudo agarrar a Anna después de la cena - se había ido directo a su habitación y el resto de la familia lo había encerrado abajo. Se tuvo que sentar durante su interrogación de los últimos tres años y comenzó a decir 'no me acuerdo' cuando se puso muy aburrida la situación como para pensar respuestas inteligentes y excusas.
La verdad era... realmente no le caían bien los miembros de esta familia. Una vez había admirado a la Sra. Kyouyama - había sido como una segunda madre para el. Había sido cercana a su padre... e Yoh había sido como un hijo para ella. Pero luego de que Tamao había sido asesinada, se alejó como si no confiase en el. Aún tenía el presentimiento de que era porque lo odiaba... pero podía ser tan solo el dolor de una perdida.
El resto de la familia era aún peor. Ni siquiera le agradaban antes de lo del asesinato para empezar.
Anna había sido la única persona que le habló durante la última semana de su vida. La única persona que asumió que lo odiaría mas fue la única que le pregunto si el había asesinado a su hermana o no. Siempre había ido directamente al grano. Siempre sonreía, hablaba sin pensar, y era buena, alegre y amistosa. Pero desde el momento que se acercaron a tan solo diez metros de esta casa se convirtió en Señorita Catástrofe.
Su familia tenía mucha culpa al parecer. Y ahora que lo pensaba... no recordaba que su familia la haya saludado por su regreso. No habían dicho durante el almuerzo que no la habían visto por tres años?
Y otra cosa - HAO!
"Urgh!" No pudo reprimir ese gemido de disgusto mientras se ponía sobre su estómago. El pensamiento era horrible! Hao era como diez años mas grande que ella! Eso era enfermizo! Como es que había terminado con un idiota como el!
Yoh escuchó suaves pasos sobre la alfombra al lado de la puerta y levantó su rostro para ver. Anna había entrado, le dio una tímida sonrisa antes de sentarse sobre el sofa.
"No deberías estar dormida?"
"Y tu?"
"Yo soy un adulto - es diferente." Respondió secamente.
"Ah si - pues yo también!" Anna le contestó. "Debemos hablar."
Yoh estaba de acuerdo con eso. Necesitaba respuestas sobre lo que le había pasado a ella. "Bueno-"
"Tengo una idea de quien puede haber sido... tu sabes... matarte a ti y a Tamao..." Anna se veía incomoda.
Era difícil estar decepcionado con su oración. No espera escuchar esto, pero era información bienvenida de todas formas. "Y...?"
"Um... Nos llegaron los resultados de la autopsia de Tamao cuando me estaba yendo a la escuela." Anna jugueteó con las manos. "Decía que ella estaba embarazada."
Yoh no podía encontrar palabras. Sólo la miró.
"Y... no era... tuyo..." Anna dijo suavemente. La estaba matando el decirle esto... pero tenía que enterarse.
"No... no podía haber sido mío..." Sacudió su cabeza suavemente. "Nunca me dejó... tu sabes... hasta que nos mudásemos de esta casa."
"Oh..." Demasiada información ahí. "Bueno, mama lo mantuvo en secreto ya que sino esto te culparía aún mas. Todos pensarían que la mataste porque descubriste lo del bebe."
"Pero - obviamente fue el otro tipo." Yoh apretó sus puños enojadamente.
Anna vio eso y tragó saliva. Sabía que se pondría así. "Bueno - no creerían eso, o si? Porque el padre mataría a su amante y su hijo?" Estaba teniendo dudas en decirle o no el nombre del padre. "Pero... creo que este hombre fue quien los mató..."
"Y el es...?"
"Marco." Anna dijo fríamente.
"Como sabes su nombre?" Yoh frunció el ceño, repentinamente sospechando.
"Porque..." Anna movió sus pies nerviosamente. "Porque..."
Su dificultad en decirlo confirmó lo peor. Había sido este el tipo que también atacó a Anna... todo encajaba. Había matado a Tamao por alguna razón... posiblemente celos y mató a Yoh... porque estaba celoso de el también... y luego atacó a Anna porque... se parecía a Tamao?
"Esta bien." Dijo rápidamente. Lo último que quería era que Anna se ponga emocional. De la única forma que podía soportar mujeres emocionales era cuando le gritaban. Cualquier otra emoción era... incomoda. "El nombre no me suena para nada... Marco... nunca escuche sobre el."
"Nadie lo ha escuchado jamás." Anna dijo rápidamente. "La policía nunca pudo atraparlo."
"Ya veo..."
"Pero..." Anna pensó lentamente. "Solía conocer a alguien que puede ayudarnos."
"Ayudarme." Yoh la interrumpió. "No 'ayudarnos'"
Anna lo miró fijamente. "Te estoy ayudando! Este tipo mató a las dos personas mas importantes de mi vida y también... y quiero entrar en la acción."
No podía discutir contra eso. Sólo murmuró algo y se acomodó en el sillón. "Esta bien. Llévanos con esta persona mañana a la mañana... si aún esta por aquí."
Anna asintió con la cabeza y se sentó en silencio.
Después de unos minutos, Yoh levantó su cabeza. "Anna - ese era el final de nuestra conversación. Ve a la cama."
Anna giró sus ojos. Aún la estaba tratando como a una niña. "No puedo dormir."
"Pobre bebe." Podía decir eso sin menos sarcasmo? "Ve a la cama de todos modos."
Anna pensó. "Pero... el cuarto..."
Yoh se puso duro. "Oh si." Suspiró y luego de un momento estiró su brazo a lo largo. "Puedes dormir aquí entonces."
El corazón de Anna comenzó a latir fuertemente, tan fuerte que pondría en ridículo al corazón de un ratón. Tragó saliva y se acostó lentamente a su lado apoyando la cabeza sobre el brazo de Yoh que actuaba como una almohada. Luego de algunos movimientos de ambas partes, los dos finalmente encontraron una posición lo suficientemente cómoda como para dormir.
"Buenas noches, Yoh." Anna murmuró.
"Mm."
Hubo un gran silencio que se prolongó. "Yoh...?"
"Que?"
"Que pasa... si se te acaba el tiempo antes de encontrar a Marco?" Preguntó levantando su cabeza suavemente.
"Iré al infierno." Le dijo sin dudar. "Pero - como dije antes, yo intento vivir por siempre, o morir intentando."
Anna rió despacito. "Yoh? Si mueres, puedo empeñar tu reloj?"
"Por que no." Era sorprendente que aun funcionase luego de haber estado enterrado bajo tierra por tres años...
"Buenas noches..." Dijo nuevamente.
"Buenas noches Anna."
Sin estar mas en el tenebroso cuarto de arriba, a Anna le fue mucho mas fácil conciliar el sueño, y no pasó ni mas de un minuto antes de entrar en la tierra de los sueños. Yoh, por otro lado, estaba teniendo mas problemas.
No había tenido sueño antes y ahora con Anna apretada a su lado, era aun mas difícil. No recordaba que fuese tan hermosa. Claro, que cualquiera visto al lado de Tamao parecía que hubiese tenido noches de stress. Tamao siempre se veía perfecta. Anna... talvez no había sido perfecta, y talvez aún no lo era, pero era una persona diferente a Tamao.
Para su ventaja no podía siquiera distinguir las diferencias cosas en sus rostros. Cuando dormían, ambas parecían igual. Pero cuando estaba despierta siempre estaba la obvia diferencia... y esa era probablemente por sus expresiones. Anna siempre había sonreído, sus ojos siempre eran brillantes con inteligencia que burbujeaba al raz de la superficie. Tamao tenía ojos brillantes... pero solo cuando estaba feliz. El resto del tiempo se veía aburrida, o enojada - la mayoría de las veces hacia Anna.
Eso era lo diferente. Las personalidades en los cuerpos eran como fuego y hielo. Anna siempre sonreía... no esperen... corrección: siempre solía sonreír - casi siempre cerca de Yoh. Era sabido por todos que a la pequeña Anna le gustaba mucho Yoh. Incluso el lo sabía. Y Tamao odiaba eso.
Algo definitivamente había cambiado en su tiempo fuera. Y sospechaba que debía ser algo relacionado con este ataque hacia Anna. No la había roto como sospechaba que hubiese roto a otras jóvenes. Su Anna era muy fuerte como para ser sacudida demasiado con algo como eso... pero si definitivamente había sido afectada de alguna forma.
Bueno... el estaba de vuelta... e iba a protegerla como se debe esta vez...
"Entonces, quien es esta mujer que estamos buscando?" Yoh preguntó con el ceño fruncido mientras seguía a Anna.
"Es una adivinadora." Anna dijo suavemente.
"Um... Anna... crees que una adivinadora nos dirá donde esta este cretino?" Le preguntó.
Anna se dio vuelta hacia una pequeña calle, dirigiéndose a un local que tenía la puerta abierta y millones de cazadores de sueños sobre la misma (con colmillos cada dos cazadores). "Por que no?"
Yoh solo giro sus ojos mientras Anna entraba sin esperar su respuesta. Algunas cosas sobre ella jamás cambiarían. La siguió rápidamente. "Crees que mirará en su bola de cristal y nos revelará donde este misterioso idiota se encuentra?"
"No seas tonto," Anna murmuró mientras entraban a un cuartito decorado con alfombra roja, sillones forrados en seda y una mesa pequeña redonda en el centro. "Solo conoce a mucha gente."
"Oh."
"Anna? Eres tu?" Una muchacha levantó su mirada de donde estaba acomodando un anas flores recién cortadas.
"So. Hola Jeanne. Me gustaría que conozcas a-"
"Yoh." La muchacha interrumpió y le dirigió una breve sonrisa. "Sabía que ambos vendrían."
"Oh seguro que sí..." Yoh giró sus ojos ante la contestación de la chica.
"Los vi venir desde la ventana." Jeanne aplaudió sus manos. "Puedo ayudarlos con algo?"
"No puedes leer nuestras mentes y ver por nosotros?" Yoh dijo sarcásticamente y Anna le dio un codazo por lo bajo.
"No soy una lectora de mentes." Dijo con un tono enojado por sus comentarios. "Por favor, continua Anna."
"Seguro... verás... estamos buscando a un tipo llamado Marco... Tal vez sabes de alguien que lo conozca o algo?"
"Nunca lo conocí y jamás lo he visto o he oído hablar de él." Jeanne negó con su cabeza. "No mucha gente sabe siquiera que existe."
"Pero tu sí?" Anna preguntó con esperanzas.
Jeanne asintió y se sentó gentilmente en una silla acolchada. "El hombre que estas buscado se hace llamar por varios nombres... pero el que más le gusta usar es 'Gabriel', como el ángel. Marco es su verdadero nombre y naturaleza, obvio."
"Obvio." Yoh se estaba impacientando rápidamente. "Dónde podemos buscar este enigmático 'Gabriel' entonces?"
"Muchos lugares."
"Dime uno."
Jeanne se dirigió hacia Anna, encontrándola mucho más fácil de tratar. "A Marco le gusta pasar sus fin de semanas en un club de los suburbios. Aquel con el cartel de neon, no lo pasaran de alto. Sin embargo, lo evitarían si fuesen sensatos."
Yoh recordó el lugar y puso una cara. "No hay ningún otro lugar donde encontrarlo? Lugares donde no vamos a estar rodeados de raros?"
"Si... pero no va a esos tan seguido." Jeanne negó con su cabeza. "Cuál es la razón por la que buscan a Marco?" Le dirigió una mirada a Anna, quien en respuesta se sonrojó.
"Mis razones privadas." Yoh respondió por ella.
Jeanne pareció analizar esto antes de asentir. "El club es el lugar donde más seguro lo encontrarán. Estará ahí mañana y pasado... sino lo encuentras deberás esperar otra semana para atraparlo."
Yoh tenía tres semanas para encontrar a este tipo... y esas tres semanas le daban dos fin de semanas para encontrar a Marco en el club. Lo que le daba cuatro noches exactamente para-
"Gracias Jeanne, nos debemos ir ahora." Anna apresuró a Yoh fuera de la puerta y hacia la calle. "Feliz ahora? Sabemos donde esa mierda se encuentra."
"Vocabulario!" Chasqueó ruidosamente. "Iré a ver hoy a la noche y retorcer su cuello de ave."
"Iré contigo." Anna afirmó rápidamente.
"No, vos..." Dejó de hablar ante su intensa mirada... "Bueno... pero te quedas en el auto."
"Mm." Anna murmuró, sin aceptar ni protestar.
Anna caminaba casi pegada detrás de Yoh mientras se habrían paso a través de las oscuras calles. El club estaba justo adelante y ambos vestían ropas lo suficientemente buenas como para poder entrar y buscar a Marco. Tendrían que preguntar por ahí porque ninguno de los dos tenía idea de como era Marco en realidad.
Cuando entraron al lugar, Yoh pusó a Anna delante de él para así poder vigilarla y comenzaron a hacerse lugar entre los tumultos de gente y la música fuerte. Ya habían debatido que el mejor lugar para que un asesino se encuentre es el fondo.
Así que ahí era hacia donde se dirigían.
Mientras tanto, Yoh mantenía sus ojos observando si encontraba a alguien conocido por ahí. Cualquiera de estos tipos podía ser Marco... el hombre que mató a su esposa y a él.
Su mirada se detuvo sobre un hombre que no hacía más que mirar a Anna con poco interés de ser amigos. La chica ni cuenta se había dado, incluso cuando se estaba acercando a ella. Yoh inmediatamente cerro sus puños, mirando al muchacho con ojos entre cerrados.
Anna estaba pasando entre la gente felizmente cuando alguien se puso frente a ella, causando que casi se cayera. Miró hacia arriba mientras el joven frente a ella dio una vuelta a su alrededor con una sonrisa no muy sana.
De repente, una mano salió dispara detrás de ella y le dio al muchacho un fuerte empujón en el hombro, haciéndolo tambalear contra otra persona. Anna miró hacia atrás a Yoh, quien estaba mirando asesinamente al muchacho.
"Oye, cuál es tu problema!" El joven gritó mientras se incorporaba.
Anna abrió su boca para hablar, pero rápidamente vio su visión bloqueada por Yoh.
"Tu eres mi problema! Eso pasa!" Podría haber jurado que Yoh no era de las personas que dejan pasar una pelea de lado.
Anna gentilmente puso su mano sobre el hombro de Yoh. "Está bien. No intentó hacer nada con-"
"Al diablo!" Gritó Yoh, callándola instantáneamente.
"Tienes idea de con quien te estás metiendo!" El joven lo empujó por los hombros.
"Pregúntame, como si me importase?"
Anna intervino. "Te importa?"
"Cállate!"
"Oye!" El joven chasqueó. "No le hables así!"
"Y eso viene de un pervertido que se ha estado baboseando con ella desde el primer momento en que entró!" Yoh cerró sus puños nuevamente.
"Te estás metiendo conmigo!" El joven parecía querer asesinarlo.
"Tu te metiste mucho antes!" Yoh comenzó a caminar hacia adelante, sólo detenido por el abrupto grito de Anna.
De una, la música se detuvo, como lo hizo el baile y todas las cabezas se dirigieron hacia su dirección. Anna miró asesinamente a ambos jóvenes con los brazos cruzados. "Esto es tan inmaduro - Yoh - ven conmigo!"
"Pero él empezo-"
"No - tu empezaste." Lo agarró de la mucheca y comenzó a llevarlo antes de que tuviera la oportunidad de matar al otro muchacho.
Una vez que estuiran de vuelta afuera, se dieron vuelta para mirarse cara a cara. Anna más determinante. "Ok - esto es lo que vamos a hacer-"
"Vos vas hacer lo que yo te diga." Yoh enfatizó el yo en la oración
"Está bien." Anna se volvió sumisa nuevamente. Yoh odiaba cuando hacía eso.
"Tu ve al auto y yo buscaré a este Marco, entiendes?"
Anna frunció el ceño pero igual asintió. "Bueno."
Ambos se dirigieron hacía sus lugares, sin darse cuenta que eran observados. Antes de que Yoh tuviera la oportunidad de volver a entrar en el club, seis hombres aparecieron repentinamente de las sombras para bloquear su paso. Unos metros más lejos, casi llegando a la esquina, Anna se estaba dirigiendo hacia el auto, sin saber que era lo que estaba pasando en la entrada del club.
Pero en realidad no le importaba el momento en que chocó contra un cuerpo llegando a la siguiente esquina. Se tambaleó hacia atrás y murmuró una disculpa. Estaba a punto de continuar cuando la mano del hombre se estiró, pegó contra la pared, y le impidió el paso. Por primera vez miró hacia arriba con pesado enojo... sólo para que éste desaparezca con un fuerte miedo.
"Vos..."
Notas de la Autora:
Aha! Los deje totalmente colgados en esa. Lo se, lo se... no debí hacerlo, pero no pude evitarlo.
Muchas gracias a todos los reviews! Son tan amorosos!
Anna Asakura: Anna llamó a Yoh hermano, porque éste estaba casado con Tamao (su hermana) por lo que Yoh es hermano político de Anna.
Sary: Pues si, es una familia rara, muy rara... Y Anna estuvo comprometida con Hao, pero ya no (más adelante se va a explicar mejor.)
Beub Rib: Verdad, pero con una flia así quien no quedaría de esa manera.
May Sk: Durante el tiempo que Yoh estuvo muerto? Um, ya ni me acuerdo que paso... no, mentira. Más adelante se va a saber de eso, y de como e pasó todo eso a Anna.
M.G.: Pues, como dice Anna, Yoh ES el dueño de la casa, ya que nunca se divorció de Tamao (claro, tengo la ligera sospecha de que eso se debe a que ambos estaban muertos!)
girl-of-the nightsweaty: Muchas gracias! (y ya que estamos, gracias por leer mis otras historias!)
