De lo que sería capaz por ti

A Enigma Tek, porque le erró el palo al gato medio a medio, para que veas que no es como piensas.

La Isla de los prodigios fantásticos

Heero miró a sus hermanos y luego a la rubia ¿sabría ella cuando se conocieron en la Academia de Sank que eran primos? Lo más probable era que sí, pero la muy... maldita se quedó callada en su propio beneficio.

Vaya, vaya, volvemos a vernos, Heero Yuy.

¿Quién te invitó a venir? – le dijo Midachi muy molesto – sabes que no nos agradas.

Vamos, ¿serías capaz de echarme?

Una mirada le bastó para saber que sí, por lo que cambió de táctica.

Pues tu padre me envió a supervisar el lugar para su hijo menor, quería que todo estuviera perfecto para él – señaló a Heero que le lanzaba el mismo tipo de miradas que sus hermanos – pero veo que no les gusta mi presencia.

Dorothy Catalonia, nosotros sabemos perfectamente que no haces ni dices absolutamente nada que no vaya en tu directo beneficio – le recordó Dúo molesto – así que es mejor que nos digas la verdad por las buenas.

Muy bien – replicó cruzándose de brazos – mi tío me invitó a venir porque mi tía querida quería venir ella a supervisar que todo estuviera correcto, pero Akito se opuso tenazmente a tenerla aquí sin la presencia de su padre dado que ella "alteraría el curso de los hechos en su beneficio", según sus propias palabras.

Esto es aburridor – dijo Tomochi fastidiado – vayamos a la casa, no sacamos nada con quedarnos de pie aquí tratando de solucionar lo insoluble.

Oye, Dorothy – le dijo Dúo mientras iban hacia el automóvil de la familia – ¿cómo es que estás emparentada con los Yayuki?

Mi madre y la madre de ellos eran hermanas, así que todos somos nietos del Duque de Dermail – respondió esperando una respuesta.

Heero ni se inmutó con sus palabras, después de lo que le habían contado de su madre, no le extrañaba para nada de quien era hija.

Pareces no tener curiosidad, Heero – le dijo la rubia.

No – le contestó muy serio – ni me asombra.

Es un Yayuki de tomo y lomo – dijo Midachi sonriendo – bien, en casa tendrás todas las respuestas que quieras sin tener siquiera que formular las preguntas.

Esta es una isla especial – le explico Tomichi a Dúo que miraba intrigado a su alrededor – aquí pueden ocurrir milagros, pero debes tener presente siempre que fuera de la Isla ellos dejarán de existir a no ser que los tengas fuertemente arraigados en tu corazón.

Dorothy dijo que se podían alterar las cosas ¿no? – miró a la rubia.

Bueno, es que se puede preparar un determinado escenario y alterar así la concepción de los deseos del corazón que necesita del milagro, es por eso que Akito no quiso que nuestra madre llegara aquí antes que nosotros, ella tal vez desee recobrar a Heero para obtener los beneficios que en la corte se le negaron o algo parecido, aunque yo no debería juzgarla.

Será interesante conocerla – fue el comentario de Heero.

Supongo que tendremos que invitarla – dijo Midachi encogiéndose de hombros – si es que papá conciente.

La mansión en el centro de la isla era enorme, tenía tantas ventanas y panzudos balcones en el frente como había palmeras en el lugar.

Bienvenidos a Fantasía, Jóvenes, sé que hay una pareja que tiene un deseo en particular que le será concedido por el tiempo que estén aquí – le dijo un hombre mayor que les sonrió amablemente – pero deben tener presente que, pase lo que pase, no es más que una fantasía de sus corazones y que, según la fuerza en que este se arraigue en sus pechos, permanecerá para siempre.

Genial – dijo Heero con sarcasmo.

¡Hee-chan! – le dijo Dúo molesto – vamos, mañana deberás ir a la Isla a tu primera sesión de rehabilitación y quiero que descanses.

No soy de Cristal ¿sabes? – le dijo mientras un empleado los guiaba a sus habitaciones.

Me suena como el joven Akito cuando se cayó del caballo – sonrió el anciano – él estuvo realmente insoportable por un buen tiempo.

Heero se le parece demasiado – dijo Midachi asintiendo.

Debemos corregirlo – aceptó Tomochi.

Bien, debemos preparar la fantasía de estos jóvenes y la de los otros que llegarán mañana, por lo que me dijo su padre.

¿Van a venir los amigos de Heero, abuelo? – dijo Midachi

Si, parece que tienen problemas en descubrir lo que sienten en sus corazones – caminó hacia el lado contrario de a donde se habían ido Heero y Dúo – uno de ellos está herido por el desamor de su pareja, el otro ha confundido el camino de su corazón y el otro, bueno, quiere apartar a alguien de su verdadero dueño.

¿Y a nosotros, no nos darás una fantasía?

Bueno, es que están completamente involucrados en la fantasía del menor de sus hermanos – les sonrió.

Genial – dijo Tomochi en el mismo tono en que lo dijo Heero y se ganó una mirada asesina de parte del abuelo – venimos de vacaciones y nos toca trabajar.

No te quejes y ponte en marcha.

Abuelo ¿le dirás quién eres a Heero?

Yo creo que no es necesario, es un chico inteligente y solo se dará cuenta de todo – miró a la rubia que permanecía en silencio – ¿Por qué no dijiste nada que conocías a Heero desde que estuviste en el instituto del Reino de Sank? Tú sabías perfectamente quien era y ni siquiera al Duque de Dermail le dijiste que uno de sus nietos era un piloto de Gundam.

No me convenía que lo supiera – admitió – habría volcado hacia él toda su atención y Heero habría terminado la guerra, cosa que yo no quería.

Dúo-chan tiene razón, no haces nada que no sea conveniente para ti – le dijo Midachi molesto – pero eso es típico de los Catolonia.

A mucha honra, querido primo.

Vamos, Mida-chan – lo tomó Tomochi – aún debemos preparar el viaje de Heero a la Isla mañana.

Voy con ustedes – dijo Dorothy.

¡NO! – y se fueron corriendo hacia el muelle.

Bueno, supongo que eso significa que debo irme.

Dorothy, si ves a tu tía, dile que Heero quiere verla, mi hijo no se opondrá a que venga a verlo, sólo que no sé si ella quiera arriesgarse a que se descubra su mentira.

Las habitaciones que les habían dado eran enormes, pero Heero se sentía incómodo con tanto lujo, siempre había vivido con comodidad, pero nunca exageraba, no tenía ni el dinero ni las ganas de vivir con lujos, los mismos que sus hermanos querían darles ahora. Miró a Dúo que revisaba sus maletas sacando la ropa y se asombró al ver tanta, de seguro regalo de sus hermanos y se dijo que aquello se los tendría que reclamar más tarde.

Guau, un traje de marca, nunca he tenido uno de estos en mi vida – le dijo el trenzado colocándolo sobre la cama – me gustan mucho tus hermanos, son muy divertidos y tiernos – sacó un oso de peluche de la maleta – es bellísimo, Mida-chan tiene muy buen gusto ¿cómo sabría que me encantan los ositos de felpa?

Según recuerdo, tú se lo dijiste – le replicó – mejor ayúdame a sentarme en la cama, odio esta silla – le pidió.

Claro – lo ayudó y lo cubrió con la cubrecama antes de seguir sacando cosas de las maletas – Mira, hasta la ropa interior es fina, esto si es lujo, cuando estuve viviendo con Quatre este me regaló algunas cosas, pero recibirlos de la familia es más divertido, ahora tengo cuatro lindos hermanos que me van a cuidar y a mimar a su antojo, y tendré cosas que nunca antes había tenido – se volvió hacia Heero – espero que no te moleste que me encariñe con ellos.

No – le contestó dándole la espalda, sentía aquello como una crítica, él siempre había pensado que los lujos no le interesaban, que por eso lo había elegido a él, pero ahora veía que si.

Es muy bonito – siguió diciendo mientras sacaba sus pijamas – Tomo-chan también tiene buen gusto, en una tela suave pero firme, tibia sin llegar a ser calurosa, además tiene un color fantástico y un olorcito delicioso – dijo acercándolo a la nariz en eso se percató que Heero no lo miraba – Oye, no me ignores – le reclamó acercándose a él por detrás, pero Heero decidió fingir que estaba dormido – ¡Heero!

Dúo se levantó de la cama y terminó de guardar las cosas en silencio, su esposo estaba dormido y era mejor no despertarlo, el viaje de seguro lo había agotado y la presencia de Dorothy no lo había ayudado de seguro, pero eso que fueran parientes y no se lo dijera antes, era el colmo, de seguro planeaba algo malo para ellos o no le convenía hablar. Cerró el closet y salió de la habitación, tal vez los hermanos de Heero le dieran algunas respuestas.

Heero lo sintió abrir y cerrar la puerta de la habitación antes de sentarse de nuevo en la cama y mirar con odio el oso de peluche que le habían regalado a su esposo sus hermanos y lo arrojó lejos de su vista tanto como pudo, no le agradaba la vida que le estaban ofreciendo con su familia, el seguía siendo el mismo Heero Yuy que era el soldado perfecto en la Guerra con los gundams y el teniente de Preventers que había arriesgado su vida pos salvar a los pacifistas y ellos no lo harían cambiar por nada, se dijo antes de volverse y dormirse definitivamente.

LA FANTASIA DE DÚO

Estaba sentado en la orilla de la piscina cuando vio llegar a la familia de Heero, les sonrió saludándolos percatándose de la presencia de una mujer muy parecida a Dorothy pero con aspecto más dulce y una chica que parecía temerle al serio Akito, pero este no le prestaba mayor atención.

Hola, hermanos, padre, madre – los saludó Midachi sonriendo – ah, estás aquí, Dúo ¿Y Heero?

Estaba cansado, se quedó en nuestra habitación durmiendo – el trenzado se encogió de hombros y en eso se percato de la presencia de sus amigos – ¡chicos! – saltó contento abrazándolos – que bueno que estén aquí, la familia ha sido muy amable al traerlos a su isla – se volvió hacia su suegro – arigato.

Y te apuesto que no dices mucho más en japonés – dijo Taichi divertido al escuchar su acento.

Déjate de burlarte del chico – lo regañó su padre mirándolo muy serio – al menos hace un buen intento.

Arigato, Yayuki sama – sonrió el trenzado.

Y es más educado que ustedes – agregó – ella es la madre de los chicos, Ayra Dermail – y Dúo se estremeció al escuchar el nombre mirando de reojo a sus amigos – supongo que sabes que uno de los chicos será el próximo duque.

Las cosas que uno descubre – dijo Wufei impresionado – no sabía que estuvieran emparentados con semejante personaje.

No es algo que nos guste mencionar – dijo Tomochi – pero que se le va a hacer, al menos no seré yo el elegido.

Ni yo – dijo Kaichi feliz – le corresponde o al mayor de todos o al menor de todos y nosotros estamos en el medio, ¿verdad, Mida-chan?

Así que el otro candidato es Heero – miró a Akito que estaba muy molesto con sus hermanos – Aki-kun ¿tú serás el siguiente duque?

Akito miró a sus hermanos burlón antes de caminar hacia Dúo y abrazarlo con fuerza en un gesto muy poco común en él que dejó a todos con la boca abierta.

El siguiente Duque no saldrá de nosotros, lo prometo.

Arigato – sonrió tratando de soltarse – y ella – señaló a la niña que se ocultaba detrás de la madre de sus cuñados – ¿quién es?

Mara Harlen – dijo ella, pero Dúo la miró intrigado, se parecía mucho a Heero.

Dúo Maxwell de Yuy – le respondió el trenzado y se percato de las miradas de sus cuñados – perdón, de Yayuki.

Es el esposo de nuestro hermano menor – dijo Mida-chan al ver la mirada de las mujeres – de Heero.

¿Mi pequeño Heero está de regreso?

Heero es mío y no es pequeño – dijo Dúo molesto – el abuelo dijo que las habitaciones de todos estaban listas, mis amigos se quedarán en el mismo sector nuestro, me refiero al que usamos Heero y yo, el resto de los hermanos están del otro lado de la casa, no sé por qué, no me quiso decir así que fui a ordenar mis cosas a la habitación, pero creo que a Heero no le gustó mucho el lugar, parecía realmente molesto, pero cuando le quise preguntar estaba dormido y...

Maxwell – le reclamó Wufei – mejor llévanos a nuestras habitaciones, ¿quieres?

Wu, amigo, siempre tan comprensivo conmigo – le dijo abrazándolo.

¿Pretendes darle celos a Heero? – se libró de él.

Vengan, los empleados se encargarán de bajar el equipaje y llevarlo a los cuartos respectivos – les dijo – Mida chan y Tomo chan nos regalaron muchas cosas a Heero y a mí, tengo ropa muy bonita, creo que tan pronto Heero esté bien lo seduciré y haré que...

No nos des detalles – lo cortó Quatre molesto – mejor dinos cual es la habitación de cual.

No sé por qué, pero esta habitación es de Trowa – abrió la puerta – me dijo que era la habitación del león herido.

Es muy bonita – dijo mirando a su alrededor sintiéndose muy identificado con el nombre – y tiene buena vista.

La del frente es de Quatre – les dijo abriendo la puerta – el abuelo dijo que se llamaba "Amores cambiantes" y que por eso tenía distintos tonos de rojo, no tengo idea a qué se refería.

Extraña combinación – dijo el árabe sintiéndose tocado por sus palabras.

Y la de junto a la de Trowa, es de Wufei – les mostró la alcoba – me dijo que se llama "La justicia dorada" – sonrió – la más bonita es la mía, se llama "sueños para el futuro" y tiene todos los colores y tonos de azul que se te puedan ocurrir y me dijo que todo aquello que yo soñara podía volverse realidad si tenía la fuerza de recrearlos en mi alma.

¿Y cuál es ese sueño? – le dijo Trowa apoyado en el marco de la puerta de Wufei mirando a Dúo pero esperando la reacción de Quatre.

Quiero hijos, míos y de Heero – sonrió – mi sueño sería embarazarme de él y tener una nueva generación de Yayuki, tal vez a eso se refería Aki kun cuando dijo que no sería de esta generación el siguiente duque – dijo divertido – pero no sé que piense Heero, está un poco distante conmigo, supongo que es por el hecho de no poder hacer las cosas a su antojo, pero si él me dice que sí, mañana mismo me pongo en campaña.

Quatre se tensó notoriamente y el corazón herido de Trowa se resquebrajó un poco más, era obvio que su amado ángel se había prendado del trenzado, pero no podía hacer nada por evitarlo ni ayudarlo a ser feliz, Dúo jamás lo correspondería y tampoco podía herir a Heero, si era gracias a él que estaban vivos y a salvo de los problemas de la guerra.

Pues no te ves muy entusiasmado, Maxwell.

Es que Heero está enojado por algo y no ha dicho que es lo que le molesta – admitió – cuando llegamos me dijo que no lo tratara como si fuera de cristal y, después que lo ayudé a acostarse, simplemente se durmió ignorándome por completo. No sé, pero me recuerda mucho al tiempo en que comenzamos a estar juntos, me ignoraba gran parte del tiempo o me rechazaba, si yo no hubiese sido tan persistente, quizás nunca me habría confesado su amor.

O quizás eres tú quién lo hace sentirse mal.

¿Por qué lo dices, Wufei?

Según he visto, los hermanos de Heero te han dado muchos lujos que nunca antes te pudo dar Yuy con el sueldo que él tenía, ni siquiera tenían una casa suya y arrendaban una pieza, tú decías que no te importaba, pero ahora estás disfrutando mucho de tener dinero y quizás es eso lo que reciente.

No, mi Heero no es tan tonto como para sentir que lo aparto por dinero.

¿Estás seguro? Él no suele mostrar lo que siente y mucho menos hablar de ello – le dijo Trowa – y creo que muchas veces pasas por alto las cosas que él te dice con una mirada, necesitas demasiado escuchar las palabras, pero, de casualidad, ¿tú se las has dicho? No esperes a que te presente el corazón desgarrado, Heero es muy orgulloso y puede reventar de la manera menos esperada.

Pareces que sabes mucho de mi Heero – le dijo resentido – siempre he odiado esa facilidad que tienen de comprenderse.

A veces pienso – le dijo Trowa – que cometí un error al no enamorarme de él, no entendemos mejor de lo que cualquiera pueda hacerlo, pero no somos almas gemelas, nos parecemos demasiado como para que haya chispa entre nosotros.

Entre dos bloques de hielo no puede existir química – le dijo Quatre fastidiado – se necesita algo que encienda una chispa para que alguno se derrita.

Y tú también andas muy extraño, amigo mío ¿se pelearon?

No quiero hablar de aquello – le dijo el rubio y se encerró en su habitación.

¿Qué le pasa? – dijo Wufei mirando a Trowa.

Me temo que ya no soy suficiente para él – suspiró – de un tiempo a esta parte ha sido así, tanto que dejé de vivir con él poco antes que nos invitaran a venir.

No nos habías contado nada – le reclamó Dúo.

Me quería arruinar tu paz con mis pesares, sabes bien que la última vez casi me mataste porque busqué consuelo en Heero.

Pero él me explicó la situación – replicó.

Lo sé, pero es algo que debo solucionar solo, tal vez sea lo mejor que termine con Quatre, así alguno de los dos podrá rehacer su vida, aunque dudo que pase.

Bueno, sigo sin entender nada de lo que dices.

Simple, Maxwell, Barton dice que Quatre está enamorado de alguien más, pero también sabe que aquella relación no tiene futuro y que él tampoco podrá ser feliz porque no podrá olvidarlo.

Ah, bueno – dijo – tranquilo, amigo, te presentaré con mis cuñados y seguro uno de ellos te puede dar consuelo, son muy simpáticos y amables...

¿Nos muestras tu habitación? – lo interrumpió Wufei – tal vez Yuy esté aburrido.

Es Yayuki – lo corrigió – debe estarlo – los guió a su dormitorio y vio su oso en el suelo – Oye, ¿cómo llegaste aquí? – le preguntó sin ver que Trowa cruzaba una mirada con Heero y asentía.

Dúo – le dijo este – quiero hablar a solas con Trowa – agregó – ¿por qué no le muestras un poco de la isla a Wufei?

¿Acaso me estás echando? – le dijo exaltado y molesto.

Este tipo nunca entiende nada – dijo el chino divertido – los dos témpanos quieren contarse sus secretos ¿vamos? Podríamos...

Ni se te ocurra, Wufei – le dijo Heero – mira que no voy a estar confinado siempre y podría irte muy mal con mi venganza.

Al menos no tienes tu arma a mano – dijo divertido.

¿Quién dice? – le dijo sacando de debajo de su almohada su arma.

¿Cómo llegó eso aquí? – le dijo Dúo asombrado.

Mira, llévate al chino lejos – le dijo divertido – tengo algunas cosas que hablar con Trowa, luego te contaré todo. Además, no te puedo ser infiel así como estoy, está estrictamente prohibido o me puedo quebrar la cadera – hizo un gesto – pero quién me dice que tú no me vas a ser infiel.

¡Pues este chino ni siquiera me excita! – le dijo este molesto.

Heero se sonrió divertido mirando a Wufei que le lanzó una mirada ofendida a ambos antes de salir dando un portazo.

¡Mira lo que hiciste! – le dijo furioso.

Ve y discúlpate con él, Dúo, fuiste tú el que lo ofendió.

Te detesto – dijo imitando al chino dando un feroz portazo.

¿Qué es lo que pasa? – le dijo Trowa preocupado tomando el peluche y dejándolo sobre la cama.

Saca esa cosa de mi vista ¿quieres? Mis hermanos me tienen harto con sus "mimos" a su "pequeño cuñadito" – dijo fastidiado – como si todo lo que luché por darle a Dúo lo mejor se desmereciera.

Entonces, Wufei dio en el clavo, Dúo ofendió tu orgullo.

Que uno de mis hermanos, esto, que el otro aquello, que mira lo que me regaló, yo nunca había tenido algo así – dijo conteniendo el llanto, frente a Trowa era el único que le dejaba ver sus lágrimas – cuando me escogió a mí en vez de a Darcy pensé que esas cosas no tenían importancia para él, pero resulta que no es así.

Bueno, supongo que ahora lo acepta porque vienes incluido en el paquete – le dijo – en cambio yo no puedo decir lo mismo con Quatre – suspiró sentándose junto a la ventana – nuestra relación ya no da para más, es más, casi hemos terminado, si bien no de palabras, de hecho ya ni siquiera vivimos juntos.

Tú no eres de los que se dan por vencidos.

Claro que no, pero veo a Quatre consumirse por un amor que jamás le será correspondido, yo no quiero que alguien más sufra por todo esto, ya bastante tengo yo con su rechazo como para que trate de romper un matrimonio.

¿Está enamorado de Dúo?

Creo que sí, estábamos con él cuando dieron la noticia del atentado y cuando lo llamaron para avisar que estabas allí, estuvo tenso durante todo el rescate y apretaba los puños cada vez que identificaban un cuerpo como deseando que fueras tú, sé que suena cruel, pero así es, incluso cuando el propio Dúo te encontró entre los escombros apretó los labios con furia y más cuando el médico nos dijo que sobrevivirías y ha estado así, insoportable, todo el tiempo, no hay quién lo aguante, menos yo.

Creo que me estás pidiendo concejo y no sé que hacer para ayudarte.

Sólo quería advertirte, te quiero mucho como para verte sufrir también...

¡NO QUE NO HABÍA NADA SERIO ENTRE USTEDES! – gritó Dúo molesto volviendo a entrar en la habitación – ¡Heero es y será mío hasta la muerte! ¿ENTENDIDO? – chilló.

Cálmate, Dúo, estás malinterpretando las cosas – le dio Heero.

Así que por eso has estado raro conmigo, pero ni jures que te voy a dejar libre al camino para que te quedes con este... cirquero.

Oye, no te pongas en ese plano – le dijo Trowa ofendido – no voy a soportar tu insultos, ya tengo bastante con los de Quatre como para seguir contigo.

Dúo, Trowa estaba hablando de cosas de trabajo – le dio Heero.

¿De trabajo? – los miró extrañado y vio las miradas – no me gustan sus miradas.

Déjame que te explique, Dúo mío – golpeó la cama a su lado y casi de inmediato Dúo estaba a su lado abrazándolo – lo que pasa, amor, es que los terroristas esos que destruyeron el edificio han jurado venganza contra los sobrevivientes del desastre y yo soy uno de ellos, y Trowa, como buen hermano, ha tenido a bien advertirme al respecto.

¿En serio es sólo eso y no me estás poniendo los cuernos?

Sería como pensar que tú me estás poniendo los cuernos con uno de mis hermanos – le dijo y Dúo no entendió el sentido de sus palabras y Heero lo dejó pasar.

Ah, bueno, perdóname, Trowa, estaba muy exaltado, no quise ofenderte.

Está bien, Dúo, entiendo que eres muy celoso con Heero, es lo único que tienes que es tuyo, yo también soy así, lamentablemente, hay personas que no entienden que con su desdén te desgarran el corazón.

Trowa, esta isla es especial, pide un deseo de corazón esta noche y tendrás lo que quieras – le sonrió mostrándole el arma – mira. Dúo, lo que hago – Dúo levantó la cabeza y vio que se metía el cañón en la boca.

¡No, Heero, no te suicides, yo te amo! – gritó tratando de quitarle el arma y vio que este la mordía y se rompía – es... es... de... ¡CHOCOLATE!

Sí, y si Wufei se entera que lo amenacé con un chocolate me va a querer matar – se rió – es una broma del abuelo, dijo que no podía darme un arma de verdad, así que me consiguió esto de consuelo, además, es mejor ¿no les parece?

Es una buena broma – se rió Trowa – una muerte deliciosa.

En eso entró Wufei de nuevo mirando molesto al trío que se reía de su cara.

¿Qué les pasa a ustedes? ¿Acaso se comieron un payaso?

Nada – dijo Heero recuperando la calma – ¿pasa algo malo?

No, sólo que Winner está practicando box en una sala y se veía que lo hacía con tanta rabia que no me quise exponer a un golpe – hizo un gesto – no quisiera ser la persona que ve en el saco ni estar frente a él cuando está así, debo admitir que me dio miedo.

Es lo mejor que se puede hacer en esos casos, quitarse del medio – dijo Trowa asintiendo – recuerda lo que pasó aquella vez cuando se enojó por la muerte de su padre, acabó con una colonia y por poco y nos mata a Heero y a mí.

Pero estaba controlado por Zero – lo defendió Heero.

Zero solo magnificó sus ganas de destruir a quien llevó a la muerte a su padre.

Oh, vamos, Quatre es un joven tan dulce y angelical, no sé como lo eligieron de piloto de un gundam. Nunca vi que tuviera alma de asesino.

Dúo, eres demasiado despistado – le dijo Heero – Quatre es y tiene el alma de un soldado perfecto, tal como el resto de nosotros, sólo que no le gusta mostrarlo.

Tal como a ti no te gusta mostrar tus sentimientos ¿a eso te refieres?

Algo así, Dúo – lo abrazó con fuerza – algo así.

Al otro día en la mañana, Heero y Taichi fueron a La Isla pese a todos los pataleos de Dúo que quería ir con él, pero nada consiguió más que Heero se afirmara en su decisión de no llevarlo y no querer estar con Midachi ni Tomochi cerca de él, cosa que le dolió bastante a sus hermanos.

Es culpa de ustedes por estarlo fastidiando – les dijo Akito.

Eres muy pesado, Akito – le dijo Midachi muy molesto – cualquiera diría que no quieres que hagamos amistad con Heero para no mal influenciarlo en tu contra.

No digas estupideces, Midachi – le dijo éste fastidiado – Heero es lo bastante grande para tomar sus propias decisiones y si no quiere llevarlos debe ser porque no los quiere ¿acaso no se dan cuenta que lo fastidian? Es un muchacho serio y bastante más aterrizado que ustedes dos juntos.

¡Basta! – dijo Heero cansado – Vámonos, Taichi, mientras antes lleguemos, antes terminaremos y podré darme un buen baño.

Heero, yo quiero ir contigo – insistió de nuevo Dúo – por favor, te juro que me porto bien, eres mi esposo y quiero estar a tu lado.

Está bien – dijo al fin – pero no me pongas esa cara de cachorrito ¿quieres?

Y los tres se fueron a La Isla hablando de tonterías, en especial el hermano de Heero y Dúo porque el soldado perfecto poco y nada decía.

Y la niña esa, es hermana de ustedes ¿verdad? Si se les parece mucho y todos ustedes se parecen a su padre, son casi calcados.

Es posible que sí lo sea, pero jamás ella a intentado acercarla a nosotros, creo que es por la pelea que se armó luego que papá la echó de la casa.

Pensé que se habría ido por su cuenta – intervino Heero.

Bueno, siendo hija de quien es, posiblemente así fuera, pero papá ardía de ira cuando llegó y se enteró que habías sido secuestrado y más cuando jamás hubo una nota de rescate o algo que nos dijera que seguías vivo.

Padre debe haber estado muy ofendido con todo aquello – dijo pensativo.

Creo que ha sido una de las pocas veces en que lo hemos visto llorar, luego que ella se marchó papá se abrazó a nosotros y lloró peor que cualquiera de nosotros. Y luego del divorcio, endureció el corazón y las sonrisas desaparecieron para siempre de su rostro, se volvió el Doctor frío, como lo llaman en el hospital.

Pues, siendo él tan guapo, debió haber rehecho su vida.

No creo que pudiera – le dijo Heero – si es como yo, de seguro es de los que entregan una sola vez el corazón y una vez destrozado, jamás sanará la herida.

Ni que hablaras por experiencia propia – le dijo el trenzado.

Yo estoy totalmente seguro que el día que decidieras dejarme, mi mundo y mi vida se habrían acabado – replicó.

¡Jamás voy a dejarte! – lo abrazó – te lo juro, si te perdiera, me muero.

Son una pareja tan linda – suspiró Taichi – ¿creen que tenga alguna posibilidad de conquistar a Trowa? Es un chico tan lindo y se ve que el rubio atravesado ese lo está haciendo sufrir.

¿Te gusta el otro rey del hielo? – Le dijo Dúo mirándolo asombrado.

Claro que sí, al menos puedo intentar levantarle el ánimo.

Sólo conseguirás que Quatre quiera matarte – le advirtió el trenzado.

Al menos cambiaría de objetivo – murmuró mirando significativamente a Heero.

Al regresar a Fantasía Heero caminaba lentamente desde el muelle a la casa por sus propios medios, aunque estaba obligado a usar muletas, pero tenía mayor libertad de movimiento e independencia y había algo más, su cadera no corría peligro, aquello significaba que podía volver a hacer el amor con Dúo sin preocuparse de tener complicaciones.

¡Estoy feliz! – sonreía Dúo de oreja a oreja dando pequeños saltos alrededor de Heero – creo que podríamos ponernos en campaña de inmediato.

¿En campaña? ¿Y para qué, si me puedes decir? – lo miró Heero extrañado.

Cómo que para qué – le dijo mirándolo a los ojos rodeándole el cuello – para hacer un encargo, tonto – lo besó en los labios – para cumplir mi fantasía.

¿Un encargo? – repitió asombrado – estás loquito ¿sabes? Tener hijos no es tan fácil como piensas, hay que planearlo todo con calma.

Pero mientras puedes hacer el encargo a la cigüeña – hizo un puchero.

Muy bien, pero no te quejes luego si no te gusta la fantasía, porque vamos a tener que llevarla hasta el final.

Heero ¿cuál es tu fantasía? Nunca me has contado con qué sueñas para los dos – le dijo obligándolo a sentarse en uno de los sillones.

Mm, no tengo sueños como los tuyos, sólo quiero verte siempre feliz, lo que tú decidas estará bien para mí – lo hizo sentarse a su lado apoyándolo contra su pecho abrazándolo con fuerza – aunque si hay algo que alguna vez quise.

¿Y que sería eso?

Que me dejaras matar a Reelena – le sonrió – claro que sin que tuviera malas consecuencias – lo besó en la frente.

De haber sabido el estorbo que estaba salvando, te hubiese dejado matarla.

Me pregunto si Tomochi se atreverá a insinuársele a Wufei – dijo divertido – ese chino no ha tomado en serio sus avances, pero mi hermano es más decidido de lo que parece, sólo espero que Wufei no destruya su corazón.

¿Crees que Taichi en realidad esté enamorado de Trowa? – lo miró – él sigue perdido por Quatre, dudo que le preste demasiada atención a tu otro hermano.

No lo sé, pero si sé que alguien va a salir lastimado en el proceso.

Espero que todo salga bien, tus hermanos son... – Heero lo interrumpió con beso apasionado que los dejó sin aliento – y eso ¿a qué se debe?

A que te amo, cabecita hueca – le sonrió – ¿vamos a dormir la siesta?

Me parece bien – sonrió y aceptó su proposición.

Akito estaba sentado en una tumbona al borde de la piscina leyendo muy concentrado un grueso libro y ni siquiera se dio cuenta de la presencia de Trowa en la orilla de la misma hasta que escuchó que ahogaba un gemido.

¿Estás bien? – le preguntó apartando el libro y acercándose a él.

Si – replicó sin levantar la cabeza y sintió como el hermano mayor de Heero se sentaba a su lado y lo abrazaba.

No necesitas mentirme – le dijo levantándole el mentón – sé que tu novio está encaprichado con mi cuñado ¿o me equivoco?

Quatre los vio subir acaramelados a su habitación y se ha desquitado conmigo – le dijo apoyando la cabeza en su pecho – me odia, dice que yo tengo la culpa por ayudar a Heero a conquistar a Dúo, pero si él ya lo amaba.

Mira, Quatre sólo está confundido, siente algo extraño en su pecho por el trenzado loco ése y cree que es amor, pero si llega a creer que te puede perder, tal vez reaccione y te vuelva a buscar.

Yo deseo que el vuelva a amarme como lo hacía en los tiempos de la guerra, cuando vivía y penaba por mi cariño y trataba de hacerme el desentendido de él – lloró.

Tranquilo – lo abrazó.

Gracias, es casi como estar con Heero, pero más paternal.

¿Estás diciendo que estoy viejo? – fingió ofenderse.

Si – se rió más calmado – estás viejo – y se metió al agua de cabeza.

¡Espera que te alcance, muchachito malvado! – le gritó amenazante.

Akito – le dijo una voz femenina a sus espaldas – necesito hablar contigo.

Lo siento, señora, pero yo no – le dijo lanzándose al agua detrás de Trowa.

¡Eres un malvado, Akito! – le gritó Taichi metiéndose al agua también – Trowa es mío – le dijo agarrando al latino apagándolo a él – seré yo quién lo consuele.

Yo lo vi primero – le dijo medio en broma, medio en serio.

Je, tengo más encanto el día de hoy – se burlo Trowa apartándose de ambos riendo sin tomarse en serio a ninguno de los dos – Akito san ¿no deberías atender a tu madre? No deberías hacer esos desplantes con ella.

Sólo porque tú lo pides – dijo regresando al otro lado.

Perdónanos, somos así – le dijo Taichi apenado – no soportamos ver a alguien de la familia llorando, es algo que nos derrite, dudo que a Heero no le pase lo mismo – dijo mirando hacia la casa – es un chico con suerte, ha sido libre de ser y tener la vida que quiso y pudo darse, en cambio nosotros somos prisioneros de la tradición de la familia, ninguno fue capaz de decir no.

Parece que tu hermano no es feliz hablando con tu madre – le señaló al ver que le negaba con la cabeza.

Ella tiene la culpa, nosotros nunca hemos podido perdonarle que haya roto el corazón de papá, él se cerró a cualquier posibilidad de ser feliz y nos cerró también el corazón a nosotros, no digo que no nos quiera, pero desde que pasó lo de Heero, nunca más tuvimos una muestra de afecto de su parte. Me pregunto a qué la habrá invitado el abuelo si ella ni siquiera ha intentado acercarse a Heero.

Allá viene tu hermano, mejor nademos un poco.

Trowa, yo quería decirte algo – lo detuvo – sé que estás herido por lo de tu novio, pero si me necesitas, no dudes en pedirme ayuda, aunque sea para celarlo.

Quatre no se tragaría el cuento, se parecen a Heero.

Tal vez Akito, los demás, no, el parecido es sólo físico – le sonrió – además, un chico guapo como tú se merece que lo traten mejor ¿sabías?

Gracias, lo pensaré, mientras, creo que es mejor que te calmes – le dijo y lo hundió en el agua alejándose rápidamente de él.

¡Me la vas a pagar, malvado! – le dijo echándose a nadar detrás de él.

Wufei miraba a la distancia a los hermanos de Heero jugando con el latino y suspiró, él ya había tenido una familia antes y le agradaba el trato que ellos les daban, pero se sentía extraño.

Hola, pequeño dragón – le dijo Tomochi acercándose a él – ¿le tienes envidia a Trowa? – sonrió – también puedes tener lo mismo.

Yuy habló de que esta isla es especial y que si pides un deseo de corazón, podrás vivir tu fantasía .- lo miró a los ojos – ¿acaso es cierto?

Los Yayuki siempre hemos tenido un don especial – suspiró – más si estamos todos reunidos porque se potencian en la isla – miró hacia Akito que seguía hablando con su madre – pero han sido pocos los privilegiados con ver la realización de sus más profundos sueños.

¿Por qué lo dices así? – lo miró intrigado.

Bueno, porque para que el "encantamiento" resulte debe haber seis varones con nuestra sangre y una dama, sé que Mara es una de nosotros, pero ella no lo sabe y el abuelo dice que enfrentarla a la realidad sería confrontarla con su madre.

Ella también es tu madre – le recordó.

Ella perdió todo derecho con nosotros cuando hizo llorar a papá, pero supongo que el abuelo le está ofreciendo una segunda oportunidad, quizás también sea el momento para nosotros – se encogió de hombros – supongo que ahora será posible recrear algunas fantasías.

¿Y cuál sería la tuya? – le dijo el chino con curiosidad.

No, yo debo ayudar a los demás a cumplir la suya – explicó – la fantasía es para aquellos que no llevan nuestra sangre pero que son cercanos a nosotros.

O sea que yo puedo pedir un deseo esta noche ¿verdad?

Algo así, pero, dime ¿cuál sería tu más grande deseo?

Las personas que más he amado en mi vida han tenido siempre una muerte trágica. Mis padres murieron cuando era muy niño en la explosión de un trasbordador espacial, así que mi abuela me adoptó; cuando tenía catorce años me enamoré de una chica y me casé con ella, pero como éramos niños aún, sus padres me tomaron bajo su custodia, desgraciadamente un grupo terrorista de Oz los mató a los tres y me volví a quedar sin familia – respiró profundo – yo fui entrenado como el piloto de un Gundam y viajé a la Tierra a luchar, perros nos tendió una trampa y mi colonia fue totalmente destruida – se volteó a mirarlo – y para colmo de males me enamoré de un enemigo y yo mismo lo maté.

Pero si aún eras un niño.

Ninguno de nosotros tuvo tiempo de serlo, y allí está mi fantasía, quiero volver a ser niño, conocer a mis amigos en circunstancias favorables, ¿Te imaginas? Maxwell no habría crecido en un orfanato, Winner habría tenido un padre que lo aceptara como es, Barton no habría perdido a sus padres y su nombre, yo tendría a los míos y tu hermano, estaría con ustedes.

Vaya una fantasía – dijo mirando el cielo – pero Dúo quiere tener una familia, ser "madre biológica" de la siguiente generación de Yayuki con Heero – bajó la mirada a la piscina – Trowa quiere recobrar el amor de Quatre, el rubio quiere arrebatarle el amor de Dúo a Heero y mi madre, bueno, con ella no tengo idea.

¿Y qué problema tienes con ello?

Es que sería más fácil si las fantasías tuvieran un punto en común. Hay demasiada gente involucrada dentro de los mismos sueños, será agotador para todos si están en demasiadas fantasías a la vez – miró de nuevo al cielo – pero podemos empezar por lo más fácil, si es que quieren que mañana comiencen sus fantasías – le puso la mano en el hombro – hablaré con el abuelo y no te asombres con lo que suceda mañana.

Será divertido volver a tener seis años – le sonrió – me pregunto ¿cómo serían los padres de Maxwell? Porque ni él lo sabe, lo que recuerda es que antes del orfanato vivía en la calle con otros niños.

¡No me dificultes más el trabajo! – le dijo dramático – mira que voy a tener casi el mismo drama con los padres de Trowa.

¿Cómo se llamaría antes? – dijo divertido – si se quedó con ese nombre porque él n tenía uno propio.

Andas por allí con Akito – dijo cansado – y yo que venía a ofrecerme para cumplir alguna fantasía erótica – sacudió la cabeza.

Degenerado – le replicó ruborizado.

Anda, me vas a decir que un chico guapo como tú no se merece un chico tan guapo como yo – le coqueteó.

Pues te debo decir algo, me siento contigo casi igual que con tu hermano menor, así que no te hagas ilusiones conmigo ¿Entendido?

Vamos, no digas que no te gusto – le dijo triste.

Es obvio que no le gustas – le dijo Midachi divertido – por lo que se puede ver le gustan los hombres serios y tú eres demasiado lanzado para él ¿verdad, Dragoncito?

¡Odio que me llamen así!

Pero si eres el último de los Dragones Chang ¿no es cierto?

Pero no soy dragoncito – replicó.

Así tampoco te lo vas a ganar, hermano.

Ni que fuera premio de una competencia – replicó fastidiado.

No te enojes, corazón, yo sólo venía a buscarte para que pruebes algo especial que el abuelo ordenó preparar para las ilustres visitas.

¡No es tu corazón! – le dijo Tomochi enojado – si te metes en mi camino, te va a ir muy mal, ya verás – lo amenazó.

¿Ah, sí? – le enseñó la lengua mientras enlazaba su brazo al del chino – eso me gustaría verlo – agregó y se lo llevó.

Te voy a matar, Mida chan, ya verás – siguió amenazando.

Dúo estaba sentado en la cama con Heero recostado en su regazo, habían estado "practicando" para hacer el encargo, pero Dúo dudaba acerca de su cordura ahora que lo pensaba con más calma. Acarició el cabello de Heero con ternura mientras se imaginaba a un hijo de ambos, tendría toda la belleza física de su Heero, su inteligencia, pero todo lo demás sería de él, el color de los ojos, su alegría, su espontaneidad y su facilidad de hacer amigos. Claro que Heero tenía muchas otras cualidades, pero era demasiado desconfiado, tal vez se debía a la forma en que había sido criado en la organización.

Estás muy callado, Dúo – le dijo acariciando la pierna en la que descansaba.

Estaba pensando en que me habría gustado conocerte cuando éramos pequeños, pero sin los problemas de la guerra, cada cual con su familia, quizás fuéramos tan distintos que ni nos gustaríamos.

Mm, parece que estás cambiando de opinión acerca de tener hijos.

No es eso, Heero, aún quiero que formemos nuestra propia familia, solo que me gustaría saber que habría sido de nosotros si el verdadero Heero Yuy no hubiese muerto. Tal vez yo no habría terminado solo y abandonado en la calle, ni tú lejos de tus hermanos, ni Wufei sin sus padres, ni Trowa sin nombre, tal vez Quatre hubiese logrado que su padre lo quisiera como es...

Podemos transformar tu fantasía – dijo Heero – conocernos de niños y, contra todo pronóstico, amarnos de nuevo y formar nuestra propia familia, ser más felices sin la sombra de las muertes que causamos en el pasado.

¿Aún te duele haber matado al mariscal Noventa y a los otros líderes pacifistas?

Así es, la guerra se extendió y causamos la muerte de mucha gente inocente.

Pero si la culpa fue de Traize, él nos engañó y terminamos odiados por nuestra propia gente – le acarició el hombro – aquello no lo podemos solucionar, Heero, tal vez fue para mejor que aquello ocurriera o jamás habríamos desarticulado a Oz y a Colmillo Blanco.

Lo sé, pero no dejo de pensar que si yo hubiese escuchado las voces que me gritaban habríamos evitado la muerte de muchas personas.

Deja ya de culparte, no tiene arreglo, mejor pensemos en nuestros hijos ¿cómo te gustaría que fueran? – le acarició el cabello – a mí me gustaría que se parecieran a ti, eres muy guapo e inteligente.

Bueno, yo diría que sacaran mi inteligencia y tu belleza, así serían perfectos.

¿Qué estás insinuando? – dijo obligándolo a verlo a los ojos – ¿acaso piensas que soy tonto?

No, Dúo, sólo que no se te dan las matemáticas y los idiomas – le sonrió – y además eres muy despistado.

No lo soy, soy muy observador – le reclamó.

Mm, tal vez – se enderezó y le atrapó la boca con un beso – pero no te das cuenta cuando quiero lo que me ofreces.

Ah, eso tiene solución – dijo malicioso y le devolvió el beso con pasión.

Trowa miraba a los hermanos de Heero sentados conversando en torno a una mesa redonda haciendo planes para el día siguiente, algunas frases alcanzaba a leer de sus labios, pero sin todos los datos solo podía hacer conjeturas acerca de lo que planeaban, lo único que tenía claro es que querían sacar de las sombras al corazón de Quatre que se había cerrado a sus propios sentimientos según ellos, que Wufei tenía un sueño hermoso en el que todos podían participar pero necesitaban la anuencia de Heero y que Akito se negaba a ayudar a su madre a reconquistar el corazón de su padre dado que no quería que él volviera a sufrir.

¿Qué haces? – le dijo Wufei siguiendo su mirada – esos planean algo ¿verdad?

Claro, aunque no te puedo decir a ciencia cierta qué es – dijo – mencionaron tu sueño ¿Qué vas a pedir?

Quiero que volvamos a ser niños y que tengamos la oportunidad de disfrutarlo y conocernos en un mundo diferente, sin la carga de la guerra y de los gundams, como niños normales.

Suena interesante, sería bonito liberarnos de las pesadillas de la guerra.

Hola, chicos – le dijo una voz femenina a sus espaldas.

Dorothy Catalonia, pensé que ya te habías largado – le dijo Wufei fastidiado.

Si ya me voy, no te exaltes, sólo quería avisarles que alguien más viene hasta aquí – se sonrió maliciosa – y los sueños se pueden tornar pesadillas ¿saben?

Maldita, ¿por qué no le haces un favor a la humanidad borrándote de la faz del universo para siempre? – le replicó el chino – junto con... – se calló al comprender – no puede ser que la hayan invitado aquí, si nada tiene que ver con la familia.

Ja, ja, ja – se rió ella – yo la invité, me desquitaré con todos mis primos – le dijo y se fue riendo hacia el muelle.

Ella está furiosa porque esperaba que al casarse su esposo se convirtiera en el siguiente Duque – les dijo Mara – en especial porque Akito San se negó a serlo, sin embargo, al aparecer el menor de los hermanos éste decidirá quien es el siguiente Duque y no su esposo como ella esperaba.

¿Y por eso tiene que traer a la bruja aquella a esta isla sin el permiso de la familia? – le dijo Trowa.

Dorothy no lo sabe, pero en realidad ella va a formar parte de una fantasía – sonrió – la fantasía de Heero, yo sé que lo que él quiere en verdad es matarla sin que esto tenga consecuencias funestas para la humanidad.

Vaya – dijo Trowa – entonces, si Heero la mata ella va a entender que nunca la quiso y lo dejará en paz ¿por eso la dejan venir?

Un Yayuki sabe lo que quiere – abrazó a Wufei y este se puso rojo como tomate.

Yo diría que son demasiado decididos a salirse con la suya.

Supongo que lo somos.

¿Sabías que eres uno de ellos?

Mi madre lo ha negado siempre, pero cuando se casó con mi "padre" ella estaba embarazada de mí, pero yo sentí de inmediato que eran mis hermanos cuando los vi, no se puede negar el parecido físico ni de carácter con ellos ¿no creen?

Tomochi se va a enojar si ve que tiene más competencia – dijo Wufei tratando de soltarse de ella.

Así que tengo competencia, ya veremos quién gana – lo soltó y se dirigió a la mesa donde ellos estaban.

El consejo ya casi está en pleno, sólo faltan el padre y Heero – dijo Trowa – pronto pasará algo grande.

Mientras yo no sea la cena – dijo Wufei.

Continuará...

Hola, perdonen que me tardara tanto con esta historia, no lo hice adrede, la he cambiado tanto que ya ni la reconozco, en fin, se hace lo que se puede. Alguien por allí me pidió una hermana para Heero, así que conózcanla, en cuanto a los hermanos, bueno, son demasiado especiales y ya explicaré más adelante por qué son como son.

Gracias por la paciencia.

Shio Chang.