Hola, hola. ¿Cómo van las cosas? Seguro que bien. Al menos eso espero, y para alegraros un poco el día aquí os traigo el nuevo capítulo de este loco fict... Pero antes, a responder a los RR que alegremente me dejáis y de los cuales ya tengo 102. Me siento como Cruela de Vil, pero con RR en vez de dálmatas.

Syringen: Hola, guapa. Primero de todo aclararte, que este fict no trata de un curso completo. La verdad es que el fallo es mío porque no lo situé en el tiempo, pero se supone que son los cuatro últimos meses del último curso de los merodeadores. Se supone que lo de los adivinos fue a la vuelta de navidades. Bueno, eso de que Nyssa va de mal en peor es un decir, porque a lo tonto, se ha tirado a Remus dos veces. No te creas, que lo de la joven de pelo tricolor, queda un poco largo. Aún no estoy convencida del todo... Sí, poco a poco, James se va dando cuenta de las cosas, aunque igual las sabe mejor de lo que piensas... Besos, guapa.

Ginny84: Guapetona, me alegro que te lo pasarás bien con el anterior, espero que con este te rías por lo menos igual. Uf, te aseguro que a Lorien ya la doy la lata, pero creo que presionar es aún peor. Un beso.

Fer-black: Hola, me alegro que te guste el fict. Aquí tienes el nuevo capi. A no ser que pase algo suelo subir cada dos semanas. Besos.

PadmaPatilNaberrie: Tienes razón estas tres chicas están un poco salidas, la verdad. En cuanto a James, digamos que no le darán el premio al confidente más discreto del mundo, así que creo que es cuestión de poco tiempo que Remus y Nyssa se enteren del secreto de Lily. ¡E! No te comas la tableta tu sola. Comparte. Besos de chocolate con leche.

Noriko: De nada, guapa. Gracias a ti, por ser mí hada madrina. Creo que sobre el tema de Mariam Keyes ya hablamos por otro lado, es que una semana más tarde y con un examen de por medio, ando descolocada, así que paso a tu duda. Sirius sí siente algo por Lily, le cae bien porque le recuerda a Wyn, sin el inconveniente de que James ande tras ella, en teoría, en el momento presente. Bueno, que sepas que ya me puse al día, con la amiga Mariam, ya te dije que de esos tres el que más me gusta es el de Claire, pasa que los de Rachel y Maggie son como la continuación del de Claire, pero es que yo con ese me partía. Y eso que el primero que me leí fue el de Sushi... Bueno, que ya me contarás que tal, con ellas. Mil besos, guapa. PDTA: si reconoces más cosas de esos libros en mis ficts, me guardas el secreto. ¿Vale?

Ro: Me encanta que te encante. Sí, que los chicos estos son indecisos, pero si esto fuera fácil, no habría fict. Claro, que Remus si es decidido, la que se tiene que enterar es Nyssa. ¿Te parece que tardé? Puedes ser sincera.

Ivy Potter Black: Bueno, sí me costó un poco subir el capi.Pero este ha costado un poco menos. En serio, cielo, deberías relajarte, que al final te da algo. Besos, y de verdad, cálmate.

Nariko: Hola, espero que los exámenes te salieran bien, yo aún no me pronuncio, hasta que vea la nota. Entiendo que la perspectiva de 30 capítulos de golpe impresione, a no ser que se tenga tiempo. Pero al menos tengo una lectora más en este, que ando necesitada. La verdad es que Wyn más que suerte, hay que reconocer que se lo curra bastante, porque el trasvase de camas exigió esfuerzo. En cuanto a Lily y James... digamos que en esta historia son un poco expediente X. Para matar a Malfoy te tienes que poner a la cola, y te aseguro que tendrás que esperar un poco. Así que en lo que nos llega el turno, igual nos hacemos con nuestro Draco. Una cuestión, estudias química o biología? Espero que ya estés en un momento mejor que el anterior, guapa.

Lucemvicuna: Uf, mientras una se pase en lo bueno y no en lo malo... Ya va, ya va. No metas prisa.

Isabella Riddle: Hola. Bobos no son, pasa que andan un poco desorientados y cierta autora loca, vamos, yo, les ha robado brújula y mapa. Por dar emoción. Tú no te angusties, lo que tenga que ser será como dice la canción.

Xtinamc: Hola, me alegro de tenerte por acá. Espero que con el 8 te rías tanto o más que con el 7. Besines.

Dimebonitareina: Sí, la verdad es que Nyssa muy bien de la cabeza no esta, pero eso ya se sabía, porque salir con Malfoy pudiendo tener a Remus... A mí en este fict también me gusta más Remus, fíjate. Tiene un humor bastante más desquiciante que los otros 2. No creo que Lesa sirva para dar celos a Nyssa, ella sabe que a Remus no le gusta nada que tenga que ver con los Malfoy. Y como tú dices Lesa es... especial. Dejémoslo ahí. Respecto al tema que quieres omitir, lo del fetichismo de James, que sepas que los hay peores aún que tréboles. Por ejemplo, conejitos de play boy. Los exámenes los terminé el lunes, pero lo tenía escrito y poco a poco fui añadiendo los RR, que eran lo que me faltaba. Besotes.

Lara: Uys, eso de mejoría me ha sonado a médico de urgencias. (Se aprecia una mejoría en el paciente...) Lo siento, se me escapó el chiste. Supongo que este, con solo 7 capis te supo a poco. Pero no creo que sea muy largo, ya te voy avisando, 20 como mucho. Para mí al menos, es poco. Respecto al que fue de Wyn en el tiempo de Harry, tienes que liberarte de todo lo leído en los libros. Date cuenta que aquí no hay rata y Voldemort no esta dando el coñazo, así que las cosas no tienen porqué ser como nos las han contado. Vamos, que no tiene porque morir nadie. Es lo genial de este fict.

Yalimie: Hola. Ando bien, con los pies como siempre. Pero gracias. Mantengo que definiendo a Malfoy como imbécil eres bastante amable, serán las vacaciones. Has descansado y estás llena de buenos sentimientos. Por cierto, lo has clavado con Lesa – Remus – Nyssa. Remus es lobo de una sola chica, y esa chica, por injusto que sea, es Nyssa, así que Lesa se va a cansar para nada. ¿Estás bien? Lo digo porque decir que Wyn en sensata... Bueno, tú ya estás metiendo en la ecuación que Tiresius acertara con la profecía, ten en cuenta que cuando le hizo la predicción a Lily estaba cansado de la sesión de espiritismo con Wyn. Puede que el tiempo sea relativo. Besos, guapa, y cuídate tu también mucho.

Bars-9: Hola, guapísima. La verdad, yo estoy empezando a pensar que Nyssa esta mejor de la cabeza de lo que pensamos y las cosas se las deja aposta. Ahora para recuperar el sujetador, tendrá que volver a la habitación de Remus. De nuevo se liarán. Recuperara el sujetador y se dejara algo peor. No sé, el DIU. Y lo que te habrás reído con la idea feliz de Wyn. ¿Qué? Es lo que tiene Malfoy cuando una pensaba que no se puede ser más cabrón, va él y se supera así mismo de nuevo. Ya vi que se te paso la crisis, suerte, preciosa. Mil besos, chao.

Made: Hola, gracias, muchas gracias. Sí, la verdad es que tengo un pequeño caos aquí en el horno. Sí, a ver si Nyssa reacciona de una vez, antes de que sea demasiado tarde. Besazos.

Goi Izarra: Te aseguro que mis historia es natural: sin aditivos ni adictivos. Todo de la naturaleza. Sí, ya tuve el examen, estoy esperando la nota. Es decir, poniéndome histérica yo sola conmigo misma. Ya te contaré cuando sepa algo. Besuquis.

Lorien Lupin: Hola, guapa. Sí, al fin lo conseguiste. Me dejaste abandonada mucho tiempo. Uf, yo estoy empezando a pensar que de pobre Nyssa nada, que se deja las cosas aposta de forma subconsciente, para volver a enrollarse con Remus. Me alegra que te caiga mejor Wyn, aunque igual te da la vena y se te vuelve a atravesar, el caso es que su mente tiene también un funcionamiento muy curioso aunque unido a que es una bruja un tanto desastrosa. Y Nyssa, tienes razón cuando dices lo de que es un poco felpudo, pero yo también he conocido chicas aún peores. Me alegra que te guste Lesa, porque cuando se toma prestado un personaje, siempre te sientes rara. Lo de Romeo y Julieta me acordé porque antes de escribirla, me leí su aparición estelar en "El Calendario", y leí como se lo mencionaba a Remus, entonces me dio la idea, de crearla una segunda obsesión, lo de la amiga cabeza hueca no lo sabía. En cuanto a que la rubia loca le dé celos a Nyssa... No lo tengo claro. Más probable que se cabree con Malfoy por meter a Remus en sus movidas. Ya te digo que la mente de la morena también es un tanto rara. Estoy contigo en lo de Sirius, como no se lancé y le diga a James la verdad, va a perder a Wyn y encima termina casado con Lily. Muchos besos, guapa.

Lizzie Black 86: No te preocupes por los espacios, si a le están fallando también algunas cosas. Yo espero que Nyssa se dé cuenta que tiene que cortar con Malfoy de inmediato, es que no se puede salir con nadie peor que él. Sí, la verdad es que al pobre Sirius se le cayó un verdadero tocho encima. ¿Te sorprendió Lesa? Está como una cabra, la pobre. Lo de Malfoy y Nyssa, yo en eso si la entiendo un poco, si una persona que no le ha pedido perdón a nadie en su vida, se disculpa contigo... Te impone un poco. A no ser que esa persona sea Malfoy. Besos.

La profecía 8.

Algunas cartas sobre la mesa.

Fue la visita más extraña que Sirius había hecho a Hogsmead en su vida, y eso que más de una vez había estado allí de noche, con un licántropo y un ciervo. Pero eso no era nada comparado con la fauna que le acompañaba aquel día.

Abría la marcha James, con su apariencia desaliñada de siempre, y Marlene, con una vistosa túnica naranja adornada con flores azul celeste, colgada de su brazo y feliz como un regaliz porque su amor la hiciera caso. Y x una vez no hablaba de su desgraciada vida amorosa, no. El moreno quería saber la opinión de Marlene sobre los pañuelos. Cuáles quedaban mejor? Seguían de moda? Qué colores eran más bonitos? Segura de que el merodeador quería hacerla un regalo, la Raven le asesoraba debidamente.

En el medio iban Lesa y Remus. La rubia platino enumeraba todos los planes de futuro que había hecho durante sus días de cautiverio: boda secreta, Remus se cargaba a su hermano y tenía que huir, Lesa se hacía la muerta para evitar que la casaran con Rosier, Remus al oírlo se... Como habréis deducido le estaba contando Romeo y Julieta, y ya sabéis el final, y si no lo sabéis no seré yo la que os lo cuente y os lo fastidie. Así que pasamos un poco, como estaba haciendo Remus, que solo prestó un poco de atención en la parte en que Lesa le sugería matar a su hermano, por lo demás ejercitaba la evasión mental.

A continuación iban Sirius y Lily hablando de algo tan "apasionante y entretenido" como el tiempo tan caluroso que tenían para el mes de marzo, aunque no iban muy atentos a la conversación: los ojos verdes de la pelirroja se desviaban continuamente hacia James, mientras que la mirada grisácea de Sirius, tendía a dirigirse hacia su espalda. Hacia Wyn y Lucas que cerraban la marcha.

No tenía ni idea de lo que hablaban, pero para Sirius estaba claro que podían hablarlo más separados, no de boca, (los sensuales labios de Wyn, que había besado esa misma mañana) a oreja, (las orejas de duende de Lucas, que para esa noche se quedaría Sirius de trofeo) y que podían no reír tanto. Puede que si Sirius supiera que Wyn hablaba a Lucas del despertar que había tenido con Sirius, y que le pedía consejo sobre cual debería de ser su siguiente paso, el animago no estaría tan celoso.

- Tu que harías? – Wyn procuraba dar la espalda a sus amigos, Sirius la miraba mucho y no quería que le leyera los labios.

- Tienes que hablar a solas con él. – Aconsejó Lucas. – Pon las cosas claras de una vez.

- Oh – qué – gran – idea! – Replico Wyn sarcástica. – Eso ya se me había ocurrido a mi solita. Lo que no veo es forma de quedarnos a solas. – Wyn le señalo a su amigo Lucas toda la gente que iba con ellos.

- Deja eso de mi cuenta. – Lucas se dio un par de golpecitos en la nariz, al tiempo que guiñaba un ojo, con aires de manipulador experto.

··

Después de un rato Remus decidió que necesitaba una cerveza de mantequilla, también le valía una mordaza para Lesa, pero estaba claro que la única manera que tenía de aguantar 5 minutos seguidos a esa chica era estar como 3 cubas, así que fueron a las 3 escobas para descansar un rato.

Lograron pillar mesa de milagro, ya que según llegaron el grupo de Huppies del botellón se levantaban para irse y les cedieron el sitio.

Nyssa también estaba por allí con Malfoy, en un plan súper romántico donde los haya: acompañados por Rosier y su novia Florero, (su verdadero nombre era Floreta, pero para el caso...) Y Snape, con un humor malísimo, que podía deberse a la cantidad de cubatas de vodka que se había tomado, pero el mal humor era tan grande que casi ocupaba un asiento más en la mesa.

Se suponía que Nyssa debía hablar de "cosas de chicas" con Florero, cosas como depilación, patucos de bebe, y que no se nos olvide: el Matrimonio. Mientras los hombres hablaban de "cosas serias". Nyssa se aburría como una ostra en un concierto de música clásica y empezaba a entender la aversión de su amiga Lily al matrimonio, debido a todo ello estaba a 6 segundos escasos de ir al baño y escaparse x una ventana.

Fue entonces cuando entraron sus amigos, aunque 7 de ellos podían haber ido disfrazados con una camiseta naranja y bailar una jota aragonesa encima de la mesa, que la morena ni les habría visto, puesto que solo tuvo ojos para uno: Remus y el alién rubio que le había salido en el hombro. Tardo unos segundos en reconocer a la hermanita pequeña de su novio...

Y cuando lo hizo sintió como la furia empezaba a correr a raudales x sus venas: No estaba celosa en absoluto, lo único que tenía cristalino era que Remus la quería ella, la que tenía un verdadero caos emocional era la propia Nyssa. No, estaba furiosa x Lucius, ya que se dio cuenta de que el numerito de novio bueno de esa mañana se debía a su miedo a que le dejara por Remus, simplemente la había manipulado una vez más. Y que la manipulara a ella, vale, pero que usara a su propia hermana para manipular a Remus pasaba de castaño oscuro...

- Justo cuando piensas que no puede ser más hijo de puta, va y se supera a sí mismo. ¿Eh? – Snape tomo la taza de té rojo de Nyssa y la puso un buen trago de vodka, mientras la morena le miraba sorprendida... Mira x donde que el alcohol convertía al Sly de pelo grasiento en una persona razonable.

Casi sin darse cuenta, Nyssa empezó a hablar con Snape en susurros, mientras Florero seguía hablando sola sin percatarse siquiera de ello. ¡Al fin una conversación inteligente!

Mientras tanto, Lucas, Marlene, Lily, Wyn, Sirius y James habían recogido la mesa. A Remus le hubiera gustado ayudar, pero Lesa se había sentado en sus rodillas y no había manera de arrancarla de ahí.

- Una silla menos. – Comentó Marlene, tratando de ver el lado positivo a todo. Por desgracia para ella pisaba arenas movedizas con James y aún no podía sentarse sobre sus rodillas.

- Qué vais a tomar? – Wyn aún no se había sentado y señaló con sus dedos largos a todos su amigos sentados. James la hizo un gesto para que se sentara.

- Ya vamos nosotros. – A continuación el merodeador de pelo revuelto empezó a señalar a todos para ver que querían.

- Vodka con Martiny. – Pidió Wyn. Su prima la miro de mala manera. ¿Un vodka con Martiny a las doce de la mañana?

- Zumo de naranja. – Decidió la otra pelirroja, tras lanzar una nueva mirada de censura a su (alcohólica) prima.

Lo que tú quieras, James. – Marlene parpadeó de forma exagerada. Lily traslado su mirada censuradora de su prima a la Raven.

- Un TGV. – Remus dio un vistazo a su hombro desde donde Lesa planeaba su fuga. – X favor, daros prisa. – Les apremió.

- TGV? – Se extraño Lucasél no bebía alcohol y no tenía ni idea de que hablaba.

- Tequila, ginebra y vodka. – Explico James.

- Suena bien. Mejor tráeme uno de eso. – Decidió Wyn, ignorando de nuevo la mirada de su prima.

James, Sirius y Lucas fueron a x las bebidas, y regresaron a la mesa enseguida. Al final Sirius, por eso de que no podía permitir que una chica bebiera más alcohol que él, pidió otro TGV; Lucas se tomó un batido energético mientras James una lima con limón para él y otra para Marlene. Lesa no pidió nada, con Remus iba servida, el licántropo se tomó medio vaso de un solo trago, según se lo pusieron en la mesa.

Cuando todos tuvieron sus consumiciones empezaron a hablar del tema de conversación más común entre los alumnos de séptimo por esas fechas: el futuro. Esa parada de tren tan lejana, pero cuyas luces ya empezaban a vislumbrarse.

- Yo voy a estudiar medimagia. – Lily siempre lo tuvo claro. Que sus progenitores fueran médicos no tenía nada que ver con la elección. Que va. En absoluto.

- Te pega. – Reconoció James. – No me cuesta nada imaginándote prohibiendo a un pobre niño hacer las cosas que le gustan sólo por una pequeña lesión. – Añadió con maliciosa sonrisa. Lily se limito a fulminarle con sus ojos verdes.

- La verdad que si te pega. – Asintió Marlene, y no lo decía solo x apoyar a James. Realmente creía que Lily estaría bien haciendo de médico. Aunque no la gustaba nada como se miraban ella y James. – Además, así trabajaremos juntas, porque yo voy a estudiar psicología mágica.

El comentario de la Raven hizo que Lucas Remus escupieran el trago x la nariz, Wyn se quedo paralizada con el vaso a medio camino de la boca y Sirius alzo las cejas.

- Psicóloga? – Repitió Lily incrédula. Ella la hacía más de diseñadora hortera.

- Sí. – Confirmo Marlene, sin dejar que las reacciones de los demás la desanimarán.

- Menos mal. Pensé que era efecto del TGV. – Suspiro Sirius aliviado.

- Pero si esto sube poquísimo. – Wyn observó con desprecio su vaso medio lleno. Remus sonrió, también pensaba que subía poco.

- No hagas caso a estos. – James cubrió la mano de la Raven con la suya. - Serás buena psiquiatra. – Marlene sonrió agradecida.

Lily no supo que pensar¿Marlene le hacia a James de psiquiatra? Se notaba que el Gry nunca tuvo problemas serios.

- Y tu qué? Te decidiste al final. – Al principio James se quedo desconcertado porque pensó que Marlene le preguntaba si ya había decidido que Evans le gustaba. La Raven captó el desconcierto. - Auror o jugador de Quidicth?

- Que va! Ahí sigo! – James siempre tuvo ciertos problemas con esa decisión. Todos los hombres de su familia, desde tiempos inmemoriales habían sido aurores y James no quería ser la excepción.

Hasta que a los 12 años entró en el equipo de Quiditch, fue entonces cuando descubrió su verdadera vocación, allí en los cielos, todo parecía tan sencillo, por eso le gustaba tanto. Pero lo de luchar contra las fuerzas del mal también tenía su punto...

- No lo sé, todo depende de Venom y la nota que me dé en Pociones y del ojeador que vino al partido el otro día...

- Ojeador? – Interrumpió Lucas. - Había un ojeador en el partido?

- Sí. – Replico James con tono cauteloso, como si no quisiera que el Raven se enterara por él.

- Genial! – Ironizó Lucas. Con lo mal que jugo en el partido, sus probabilidades de ser escogido tendían a 0 patatero. Para consolarse, le arrebató la bebida a Wyn y dio un trago. Sirius le miro furioso. ¿Qué confianzas eran esas? – Buag. Esto sabe fatal.

- Un poco sí, la verdad. – Se burló Wyn, sabía que Lucas no estaba acostumbrado a la bebida. Puso una mano sobre su hombros, para consolarle, lo que hizo que Sirius aferrara el vaso con tal fuerza que casi lo rompe. – Si te sale mal, siempre te puedes unir a mi proyecto de futuro.

- No sé si yo podría tomarme un año sabático. – Lucas sonrió, conocía ese proyecto de Wyn desde que salía con ella. – Y por mucho que tú digas que sí, yo creo que tú no serás capaz de estar un año entero sin hacer nada.

- Te vas a tomar un año sabático? – Sirius intervino más que nada por cortar la complicidad que fluía entre Wyn Lucas.

- Aja. – La joven se volvió hacia el moreno con una radiante sonrisa, como siempre que hablaba de su Gran Proyecto. – Lo usaré para descansar y plantearme en serio que hacer con mi vida. Entre tanto me montaré trasladadores para viajar por todo el mundo.

- Lo saben tus padres? – Pregunto Lily.

- No. No lo sabías ni tu. – Contestó Wyn.

- Puedo estar presente cuando se lo digas? – Se emocionó Lily.

- Vale. – Wyn se encogió de hombros mientras Lily sonreía. El padre de Wyn, era bastante protector y no soportaría que su hija estuviera lejos de su casa ni medio segundo, ya le costaba mandar a su niña a Hogwarts. Entre tanto la tricolor se había vuelto hacia Sirius. - Te apuntas?

- No. – Rechazo Sirius con más brutalidad de la que incluso él se esperaba. Trató de suavizar explicando su situación. – Si todo sale como espero, estaré en la academia de Aurores.

Casi todos los chicos atraviesan una etapa rebelde a los 15 años, en la que fuman, roban chicles en el supermercado y el caso de los magos juegan con la magia oscura. Pues en el caso particular de Sirius, que venía de una familia de magos oscuros, su rebeldía quinceañera se manifestó deseando ser un Auror. Bueno, en eso y en salir con chicas de origen Muggle.

- Lástima. – Wyn fingió que no la afectaba lo más mínimo la negativa de Sirius, antes de volverse hacia Remus que estaba callado. - Remus?

- Qué si me apunto a dar la vuelta al mundo en trasladador? – Remus intuyó que la joven solo le preguntaba x disimular, pero decidió seguir la corriente.

- Ah, no. – Intervino Lesa con tono de esposa mandona. – Remus y yo estaremos ocupados preparando la boda secreta e íntima, con solo 300 invitados y 1000 elfos...

- Sí, yo también me agobio si hay mucha gente. – Ironizó James.

- Como para irse de viaje por ahí. – Completo Lesa ignorando a James.

- Que el trasladador sea solo de ida, por favor. – Remus le dedicó a Wyn una mirada suplicante. La joven asintió con una sonrisa comprensiva.

- Por qué no dejas a Remus en paz? Es obvio que no quiere nada contigo, y menos casarse. – Atacó Lily, realmente la más adecuada para decirlo, de forma agresiva y protectora. La rubia platino entorno sus ojos.

- No soportas que me prefiera a mi. ¿Verdad? – Dijo Lesa con voz amenazante. – ¡Pues ya te estás aguantando!

Ambas chicas se levantaron a la vez dispuestas a pegarse, a la vez que toda la gente que estaba en el bar centraba su atención en ellas.

- Algún problema? – La voz de James contenía la autoridad necesaria como para que todas volvieran a sus cosas. – Y tú: siéntate y cálmate.

- Soy una Malfoy. Tú a mi no me dices lo que tengo que hacer. – Lesa alzo la barbilla con orgullo.

- Me da igual lo que tú hagas o lo que seas. – Replico James tranquilamente. – Hablaba con Lily.

- Pues es a mi a la que no la dices lo que tiene que hacer. – Lily se levantó de la mesa y se fue hacia una máquina comecocos en la que la gustaba desahogarse.

- Iré a por ella. – Wyn ya se estaba levantando cuando James la volvió a mandar sentar. Él la había cabreadoél la calmaría. – Voy a por otra ronda. – Anunció Wyn tras unos segundos de incómodo silencio. -Alguien quiere otra?

- No. – Negaron Lucas, Sirius y Marlene.

- Por favor. – Suplico Remus.

Wyn sonrió antes de ir a pedir a la barra.

- Pues en lo que me viene la bebida, me voy al baño. – Remus se levantó con brusquedad e ignoró el grito de protesta de Lesa, que había terminado en el suelo.

- Vaya panorama! – Comentó Lucas con un silbido, de "¿en donde me he metido?"

- Estás bien? – James llegó a donde Lily, sentada en un taburete, golpeaba con saña los mandos de la máquina comecocos.

- Síiii! De fábula! Es que no lo notas? – Replico Lily con sarcasmo, sin apartar su verde mirada de la pantalla.

James la observó unos segundos, antes de acercarse un taburete, rebuscar en sus bolsillos hasta encontrar una moneda que insertó en la máquina.

- Qué haces? – Pregunto Lily al ver como metía la moneda.

- Veamos quien de los 2 es mejor en este jueguecito. – La retó James.

- Como quieras. – Lily se encogió de hombros.

La partida fue muy corta, pero se consiguió algo rarísimo: sus comecocos terminaron devorándose el uno al otro. Tras finalizar la partida, los 2 jóvenes se quedaron mirando la pantalla con asombro, como si no pudiesen creer que aquello hubiera terminado así. Al final, soltaron las carcajadas.

- Lo dejaremos en empate. – Lily se volvió sonriente hacia James. ¡Estaba preciosa! Era lo único que podía pensar.

- Amigos? – James tendió la mano hacia la pelirroja. Lily evaluó un segundo la mano tendida hacia ella, que el chico la hubiera hecho callar la molesto, pero si le hubiera zurrado a Lesa hasta dejarla inconsciente como planeaba podía haber sido peor.

- Amigos. – Decidió al fin Lily, estrechando la mano tendida en son de paz. En cuanto ambas manos se juntaron James sintió un agradable cosquilleo en el estómago. Nunca al tocar a una chica en la mano le había pasado algo así... Le vino a la mente cuando despertó esa misma mañana, y ella estaba desnuda.

- James? – Lily sonreía de forma tensa.

- Sí? – ¿Lo estaría sintiendo ella también y de ahí la tensión en su rostro?

- Me devuelves mi mano? – James se dio cuenta en ese momento que llevaba 5 minutos estrechando la mano.

- Lo siento. - La libero algo avergonzado.

- No importa. ¿Volvemos a la mesa? – Mientras regresaban, Lily se pregunto que la estaba pasando con James. No era normal que un chico la estrechara la mano, y automáticamente estuviera pensando en ese chico desnudo.

- Dónde se ha ido la gente? – Pregunto James al llegar y ver que le faltaba la mitad de la peña.

- Wyn ha ido a por otra ronda. – Ante la información de Sirius, Lily arrugo la frente, su prima volvía a abusar de la bebida y no la gustaba. – Remus esta en el baño...

- Y Lesa? – Interrumpieron James Lily a la vez.

- Pues... – Lucas y Sirius se dieron cuenta en ese momento de que la rubia se había esfumado. Eso explicaba porque estaban tan tranquilos.

- No creo que pase nada. – Marlene dio un sorbo a su lima con limón, despreocupada. – En fin, no creo que Lesa sea capaz de ir tras Remus para acosarle en el baño. ¿Verdad? – Añadió menos segura.

Todos se levantaron y corriendo hacia el baño a salvar a Remus.

- Espera ahí o nos quitarán la mesa. – Lucas encontró al fin la excusa perfecta para dejar a Sirius y Wyn a solas.

Sirius se dejo caer en su silla, sólo y aburrido. Aunque por poco tiempo: Wyn regresó con 2 TGV uno para ella y otro para Remus.

- Dónde esta todo el mundo? Ah, ya! Les has tratado como a mí y han huido. – Wyn se sentó enfrente del joven que la miro como si tratara de captar la gracia del chiste.

- Supongo que eso tiene gracia cuando vas por el segundo TGV. – Dijo al fin Sirius decidiendo que no iba a pillar el chiste.

- Dejemos eso. Tenemos que hablar. – Como cualquier chico alérgico al compromiso, Sirius se envaró ligeramente al oírle a Wyn esas 3 palabras, pero como buena chica que quiere poner las cartas sobre la mesa, ella ignoró su reacción. – Es que no te entiendo: unas veces parece que estás celoso y otras que me odias. Otras parece que me deseas y otras que me aborreces... ¿Te importaría aclararme en que punto estamos? Si es que estamos en alguna parte. – Wyn aguardó expectante, la respuesta de Sirius, pero él no parecía muy ansioso por responder.

Es que el chico nadaba entre 2 aguas: la de la admiración porque Wyn le hubiera hablado tan de frente, y la de la irritación, porque estaba seguro de que no le hubiera hablado así de no haber un TGV de por medio.

- Piensas responderme o no? – Se impacientó Wyn.

- Creo que sería más fácil que tú no volvieras a beber una gota de alcohol en la vida, a que yo te explicara que me pasa. – Al oír la replica, Wyn detuvo el gesto de llevar a su boca el cubata y observó a Sirius con expresión crispada.

Mientras sus ojos verdes se veían más rasgados de lo normal y relampagueaban de furia, fue bajando lentamente el vaso hasta posarlo en la mesa. Luego sin apartar los ojos de los de Sirius, lo desplazó hacia un lado, para que los cristales no alcanzaran a ninguno de los 2 cuando 3 segundos más tarde lo hacía estallar...

- Lo siento, señorita, lo siento. – Un elfo que estaba por ahí, para arreglar esa clase de desaguisados tan comunes cuando se trata con adolescentes, llego hasta ellos. – Oby, lo cogerá. Oby traerá esa misma consumición en poco tiempo.

- Tranquilo, Oby, fue culpa mía. – Wyn apartó por primera vez la mirada de los ojos de Sirius y la dejo reposar en el rostro del elfo. – Pero me harías un gran favor si en vez de un TGV me trajeras algo sin alcohol. Un batido de moras o algo así...

- Oby obedece. – El elfo se desapareció con la mayor parte de los cristales y al poco tiempo hacía aparición en la mesa un batido de moras.

- De que hablábamos? – Wyn fingió hacer memoria. – Ah, sí. Yo dejaba de beber y tu me contabas lo que pasa por tu mente retorcida. Pues bien: estoy esperando.

- Sólo porque hayas roto un vaso y te tomes un batido no significa que puedas estar toda la vida sin beber. – Rebatió Sirius no muy dispuesto su soltar prenda.

- En primer lugar siempre tuve más motivos para beber que para no hacerlo, sobretodo porque no tenía ninguno para no hacerlo... El caso es que al fin alguien me dio uno. En segundo lugar: Qué piensas hacer? Esperar toda la vida para ver si cumplo mi promesa y en mi lecho de muerte confesarme que diablos sientes?

- Pensaba en un tiempo más razonable. – Admitió Sirius.

- Un mes? – Sugirieron los 2 a la vez.

- Entonces estamos de acuerdo. – Recapituló Sirius. – Si dentro de un mes tu no has bebido una gota de alcohol...

- Tu me contarás que coño te pasa. – Concluyo Wyn.

Estrecharon las manos para mostrar su acuerdo. Según estaban con las manos juntas, Wyn empezó a plantearse si sería algo muy feo dar un tirón y besarle, mientras algo parecido cruzaba la mente de Sirius.

- Que crees que haces Black? – Cuando alguien interrumpió, Wyn de buena gana le hubiera descuartizado, pero Sirius le hubiera besado por evitar que hiciera una gran locura. Claro que cuando vio que era Rosier cambio de idea, y se deslizó a la idea de desmembramiento de Wyn.

El caso es que el Sly llevaba un rato mosqueado, concretamente desde que esos 2 estaban a solas en la mesa, hablando tan amigos. Aclarar que no es que a Rosier aún le gustara Wyn, es que él se creía inolvidable e insustituible y la idea de que una de sus ex novias estaba a punto de rebatir la teoría no le seducía demasiado.

- Tomar algo. – Sirius levantó el vaso un poco con un ademán elegante e irónico. – Aunque, creo recordar que no tengo ninguna obligación de darte explicaciones. – Sirius fingió repasar sus obligaciones. – No, no te debo nada.

Rosier observó unos instantes a Sirius, pero viendo que no era rival para el animago, optó por mirar a Wyn a quien consideraba una victima más fácil.

- Ni ella tampoco. – Añadió Sirius al ver que miraba a Wyn, con un tono teñido de amenaza. Rosier sonrió triunfal, por fin después de 6 años había encontrado el talón de Aquiles de ese Gry arrogante: su ex novia Wyn.

- No necesito que tu me defiendas. – Desdeño Wyn mirando a Sirius antes de malgastar una mirada con Rosier. – Y tu no te metas en mis asuntos. Vuelve con tu preciosa novia de sangre limpia.

- Eres mi ex novia, por tanto eres asunto mío mientras yo decida que lo eres y te prohíbo que... – Empezó Rosier en tono pomposo.

- Qué tu la prohíbes algo a ella? – Sirius sin poder contenerse se puso en pie. Era un poco más alto que Rosier y era una ventaja de la que no pensaba prescindir.

Estaban a punto de pasar a las manos cuando otras 3 personas, que ya habían llegado a las manos irrumpieron en el bar. Eran Lily Marlene tratando de contener a Lesa que se había quedado algo alterada después de tratar de beneficiarse a Remus en el baño y peleaba como una víbora porque aquellas 2 entrometidas quería alejarla de su Remus porque estaban celosas.

Cuando cayeron sobre la mesa, Lesa le estaba mordiendo a Marlene en la muñeca a la vez que tiraba del pelo de Lily.

Ahí fue cuando cundió el caos: Lucius al ver como "atacaban" a su hermanita, trató de entrar al trapo y lanzar una maldición a la Raven y la pelirroja. Eso dio a Remus la única excusa que necesitaba para estamparle el puño en la cara, cosa que le apetecía hacer desde hacía bastante rato.

Rosier aprovechó el momentáneo despiste de Sirius para golpearle en el pómulo. Acertó. Trató de darle un segundo puñetazo en el estómago, pero Sirius esta vez lo esperaba y lo esquivo, a la vez que golpeaba al Sly en la barbilla y lo enviaba directo al suelo.

A Wyn le hubiera gustado ayudar a su prima y Marlene pero estaba ocupada esquivando el "ataque", aunque esa expresión fuera totalmente optimista, de Florero.

- No deberíamos hacer algo? – Observó Nyssa que se había quedado a un lado, junto a James, Snape Lucas viendo la pelea.

- Las ponemos a ellas barro x encima? – La sugerencia de James no tuvo el éxito esperado. ¿Dónde se podía encontrar gente que le gustaran las mujeres cuando se necesitaba?

- Una copa? – Sugirió Snape solicito y más borracho que Remus Wyn juntos.

- Si me invitas. – Lucas decidió no desaprovechar la ocasión de que su amado le invitara a algo y le arrastro hasta la barra. ¿Qué más daba que estuviera borracho y que su mejor amiga estuviera evitando que unas uñas postizas la sacaran los ojos?

- Pero este no salía con Wyn? – Le pregunto Nyssa a James con cara de haberse perdido algo.

- BASTA! – El grito de Rosmerta, no fue suficiente para separarlos, pero el hechizo que uso si fue lo bastante efectivo. ¿Cómo os atrevéis a montar este escándalo en mi bar? – Ante la furia de la mujer todos se encogieron ligeramente. ¡FUERA DE MI BAR!

··

En vista de que los Sly acapararon la enfermería para sanar sus atroces heridas, que consistían en:

Florero, 3 uñas que se rompió ella misma tratando de arañar a Wyn.

Rosier se había hecho sangre al caer al suelo y cortarse con uno de los cristales del vaso que rompió Wyn.

Malfoy tenía la mejilla bastante hinchada y con la marca de los nudillos de Remus impresa en ellas.

Lesa se había roto un diente al morder a Marlene en su reloj con forma de flor.

Snape había estado bebiendo Vodka de garrafón y estaba un poco mal del estómago.

Los Grys y los Raven tuvieron que apañarse ellos mismos, de tal forma que los más sanos ayudaron al resto. Lily, Nyssa, Lucas y James hicieron de enfermeros de Sirius, Remus, Wyn y Marlene, respectivamente.

- No puedo creer que me hayas dejado tirada y te hayas ido a tontear con Snape! – Sentada en el sofá de su torreón secreto, Wyn miraba de mala manera a su amigo Lucas.

- Wyn, no seas quejica. Que te las has apañado bastante bien. – Replico Lucas sin dejarse influir por el mal humor de la chica. – Y sabes que tengo pocas probabilidades de estar a solas con Snape...

- A solas con Snape. – Repitió Wyn burlona. – Tienes tan mal gusto como Lily.

- Pues mira x tener el mismo gusto que tu prima, a lo mejor me da x hacerte la competencia y voy x Sirius. – Se pico Lucas.

- Ah. – Wyn se le quedó mirando un segundo con los ojos entornados en una falsa expresión de enfado. – No te atreverías.

- Tu rétame, que ya veras lo que terminará pasando. – La amenazó Lucas. - Qué quieres que te cure? Si estas perfectamente.

- Pues ya te lo dije hace media hora y no me hiciste ni caso! – Chilló Wyn molesta, porque de hecho si que lo dijo, pero Lucas se empeñó en curarla igual.

- Tranquila, Wyn, que a Sirius las chicas tan agresivas no le gustan. – El Raven la dio un par de golpecitos en la nariz a su ex, que la arrugo con desagrado.

- Entonces lo tengo claro... – Suspiro Wyn, con pesar, antes de que los 2 se miraran y se pusieran a reír.

··

- Ay! – Gimió Sirius cuando Lily le curaba el corte que le hizo Rosier en el pómulo.

- No gimotees. Te quejaste menos cuando Rosier te golpeó. – Lily no pudo reprimir una sonrisa tierna, casi maternal.

- Ese tío es un gilipollas. No sé como tu prima pudo salir con él. – Refunfuñó el moreno.

- Tampoco yo lo entiendo. – Confesó Lily aplicando la pomada esta vez con más cuidado.

- Aunque tu no estás en condiciones de hablar. Que saliste con Snape. – Señaló Sirius.

- Pero Snape no es tan cabrón como Rsoier. – El joven de ojos grises alzo una ceja oscura incrédulo. – En serio. Snape tiene sus defectos, pero son distintos a los de Rosier.

- Por qué le elegiste a él en vez de a James? – Lily le miro sorprendida. ¡Wyn no paraba de preguntar lo mismo! Sirius temió haber hecho alguna pregunta inoportuna. – Lo siento no debí preguntar algo así...

- No, tranquilo, no me molesto. – Aclaró Lily. – Es sólo que es algo complicado... Básicamente, tenía la impresión de que en cuanto James me consiguiera, se hartaría de mi...Ya sé que es tu amigo, pero en el pasado se portaba así, con todas sus ex...

- Salvo con Marlene. – Añadieron los 2 a la vez. Lily con tono de "que no se me olvide" mientras Sirius a modo de defensa de su amigo.

- Y mi historial tampoco era muy optimista que digamos. – Lily se encogió de hombros.

- Sí, que James se portaba así. La verdad es que los 2 lo hacíamos. – Admitió Sirius con una sonrisa de añoranza por los buenos tiempos, en que en su cabeza había espacio para más de 20 chicas. No como ahora: Wyn, Wyn y más Wyn. – Pero aún así, yo creo que si James realmente quiso a una chica en esa época fue a ti.

- Tu crees? – La voz de Lily se debatía entre la vanidad y la incredulidad. Agito su melena pelirroja como para despejarse. – Pero aunque fuera así, ahora no tiene la menor importancia. James ahora va tras Wyn y yo... – Lily vaciló.

- Y tu qué- A Sirius le preocupó la vacilación de la pelirroja. ¡Esa era capaz de volver con Snape!

- Yo... – Lily no se veía capaz de decirlo con palabras, así que atrajo a Sirius y le beso. Durante unos segundos el moreno se dejo llevar por el beso, y x la fantasía de que volvía a besar a Wyn.

Pero no era igual. ¿Cómo dos personas físicamente tan parecidas podían besar de forma tan distinta? No es que no le gustara como besaba Lily, era simplemente que no era Wyn.

Fue en ese mismo momento cuando Wyn entró en escena, logró dar 2 pasos hacia atrás, antes de salir corriendo sin saber muy bien adónde iba.

- Lily. – Sirius apartó a la pelirroja con cuidado pero con firmeza. – Yo me siento halagado pero...

- Ya. No digas nada. Tu también lo has sentido. – Sirius asintió. ¿Por qué diría James que Lily era la persona menos comprensiva del mundo? Estaba claro que era al contrario. Con un solo beso había sentido que era un error seguir adelante como él lo entendió. - Ha sido espectacular!

- Eh? – Atino a decir Sirius.

- Esta claro que estamos hechos el uno para el otro. – Lily dio unos saltitos emocionada si fijarse en que Sirius la miraba como si se hubiera vuelto loca del todo. – En fin. ¿Fijamos la fecha de la boda?

- Fecha de boda? Para qué?

- Para casarnos.- Pobre! Estaba claro que el beso le había dejado tan flipado que no sabía muy bien hacia donde iba.

- Lily, tu yo no podemos casarnos.

- Por qué no, Sirius? – Lily le miro levemente desilusionada. A lo mejor se había precipitado un poquito.

Eso. ¿Por qué no Sirius? Se le ocurrían varios motivos. Tenían un grado demasiado cercano de parentesco... Por desgracia no. Sirius era gay, jamás. Sospechaba que Lily era gay. No lo parecía. Finalmente optó por la verdad...

- Hay otra chica.

- Te gusta otra chica? – Lily se cruzó de brazos, y trató de controlarse para no montar una escena.- Y quién es ella?

- No te lo puedo decir. – Decidió al fin Sirius, cierto brillo de loca en los ojos de la pelirroja le indicó que decirle quién era su objeto de deseo no sería muy sano para Wyn.

- Porque no existe. No es más que una excusa para no casarte conmigo. – Acuso Lily.

- No es eso, es que... No la conoces. – Ahí fue la primera vez que Sirius mintió a una de las Evans. Al menos, la primera vez que no las mintió para librarse de un castigo o algo así. – Creo que mejor me voy. Gracias por... – Sirius se señaló el corte del pómulo.

- No fue nada. – Lily le despidió con una sonrisa tan encantadora como calculada. En cuanto el chico cerro la puerta la sonrisa fue sustituida por un mohín de disgusto. ¿Quién sería esa otra chica que se interponía entre ella y su futuro marido? Tenía que encontrarla cuanto antes y ponerla en su sitio. Un sitio que estaba muy lejos de Sirius.

··

- Tu querido novio tiene la cara durísima. – Remus introdujo sus nudillos en un baño de agua hielo, mientras miraba a su improvisada enfermera. – Tengo los nudillos destrozados.

- Fuiste tú el que golpeaste primero. – Nyssa estaba apoyada en la pared, observando al licántropo, sin atreverse a acercarse a él. Estaba furioso con ella. Y con razón. Porque lo de irse con Malfoy... ¿En que coño estaba pensando?

- Iba a maldecir a Lily y Marlene. – Apunto Remus.

- Podías haberle aturdido. – Argumento Nyssa.

- Y dónde habría estado la gracia en ese caso? – Los ojos dorados se alzaron para mirarla con una risueña sonrisa. Luego recordó que estaba enfadado con ella por tener tan poca dignidad, y se apartaron furiosos.

- Así que lo que querías era partirle la cara? – Nyssa sonrió, comprensiva, casi con envidia. A ella a veces también le apetecía golpear a su novio, pero no se atrevía. - Por qué le odias tanto? Entiendo que peléis por ser el primero en DCAO, pero es mucho más que una simple rivalidad de estudiantes. Nunca he entendido qué.

Silencio. Remus no contestó. Nyssa no se enfadó por ello: sabía que si había una persona que la debía poco en aquel castillo era Remus. La sorprendía que no la hubiera mandado fuera de la habitación, por esa pregunta. Al final se levantó, se acercó a él y examinó con cuidado los nudillos.

- Vivirás. – Nyssa esbozó una sonrisa de satisfacción y se levantó para irse. Ya en la puerta. – Remus, cuando quieras me devuelves mi sujetador.

Solo cuando la morena se fue Remus encontró el valor suficiente para responder a la pregunta de la chica.

- Porque eres lo que más quiero en el mundo. Y él te trata como si fueras basura. – Le dijo a la puerta cerrada.

··

- No crees que tiene mala pinta? – Marlene observaba el medio mordisco en su muñeca con expresión crítica. Al menos, su reloj se había llevado la peor parte. – Para mi que esa me ha pegado la rabia.

- No creo. – James no pudo reprimir la carcajada.

- Pues yo no lo tengo tan seguro. Cuando me ha mordido he visto que salivaba de forma muy sospechosa. – Insistió Marlene incrédula.

- Si quieres saber mi humilde opinión: sobrevivirás. – Con esas palabras, James terminó de vendarla. – Marlene, hay algo que tengo muchas ganas de preguntarte.

- Dime. – Marlene alzo la mirada con una sonrisa del tamaño de una pancarta. ¡Al fin James se la iba a declarar!

- Después de lo nuestro yo he salido con muchas chicas...

- 47, para ser precisa. – Marlene sonrió con cara de "No es que lleve la cuenta".

- Con 47 chicas. – Repitió James con un matiz de extrañeza en su voz. – Pero tu no sales, ni has salido con nadie en todo este tiempo... – El moreno se encogió de hombros. – Me pregunto porqué...

Qué por qué? Por qué iba a ser? Porque estaba loca por él hasta los huesos. Por eso. Por fortuna, James no esperaba respuesta.

- Ya sé que se dan muchos palos de ciego, pero al final uno encuentra a su media naranja. Como yo encontré a mi Wyn. – James concluyo el discurso con una carcajada, al ver el chiste que había hecho con Wyn y la naranja.

Pero Marlene con el mal día que había pasado, y que tenía los nervios a flor de piel, no se lo tomo igual de bien, sino que perdió la poca paciencia que le quedaba.

- De veras quieres saber porqué no salgo con nadie? – Dijo la Raven furiosa.

- Sí.

- De verdad lo quieres saber?

- No te lo hubiera preguntado sino quisiera saberlo. – James se encogió de hombros sin entender el porque de la reacción de su amiga.

- Pues bien, enseguida te lo digo. – Marlene hizo una pausa infinitesimal. -Recuerdas lo que decidimos después de que nos enrolláramos?

- Que quedábamos como amigos, ya que no sentíamos nada más profundo que...

- Tu eras el que no sentías nada más que amistad! – Marlene se levantó y empezó a gritar mientras James la miraba alucinado. – James, yo estoy loca por ti. Lo estaba antes de enrollarnos, y a día de hoy sigo loca por ti.

- Y por qué no lo dijiste en su momento?

- Por qué no estabas listo! Si te forzaba a una relación seria en ese momento, te habría perdido para siempre. Así que decidí que era mejor tenerte como amigo, a no tenerte. Además. – Marlene sonrió con malicia. – Eso me dejaba en la posición perfecta para eliminar a todas mis rivales. Y en primera fila, para cuando te decidieras a buscar una relación seria. Lo único que necesitaba era un poco de paciencia y ocultar mi juego para no asustarte. Pero ahora me da igual. ¿Sabes porqué? Porque ante todo soy tu amiga. Y como amiga te debo decir. – Pausa para tomar aire. – James. – Tono apacible. – ¡Estás haciendo el gilipollas!

- Eso se lo dices a un amigo? – James se llevo una mano al oído para tratar de recolocarse el tímpano, que el grito de Marlene había desplazado.

- Pues sí, porque hay que estar muy ciego para no ver que a Wyn le gusta Sirius, y a Sirius le gusta Wyn. Y tu solo los puteas con eso de interponerte porque Sirius antes renunciaría a una chica, incluso al amor de su vida, que a ti.

- Dices que a Sirius y a mi nos gusta la misma chica? – James estaba totalmente desconcertado.

- No, James. Porque a Sirius le gusta Wyn. ¡Y tu sigues encoñado con Lily! Y yo enamorada como una gilipollas de ti. Mira, en eso si hacemos buena pareja. – Tras el discurso, Marlene se quedo jadeante, por todo lo que se había sacado de dentro.

James se sentó de nuevo y se revolvió el pelo, luego cuando alzó los ojos castaños, para sorpresa de Marlene, estos llevaban una sonrisa a juego con la de la cara.

- A que te sientes mucho mejor después de haber soltado todo eso? – Pregunto el chico, siempre con esa media sonrisa astuta en la cara.

- La verdad que sí. – Marlene se sentía totalmente relajada. No se había sentido así desde... Ya ni se acordaba. De pronto captó lo que había dicho James, y lo que esto significaba. – espera... ¿No te sorprende nada de lo que he dicho?

- No mucho, la verdad. – Admitió James, con su sonrisa de pillo.

- Entonces tu sabías...?

- Qué aún sentías algo por mi? Claro. ¿Qué a Sirius le gusta Wyn? Marlene, Sirius es como un hermano para mi. Más que un hermano. ¿Cómo no voy a saber lo que siente? No soy tan insensible como crees.

- Nunca he dicho que seas un insensible. Más bien... despistado. – Matizó Marlene. - Pero entonces porque no...?

- Dije nada? – Marlene asintió. – Depende de la persona. En tu caso estaba claro. – James la invitó a sentarse frente a él, cosa que la Raven hizo. – Verás, te quiero. Eso que te quede claro desde ya. Para mi eres una persona totalmente imprescindible, como Sirius o Remus, o como el mismo aire que respiro. Simplemente soy incapaz de concebir mi mundo sin uno sólo de vosotros.

- James, eso es precioso. – Marlene le miro con lágrimas en los ojos. Realmente las palabras de James acababan de tocarle el corazón. Aunque, había algo raro en ellas. – Entonces. ¿Por qué no somos pareja?

- Te lo acabo de decir.

- No, no lo has hecho. – Marlene no hubiera olvidado algo así.

- El deseo es lo que uno quiere. No lo que uno necesita. – Explico James. Sabía que había dicho algo brutal, cruel, incluso, pero era la única verdad que le podía ofrecer a la rubia. Le necesitaba demasiado como para desearla. – Lamento haber sido tan brusco.

- No importa. – Marlene forzó la sonrisa. - Así que es a Lily a la que deseas? – Marlene esperaba que si le tuviera que decir eso a James, se moriría de celos. Pero no. Estaba tan tranquila. A lo mejor James tenía razón y confundía necesidad con amor.

- No, eso ya paso. Ahora me gusta Wyn. Me gusta de verdad. – Marlene le lanzó una mirada cargada de incredulidad. – Para Sirius. – Añadió entonces James con una sonrisa maligna.

- Pero entonces?

- Por qué no me quito del medio? – Marlene volvió a asentir. Estaba como alucinada, mirando a aquel James conspirador que estaba sentado frente a ella, y que esbozaba una sonrisa astuta. – Tengo un plan perfecto. Gracias a él, Sirius no cometerá con Wyn los mismos errores que yo cometí con Lily. ¿Alguna pregunta más? – Marlene negó con la cabeza. James sonrió. Era genial poder compartir todo aquello con alguien. – Nos vemos luego.

Al levantarse beso la mejilla de Marlene, que se acarició el lugar que rozaron los labios del chico de forma ausente. James estaba camino de Gryffindor cuando, al pasar por uno de los patios se fijo en una figura femenina solitaria, que estaba sentada en un banco, con las rodillas encogidas sobre su estómago. A James le pareció que estaba tan deprimida que se acercó a ver si podía animarla.

- Wyn. – James enseguida había llegado al lado de la joven y se puso en cuclillas frente a ella. -Estás bien? No te habrá hecho algo Rosier? – Si era así, el Sly se podía dar por muerto y enterrado. Tanto él como Sirius lo asesinarían con gusto.

- No. – Replico la joven con un hilo de voz. - Aunque bien pensado... Todo es culpa suya.

- El que es culpa suya? – A un más que ansioso James ya se le ocurrían un montón de ideas para hacer que Rosier entendiera que tenía que alejarse de las Grys. Y estaba seguro que a Sirius se le ocurrirían más.

- Si el no le hubiera partido el pómulo a Sirius, Lily no le habría hecho de enfermera, y no habrían terminado besándose. – Contestó Wyn, siempre con esa voz carente de entusiasmo.

- Viste a Lily y Sirius... besándose- La joven asintió. James ahogó un par de tacos. Aquello no entraba en sus planes. Tenía que neutralizarlo.¿Te gusta Sirius?

- Sí. – Wyn abrió los ojos de golpe, al darse cuenta de a quien le acababa de confesar lo que sentía por Sirius: al mejor amigo de este, que además estaba loco por ella. – Yo lo siento...

- No lo sientas. Yo ya lo sabía. – James se sentó a su lado y espero divertido la reacción de la temperamental pelirroja.

- Cómo que lo sabías. ¿Pero...? No lo entiendo.

- Es una larga historia. Resumiendo un poco, quiero que tu estés con Sirius. La cuestión es si tu quieres estar con Sirius.

- Claro. – Contestó ella, dando a entender que era lo más obvio del mundo.

- Y estás dispuesta a cualquier cosa para conseguirlo?

- Sí.

- Bien. En ese caso, escucha el plan que se me acaba de ocurrir. – James se inclino en actitud conspiradora para explicarle a Wyn el genial plan que se le acababa de ocurrir.


Y con esto y un bizcocho hasta el capítulo... Nueve. Vaya, si lo sé lo pongo en el anterior. En fin, que como podéis ver ahora mismo tenemos dos frentes abiertos: por un lado Lily tratando de averiguar quién es la "desconocida" que se interpone en su camino al altar junto a Sirius, por otro Wyn y James creen que esos dos son pareja. Así que seguramente la cosa estará liada con la nueva idea feliz de James.

Ya veremos lo que pasa. Entre tanto, sed buenas y buenos y dejadme RR, que los necesito como el chocolate.

Mil besos, niños y niñas.

CarlaGrey.

Orgullosa Lupina, Miembro de la Orden Siriusana, Hermana adoptiva de Mya Maru Malfoy, Tía de Azi Black, Hija política de Verónika, emperatriz consorte de Alonning, paciente de Serenity y Ahijada del hada madrina Noriko. (Vaya Pedigrí que tengo.)