Hola, hola. Y tras dos semanas, aunque por culpa de la semana santa parece más tiempo, vuelve vuestra dosis quincenal de... ¡La Profecía! Ya sé que ha sonado a anuncio de teletienda de producto adelgazante milagroso, pero, oye, que dicen que la risa adelgaza, así que, igual si vale... Me dejo de delirios, conmigo misma, para delirar con vosotras mismamente en lo que respondo vuestros RR...

Silmarwen754. También creo que es algo casi milagroso que Nyssa y Sirius tomen al fin, decisiones medianamente sabias respecto a su vida amorosa. ¿Cruel¿Cuándo he sido yo cruel? Más bien cuando he dejado de serlo, pero tranquila, que yo me portaré bien. O al menos lo intentaré.

Ginny84: Sí, Sirius esta a punto de dar un paso de gigante, si es que no se raja y efectivamente le cuenta la verdad a James. Besos, guapa.

Trixi Black: Y para no alterar la rutina, las quejas de la Isa. Pues la verdad entre que no me escriban RR y que me escriban amenazas de muerte en los RR, por obviamente, prefiero lo segundo. Mira, hubo una temporada, al principio del todo que actualizaba hasta dos veces por semana, si HA, los 4 primeros capis de EADV, y no me escribía ni Dios, ahora tardo mogollón, me escribe más gente y encima me agobio menos. Hasta pronto, pesada. (Lo de pesada va con cariño.)

Lucemvicuna: Pues fuiste la 4 en dejar RR, sí de las primeras. Gracias.

CaRoLiNa T. De verdad que eres una persona educada, corazón de almendra, porque decir que Malfoy es mala persona es lo más suave que he leído sobre él, desde el capítulo 9. También yo adoro a Remus, es que es el más mejor. Lo de Sirius ya lo verás. Que Lily deje de ser tan histérica, lo veo difícil.

Lorien Lupin. Hola amiguita mía del alma, primero de todo, mi más sentido pésame por tu reciente perdida, era un ordenador fiel... Ya nunca podré descolgarme desde la lámpara de tu habitación, a lo Tom Cruise en MI, para leer en primicia el esperadísimo final de EC. Que tristeza más grande. Bueno, si lees esto, estarás en un Ciber, o te habrás comprado un nuevo ordenador. En cualquier caso un beso. Yendo al RR, apuesto a que no recuerdas ni lo que pusiste. Da igual, yo te lo recuerdo. Te cayó bien Doc y sus ideas de casamentero loco, y tenías razón con Jenny, lo siguiente que supe del pelirrojo es que le tuvieron que reparar la muñeca. Es que a Lily el amor la vuelve espesa, que le vamos a hacer, yo creo que se los va a tener que encontrar a Sirius y Wyn en acción para atar cabos. Respecto al espectáculo que le dieron las Evans a Remus, menos mal que les tocó un chico majo, otro no sé como se lo toma. Mil besos, amiguita.

Serenity. Te prometo que en este si hablarán James y Sirius. Palabra. Ay, no me mezcles, historias... Vale, te lo cuento aquí. Pero antes que nada, me tienes que decir que personaje de Piratas del Caribe se llama como Joy. Tranquila, Yeye no es bisexual, por Lucas no puedo hablar, que ese chico me desconcierta mucho. ¿Qué para que me cuentas esas chorradas? Tu y tu complejo de culpabilidad sabréis... Besines loca. PDTA: A ver que música le pones a tu vecino.

Xtinamc: Uf, yo creo que Remus se mosquearía bastante si le privaran del privilegio de partirle la cara a Malfoy, aunque fuese Sirius. ¿Preguntas por Lesa? Tu estás mal. Muy mal. Pero supongo que la rubia loca andará por Hogsmead buscando la tienda que le dijo Marlene. Ay, sí, que monos Remus y Nyssa. Esperemos que les vaya bien. Besos.

Made: Hola, pos por aquí estamos bien. ¿Y tú? Si es que cuando la Nyssa se decide, pasa que a la chica la cuesta. Ya has visto que lo de las dos semanas era pedir demasiado... Disfruta el capítulo.

Zelinair: Hola, pos creo que lo que me cuentas es cosa de tu ordenador. Sino se te ha arreglado, dale a actualizar, a ver si reacciona. Vamos, que tu eres de las que cree que el lobito no se debe quedar con las ganas de matar a Malfoy. Son cosas de Nyssa, que a veces es un poco rara. Besazos.

Nariko: No te preocupes, sino mate a Malfoy¿cómo iba a dejar que dos de mis niños se me hicieran daño? Yo también trató de averiguar donde hay que firmar para tener un chico como Remus... En fin, habrá que buscarlos por los métodos tradicionales. Je, je, es cierto, a Rosier le podemos castrar y matar sin problemas. Yo creo que lo de los Teletubbies es muy suave para Malfoy, pero igual vas en camino. Hasta pronto.

nenitablack: Joder, si me dieran un euro por cada vez que leo la palabra "cruel" sería rica. Bueno, niña, espero que no te haya dado el yeyo y aún estés viva para leer este capítulo. Más que nada, que sería una pena que te lo perdieras.

Helena. ¿Lily modosita¿Te refieres a la Lily que tenía un "agitador de pociones" debajo de la cama? Pues no lo sé, pero yo de mujer fatal, no la veo mucho. Pero igual se puede hacer algún malabarismo por ahí... Veré que se me ocurre.

Sailor Alluminem Siren: Sí, ya sé que los resúmenes no son lo mío. En concreto el de este fict, no le hacía mucha justicia. En fin, que me encanta que te encante el fict. Sobre todo, lo que dices de Wyn, que me la han puesto a parir a la "pobre". Trataremos de que Malfoy reciba lo suyo. Muchas gracias por el RR.

nerakcibeles: Ya, cariño, ya paso, ya lo sigo. Te apoyo en lo que dices de James, Rosier, Malfoy y Sirius. Sobre todo en los dos últimos.

Lizzie Black 86 Que mala eres, ahí queriendo que Wyn se quemara la lengua de nuevo. Tu lo que quieres es que no la use con Sirius. En cuanto a Jenny y Doc, son una pareja de esas que no se aburren nunca, aunque lo de creer que tu novio se lía con su hermana es muy fuerte. Que Nyssa quisiera que Remus se quedara con ella, incluso de lobo, no me parece tan raro. En fin, ya estuvo con él en el desierto en ese estado. Ah, y Nyssa sospechaba lo de que a Wyn le gusta Sirius, pero ahora lo sabe fijo. Yo no creo que Sirius trate de escaparse por la tangente, no le pega. Besos.

Dimebonitareina. Otra enamorada de Remus. Me voy a tener que afilar las uñas. A mi si una amiga me hace lo que James le hizo a Sirius, ya puede darme una explicación convincente o la mato. Marlene andará por ahí, pero es que en el anterior no sabía donde ponerla, así que las aparque a ella y Lesa. Los adivinos también los tengo aparcados un poco. Besos.

PadmaPatilNaberrie: espero que ya estés más tranquila, porque en el RR me pareciste un poco alterada. En fin, que gracias por dejarlo. Besitos.

Bars9: Joder, mira que te costo dejar RR. En fin, más vale tarde que nunca. Te aseguro que Jenny no es así, es el embarazo, que la tenía muy alterada. Oye, que Nyssa ya espabiló y bastante. Sí, James y Wyn creen que Sirius y Lily están juntos, de ahí viene el problema. Uf, es que James no puede hacer de casamentero con dos parejas a la vez, y lo de Sirius y Wyn, le es más urgente. Oye, oye, que este James si tiene buenas ideas, no me lo confundas con el de tu fict, que ese si tiene ideas suicidas. Chao, alma de grano de arroz.

sOfIa: Exacto, Sirius no conocía a la chica con la que chocó de nada. Como si tu te chocas con alguien en el metro. El resto fue paranoia de Lily. Tranquila, las cosas están apunto de asentarse dentro de muy poco.

La profecía 11.

Picassus Abstractum

.-James, yo... – Sirius volvió a cerrar los ojos y luego decidió que aquello era como lanzarse a la piscina, si lo haces poco a poco el final el agua esta muy fría y no te metes nunca. Había que saltar de golpe. – Estoy enamorado de Wyn.

.-¿Qué? – Preguntó James alucinado. Sabía que a su amigo le gustaba la chica, lo que no sabía era que...

.-Pues eso. Que la quiero. Es horrible. Albergo un amor loco y apasionado por la chica con la que sales. Debí decírtelo pero no sabía como. Además, te mentí: la noche que salí con ella nos lo montamos en el sofá de la sala común. Bueno, no paso nada. Porque yo no quise. Y no pasara nunca... Eres mi mejor amigo y eso es más importante que nada. – Después de decir eso Sirius se quedó en silencio, mirando a James como un acusado mira al jurado mientras espera el veredicto.

.-Joder, Sirius. – El moreno cerró los ojos grises esperando el golpe final. – Sabía que te gustaba, pero no hasta esos extremos.

.-¿Qué? – Sirius abrió los ojos. - ¿Sabías que me gustaba Wyn?

.-Aja.

.-Serás cabrón. – Sirius se abalanzó sobre James furioso, probablemente, el impetuoso moreno hubiera cometido una locura de no ser porque llego Remus, a decirles a sus amigos que dormía con Nyssa y que se llevaba la ropa para el día siguiente.

.-¿Pero que coño pasa aquí? – Remus hizo gala de su fuerza de semihumano para lograr separar a Sirius de James y mandar a cada uno de sus amigos a un extremo de la habitación.

.-¡Qué James sabía que me gustaba Wyn y aún así ha salido con ella! – Bramó Sirius señalando a James con un dedo.

.-¿Es cierto eso? – Remus se volvió hacia James, esperando un no.

.-Un poco, sí. – Admitió James. – Pero...

.-Vale. – Remus no necesito oír más. Se hizo a un lado e hizo a Sirius un amable gesto de invitación. – Por favor, Sirius sigue con lo que estabas haciendo.

.-Antes de que me matéis, merezco que me escuchéis. Para empezar, cuando supuestamente a mi me gustaba Wyn y Sirius la invitó a cenar, yo me puse como una fiera pero no trate de matarle. – Sirius se volvió hacia Remus, como esperando su consejo legal antes de seguir con el homicidio. Pero Remus tampoco sabía muy bien que opinar. – Si no os convence siempre podéis matarme al terminar.

.-Me parece justo. – Remus se sentó en la cama de Sirius, dispuesto a escuchar a su amigo.

.-No sé, igual se me pasa la locura transitoria. – Dudó Sirius. Aunque luego suspiró y se sentó en su cama. Después de todo si estaba dispuesto a renunciar a una chica por James, podía concederle 5 minutos más de vida para que se explicara.

.-Como estaba tratando de decirte, sabía que te gustaba Wyn. Probablemente antes de que tu lo supieras. Todo empezó cuando te viniste a vivir a casa de mis padres con tu tienda de campaña... Estabas muy raro. No coqueteabas con chicas cuando íbamos de marcha, pasabas 26 horas al día con la mirada en el infinito. Al principio pensé que era por el cambio que habías realizado en tu vida. Aunque me parecía extraño, más que nada, porque te habías librado de tu familia y debías estar contento... Pero no lo parecías. – James hizo una pausa. – Entonces llego el 1 de septiembre, fuimos al tren y nada más llegar a la estación, mirabas por todas partes ansiosamente, como si buscaras a alguien. Entonces caí en la cuenta: te gustaba una chica. Y cuando capte las miradas que le dirigías a Wyn durante la cena de Bienvenida, tuve todas las piezas del puzzle. También comprendí que no tardarías mucho en pasar al ataque y...

.-Fue cuando decidiste joderme. – Completo Sirius.

.-¡No fue así! – Protestó James. – Todo aquello me recordó a lo mal que lo pasé cuando Lily, y no iba a consentir que tu repitieras los mismos errores que yo. – James clavó los ojos castaños en los grises de su amigo. – Si hubieras atacado con tu genuino estilo, la hubieras perdido para siempre.

.-¿Insinúas que has fingido que te gustaba Wyn para que Sirius la conquistara mejor? – Pregunto Remus incrédulo.

.-Sé que parece un poco raro...

.-No, James, no es un poco raro. Es muy raro. – Corrigió Remus.

.-Pero Sirius ha estado tan ocupado pensando como decirme que le gustaba Wyn, que no ha tenido tiempo para comportarse como el neurótico Don Juan celoso de siempre. – Señaló James, dando a entender que eso era un gran beneficio para la humanidad entera.

.-Sí, pero has jugado conmigo. Y lo más importante: con ella. – Sirius no se fijo en el detalle de que acababa de poner por primera vez en su vida, a una chica, por delante de él mismo y sus amigos. Remus y James si lo notaron y cruzaron una mirada divertida.

.-Debes referirte a estos días que Wyn y yo hemos fingido ser pareja. – Dedujo James. – Admito que ahí me pase un poco. Pero a ella no la engañe prácticamente en nada. Wyn me contó que te vio besándote con Lily...

.-¿Besaste a Lily? – Remus lanzó una mirada acusadora.

.-No, me beso ella a mi. – Matizó Sirius. - Y me deje llevar un segundo... ¿Dices que Wyn nos vio?

.-Sí. Me encontré a Wyn totalmente deprimida y la propuse este plan... Claro que ella cree que lo hago porque estoy enamorado de Lily.

.-¿Y no es así? – Se burló Remus, la cara de James se ensombreció un poco. – Sé que te enrollaste con ella durante la no cita de este par.

.-¿Al fin la besaste? – Sirius iba a felicitar a James, pero vio su cara y decidió que lo mejor era callarse.

.-Eso no es asunto tuyo. Te aconsejo Monny que no te metas en esto. – James alzó un dedo hacia el licántropo a modo de advertencia. – Y tu Sirius, tampoco.

.-Tranquilo. – Sirius se levantó con renovadas energías, antes de lanzarse a su armario a por su cazadora de cuero para ir de caza. – Yo voy a estar muy ocupado...

.-¿En qué? – Preguntaron sus dos amigos, con suspicacia.

.-Voy a buscar a Wyn. ¿Me veis bien?

.-Yo que tu me cambiaba la camisa. – Remus señaló una mancha de tinta.

.-No voy a llevarla puesta mucho tiempo. – Sirius guiño un ojo con maliciosa picardía.

.-¡Ni se te ocurra¡Con el tiempo que he dedicado a esto, ni se te ocurra joderla! – James blandió su dedo en dirección a su amigo. – No la avasalles, ni te lances directo a la cama con ella, ni... Vamos, no la trates como sueles tratar a las chicas.

.-Tranquilo, James, te aseguro que no haré nada que tu no harías. – Sirius cerró la puerta con una sonrisa confiada.

.-No sé para que le dices nada. La va a cagar. Yo hubiera aguantado un poco más. – Remus sacudía su castaña cabeza con preocupación. Presintiendo el desastre que se avecinaba.

.-Pensé que había madurado estos meses, pero... – James también veía que aquello no saldría bien. – Espero que luego haya forma de arreglarlo.

.-Volviendo a Lily. – Trató de insistir Remus.

.-No te metas, Remus. – repitió James. Aunque cuando se volvió hacia su amigo su rostro mostraba una sonrisa. – Vuelve con Nyssa, que debe estar pensando que Malfoy te ha matado o algo así.

.-Hablando de eso, Nyssa quiere dejar a Malfoy, he pensado que podías introducir esa variable en el plan. – Sugirió Remus.

.-Lo haré.

.-Bien. – Remus tomó su pijama y se largó de allí lo más pronto posible. James tenía ese humor taciturno y asocial propio de los primeros días tras el rechazo de Lily. El licántropo frunció el ceño camino de la habitación de Nyssa, tratando de deducir que le pasaba a su amigo. ¿No se habría enamorado de Wyn realmente? No, aquello tenía más que ver con Lily. Pero Remus no sabía porqué.

&·&·&

Sirius dio un par de vueltas al castillo, mirándose en cada espejo, en busca de Wyn, pero no había forma de encontrarla. Al menos no la hubo, hasta que no se le ocurrió dar la vuelta y mirar detrás de él. Así se fijo en la silueta disfrazada con gabardina, sombrero negro y gafas de sol que fingía leer un número de El Profeta de mil seiscientos meses atrás.

Ahora resultaba que le seguía. ¡Si es que la tenía loquita! Se acercó ella con decisión.

Wyn, al verse descubierta, fijo su vista en el artículo que leía en el periódico. ¿Iban a estrenar la segunda parte de La guerra de las galaxias? Y se llamaría "El Imperio Contraataca? Pero esa película no la vio ella ya lo menos veinte veces? De cuándo era ese periódico? Wyn se concentró en la tarea de buscar la fecha, cosa difícil, teniendo en cuenta que Sirius, estaba empeñado en quitarla el periódico y no paró hasta conseguirlo.

.-¡Sirius! – Le saludó la Evans Naranja, cuando se quedó sin periódico, como si se cruzara casualmente con un amigo al que no veía hace meses. - ¡Qué casualidad!

.-¿Casualidad? Pero si me llevas siguiendo por lo menos hace dos horas. – Sirius la quitó con cuidado las gafas, para poder ver los ojos verdes que le volvían loco.

.-¿Seguirte? Yo? – Wyn vio, desconcertada, como Sirius la quitaba el sombrero y la soltaba el pelo. Dio un paso hacia atrás, pero eso no fue buena idea, ya que la dejo con la espalda apoyada en la pared. - ¿No será que me sigues tu a mi?

.-Yo iba delante. – Sirius sonrió antes el desconcierto de la chica. no entendía porque James se preocupaba tanto. Ella le gustaba, él la gustaba... No había más que dejar que los cuerpos hablaran por sí solos. .

La tomo de la nuca y la besó, dando rienda suelta a la mayor parte de la pasión que había reprimido hasta el momento... Wyn se quedó tan sorprendida que ni siquiera pudo cerrar los ojos. Luego empezó a cabrearse. ¿De qué iba ese tío? Primero la trató fatal. Luego la pidió salir. Después la rechazó. Más tarde se lía con su prima a la que también rechaza. Tras lo cual, se lía con una Hupplepuff que tenía el coeficiente intelectual de un macarrón crudo. Y ahora la besaba a ella... Desde luego, no iba a consentir que jugara con ella, no, no. Ni hablar.

Apoyó las manos en el pecho de Sirius y... Ese fue su error. ¿Por qué tenía que tener ese maldito pecho tan bien hecho? Por supuesto no pudo resistirse: empezó a responder al beso y las manos que iban a rechazarle, se limitaron a la tarea de acariciar y explorar.

Tras un buen rato, Sirius cayo en el detalle de que estaban en un pasillo, donde cualquiera podía pasar y cortarles el rollete. Literalmente.

.-Vayamos a un lugar más tranquilo.- Le susurró en la oreja a la chica, haciendo que se estremeciera. Luego la tomo de la mano y se esforzó por recordar una habitación en la que poder estar a solas. ¡Joder! Qué ganas de quitarla la gabardina!

.-Sí. – Wyn, al principio, se deja arrastrar, totalmente alelada. Después de todo, le había prometido a Lily que mantendría alejado a Sirius de la pelandrusca. ¡Hostias, Lily! – ¡NO! – Exclamo de pronto, soltándose la mano de la del chico.

.-¿No? – Sirius observó su mano, ahora vacía. Ninguna chica antes le había dicho que no. No entendía nada. ¿No estaba enamorada de él?

.-¿Pero tú de qué vas? Como Lily te ha fastidiado la cita y no puedes vivir sin sexo has venido a ver a Wyn. Claro, como yo me ofrecí una vez... ¡Pues lo llevas claro, majo! Ahora la que te rechaza soy yo a ti... – Y sin una palabra más, la joven dio la espalda a Sirius y se fue de vuelta para la torre.

El chico la miro unos segundos, sin entender muy bien que pasaba allí, hasta que salió corriendo tras ella, la alcanzó, la agarró del brazo y la hizo girar para mirarle.

.-Eso fue distinto. Si te rechacé esa noche fue porque, primero, estabas borracha, y segundo, pensaba que James te quería. Pero hoy sé que no estás borracha y que James no esta enamorado de ti. Fin de la historia. – Sirius abrió los brazos, como para recibirla entre ellos. Tras comprobar, que ella no se lanzaba a por él, los dejo caer sin entusiasmo. - ¿Y ahora que coño te pasa?

.-¿Has hablado con James?

.-Sí. – Al fin, empezaba entrar en razón.

.-Y lo siguiente que haces es venir a buscarme, para que nos liemos. – El tono de Wyn era una verdadera invitación a que la respuesta de Sirius fuera no. Pero el joven estaba tan cerca del triunfo, que no percibió las señales de peligro.

.-Exacto. – Sirius trató de volver a abrazarla, pero ella le dio un manotazo y retrocedió.

.-¿Pero tu estás enfermo o qué? Te divierte ver como Lily y yo nos enfrentamos entre nosotras? Por no mencionar a la fulanita que tienes en Huplepuff... Mira, a mi no me hables, no me mires y no me nada de nada. – Esta vez cuando Wyn se fue, Sirius no trató de seguirla. Se había quedado demasiado flipado por el caos que tenía la joven como para ir tras ella. Solo reaccionó para girarse y sacudirle a la pared.

&·&·&

.-La he jodido del todo. – Sirius estaba tumbado boca arriba en su cama, con los pies en la cabecera, y la cabeza en... los pies. Ni Remus, ni James, ni Nyssa, que estaban con él en la habitación aquella mañana de finales de abril, le contradijeron. – Esperaba algo que me animara.

.-Es que sabía que meteríais la pata. Lo sabía. – Exclamo James. – Nueve meses de mi vida dedicados a este plan y vas y lo jodes.

.-Eh, que no fue culpa mía del todo. Que las chicas de la familia Evans muy bien de la cabeza no están. Una se quiere casar conmigo así porque sí. Sin venir a cuento ni nada. Y la otra... ¿De dónde coño se ha sacado esa que yo tengo un rollete con una chica de Huplepuff? Si hace meses que no salgo con nadie! Exceptuando la no cita con ella claro... De verdad, que estoy convencido que tanta mecha la jodió el cerebro de forma definitiva. – Tras el discurso, Sirius volvió a dejar caer la cabeza en la almohada y cerró los ojos. – Ahora tengo que pensar como recuperar a esa estúpida, idiota y cabezota.

.-Con ese discurso tan romántico, fijo que la reconquistas. – Ironizó Remus.

Después de dejar a Sirius colgado en el pasillo, Wyn se fue a su cuarto donde Remus y Nyssa tuvieron el placer de oír todos los detalles de la conversación en rigurosa primicia. Además de que Wyn les hizo un resumen de toda la historia común de ambos. Desde las selvas de Cómodo hasta esa tarde, pasando por el Caldero Chorreante y el Chantilly. Vamos que en aquellos momentos, Nyssa y Remus podrían dar una conferencia sobre el tema.

Sirius gruñó algo prácticamente incomprensible, antes de ponerse boca abajo en la cama y enterrar su cabeza entre los brazos.

.-Nyssa. – Lily abrió la puerta de la habitación de los chicos.

Llevaba un rato buscando a su amiga, sin lograrlo, hasta que decidió cambiar de técnica y buscar a Remus, últimamente eran inseparables. Y por lo visto acertó. Aunque no esperaba encontrarse esa escena: Sirius hundido en su cama, Nyssa de pie, con un brazo enganchado a unos de los pilares de las cortinas, Remus con la camisa desabrochada y James... James no llevaba camisa.

.-¿Vienes a desayunar? – A regañadientes, aparto los ojos verdes del capitán del equipo de Quiditch, y miró a su amiga.

.-Dame 5 minutos. Guárdame una ensaimada. – Contestó Nyssa con una sonrisa.

.-¿Esta bien? – Lily indicó con la cabeza a Sirius, que no temía su mejor aspecto.

.-En ello estamos. – Explico Nyssa.

.-Vale. – Lily captó la indirecta de que se fuera de allí. No la importo. Seguro que Sirius estaba hundido por la perdida de su amor, pero no tardaría en descubrir el amor verdadero en su misma casa. – Pero no tardéis mucho. Wyn ha ido con Lucas y no me gusta desayunar sola.

.-¿Lucas? – Cuando la puerta se cerró, Sirius levantó la cara de la cama, sacando la fuerza para ello de los mismos celos. – Seguro que ese Ravenclaw santón va tras ella...

.-Sirius, Lucas es gay. – Le cortó James, abrochando con furia su camisa.

.-¿Gay? – Pregunto Sirius, con extrañeza.

.-James, quiere decir que es homosexual. – Aclaró Remus.

.-¡Ya sé lo que quiere decir gay, Remus! – Se ofendió Sirius. – ¿Pero homosexual de que le gustan los tíos?

.-¿Los hay de otra clase? – Pregunto Nyssa curiosa.

.-Pues debe ser, porque a este en concreto le mola Snape. Y al grasoso ese, yo no le metería en la categoría de hombre. – James terminó de vestirse.

.-¿Snivellus? – repitieron Sirius y Remus incrédulos.

.-No me extraña que te entiendas tan bien con Wyn. Los dos tenéis muchas cosas en común. – Nyssa parecía meditar en voz alta, más que hablar con James. – Para empezar, vuestros primeros amores prefirieron estar con Snape que con vosotros.

.-¡Reeeeeemus! – Se lamentó James con tono infantil, a la vez que señalaba a Nyssa de forma acusadora. – Mira lo que dice tu... Tú... Tú... – James llevo su mano al mentón, tratando de definir la relación entre Remus y Nyssa. Al final, decidió preguntar. – Oye, al final cual es vuestra relación...

.-Cuando lo tengamos claro nosotros te lo diremos. – Remus abrazó por detrás a la morena, que ladeó la cabeza para poder rozar los labios del licántropo.

.-Yo quiero estar así con Wyn. – Sirius les miró sin tratar de ocultar su envidia. De pronto, se levantó de la cama víctima de otro de sus ataques de entusiasmo. – Lo tengo. Sé como disculparme con ella...

.-Ni se te ocurra secuestrarla y mantenerla retenida hasta que el Síndrome de Estocolmo haga efecto. – Le avisó James.

.-No iba hacer eso. – Se pico Sirius. Luego cerró la puerta. Las tres personas que quedaron en la habitación empezaron una cuenta atrás desde cinco y al llegar a cero, la puerta volvió a abrirse y Sirius asomó la cabeza. – En el remoto caso de que se me hubiera ocurrido eso. ¿por qué no debería hacerlo?

.-Porque esa no es manera de hacer las cosas. No se manipula la mente de la gente a la que realmente se quiere. – Viniendo de Nyssa, a la que le había costado asimilar la idea, la verdad es que el comentario impresionaba.

.-Vale, esta bien. – Sirius volvió a entrar en la habitación y se dejo caer en la cama, entre derrotado por su falta de ideas, y enfurruñado con sus amigos, porque las pocas que se le ocurrían se las pinchaban como si fueran globos de chicle. - ¿Y que sugerís que haga?

.-Nada. – Dijeron los 3 a la vez.

.-¿Nada? – Sirius hizo un gesto de desdén. – Habláis como las viejas locas si ojos... Que si quédate quieto y no interfieras en el destino. Bla, bla, bla. ¡Gilipolleces! Yo no puedo estar con los brazos cruzados sin hacer nada...

.-¿Quieres hacer algo? Pues bien. Sé tu mismo. – Le cortó James. – Es lo mejor que puedes hacer.

.-¿Ser yo mismo? – Sirius sopesó el consejo de su amigo. – Es algo tan absurdo que hasta puede funcionar. Aunque primero tendré que averiguar que es "ser yo mismo". – Torció la boca en un gesto de frustración.

.-Pues por ejemplo... – Nyssa se sentó al lado del merodeador, mientras pensaba. – Tú eres el que consoló a Wyn después de que Rosier la dejada plantada.

.-El que no quiso enrollarse con ella la noche de vuestra famosa no cita. – Añadió Remus.

.-El que está preocupado por ese renovado interés de Rosier hacia Wyn. – Comentó James.

.-¡Es verdad! – Otro golpe de entusiasmo hizo que Sirius se levantara de la cama y corriera hacia la puerta.

.-¿Y ahora adónde vas? – Se exasperó Remus.

.-A vigilar que Rosier no se acerque a Wyn. – Fue lo último que dijo Sirius antes de cerrar la puerta detrás de él.

.-Pues igual funciona... Lo de guardaespaldas tiene su morbo. – Las miradas de extrañeza de los dos chicos, hicieron que Nyssa notara que había hablado en voz alta. La morena se sonrojó antes de preguntar. - ¿Nos vamos a desayunar?

.-Vale. – Accedieron los chicos.

&·&·&

Y así termino el mes de abril y entró el de mayo, trayendo consigo las novedades de la primavera: los ríos de las montañas cercanas alimentaron el lago y aumentaron su volumen, los pájaros volvieron a cantar, los almendros florecieron, los alumnos de quinto empezaron a preparar los TIMOS los de séptimo los EXTASIS...

En un plano menos metafísico, a Remus le dio ideas eso que dijo Nyssa de que los guardaespaldas tenían mucho morbo, así que se dedicaba a jugar a Kevin Costner en la película del Guardaespaldas. Entraba en las habitaciones delante de Nyssa y hasta que no inspeccionaba el lugar y se convencía de que era seguro no dejaba pasar a la morena, vigilaba los bajos del pupitre para ver que no hubiera bombas, si se la acercaba alguien "sospechoso" le alejaba con un gruñido intimidante. Nyssa se dejaba mimar, entre otras cosas porque la daba un poco de miedo ir sola por ahí estando Malfoy suelto, y por otro lado, jamás un chico había estado tan pendiente de ella sin haber sexo de por medio.

En ese sentido, Remus se había portado genial con ella, dándola el tiempo que necesitara para sobreponerse a la relación con Malfoy.

Después de todo, si te esperé 6 años, puedo esperar 6 meses o más. – Solía decir el licántropo cuando estaban a solas, antes de abrazarla por los hombros y darla un beso en la mejilla.

Sirius no era un guardaespaldas tan concienzudo como Remus, y menos mal. Ya tenía problemas con Wyn sin serlo, si se portara como el licántropo, ya tendría la cabeza muy lejos de su cuello. Y es que la Tricolor no entendía esa nueva moda de seguirla a todas partes. A todas partes, siempre y cuando no fuera con Lily. Y es que Sirius aún no se atrevía a acercarse a la pelirroja, por eso Wyn tomó la costumbre de estar más tiempo con su prima. Eso tenía el inconveniente de pasar mucho tiempo estudiando, cosa por la que Wyn nunca sintió demasiado interés, pero aprovechó para repasar geografía y rehacer la lista de lugares que quería visitar durante su año sabático.

Marlene también pasaba mucho tiempo en la biblioteca, y últimamente, donde estaba Marlene estaba James. El moreno de pelo revuelto, compaginaba sus repasos para los EXTASIS con el diseño de un plan de venganza contra Malfoy y la noble causa de buscarle un novio a Marlene.

La Raven insistía que ella necesitaba un novio tanto como una rana de chocolate un baño de rayos UVA, pero James le había pillado el gustillo a eso de hacer de casamentero, y ahora que su amiga había admitido que ellos dos eran sólo amigos, estaba preparada para socializar con otros chicos. Pero la rubia, se mostraba reacia.

Al margen de todo esto, vamos, en su propio universo paralelo, Lily y Lesa, (¿Irá con la letra L?) preparaban sus bodas ideales con Sirius y Remus, respectivamente. Lo más curioso es que ninguna encontrara sospechoso su nuevo empleo de guardaespaldas de otras mujeres.

Y así llego el 15 de mayo, día que se cumplía un mes desde aquel famoso pacto que hicieran Wyn y Sirius en aquella visita desastrosa a Hogsmead. Era viernes, y habían suspendido las clases, ya que al día siguiente los jugadores de Quiditch que cursaban séptimo tendrían una prueba con un par de ojeadores, y hoy iban a entrenar. Sirius encontró a Wyn en las gradas del campo, donde junto a Marlene practicaban para animar a Lucas y a James durante el partido de exhibición del día siguiente.

Lily había dicho que eso era una tontería, por eso estaba en la biblioteca estudiando al lado de la única ventana con vistas al campo. Por su parte, Remus y Nyssa habían buscado un sitio tranquilo donde estudiar lejos de las masas histéricas. Es decir, un sitio donde Remus creía que Lesa no podría encontrarles.

El caso es que Sirius se acercó a Wyn...

.-Wyn. ¿Podemos hablar? – Pregunto el chico con humildad.

.-No quiero hablar contigo. – Contestó ella sin mirarle.

.-Perfecto. Porque se trata de que yo hable y tu escuches, así que vamos. – Y antes de que la joven Gryffindor pudiera negarse, Sirius la cargó a hombros y se fue para el castillo.

.-Me prometiste que no la secuestrarías. – Le gritó James que había observado la maniobra desde las alturas.

.-Y no la secuestro. Esto es un mini rapto. – Matizó Sirius sin detener su camino hacia el castillo. Como podéis deducir, Wyn no encontraba divertido ser transportada como una mochila, y no dejaba pasar la ocasión de hacer que Sirius se enterara. Por fortuna no fue un viaje muy largo, y enseguida la dejo en el suelo. La joven no perdió el tiempo, y le sacudió una patada en la espinilla. - ¡Estate quietecita! – Sirius la obligó a sentarse en un banco, de aquel poco transitado pasillo, Wyn se cruzó de brazos y mostró un singular interés por el dobladillo de su túnica color caramelo claro. – Me gustaría que me miraras cuando te hablo. – Tras cinco minutos en los que Sirius trató de reorientar la mirada de la chica, decidió cambiar de táctica. - ¿sabes qué día es hoy?

.-¿No me habrás arrancado del campo contra mi voluntad para preguntarme eso? – La incredulidad hizo que Wyn alzara la cabeza para mirar al chico, que mostró una media sonrisa triunfal.

.-No, del todo. Pero forma parte del tema. – Sirius logró que Wyn no se fijara mucho en la sonrisa que se formó en los labios del chico cuando logró acaparar su atención. – Hoy se cumple un mes de nuestro acuerdo.

.-¿Qué acuerdo?

¡Joder, estás empanada o qué? – Se desesperó Sirius. La chica era un despiste absoluto, pero de eso tenía que acordarse. – Hoy hace un mes que decidimos que si tu no bebías alcohol, yo te contaba lo que me pasaba...

.-Ya no me apetece saberlo... – Wyn trato de levantarse.

.-Pero a mi me apetece contártelo. – Pero Sirius la obligó a sentarse. Wyn, suspiro y mostró una expresión de "si no hay más remedio, pero hazlo rapidito." – Primero de todo, siento lo del otro día. Cuando James me dijo que no estaba enamorado de ti, como ya sabes, entre la ilusión de saber que no había ya nada que se interpusiera entre nosotros y el coágulo de feromonas que se me había formado en el cerebro de tantos meses sin sexo me precipité. Quiero decir, que olvide el talento natural que tenéis las mujeres de tu familia para complicar las cosas...

.-¿Cómo que ya no hay obstáculos? Y Lily que se quiere casar contigo qué? – Rebatió Wyn. En fin, el niño mucho pensar en los sentimientos de su amigo James y a los de ella y su prima que les zurcieran. – Además, la besaste.

.-Una prueba más de que las mujeres de tu familia tienen un talento natural para complicar las cosas... El caso es que Lily me besó a mi, yo en cuanto pude la rechacé, pero desde luego no me quiero casar con ella. – Sirius se puso en cuclillas para que sus ojos quedaran a igual altura que los de Wyn, y tomándola de la barbilla la aseguró. – Te quiero a ti. Solo a ti.

.-¿Y tu fulanita de Hupplepuff que opina de eso? – Wyn echó la cabeza hacia atrás para liberar su barbilla de las manos del moreno.

.-No, tengo ningún rollo en Hupplepuff. – Sirius hizo acopio de toda su paciencia. Pero era para ponerse a gritar. Llevaba meses sin salir con una chica, a excepción de su no cita con Wyn, y ella atribuyéndole mil amantes y media.

.-No es eso lo que dicen los rumores. – Wyn se levantó y se cruzó de brazos.

.-Los rumores no son una ciencia exacta. Por ejemplo, los rumores dicen que tú tenías un piercing en el pezón izquierdo. – Sirius se incorporó con premeditada calma, antes de anunciar en la oreja de la chica, sin poder reprimir la sonrisa maliciosa. – Y sé de propia mano que ese rumor es totalmente falso.

.-¿Y de dónde has sacado esa... mentira? – Wyn casi temblaba de furia. Ella no se metía en la vida de nadie. ¿Por qué se metían ellos en la suya? Si todavía fuera cierto, pero no sólo no lo era, sino que además era una mentira horrible.

.-Yo difundí el rumor. – La pareja miro hacia el otro lado del pasillo donde Rosier había hecho aparición.

.-¡Serás cabrón! – Wyn ya se estaba abalanzando sobre Rosier para arrancarle los ojos con las uñas, a falta de arma mejor, pero Sirius la contuvo.

.-¿Qué quieres Rosier? – Pregunto Sirius de forma poco amable. La amenaza que llevaba días percibiendo en el Slytherin, empezaba a tomar una forma más concreta.

.-Los mismo que tú Black. – El Sly hizo un grosero gesto con la boca en dirección a Wyn.

.-Evan, deja de fastidiar y buscáte una vida. A ser posible lejos de aquí. – Le aconsejo Wyn con desprecio, impaciente por continuar la conversación con Sirius.

Sin embargo, se dio cuenta que los dos chicos no la hacían ni caso: estaba tan ocupados lanzándose miradas que bien podrían haber sido puñales que habían olvidado la presencia de la chica. Al menos, la habían olvidado como parte de la conversación.

.-Te aconsejo que no pienses en tocarle un pelo. – Dijo al fin Sirius, con la voz cargada de amenaza, a la vez, que con delicadeza, hacía que Wyn se situara tras él.

.-Ya le toqué más que eso. – Le recordó Rosier, antes de sonreír con maldad. - Y volveré a hacerlo... - Sirius le miró deseando asesinarle.

.-Vete de aquí. – Le susurró Sirius a Wyn sin mirarla. No podía correr el riesgo de darle la espalda a Rosier, seguro que aprovechaba para atacar.

Wyn iba a protestar, pero algo que captó en los ojos de su ex, algo malvado y retorcido que sólo había visto antes en los ojos de Malfoy, hizo que se diera cuenta que lo mejor que podía hacer era irse a buscar a Remus y/o James. El cabezota de Sirius se cabrearía por la intromisión, pero mejor eso que verle en cachitos...

.-Esta bien. – Wyn suspiro y se giro para irse dando la espalda a Rosier. Pero no había dado ni tres pasos, cuando chocó con una especie de muro de humo. Del muro salieron unas manos que la apresaron y la colocaron de vuelta al pasillo. – Rosier¿qué coño has hecho?

.-Ah, es un conjuro que me ha enseñado Malfoy. Es que quería que estuvieras presente en la histórica derrota de Black. – explico el Sly rebosante de orgullo. Llevaba varias semanas practicando para controlar el hechizo. Y eso que el muro de humo aún tenía otra sorpresita.

.-En ese caso, en cuanto gane el duelo, la liberará. – Sirius volvió su atención de nuevo hacia Rosier, tras haber girado la cabeza para ver que le pasaba a Wyn.

.-Si ganas el duelo. – Matizó Rosier con una sonrisa de "guardo una bajara entera de ases en la manga".

Ninguno hizo al saludo tradicional de antes de empezar el duelo, por no perder el tiempo, Sirius esquivo sin problema la maldición de Rosier, pero el Slytherin no pudo esquivar la de su rival, ambas fueron maldiciones cortantes dirigidas, con verdadera mala leche, a la entrepierna del contrario.

.-¡Joder, Sirius! – Se quejó Wyn, no porque la preocupara el estado de la virilidad de su ex, es que cuando la maldición toco el cuerpo de Rosier, Wyn había sentido un corte en su bajo abdomen. Sirius se giro y vio la mancha de sangre que había aparecido en la clara túnica de Wyn, antes de volver sus ojos grises cargados de furia hacia Rosier.

.-¿Algo más que debamos saber sobre tu muro de humo?

.-Si cualquier daño que trates de hacerme a mi, ella lo sufrirá. – Rosier sonrió ante la cara de desconcierto de su rival. Los dos sabían que Sirius iba a contenerse sólo por no hacer daño a Wyn. – Ante todo Wyn quiero que sepas que yo esto no lo planeé así. Yo quería que pasáramos una tarde entera juntos en la cama, como las que solíamos pasar antes, y que este nos pillara y luego ya iba lo de usarte como escudo... Por desgracia, hemos tenido que saltarnos esa parte.

.-Como que me iba a volver a liar contigo. – Wyn le lanzó una mirada de irónico asco.

.-Sí lo ibas a hacer porque Malfoy me dio la poción afrodisíaca que puso en tu copa la noche que nos enrollamos por primera vez. – Rosier les mostró un frasco rosa fucsia brillante con forma de corazón.

.-¿Qué? – Dijeron Sirius y Wyn.

.-¿Ese cabrón me puso algo en la copa para que me liara contigo? – Repitió Wyn entre incrédula y rabiosa.

.-No, no. Se lo puso a Lily. – Aclaro Rosier. – Pensaba que haríamos buena pareja la pelirroja y yo, aunque la verdad es que no me quejo del error. – Rosier la lanzó una mirada libidinosa que hizo que Wyn se estremeciera de asco y que Sirius aferrara la varita con furia.

.El Gryffindor había aprovechado ese tiempo para tratar de recordar un hechizo con el que atacar a Rosier sin afectar a Wyn. Sabía que había uno pero no lograba recordarlo... En tanto que le venía la idea feliz, tendría que defenderse como buenamente pudiera de los ataques de Rosier.

.-Bien, comencemos el duelo en serio. ¡Stuffy! – Ataco Rosier sin más cortesías.

.-¡Protego! – Sirius logró alzar a tiempo un escudo protector con el que rechazo esa maldición y las cuatro siguientes. Pero sabía que así no iba a ninguna parte. Que Wyn le animara a hacer algo más que lanzar escuditos tampoco ayudaba mucho. - ¿Quieres dejarme pensar?

.-¿Quieres atacarle de una vez? – replico la joven a la espalda del chico.

.-¡Picassus Abstractum! – Rosier aprovechó esa brevísima distracción de Sirius para lanzar una esa extraña maldición que acertó de lleno.

.-¡Sirius! – Grito la Gryffindor preocupada al ver a su compañero doblarse y llevarse una mano a la cara.

.-Je, je. Lo siento por tu cara bonita Black. – Se burlo Rosier, mientras su contrario se levantaba. - ¿Y ahora como vas a luchar?

.-¡Telepatium! – Respondió Sirius. Pero claro, el hechizo no fue hacia Rosier, sino que rebotó y termino en Wyn. Justo como Sirius quería. – "Wyn, no te asustes he usado el..."

"Hechizo para leer el pensamiento. ¡A veces atiendo en encantamientos. ¿Sabes?" Le replico la mente de Wyn con una chispa de irritación que de pronto se volvió preocupación. "¿Estás bien?"

"Sí, más o menos. Pero necesito tu ayuda. ¿Recuerdas como se llamaba ese encantamiento que dejaba fuera de combate a los hombres pero que no afectaba a las mujeres? O ese fue uno de esos días que no atendías en encantamientos?" Era curioso, pero ni siquiera en el apuro que Sirius se encontraba era capaz de dejar de picar a la joven.

"¡Buena idea! Cuando lo lances rebotará hacia mi, pero como no me afectara le volverá a él... Creo que era..."

"¿Crees o sabes?"

"Era el Bendis Incantantem." Replico la joven malhumorada.

"Bien."

"Se dice gracias." Pero Sirius había vuelto a concentrarse en la batalla e ignoró este último comentario de la joven.

Entre tanto, Rosier ya se preparaba para rematar el duelo, pero Sirius fue más rápido.

.-¡Bendis Incantantem! – Fue tal y como Wyn había predicho: al no poder afectar a la Gryffindor, la maldición le fue devuelta a Rosier, que cayó inconsciente.

En el mismo momento que Rosier caía desmayado, el muro de humo cayó, liberando a Wyn, que corrió hacia Sirius... Lo sobrepasó, alcanzó a su ex, le quitó la varita y la poción afrodisíaca y le sacudió una buena patada, antes de volver junto a Sirius, que aún se tapaba la cara con las manos.

.-Sirius, aún a riesgo de ser repetitiva. ¿Estás bien? – Wyn se arrodilló en el suelo junto al joven.

.-Sí, pero no me mires... – Le advirtió el chico con tono de niño pequeño que se ha manchado la camiseta de barro.

.-No, pasa nada. Seguro que lo puedo arreglar... – Tras unos segundos de forcejeo Wyn logró quitar las manos de la cara de Sirius para ver el estropicio... La verdad es que en otras circunstancias la joven se hubiera reído.

Rosier le había lanzado a Sirius un encantamiento que hacía que tu cara se volviera un cuadro de Picasso, de su etapa más cubista, así que los ojos de Sirius estaban en donde debía de estar su boca, su boca en la mejilla izquierda, su nariz en la frente...

.-Tranquilo, recuerdo el contrahechizo de esto. Y yo era de lo mejorcito jugando con los Mr. Potatos. – Afirmó Wyn con orgullo.

.-Vale, pero vamos a mi cuarto, y por caminos poco transitados... No quiero que nadie me vea así. – Sirius hizo un gesto de tragedia griega.

.-Vale. – Wyn ocultó a tiempo su sonrisa divertida.

El caso es que lograron llegar a la habitación de Sirius sin que nadie les viera. En cuanto llegaron, Sirius se sentó en la cama, y enterró la cara en la almohada. Por su parte, Wyn se acercó a él y trató de que levantara la cara, pero no hubo manera...

.-¡Sirius, deja de comportarte como un niño! Quiero ayudarte... – Refunfuñó la joven de rodillas en la cama del merodeador.

.-No, que tu eres un desastre en... Todo y seguro que lo estropeas más. – Gimoteó el chico sin alzar la cara.

"Y dice que me quiere... Pues si es así, debería confiar un poco más en mi." Pensó Wyn molesta. "La primera vez que estoy en su cama y él ni me mira. Esto es muy triste."

.-Wyn, puedo leerte el pensamiento. – Dejo caer Sirius, mientras Wyn se ponía rojo cereza. Pero al fin Sirius se irguió y se deslizo hasta el borde de la cama. – Esta bien... Confío en ti. – El moreno hizo un gesto de invitación para que la chica se sentara sobre sus rodillas. Tras exhalar un suspiro de paciencia, Wyn se sentó sobre el regazo del joven, con sus rodillas rodeando sus muslos...

"En otras circunstancias esto sería de lo más erótico." Pensó el joven.

.-Sirius, lo de oír los pensamientos es mutuo. – Hizo constar Wyn. Como respuesta el joven sonrió con picardía y le envío mentalmente varias imágenes de película X con ellos dos de protagonistas. - Esta bien, relaja la cara que allá vamos...

.-Espera, antes de ir... ¿No deberías de tomar una foto o algo así para comparar? No quiero que me dejes la cara descolocada. – Sirius se apartó de la varita.

.-No necesito fotos... Me sé tu cara de memoria. – Confesó la joven con un hilillo de voz. – Vamos allá. - Wyn no espero a que el chico la diera el visto bueno, para salir lanzar el contrahechizo. - ¡Sforum!

Este conjuro también podía usarse como maldición, consistía en un fogonazo que va alterando el orden de los rasgo faciales, sólo es cuestión de realizar el hechizo varias veces, fijando con otro hechizo las cosas que van quedando en su sitio. En pocos minutos Wyn logró que todo volviera a su lugar...

.-¡Ya esta! – Wyn observó satisfecha su obra, antes de pasarle el espejo a Sirius para que juzgara por si mismo.

.-No esta mal... – Sirius se miró de forma crítica. Wyn se había situado detrás de él, con su cara apoyada en el hombro del chico, observando el reflejo de ambos en el espejo. – Aunque me has dejado una ceja, un poco más alta que la otra...

.-Siempre la has tenido así. – Se defendió Wyn.

.-¿Pero que dices?

.-Trae acá una foto y te lo demuestro. – Vista la incredulidad del chico, Wyn no tuvo más remedio que desafiarlo.

.-Esta bien... – Sirius trajo un álbum de fotos para comparar con su imagen en el espejo... – Tenías razón. ¡Siempre he tenido una ceja más alta que la otra! Cómo no me di cuenta antes?

Más adelante Wyn tendría que admitir que lo que pasó en los segundos siguientes fue culpa suya. Pero es que era tan guapo y le vio tan desconsolado... Sus labios se posaron con suavidad en el cuello del chico y empezaron un delicioso ascenso hacia su boca pasando por su oreja... Mientras lo hacía la mente del chico empezó a mandarle las sugerentes imágenes que le mando un rato antes. Finalmente, Wyn llego a los labios...

Pareció en principio que el chico iba a limitarse a dejarse hacer, pero esa impresión duro pocos segundos, enseguida Sirius se dio media vuelta para abrazarla y seguir besándola.

.-¡Ay! – Se quejo Wyn cuando Sirius paso su mano por el corte sangrante en el bajo abdomen.

.-¡Lo siento! Joder, se me había olvidado el corte! – Sirius observó la mancha de sangre en la clara túnica de la chica. Hizo un ademán de ir a su baúl a buscar jugo de murtlap para curar el corte.

.-Da igual. – Wyn le detuvo volviendo a besarle y atrayéndole hacia la cama. Cuando ya estaba tumbada y Sirius estaba tendido de costado junto a ella besándola como si fuera la última vez, ella hizo una breve pausa. – Aunque un poco más y me extraes todos mis óvulos...

.-Te aseguro que se me ocurren mejores formas de disponer de tus óvulos. – Sirius volvió a besarla, mientras con la varita atraía la poción curativa. – Vamos a cerrarte esa herida, antes de que te desangres...

.-No hace falta, no es nada... – Wyn esbozó una sonrisa forzada. – Además esa cosa escuece mucho...

.-Confía en mi... – Sirius volvió a besarla disipando sus dudas. La joven suspiro y se quito la túnica mientras él se inclino sobre el corte situado a pocos centímetros de la zona cubierta con unas sugerentes bragas de encaje. El sujetador también era de encaje.

Los dos jóvenes se esforzaron por serenarse. Wyn se imagino que estaba en el ginecólogo, y que el interés por sus partes íntimas era puramente profesional, aunque nada más lejos de la realidad y Sirius se imaginaba cosas poco excitantes, después de muchos intentos se quedó con Hagrid con la ropa interior de Wyn...

.-Ay. – Exclamo Wyn de pronto. - ¡Escuece!

.-Pero si aún no te he tocado.

.-Ya, pero escuece. – Insistió Wyn con tono infantil.

.-Venga, si eres buena y no te quejas cuando termine te daré un dulce. – Bromeó Sirius, inclinándose para frotarse la nariz con la de la chica. El gesto divirtió a la joven y logró que se relajara.

En pocos segundos, la herida de Wyn estaba cerrada, y Sirius se deslizó de nuevo hacia la cabecera de la cama. Como se sentía demasiado vestido mientras la chica estaba solo en ropa interior, no tardó en ponerse a su altura, quitándose la camiseta y los pantalones.

.-Ahora vamos empatados. – El merodeador sonrió antes de volver a besarla, pero ella se apartó y el pobre chico terminó besando la almohada. - ¿Qué pasa?

La respuesta la obtuvo de la mente de Wyn, estaba asustada por algo que había visto en la puerta... cuando Sirius se giró se encontró con Lily, pálida como una aparecida.

.-Bien. ¿Qué esta pasando aquí? – La pelirroja se cruzó de brazos y observó a su prima y sus futuro marido esperando sus explicaciones.


Y hasta aquí este capítulo. Por favor, no iba a perder mi estupenda costumbre, casi mi sello de identidad, de dejarlo en lo más interesante, y luego privaros del placer de amenazarme de muerte.

Hasta dentro de dos semanas, niñas y niños míos. Un besote.

Carla Gray.

Orgullosa Lupina. MOS. Hermana de Mya y Maru Malfoy. Tía de Azi Black. Hija política de Veronika. Paciente de Serenity. Emperatriz consorte de Alon. Ahijada del hada madrina Noriko. Casi pariente de Miss Molko. Miembro de las 11 de Mey.