Hola, pues lo prometido es deuda, y como yo prometí que en cuanto tuviera los 10 RR, yo actualizaba, pues ya actualizo. Pero no os acostumbréis a esto, entre otras cosas porque ya no tengo más capis escritos por lo que no puedo hacer esto de actualizar a los 5 días. Pero antes de empezar con el capítulo 2 de esta retorcida y descabalada historia, toca responder a los 10 RR, de hecho creo que son más. Pues allá vamos:
Serenity: Porque de momento aún se te conoce así. ¡Que alegría que dejes un RR! Mira que te perdono el echo de que ni siquiera por mi te dignes a dejar RR en la otra página de la alegría que me das. Pero a cambio tu vas a tener Imperius en cada capítulo de este fict, porque por acá no tienes excusa bonita, así que... ¡Quiero RR tuyos!
Isa: ¿Por qué no va a valer el chantaje emocional? En el amor y conseguir RR vale casi todo. Me alegra que te gustara el fict, y eso que fue el que te ofrecí leer adelantado pero no quisiste porque te picaste cuando no quise llamar a Wyn, Isa. ¿Te acuerdas? Besos, me alegro que ya estés bien de tu mano.
Zaira: Hola, si tu nombre me suena, seguro que tuve algún RR tuyo en algún momento. (Aunque no se acuerda cuando) Me alegra que te guste la historia, a mi tb me gustan aquellas donde se sabe lo que piensan los personajes, sobretodo las primeras personas. En fin, que espero seguir viéndote por acá.
Syringen: ¡Hola! Muchas gracias, tengo 3 RR tuyos en un solo fin de semana. De verdad que gracias por el tiempo que te tomas en leer el fict. Tranquila, no voy a dejar mi otro fict ni loca. De hecho ese le llevo muy adelantado. Lo de las 3 chicas de distinto tono de pelo... Empiezo a entenderlo, siempre queda muy bien decir "dijo la rubia" o "saltó la morena" y todo el mundo sabe quién es. Pero ahora me monto yo sola unos líos para distinguir a Lily & Wyn. Me alegro que te hayan caído bien las locas estas y tb creo que solo por los problemas que va a causar que Sirius & James estén locos x la misma chica merece la pena el lío. Chao y besos.
Goi Izarra: Hola. Si que es un lío el que hay montado, y eso que falta un vértice del cuadrado amoroso este. Supongo que por pelirroja te refieres a Lily, cielo, de ahora en adelante tendrás que especificar porque Wyn tb es pelirroja. Gracias por contribuir a la causa. Un besote.
Ginny 84: Sí de nuevo yo, con otra locura. Me alegra que te hayas aficionado a mis historias, eso significa que te gustan. Tranquila, que si puedo actualizo lo más rápido que pueda.
Leila Wood: Me alegra que te gustara el primer capítulo, sobretodo porque yo le veo flojillo, así que espero que este te guste más. Ya verás la que se va a liar con el enredo este.
La loka del pueblo: Hola, si ya me imagine que mucha gente se iba a creer que era después de LODF, por eso advertí desde el principio que era de los Merodeadores. Que tb son mis favoritos. Y el resultado es... ¿Cuál es el resultado? Me has dejado a medias. ;-; ¡Eso no se hace! Espero que para la próxima vez no me dejes así.
Kurumi – Desu: ¡Que corto! Claro, solo me escribes por el interés, para que suba el capi 2... Así no, ¿eh? No me siento querida. Chao.
Bars9: Hola, si ya estaba diciendo que dónde te me habías metido. Gracias por sacar algo de tiempo para dejarme mensaje. ¿Así que casi te pierdo en las advertencias? Menos mal que resististe, de todas formas ya verás que Wyn cambia bastante de color de pelo. Ahora es naranja con puntas violetas, pero a ver lo que dura. Aunque creo que te recupere al librarme de la rata, vale que este Malfoy, tiene sus... defectillos, pero al menos no es un traidor, solo es un cabrón retorcido. Felicidades, aprendiste los nombres de las chicas a la primera, por lo menos 2, Lily y Nyssa, aunque el primero ya te lo sabías. Y hablando de ellas, veo que tienes bastantes dudas al respecto: ¿Qué hace Nyssa con Malfoy? Pues eso es algo que realmente nadie entiende, ni ella? ¿Qué hace Nyssa con Malfoy pudiendo estar con Remus? Ahhhh, paso palabra. ¿Wyn pensando en Rosier? En absoluto, ella quiere meterse a monja, así que los hombres no están entre sus planes de futuro. ¿De donde sacas que Lily salió con Snape cuando pudo tener a James? Yo ni dije nada de eso, creo. ¡Cálmate chiquilla! Ya haremos nosotras matemática creativa para que las cuentas cuadren y nazca Harry, pero venga. ¿No me digas que tu ramalazo destructivo no siente ni un poco de curiosidad por ver las sendas retorcidas que habrá que tomar para lograrlo? Sí tu eres el RR 10, dirás que he tardado mucho en subirlo, ¿no? Besazos cielo.
Bueno, ya están los mensajes ahora vamos con la historia, espero que os guste mucho el segundo capítulo de este fict.
La profecía 2.
¿Es o no es una cita?
El día siguiente llego más rápido de lo que Sirius hubiera querido. Sobre todo porque a partir de las 4 de la mañana se logró quedar dormido y lo siguiente de lo que tuvo conciencia es de James zarandeándole con ganas para despertarlo.
James estaba más nervioso de lo que había estado en la vida, más q antes de su primer partido de Quiditch, aunque al menos esa vez no había vomitado. Se había puesto de punta en blanco y se había pasado un buen rato tratando de colocar bien su rebelde pelo negro.
- ¿Estoy bien? – Pregunto James cuando iban camino del Gran comedor a buscar a las chicas.
- Sí. – Asintieron Remus y Sirius a la vez. Los dos chicos se dedicaban a pasarse una pelota de tela de un lado a otro del pasillo.
- ¿Y el pelo tb? – James se paro delante de una ventana para contemplar su reflejo.
- ¿De verás tenemos que contestar a eso? – Pregunto Remus cautelosamente.
- Ja, ja. ¡Que gracioso! – Contesto James con sarcasmo.
A todo esto habían llegado a la entrada del Gran Comedor, de donde las chicas se disponían a salir, justo cuando Sirius le hizo a Remus un lanzamiento más largo de lo normal.
Remus salto para atraparla con tan mala suerte que fue a parar encima de Wyn. Y digo mala suerte porque la estampo todo el codo en la cara. Concretamente en el labio.
- Wyn, ¿estás bien? – Tanto sus amigas como los Merodeadores se abalanzaron para ayudarla. Además de todos los curiosos del Gran Comedor, q no iban a ayudar precisamente.
- Te vas a caer. – Profetizó Neftis que reptaba por allí en aquel momento.
- BASTA. – bramo Dumbledore. – Sigan a sus cosas. – El tumulto de curiosos se disperso. Dumbledore se fijo en la chica. – Ese labio tiene mala pinta. Por no decir q se lo ha partido. Llevadla a la enfermería.
Ahí se formo otro pequeño caos, ya que los 3 chicos estaban empeñados en llevarla en brazos: James xq pensaba q era muy romántico, Remus porque lamentaba haberla partido el labio con su codo y Sirius porque se sentía tan responsable como Remus, más aún, ya que él lanzo la pelota a pesar de haber visto a la chica de reojo. Para colmo Lily insistía en invocar una camilla para llevarla mientras Nyssa se dedicaba a lanzarles a los chicos todos los sinónimos del diccionario de "Bestia Pardas", q x cierto se sabía bastantes. Tal vez fuera debido a la experiencia de salir con Malfoy aventuro Remus más tarde.
Wyn termino por hartarse y se fue por su propio pie a la enfermería.
Al cabo como de 15 minutos, Sirius se dio cuenta de que Wyn se había ido, los demás estaban muy ocupados peleando aún. Sirius se aprovecho de esto para hacer un mutis por el foro y llegar hasta la enfermería.
Wyn estaba sentada en una camilla escuchando con atención los consejos para que no se la saltaran los hechizos cicatrizantes durante los próximos días q la daba la enfermera. Sirius no se fijo en Pomfrey sino en el espantoso aspecto que tenía la boca, hasta entonces perfecta, de Wyn.
Se lanzo al suelo y recorrió el metro escaso hasta la camilla suplicando:
- Lo siento, Wyn, no pretendía... Lo siento. Fue culpa mía. Vale, fue el codo de Remus el que te hizo esto. Pero lo que ha pasado es responsabilidad mía. Lo siento, lo siento, lo siento...
- Tranquilo, Sr. Black. Tanto la Srta. Evans como yo hemos captado la idea. – Corto la enfermera. – Por desgracia, ella no puede aceptar sus disculpas porque no puede hablar.
- ¿Por qué? ¿Se ha comido la lengua? – Se asusto Sirius.
- No. – Le tranquilizo la enfermera, mientras Wyn chascaba la lengua, demostrando que dicho músculo estaba aún intacto. – Pero es una de las muchas actividades que no podrá realizar para evitar que se la salten los puntos.
- ¿Sí? ¿Y cuáles son las otras?
Wyn tomo una pizarra y escribió: "¿A ti q te importa, Black?"
- Porque estoy dispuesto a expiar mi culpa y lo haré de una manera muy simple. Pienso estar sin hacer nada que tu no puedas hacer el tiempo que tengas q estar sin hacerlo. Así que: ¿Q otras actividades no podrá realizar?
- No podrá sonreír. – Para demostrar su buena fe, Sirius borro la sonrisa de ángel malo que siempre lucía. – No podrá besar a nadie. – No importaba, llevaba mucho sin salir con chicas y no lo extrañaba, apenas. – Y no podrá comer...
- ¿Q? - ¿Sin comer? Eso era demasiado.
- Nada sólido. Solo cosas líquidas con pajita.
- Bien. Acepto. – Concluyo Sirius. ¡Las cosas que uno podía hacer cuando le gustaba una persona y se sentía culpable!
Cuando sus amigos al fin se dieron cuenta de su ausencia y llegaron a la enfermería se encontraron con que ninguno de los dos les hablaba. Pensaron que se habían enfadado con ellos x ignorarles pero Pomfrey se lo explico todo.
James maldijo por lo bajo que aquélla idea tan genial no se le hubiera ocurrido a él primero. Ahora no podía hacerlo porque parecería que se había copiado de Sirius.
Lily pensó que Sirius era un cielo por hacer ese sacrificio por Wyn. Tb pensó que eso debía mencionarlo en los votos nupciales. Luego volvería a redactarlos.
Nyssa & Remus por su parte encontraron más que curiosa esa actitud.
Pasaron los días y Pomfrey la retiro a Wyn los hechizos cicatrizantes. En ese tiempo, Sirius no falto a su palabra ni una sola vez. Pese a que las sonrisas burlonas de anuncio de pasta dental eran su tarjeta de visita, no sonrió ni una sola vez. Pese a q era de los que no hablaría 5 minutos pudiendo hablar 10, no dijo ni medía letra. Pese a que todas las chicas de la escuela insistían en hacerle el boca a boca, no beso a ninguna. Pese a que le encantaba la comida sólida, aguanto junto a Wyn aquellos asquerosos batidos energéticos...
En resumen, se porto...
- Genial. – Concluyo Wyn, sin poder disimular el asombro. Por fortuna sus labios no habían terminado tan mal. Solo habían pasado de perfectos a poco menos que perfectos. Podía haber sido peor.
- No sé porque te asombras tanto, cuando yo doy mi palabra la cumplo. – Dijo Sirius. La verdad es que lamentaba que aquel periodo de tiempo se terminara, porque había sido feliz de verdad. Porque lo había pasado con Wyn, pero ahora que terminaba la chica tenía que seguir su camino, que conducía hacia James. - ¿Por qué no sales a cenar conmigo este fin de semana? – Aunque, antes de que la chica emprendiera viaje, era mejor q estuviera alimentada, ¿o no?
- ¿Qué? – Pregunto Wyn. Sirius no podía haberla pedido una cita. Aquellos batidos energéticos habían afectado a sus habilidades auditivas.
- Pues que como sabes, Dumbledore nos deja salir una vez al mes por la noche a los chicos y chicas de 7º, toca este fin de semana. Acabo de proponerte que vengas a cenar conmigo. – Explico Sirius.
- ¿Me estás pidiendo una cita? – Se aseguro Wyn. – Porque ni loca iría a una cita contigo.
- No es una cita. – Gracias a sus buenos reflejos, entrenados durante años inventando excusas falsas para Filch, Sirius reaccionó deprisa. – Digamos que aún no creo haber expiado mi culpa del todo, pienso q si te invito a cenar en el restaurante más caro de Hogsmead igual se me pasa.
Wyn le miro atentamente tratando de ver algún signo de q el chico mentía. No se fiaba de él desde que volvió de vacaciones. Los 3 chicos estaban muy raros, James era demasiado amable con ella y Sirius demasiado borde, hasta el punto de que ninguno de los 2 desperdiciaba una ocasión de demostrarlo. Remus era él único q se portaba normal con ella.
Por otra parte, el restaurante más caro de Hogsmead era Chantilly, un restaurante tan caro y elitista que te hacían un análisis de sangre para ver su grado de pureza antes de tomarte nota de las consumiciones. Siendo sus padres muggles, Wyn tenía garantizado el rechazo en él. Aunque si iba con Sirius...
- Vale. Acepto. El sábado vamos a cenar juntos a Chantilly. - Se decidió Wyn.
- ¿Chantilly? – Sirius enarcó una de sus cejas.
- Sí, tengo muchas ganas de ir. – Confesó Wyn.
- Como quieras. El sábado vamos a cenar juntos. Pero no es una cita. – Aclaro Sirius.
- Lo sé. El que lo tiene que recordar eres tú. – Señalo Wyn.
Como era de esperar, la "madura" y "civilizada" reacción de James & Lily ante la no – cita de Sirius & Wyn, no se hizo esperar.
Aquí os va la de James:
- ¿Pero como la has podido pedir una cita? – Bramo James haciendo que la Torre de Griffindorf oscilara ligeramente.
- No es una cita. – Corrigió Sirius antes de encogerse de hombros. – No lo sé. Fue un acto reflejo. Me salió si querer.
- ¿Sin querer? – Pregunto James sonando furioso e irónico a la vez. - ¿Pero como puedes pedirle a una chica una cita sin querer? Además a una chica que ni siquiera te cae bien. Eso es IM – PO- SI- BLE. No se puede pedir a alguien una cita sin querer... De verdad q no lo entiendo.
- James, te repito que no es una cita. Yo supongo que fue por la mala alimentación q he soportado esta semana. – Sirius se encogió de hombros.
- Ya sé lo que pasa. – Anunció James con el mismo tono que Newton cuando descubrió la ley de la gravedad.
- ¿Lo sabes? – Pregunto Sirius no muy seguro, aunque increíblemente aliviado. Al fin había llegado el momento de admitir que estaba enamorado de la misma chica que James. – Es un alivio q lo sepas. Espero que no te lo tomes a mal.
- ¿Cómo no me lo voy a tomar a mal? – Se enfureció James. – Te pasas 3 semanas sin salir con ninguna chica cuando tu sales con 3 chicas al día y claro... Esa acumulación de energía sexual te ha hecho pedirle una cita a la primera chica que has pillado. Eso lo entiendo. Pero no porque escogiste a Wyn, ¿acaso no ha sufrido ya bastante?
- ¡Q cabrón! – Exclamo de pronto Remus.
- Gracias, Remus. – Dijeron los dos morenos a la vez con tonos muy diferentes. James de agradecimiento por la solidaridad demostrada por el licántropo. Sirius ofendido porque le juzgaran sin dejar q se explicara.
- ¿Eh? – Remus les miro como si acabara de recordar q los 3 compartían el mismo plano astral. – No. Hablaba de Malfoy. – Aclaro Remus. – No entiendo como le hace eso a Nyssa.
Remus se refería a que los 3 chicos habían visto al rubio novio de Nyssa saliendo de una habitación llamada la Sala del Polvo, y no por la acumulación de partículas precisamente, acompañado de Narcisa, la prima de Sirius.
- ¿Y eso que más da? – Dijo James de forma insensible.
- ¿Pues no ves que Remus esta enamorado de Nyssa? – Se molesto Sirius.
- Ah, sí. Lo siento, Rem. No lo sabía. – Se excuso James. No es que el capitán del equipo de Quiditch fuera un egocéntrico que no tenía en cuenta los sentimientos de sus amigos, es que los del propio James eran demasiado complejos para entender los de los demás.
Sirius no era muy distinto. Seguramente si no estuviera en una situación similar a la de Remus. Similar que no igual. Sirius no se hubiera percatado de lo que pasaba por el corazoncito del licántropo.
- No importa. Es que me duele ver que el la trata así. – Contesto Remus. Luego agito la cabeza, alejando el mal rollo de ella y se volvió hacia sus amigos con una sonrisa en la cara y una chocolatina en la mano. – Volviendo a vuestro problema, no veo ningún problema, James.
- ¿Q no? – Salto James molesto. – Sirius va más salido que el pico de un pato y tiene una cita con la chica que me gusta
- Y dale, que no es una cita. – Corrigió Sirius, pero James no le hizo ni caso.
- La destrozara el corazón y yo tendré q esperar 90 años a que ella supere el trauma. – Concluyo James lanzando a Sirius una mirada de "¿por qué me haces esto?"
- Eso no pasará. – Corrigió Remus. – Sirius solo la va a invitar a cenar y no creo que pase de ahí, Wyn guarda muy bien las distancias cuando la conviene. Además piensa que es como un ensayo, si la sale bien la cena te costara menos convencerla para salir contigo y de paso Sirius puede fijarse en las cosas que le gustan lo cual te ayudara.
James lo medito unos segundos.
- Esta bien. – Acepto el testarudo joven. – Pero pórtate bien. – Señalo a Sirius con el dedo. De pronto se llevo la mano a la frente con cara de susto. – Se me olvido el castigo con Cluster, me va a matar... – Y salió disparado para su castigo con su profesor de DCAO.
- Gracias, Monny. - Dijo de pronto Sirius.
- De nada. – Se limito a contestar Remus.
Y aquí va la reacción de Lily.
- ¿Cómo que tienes una cita con Sirius? – Pregunto Lily con sus ojos lanzando chispas.
- No es una cita. Solo vamos a cenar. – Contesto Wyn. – Además no entiendo qué te importa. ¡Ni que te fueras a casar con Sirius!
- Estoy en ello y que tu tengas una cita con él no ayuda. – Replico Lily.
- ¿Te has creído lo de la profecía? – Pregunto Wyn decepcionada.
- ¡Vaca estúpida! – Grito de pronto Nyssa.
- Ey, tampoco es para ponerse así. – Protesto Lily.
- No hablaba de ti, me refería a lo de Narcisa. – Contesto Nyssa.
Había visto salir a su novio con ella de una sala, ella no conocía el nombre de la sala, pero al verlos juntos su intuición le había dicho que no habían estado repasando apuntes precisamente en esa sala.
- Más que vaca, es una zorra. – Replico Wyn con la voz temblando de rencor. Narcisa era amiga de la chica por la que Rosier la planto. Luego se volvió hacia su prima. – Mira, Lily, te prometo que no pasara nada. Black no me gusta lo más mínimo. Sólo que el chico insiste en pagarme una cena en el restaurante más caro de Hogsmead al que yo por mi misma no entrare en la vida, ¿por qué negarle ese capricho?
- Esta bien. – Accedió Lily, más que nada porque un plan se formaba en su mente. - ¿Y que vas a ponerte?
- Pues no sé. – Wyn se encogió de hombros. – Unos vaqueros con un buen cinturón de castidad. ¿Por qué?
- Ni hablar. – Aseguro Lily con tono inflexible. – Si yo fuera a salir con Sirius. – Lily se evadió un segundo recreándose en esa magnífica posibilidad. – Si yo saliera con Sirius me pondría...
La semana paso volando y llego el sábado el día de la cita. Es decir, de la no –cita.
Sirius había propuesto a Wyn ir a recogerla a su habitación o quedar en el vestíbulo, pero Wyn rechazo ambas opciones diciendo q así es como quedaba la gente cuando iba a una cita. Y como ellos no iban a una cita pues no iba a quedar así.
- ¿Y cómo piensas exactamente que quedamos? – Pregunto Sirius.
- Pues... – Wyn medito, pero todos los lugares de la escuela en un momento u otro se usaban para quedar y acudir a una cita. – Vale, esta bien. Nos vemos en la sala Común.
- A las 8:30.
- Mejor a las 9. – Contradijo Wyn.
- Tiene q ser a las 8:30, a las 9 tenemos la mesa reservada y si quedamos más tarde no nos da tiempo. – Replico Sirius.
- ¿Y por qué has cogido mesa tan pronto?
- ¿Piensas discutir por todo? – Se harto Sirius. – A las 8:30 te quiero en la Sala Común arreglada y lista pasa salir.
- Pero... – Trato de contradecir Wyn.
- No. – La cortó Sirius. Wyn se calló, pero hizo ademán de volver a hablar. Sirius levanto un dedo como un profesor advirtiendo a una alumna particularmente rebelde, (se lo habían hecho a él muchas veces).
- Vale. – Accedió Wyn, pero no como si la hubieran acorralado, sino como si se dignara a aceptar la ofrenda que Sirius la hacía. – Pero no me esperes muy guapa. – Hizo constar antes de irse.
Claro que la pretensión de Wyn de no arreglarse para la cita chocó con la determinación de Lily de tener su primera cita con Sirius a través de Wyn. Para ello la vistió y arreglo como se hubiera engalanado ella de ser la afortunada pareja de Sirius. Y así cuando Wyn bajo (a las 8:29) a la sala Común iba de esta guisa:
Un vestido negro de tirantes tan ceñido q cortaba la respiración tanto de la percha como de los que la veían pasar. Lily argumento que las dos tenían un cuerpo parecido y que Sirius debía ir acostumbrándose a su visión. Pero con ropa. Sin ella ya se encargaría Lily personalmente.
Los zapatos tb eran negros y con un tacón de aguja de vértigo. Como dijo Lily, Sirius era muy alto y ambas deberían estar siempre a la altura de las circunstancias.
Por ello la había hecho un recogido hacia arriba, tratando de esconder las puntas violetas del pelo. Wyn se negó a que Lily se las cortara, eso defraudo a la joven, ya que quería q Sirius se hiciera a la idea de salir con una chica pelirroja del todo.
El brillo de labios que Wyn lucía era el favorito de Lily: algo marrón con sabor a chocolate con leche. Porque Lily aseguraba que a los hombres se les conquistaba por el estómago. Pero la hizo jurar a Wyn que no sería de sus labios de donde probaría el brillo labial con sabor a chocolate.
El perfume tb era de Lily, para conquistar a Sirius por el olfato.
Claro que Sirius tampoco se quedaba atrás ni en elegancia ni en atractivo. Se había puesto unos pantalones vaqueros, una camisa blanca sacada por fuera y una chaqueta de cuero. El pelo tan elegante como siempre y un perfume suave y varonil.
Resultado de la presencia de ambos en la sala común: 17 alumnos y alumnas ingresados en la enfermería por ataque hormonal agudo que les condujo a un intento de orgía.
Pero eso es secundario, volvamos a la cita, o a la no – cita.
- Estás muy... – Trato de decir Sirius a modo de saludo.
- ¡No! – Cortó Wyn. – Nada de piropos ni esas frases q se dicen en las citas para allanar el camino a la cama. No necesito que me digas q estoy guapa.
- No, si iba a decir q estás muy alta. – Aclaro Sirius haciendo gala de sus estupendos reflejos, logrando, de paso, molestar a Wyn. - ¿Vamos?
- Vamos. – Wyn paso por delante de él con altanería, haciendo que Sirius olfateara su perfume. Demasiado especiado. Le gustaba más el que usaba habitualmente.
En cuanto la pareja, o anti pareja, porque si no es una cita, no son una pareja. Dejemos eso. Cuando ese par de dos salió de la Sala Común, sus amigos salieron de su escondite.
- Será una cena divertida. – Se burlo Remus viendo como la costumbre hacía que Sirius tratara de pasar su brazo por la cintura de Wyn, ganándose un manotazo de la chica.
- No me gusta. – Dijo de pronto James pensativo.
- A mi tampoco. – Apoyó Lily en igual tono. Algo no iba bien en su plan y no sabía que.
- ¿Pero q os pasa? – Salto Nyssa. - ¿No os fiáis de las personas q supuestamente os gustan?
- De Wyn / Sirius sí, de Sirius / Wyn no. – Contestaron James & Lily a la vez.
- ¿Y q propones que hagamos al respecto? – Pregunto Lily mirando a James, de forma cortante. Aclarar q la amabilidad de James con Wyn, la chica que le gustaba, era proporcional a lo borde que había sido con Lily y Nyssa.
Sirius por su parte sólo era borde con Wyn, que era la chica que le gustaba. Con Nyssa & Lily que sólo le caían bien era amable, cortés y educado. Y esas eran las razones por las que Lily se había quedado colgada del chico.
Remus por su parte era amable con todas, un poco más seco con Nyssa, pero comparado con lo bordes que podían ser sus amigos parecía hasta simpático.
Volviendo al presente.
- ¿Cómo que si vais hacer algo? – Intervino Remus. – No vais a hacer nada. Porque que ni se os pase por la cabeza ir a la habitación, tomar la capa de invisibilidad de James y correr a espiarles.
- ¿Q te parece la idea? – Pregunto James a Lily.
- No la parece nada. – Dijo Nyssa. – Sólo son un par de amigos que hace 2 días no se soportaban saliendo a cenar. ¿Q hay de malo en eso?
Lily & James intercambiaron miradas de "mis amigos no me comprenden".
- Voy a por la capa. – Anunció James.
- Te acompaño a por ella. – Se ofreció Lily.
- Ni hablar. – negó Remus.
- No os dejaremos. – Le apoyo Nyssa.
El resultado de esto es que Nyssa & Remus terminaron encerrados en el baño de los Merodeadores con un hechizo q impedía oír sus gritos desde fuera. James & Lily tomaron la capa de invisibilidad y se fueron a espiar a sus amigos al restaurante.
&·&·&·&
Antes de salir de la escuela al pasar por un baño, Wyn dijo:
- ¿Te importa que pase a retocarme? Sólo tardaré un minuto.
Y antes de que Sirius pudiera decir que no necesitaba el menor retoque y que iban a llegar tarde, Wyn entro.
Un minuto después, Wyn había abandonado su look de "voy a cumplir la fantasía de Lily" x uno q iba más con ella misma. Su pelo suelto, unos extraños pendientes cuadrados violetas entorno a su lóbulo, botas de cuero altas en vez de los tacones de Lily, una falda de cuero negra realmente corta y una sencilla camisa blanca bastante ceñida. Su perfume era el de siempre que tanto gustaba a Sirius.
- Te dije q tardaría un minuto. – Sonrió ella al ver la cara de pasmo de su compañero de no – cita pensando q se debía a la rapidez del cambio y no a su nuevo y mejorado aspecto. – Myrtle, ¿te importa llevar la ropa a mi cuarto?
- Claro, como Myrtle no tiene vida social esta para hacer recados, ¿no? – Se molesto la fantasma.
- Me alegra que captes la idea. – Contesto Wyn sin hacer caso del sarcasmo.
- Anda, vamos. – Sirius al fin reaccionó y decidió llevarse a Wyn de allí o perderían la reserva.
El Chantilly resulto ser un restaurante de estilo francés muy selecto. En cuanto la pareja entro todo el servicio les lanzo una mirada por encima del hombro ante sus atuendos. Esa mirada desapareció al oír el apellido de Sirius.
Ser un Black abría muchas puertas. Aunque Sirius fuera un Black renegado.
Les dieron una mesa estupenda, rodeados de vegetación hasta el punto de que parecía que estaban cenando en la selva amazónica cascada artificial incluida. Si por allí hubiera saltado una piraña ni Sirius ni Wyn se hubieran sorprendido.
Sirius tomo su menú y lo puso de pie en la mesa para hablar con Wyn sin que nadie le leyera los labios ni nada extraño. Tras un segundo, Wyn decidió imitarle.
- ¿Q te parece el sitio? – Pregunto Sirius.
Wyn vaciló, la verdad es que el sitio no la gustaba lo más mínimo, pero la parecía una grosería decirlo con la pasta que se debía haber gastado el chico.
- Pues, no esta mal. Es como muy vegetal. – Dijo al fin.
- Que no te gusta. – Interpreto Sirius aliviado.
- Pues la verdad que no mucho. – Wyn sonrió de forma traviesa y dijo. – Parece q a todos sus empleados les hayan metido una Barredora por el culo de lo estirados que son.
Sirius sonrió y entro en el juego.
- ¿Q me dices de la recepcionista? En cualquier parte de su cuerpo se podría congelar hielo de lo frívola q es.
- Aunque me sorprende que no sean elfos. – Admitió Wyn viendo la gran cantidad de humanos que servían mesas.
- Sí, es que en Chantilly hacen el gran acto de caridad de contratar a gente desfavorecida genéticamente. – La voz de Sirius estaba cargada de sarcasmo, como cada vez q hablaba de los miembros de su familia. Wyn enarcó una ceja, para indicarle que no sabía que hablaba. – Son squibs o brujos hijos de Muggles.
- ¿En serio? – Wyn asomo la cabeza por encima del menú tratando de deducir quien era como ella. Pero no se le ocurría ninguno. Pero al cruzar una mirada con una bruja situada en una mesa cercana, vio que la mujer tenía muy claro q el lugar de la chica de pelo bicolor era servir mesas y no consumir en ellas. Rápidamente Wyn volvió su vista hacia el menú.
Sirius buscó el lugar al que miraba Wyn y le dedicó a la bruja su mirada más desagradable. La bruja apartó la mirada. Sirius miró a Wyn para asegurase q estuviera bien. Por eso no quería ir con ella a aquel restaurante. Había mil sitios mejores a los que le hubiera encantado llevarla: Roma, Paris, Venecia... Aunque por alguna parte tenía que empezar.
- ¿Y el menú? – Wyn le acababa de dar un vistazo. - ¿A que saben las costillas de hipogrifo? ¿A pollo o a caballo? ¿No es ilegal matarlos para comerlos?
- En teoría. – Contesto Sirius contento al ver que no había dejado q la bruja idiota hubiera afectado a su humor..
- Ya, ¿si a ti no te gusta este sitio, por qué me has invitado? – Pregunto Wyn.
- Para empezar tu querías venir y además... Si te lo digo te vas a enfadar. – Dijo Sirius. Wyn le hizo un gesto de que no lo haría. – Esta bien. A mis otras citas les gusto. Ya sé que no es una cita. – Aclaro Sirius al ver que la chica iba a comentarlo. – Pero me apetecía salir contigo, fuera una cita o no.
- Gracias. – Sonrió Wyn. La joven no se daba cuenta, pero desde que se cambio de ropa se sentía más relajada y cómoda con la cita. Con la no – cita. – Otra pregunta: ¿si no nos gusta este sitio?
- ¿Q hacemos aún aquí? – Completo Sirius. – Sígueme. Conozco una salida. – Anuncio el chico con tono de héroe de película de acción. Wyn rió.
Luego siguió a Sirius que se había deslizado por debajo de la mesa. Esperaron hasta que paso el carrito de los postres y ambos se deslizaron dentro. De allí fueron llevados a la cocina y antes de que el carrito se descargara, ambos se deslizaron fuera de él lejos de aquel restaurante pijo y frívolo.
&·&·&·&·&
- ¿Y ahora q hacemos? – Pregunto Lily. – No podemos llegar hasta ellos con la capa de invisibilidad.
- De eso ya me di cuenta yo cuando chocamos con ese camarero q se puso a buscar fantasmas. – Replico James de mal humor.
- Tampoco es para ponerse así. – Se irritó Lily. – Sólo he hecho una pregunta.
- Y yo te la he respondido. Además pensé que la chica más inteligente de la escuela sería capaz de inventar alguna forma de llegar hasta ellos sin ser detectados. – James lanzó una mirada preocupada a la mesa al fondo del restaurante donde estaba Wyn con el "depravado" de Sirius. Si no hubieran puesto los menús a modo de aislamiento James no se hubiera preocupado, pero a saber lo q estaban haciendo tras ellos.
- ¿No puedes entrar soltar tu nombre y q te den una mesa cerca de ellos? – Sugirió Lily tan ansiosa por separar a la pareja como él.
- No. Mi apellido no abre tantas puertas como el de Sirius. – Se apeno James sin apartar la mirada del salón. En ese momento le vino la inspiración. – Ven. Tengo una idea.
&·&·&·&
- SOCORRO, SOCORRO. Estamos atrapados. ¡No me oyen! – Gritaba Nyssa aporreando la puerta con todas sus ganas.
- No te canses. – La recomendó Remus. – A esos 2 se les da muy bien los hechizos silenciadores. No saldremos de aquí hasta q ellos quieran sacarnos. ¿Una rana de chocolate?
- ¿Por q te lo tomas con tanta calma? – Nyssa dirigió su irritación hacia el chico tirado en el suelo devorando Ranas de chocolate.
- ¿Por q te lo tomas tú con tal histerismo? – Remus se encogió de hombros.
- Esta claro. – Contesto ella examinando la puerta haber si con una horquilla o algo así podía forzar la puerta.
- Ya. ¿Es por q soy un licántropo, no? Por eso no soportas respirar la misma atmósfera que yo. – Aventuró el joven con tono herido.
- ¡No! – Nyssa aparto su atención de la puerta y se sentó en cuclillas frente a Remus. – No tiene que ver contigo. Bueno, si tiene que ver contigo, pero no con que seas un licántropo.
- ¿Seguro?
- Seguro. – Nyssa sonrió. Había olvidado lo sensible q era Remus con el tema de su licantropía.
- ¿Y entonces q te pasa? Aparte de estar encerrada aquí. ¿No tendrás claustrofobia?
- No. Es por Lucius. No le gustaría mucho saber q estoy encerrada con un chico guapísimo en un cuarto de baño. Creo q nos mataría. – Suspiro Nyssa.
- Ah. – Dijo simplemente Remus de mal humor porque ella hubiera mencionado a su novio.
- ¿Q significa ese ah? – A Nyssa le sorprendió el tono agrio empleado por el muchacho.
- Nada.
- Pues sonaba a q significaba algo.
- Q no es nada.
- Que me digas lo q es.
Remus siguió sin decir nada. ¿Quién era él para contarle a la morena q su novio la ponía los cuernos con todo lo q se movía? Eso sólo la haría daño y él no quería verla sufrir por nada del mundo.
- La ventana. – Dijo de pronto Nyssa interrumpiendo las cavilaciones de Remus. – Saldremos por la ventana.
Y hasta aquí el segundo capítulo, para el tercero nos dejamos algunas cuestiones pendientes:
James & Lily tratando de vigilar a sus amores: ¿los encontrarán y conseguirán frustrar su no – cita?
¿Adónde irán Wyn & Sirius ahora que se han largado del restaurante este pijo?
Nyssa & Remus encerrados en el baño. Sé de un alto porcentaje de chicas que no dejaban salir vivo al licántropo de allí, ¿será Nyssa de ese grupo?
¿Qué cuando podréis disfrutar de esas respuestas? Pues en cuanto tenga tiempo de escribirlo y subirlo. Entre tanto, por favor, dejar mensajes, aunque no lo creáis me animan mucho y me dan inspiración, gracias a lo cual escribo más deprisa.
Un beso a todos /as.
CarlaGrey.
Orgullosa Lupina & Miembro de la orden Siriusana.
