Hola guapetonas y guapetones. ¿Cómo van las cosas? Algunos de exámenes, a estos mucha suerte, otros de vacaciones, (usar bien de protector solar, que la capa de ozono esta muy chunga)... En fin, que para distraer al personal, os traigo un nuevo capítulo de esta loca historia de los Merodeadores.
Pero antes, las consabidas respuestas a los RR...
Henar (5): Hola, pos la verdad es que no sé porque no leíste el 5. Hasta ahora.
Isabella Riddle: Hola, pos creo que no me habías dejado RR, la verdad es que suelo ser un poco despistada, pero de eso sí suelo acordarme. Lo de con quien termina Lily, es un poco pronto para saberlo, es más divertido si hay intriga. Tb creo que Nyssa debe dejar a Malfoy, pero esta chica no me hace ni caso. Y eso que gana con el cambio. Chao.
Ginny84: Hola, pos no sé como funciona el agitador de pociones de Lily, igual va con pilas mágicas o algo así. Lo del correo es que ese fin de semana iba un poco mal las alertas. A mi no me llegaban los RR... Me alegra que aún así lo leyeras. Besos, guapa.
Kairi Akade: ¿De verás crees que James va a intentar algo con Lily? Yo no estaría tan segura, pero sí tu lo dices... Me alegra que te hiciera gracia la aparición estelar de la batidora de pociones, la verdad es que lo mejor fue la forma de encontrarla... Besitos.
Lizzie Black 86: Sí, por aquí tb la gente es babosa, pero en general se pasa de todo y en paz. Tb creo que el plan de Wyn esta muy poco elaborado y teniendo en cuenta que uno de los pilares básicos de dicho plan es Marlene, preveo un desastre absoluto. Ten en cuenta que Lily era relativamente joven cuando Clark la hizo la putada... Seguro que la actual hubiera actuado así. O no. Los de tener a esos 3 a tu disposición, es un aliciente. Sí, Leo Triviani, tiene un poquito de Joey. Bastante. Aunque él es bastante más majo. Personalmente no entiendo a Nyssa, pero hay más mujeres que se dejan controlar de esa forma de lo que crees. Sí, Lily no es tan santa como parece, pero esta vez su "batidora de pociones" va a ir a una caja fuerte. Trataré de convencer a Nyssa pero... ¡Ay, es tan cabezota! Nos leemos.
Henar: Hola, sí tardaste un poco, pero te entiendo. De no ser por el sueldazo que me paga Voldy, que me deja vivir en su casa, en habitación de 70 metros cuadrados con derecho a masaje todos los días, y lo mal que lleva ese hombre las dimisiones, igual lo dejaba. El trabajo. A él, ya le dejé. Me da mucha pena, sigue ahí, apagado como el rey Theoden bajo el influjo de Saruman... (Draco: ¡Pues así esta bien!) Ah, sí. Como has notado, Draco te manda saludos. Pero lo peor es que Papi Malfoy quiere asumir el mando, aunque Bellatrix tiene algo que decir en contra... Total, que andamos algo liados.
Yendo al capi. ¿Te mola Lucas? La verdad es que te entiendo, es un pedazo de pan con nocilla de dos sabores. Ya se verá que pasa con Nyssa & Lily, a ver si salen de allí o no. Pero te aviso que sólo te concedo el 50 de la petición. ¡Sé buena! Y no detengas a muchos colegas míos esta semana...
PadmaPatilNaberrie: Sí, la pequeña pelirroja es un poco pervertida... Al final, va a tener razón James. Creo que no entiendes a Malfoy, no te preocupes por ello, el rubio no la llamó gorda porque lo estuviera si no por picarla. Si Nyssa estuviera como un palo, la diría que está muy delgada y la obligaría a engordar para llamarla vaca en cuanto tuviera tres dimensiones. Es así, no obstante si quieres matarlo... ¿vas a privar a Remus de ese gustazo? Mucho besos de chocolate, que sé que te gusta.
LaraG: Hola, me alegra que te hayas decidido a dejar RR, siempre hace ilusión. No me digas esas cosas que me pongo rojo tomate, ahora no se me distingue de la bata. Pero muchas gracias, cielo. Mil besos.
CaRoLiNa T: Hola, ¿Ves como es mejor así? Si lo bueno de eliminar a la rata, es que todos son ventajas... Sirius no muere. Igual Lily & James tampoco... Es perfecto. Besos.
Bars-9: Hola, guapa. Sí que Wyn & Marlene son una verdadera dispareja, aunque un interés si que comparten. Y el otro Marlene no sabe, que no lo comparten. Y ni tu ni yo se lo vamos a decir. Lo de Nyssa os sorprende a todas, pero si yo te contara lo que he visto por ahí, te aseguro que eso te parecería bastante light. Aunque yo tc hubiera dejado que me hablara así. Piensa tb que Lily no esperaba que James se pusiera a mirar debajo de la cama, que tb sólo a él se le ocurre. ¡Oye que estar en mis manos no es tan malo! (Coro de personajes varios traumatizados de por vida tras pasar por mi teclado: ¡Vaya que no!) Desagradecidos. Besines de azúcar.
Noriko: Hola guapa, ¿Mejor del catarro? Espero que sí. ¡Al fin una Evans sabe lo que quiere! Ahora viene el más difícil todavía: lograr que Lily reconozca que no se quiere casar con Sirius. La verdad es que su vida sentimental es un desastre. Bueno la de todas ellas: porque la de Wyn no tiene desperdicio. La de Nyssa ya ni hablamos. Los chicos como de momento sólo han tenido vida sexual, no les fue tan mal. Fingiré no haber leído cuando llamas a James sobras. Le transmití tu mensaje a Malfoy, no te sorprenda si te manda una maldición vía Emilio. ¿Qué hace Lily con un vibrador? Batir pociones. ¿No la oíste? Besos de... Vainilla con trozos de galleta. Aunque con el frío que hace, helados... No apetece. PDTA: ¿Qué si me gusta Mariam Keyes? ¡Me encanta! Es mi ídolo. Llámame hereje, pero en ciertas cosas le da mil vueltas a Rowling. ¿La has leído? Es la caña de Irlanda. Mi favorito el de "Claire se queda sola". ¿El tuyo cual es?
Dimebonitareina: Hola guapa. Tienes razón: James la va a recordar a Lily lo del vibrador toooooooda su vida. Con Nyssa, como tu dices, en el mundo real, por desgracia, hay casos mucho peores... Además, encima esta el "padre" de Nyssa que si se entera que deja a su novio para irse con Remus se muere del disgusto. Besos.
Y al fin terminados los RR, pasemos a la historia que seguro que con lo que me retraso, ya tenéis ganas de leerla... Pos aquí os va.
La profecía 7.
El arma secreta de Malfoy.
- ¡Eureka! – Grito Lily triunfal cuando encontró su "batidora de pociones" entre las cosas de Quiditch de James. El grito despejo las dudas sobre la identidad de los intrusos. - ¿Cómo va Nyssa?
- Aún estoy en ello. – La voz de Nyssa venía de dentro del enorme armario de los chicos. ¡Y decían que ellas 3 tenían ropa!
- Date prisa, deben estar a punto de llegar.
- Como que ya hemos vuelto. – Matizó James entrando junto a los demás y pillando a las chicas con las manos en la masa.
Lily no estaba dispuesta a dejarse atrapar así como así. Sin perder un segundo tomo un objeto del baúl de James y lo apunto con una barra de pintalabios que era lo que tenía más a mano en su bolsillo.
- ¡Quietos u os dejo esto como la cara de Ronald McDonallds! – Amenazó la pelirroja.
- ¡Atrás! – Pidió James a sus amigos al ver que lo que tenía en las manos era la edición de bañadores de una revista de Quiditch. Sus amigos hicieron caso al reconocer la revista. – Evans, tranquilízate, no hagas tonterías. Vamos, devuélveme la revista.
- Te la devolveré, pero antes quiero un coche en la puerta con el depósito de gasolina lleno. – Exigió Lily.
- ¿Em? – Ninguno de los chicos capto la referencia de la pelirroja a los secuestradores de bancos cutres. Pero el desconcierto de los chicos sirvió para que la pelirroja aprovechara para pasar entremedias de ellos corriendo hacia su cuarto.
- ¡Que se escapa con nuestra revista! – James & Sirius salieron corriendo tras ella, tratando de alcanzarla.
Remus por su parte estaba demasiado cansado como para ponerse a perseguir pelirrojas locas por la torre. Además si su instinto no le fallaba, y rara vez solía fallarle, había algo en su habitación más interesante que eso.
Nyssa salió del armario frustrada, puesto que allí no estaban sus medias. ¿Dónde diablos las habría metido ese licántropo?
- ¿Buscas esto? - ¡Hablando del lobo de Roma! Estaba tumbado en la cama, con un brazo doblado debajo de la cabeza y el otro extendido sujetando las añoradas medias de Nyssa mientras una sonrisa cargada de picardía bailaba en sus labios.
- ¡Dámelo! – Nyssa se lanzó como una fiera salvaje sobre él, para conseguir sus medias aunque fuera por la fuerza.
Pero de alguna forma u otra, Remus siempre conseguía mantenerlas fuera de su alcance. Al lobito el cansancio se le había pasado del todo, desde que ella le había tocado, y podría estar jugando a eso toda la noche y parte del día siguiente.
- No, no, no... ¡Debes pedirlo por favor! – La amonestó Remus cuando trato de morderle. - ¡Nada de mordiscos!
- Lo siento. – Se avergonzó Nyssa, quedándose quieta. No pretendía ser bestia. Pero es que realmente la fastidiaba que Remus no se tomara aquello en serio, no, en vez de eso creía que era un juego. - ¿Por qué crees que esto no va en serio? ¿Por qué crees que es un juego?
- Eres tu la que juega al escondite con Malfoy y tu padre, en lugar de mostrarte tal cual eres. – Corrigió Remus acariciando el pelo negro de la joven, que estaba encima de él. - No sé como no te cansas de ello...
- Perdona, pero yo siempre soy cómo soy delante de todo el mundo. Vas a lograr que crea que tengo doble personalidad. Lo cual es absurdo porque no tengo ninguna otra personalidad. – Aseguro Nyssa con menos convicción de la que sentía. Y sentía muy poca.
- Si que la tienes. – Remus sonrió con seguridad. Sus manos bajaron desde el pelo a la barbilla de ella, acariciando para ello la suave cara de la joven. – Deja que te la muestre. – Una de las manos volvió a la nuca de Nyssa para juntar los labios de ambos.
En ningún momento se le paso a la morena por la cabeza, resistirse o parar, por lo visto lo estaba deseando. Ya que fue ella la que les desnudo a los 2. Fue ella quien paso la pierna al otro lado del cuerpo de Remus para envolverle totalmente en su abrazo. Fue ella la que cerró la puerta con un hechizo y fue ella, por último, la que dibujo la silueta del cuerpo del chico usando los besos como si fueran tinta.
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Por su parte, Lily estuvo a nada de conseguir llegar a su cuarto quedando a salvo. Pero realmente no era su día de suerte, y cuando entro James y Sirius lograron entrar a la vez que ella. Para colmo cerraron la puerta del baño, quedando atrapados en la habitación.
- ¡Lily, dame eso! – Pidió James mientras Sirius cerraba tb la puerta del cuarto.
- ¿A que jode q te quiten tus cosas, eh? – Le desafió Lily balanceando la revista de Quiditch delante de los ojos castaños del chico de pelo revuelto. - ¿X cierto, que es esto exactamente?
- Nada. – James trató de quitárselo, pero la pelirroja no estaba mal de reflejos y se lo apartó del alcance con una sonrisa juguetona.
- Veamos. – Lily iba a hojear la revista cuando...
- Yo que tu no abriría eso. Te vas a crear muy mala opinión de nosotros. – Pero lejos de asustarla, la advertencia de Sirius hizo que la entraran más ganas de ver lo que ponía. Aunque debió haberle hecho caso.
- ¿De verás os excitan las mujeres que se lo depilan con forma de trébol? – Lily miraba la revista con mitad fascinación, mitad asco. ¿Cómo habrían logrado eso? - ¿Esa cosa brillante es un piercing?
- Es que hay mujeres que se curran sus relaciones. – James arrancó la revista de manos de la pelirroja que le miró ofendida. Esto animó al moreno a dar un nuevo golpe. – Claro que como tu y Snape os reservabais para la noche de bodas no sabes de estas cosas. – Lily parpadeó como si con ese gesto pudiera despejar sus canales auditivos, porque estaba segura de no haber oído bien. James no podía haber dicho eso, y menos delante de...
- ¿La noche de bodas? ¿Eres virgen? – Sirius. Que debió deducir que sí, porque se empezó a reír como si le hubieran contado un chiste buenísimo. Y de hecho así era... - ¡Snape reservándose para la noche de bodas! ¡Que bueno!
- ¡James, te mato! – Con ese grito Lily se abalanzó sobre le moreno de pelo revuelto. Aquello era algo muy personal de ella y prefería matar a James antes de que este divulgará su secreto x toda la escuela. Y más en concreto: deseaba matarle por haber soltado eso delante de Sirius.
- ¿Pero por qué te enfadas tanto? – Pregunto James más divertido q asustado x la reacción de la pelirroja. Aunque por si acaso prefería no ponerse a tiro de ella. - ¡Ay! – Sobre todo porque ahora la había dado por lanzarle libros. Menos mal que el de Runas no era muy pesado y que había fallado por un pelo. – Pero si al que peor deja ese detalle es a Snape y no a ti...
Como respuesta la pelirroja le lanzó un nuevo libro, esta vez de trasformaciones, que era aún más pesado. James volvió a esquivarlo x poco.
- Cierto. Aunque entre acostarte con Snape y quedarte virgen no hay mucha diferencia. – Si Sirius trataba de aliviar así la tensión no iba x buen camino.
Lily se revolvió contra él y le lanzó la Historia de Hogwarts, 3000 páginas de cultura en arial 11, a la cabeza. Al contrario que James, Sirius no estaba preparado para un ataque directo, x lo q no tuvo tiempo de apartarse y el libro le dio de pleno.
Sirius levantó un dedo, como para decir algo, pero en lugar de eso se desplomo de espaldas en la cama de Wyn.
- ¡Dios mío! – Asustada, Lily se tapo la boca con las manos. – Lo he matado.
- No, esta bien. Aunque puede q este inconsciente lo menos hasta mañana. – La tranquilizo James tras asegurarse de que su amigo estaba bien. Aunque ya se figuraba que con lo cabezota que era Sirius un libro, x muy tostón q fuera no podría terminar con él. – Ayúdame a acostarle. – Arrepentida y ansiosa de ayudar, Lily se acercó. – Pero nada de meter mano. – La advirtió James apuntándola con un dedo.
Lily le miro furiosa, pero no contesto de forma alguna.
Ambos acostaron a Sirius en la cama de Wyn, x ser la q estaba más a mano, y porque poco más podían hacer. Con todo a Lily se le paso la fase homicida del mosqueo, aunque aún le lanzaba miradas furiosas a James.
El chico no entendía porque la pelirroja se puso así, decir que ella era virgen porque Snape no quiso pasar a mayores con ella, no era para ponerse a lanzar libros a la cabeza. Aun así decidió buscar un tema más inocuo de conversación.
- Nyssa aún no ha vuelto de nuestro cuarto. – Comentó James.
- Es verdad. – Admitió Lily, su furia fue sustituida x la preocupación x Nyssa. Sabía que la morena estaba mejor con Remus q con Malfoy, pero temía la reacción del rubio cuando se enterase de todo. Porque al final se enteraría.. – Espero q sepan lo q hacen.
- Creo que sí lo saben. – James sonrió con picardía, Lily temió que volviera al temilla de antes y endureció la mirada verde esmeralda, pero James no iba x ahí. – Espero que Malfoy tarde en enterarse.
- ¿Tb das x sentado que se enterará? – Pregunto Lily.
- Malfoy siempre se entera de todo. – Contestó James.
Los dos jóvenes permanecieron un momento en silencio.
- Ya es tarde. Me voy a dormir. – Anunció Lily para poner fin al tensa situación.
- Ah, no. Yo no puedo volver a mi habitación. ¡A saber con que me encuentro! Y tb estoy cansado. – Protestó James, no estaba dispuesto a q la pelirroja durmiera tranquila si él no podía hacerlo tb.
- Duerme en la cama de Nyssa. – Corto Lily con impaciencia. – No creo q ella la utilice esta noche. – Añadió con una mueca ambigua.
Así la cosa quedo organizada: Sirius durmiendo en la cama de Wyn, James en la de Nyssa y Lily en su propia cama. Todo era perfecto, salvo x un detalle que tanto James como Lily habían olvidado.
Ese detalle, respondía al nombre de Wyn, y regresó a su cuarto, cansada y de mal humor tras el castigo con Filch, en el que para colmo tuvo q aguantar a Marlene. ¿Acaso aquello no era ya bastante castigo?
Después de 3 horas fregando el suelo de madera de rodillas, debido a lo cual se la rompió una uña, la dolía la espalda, las manos, los pies, las rodillas y hasta el alma misma... Casi no tuvo fuerzas para cerrar la puerta y dejar su varita y la de Marlene, que en su prisa x huir de Filch la Raven olvido recoger, en su mesilla.
Luego se dejo caer en su cama, debido al cansancio tardó unos segundos en comprender que algo no estaba como siempre. Había alguien en su cama, alguien cuyo olor le era muy familiar y bastante deseado.
El cansancio se la paso de pronto y tuvo que reprimirse para no ponerse a dar gritos de júbilo que hubieran despertado a todo el hemisferio norte del planeta, al entender que Sirius Black estaba en su cama.
No tenía ni idea de cómo había llegado allí. A lo mejor era un compensación cósmica por aquel injusto castigo q acababa de soportar...
Pasada la emoción inicial, Wyn empezó a razonar que puede que Sirius no estuviera en su cama a modo de ofrenda cósmica, la pista se la dio ver a James en la cama de Nyssa.
Por lo visto la morena y el licántropo volvían a hacer travesuras y los 2 chicos se habían quedado a dormir en su cuarto.
Eso dejaba 2 opciones: o bien se habían olvidado de ella, cosa q descartó casi de inmediato, o se suponía q ella iría a dormir con Lily, esto hizo que sus labios se fruncieran.
¡No quería dormir con su prima pudiendo dormir con Sirius!
Tenía que haber alguna forma de lograrlo sin ser asesinada a la mañana siguiente, porque como James y Lily despertarán y les encontrarán a ella y Sirius juntos, la matanza de Texas sería una película Disney al lado de lo que pasaría allí.
De pronto se le ocurrió una idea. Era alocada y desesperada pero con el día que Wyn había tenido sabía que no le podía pedir más a su cerebro.
Tomo la varita de Marlene, x si acaso decidió no usar la suya, y con un susurro realizó un encantamiento que desplazó a James a la cama de Lily.
Bien. Solucionado. ¡A la cama con Sirius!
No. Mal. Muy mal. Lily pensaría que James volvía a acosarla y la tendrían liada.
Así que devolvió a James a la cama de Nyssa y luego trasvasó a Lily a la cama de James, que de hecho, era la cama de Nyssa. (No entendía como no se despertaron ninguno de los 2.)
Aquello era mejor.
James acusaría de pervertida a Lily, y su prima se defendería diciendo q era victima de una conspiración judío – masónica.
Perfecto.
Wyn ya podía ocuparse de cosas realmente importantes como elegir el camisón más sexy de la gama de Victoria para la ocasión. Wyn tardón un rato pero al final se quedo con uno de color negro con transparencias y tanga a juego.
Una vez "vestida" se deslizó en su cama con la misma ilusión e impaciencia que un niño abriendo los regalos de cumpleaños, pero se llevo un pequeño disgusto. ¡Sirius estaba vestido del todo! ¡Hasta llevaba zapatos!
Aquello la enfurruño un poco, con lo mona que iba ella, además con la poca ropa que llevaba se sentía demasiado desnuda... X fortuna tenía solución. Volvió a echar mano de la varita de Marlene y lanzo una Evanesco para hacer dejar al chico en ropa interior... Pero se la fue la mano, y lo desnudo del todo.
En principio tener desnudo a Sirius en su cama era algo bastante positivo, pero no lo sería tanto a la mañana siguiente, cuando el chico se despertara. Digamos q encontraría algo extraño ser la única persona que había dormido desnuda.
Wyn no tardó en encontrar la solución: dejar desnudo tb a James. ¡Listo!
(No, Wyn, no debes dar ningún vistazo. No era una pervertida.)
Hablando de eso, si James aparecía desnudo igual acusaba a Lily de ello. No quería que su prima tuviera tan mala imagen. La solución de ese problema fue dejar desnuda a Lily.
Eso dejo a Wyn con un pequeño problema: se sentía demasiado vestida al ser la única persona con un poco de ropa encima. ¡Con lo desnuda que se sintió un rato antes!
No quedaba más opción que desnudarse tb, de lo contrario sería cuanto menos sospechoso que ella fuera la única vestida al día siguiente. Así que sin mucha ceremonia se quito la ropa y volvió a deslizarse en la cama. Al estar dentro se la volvió a ocurrir una idea...
¿Y si daba un vistacillo? Con James no hubiera sido muy moral, pero con Sirius, teniendo en cuenta que el universo conspiraba para que ellos 2 terminarán juntos, sería más bien como ver el anuncio de la película antes del estreno.
Esta vez tomo su propia varita y con un Lumus iluminó debajo de la sábana y... ¡Ahhhhhh! ¡QUÉ GUAPO! Dejo caer la sábana y apago la varita con una sonrisa de viciosilla. ¿Otra dosis? No, mejor, no. Era hora de dormir, si se abusaba de lo bueno, se creaba demasiada adicción, y x lo visto aún no estaba en condiciones de satisfacer una nueva obsesión.
Se tumbó de lado, mirando al chico, y en vez de dormirse se quedó así. Quieta con los ojos verdes clavados en la apacible cara del chico dormido, aunque de apacible tenía poco, porque ese no paraba ni dormido, por lo visto. Wyn no pudo precisar si estuvo 10 segundos o 10 horas, bebiéndose con los ojos la imagen de Sirius.
El espectáculo se terminó cuando, Sirius se agitó en sueños y se dio la vuelta para quedar de espaldas a ella. ¡Que buenas espaldas tenía tb! Tras ese punto Wyn decidió que era hora de dormir.
Abrazó a Sirius, apoyó los labios en la espalda del moreno y cayó en un sueño feliz.
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Mientras esta idílica imagen sucedía en Gryffindor, en Slytherin tenía lugar otra menos apacible. Lucius Malfoy cruzaba la sala común hacia las mazmorras de las chicas.
Nadie se opuso a ello, eran pocos los que se atrevían a estornudar siquiera en la dirección del rubio, mucho menos prohibirle hacer algo cuando estaba de buenas. Aquel día que estaba de malísimas la gente prefería no darle la excusa que el rubio necesitaba para desahogar su cabreo en forma de maldición prohibida.
El motivo del mal humor del rubio volvía a ser Nyssa. Había sido francamente divertido provocarla y humillarla en su cita del sábado por la tarde. Oh, sí. Su cara cuando la llamo gorda y luego aseguro que si se quedaba embarazada se las tendría que apañar sola, valió la pena.
Pero desde entonces la joven morena se había mostrado esquiva con él, ni siquiera le había dicho nada de ir con él a Hogsmead al día siguiente, y para colmo había visto como todos sus chupi friends de Gryffindor, es decir, las Evans, Potter, Black y... tono cargado de desprecio Lupin, se dedicaban a hablar con ella.
Obviamente le aconsejaban que rompiera con él. ¡Ja! Nunca, jamás, ninguna chica había roto con un Malfoy, era el propio Malfoy el que decía cuando darla la patada a la desdichada. Desde luego Nyssa no iba a ser la primera, pero... A veces Malfoy tenía el presentimiento de que si esa Gryffi insolente contara con un apoyo, x pequeño q fuera, haría historia.
Estaba claro, que Lupin podía ser ese apoyo. Era hora de neutralizarle. Aunque para ello tuviera q recurrir a su arma secreta. Malfoy contuvo un escalofrío que no tenía que ver con el frío que iba haciendo mientras se iba adentrando más y más en el complicado laberinto que eran las mazmorras de las chicas...
Siguió caminando hasta llegar a una escalera de caracol que se adentraba más aún en las entrañas de roca del castillo, por la que empezó a descender. Al llegar al final de ella, había una puerta de madera, teñida de verde manzana, con al menos siete cerraduras que solo podían abrirse con llave desde fuera.
Pacientemente, la verdad es que Malfoy no tenía ninguna prisa x entrar allí, fue abriendo cada una de las cerraduras, proceso que le llevo diez minutos, hasta que pudo entrar.
La habitación no era muy distinta a la de cualquier adolescente "normal" de cualquier rincón del mundo: las paredes estaban empapeladas de fotos del ídolo de la joven, un montón de discos tirados x el suelo, un par de películas y varios libros en las estanterías. A la dueña de la habitación no se la veía por ningún lado.
- ¿Dónde crees que vas? – Malfoy no se dio la vuelta, pero su voz detuvo a la delgada figura que, aprovechando que el joven había llegado al centro de la estancia, trataba de escabullirse x la puerta entreabierta.
- Al baño. – Replico una joven con el mismo tono rubio platino en el pelo que Lucius, y los mismos ojos grises, que en aquel momento mostraban una falsa expresión compungida. Era Lesa Malfoy, la hermanita pequeña de Lucius.
- No, ibas con Él. – Malfoy señaló furioso una de las cientos de fotos q cubrían las paredes. Todas y cada una de ellas eran de Remus Lupin.
- ¡Sí! Ni tu, ni esos que se hacen llamar mis padres me alejaréis de él. – Declaró Lesa con la pasión de una Julieta cinematográfica. Había leído varias veces el libro de Shakespeare, y había visto varias veces la película. De hecho todos y cada uno de los libros de la habitación eran Romeo & Julieta, las películas eran Romeo & Julieta, y los discos eran BSO de las películas de Romeo & Julieta.
La obsesión de Lesa por Remus había empezado en una fiesta, un par de años atrás, la misma fiesta en la que Wyn se lío con Rosier x culpa de la poción afrodisíaca preparada x su hermano mayor. En dicha fiesta Remus estaba un poco deprimido porque Nyssa hubiera empezado a salir con Malfoy, así que abuso un "poco" de la bebida.
Abuso lo bastante como para "enrollarse" con Lesa Malfoy y estar apunto de "pasar a mayores", si no llega a ser porque Sirius & James le vieron y le "arrancaron de las garras de la arpía de Lesa" por citar palabras textuales de los jóvenes.
Pero desde entonces Lesa estaba como loca con Remus, y eso que solo se dieron un beso y sin lengua. Lucius cortó aquello de raíz, aviso a su padre, que ante la idea de que su hija menor se deshonrara a sí misma y a su familia persiguiendo a un chico muy inferior socialmente a ella, ordeno a Lucius q tomara las medidas pertinentes.
Dichas medidas fueron recluir a Lesa en la más oscura mazmorra de las oscuras mazmorras de Slytherin, a donde los elfos la llevaban la comida, la bebida y los deberes y donde la joven languidecía de aburrimiento y soledad.
- Pero, Lesa, yo no quiero alejarte de él. – Malfoy sonrió con astucia. Al oírlo los ojos de Lesa se abrieron hasta alcanzar el tamaño del plato de una antena parabólica.
La sonrisa de Malfoy se amplió. No cabía duda de que Lesa sería lo que necesitaba para alejar a Remus de Nyssa. Ya se preocuparía luego de cómo despegar a su hermana del pobretón.
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Cuando Sirius despertó lo primero que sintió fue un fuerte dolor de cabeza, se llevo las manos al punto concreto de que procedía el dolor y donde le estaba saliendo un chichón.
El gesto, algo brusco, hizo que alguien, una chica, gimiera, tras él a modo de protesta. Ahí fue cuando percibió otra cosa: no estaba en su cama. Es más: ni siquiera estaba en su cuarto. Seguía en el cuarto de las chicas, y la cama debía ser la de Wyn, ya que olía a ese perfume tan suyo.
Entonces la chica q estaba con él en la cama era...
Se volvió rápidamente para comprobar si lo que pensaba era cierto y sí. Lo era. Wyn estaba dormida a su lado. La joven le daba la espalda desde que Sirius se despertó de forma tan brusca. Ah, sí. Lo mejor de todo: estaba desnuda. Bueno, él tb lo estaba, pero como la mayoría de las veces dormía de esa manera no le preocupó demasiado.
Aparte de eso, Sirius comprendió perfectamente lo q le había pasado: Lily le había tirado un libro pesadísimo a la cabeza, el golpe le había matado y algo bueno que hizo, no tenía la menor pista de que, le había conducido a un cielo donde al fin todas sus fantasías sexuales se harían realidad.
Lo mejor era empezar cuanto antes.
Unos de sus brazos rodeó desde atrás la cintura de Wyn, mientras el otro la movía el cuello con delicadeza, para empezar a acariciar los labios de su compañera con los propios. Al principio ella estaba dormida pero a medida que se fue despertando, aunque ella creía q seguía soñando, empezó a responder al beso ansiosamente. Wyn se dio la vuelta y echó los brazos alrededor del cuello del chico a la vez que sus piernas tb le abrazaban y él la atraía hacia si mismo todo lo que podía.
Parecía que el despertar de ese par de 2 iba hacia una actividad bastante concreta pero entonces...
- ¿QUÉ? ¡AH! - James y Lily eligieron ese momento para despertar y encontrarse frente a frente, y desnudos... El tema les supuso un pequeño trauma, así como de entrada. Al instante, saltaron de la cama o eso intentaron, ya q a la vez que saltaban trataban de cubrirse con la sábana, y como esas cosas de tela no crecen sin límite volvieron a terminar en la cama.
Tras lanzarse unas miradas furiosas, Lily se quedo con la sábana, que se puso a modo de vestido con escote palabra de honor y James con la colcha, que trato de anudarse a la altura de la cintura. Después de eso, no esperaron más para empezar a lanzarse acusaciones.
Por su parte, al oír el grito de sus amigos, Sirius & Wyn se soltaron el uno del otro, con la misma velocidad que uno soltaría un metal al rojo vivo, cosa que no se alejaba mucho de la realidad. Ambos se miraron aún unos segundos, jadeando y ligeramente sonrojados, como si hubieran hecho lo que no habían llegado a hacer. Sirius comprendía que, x desgracia, no había muerto y Wyn que por lo visto estaba despierta.
De fondo les llegaron las acusaciones e insultos de sus amigos. Ambos asintieron, como si así llegaran a un acuerdo tácito de que debían hacer. Y así era, los 2 sabían q se esperaba de ellos.
- ¿QUÉ? ¡AH! – Sirius tiró de la sábana para cubrirse con ella mientras Wyn hacia lo mismo pero con la colcha, y ambos se unieron a la trifulca de sus amigos.
- ¡Esto es cosa tuya, Evans! – Estaba diciendo James, apuntando con una mano a Lily mientras q con la otra evitaba que se le cayera la colcha al suelo, y de paso trataba de encontrar su ropa.
- ¿Mía? – Preguntaron Lily, ofendida, y Wyn, temiendo haber sido descubierta, a la vez.
- No, Wyn, tu no. – James rió, como si que Wyn hiciera una cosa así fuera lo más complicado del mundo. – Tu no harías algo así. Pero tu prima sí, porque no ha pillado cacho en su vida y esta más salida que el pico de un pato.
- ¡Eso no es cierto! Yo jamás haría algo así. – Se defendió Lily. – Aquí solo hay una mente tan retorcida y enferma como para planear algo así y es la tuya, Potter.
- Mi mente esta muy sana. No se de dónde sacas que es retorcida y enferma. – James trató de cruzarse de brazos, pero renunció a ello al ver que perdía la colcha.
- Eres tu el que se excita con pubis depilados de forma extravagante y con piercing en el clítoris. – Lily si pudo cruzarse de brazos, es más, así se la sostenía mejor la sábana.
- ¿Qué? – Wyn no supo muy bien como reaccionar ante esa información. A James no le pegaban esas cosas.
- Tal vez. – James parecía furioso x la acusación de Lily, pero a la vez parecía disfrutar de esa discusión con ella. – Pero yo no soy el que tengo un "agitador de pociones". – Sonrió con malicia. Lily entorno los ojos y pareció que iba a saltar a arrancarle la cabeza.
- ¿Podéis dejar esta conversación? ¡Me duele la cabeza! – Sirius se sentó en el borde de la cama de Wyn, llevando una de sus manos al lugar que le dolía.
- ¡Ay, pobre! – Lily se sentó a su lado y paso los brazos por los hombros del joven. – No debí lanzarte ese libro a la cabeza.
- ¿Le tiraste un libro a la cabeza? – Pregunto Wyn. Por lo visto se perdió una buena fiesta.
- Si tu primita es algo bestia. – Sirius había recuperado el tono frío que reservaba casi en exclusiva para Wyn, aunque obsequió a Lily con una sonrisa, dando a entender que la perdonaba.
- ¡Me largo! Que el lobito y Nyssa se fastidien si les molesta mi presencia. – No tenía ni idea de donde procedía el malestar que de pronto había atacado a James, pero aquel lugar ya no le gustaba.
- Esto, James... ¿Vas a ir así? – La voz de Wyn hizo que se detuviera.
Por supuesto la joven de pelo tricolor tenía razón, James no salía vivo de la sala común tapado solo con una colcha, y Sirius menos. La sábana se le transparentaba. No era de extrañar que la Evans Salida hubiera corrido junto a él, aunque a ella tb se le clareaba la sábana.
- Creo que no sería buena idea. – Reconoció Sirius cuya mente había seguido igual razonamiento que el de James. Salvo x lo de las sábanas. Se volvió hacia Lily. - ¿Tienes algo de ropa que nos valga?
- Yo no mucha. – Lily miro a su prima. - ¿No tienes una de esas ropas tuyas? – Lily se refería a la época de Wyn de creerse tienda de campaña.
- No. – Wyn meneó la cabeza. – lo quemé todo.
- Esperad yo tengo... NO, mejor no. No vais a querer usarlo. – Lily descartó la idea con un gesto.
- Sí, queremos. – Contradijo James.
- Tc estamos para hacerle ascos a nada. – Señaló Sirius.
Lily sonrió con malicia. Aquella era su pequeña revancha contra James. Solo lamentaba que Sirius se viera metido en medio.
Unos minutos más tarde, Wyn tenía que contener la risa, al ver como quedaban los chicos con la ropa de aeróbic de Lily.
Sirius llevaba unas mallas azul marino bastante ajustadas con camiseta de los Wild Cats, de color rosilla, aunque lo bastante larga para cubrirle hasta los muslos. Una pena, según Wyn.
Pero lo de James era mítico: las mallas que llevaba eran rosa fucsia, de estilo pirata, por lo que se le veían los pelos de las piernas. La camiseta era amarillo canario y no le tapaba el ombligo.
- No pienso ponerme esto. – James arrojo a Lily los calentadores violetas.
- Como quieras, pero dado que no estás depilada, te aconsejo que te tapes. – Se burlo Lily. En ese punto, Wyn ya estaba x los suelos de la risa.
- Déjalo, James. – Sirius contuvo a su amigo, que avanzaba para estrangular a la pelirroja. – Vamos a cambiarnos antes de que se despierten los demás y nos vean de esta guisa. – James se calmo y decidió dejar lo de matar a Lily para luego.
- ¿Nos vemos para ir a Hogsmead? – Sugirió Wyn, a modo de despedida.
- Desde luego. – James sonrió y guiñó un ojo a la Evans tricolor, antes de abandonar la habitación.
- ¿Sabes que te digo? Que hasta con esas mallas horribles...
- Lo sé. – Lily no dejo que su prima terminará la frase. Las 2 pensaban que ni con esa ropa espantosa ese par estaba horrible. Estaban de muerte.
- Creo que voy a ducharme. – Wyn dejo caer con naturalidad la colcha al suelo y se fue a la ducha. Lily cortó la retirada de su prima hacia el baño. - ¿Pasa algo?
- ¿Adónde te metiste anoche? – Los ojos verdes de Lily estaban cargados de sospecha. Acababa de caer hacia un rato que Wyn fue la última en entrar en la habitación. Y claro, era bastante sospechoso.
- Filch me pillo corriendo x los pasillos y me castigo. Lo peor es que tuve q aguantar a Marlene 3 horas y media. – Wyn hizo una mueca de horror. En otro momento Lily se hubiera compadecido de ella, pero las sospechas no la dejaban sitio para la compasión. – Cuando llegue me acosté contigo y he despertado en mi cama. – Al terminar la historia Wyn se encogió de hombros y trató de pasar al baño.
- Ya. Entonces no te importara que coja tu varita. – Lily tomo la varita de su prima y se la mostró, como si Wyn nunca hubiera visto ninguna. – Y le haga un par de Priorum Incantanten, para asegurarme que dices la verdad.
- Aparte de que me moleste la poca confianza q demuestras en mi, no me importa lo más mínimo. Cuando quieras pedirme disculpas me encontrarás en la ducha. – Wyn cerró la puerta del baño tras de sí, y se quedo apoyada en ella. Cuando se sintió con fuerzas se levantó tomando buena nota de los planes del día: devolverle la varita a Marlene y decirla que hiciera medio millón d hechizos para q Lily no las pillara de marrón.
Por su parte la pelirroja había realizado el encantamiento sobre la varita de su prima sin encontrar nada sospechoso. El último encantamiento realizado era un Lumus, lo que encajaba con haber llegado de noche a la habitación y usar la varita para iluminarse. Aún así, Lily no terminaba de fiarse pero no entendía que podía sacar su prima de aquello, a no ser que la hubiera dado una vena loca de querer que Lily se liara con James o la gustara Sirius, cada una de las ideas más imposible que la anterior, no tenía el menor sentido.
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Hablando de cosas sin sentido. Nyssa se había despertado y trataba de escabullirse de la cama de Remus sin que se notara demasiado. (¿Alguien le ve algún sentido a tratar de escabullirse de allí?) Pero el licántropo se lo había puesto esta vez considerablemente difícil, ya que conociendo las tendencias escapistas de la morena al día siguiente, se había dormido boca abajo con la cabeza apoyada en el hombro de la chica, mientras el otro brazo la abrazaba x la cintura.
Por fortuna para Nyssa, según ella, era una gran jugadora de Twister y sabía como escaparse de esos sitios. Con cuidado para no despertarle se movió ligeramente hacia abajo tratando de salir por ahí...
- ¿Ya quieres irte? – Pero al hacerlo su pelo se rozó con la almohada produciendo un ruido sutil, que pasaría desapercibido a una persona normal, pero no a un licántropo.
- La verdad es que no quiero irme. Pero tengo que hacerlo. – Replico Nyssa con suavidad, quedándose quieta.
- 5 minutos más. – Susurró Remus con ternura, como quien se los pide a su madre antes de despertarse. Claro, que pocas personas para rematar la petición cogerían a su madre y la meterían la lengua hasta el paladar. Creo yo.
Pedido de esa forma, Nyssa estaba dispuesta a concederle el tiempo q hiciera falta, sobre todo, porque tenía una forma de recuperar sus medias... Aprovechando lo distraído que andaba su niño, deslizo su mano debajo de la almohada donde sabía q estaba guardadas y...
- ¡Sí! – Nyssa saltó de la cama con un grito triunfal y sus medias en la mano. Remus se la quedó mirando como la persona q acaba de caerse de la cama y trata de decidir que ha pasado mientras la morena se ponía su túnica y recogía sus cosas. – Esta vez sí que sí. No hay nada que nos vincule el uno al otro. Ni tienes pruebas con las que fastidiarme ni nada. Esta vez sí que se termino.
Para entonces Nyssa había llegado a la puerta y al abrirla para irse se encontró con Sirius y James vestidos como transexuales que acuden por primera vez al gimnasio. No pudo reprimir la carcajada.
- Espero que me hayáis guardado step, chicas. – Las caras de "que gracia la tuya" que pusieron ambos chicos la hicieron descender las escaleras de muy buen humor. No reparó en que el recuerdo que Remus sostenía ahora en la mano era más incriminatorio aún que las medias.
- Bonito, sujetador Remus. – James señaló al objeto de lencería negra de encaje algo desgarrado x ciertas circunstancias que sostenía Remus con aire ausente. – Pero creo q no es tu color.
- Lo sé. A Nyssa le va más. – Contestó Remus de buen humor, guardando el sujetador en su mesilla de noche. Al ver el aspecto de sus amigos solo enarcó una ceja.
- Entonces de nuevo hay que decirte enhorabuena. – Le felicito Sirius.
- Mientras digáis eso y no "Sístole auricular, diástole ventricular". – Se burló Remus de sus amigos. Esa era la típica frase que decían las profesoras de aeróbic.
- ¡Que gracia! – Replicaron los 2 de mal humor. Luego Sirius le contó lo que les había pasado desde que no se veían.
- Demostraré que Evans fue la que me hizo esto y me vengaré de ella. – Aseguró James mientras removía las cosas de su baúl con tal violencia que las pobres estaban a punto de señalarle que ellas no eran la tal Evans.
- ¿Cuál de las Evans? – Pregunto Remus, curioso.
- Lily. ¡No iba a ser Wyn! – Contestó James.
- Pues sería lógico suponer que fue la segunda. Ella entró la última en la habitación. – Apunto Remus. Sirius le miro, al caer tb él en el detalle ese. ¿Cómo se le escapo hasta entonces?
- Wyn no haría algo así. Ella no es un enferma como Lily. – Desdeñó James con la ceguera propia de los enamorados.
- Pues no sé yo. Te recuerdo que salió con Rosier, muy bien de la cabeza no debe estar. – Insistió Remus.
- Bueno, Nyssa aún sale con Malfoy y no te oigo cuestionar su salud mental. – Respondió James con malicia, según pronunció las palabras se arrepintió de ellas. – Lo siento, Remus. Ya sabes que soy algo insensible...
- No pasa nada. – Cortó Remus. – Creo que voy a empezar a tratarla fatal, a ver si así se me enamora tanto como de Malfoy. – El licántropo uso un tono tan amargo que sus dos amigos no supieron muy bien que decir. – Pero hablábamos de Wyn. – Señaló, como si al fin hubiera alcanzado un acuerdo consigo mismo.
- Exacto, en caso de que sea ella, ¿Por qué iba a hacer algo así? – Sirius retomó la conversación, aunque le resultaba extrañísimo sospechar algo así de Wyn.
- Eso, eso. ¿Qué motivos iba a tener Wyn para actuar así? – Con esto James dio x zanjado el asunto y fue a ducharse.
Remus se encogió de hombros como si aquel fuera un misterio insondable para él. Aunque cuando James entró en el baño le dijo a Sirius:
- A lo mejor tu conoces el motivo mejor q nosotros. – Remus mostraba una sonrisa tan burlona, que Sirius el don Juan de la escuela que jamás había vacilado ante nadie, bajo la mirada y hasta se sonrojó. Lo que logró que Remus se riera con ganas y viera confirmadas sus sospechas.
Pero Sirius no le veía la gracia: todo seguía más o menos igual. James quería a Wyn y Sirius no era capaz de reunir el valor necesario para decirle que él tb la quería, y hasta que no hablara con James cualquier cosa entre él y Wyn estaba prohibida. Lo curioso es que jamás pensó en los deseos de la chica como una variable fundamental del proceso.
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- ¿Qué tal te lo pasaste anoche, Nyssa? – Wyn, vestida para ir a Hogsmead con una falda hasta media pierna negra con rombos naranjas y una camiseta naranja de magas amplias, lo pregunto en tal tono que dejaba claro que tenía muy claro lo bien que se lo había pasado la morena anoche.
- Bien. – Nyssa emanaba felicidad x cada poro de su piel. Ella decía que por haber recuperado sus medias pero su sonrisa revelaba con elocuencia el verdadero motivo de su felicidad.
- Luego me lo cuentas, ahora tengo algo que hacer. – Wyn corrió a devolverle a Marlene su varita, no fuera que Lily quisiera seguir jugando a averiguar cual fue el último hechizo que hizo esa varita la noche anterior.
- ¿Qué tal? – La entonación de Lily tb indicaba que sabía la respuesta a esa pregunta.
- ¡Genial! – Nyssa se quito la túnica y entro en el baño, seguida de la pelirroja. – He recuperado mis medias. – Nyssa siguió desnudándose, sin ver que Lily la miraba con extrañeza.
- Nyssa, ¿No llevas sujetador? – La pelirroja sabía que su amiga era una adicta a la lencería de encaje, y solía llevarlo todo a juego. De hecho no se compraba una braga a no ser que fuera en conjunto con sujetador, camiseta interior y tanga. X eso la extraño no ver el sujetador del conjunto.
- Maldición. No puede ser, no... – Nyssa se puso muy nerviosa al entender dónde debía haber perdido el sujetador.
- Te lo has dejado donde Remus. – Completo Lily. Nyssa asintió con la cabeza, demasiado aturdida para hablar. – A ver si lo entiendo: anoche fuiste a su cuarto para quitarle tus medias, ya que era la única prueba de que os habíais enrollado, cosa que no volvería a pasar jamás. En vez de coger las medias te volviste a enrollar con él y vas y te dejas el sujetador.
- Pero he recuperado las medias. – Repitió Nyssa.
- Ya pero las medias podías inventarte una buena excusa para justificar que Remus las tuviera. – Señaló Wyn durante el desayuno. – Por ejemplo, que te descalzaste en la sala común, te olvidaste allí las medias y Remus q es un poco fetichista se las quedó.
- ¿Y eso no se te podía haber ocurrido antes? – Se irritó Nyssa con su amiga.
- La inspiración no se puede forzar. – Señaló Wyn. – Pero lo del sujetador es jodido de justificar.
- Pues sí. Lo único plausible es que Remus te lo quito para practicarte un masaje cardíaco.... – Aporto Lily tras echarle mucha, pero mucha imaginación.
- Y si Lucius se enterara de que Remus me hizo un masaje cardíaco más me vale estar muerta. – Sus 2 amigas no contradijeron, para disgusto de la morena.
- Hola, chicas. – Marlene llegó más contenta que unos cascabeles, su túnica estaba estampada de ellos, y se sentó con las chicas. – James me ha dicho q vamos todos juntos a Hogsmead. ¿A que es genial?
- Mi vida esta completa. – Ironizó Lily.
- ¡Buenas días preciosas mías! – Un brazo masculino rodeó la cintura de Wyn a la vez que alguien la besaba en la mejilla. Durante un segundo, ilusa de ella, pensó q era Sirius, pero al girar vio a James. ¿Cómo no lo imagino al ver ensombrecerse la cara de Marlene?
- Veo q el cambio de ropa mejoro tu humor. – Wyn sonrió pero procuro q corriera el aire entre James y ella.
A nadie le pasó inadvertido el retroceso de la joven. James enarcó una ceja y se planteó si la estaba agobiando demasiado. Marlene pareció aliviada, igual q Lily q se había sentido incómoda mientras James abrazaba a su prima. Nyssa cruzó una mirada con Remus, pero al darse cuenta del alto grado de compenetración q implicaba esa mirada, apartó los ojos y se sonrojo, como si aún sintiera el contacto de la piel del licántropo en la suya. Sirius, x su parte, ignoró la escena, haciendo que comía, aunque llevaba un rato removiendo los cereales sin demasiado entusiasmo.
- Más bien, saber q dentro de nada iré a Hogsmead y me olvidaré un rato de todo lo que tengo q hacer. – Convino el chico de pelo revuelto.
Cuando terminaron de desayunar, salieron todos juntos del Gran Comedor, no tuvieron q pasar x sus habitaciones ya que lo llevaban todo así q fueron directos hacia la salida de la escuela.
La animada conversación recaía casi en exclusiva entre James & Wyn, aunque Marlene tratara de meter baza sin conseguirlo, y consistía en métodos refinados de tortura para profesores.
- ¡Ahí va, se me olvido algo! – Exclamo de pronto Marlene antes de salir corriendo, hacia su habitación.
- ¿Qué se le habrá olvidado a esa? – Le susurró Nyssa a Lily.
- Los calcetines a juego con el bolso. – Sugirió la pelirroja mordazmente. Nyssa se rió, todavía se sentía de buen humor esa mañana.
- Nyssa. – Pero la voz de Malfoy la cortó el buen rollo. La morena se volvió claramente molesta. – Vamos a Hogsmead.
- Claro. – Nyssa sonrió con la dulzura de la miel. – Pero voy con mis amigos. No contigo. – La morena tuvo q reprimirse para no decirle lo q pensaba a la cara. Llevaba una semana pasando de ella, y ahora suponía q porque el se dignara a mirarle debía correr a cumplir sus órdenes, pues lo llevaba claro.
- ¿Cómo dices? – Malfoy se mostró sorprendido, como la serpiente q se lía a dentelladas antes de descubrir q su rival es una pared de cemento y deja sus dientes en ella. Pero la sorpresa no tardó en dejar paso a la furia.
Nyssa debería haberse mostrado contenta de que él se dignara a mostrar interés en pasar una tarde con ella. Si hubiera estado a solas con ella se lo habría hecho entender de la manera adecuada. Pero ahí estaban sus amigos, lo bastante alejados como para dejar algo de intimidad, pero lo bastante cerca como para intervenir si Malfoy se pasaba un pelo, a modo de amenaza, los 5 llevaban la varita a punto.
No importaba. Se cazan más moscas con miel q con vinagre.
- Lo siento. – Malfoy acompaño las palabras de la sonrisa más humilde de la historia de la humanidad.
- ¿Eh? – Atino a decir Nyssa. En los años q era su novia, jamás se había disculpado x nada q le hizo.
- El otro día me porté como un idiota. – Malfoy mostró una sonrisa, "de siento ser como soy, pero te quiero". – Deja q esta tarde te lo compense.
- Vale. – Accedió Nyssa antes de ser muy consciente de lo que hacía. Él se había disculpado. Eso era señal de q iba a cambiar. A lo mejor le debería dar una nueva oportunidad.
La morena se despidió de sus amigos con un gesto, que observaron como su amiga se daba la vuelta y se iba con Malfoy dejándolos estupefactos. Un rato después los 5 seguían en su espeso silencio, sin saber q decir. Al final, Remus se giró y le sacudió un puñetazo a la pared tras él, antes de apoyar la frente allí y cerrar los ojos.
- Me voy a mi cuarto. – Anunció el licántropo. Se le habían pasado las ganas de ir a Hogsmead.
- ¡Ah, no! – Lily le tomo de un brazo.
- Tienes q venir con nosotros. – Mientras Wyn le tomaba del otro.
- ¡No puedes dejarnos solas con estos! – Exclamaron las 2 a la vez señalando a James y Sirius, que hicieron gestos irónicos de "yo no me he ofendido"
- Paso. – Remus trató de liberarse, pero sin mucho ímpetu. No quería hacer daño a las chicas. – No quiero terminar desnudo sin saber como.
- Ja, ja. Te vienes con nosotros. Y punto en boca. – Lily apunto amenazante a Remus con un dedo, aunque la sonrisa traviesa disminuía la amenaza.
- Ya verás como después de aguantar a Marlene un rato tus desgracias se hacen más pequeñas. – Señaló Wyn. Mientras sus amigos observaban divertidos como Remus era arrastrado por las 2 menudas jovencitas.
Aunque tb les daba un poco de envidia. Cuando James miró a Sirius distinguió una emoción similar en la cara de su amigo. ¿Pero por cuál de las Evans? James se sacudió la cabeza: no podía estar celoso un día porque Sirius tuviera una cita con Wyn y al siguiente celoso tb porque Sirius sonriera a Lily.
James no era una persona particularmente emotiva: decidía que le gustaba una chica y ponía todos los medios a su alcance para seducirla. Así habían sido la gran mayoría de sus relaciones. A excepción de Lily. En aquella "relación" el no decidió sus sentimientos por ella, surgieron espontáneamente. ¿Sería eso el amor?
Cuando la pelirroja se decidió x Snape, y le acuso de ser un acosador, James puso en olvidarla el mismo empeño que uso para tratar de conquistarla. Pero para él ya nada había sido igual, pese a que el rechazo había hecho q un sinfín de admiradoras se ofrecieran a consolarle de cualquier forma a su alcance, ninguna logró siquiera igualar a Lily. Marlene tenía sus defectos, pero al menos le escuchó.
Con Wyn, era como si el universo le diera una segunda oportunidad para no cometer los mismos errores que con Lily. La joven reunía el parecido físico con Lily y el de personalidad con Marlene, aunque probablemente Wyn le mataría si se enterara de esa comparación, pero es que realmente Wyn era una persona con la que se podía hablar. Además era guapa e inteligente, aunque algo perezosa. No sabía si la quería realmente, pero si que le gustaba y le encantaba estar con ella. Cosa que ya era algo.
Un torbellino rubio platino, casi blanco, cayendo sobre Remus y alejando a las Evans de él, detuvo las cavilaciones de James.
- ¡Al fin, amor mío, al fin! – El huracán, una joven rubia de 16 años, se abrazó a Remus como una lapa a la roca, mientras el licántropo trataba de liberarse.
- ¿Lesa? – Exclamaron Sirius & James cruzando miradas de disgusto. Pensaban que Malfoy la tenía encerrada a cal y canto en una oscura mazmorra, cosa que les tenía muy felices.
- Sí, he vuelto a ti amor mío. – Repitió Lesa ignorando a los dos morenos. – Ya no necesitas a estas pelandruscas. – La rubia hizo un gesto de desdén hacia las 2 pelirrojas.
- ¿Perdona? – Las Evans le miraron como si calcularan las medidas para su sepultura.
- Que ya no os necesita. ¡Iros! – Pero Lesa lo interpretó como que ellas no se habían enterado de lo que las decía así que se lo repitió, añadiendo sordas y estúpidas al calificativo de golfas. Lesa volvió a centrar su atención en Remus y no vio como las Evans recalculaban las medidas del ataúd, ya que el espacio para la cabeza de la rubia sobraría cuando la decapitaran.
Sirius & James creyeron que era el momento más adecuado para intervenir, (no les gustaría ver a las Evans en la cárcel) así que las agarraron para contenerlas. James a Lily, que le venía más a mano, y Sirius a Wyn por idénticas razones.
- Tranquila, fiera. – La referencia de James a la noche de la no –cita de Sirius & Wyn, cuando Lily y él se besaron x primera vez, combinada con el recuerdo del chico desnudo en la cama, hizo que Lily enrojeciera de arriba abajo.
Sirius tb recordaba una escena de esa misma mañana, y soltó a Wyn como si fuera metal al rojo vivo. La joven le miro extrañada: ¿Cómo podía ser tan dulce x la mañana y tan bruto dos horas después?
- Ya tengo lo que olvidé. – Marlene regresó, arrastrando a Lucas como las Evans trataron de arrastrar a Remus. Al ver a James con Lily en brazos la Raven frunció el ceño disgustada. Soltó a Lucas y apartó a Lily de James, con mucha elegancia, eso sí. Luego paseó su mirada satisfecha x el círculo y reparó en Lesa. - ¿Cuándo se tiñó Nyssa de rubia?
- ¿Nyssa? ¿La novia de mi hermano? – Lesa trataba de besar a Remus que estiraba el cuello para evitarlo. De hecho si en vez de licántropo fuera el inspector Gadget, su cabeza andaría x Indochina. La intervención de Marlene le proporcionó un respiro. - ¿Qué tiene que ver mi cuñada con esto?
- Nada. – Aclararon los 3 Grys rápidamente.
- ¿Vamos a Hogsmead? – Propuso James con una sonrisa radiante que se asocia a las estrellas de cine.
Marlene se olvidó del mundo al ver esa sonrisa. (Hasta a Lily, le flaquearon las piernas) y asintió entusiasmada con la idea. Sirius le tendió a Lily el brazo, que agradeció el gesto con una sonrisa. Wyn, fastidiada, se colgó del brazo de Lucas. Remus trataba de desengancharse de Lesa, pero era peor que una ventosa...
Y así los 8 salieron hacia Hogsmead
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Pos hasta aquí lo que se daba, aunque han pasado bastantes cosas en este capi:
Nyssa y Remus que avanzan un paso adelante y cuarenta hacia atrás.
Wyn & Sirius que avanzan a un cuarto de paso por vez.
Y Lily & James, que no avanzan de ninguna manera.
Antes de que se me olvidé, el personaje de Lesa Malfoy, no es mío, es de mi amiga del alma, Lorien Lupin, que la presentó en su fict "El Calendario", que si no habéis leído os lo recomiendo. (Muchas gracias, cielo.)
En el próximo capi, veremos una visita a Hogsmead bastante movida y con unas consecuencias un tanto imprevisibles...
Hasta entonces, sed buenos, dejad RR y disfrutad estos Carnavales, sobre todo, por aquellos que tenemos que estudiar, que rollo...
Mil besos.
CarlaGrey.
Orgullosa Lupina & Miembro de la orden Siriusana.
Hermana de Mya & Maru Malfoy.
Tía de Azi Black.
Paciente de Serenity.
Hija política de Verónika.
Emperatriz consorte de Alonning.
Ahijada del Hada Madrina Noriko. (¿Contenta?)
