Bueno, pues aquí una pequeña historia, esta corresponde al desafío nº 20 de LPDF. Espero que os guste. Los personajes no son míos, pertenecesn a JK Rowling y a Warner Bros

Resumen: Harry pertenence a una familia de magos de sangre limpia, se ha convertido en todo un slyterihng, nunca se imagino que se volvería loco de amor... y menos por una "sangre-sucia"

LOCO DE AMOR

Son muchas las veces en las que al pasar por mi lado la he mirado por encima de mi hombro¿muchas, sería mejor decir infinitas, infinitas veces durante 7 largos años, en los pasillos, en la biblioteca, en el comedor, en las clases, en los jardines, en el lago...Y luego dicen que los terrenos de Hogwarts ¡Y TODO EL CASTILLO! Es enorme...¡ que equivocados están, nunca será demasiado grande para los dos.

Y ahora, después de lo ocurrido solo puedo pensar que el destino se ha propuesto que ella y yo nos encontremos a cada paso que damos. Destino, caprichoso destino que se ha empeñado en cruzarla en mi camino y llevarme a esta loca situación, a la terrible tortura de enamorarme de una chica que me odia a muerte, y no es para menos después de todo lo que he hecho.

Creo que a estas alturas os estaréis preguntando quien soy, es curioso que tenga que presentarme, y mas presentarme ante un montón de muggles, cuando yo, soy conocido en mi mundo, soy terriblemente famoso, tan famoso que la gente se vuelve a mirarme por los pasillos del colegio, por los callejones... todos me miran... y me gusta. Me gusta presumir de mi famosa cicatriz, siempre visible entre mis revueltos y oscuros cabellos, me gusta presumir de mis encantadores ojos verdes, me gusta presumir de mi fama como buscador... En fin, mi nombre es Harry, Harry Potter, y soy un mago, si ya podéis reíos y decir que la magia no existe, que estoy loco. ¡Que equivocados estáis! La magia existe, y las hadas, y los dragones y todas esas cosas de las que os reís y les contáis a los niños para darles miedo, esas cosas que os hacen giraros en una noche oscura y que acusáis al viento, a una tormenta o incluso al miedo, existen y están entre nosotros, mezclados en cada uno de los lugares del mundo.

¡Je, ahora si que he conseguido llamar vuestra atención. Pues bien, ahora querréis saber porque soy famoso, muy sencillo, porque cuando apenas tenía un año derroté sin saber como al mago más poderoso de todos los tiempos, Lord Voldemort (si, se que su nombre ya acojona, pero no voy a ser tan memo como todos esos magos que temen decir su nombre), por desgracia ese mago ha vuelto, en parte por mi culpa, y todo el mundo mágico me ve como el salvador, soy el elegido, no porque a mi me apetezca, realmente no, pero una terrible profecía pesa sobre mi y el o yo deberemos morir.

Supongo que cualquiera en mi lugar se moriría de miedo, pero hasta que llegue ese momento voy a disfrutar de la vida, y lo estaba haciendo hasta que ella se cruzo en mi camino. ¡Como iba a saber yo que a estas alturas mi felicidad estaría al lado de una asquerosa sangre sucia! o nacida de muggles, para las mentes sensibles e impresionables

Ella es Hermione Granger, una Gryffindor hasta la cabeza, valiente y honorable, e insufrible sabelotodo dientes largos de pelo enmarañado... como la odio...o no ... no se. El caso es que no puedo quitármela de la cabeza y todo... bueno creo que para entenderme deberíais oír mi historia, la historia de un ser egoísta, de un ser que haría cualquier cosa para lograr sus objetivos, la historia de un Slytherin como yo.

Era una soleada tarde de primavera, (seguro que fue la primavera), yo me dirigía a la biblioteca para ver si encontraba a Smith para que me diera mi ensayo para pociones, pero para mi desgracia ese asqueroso Ravenclaw no se encontraba allí. Ya me disponía a buscarlo por todo el colegio para molerlo a palos cuando la vi una figura moverse entre los estantes. Abandonando mi primera idea de darle una paliza al tal Smith, decidí gastarle una broma al pobre infeliz que se encontraba solo en la biblioteca (como no me di cuenta antes¿quién en su sano juicio con el día que hacia estaría en la biblioteca con las narices pegadas a los libros?).

Con una sonrisa malvada en mis labios avancé sigilosamente entre los estantes hasta donde se encontraba la figura misteriosa. No podía verle el rostro, pero si pude llegar a una conclusión, es que se trataba de una chica, mejor, seguro que sería lenta de reflejos y no podría esquivar el hechizo que le tenía preparado.

Algo en ese momento me hizo detenerme, ella estaba intentando alcanzar un libro en uno de los estantes más altos, y su pequeño cuerpo le impedía llegar, más su brazo estirado estaba a punto de mostrarme un buen espectáculo gracias a la corta camiseta que llevaba, me oculté entre las sombras para observar, y de paso estudiar a mi inocente presa.

De pronto y un montón de libros cayeron sobre ella. No se si me sorprendió mas la velocidad a la que los esquivo o las maldiciones que un cuerpecito tan pequeño y grácil eran capaces de exclamar al creer que se encontraba sola. Sonreí para mis adentros, en parte desilusionado ¡Habría sido un buen espectáculo si su brazo se hubiera levantado un poco más!.

Ahora, ella se había agachado de espaldas a mí, y un tenue rayo de sol la iluminó levemente, tenía la piel blanca y parecía ser suave como un pétalo de rosa, el cabello que le caía por la espalda era de un castaño claro adorable, con unos grandes rizos que bailaban con cada movimiento suyo, su pequeña cinturita era de esas que te apetece abrazar...¡Y QUE TRASERO, en mi vida había visto una chica como esa en Hogwarts, no podía dejar de mirarla mientras se levantaba e iba ordenando los libros para dejarlos de nuevo en la estantería.

Entonces fue cuando recordé porque me había quedado allí, iba a gastarle una broma aquella pequeña infeliz, después de todo, soy un Slytherin y no puedo andarme con tonterías, afectaría a mi fama, y pensándolo mejor, una chica que pasa sus tardes de domingo en la biblioteca no debe ser demasiado interesante como para molestarme en intentar conquistarla, y mucho menos, una chica a la que no le he visto la cara, lo que conlleva que podría ser tan fea como un troll con acné.

Lentamente salí de mi escondite, avancé sigilosamente hacia ella, que movió la cabeza para apartarse el pelo de la cara, y una ráfaga de viento de la, por lo general fría biblioteca me trajo su aroma a flores silvestres ( esa debió de ser otra de las señales de alarma que mi cabezota se empeñaba en no asimilar), me quede totalmente quieto, pues con ese movimiento de cabeza podría haberme visto, pero ella seguía arreglando los libros, saqué mi varita y la apunté cuidadosamente:

Locomotor Mortis!- exclamé, y un rayo rojo salió directamente hacia su espalda.

Cual fue mi sorpresa al ver como un escudo azul salía de su varita, que había sacado de no se donde y la protegía de mi perfecto hechizo. Y entonces la vi, con su mirada marrón desafiante apuntándome justo al pecho, era Hermione, Hermione Granger, y con una mirada que recordaba terriblemente a la de la profesora McGonagall me dijo en un susurro juguetón:

Así que quieres jugar ¿verdad Potter, ahora me toca a mi ¡Rictus sempra!

Rápidamente esquive el hechizo con otro escudo protector como hiciera ella antes, y le lancé un hechizo de desarme, que supo, como no, desviar a la perfección.

No estoy para tonterías Potter, y mucho menos para aguantar tus bromas de mal gusto -exclamó mientras su pecho subía y bajaba.

Y en ese momento me quede sin aire en los pulmones, tuvo que usar alguna clase de hechizo que desconozco, y eso que conozco muchos, porque no podía dejar de mirarla, estaba muy graciosa con su ondulado pelo enmarcándole su pálido y hermoso rostro, hermoso pero lleno de una determinación encantadora que no había visto nunca.

Bien Granger- empecé cuando pude hablar- no quiero hacerte daño, así que baja tu varita y yo bajaré la mía

¿Tu crees que estando solos en la biblioteca voy a bajar la varita?

Puedes estar tranquila, no he logrado mi propósito y no voy a perder más de mi tiempo en ti y mucho menos en esta mugrienta biblioteca, tengo mejores cosas que hacer- empecé a avanzar hacia ella

Oh, por supuesto.- me respondió- el gran Harry Potter no tiene tiempo que perder, y menos en la biblioteca, después de todo sus papis tienen demasiado dinero como para pagar a otros para que hagan sus tareas.

Pues si, has acertado- Casi estaba a su altura, podía verle los ojos brillándole con gran intensidad, unos ojos que de pronto se habían vuelto peligrosos...¡que delicia!.

Patético- susurró haciendo que me detuviera delante de ella.

¿qué has dicho?

Que eres patético- repitió. La tomé fuertemente de los brazos y la atraje hacia mi, casi podía notar su respiración acelerada.

¡Merlín, que piel tan suave, nunca la había visto tan de cerca, tenía unas pequeñas pecas sobre la nariz que le daban un aire de peligrosa inocencia y sus ojos de un marrón vulgar se volvían con destellos ámbar, eran sencillamente irrepetibles, y sus labios eran rosa, carnosos y apetecibles para cualquiera.

Ella intentó separarse de mí, así que tomando sus pequeñas manos en una de las mías la atraje de la cintura, una cintura tan fina y suave que mi brazo podía rodearla a su antojo, y entonces comprendiendo que ella estaba a mi merced, fue cuando me volví totalmente loco:

Con que soy patético- le susurre al oído con mucha suavidad, eso hizo que ella se estremeciera entre mis brazos, entonces encontré mi venganza perfecta- ahora sabrás lo patético que soy.

Y la besé¿qué podía haber peor para un Gryffindor que ser besada a la fuerza por un Slytherin?. Ella se revolvió entre mis brazos, pero yo la tenía perfectamente atrapada. Y la besé con más intensidad, sus labios eran suaves, con un sabor tan particular que no sabía describir, y eso que había besado a muchas chicas antes.

Ella seguía revolviéndose en mis brazos intentando soltarse, pero yo me había vuelto totalmente loco y no podía, no quería parar, besar a Hermione Granger en una biblioteca era lo mejor que me había pasado nunca. Y entonces pasó, ella relajo sus brazos y empezó a responder a mi beso, primero con suavidad para después pasar a besarme de la misma manera casi salvaje en que yo lo estaba haciendo. Desesperado le solté las manos que inmediatamente empezaron a acariciar mis indomables cabellos con desesperación mientras yo la acercaba mas a mi si eso era posible, mientras recorría su espalda con desesperación, y entonces, ella dejo de ser una insufrible sabelotodo y yo un arrogante cara-rajada para ser dos adolescentes en una biblioteca vacía, parecíamos dos locos, era como si el mundo fuera a terminarse y quisiéramos acabar ahogados el uno en el otro...

¡PAM, un golpe sonó al final de la biblioteca, alguien había entrado ambos nos separamos inmediatamente, casi como si no s hubiera dado la corriente, nos quedamos mirándonos el uno al otro, era difícil saber quien de los dos estaba más avergonzado. Ella me miró lentamente y de pronto se dio la vuelta y salió corriendo:

¡Espera!- grité desesperado- ¡no te vayas!- corrí detrás de ella y atravesé la puerta, pero ella ya no estaba. Mucha velocidad para un cuerpo tan pequeño.

De ahí en adelante no recuerdo mucho, se que como aturdido y con una sensación de desagradable perdida volví a mi habitación en Slyterin, pero de pronto parecía menos acogedora si ella no estaba allí. Aún podía notar el calor de sus labios sobre los míos, su suave aroma invadiéndome. Me recosté sobre la cama y me quede dormido, perdido en un montón de sueños, rodeado de destellos ámbar y juguetones rizos al viento.

Ha pasado una semana después de aquello, una semana en la que solo puedo pensar en ella, en el momento en que coincidamos en las clases, en los pasillos, o mejor a solas en un pasillo para volverla a atrapar entre mis brazos, aunque me conformo con encontrármela en mis sueños.

Creo que ella, Hermione Granger es perjudicial para mi salud, he dejado de comer, estoy haciendo mis deberes yo solo, entreno con ganas con el único propósito de impresionarla, para que un ser tan excepcional como ella, se fije en mi... definitivamente solo puedo decir que yo, Harry Potter me he vuelto loco, loco de amor.

FIN

¿QUE OS HA PRECIDO?. dejad algun review.

Besos