Hola, hola. Uf, que poco me gusta actualizar fuera del fin de semana, pero esta vez entre unas cosas y otras (una de ellas decidir si esperaba los 4RR que me faltaban para llegar a 200 o no, la otra decidir un título para el capi, de verdad que es lo que más me cuesta), he tenido que dejarlo para ahora... Bueno, espero que os vaya bien y que no se os hiciera muy larga la espera. Entre tanto, vamos a responder a los RR, que me habéis dejado:

Xtinamc: Me encanta que te encantara el 11. Conociendo a Lily, la liara fijo, pero enterarte de esa forma... No es para menos. Lesa y sus planes de boda hacen acto de presencia, para desesperación de Remus. Muchos besos.

Silmarwen754: Me alegra que no veas lo de dejaros con la intriga como una manía mía sino como una de mis señas de identidad. También quiero un guardaespaldas como Remus, de todas formas, esa película me marco. Sirius es único, lo tenía hecho y un ataque hormonal le hace volver casi a la casilla de salida. Es que si emparejo a Lily y a James me quedo sin nada que hacer. Lo de Lesa... Estoy en ello. Chao.

Nariko: Vaya, otra lectora homicida, pos que bien. Más que terapia de choque, lo de Lily es como un choque frontal con la realidad. Espero que la haya saltado el airbag. No creo que sea algo hormonal – primaveral que envidies a Wyn, más bien es algo... Normal. Que tus cosas menos entretenidas te sean leves. Chao.

Rocio: Perversa, esa es nueva. Leo más a menudo la palabra cruel. Creo que Lily acaba de caerse de culo de la parra, lo de que se líe con James es más complejo.

Minea: Hola, me alegra haberte enganchado nada más llegar. Je, je. Ya no tienes escape. Sí, Lily es un poco pesada, pero forma parte de su encanto. O mejor dicho, es la parte de ella que no forma parte de su encanto. Bueno, eso de que Wyn aguantó mucho sin abalanzarse sobre Sirius... Te recuerdo la escena del sofá en la no cita, ahí casi lo muerde. No te voy a decir lo que va a pasar ahora, pero no vas nada desencaminada. 1 beso.

Trixi Black. Siempre quejándote. ¿No te cansas? Por cierto, si no tengo RR me deprimo no actualizo. Mira que en HA este mismo fict lo he tenido un mes entero sin escribir. Cielo, Sirius ni en abstracto esta feo. Si lo estuviera, Wyn no se lo hubiera tomado con tanto humor. ¿No crees? Muakis.

Ginny84: ¿Yo mala leche? Un poco sí, para que negarlo. Tranquila, tu espera terminó. Kisses.

Zelinair: Me alegra que se te solucionara lo del 10. No seas cruel, no la digas a Lily que estorba. Que un poco es cierto, pero dilo con más delicadeza. No sé si el fict será muy largo. Yo le hecho 20 capis, 25 como mucho. Muakisines.

Kurumi-desu: Tranquila, cielo. Yo no voy a matar a nadie. Por Lily no puedo hablar. No es cierto, que solo me quedan James y Lily, también me falta Marlene, que no sé muy bien que hacer con ella, la verdad. Pronto iremos a por Malfoy. Besines.

Ivy potter black: Tienes razón. Son una panda de locos. Lily nacida con el don de la oportunidad, Wyn cambiando de ginecólogo, Sirius obsesionado con su carita guapa, James a su bola y Nyssa... Bueno, ella al menos tiene excusa. Yo espero que supere pronto sus traumas. Maldito Malfoy. Muchos besos.

Lara: Tranquila, cielo, no te obligo a dejar RR por capi, si lo puedes dejar bien, si no... Mala suerte. Dicen que es mejor dar porque se quiere que porque estés obligada a ello. Todo ese rollo es para que se te quite de la cabeza lo de matarme a mi. A mi también me gusta mucho Tom C. Pero prefiero la primera de Misión Imposible a la segunda. Es que en la segunda, me mezclan las fallas de Valencia con las Semana Santa Sevillana y eso me pone histérica. Besitos.

Lizzie Black 86: No me parece un buen plan. Cuando termines los 3 capis te quedarás con la intriga igual. ¿Extrañaste a Malfoy¿A Lesa o a Lucius? En cualquier caso me preocupas. Me alegra que te gustara el duelo, porque me costó un montón escribirlo. Ya veremos si me dejas RR o no. Yo creo que no aguantarás. Besotes.

Yalimie: Yo no encontré tu RR por el capi anterior, pero puede ser que se borrara. A una amiga mía le ha pasado. Bueno, va, sube de la silla, que tenemos que hablar. Nada de morirte, que te quedas sin saber el final, y yo pierdo una lectora, y eso no puede ser. Me gusta que te guste, sobre todo porque te gusta demasiado. Besines.

Noriko (9)¡Mi hada madrina volvió! No sabes lo que te he silbado. Ya pensaba que alguien había dicho lo de... Ya sabes... "no creo en las h..." y que habías caído fulminada. Me alegro que estés bien. Me gustaría otorgarme el mérito de la frase de James que te gusto tanto, la de "Para ser virgen, tocas los huevos como una profesional." No es mía. Es del Frutero, el personaje de 7 vidas. Pero me pareció buenísima para que se la dijera James a Lily. Ya haremos algo para no quedarnos sin Draco, pero librarnos de su papaíto. Besazos y abrazos.

Rodew: Amen, hija, amen. Mira el lado bueno: igual tanto preparar Lily su boda con Sirius, se casa con James para aprovechar el pastel de boda. Este fict no sé de que pareja es. Aún no sé si es L/J o que... ¿Por qué lo preguntas? Tranquila, yo hablo peor que tu, así que no te critico. Besos. PDTA¿Eres de Murcia?

Dimebonitareina: Como a Remus le dé por poner una agencia de guardaespaldas nos matamos para que nos proteja. Yo voy a buscar refugio para lo que viene, que a mi las Evans me dan mucho miedo. Sí, Rosier aquí es un malo de verdad, a mi el de EADV le tengo cariño. Sí, si, pero no se lo digas a nadie. Pero a este le odio de verdad. Creo que el frasco de afrodisíaco lo venden así de serie. Será para que no haya misterios sobre su utilidad. Claro que habrá venganza. Besos.

BlAcK soPHIa: Hola, me alegra que te guste el fict y los capis largos. Es que me enrollo como las alfombras, por eso me salen enormes. No sé como tomarme que eso que me dices de que dejaste de leer EADV y casi te caes para atrás cuando viste que también era yo la autora de este... Bueno, me lo tomaré bien, y digamos que este estilo te resulta más entretenido. Chao.

Aloromora¿Qué no te caiga bien Rosier es algo malo? Yo lo veo más bien positivo. No creo que Malfoy deba esconderse, que se ponga bien visible, para que puedan atraparle mejor. Del futuro no hablo, porque lo vas a leer ya mismo. Disfruta. Besazos.

Henar: Hola, coleguita. Me parece que voy a empezar a reservar nuestros mensajes para cuando te deje RR o para mails, para ganar espacio. Andam guapa, que tu no te quejes de mis finales, que los tuyos son similares. Sirius es un chico de recursos, seguro que sale de esta entero. Se me acaba de ocurrir una campaña de publicidad buenísima: ponga un Remus en su vida. Creo que vendería. De lo demás no hablo, ya lo leerás por ti misma. Un millón de besos y abrazos. PDTA: de nada por lo de los puntos. Encantada de que los plagiaras.

Miss Molko84: Hola, me alegra de saber de ti, ya estaba a punto de catalogarte como pariente perdida. Cuantas instrucciones... Intentaré cumplirlas todas, pero lo de Lily lo veo chungo, es muy cabezota. Te aseguro que no me aburres. Pronto me paso por tu historia. Besos.

Libertad: que tal va la enfermedad, ahora te mando una dosis de medicina para que la superes. ¿Cómo quieres que me de una vuelta por tu fict sino me dices cual es tu nick o donde los escribes? A mi me lo tienes que dar todo medio hecho, cielo, que sino no arranco. Besotes.

Marie Ann (1): Me alegra que te este gustando la historia. Saludos.

sOfIa: Tampoco a mi me gusto comparar a Lily con Lesa, pero es que la pelirroja se esta portando como ella... No sé, a veces puedes ser muy inteligente, y aún así no ver lo que tienes enfrente. Besos.

MoonyGabriela: Tranquila, cielo, tranquila. Tampoco tarde tanto en actualizar. Bueno, un poco sí. Nos vemos.

Jane Hallyweel: Más que pobre Lily, pobres los dos tortolitos. La pelirroja los mata. Hay algo que me tiene muy preocupada, y es que no me resulta nada difícil escribir a Malfoy. En serio, me sale natural. Estoy preocupadísima. La cabecita de James currando, que miedito.

PadmaPatilNaberrie: me alegra que te relajaras un poco. No te preocupes por el tiempo que tardaste, los RR siempre son bienvenidos. Muak.

Andita: Hola me gusta que te guste. Ya habrá más L/J, te lo prometo. Besotes.

Terminados los RR os dejo con el capi. Disfrutadlo.

La profecía 12.

En busca de consuelo.

La respuesta la obtuvo de la mente de Wyn, estaba asustada por algo que había visto en la puerta... cuando Sirius se giró se encontró con Lily, pálida como una aparecida.

.- Bien. ¿Qué esta pasando aquí? – La pelirroja se cruzó de brazos y observó a su prima y sus futuro marido esperando sus explicaciones.

.- ¡Lily! Pues... – Wyn se levantó de la cama de un salto tapando su escasez de ropa con la túnica que recuperó del suelo. – Estábamos... – Obviamente no se la ocurría ninguna excusa para estar con Sirius en la cama y en ropa interior. Bueno, sí, una. Pero a Lily no le gustaría demasiado. - ¿Y que haces tu aquí? – Pregunto al final.

.- No. ¿Qué haces tú aquí? Y por qué tienes sangre en la túnica? – Tres segundos después Lily había sacado sus propias conclusiones y se abalanzaba sobre Sirius para golpearle sin piedad. - ¿Pero que le has hecho degenerado? La drogaste para llevarla a la cama? Pervertido! Para que lo sepas ya no me quiero casar contigo... ¡Cacho bestia!

.- ¿Pero qué haces? Que sangrara no fue culpa mía. – Sirius se defendió como buenamente pudo esquivando los golpes.

.- Bueno, un poco sí. – La matización de Wyn hizo que Lily aumentara la fuerza de sus puñetazos.

.- Gracias por tu ayuda, cariño. – Replico Sirius sarcástico.

.- ¿Cariño? – Lily se extrañó tanto que paró de dar puñetazos.

.- Sí. – Wyn aprovechó la pausa para deslizarse entre su prima y Sirius, evitando que la pelirroja pudiera volver a atacarle. – Sirius no hizo nada... Todo fue culpa de Rosier.

.- ¿Rosier? – Repitió Lily.

.- Sí, el bueno, digamos que me rescató y luego me curó un corte que tenía por aquí. – Wyn se señaló el punto que sangraba hasta hacia pocos segundos. – Casi me sacan óvulos.

.- ¿Entonces no es un degenerado? – Se aseguró Lily.

.- No. – "Aunque con las cosas que has pensado antes no lo tengo tan claro" Añadió mentalmente para el chico.

.- Bien. Lo siento, Sirius. – Lily se levantó y le tendió la mano solemne como para estrecharla en son de paz. Pero en cuanto Sirius se acercó la pelirroja le cruzó la cara de una bofetada. Repitió la operación con su prima antes de que pudiera reaccionar.

.- ¿Y ahora a que viene esto? – Sirius se frotó la mejilla donde empezaba a marcarse la mano de la chica.

.- ¡Por qué sois idiotas! Debiste decirme que la chica que te gustaba era Wyn y no darme a entender que era esa Hupplepuff. – "Pero si yo nunca dije nada de eso". – Y tú, Wyn. ¿Por qué no me dijiste que te gustaba Sirius? Qué par de dos! – Lily meneó la cabeza. – Mejor os dejo. Que me ponéis de mala leche.

.- Lily. – La pelirroja se paró en la puerta sin volverse. - ¿Estás bien? – Pregunto Wyn.

.- Sí. – Lily se giró y sonrió. La verdad es que no se sentía como si se fuera a terminar el mundo. Lo cual era buena señal. Sólo se sentía increíblemente idiota. – Bueno, no estoy feliz. He perdido a mi futuro esposo. Pero tampoco se acaba el mundo. Y la profecía dijo que me iba a casar y eso... ¿Entonces con quién me voy a casar? Será mejor que me vaya por ahí a buscar a mi futuro marido. Chao.

.- ¿Crees que esta bien? – Obviamente Sirius pensaba que no.

.- Pues va a ser que no... Esta hablando de casarse. – Cada palabra de Wyn sonaba como si no pudiera creer que las estuviese pronunciando. – Espera, te refieres a lo tuyo... No es por decepcionarte, amor mío, pero creo que sólo has sido un capricho pasajero.

.- ¿Qué has dicho?

.- Que solo has sido un capricho pasajero... – Repitió Wyn.

.-No, lo de amor mío. ¿Puedes decirlo de nuevo? Haces que suene muy bien. – Los labios de Sirius empezaron a besar la oreja de la joven, a la vez que las manos acariciaban el pelo y descendían por la espalda.

.- Pues... Amor mío... ¿Podrías explicarme... de que forma dispondrías de mis óvulos? –Logró decir Wyn entre jadeos y escalofríos de placer.

.- Difícil de explicar con palabras... Mejor te lo demuestro. – Y sin más los labios de ambos se juntaron, mientras Sirius la soltaba el cierre del sujetador.

&·&·&

Lily se encontró en el campo de Quidicth sin entender muy bien que había guiado sus pasos hasta allí. Se sentía un poco aturdida por todo lo que había pasado. En fin. ¿Sirius y Wyn? Lo más raro de todo era que en el fondo no la parecía raro. Su primo Doc, el hermano de Wyn, siempre insistió en emparejarlos y la propia Lily en más de una ocasión se planteó que hacían una muy buena pareja.

¿Pero porque coño tenían que darse cuenta de eso el día siguiente a que Lily reservara iglesia? Tenía que admitir que lo de casarse con Sirius fue mala idea desde el principio.

.- ¿Lily, te pasa algo? Tienes muy mala cara. – Marlene se acercó a ella. Desde que Lesa las atacó en Hogsmead, la relación entre ambas chicas había experimentado una mejoría. Claro, que la relación entre ambas hasta ese momento había sido tan mala, que sólo podía mejorar.

.- Es que... Por lo visto ya no me caso con Sirius. – Ay, que picor de ojos más incomodo. Lily se sentía como una tonta, estar a punto de llorar por eso.

.- Ah, ya entiendo. Te has enterado de que le gusta Wyn.

.- ¿Y tú como lo sabías? – Pregunto Lily. Vamos, como era posible que Marlene lo supiera y ella no.

.- Era obvio. La única cita que ha tenido Sirius este año ha sido con ella. ¿De verdad ibas a casarte con él?

.- Eso creía yo... Me siento tan idiota. – Lily notó que Marlene la pasaba el brazo por el hombro.

.- No tienes porque. Te recuerdo que la reina de las estupideces soy yo. Iba a casarme con James. ¿Recuerdas? Mientras no hayas elegido el vestido y a la dama de honor todo va bien. ¿No lo has hecho, verdad?

.- No. – Rió Lily con visible alivio entre lágrimas.

.- Entonces no hay problema. – Marlene sonrió como si todo estuviera solucionado así. Pero Lily no parecía mucho más animada. – Te recomendaré algo que te hará sentir mejor. ¿Conoces a Eudoxia? – Lily negó con la cabeza. – Es una semigigante que trabaja como masajista. Es algo bestia, pero tras una sesión con ella te deja tal dolor de espalda que el resto de tus problemas parece insignificante. Tengo cita con ella ahora mismo, pero te la cedo que tú la necesitas más.

.- ¿De verdad? – Cuando la Raven accedió Lily la abrazó impulsivamente y la beso en la mejilla. – Gracias.

.- De nada. – Atinó a decir Marlene, sorprendida por el arrebato de la Gryffindor. – Es en el baño de los prefectos, la contraseña es...

.- Me la sé. – Marlene vio como la pelirroja salía corriendo. ¡Qué energía!

Media hora más tarde, James daba por terminado el entrenamiento y aterrizaba junto a Marlene derrengado.

.- ¡Qué cara de cansancio! Deberías darte un masaje con Eudoxia. Te cedo mi cita con ella. – Decidió Marlene según le vio la cara.

.- No puedo acceder a eso. Me vendría bien, pero sé que te encanta. – Rechazó James.

.- James, si no aceptas no te lo perdonaré en la vida. – Le amenazó Marlene.

.- Vaaale. Voy al vestuario a coger mis cosas y luego iré al baño de prefectos. Tienes hasta entonces para arrepentirte. – La avisó James antes de ir a buscar sus cosas.

.- ¿No crees que es muy probable que James se encuentre allí con Lily? Y que ella esté desnuda, además. – Lucas, que había estado todo el rato lo bastante cerca como para oír las 2 conversaciones se acercó a la rubia.

.- Puede... Eso le enseñará a James que una servidora es una gran casamentera. Mejor que él. – La rubia sonrió con malicia.

.- Vaya, veo que ya lo tienes superado. – Lucas aprobó con admiración el progreso de la joven.

.- Y quien sabe. Igual si se tira a Evans se le pasa el capricho y vuelve conmigo. – Marlene sonrió esperanzada. Aunque sabía que era en vano: James se había enamorado de Lily y no tenía nada que hacer. Además, ella ya se había fijado en otro chico: en Lucas Lansbury.

.- Casi me engañas. – El Raven la pellizco en la nariz con un gesto cariñoso. – Voy a cambiarme.

.- Yo iré a la biblioteca a recoger mis cosas. ¿Te veo en el comedor? – últimamente habían tomado la costumbre de cenar juntos. Lucas confirmo la cita y Marlene se encaminó a la biblioteca.

Según iba para allá, vio a Snape entrando en una sala secreta. Aquello no tendría importancia, de no ser porque Narcisa Black, la amante de Malfoy, entró tres segundos después allí también. Como Marlene era de natural curioso, que no cotilla, se acercó a investigar...

.- ¿Pero tú sabes lo que dices? – Pregunto Snape.

.- Sí, estoy embarazada. – Narcisa se acarició con ternura el vientre aún liso. Marlene sonrió: un embarazo. Iba a ser la reina de Ravenclaw con ese rumor.

.- Eso lo sé. Quiero decir que como estas tan segura de quien es el padre. Podríamos serlo tanto Malfoy como yo. – Vaya, vaya. Este rumor mejoraba por segundos.

.- Las mujeres sabemos estas cosas. – Aseguró Narcisa tan convencida que Marlene empezó a plantearse el reclamar su realizador de pruebas de paternidad, que al parecer todas las mujeres tenemos de serie, y a ella no se lo dieron.

.- Pero piensa lo que dices... Malfoy se casara con Sullivan.

.- Eso esta por ver. – Cortó Narcisa agresiva. – Lucius es mío. Severus, lo nuestro fue muy bonito mientras duro, pero debe acabar. – Viendo que la conversación iba a terminar, Marlene se hizo a un lado. – Adiós, Severus. – Dijo dramáticamente la rubia antes de salir corriendo con la mano en la boca y lágrimas en los ojos.

Snape no tardó en salir, sólo que esta vez con una botella de aguardiente de fuego en la mano. Marlene salió de su escondite con una sonrisa satisfecha: aquella información le iba a venir muy bien a Nyssa.

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.- Deja de mirarme, Nyssa. – Sentados en un claro, a la sombra de los árboles, cerca del lago, la pareja repasaba un poco.

.- No te miraba, estoy estudiando. – La morena le mostró el libro que estaba estudiando.

.- Hace media hora que me observas babeando y no miras el libros. – rebatió Remus sin alzar los ojos de sus apuntes.

.- Estás bueno. Pero no tanto.

.- Por lo visto para ti, sí. – Viendo que al final la enfadaba de verdad, Remus se acercó y la hizo una carantoña. Se moría de ganas de besarla, pero no tenía ni idea de hasta donde podía llegar sin que ella se bloqueara. Aunque la forma en que ella le miraba... Decidió probar suerte y se inclino para besarla. Pero ella se apartó.

.- ¿No decías que Lesa no nos encontraría aquí? – Los ojos oscuros estaban fijos en un punto tras Remus.

.- Sí. ¿Por qué? NO! – Exclamo el licántropo al entender que sólo había un motivo para esa pregunta. Miro a su espalda y vio a Lesa corriendo hacia él. Sólo que no iba sola: una chica rubia con la misma pinta de cabeza hueca que ella, corría a su lado.

.- Remus, amor, al fin te encuentro. Deja que te presente a Sally, va a ser mi dama de honor. – Le gritó Lesa mil quilómetros antes de llegar hasta él.

.- Otro día. – Remus recogió sus cosas con un golpe de varita y se preparó para darse a la fuga.

.- ¿No iras a dejarme sola con la hermana del psicópata? Pues vaya guardaespaldas estás hecho! – Se burló Nyssa con una falso tono quejumbroso.

.- Corro yo más peligro que tú si me quedo. – Fue lo último que dijo Remus antes de salir corriendo como una bala hacia el refugio de su cuarto.

.- ¡Remus, amor, no corras, espérame! – Lesa paso corriendo a tal velocidad que despeino a Nyssa y arrancó parte de la corteza del árbol. Su aspirante a dama de honor corrió tras ella.

Bien pensado, ella no tenía nada que hacer ya allí y su pobre Remus estaba en inferioridad tanto numérica como sicopática... Recogió sus cosas con el mismo hechizo que uso el chico unos segundos antes y se fue tras ellos.

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Lily estaba relajadísima, mientras las expertas manos de Eudoxia amasaban su espalda eliminando la tensión de ella... Aunque Marlene tenía razón: al día siguiente tendría tal dolor de espalda que sus otros problemas serían una nadería.

.- Ahorra, irré a por aceite de masaje. No mueva ni media pestaña... – La advirtió Eudoxia en tal tono que de no ser porque Lily prometió no moverse, se habría puesto firme.

Oyó cerrarse la puerta dejando a la pelirroja sola con su música celta. Estaba desnuda salvo por la toalla que la cubría como una sábana y otra toalla más pequeña que la cubría el pelo. Escuchó el ruido de la puerta al volver a abrirse, y al principio pensó que era Eudoxia de vuelta con el aceite de masaje, pero cuando una voz masculina, la de James, para más señas, sonó cerca de su oreja se dio cuenta que se había equivocado.

.- ¿Así que al final no pudiste resistirte al masaje, eh, Marlene? - ¿La voz de James siempre había sido así con Marlene? Tan provocativa. Por alguna razón Lily se acordó de la época en que James sólo hablaba así para ella.

.- Aja. – Lily se concentró y logró imitar de forma pasable la voz de la Raven. Pura coña, eso de imitar no era lo de la pelirroja.

.- Yo puedo darte uno mejor. – Susurró siempre provocativa la voz de James. Luego el chico empezó a repartir besos de forma lenta y sensual a lo largo de la columna vertebral de la chica...

¿Pero a que jugaba Potter con Marlene? Era normal que el chico usara sus labios para masajear la espalda de la Raven? La verdad es que no. James sólo jugó a eso con su amiga una vez, la que se enrollaron. Pasa que hoy tenía un día tonto... Además, había olvidado lo perfecta que era la espalda de Marlene y cuanto le gustaba besar ese pequeño antojo que estaba a mitad de ella... ¡Un segundo! Marlene no tenía ningún antojo. ¿Y esa quién era? Siguiendo su instinto, arrancó la toalla que cubría el pelo de la joven.

.- ¡Ay! – Llevándose en el proceso varios pelos de Lily.

.- ¡Evans! – Exclamó James. ¡Que fuerte! Había estado besuqueando la espalda de su amor imposible ( y superado). - ¿Pero que haces aquí?

.- Darme un masaje. Un momento, yo no te debo explicación alguna. Eres tu el que ha entrado y se ha puesto a besarme sin más. – Acusó Lily. - ¡Pervertido!

.- Sí, pero yo lo he hecho porque pensaba que eres otra persona, pero tu sabías que era yo y... ¡Aún así no me has detenido! – James sonrió triunfal.

.- Es cierto. – Admitió Lily desconcertada. – A lo mejor... A lo mejor es porque me estaba gustando. – Los ojos verdes se alzaron con valentía hacia los castaños mientras en sus labios, una sonrisa invitó a James a acercarse.

James alzó las cejas sorprendido de que después de tanto tiempo, la chica se le ofreciera en bandeja de plata... El adolescente hormonal le gritó algo así como "¡Al galope vaquero!" Pero el estratega le sugirió calma, estaba claro que ella sólo quería consuelo por una noche. ¿Y no tenía para eso su agitador de pociones?

A esas edades, suele ganar la parte hormonal, así que James se abalanzó sobre la pelirroja que le recibió con los brazos (y piernas) abiertas. El punto fue que la camilla no estaba hecha para soportar el peso de dos personas, así que simplemente se fue abajo.

.- ¡Ostras! Nos hemos cargado la camilla... Eudoxia me mata. – Lily se levantó de un brincó y observo asustada el destrozo.

.- No pasa nada, somos magos, tiene arreglo. – Para demostrarlo, James sacó la varita y arregló la camilla. - ¿Ves? Ya esta. – James se sentó en la camilla probando su resistencia.

En cuanto que vio que no había peligro de desgraciarse, Lily se lanzó directa hacia los labios de James, que la recibieron gustosos. Luego James la quito la toalla e invirtió las posiciones de ambos, haciendo que la pelirroja quedara sentada en la camilla mientras le abrazaba. A ese ritmo, la virginidad de Lily hubiera sido cosa del pasado en breves segundos. Peeero, siempre tiene que pasar algo.

.- Perro que pasa aquí. – Y lo que paso esta vez, fue Eudoxia, que regreso con su aceite de masaje y a la que no gusto demasiado el uso que es estaba haciendo de su camilla. Y para colmo su víctima, vamos, clienta, no había obedecido su orden de no mover ni media pestaña.

Lily apartó a James de su lado como si acabara de despertarse de un sueño y se sorprendiera de ver al chico allí. James parpadeó también confuso unos segundos, pero luego sonrió con malicia al disfrutar del espectáculo de Lily desnuda. La pelirroja se tapó con la toalla. Entre que la susodicha toalla era roja y lo colorada que estaba ella, era muy difícil distinguirlas.

.- Fuerra de aquí, pervertido. – Eudoxia expulso a James del baño sin miramientos y Lily tardó en seguirlo los minutos que la llevo vestirse de nuevo.

Cuando salió se encontró con James, de espaldas a ella, mirando por una ventana y revolviéndose el pelo nervioso. Casi parecía que discutía consigo mismo, pensó la chica divertida. Lily se acercó a él por detrás y le pellizco los costados antes de abrazarle y empezar a besarle en la nuca de forma sensual.

Pero el chico la rechazó. Había pasado fuera del baño el tiempo suficiente para que su parte más fría y estratégica tomara el control de la situación.

.- ¿Pasa algo, James? Es que no quieres seguir donde lo dejamos? – Lily se acercó a él mimosa, pero él volvió a rechazarla. La chica empezó a pasar de la sorpresa a la ligera ira. - ¿Me vas a decir lo que te pasa?

.- Sí, que no quiero nada contigo. Si necesitas consuelo sexual, mi consejo es que sigas usando tu "agitador de pociones" y a mi me dejes en paz. – James se dio la vuelta furioso. Al principio la pelirroja se quedo desconcertada por la contundencia del ataque, pero pronto se recuperó.

.- Ahí dentro me pareció que tenías diferente opinión. – Lily corrió hasta adelantar a James, que se alejaba de ella, y encararse en medio del pasillo.

.- Uno tiene derecho a cambiar de opinión. – James se encogió de hombros con indiferencia. – Precisamente tú lo has hecho: hace nada de tiempo decías que no te liarías conmigo ni aunque el futuro de la raza humana dependiera de ello. incluso una vez llegaste a acusarme de acoso sexual...

.- Ah. Ya entiendo de que va esto. – Lily mostró una media sonrisa cargada de tensión. – Es una especie de revancha por todas las veces que te rechacé... Pues vale, tu ganas estamos en paz. – Dando el tema por zanjado, Lily se adelantó para tratar de besarle, pero él ni se movió.

.- Piensa lo que quieras. – James volvió a encogerse de hombros y pasó por el lado de Lily. Tras unos segundos la pelirroja volvió sus labios a la posición normal, y no la de beso, abrió los ojos y vio furiosa como James se alejaba de ella.

.- ¡Serás cabrón! – Oyó James que le gritaba, él chico se mordió la lengua.

Ni por todo el oro del mundo iba a confesarla la verdad: estaba aún loco por ella, por eso no quería enrollarse con ella. En fin, sabía lo que pasaría. Un rato de retozos y cariñitos... Y luego ella no querría saber nada de él, dejándole con su corazón más destrozado que nunca. Por eso no pasaba. Y desde luego, si Lily se enteraba le machacaría para siempre.

Por su parte, Lily le había logrado dar alcance de nuevo y estaba a punto de gritarle, darle un puñetazo, algo... Pero Remus salvó la situación chocando con ambos.

.- ¿Remus, pasa algo? – Preguntó el moreno al ver a su amigo con tanta prisa.

.- Lesa me ha encontrado y si me coge me hará algo horrible. – Remus reanudó su huida, digo, su avance a gran velocidad en dirección opuesta a Lesa.

La rubia Sly no tardó en pasar corriendo, con su amiga del brazo, dejando el pelo de James y Lily de punta. Nyssa llegó más despacio, cerrando el pelotón.

.- ¿Sabes que quiere hacerle Lesa a Remus? – Lo que James se preguntaba era si habían puesto feromonas en la comida, porque sino no se explicaba como las chicas de su escuela estaban hoy tan salidas.

.- Sí, presentarle a su dama de honor. – Replico Nyssa, que encontraba aquello muy divertido. – Bueno, será mejor que ayude a mi lobito.

.- Voy contigo. – James se fue con la morena. Ninguno de los merodeadores había hablado realmente de ello, pero mientras Malfoy andará suelto, habían decidido no dejar a ninguna de sus chicas, solas por ahí. Por eso agarró a Lily, que estaba enfurruñada por la falta de atención y se llevo a sus dos chicas para Gryffindor.

&·&·&

Sirius y Wyn estaban intercambiando mimos en la cama del primero, con la ropa de ambos desperdigada a su alrededor.

"Ha sido genial" Pensó Wyn, depositando un beso en los labios de su compañero. "¿Nos da tiempo a otra ronda antes de que se termine el efecto del hechizo?"

"Aún nos quedan, veinte minutos de hechizo, así que creo que sí." Por si acaso Sirius decidió ponerse manos a la obra cuanto antes, atrayendo a su compañera de cama y besándola de nuevo, ansioso por repetir o al menos igualar lo ocurrido en la última hora.

Ya la unión física fue algo increíble, pero el hecho de que a causa del hechizo mantuvieran la unión mental hizo que su primera vez juntos fuese algo sublime. (Y no solo porque se leyeran mutuamente que les excitaba más o menos.) El caso es que sus pervertidas pretensiones se evaporaron cuando Remus entró corriendo, cerró la puerta como si se escondiera de alguien.

.- Remus, amor, abre la puerta. – Canturreó Lesa desde el pasillo.

.- ¿Pero como ha podido entrar en Gryffindor? – Remus se apartó de la puerta nervioso y al girar para ver que podía usar de barricada, se encontró con Sirius y Wyn, que le miraban molestos desde la cama. – Ey, me alegro por vosotros.

.- Pues vete a alegrarte a otra parte. – Con un gesto, Sirius que indicó que se largara de allí o era lobito muerto.

Remus iba a replicar algo ingenioso que haría que Sirius se enfureciera, pero oyó a Lesa a punto de derribar la puerta y corrió al baño a ocultarse. Una vez allí... Digamos que la sugerencia que Nyssa hizo una vez de descolgarse por la ventana con la ayuda del papel higiénico no le pareció descabellada.

Por su parte, Lesa y su incansable dama de honor en potencia habían logrado tirar la puerta abajo y entrar en la habitación, cortando de nuevo el rollo de Sirius y Wyn.

.- Remus, Remus... ¡Ey! – Exclamó Lesa al ver a la pareja. - ¿Entonces a ninguno de los dos os interesa Remus¡Cuánto me alegro!

.- A lo mejor es una retorcida técnica para atraer a Remus mediante celos. – Apunto su dama de honor.

.- ¡Noo! Son Gryffindors. – Y con un gesto, Lesa desdeñó esa hipótesis. Luego se dirigió a la puerta con intenciones de echarla abajo.

.- ¡Aléjate de esa puerta Lesa y suelta la varita! – James entró en ese momento seguido de Nyssa y Lily.

.- ¡Nada! Qué venga todo el mundo! Total, no interrumpís nada importante. – Ironizó Sirius, cada vez más molesto.

.- ¡Ey, chicos! Muchas felicidades. – Nyssa les mostró una sonrisa cálida y alegre antes de volver su atención hacia Lesa. – Lesa, cariño, creo que lo mejor es que te olvides de Remus para siempre.

.- ¿Por qué? – Lesa siempre había tenido una gran admiración por la novia de su hermano. Su máxima aspiración era tener una mínima parte de su elegancia y serenidad, ser una versión rubia de ella. En resumen, Nyssa era la única persona a la que Lesa escuchaba.

.- Porque... – Nyssa vaciló. Decirle a Lesa que ella y Remus estaba prácticamente juntos no parecía buena idea. De reojo suplicó ayuda a James, pero el muchacho estaba en blanco.

.- Porque James está enamorado de ti. – Por fortuna, Lily tuvo un arrebato de inspiración. Y de paso vio la oportunidad de lograr la revancha con James por haberla rechazado.

.- ¿Qué? – Preguntaron incrédulamente todas las personas de la habitación.

.- Vamos, James, no seas tímido... No va contigo. Confiesa tus sentimientos a la chica. – Le alentó Lily con una sonrisa tan falsa como encantadora.

.- Sí, es cierto. – James reaccionó al fin. Se acercó a Lesa y apoyó las manos en sus hombros, concentrándose en el feliz momento en que podría estrangular a Lily por eso. – Yo lo he callado por Remus... Pero daba igual porque él lo sabía... He tratado de ser fuerte y superarlo, pero no puedo, Lesa.

.- Claro, y mi pobre Remus lo sabía, y también ha reprimido sus sentimientos por mí, para no hacerte daño. – Al fin Lesa tenía una explicación a las reticencias de Remus a fijar fecha para la boda.

.- Es porque no te soporto. – Aclaró Remus desde el otro lado de la puerta. Pero para Lesa eso fue como oír llover tras la ventana de su cuarto.

.- ¡Es increíble! – Suspiró Sally, la dama de honor con tono embelesado.

.- Ah, sí. ¿Qué parte? – Pregunto Lily rápidamente, ansiosa por hacer más creíble cualquier parte que no colara.

.- Es que es como una película de amor. – Volvió a suspirar Sally.

.- Sí, es cierto. – Al oír, la palabra "película" Lesa ya supo como debía actuar. Adoptando su actitud más trágica, anunció. – Remus, James, vosotros habéis sido fuertes demasiado tiempo... Es mi turno de ser fuerte por los tres. Lo mejor es que no volvamos a vernos. Sé que será duro para todos, pero debemos ser fuertes. Así que este es nuestro último adiós. – Lesa apoyó los labios en la puerta y la beso apasionadamente. – Adiós Remus. – James no tuvo tanta suerte, según pasó por su lado, Lesa le atrapó y le metió la lengua hasta el paladar. – Adiós James. – Tras eso, Lesa abandonó la habitación con aire digno y compungido.

Su amiga la siguió, aunque en la puerta se paró y se volvió hacia Sirius y Wyn.

.- ¿Entonces lo vuestro es oficial? Genial! Me voy a forrar vendiendo lacasitos a las enamoradas de este, como si fueran antidepresivos. – Y más feliz que nada se fue.

.- Remus, se han ido abre la puerta. – Remus obedeció y dejo pasar a James, que se precipitó hacia el váter a vomitar.

.- Vale, y ahora si no os importa, largaos. – Les invitó Sirius.

"Debimos ir a mi cuarto". Le comentó la mente de Wyn.

"Con nuestra suerte habrían venido allí" Replico Sirius.

Por su parte, cuando Remus salió del baño, Nyssa se echó a sus brazos entusiasmada.

.- ¡Nos libramos de ella! – Pese a que Remus no lo tenía tan claro, se dejo contagiar por su entusiasmo y la abrazó.

.- Evans: te mato. – James salió del baño aún con la pasta de dientes desinfectante en la mano, y apunto con un dedo furioso a Lily. – Eso de Lesa ha sido un golpe bajo.

.- Vamos, James, no fue para tanto. – Por si acaso Lily, empezó a correr por la habitación, mientras el chico la perseguía con intenciones homicidas.

.- No sé, Nyssa. No sé. Creo que debemos buscarle un nuevo "marido" a Lesa para que nos deje en paz un rato. – Remus ignoró el juego del ratón y el gato que Lily y James realizaban en su habitación.

.- Sí, pero conociendo a Lesa, no creo que sea fácil que se obsesione por otro como se obsesionó contigo. – Nyssa hizo un mohín de disgusto. Ojalá fuera tan sencillo.

.- Yo tengo la solución para eso. – Wyn se inclinó hacia su ropa, sin salir de la cama, y sacó de un bolsillo de su túnica el frasco rosa que le quitó a Rosier. – Le damos este frasco y hacemos que se enamoré de algún idiota... Uno que fastidie a Malfoy, de esta forma ella se volverá a creer Julieta, y no parara hasta casarse con él.

.- Perkin. – Dijeron Remus y Nyssa a la vez, tras pensarlo un segundo, con malvadas sonrisas.

.- Exacto. – Aprobó Wyn. Ese chico, estaba tan hambriento de citas, que Lesa le parecería un sueño y no una pesada. – Ahora largaos que Sirius y yo tenemos cosas que hacer...

.- ¿Pero de donde sacaste la poción? – Lily se paró tan bruscamente, que a James no le dio tiempo a frenar, y terminaron los dos en la cama de Sirius y Wyn en confuso montón, y comprometedora postura.

.- Ya lo que nos faltaba, que os metierais también en nuestra cama. – Se quejo Sirius. - ¡Fuera! – Mientras la pareja se levantaba, bastante sonrojada, Sirius les explicó la procedencia de la poción. – Malfoy se la dio a Rosier para que este volviera a tirarse a Wyn. No era la primera vez.

.- ¡Vaya par de cabrones! – Comentó James, tratando de recuperar el color normal de su rostro. Pero de pronto su cara se iluminó, como si se le hubiera encendido una bombilla. - ¡Lo tengo!

.- ¿El qué? – Preguntaron los demás.

.- La venganza perfecta para Malfoy. – Explico James sin dejar su aire de iluminado.

.- ¿Encontraste la forma de que se la caigan todos y cada uno de los apéndices de su cuerpo a cachos sin que nos pillen? – Preguntó Nyssa sorprendentemente ilusionada. Remus sonrió, y la atrajo hacia él, para besarla en el pelo.

.- No. Es algo menos físico aunque más efectivo. – James le hizo un gesto a Wyn para que le pasara la poción. Wyn se la lanzó y el chico la atrapó al vuelo. – Podemos modificar la poción para que el efecto de enamoramiento sea permanente y que Malfoy se enamore de una persona más conveniente.

.- Por ejemplo: Rosier. – Le apoyó Sirius. – Visto lo bien que se llevan los dos.

.- Pero lograr que la poción produzca ese efecto requerirá unos conocimientos de pociones que ninguno de nosotros posee. – Nyssa arrugó la frente, en absoluto convencida.

.- Severus, si los tiene. Seguro que nos ayuda. – Dijo Lily, ingenuamente convencida de la bondad de su ex.

.- Claro, que sí, Evans, nos va a ayudar porque tiene muy buen corazón. – Ironizó James.

.- Y por la gran estima que nos tiene. – Siguió Remus con tono burlón.

.- Y porque se ha recuperado muy bien de vuestra ruptura y no te guarda el menor rencor por ella. – Les apoyó Nyssa.

.- Y no va a ver manera de que os vayáis de aquí nunca. – Se desesperaron Sirius y Wyn.

.- Vamos, Evans, no hay razón alguna, por la que tu ex nos ayudaría. – Concluyó James, ignorando el comentario de la pareja.

.- ¡James! – Marlene entró corriendo en la habitación y fue hacia el moreno. – No sabes de lo que me acabo de enterar. ¡Es la bomba! La noticia del siglo. Del milenio. Y... – La rubia se interrumpió al ver a Sirius y Wyn, juntitos y tan monos en la cama. - ¡Entonces ya es oficial! Genial! Tengo la primicia!

.- Vale, pero antes cuéntanos la noticia bomba esa. – James obligó a la Raven a volver a centrarse.

.- Ah, sí. Atenta Nyssa, que esto te interesa. Resulta que Narcisa Black esta embarazada, ni más ni menos, que de... – Marlene hizo un redoble imaginario de tambores. – Lucius Malfoy.

.- ¿Qué? – Exclamaron todos.

.- ¡Qué horror! Voy a ser familia de Malfoy. – Sirius buscó consuelo de tan mala noticia, refugiándose en el pecho de Wyn. La joven depositó un beso suave y confortador en el hombro del moreno.

.- Sí. – Marlene asintió complacida ante la reacción de sus amigos. – Aunque también podría ser Snape el padre, por lo visto también tenía una aventura con él. Aunque Narcisa insiste en que es Malfoy porque las mujeres sabemos esas cosas. – En ese punto Marlene se volvió hacia las chicas presentes. - ¿Vosotras los sabríais?

.- Claro. – Asintieron convencidas las Evans. Aunque teniendo en cuenta que una era virgen y la otra llevaba nueve meses sin sexo, (la hora anterior aparte) tampoco tenían tanto mérito.

.- No. – Negó Nyssa, cuya vida sexual era un poco más complicada. Por decirlo suavemente.

.- ¡Menos mal! Pensé que era la única. – Marlene suspiró aliviada.

.- Ahí tienes porque Severus nos ayudará. Para alejar a Malfoy de Narcisa. Aunque pobre mío, mi abandono le dejo tan tocado que terminó con alguien tan horrible como Narcisa Black. – Lily se sintió horriblemente culpable.

.- ¿Pero que dices? Si, una de mis amigas me acaba de contar que se enrollaba con ella, cuando aún salía contigo. – La rebatió Marlene. De muy buen rollo, eso sí.

.- ¿Qué? – Pregunto la pelirroja furiosa. Ira que aumentó cuando James la pasó el brazo por los hombros.

.- Sacar los trapos sucios del pasado no es de mi gusto. – Dijo el moreno. – Pero yo jamás te habría hecho eso.

.- Pero yo pensaba que Snape era gay... – Dijo Wyn confusa.

.- ¿Por qué? Sólo por qué él y yo no follamos a los seis minutos de ser pareja? – Lily se deshizo del brazo de James.

.- Ni a los seis minutos ni a los seis meses. – Atacó James con una sonrisa irónica.

.- No te metas con ella James, igual no había manera de que los amigos de Snape les dejarán a solas en la habitación y te aseguro que así no hay manera. – Comentó Sirius de forma comprensiva a la par que irónica.

.- De todas formas ya se paso el hechizo. – Wyn no ocultó su disgusto.

.- ¿Qué hechizo? – Se interesó Nyssa. - ¿No será un telepatium? Dicen que el sexo con él es la caña. Pero hay que aprovecharlo muy bien, porque dura solo tres horas y no se puede volver a hacer hasta tres meses más tarde...

.- Lo sabemos. – Dijo la recién formada pareja, con tono levemente homicida.

.- ¡Chicos! – El que faltaba, Lucas, entro corriendo en la habitación.

.- ¿Es que hemos hecho jornada de puertas abiertas en Gryffindor? No es normal que este desfilando por aquí toda la gente de otras casas... – Se quejo Remus. Nyssa asintió, divertida por la reacción del chico.

.- Van diciendo por ahí que Narcisa va a casarse con Snape porque la dejo embarazada. Pero yo sé que es una calumnia. – Lucas hizo un pucherito.

.- Marlene, por curiosidad. ¿A cuanta gente se lo has dicho? – James miró a la Raven con sus inteligentes ojos castaños.

.- A un selecto grupo de personas...

.- ¿Compuesto por? – Presionó James.

.- Todas las personas que me he cruzado en mi camino hacia aquí. – Confesó la Raven ocultando su cara entre sus manos. – Lo siento, soy como la niña de The Ring, una vez que empiezo no puedo parar, hasta que se lo cuento a todo el mundo...

.- ¿Seguro que quieres ser psiquiatra y no periodista? Porque esa necesidad de transmitirle información a la gente, puede ser muy útil en esa profesión. – La animó Lily.

.- Nunca me lo había planteado. – Marlene sacó su cara de entre las manos y se quedo pensativa.

.- Nada, nada. – Por su parte Sirius se dedicaba a desvariar un rato. – Sólo faltan aquí McGonagall y Dumbledore.

.- ¿Qué esta pasando aquí? – Como si Sirius la hubiese invocado, apareció McGonagall. Wyn murmuró algo parecido a "¡Hostias, la Mini!" antes de ocultarse entre las sábanas de Sirius. – Salga de ahí abajo Srta. Evans. Ya he visto su túnica ahí tirada.

.- Minerva, aún no me dijiste que opinas de mi nuevo look. – Dumbleldore no tardó en aparecer, dejando impactado a todo el personal, con imagen de estreno después de pasar por la silla de peinados de Rupert.

.- Es mejor que no te diga lo que opino. – Obviamente a la severa profesora, no le gustaban demasiado las rastas en todos los tonos fosforitos habidos y por haber, adornadas con cascabeles en las puntas.

.- Muy chulo, profesor Dumbledore. – Reaccionó rápidamente Wyn por la cuenta que la traía. El castigo por estar en el cuarto de un chico, desnuda y metida con él en su cama era de... Deprimente tratar de calcularlo.

.- Gracias Wyn. – El anciano sonrió con calidez. – Castigados. Todos los presentes.

.- ¿Por qué? No hemos hecho nada. – Protestó Nyssa ofendida por la injusticia.

.- Vaya que no. Ahí aquí cuatro chicas, una de ellas de otra casa y un chico también de otra casa. Seguro que estáis tramando algo... – Los ojos azules del mago les escrutaron con atención. – Aunque a lo mejor debo castigaros cuando lo hagáis. Sí, eso va a ser lo mejor. ¡Vamos, Minerva! – La mujer hizo un gesto de contrariedad, ella los habría castigado por ganar tiempo, pero Dumbledore mandaba. La salida del imponente mago, fue deslucida cuando su cascabel se quedo enganchado en la bisagra de la puerta. - ¿Esto Minerva, me ayudas?

.- Debería dejarte aquí. – Pero pese a las continuas quejas, Minerva le liberó y se fueron de allí.

.- Vivir para ver. – Comentó James, aún impresionado por la nueva imagen de su director.

.- Pues nada, ya os estáis yendo a vivir y ver en otra parte. Wyn y yo tenemos cosas que hacer. – Les expulsó Sirius sin compasión.

.- Eso, venga, desfilando todos. – Les gritó Wyn.

.- Pues si molestábamos no teníais más que decirlo. – Remus salió el último, y les lanzó una mirada herida. No consideraba justo el trato recibido.

.- Al fin solos. – Suspiró Wyn, con alivio.

.- Sí. – Sirius la atrajo hasta que ambos quedaron totalmente pegados. - ¿Por donde íbamos?

&·&·&

Un poco después de cenar, Marlene y Lucas iban para la sala común, tras desearles buenas noches a sus compañeros de Gryffindor lo cuatro de buen humor puesto que su plan ya estaba en marcha. Lily y Nyssa, sólo habían tardado un minuto en hacer que Snape aceptara colaborar con ellas, aunque estaba claro que lo hacía porque el aguardiente de fuego le volvía más sociable.

Lo de Lesa estaba programado para el día siguiente, pero esa noche, Marlene decidió aprovechar la poca gente que había por los pasillos para abordar una cuestión más interesante.

.- ¿Lucas, de verdad te gusta Snape¿Vamos, en serio eres gay?

.- Sí, - Respondió el chico sin dudar. Después de todo, al fin lo tenía claro.

.- Ah. ¿Y con cuantos chicos has estado? Sexualmente hablando, claro.

.- ¿Y por qué te importa? – Saltó Lucas, sorprendentemente a la defensiva.

.- Pues no sabría porque, pero considérame tu psiquiatra y confía en mi. – Marlene compuso la expresión de persona legal más fiable, que jamás se había visto nunca y Lucas decidió confiar en ella.

.- Con ninguno. – Confesó al fin el chico.

.- ¿Entonces en toda tu vida, sólo has estado con Wyn?

.- Pues la verdad es que sí. – Admitió el chico.

.- Pues si sólo has estado con una persona en tu vida. Y esa persona es una chica. ¿Cómo puedes estar seguro de que eres homosexual? – Preguntó Marlene con toda la lógica del cosmos.

.- Pues porque lo sé... – Explico Lucas con un argumento realmente contundente. (NC: sí, es un sarcasmo.)

.- Yo creo que sigues sin estar seguro de tu sexualidad. Pero es normal. – Marlene se esforzó en recordar todo lo que había leído de su libro de sexología. La verdad es que lo de ser terapeuta sexual la molaba... La cantidad de secretos de alcoba que podría descubrir de esa manera. – Somos adolescentes y estamos confusos respecto a todo. Yo también me plantee alguna vez si era lesbiana, pero en vista de que la chica me gustaba porque tenía los ojos iguales que James, me di cuenta de que sigo siendo heterosexual. Y que tengo fijación con James, pero eso es otra historia... Aunque si tú quieres estar seguro hay una forma muy sencilla de averiguarlo.

.- ¿Cómo? – La verdad es que Marlene era una persona realmente convincente.

.- Con un sencillo experimento. – Marlene mostró una sonrisa de niña pervertida, poco habitual en ella.

.- Mientras no implique cortarme en pedacitos y observar su evolución al microscopio, vale. – Pero la cosa no iba de desmembramientos como pensaba Lucas, sino de que Marlene le empujara contra la pared, pegara su cuerpo curvoso al suyo y le besara con ganas.

.- ¿Qué tal? – Tras unos (excitantes) segundos la rubia se apartó y le pidió su opinión como quien sale del cine y quiere saber si a su pareja le gusto la película. - ¿Te ha gustado?

.- Pues... Ha estado bien. Pero así, básicamente, en conjunto, como que no. No me gusto. – Contestó Lucas aún algo confuso.

.- ¿Cómo que no te gustó¡Pero si besar es una de las cosas que mejor sé hacer! Vamos, algo te tuvo que gustar, aunque fuese un poquito...

.- Pues Marlene, es que soy gay. Ya te lo he dicho. – Se excusó Lucas sintiéndose algo culpable por la reacción de la chica. aunque la idea de besarle fue de ella.

.- Bueno, había que intentarlo. – Marlene logró disimular su sensación de fracaso con una falsa sonrisa y entró en la sala común de Ravenclaw. ¿Pero que la pasaba? Primero se colgaba de James, un chico colgado de otra sin remedio, y ahora un gay enamorado de Snape. ¡De mal en peor!

.- Cuando Lucas se quedó solo echó un vistazo a un bulto que se le marcaba en los pantalones. Vale, Lucas, si eres gay¿por qué el beso de Marlene le había excitado tanto?

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Pues otro capítulo terminado. Esta vez no os quejéis que lo he dejado un poco más cerrado de lo normal. Interesante pero no a punto del infarto. Espero que os haya gustado.

No olvidéis dejar RR, que ya estoy a nada de llegar a los 200. ¡200 RR! Es emocionante.

Un beso muy grande a todos/as, porque os quiero un montón, hasta a los que malosos que no me dejais RR...

Carla Gray.

Orgullosa Lupina. MOS. Hija política de Veronika. Tía de Azi Black. Hermana de Mya y Maru Malfoy. Emperatriz consorte de Alon. Paciente de Serenity. Ahijada del hada madrina Noriko. Casi pariente de Miss Molko. Miembro de las 14 de Mey.