Disclaimer: Aún estoy intentando conseguir los derechos sobre Shaman King, pero Takei no es muy dócil con respecto a la entrega de los mismos...
Sombra
Capítulo 7: Perdiendo Control
Yoh miraba de un hombre a otro, intentando descifrar que es lo que se proponían al bloquearle la entrada. "No serán amigos de el idiota de allí adentro, no?" Trató de adivinar abiertamente, sonando aburrido.
Los hombres no respondieron... ni hacían mucho más que quedarse ahí parados, dándole la sensación a Yoh de que alguien había agarrado un grupo de neandertales que hayan sobrevivido a la era de hielo y los haya vestido con ropas modernas.
Hmmm...
"Hay alguien en casa?" Apretó sus puños. "Si no se mueven en tres segundos, entonces tendré que ayudarlos a hacerlo."
Repentinamente un puño salió disparado de quien sabe donde, sin darle ni un tipo de advertencia a Yoh, sin embargo logró esquivarlo de todas maneras. Antes de darse cuenta que había reaccionado, Yoh agarró la mucheca de ese alguien y la apretó fuertemente. Para su sorpresa, hubo un pequeño sonido al estilo de aplastar y el dueño del brazo gritó en dolor.
"Mierda!" Yoh lo soltó de una - no era su intención hacerle eso. Sólo planeaba en forzar al hombre a bajar su brazo... pero ahí tienes.
"Tu... Demonio!" Uno de los hombres dijo después de ver lo que le habían hecho a su compañero. "Pagarás por eso!"
Anna trató duramente de no temblar o comenzar a llorar, y seguir ordenándole a sus piernas que se muevan o corran... pero éstas no la escuchaban.
"Pero que tenemos aquí...? Si no es la pequeña sombra de Tamao." Una fría voz arrastró las palabras.
Una nueva cantidad de miedo atravesó por su cuerpo, no podía levantar su cabeza ahora, y estaba congelada como una estatua. Su voz lanzaba escalofríos por su columna... y el completo incidente de tiempo atrás repentinamente la espantaba por su memoria...
"Qué es lo que pasa, ya te olvidaste de mí?" Una gentil mano le acarició la mandíbula y Anna se incomodó visiblemente.
De repente, sus piernas encontraron fuerza y comenzó a retroceder, sólo para que esa gentil mano la agarrase bruscamente y mucho más fuerte de la pera atrayéndola hacia él. "Nunca te di permiso para que te movieras, perra!"
Anna cerró sus ojos para así no tener que verlo, lágrimas libres corrían por sus mejillas ahora. Dónde estaba Yoh? Probablemente estaba en el club y no tenía ni idea de lo que a ella le estaba pasando... no tenía idea de por quien estaban buscando la había encontrado a ella...
"Por favor..." Trató tímidamente de retroceder, pero su agarre era aún más fuerte de lo que ella recordaba.
"Por favor qué?" Su otra mano se estaba moviendo para tocarla en lugares menos placenteros.
"Déjame ir..." Anna murmuró. Cuándo se había vuelto tan débil?
"Bésame el pito y di por favor." La insultó.
Anna comenzó a sentir que podía vomitar y ya no podía quedarse en presencia de este hombre ni un segundo más. Se liberó de su agarre como pudo y retrocedió. "YOH! YOH! YO-"
El hombre la alcanzó y le tapó la boca con su mano para detener los gritos. Anna sólo le mordió los dedos y continuó gritar al máximo de sus pulmones. "YOH!"
El grito de Anna le perforó la conciencia como un cuchillo. Y en ese momento el problema de los seis hombres en cual estaba metido no le parecía muy importante.
"Anna-" Lanzó los dos hombres que estaban en su camino contra la pared y comenzó a correr.
"No te saldrás con la tuya!" Uno de los busca pleitos gritó y lo empujó del costado, apretujándolo contra la misma pared contra la cual había lanzado a los dos hombres. Yoh abrió la boca por aire antes de apretar al hombre contra el piso y comenzar a correr nuevamente. Dónde estaba Anna? Su voz sonaba muy cerca...
Cruzó la esquina y la localizó justo adelante, siendo levantada contra la pared muy bruscamente por un hombre algo y de cabellos rubios. "Maldito!"
Antes de que el hombre tuviese oportunidad de levantar la mirada para ver quien lo había llamado de esa manera, Yoh lo había agarrado de atrás y lanzado contra el piso. Anna se liberó nuevamente, llorando incontrolablemente y apretándose contra la pared ella misma. El alivio la inundo al saber que había sido salvada de nuevo.
"Anna! Regresa al auto!" Yoh gritó mientras trataba de mantener al hombre aprisionado contra el piso.
"Pero-"
"VE!"
Los agitados nervios de Anna saltaron ante el tono de voz de Yoh y comenzó a correr temblorosamente de nuevo. Desafortunadamente, sus piernas tenían otras ideas y no pudo salir del lugar sin caerse y rasparse las rodillas. Pero, determinada a escapar, logró escapar y esconderse detrás de un container de basura antes de rendirse y llorar rotamente contra sus rodillas.
Yoh, sin embargo, no pudo mantenerlo aprisionado por mucho más, y fue rápidamente lanzado lejos del hombre.
"Quién demonios crees que eres!" El hombre gruñó mientras se levantaba.
Yoh hizo lo mismo, y se dio cuenta de lo bajo que era en comparación con el hombre. Era por lo menos unas dos tres cabezas más bajo. "No te atrevas a tocar a Anna nunca más, maldito cerdo!" Yoh iba por la actitud de 'persona baja agresiva' en esta situación.
"Parecer tener una relación muy familiar con ella." El hombre frunció el ceño, sus ojos dirigiéndose hacia el basurero donde Anna se estaba escondiendo detrás. Luego sonrió cínicamente. "Debería haberme dado cuenta... eres su nuevo novio, no?"
"Eso significa que eres el anterior?" Yoh chasqueó.
"No tanto..." El hombre se cruzó de brazos y sonrió nuevamente. "Pero en verdad creo que ya la he arruinado para alguien más. Ella tenía que volver a buscarme y encontrarme para pedir más."
Yoh lo miró por un momento antes de que sus ojos se abrieran en entendimiento. "Marco..."
"Oh, te contó sobre mí, no!" Los ojos de Marco estaban fijos en Yoh con una chispa cruel y malévola. "Dime... fue tan bueno para ella como lo fue para mi?"
Un frío literal pasó por el pecho de Yoh y sus extremidades repentinamente se sintieron un poco flojas. "Maldito hijo de p---! Te mataré!"
Anna suspiró en terror mientras Yoh se lanzaba sobre Marco y lo lanzaba contra la pared. Al principio creyó que esto iba a ser una pelea injusta. Yoh era raramente fuerte estos últimos días... Marco no tendría ni una posibilidad de vencerle. No que a ella le importara.
Pero cuando Marco logró pararse nuevamente y golpear a Yoh en su mandíbula, haciendo que el pequeño hombre se tambaleara, comenzó a tener dudas. Marco era más grande, más malo... e Yoh sólo estaba más enojado.
Horribles imágenes estaban corriendo por la mente de Yoh. Las mismas de antes, sólo que ahora el atacante de Anna tenía un rostro. Y ese rostro estaba sonriendo malévolamente hacia él... se sentía tan enojado que sólo quería matarlo con sus puños tan sólo para que no fuera capaz de sonreír jamás.
"Te contó todo, pibe!" Marco se estaba burlando de él mientras Yoh torpemente perdía una perfecta oportunidad de golpearlo. El nuevo 'estado' de su cuerpo obviamente ponía límites sobre sus habilidades. "Acaso ella confía tanto en ti!"
"CÁLLATE!" Yoh trató nuevamente de golpearlo pero se vio repentinamente apretado contra la pared en un agarre tan fuerte que casi se le hacía difícil respirar.
"Me pregunto, si te dejara tocarla ahora..." Marco murmuró suavemente, pero no sin menos maldad.
La ira creciendo dentro de Yoh lo estaba cegando, claro que eso podía ser el hecho de que se estuviese sofocando. También, esa extraña sensación de tener las extremidades más sueltas se estaba extendiendo por sus venas, congelando todo su cuerpo... pero extrañamente aún podía seguir moviéndose... pero sus propios movimientos se sentían raros.
"Sin embargo, a mi si me deja tocarla, claro!"Marco rió tranquilamente.
Esa fue la gota que rebalsó el baso para Yoh, y con una nueva cantidad de ira y fuerza se lanzó contra Marco...
Sin embargo, en algún lugar entre lanzarse sobre Marco y completar su golpiza, toda la situación cambió y de repente fue liberado y todo a su alrededor era de color blanco.
"Bueno, bueno, tan rápido de reg-"
El hombre parado frente a él fue cortado en seguida mientras Yoh completaba su golpe, dándole al pobre hombre en la nariz. Era el juez del Limbo...
"Ow..." El hombre se tocó la nariz brevemente antes de sacudir su cabeza para aclarar todo. "Bueno, estaba a punto de darte la bienvenida pero ya no me siento de animo para eso."
Yoh lo mió fijamente, repirando agitadamente con la ira aún corriendo por su ser. "Envíame de regreso!"
"Ahora, creo que debes calmarte antes-"
"Me sacaste de una pelea en la cual iba ganando!" Yoh gritó, apretando sus puños. "ENVÍAME DE REGRESO!"
El juez frunció el ceño y se cruzó de brazos. "No puedo hacerlo!"
"Por amor de Dios!" Yoh murmuró enojadamente y comenzó a caminar de una. "No te gusta la violencia y por eso me trajiste de vuelta acá?"
"No hicimos eso." El juez dijo calmadamente.
"Ah si? Entonces qué estoy haciendo acá arriba con gente como ustedes!"
"El sentimiento es mutuo." El juez respondió fríamente. "Y esto no es de ninguna manera mi culpa; es tuya!"
"No tengo tiempo para tus idioteces, maldito! Necesito ir allá abajo! Estoy protegiendo a Anna!"
"No hay necesidad de que los digas... uno de esos percances de los cuales te hablé ha ocurrido."
Las lágrimas de Anna se habían secado hace bastante ya mientras miraba totalmente asombrada como Yoh se deshacía de Marco. Era curioso como ya no parecía tan enojado como antes por las cosas que Marco le había estado diciendo.
E incluso ahora, mientras veía, se percató de lo fuerte que era mientras se encargaba de vencer a un grupo de hombres que lo habían alcanzado. Aunque ella no tenía ni idea cual era el problema que esos tipos tenían con Yoh.
Deberían de ser ocho contra uno en esta pelea e Yoh estaba pudiendo contra todos. Cualquiera creería que Yoh era alguna especie de artista marcial o algo... pero no... sólo estaba golpeando y pateando... sólo con más fuerza bruta que otra cosa.
Anna saltó mientras que Yoh literalmente levantaba a uno de sus oponentes y lo lanzaba todo el camino del callejón, sólo para golpearse contra la pared y caer inconsciente contra el piso. El hombre había tenido suerte de que ningún auto estaba viniendo por ahí.
No pasó mucho antes de que el nuevo grupo de hombre saliera corriendo, probablemente por temor a perder sus vidas, y eso sólo dejaba a Marco contra Yoh. Anna miró mientras ambos parecían medirse silenciosamente, antes de que Marco saliera corriendo como el cobarde que era.
Por un momento, Anna creyó que Yoh dejaría todo como estaba. Había asustado a Marco y la había defendido... pero no... por el contrario, salió en busca de Marco sin decir palabra alguna. Pero en qué estaba pensando? A este paso, jamás lo volvería a ver. Las calles habían cambiado sorprendentemente durante el tiempo en el que había estado... muerto... y la verdad es que no le gustaba la idea de dejarlo sólo por ahí en la noche. Ante la amenaza de sonar como su madre, Yoh no parecía ser inteligente a la hora de recordad nombres de calles a esta edad.
Así que, como la tonta que era, Anna salió detrás de los dos hombres, pero manteniendo una distancia prudencial para no ser vista aún. Todavía no le gustaba la idea de tener que confrontarse a Marco de nuevo.
"Si no te tranquilizas ahora, lastimarás a alguien!" El juez gritó.
"Alguien como tu!" Yoh se dio vuelta a verlo duramente, aún lleno de furia. Por qué lo estaban dejando allá arriba? Tenía que regresar allá abajo; no podía ver lo que estaba pasando? Estaba Anna a salvo...? La había Marco alcanzado...
Ese pensamiento hizo que apareciera más ira en su ser. "Lo voy a cortar en malditos trocitos..."
"El que te pongas violenta no soluciona nada." El juez en ropas blancas sacudía su cabeza en decepción.
"Este no es el momento para tus consejos! Envíame de REGRESO!" Yoh gruñó. "Que parte de eso no entiendes!"
"Creo que el problema es que tu no entiendes." El juez lo arregló con una mirada crucial. "El percance fue causado por tus propios problemas emocionales de ira. Que, por cierto, deberías empezar a considerar ir a terapia; esto no debe de ser saludable."
"Lo que sea! Sólo envíame de regreso!"
"Envíate tu mismo, no te quiero aquí tanto como tu no quieres estar aquí." El otro hombre dijo indignado.
"Quieres que te parta a la mitad!" Yoh no aguantó más.
"Mientras más enojado te pongas, vas perdiendo más control allá abajo."
Yoh se detuvo un momento. No podía entender lo que le estaban tratando de decir. "Qué...?"
Anna se detuvo cuando llego a una esquina en un cruce de calles y callejones. Adelante podía ver que Yoh se había detenido y estaba mirando la calle frente a él. Pero no había ningún Marco por ver, por lo cual Anna estaba agradecida. Por lo menos había terminado.
"Yoh?" Preguntó suavemente mientras tomaba un tentativo paso hacia adelante.
El susodicho se dio vuelta lentamente y Anna se detuvo de una, su corazón subiendo a su garganta. "Y-Yoh?..."
Algo andaba mal... algo andaba mal con sus ojos. No eran su normal color marrón... pero un horrible rojo que parecía matarla con su intensa mirada. Y parecía no reconocerla también. Luego dio un paso hacia ella.
El corazón de Anna volvió a caer en su estómago, haciéndola sentir insegura... y dio un cuidadoso y tambaleante paso hacia atrás suavemente. Una especie de rezo estaba sucediendo dentro de su mente.
"Yoh... soy yo... me recuerdas?"
El sonido de su voz lo molestaba y repentinamente se disparó en movimiento, lanzándose hacia ella sin mucha expresión. Anna gritó y levantó sus brazos para cubrirse mientras Yoh la agarraba.
Yoh agarró al juez por sus ropas y lo levantó hasta que ambos estuviesen nariz con nariz. "Qué se supone que significa eso? No estoy perdiendo control!"
"Pero si lo perdiste... tu cuerpo anda suelto allá abajo sin tu alma para contener su bastante volátil naturaleza." El juez dijo calmadamente.
"Maldito!" Yoh lo lanzó hacia el costado. "Por qué no me avisaste antes!"
"Tranquilízate o terminarás lastimando a Anna!" El juez gritó de repente.
El efecto fue como tirarle un balde de agua fría sobre la cabeza de Yoh. Se congeló, la ira desapareciendo mucho más rápido de como había aparecido. "Anna..."
Y desapareció.
Anna no se atrevía a mirar. Cerró sus ojos y se preparó para que Yoh hiciera lo que él tenía pensado hacerle. Impactó contra ella y de repente Anna se encontró envuelta en un abrazo de oso.
"Pero qué...?" Abrió sus ojos instantáneamente, pero se encontró conque no podía ver más allá de Yoh. "Oye..."
"Estás bien?" Yoh repentinamente se separó, mirándola con enfermiza preocupación. Sus ojos se veían normales nuevamente.
Anna sólo podía mirarlo sorprendida. Toda había pasado tan rápido...
Como no estaba respondiendo sus preguntas, Yoh la ojeó para ver si todo estaba bien... Anna parecía no tener nada. No parecía haber nada más que unos raspones en sus rodillas y piernas y un moretón apareciendo en su pera. Pero todavía se veía asustada.
"Todo está bien..." Yoh frunció el ceño cuando vio que Anna aún lo seguía viendo asombrada. "Ya estoy bien."
A Anna no le importó que más tenía que decir, se dirigió hacia Yoh, levantó sus brazos para envolverlos alrededor del cuello de Yoh y enterró sus cabeza entre su cuello y rostro y procedió a llorar. Yoh tragó saliva. Por qué tenía que llorar en un momento como este? Hizo una cara de exageración hacia ella ya que no lo podía ver y comenzó a darle palmadas en la espalda. "Bueno, bueno... no... um... llores..."
De repente, se separó y le dio una fuerte cachetada. "Idiota! No me vuelvas a asustar de esa manera!"
"Qué!"
"No quiero hablarte nunca más en mi vida!" Gritó, empujándolo bruscamente y comenzando a caminar por donde había venido. Yoh la miraba, sintiéndose un poco rechazado y sorprendido por un momento antes de comenzar a seguirla. "Acabo de salvarte la vida!"
"Dile a alguien que le importe!" Le gritó por sobre su hombro.
"Acaso eso no clasifica como hablar?" Corrió tras ella.
"Muérete!"
"Todavía estás hablando!" Yoh se burló.
Anna no estaba de animo para este tipo de cosas por lo que decidió acelerar el paso y así incrementar la distancia entre ambos. Era obvio, incluso para alguien tan poco observador como Yoh, que ella no estaba feliz con él.
Bueno, tendría que hablar en algún momento. Este lío con Marco no era ya más entre él y Tamao, sino que Anna parecía estar más involucrada de lo que él pensaba. Anna le contaría... o lo averiguaría de otra manera.
Notas de la Autora:
Aja! Otro capítulo terminado. Que cosas este Yoh! Tiene la ira incorporada... En serio debería ir a terapia...
Bueno, espero que este capítulo les haya gustado. El siguiente se llama: Lección Aprendida.
Muchas gracias y dejen reviews, por favor!
