N. de A.: Esto es una advertencia, el fic está estructurado de manera que un capítulo está en tiempo presente (La convención y demás) y el siguiente es lo que ocurrió tras la Batalla con Estrella Oscura (algo así como los recuerdos de Ameria). Dicho esto, disfrutad.

El Final de una Batalla

TIEMPO ATRÁS...

Todos observaron como Sirius desaparecía con las armas de luz. Rina se giró sonriente.

- Bueno chicos, otro trabajo bien hecho, ¿qué hacemos ahora? -.

- Yo buscaré una casa donde instalarme para criar a Val, un bebé dragón necesita muchos cuidados – anunció Filia – Por cierto, Rina, tu hermana quería que te pasases por Zefiria después de cumplir esta misión -.

- ¿¡QUÉ!? -.

- Rina, ¿te encuentras mal?, estás muy blanca – preguntó Gaudy.

- Me niego, no pienso volver -.

- La señorita Luna sabía que dirías eso, así que también me dijo que o ibas tú por las buenas o te llevaba ella por las malas -.

La cara de horror de la hechicera superaba con mucho la que tenía horas antes al enfrentarse a Estrella Oscura.

- Si me disculpáis, yo debo presentar un informe – comentó Zeros – Ya nos veremos, te deseo suerte Rina -.

- Muy gracioso – gruñó ella y añadió para los demás – Esperaba que pudiésemos comer todos juntos antes de que el grupo se disuelva, ¿qué os parece? -.

- Eso sería genial – afirmó Ameria – Aunque no considero correcto seguir gorroneándole el dinero a Filia, ahora tiene un bebé a su cargo -.

- No os preocupéis, invito yo – replicó la hechicera pelirroja.

Sus amigos acabaron en el suelo de la impresión.

- ¿Seguro que te encuentras bien? – insistió Gaudy poniendo su mano en la frente de su compañera – No hay fiebre -.

- ¡Deja de decir chorradas Gaudy! -.

- Hay una ciudad allí, junto a la costa – señaló Zeros con su báculo – Además de comer podréis buscar un barco que os lleve a casa, a menos que la lagartija dorada se ofrezca a llevaros -.

- Deja de molestar a la señorita Filia –.

- Tranquilo Jiras... lo haría si no fuera por el bebé, yo no soy egoísta como cierto mazoku que desaparece cuando más se lo necesita – dijo Filia acunando suavemente el pequeño huevo.

- Oh, bien, si insistes me quedaré a comer -.

- ¡Alto ahí! – ordenó Rina interponiéndose entre el demonio y la dragón - ¿Acaso no ha sido suficiente el luchar contra Estrella Oscura que ahora tenéis que empezar con vuestras riñas infantiles? -.

- Vamos de una vez, quien quiera que venga y si no que se largue – dijo Zelgadis echando a andar y dando por zanjada la cuestión.

Comieron en uno de los múltiples restaurantes de la ciudad y, para sorpresa de todos, Rina cumplió con lo prometido y pagó la cuenta.

En el puerto la cosa se complicó, nadie quería llevarles hacia los territorios del ex interior de la Barrera. Para consternación de las civilizadas Ameria y Filia, el problema se solucionó como de costumbre, al conocido estilo Rina Invers.

- Sigo pensando que esa Ráfaga de Llamas fue injustificada Rina – protestaba la princesa desde el puesto de vigía.

- Yo no – sonrió su amiga – Zel, ¿hay provisiones? -.

- Suficientes para un par de semanas si tú y Gaudy controláis vuestro apetito, Jiras está organizando un poco la bodega para que calculemos mejor -.

- De acuerdo, echa una mano a Gaudy con el timón, no queremos acabar en la otra punta del mundo – reparó entonces en algo - ¿Y Filia? -.

- En el almacén, buscando una cesta que le sirviera de cuna a Val – respondió la ex sacerdotisa saliendo del interior – Le he dejado en uno de los camarotes -.

Ameria se abstrajo de la conversación que se desarrollaba sobre cubierta, era una delicia estar allí arriba disfrutando de la brisa marina en el rostro, sabiendo que regresaba a casa después de ayudar a salvar el mundo y de un dios demonio nada menos. Tenía tantas ganas de llegar y ver a su padre y a su tío.

- ¡Rina! -.

- ¿Qué ocurre Ameria? -.

- Tengo una idea – dijo mientras bajaba levitando – Podríamos usar el Golpe de Viento para acelerar la marcha, si Zel, Filia, tu y yo nos turnamos podemos cubrir nuestro trayecto en la mitad de tiempo -.

- ¿Zel, Filia? – interrogó la hechicera.

- Por mí de acuerdo – asintió la dragón dorado.

- Me parece bien – secundó el quimera.

- Manos a la obra -.

Ameria miró hacia atrás sin dejar de correr.

- Chicos... parad... – se detuvo exhausta – Ya... ya no nos siguen, ¡uf! -.

Sus compañeros se derrumbaron en mitad del camino.

- ¿¡Cómo puedes ser tan burra, Rina!? -.

- Yo no tengo la culpa Filia, así que no me grites -.

- Llevábamos demasiada velocidad, aunque Rina ha dejado de aplicar el hechizo sobre las velas la inercia nos ha hecho chocar contra el puerto – razonó Zelgadis -.

- ¿Ves? -.

- Aún así tendrías que haberlo previsto, ¡es la segunda vez que destrozas la ciudad! -.

- ¡Te recuerdo que fue cierto dragón dorado el que me obligó a utilizar el Drag Slave! -.

- Que más da, ya no tiene remedio – sonrió Gaudy - ¿Dónde vamos ahora? -.

- Tú y yo a Zefiria, ¿vosotros? – interrogó Rina.

- Jiras y yo buscaremos una aldea en la que establecernos, quiero abrir una tienda de cerámica y quizás de mazas – se quedó pensativa – Seguro que gano más que con mi anterior trabajo de sacerdotisa -.

- Seguro – rió la hechicera - ¿Ameria? -.

- Vuelvo a casa – sonrió – Aunque espero que paséis a visitarme alguna vez y me rescatéis de todo el papeleo y burocracia que me aguarda -.

- Cuenta con ello -.

- Sí, Rina no se perdería el probar esos dulces que comimos la ultima vez, ¡auch! -. Gaudy se sujetó el costado dónde su amiga le acababa de propinar un codazo.

- ¿Y tú Zel?, ¿seguirás viajando por ahí? -.

- Sí... -.

Toda la alegría de Ameria por su vuelta a casa se vio oscurecida por aquella afirmación.

- ...acompañaré a Ameria hasta Seyluun, aún no he tenido oportunidad de revisar sus bibliotecas, dependiendo de lo que encuentre elegiré mi próximo destino -.

La joven princesa no podía hacer otra cosa que mirarle incrédula, ¿iba a ir con ella?.

Rina les dedicó una maliciosa sonrisa y una mirada muy clara de lo que pasaba en esos momentos por su cabeza, sin embargo no habló, sabía que ambos podían tomar represalias con sólo mencionar a Gaudy.

Se asomó a la ventana. El atardecer se oscurecía a medida que las nubes avanzaban, pronto caería una buena tormenta. Ameria esperaba que la lluvia aliviara un poco el calor que había hecho durante todo el día, no era nada agradable andar bajo un sol achicharrante y una temperatura que rondaba los 40ºC.

- Menos mal que encontramos una posada a tiempo, esas nubes tienen muy mala pinta -.

- Pasará rápido, sólo es una tormenta de verano -.

- Aún así no habría sido muy agradable dormir sobre un suelo húmedo esta noche -.

Bebió distraídamente de la taza que tenía entre sus manos. Todavía le parecía increíble estar viajando con Zelgadis camino de Seyluun. Echó un vistazo a su compañero, éste estaba absorto en uno de sus mapas y no dio muestras de percatarse del examen al que estaba siendo sometido. Ameria sonrió, le gustaba la expresión relajada de su rostro, parecía haberse olvidado de mantener ese gesto distante y frío que le caracterizaba.

Dejó la taza sobre la mesa y se sentó en el alfeizar de la ventana. Las nubes habían empezado a descargar agua, tan fuerte que parecía que la posada estaba bajo una cascada. Sin darse cuenta, el cansancio la venció y se quedó adormilada apoyada contra el cristal.

En mitad de su somnolencia sintió como la llevaban en brazos y la depositaban sobre un mullido colchón. Una mano le acarició con ternura el cabello. Al poco estaba profundamente dormida.

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N. de A: Sólo dos reviews... espero que mejore el panorama ^^UU

Scrik: gracias, espero que te siga gustando el fic ^^

Zelas Metallium: sé que el tema está muy explotado, pero te aseguro que la historia mejora a medida que avanza con algún asesinato, complots y bastante de romance, je, estaba en época "rosa" cuando escribí el fic XD. Mi mejor hª es un Zeros-Filia pero pertenece en exclusiva a karoru_chan y a su page El Altar de Zeros.

Dewa mata!!!

Naga_chan.^_^