Disclaimer: Shaman King todavía no es mío... y a este paso jamás los será...!
Sombra
Capítulo 9: Fecha Límite
Anna no pudo dormir de nuevo... y parecía más paranoica de lo normal. Así que de vuelta tuvo que bajar las escaleras en mitad de la noche y acurrucarse contra Yoh, quien por primera vez, estaba teniendo un sueño bastante bueno hasta que ella apareció.
Así que allí estaba, apretujado contra la esquina del sofá con Anna a un lado, encerrado como un insecto. Y después de las quejas de Anna, las cuales eran que él tenía los pies fríos, fue él quien tuvo que moverse par darle más espacio. Chica malcriada...
Yoh se acomodó cuidadosamente en el borde del sofá y se encontró lentamente entrando a la tierra de los sueños.
Y se levantó en un lugar brillante y blanco, y bastante familiar.
"Hm... déjà vu..." Dijo dormidamente mientras veía al juez dirigirse hacía a el por el plano blanco felizmente.
"Gracias a Dios... Estuve esperando años para que te durmieses y así poder verte." El hombre blanco dijo como bienvenida.
"Por qué?"
"Porque si te traía para acá mientras estabas despierto, entonces tu cuerpo andaría suelto por ahí sin alma que lo contenga y eso es malo."
Yoh se puso de pie enojadamente. "Hablando de eso-"
"No me hables con ese tono de voz, jovencito!" El juez se quejó.
Yoh estaba menos que intimidado. "Casi matas a Anna!"
"No - TU casi matas a Anna! Yo la salvé cuando te dije que te tranquilizaras." El juez respondió inteligentemente.
Yoh no estaba para NADA de ánimo para hablar con este paliducho. "Dónde te has estado escondiendo de todos modos? Bajo una piedra de nuevo?"
"De vacaciones."
"Muy bien. Te has estado bronceando?" Yoh sonrió sarcásticamente. "Diablos, hasta haces que las tizas blancas se sientan avergonzadas de su color."
"Si... bueno, al grano. He regresado para informarte que tu fecha límite ha sido adelantada un poquito."
"QUÉ!" Yoh le gritó con fuerza.
"Aparentemente al director no le parece que estés allá abajo por mucho tiempo con tu tipo de carácter."
"No tengo mal carácter!" Yoh gritó hirviendo, tratando desesperadamente de eliminar el impulso de ahorcarlo.
"Claro que no, hijo." El juez negó con su cabeza lentamente. "Pero ahora sólo tienes dos semanas para buscar a ese hombre que estás empeñado en encontrar."
"Oh." Yoh repentinamente chasqueó sus dedos. "Eso es algo que debo decirte. Creo que lo he encontrado. Marco es-"
El juez lo interrumpió con un manojo de carcajadas.
Yoh lo miró fijo. "Qué es tan gracioso?"
"Por qué el padre mataría a su amante y su amado hijo? Eso no tiene sentido, Yoh. Estás sacando nombres de la galera sólo para poder liberarte?" El juez sonrió a modo superior.
"No! Él es malvado y perverso, y trató de lastimar a Anna!"
"Lastimó a Anna?"
"Si!"
"Pero ella no es tu esposa, no?" El juez dijo más seriamente. "Y sólo estamos buscando al asesino de tu esposa."
"Y el mío."
"Si, si." Obviamente el hombre no le creía por completo aún.
"Lo que sea. Envíame de regreso y te lo probaré!" Yoh frunció el ceño.
El juez sólo giró sus ojos.
Yoh se levantó apropiadamente en el mundo real... y rodó bajo el sofá y hacia el piso con un fuerte sonido y unos insultos. Anna se levantó como un rayo.
"Yo no me robé al pony!" Murmuró con voz dormida mientras se levantaba. Parpadeó para despertarse y miró a su alrededor. "Yoh?"
Éste se levantó del pisó y la miró con odio.
"Que hacías ahí abajo?"
"Buscando el desayuno." Gruñó y marchó fuera de la sala buscando el baño más cercano.
Anna bostezó y se estiró en su ausencia y miró a su alrededor de nuevo. La pálida luz matutina ya estaba entrando por la ventana y creaba pequeños cuadraditos de luz en el piso... lo que significaba que era de mañana y probablemente debería dirigirse al baño antes de que todos se levantasen y lo ocuparan como lo acababa de hacer muy inteligentemente Yoh.
Bueno... como probablemente el único baño bueno ya estaba ocupado, decidió marchar a la cocina para buscar un vaso con agua. Siempre se levantaba sedienta con la garganta seca... era práctico tener una cocina tan cerca. Así que tomó el vaso y estaba a punto de salir de la cocina cuando el teléfono sonó.
Anna frunció el ceño, quién en la Tierra era lo suficientemente loco como para llamar a las seis de la mañana a menos que quisieran ser gritados por alguna persona no tan madrugadora. Suspiró y levantó el tubo. "Hola, residencia Kyouyama?"
Hubo un gran silencio del otro lado del teléfono... pero la línea no estaba muerta. "Hola?"
"Sabes, el jugo de manzana es mucho mejor para curar una garganta seca."
Los ojos de Anna se agrandaron y miró el vaso de agua que estaba sosteniendo. "Q-Quién habla?" No reconoció la voz... no era la de Marco.
La línea colgó y Anna colgó el teléfono después de tener suficiente con escuchar la línea muerta. Era extraño como una pequeña oración la había puesto repentinamente con los nervios de punta.
Miró a su alrededor cuidadosamente, mirando por la ventana y entrecerrando la persiana como una persona paranoica... y tenía todo el derecho de ser una.
Nadie podía verla ahora...? Estaba sentada sola en la oscura sala con las persianas cerradas tan juntas que no entraba nada de luz. Estaba segura de ojos chismosos ahí dentro.
Este era el segundo momento en que Anna estaba dolorosamente segura que la estaban observando. Alguien la estaba acechando... y no creía que fuese Marco como había asumido antes.
Un par de minutos más tarde Yoh regresó, propiamente vestido esta vez y viéndose como cuando alguien le había roto su juguete favorito. "Estúpido juez..."
"Qué pasa?" Anna preguntó algo nerviosa. Tenía que involucrarse en los problemas de él si quería olvidarse de los suyos.
"Hay acortado mi fecha límite, eso pasa." Yoh contestó. "Dicen que estaba muy enojado, así que sólo tengo dos semanas para encontrar al asesino."
Esto no ayudaba a calmar los nervios de Anna como ella había esperado. Su garganta se contrajo y luchó para relajarla y así continuar hablando. "Te iras en dos semanas?" Logró pronunciar temblando.
"Si..." Se sentó mirando al espacio un momento, antes de finalmente salir de su mundo y pararse. "Tengo que irme."
"A Dónde?" Anna preguntó rápidamente y también se paró. No quería quedarse sola, no tan pronto después de tan penetrante llamada.
"Sólo... afuera... necesito ordenar mis pensamientos..."
Anna lo vio salir silenciosamente, como para no despertar a nadie, antes de decidir que debía tomarse un baño. Por alguna extraña razón Anna olía mucho a Yoh esta mañana... no un aroma desagradable con el cual despertar... pero era desconcertante ya que estaba segura de que el sillón era lo suficientemente grande como para que ambos entrasen sin tener que tocarse... especialmente ya que Yoh se había caído de el mismo incluso.
Después de su ducha matutina se vistió con su ropa usual y eventualmente se sobrepasó de su shoqueante llamada de la mañana. Se dirigió a buscar a su madre para preguntarle si Yoh ya había regresado, así que se dirigió hacia el estudio de la susodicha.
"Oh hola, Anna querida." Su madre sonrió mientras su hija entraba al cuarto. Parecía ocupada escribiendo algunos formularios.
"Qué estás haciendo?" Anna preguntó.
"Oh... sólo rescribiendo algunas... cosas..."
Anna frunció el ceño. A su madre casi siempre le gustaba dar detalles sobre lo que hacía... cuando decía cosas vagamente significaba que quería ocultar algo. "Qué cosas?"
"Testamentos... herencias."
Eso llamó la atención de Anna. Cuando se trataba de la herencia de la Sra. Kyouyama, Anna estaba supuestamente en la lista A. "La estás cambiando? Cómo?"
Su madre suspiró y bajó la lapicera, antes de voltear hacia su hija. "Sabes que te amo mucho Anna, y haría lo que sea por ti."
Anna esperó a que su madre dijera todo esa falsedad de advertencia.
"Pero... como Yoh ha regresado, me di cuenta que no he pensado a quien le voy a dejar mis cosas cuando me muera."
"Ma, vas a vivir otros cien años por lo menos."
"Otros? Que estás insinuando?"
"Es sólo una expresión."
"De todas maneras... si Hao no te hubiera dejado plantada en el altar y casado con otra chica entonces talvez tu y él hubiesen heredado todas mis finanzas y posesiones."
Un 'pero' se estaba acercando. Era tan obvio.
"Pero... con el regreso de Yoh, creo que puedo seguramente dejarle todo a él."
"Qué!" Anna se asombró. Su madre estaba loca. "Le estas dejando todo a él en vez de a mi!"
"Es el esposo de Tamao!"
"Yo SOY tu hija!" Anna protestó.
"Él cuidará mejor de eso."
"Por qué es un hombre? Estás asumiendo que por ser una mujer no puedo hacerlo!"
"No; porque es mayor y más sensato!"
"Apenas es más grande que yo!" Anna la desafió.
"No seas tonta; ahora tiene algo de veinte y pico."
Anna entró en silencio. No debía oponerse a los deseos de su madre... sólo la metería en problemas. "Bueno..."
Por primera vez, la niebla en los ojos de la Sra. Kyouyama parecía aclararse, y vio a su hija sucumbir ante la presión. Nunca lo había notado antes... porque Anna siempre se había rendido sin pelear después de la muerte de Tamao... pero recién había hecho lo que solía hacer años atrás... discutir... pero luego se rindió.
Su madre suspiró y tomó la mano de Anna. El gestó sorprendió a Anna, había esperado que su madre se diera vuelta y continuara con su trabajo después de haber ganado la discusión.
"Esto no cambia el hecho de que seas mi hija... te amo... le dejaré todo a Yoh porque es por lo que ha trabajado y ganado tres años atrás. Fue arrebatado de él... lo merece, no crees?"
"Si..."
"Y cuando me vaya, estaré segura al saber que el te cuidará..."
Imágenes de su boda imaginaria con Yoh aparecieron en su cabeza.
"Serás como su hermanita, no te abandonará..."
"Gracias madre..." Si, gracias por explotar mi feliz burbuja.
"Así que entiendes?"
"Si..."
"Esa es una buena niña..." Se dio vuelta y volvió a su trabajo.
"Oh, has visto a Yoh en alguna parte?" Anna preguntó rápidamente antes de salir.
"No... no desde ayer."
"Bueno... no importa..." Y salió del estudio.
Y hablando del diablo, Anna vio pasar cierta personita de pelo castaño.
"Anna, cuando fue la última vez-"
"Yoh?" La mamá de Anna interrumpió. "Yoh - puedo hablar contigo un momento?"
Yoh se comió lo que iba a preguntar y se dirigió al estudio sin una segunda mirada hacia Anna. Ella se quedo algo rechazada en el pasillo por un momento antes de irse por las escaleras letárgicamente hacia su habitación. Estaba bien... Navidad no duraba mucho tiempo... pronto podría regresar al colegio.
Entró a su cuarto fácilmente, la cerradura aún no había sido arreglada, e inmediatamente sus ojos se depositaron en un sobre marrón que estaba apoyado en su almohada. Era exactamente igual al que la estaba esperando en el jeep... y aquí había otro.
Anna se quedo inmóvil por un momento, preguntándose si debía correr y esconderse bajo las escaleras... antes de decidir que eso era ridículo y débil. Con una mirada determinada caminó hacia la cama, agarró el sobre y lo abrió torpemente. Diez fotografías cayeron y de una un respiro acelerado salió de su boca por la sorpresa.
Cinco fotos eran de ella desnuda... en la ducha... probablemente de esa mañana. Eran suficientes para horrorizarla. Nadie la había visto desnuda desde que tenía tres años y sabía vestirse sola. Nadie había visto nada... nadie... pero acá... alguien de verdad la había MIRADO ducharse... y tomado fotografías...
Finalmente pudo sacar sus ojos de esas fotos y los poso sobre las otras cinco - menos sorprendentes pero más incriminatorias y vergonzosas. Eran de ella e Yoh... abrazados en el sofá juntos... de aparentemente la noche anterior. No recordaba que él estuviese tan cerca... había dormido esa noche?
Uno de sus brazos la tenía agarrada de la cintura, sosteniéndola cerca con su mano en la espalda mientras que su cara estaba tapada mitad con su pelo y la otra mitas con el de él. Lo que era suerte... porque probablemente había estado babeándose. Por qué no podía estar despierta cuando eso pasó?
Pero el enfermizo tema de que alguien había visto dos momentos mas bien privados de su vida la había tomado fuera de guardia y estaba temblando por dentro. Acaso la estaban mirando en este momento?
Había una foto que la incomodaba y molestaba más que las demás. La última. Era de una toma cercana y grande de uno de sus ojos - grande por lo que parecía ser miedo... cuando se había visto ella de esa manera? Cómo habían capturado ese momento? Habían estado mirando y esperando por tanto tiempo para conseguir esa foto?
Anna guardó todas las fotos bajo la almohada y salió en busca de fósforos para quemarlas...
---------
Yoh se abrió paso por las escaleras para llegar a la habitación de Anna. Apreciaba la generosa oferta de la Sra. Kyouyama pero el hecho era que no estaría lo suficiente para disfrutarla a menos que la madre de Anna fuera atropellada mañana - algo que no creía que pasaría.
Yoh llegó a la puerta de Anna y la abrió rápidamente.
"Anna?"
Hubo un sonido de algo golpeando otro algo en el baño interno de la habitación. "S-si?"
"Qué estás haciendo?" Estaba a punto de entrar al baño cuando Anna bloqueó su camino y forzó a ambos en la habitación nuevamente. Yoh podía claramente oler humo. Sus cejas se juntaron peligrosamente. "Espero que eso no sea lo que estoy pensando..."
"Eso no es humo... no estoy fumando..." Anna tosió y agitó una mano frente a su nariz para disparcer el humo.
"Quemando algo..."
"Esta bien, estaba fumando..." Se apresuró a decir.
"Anna!" La miró fijamente. "Cuando empezó eso!"
"Ayer..." Inventó, tratando de encontrar una fácil salida para sacárselo de encima, aunque sus respuestas no iban a salvarla de un interrogatorio.
"Pero... supuestamente eras la que debe ser buena."
"Soy la buena!" Protestó. "Pero puedo ser... mala si así lo deseo!"
El teléfono sonó y Anna se endureció. El sonido del teléfono se detuvo cuando alguien de abajo lo atendió.
"Y? Me estás escuchando siquiera!" Yoh chasqueó.
No... estaba esperando...
Luego uno de sus parientes llamó desde las escaleras. "Anna! Es para vos!"
Podía ignorar la llamado o enfrentar a Yoh...
Por lo que decidió atender el teléfono. Tomó aire antes de responder. "H-hola?"
"Que bello es oír tu bella voz nuevamente, Anna... Espero que te hayan gustado mis regalos..."
Anna miraba con pánico en los ojos como Yoh se dirigía al baño. No había quemado todas las fotos... había algunas en el piso que aún no había tirado al inodoro...
"De verdad no deberías usar ropa tan ajustada y cortita, Anna." Se miró la pollera y remerita. "No quieres empezar a recibir atención no deseada... de verdad me lastimaste ayer a la noche..."
Anna se apoyó contra la pared para caer al piso, dejando que el tubo cayera de su mano. No podía enfrentar todo esto... era demasiado para manejar... todo se estaba acumulando sobre ella y no podía enfrentarlo más... sólo quería rendirse...
Yoh salió del baño lentamente, seis fotos de Anna en sus manos. Miró a Anna tirada contra la pared con el tubo del teléfono en el piso a su lado. Ella estaba ahí, silenciosamente agarrándose las piernas y escondiendo su rostro... pero no parecía estar llorando aún.
"Anna... qué es esto?" Preguntó eventualmente, tirando las fotos frente a ella, una mezcla de todas las que le habían sacada. Unas de cuando había estado caminado en la calle... caminando en su cuarto... en la ducha... con Yoh en el sofá... "Anna!"
No contestó... sólo sollozó suavemente.
Yoh colocó el tubo de vuelta en el contestador y estaba a punto de agacharse frente a Anna cuando el teléfono volvió a sonar. Lo agarró de una. "Hable."
"Está Anna?"
"Quién habla?"
"QUIÉN habla?"
"Soy Yoh - quién carajo eres tu!"
"Yoh... pero tu estás muerto..."
Esa voz era familiar... había cambiado un poco de cuando primero había hablado. Pero ahora sonaba letalmente familiar. "Quién demonios eres!"
"Te haré pagar por lo que le hiciste... a mi amada Tamao y nuestro hijo."
El teléfono se puso muerto antes de que Yoh pudiera demandar algo más. Lo tiró contra el recibidor en disgusto y se agachó al lado de Anna. "Qué está pasando, Anna? Tienes que decírmelo."
"Era Marco, no?" Anna dijo de repente.
"Eso creo."
"É-él... no mató a Tamao."
Yoh frunció el ceño. Anna no sabía lo que estaba diciendo. Estaba un poco alterada. Antes de que pudiese escapar de alguna manera, Yoh la aprisionó en un abrazo cálido y ajustado. Quienquiera que estuviese lastimando a Anna de esa manera pagaría duramente.
-------------------------------------
Notas de la Autora:
No tengo mucho que decir está vez, sólo que el siguiente capítulo se titula: Su Venganza.
Interesante elección de nombre para el capítulo, no? Je, je, je...
Bueno, como siempre, por favor no le teman al recuadro de abajo y dejen reviews!
