Hola, bueno, esto va con un poco de prisa, ya que quiero subir antes de que no me dejen, así que si notáis que respondo a los RR muy acelerada. Bueno, ya sabéis porque es.
Anna: Me encanta que te este encantando el fict. Uf, sí, yo también temo a esta panda en su último día en la escuela. Por si acaso ya tengo buscado refugio. Muaks.
Ginny84: Vale, confieso, me tragué le otro día un capítulo de Sexo en NY, y me leí un Cosmopolitán, y luego me senté a escribir... Es obvio que me sentó un poco mal. De todas formas, se supone que ya están más cerca de los 18 que de los 17. Al menos, te gusto lo de Dumbledore, a lo Mónica. Si te gustaron las rastas espera a leer su nuevo peinado. Besos.
Rocío: Tu tranquila, que no hay que esperar tanto. Bueno, sí, al capi que viene los lío, te lo prometo. Asi que no es tanto.
Aloromora: Bueno, aclararte que La Bombonera no es un puticlub, sino un exquisito y educado local de ocio recreativo que incluye barra americana y que Florero se llama en verdad Florette, pasa que las chicas la llaman Florero por su "alta" personalidad. ¿Qué tal el estreno? Si tu personaje se parece a la McGonagall en plan sicótico, debes terminar agotada. Besazos.
Nat: Espero que sigas viva, lo digo porque no te mataran las ganas de leer este capítulo. También creo que James se merecía el rodillazo que le sacudió Lily. (No, James no me mires así, porque es cierto.) Besitos.
Made: Sí, la pena es que Nyssa y Remus no tuvieran una boda de verdad, sino una deprisa y corriendo. Te advierto que viendo la nueva imagen de Dumbledore, yo casi prefería las rastas. Lo de arreglar diferencias entre James y Lily... Bueno, estoy en ello. Besines de yogur de fresa. PDTA. Gracias por leer el favor.
Katty: Hola, guapa, espero que la física bien. Gracias por el besote. Aqui te va otro bien gordo. Muak.
Minea: ¿Este es el último capítulo? Primera noticia cielo. ¿Y que hago yo con el capi y medio de más que escribí en un momento de inspiración? Sí, chica, justo todo lo que les gusta a los demás, tu me dices que es lo que menos te gusta. Y al contrario. Casi esperaba que no te gustara el ataque de MacGonagall, pero no, seguiste a la gente. Minea, me has decepcionado. Un beso.
Trixi Black: No yo te preguntaba que quien era él que te había tenido tan distraída para no darte cuenta de lo mucho que me retrasé, si hasta yo lo noté. ¿El color de la temporada es el verde¿Seguro que no es el blanco Ibiza? Muakis.
Ivy potter black: Hola, guapa, gracias por lo de soberbio. Un beso de café para que te despiertes.
Lucemvicuna: Ya, pero Lily y James retroceden tanto para tomar impulso.
AnnaTB: Bien, leíste entre líneas. Este no es el último capítulo. Supongo que Narcisa volverá con Snape, ya que Malfoy parece que no esta muy interesado en ella, de momento. Muakis.
Xtinamc: Sí, la verdad es que James y Lily si saben complicarse la vida... aunque lo de decir te quiero no es nada fácil. Aquí te mando otro beso de apiserum que veo que te vino bien.
Alessandramalfoy: Hola, muchas gracias. Me encanta que te encante el fict. Besos.
DIMEBONITAREINA¿Querías que ganara Lesa? La verdad es que la pobre era un poco cansina... Además, Lesa será feliz en Mónaco, codeándose con Carolina y Estefanía. Te voy a confesar algo: Snape me paga por tirar por tierra la reputación de James. Pero unos sobres bien gruesos de dinero. Y una tiene que ir de compras... Besotes.
Steffy Potter: Gracias. ¿Cómo se han pasado las dos semanas?
MoonyGabriela: Me alegro saber que te he fortalecido, y como aquí no hay rata, pues disminuyen las probabilidades de darte un disgusto. Me alegra que te gustaran los 3 chalados estos. Aunque James se paso un poco. Bueno, en esta página, además de si la vida social quiere, también tiene que querer la página. Muakines.
Marie Ann: Sí que cada día separo más a James y Lily, pero es como cuando estiras una goma, hasta que no puedes más y la sueltas de golpe. Besos.
sOfIa: Tranquila, que no es el último. Cuando voy a terminar un fict, aviso desde el antepenúltimo para que te mentalices. También creo que James se pasa mucho, en especial con Lily. Siempre se hace más daño a los que más se quiere. (Eso dicen, yo no me lo creo.) Besos.
Keikleen: Hola. Primero disculpa: pensaba que el día de la madre era igual en todo el mundo, de verdad que lo siento, guapa. Espero que no te enfadarás mucho... ¿Me perdonas? (Cara adorable.) También espero que ya estés bien del todo, que leí en el otro RR que habías estado enferma. La verdad es que James se ha pasado un poco, pero bueno, al menos Lily ya sabe lo que siente por él. ¿Te da pena el Sr. Malfoy? No, cielo, no. Te aseguro que los disgusto que le han dado sus hijos se los ha ganado a pulso. Besos de bombón.
Henar: Hola, me alegro de ver que aún estas viva. Que con lo mal que esta el mundo, me tenías preocupada por la falta de noticias. Sí, James esta un poco insoportable. Peor bueno, estará en algún ciclo raro masculino. Un besazo.
Libertad: Sí, que parece que James trata de olvidar a Lily, pero me da que La Bombonera no es el camino. Puede que Lucas sea bisexual, pero en ese caso le gustan más las chicas que los chicos. Muaks. PDTA¿Qué paso con el tío que estaba a tu lado en el ciber?
fer-black: Hola, guapa. Me alegro de leerte de vuelta. Un beso.
Acrata: Hola, pues seguramente llegue en el fict hasta que nazca Harry, pero te recuerdo que en esta historia no hay ni rata ni Voldemort, así que James y Lily no tienen porque palmarla. Besitos.
La profecía 15.
El último día en Hogwarts.
Los EXTASIS llegaron más rápido de lo que la mayoría de los alumnos hubieran querido, aunque también pasaron más deprisa de lo que todos los alumnos había pensado. Y así, se encontraron todos a un día dejar la escuela para siempre, con destino hacia el mundo de los adultos...
Claro que antes de que ese momento llegara, estaba el veranito... Tres meses de vacaciones para descansar con tus amigos o irte de vacaciones con tu pareja. Eso último era lo que estaba pensando hacer Sirius, que llevaba en la mano el permiso para coger el trasladador que le llevaría con Wyn hasta el continente.
Sin embargo, el buen humor del merodeador se resintió cuando se encontró con Wyn charlando animadamente con Hugo West, el Hupplepuff de su mismo curso que les invitó a calimocho la noche de la no – cita. Conociendo la fama de liante del chico, casi seguro que fue él quien organizo el botellón...
Cuando Wyn se dio cuenta que Sirius estaba mirándola, le dedicó una sonrisa, se despidió de Hugo y se dirigió hacia su chico, al que llevaba un rato buscando. Al estar de espaldas, ella no podía ver la manera en que el Hupplepuff la miraba el trasero al alejarse, pero Sirius sí, y le mando al chico una mirada amenazante que logró que Hugo se batiera en retirada.
.- ¿Qué te pasa? – Preguntó la chica al llegar hasta él y darse cuenta que no correspondía a su abrazo.
.- ¿Por qué estabas hablando con West?
.- Oh, me lo encontré cuando te buscaba. – Respondió la chica haciendo un gesto de que no le daba la menor importancia. – Todos están en plan nostálgicos con eso de que mañana nos vamos para siempre. El caso es que Hugo quería invitarme a su fiesta de fin de curso. ¡Esas fiestas son geniales! Sus padres le dejan la mansión y durante 3 días se monta una orgía que ni las del imperio romano...
.- Lo sé, Wyn, he estado en todas. – Cortó Sirius con una voz gélida.
.- ¿Sí? – Se extrañó Wyn, sin percibir el peligro en la voz del moreno. – Pues nunca te vi.
.- Estarías ocupada en la cama del anfitrión. – Wyn quiso responder a esa acusación sin fundamento, pero por desgracia tenía demasiado fundamento. Hugo formaba parte de su vida post – ruptura con Lucas. - ¿Qué le has dicho?
.- Que tendría que consultarlo contigo. – Fue entonces cuando Sirius captó las señales en la voz de Wyn de que ella iba a ponerse a llorar en cualquier momento. – No pensaba ir sin ti. ¿Pero sabes que?. ¡Te vas a la mierda! – Wyn se dio la vuelta para irse de allí, pero Sirius la agarro de la muñeca, la hizo girar y la recibió contra su pecho. En ese punto, Wyn ya estaba llorando.
.- Lo siento, preciosa. – Sirius la abrazó con fuerza. – es que he visto al idiota de West mirándote el culo cuando venías hacia mi.
.- ¿Acaso yo le he devuelto la mirada? – Pasado el arrebato inicial, Wyn estaba más tranquila, pero cualquier oportunidad de estar apoyada en el pecho de Sirius no debía malgastarse, así que se quedaría allí un rato.
.- No. Lo siento. Es a él al que quiero machacar pero lo pague contigo. Lo siento. – Wyn alzó la cabeza hacia él, aceptando las disculpas de Sirius con un beso.
.- ¿Qué llevas ahí? – Wyn señaló al sobre que el merodeador llevaba en la mano.
.- Oh, casi se me olvida. Son los permisos para coger un trasladador a Praga...
.- ¿Praga?.¿La Praga capital de Budapest?.¿Esa Praga? – Pregunto la Evans casi dando brinquitos.
.- Sí, supongo que no hay otra. – Sirius parecía sorprendido. La verdad es que él no tenía ni idea de en que país estaba Praga. – Mi tío Alphard tiene una propiedad allí que quiere vender, pero él dice que esta muy viejo para viajar, así que me ha pedido que vaya yo y me ocupe de todo...
.- Pues te lo vas a pasar genial. Dicen que es una ciudad preciosa. – Interrumpió Wyn de nuevo. – Me encantaría ir. – Suspiró envidiosamente
.- Wyn, si te esperas cinco segundos, me escucharás diciéndote que el trasladador es para dos personas. – Los ojos verdes se abrieron de la sorpresa. – Y me gustaría que vinieras conmigo. Si te apetece... ¿te apetece?
Wyn volvió a interrumpir. Aunque esta vez la respuesta fue un "sí" sin palabras.
&·&·&
Marlene volvió a darse un vistazo en el reflejo de la ventana: no se terminaba de gustar. Había sido Wyn la que había revuelto en su baúl, hasta encontrar una ropa que la quedara bien para su cita con Amos. Dicha ropa eran unos vaqueros, que Marlene se compró por eso de que en un baúl tiene que haber de todo, y una camisa blanca, que la chica adquirió para la foto de la promoción... Vamos, que ella con dos colores que combinaban tan bien no se veía.
Iba tan ocupada mirando su imagen en el espejo, que se tropezó con alguien...
.- Lo siento. – Empezó a disculparse la Raven, pero al ver que era Lucas se quedo helada. Desde que lo beso había hecho lo imposible y más para no encontrarse cara a cara con él.
.- ¿A dónde vas? – Lucas sonrió apreciando lo guapa que estaba la rubia.
.- A Hogsmead. Al salón de té de la Sra. Pudipié. Y llego tarde. Nos vemos. – Marlene trató de irse pero Lucas la puso una mano por la cintura.
.- ¿A dónde vas? – esta vez la rubia captó el sentido más espiritual de la pregunta y no sólo el sentido físico.
.- No lo sé. – Dijo al final Marlene, confusa.
Se había aferrado a Amos como un náufrago a un salvavidas, pero siempre había sabido que no era más que un trazo de madera y que a la próxima ola iba a hundirse hasta el fondo.
Dejó que Lucas la acercará más a él, pero cuando estaba a punto de unir los labios Marlene retrocedió...
.- ¿Cómo sé que esto no es un juego? Porque tú hasta hace dos días eras gay. Y no te gusto el beso que te di. Y ahora me vienes a trastocar todos mis planes. ¿Así que antes de nada eres gay o heterosexual?
.- No lo sé. – La decepción se vio reflejada claramente en la cara de la rubia. – Lo que sí sé es que tu me gustas un montón. – Lucas hizo un gesto de extrañeza con los labios. - ¿Te ha sonado tan infantil como a mi?
.- No. A mi me ha sonado precioso. – Marlene sonrió con dulzura. – me gustan las cosas infantiles. ¿Pero de verdad que te gusto?
.- ¿Tú sabes lo que me hiciste el otro día? – La sonrisa pícara de Lucas le indicó a Marlene el estado de excitación en que puso al chico cuando le beso.
.- ¿En serio? – La rubia se rió. – Pues besar es lo que peor se me da. – Marlene agarró al chico del borde de la camiseta y le arrastró hacia la casa de Ravenclaw, y más concretamente asu cama. – Ahora verás. – Añadió con una sonrisa provocativa.
Una vez que la pareja de Raven se fue por el pasillo, Lily salió de su escondite desde donde había escuchado toda la conversación, y sonrió. Bien, con Marlene fuera de circulación tenía campo libre con Amos. Ya le enseñaría ella lo que es bueno...
.- Evans, tenemos que hablar. – Joder, él no. No tenía la menor gana de hablar con él. Estaba perdiendo un tiempo precioso.
.- Snape, tu y yo no tenemos nada de que hablar. – Contestó la pelirroja sin mirarle.
¿Snape¿Desde cuando me llamas así? – El moreno Slytherin soltó una risilla divertida. – Antes me llamabas Severus.
.- Antes salía contigo. Las cosas cambian. – Lily se encogió de hombros.
.- Cuando digo "antes", me refiero a la semana pasada. – Señaló Snape.
.- Ah. – Lily se acordó de a que se refería. – Eso fue porque Potter estaba delante. Sé que le fastidia ver que me llevo bien contigo. – Lily hizo un gesto, que daba entender que nada estaba más lejos de la realidad que eso. - ¿Qué quieres hablar conmigo?
.- Supongo que te habrán llegada rumores sobre mi y Narcisa y...
.- Snape, ya sé que te la empezaste a tirar cuando salíamos juntos. – Lily hizo una mueca de amargura. – supongo que lo de reservarnos para el matrimonio, no iba por ti.
.- En realidad, estaba con ella antes de salir contigo. – Matizo Snape.
.- ¿Qué?.¿Me usaste de cortina de humo? – en los ojos verdes de Lily hubo un brillo homicida. - ¡Tu eres un cabrón!
.- Bueno, tu tuviste un poco de culpa. – Señaló el Slytherin.
.- ¿QUÉ? – Repitió Lily incrédula.
.- Sí, después de todo la idea de que saliera contigo fue de Malfoy, y yo te tiré los tejos, sin mucho entusiasmo. – Snape hizo especial hincapié en ese punto. – Por cumplir. Pero es que entre Potter y yo, aún no entiendo porque me escogiste a mi. – Puede que Lily estuviera obsesionada con James, pero le pareció oírle reír. - ¡Vaya cabrón que es Potter! Para una puta vez en su vida que tiene que ganarme, y va y falla. Que cabrón.
.- ¿Ves? La culpa no es mía. Es de Potter. – Snape la miró de soslayo, apunto de soltar la carcajada, pero sabiendo que hacerlo le saldría caro.
.- Sólo quería desearte suerte. – Dijo al final el Slytherin. Luego se dio la vuelta y se fue como si nada.
.- Jamás pensé que diría esto: pero Snape tiene razón. – Por alguna razón a Lily no le sorprendió volverse y encontrarse con James. El merodeador estaba apoyado en una columna con los brazos cruzados y una sonrisa traviesa bailando en sus labios. Justo como les gustaba verle a las de su club de fans.
.- ¿Pero que pasa?.¿Es que en este colegio nadie sabe lo que es la intimidad? – Le preguntó Lily a las vidrieras.
.- Pues de intimidad no sé, pero de celos, sí. Y tu el otro día, cuando volví de mi escapada nocturna a La Bombonera, estabas celosa. – James se acercó a ella. Al contrario que la última vez que lo hizo, la pelirroja no retrocedió, sino que se cruzó de brazos y le observó con una expresión de aburrimiento.
.- James, si por cada tontería que me dices te hubieran dado un Knut, habrías duplicado el dinero de tu papaíto en 4º curso. – Desdeñó Lily. – Y ahora, si me disculpas, tengo que irme a conquistar a Amos.
.- Llegarás tarde – Lily se detuvo de espaldas al chico, que aprovechó para acercarse a ella de nuevo y abrazarla por la cintura desde atrás. – Florette, la ex de Rosier, ya se he encargado de consolar a Amos.
.- ¿Qué? – Impresionada, y con razón, ya que esos dos no pegaban ni con cola, Lily se volvió hacia James, que aprovechó para estrujarla más aún contra él. - ¡Vaya cabrón!
.- Sí, todos lo somos. – Confirmó James con un tono comprensivo sorprendentemente maduro. – ¿No te gustaría que despidiéramos tu y yo juntos, la escuela como se merece?
.- ¿Lo dices por eso de que más vale cabrón conocido que cabrón por conocer? – El tono de Lily era juguetón, y su pequeña nariz rozó mimosamente la de James.
.- Algo así. – James estaba tan distraído, se sentía tan cerca del triunfo... Que no vio venir la mano izquierda que Lily uso para cruzarle la cara, o la pierna con la que Lily le sacudió en la entrepierna.
.- ¿Te he dado permiso para tocarme? No, verdad. – Le gritó Lily desde tres pasos atrás. – Pues a no ser que te lo consienta, no vuelvas a tocarme... Idiota. No quiero que me pases la sífilis que pillaste en La Bombonera. – Lily logró reprimir el sollozo. - ¡Cabrón! – Y sin más, la pelirroja se fue llorando a su cuarto.
James masculló algo malsonante entre dientes, mientras se levantaba del suelo. Lanzó una mirada, entre preocupada y rencorosa hacia donde se fue Lily... Que desapareció cuando Linda Travis, una Hupplepuff de su curso, se presentó a darle un regalo de despedida "especial".
.- Están empezando a odiarse. – Le comento Nyssa a Remus. Los recién casados habían visto toda la escena desde lo alto de las escaleras.
.- Te engañas. – Contestó Remus con seguridad. – Yo aún amo locamente a la primera mujer que me abofeteó.
.- ¿Ah, sí? – Nyssa alcanzó al licántropo, que había empezado a bajar las escaleras. - ¿Quién fue?
.- Tú. – Replico Remus como sorprendido de que Nyssa lo dudara. - ¿No te acuerdas?
Nyssa tuvo que concentrarse muy mucho, para recordar la primera vez y única vez que le cruzó la cara a Remus... Y es que hacía años de eso, casi 5.
Fue al inicio de su tercer año en Hogwarts, Nyssa llegó pilladísima a coger el tren, de esas veces que o subes el equipaje o te subes tú, pero las dos cosas no da tiempo. Justo cuando la morena ya se resignaba a estarse hasta Navidades sin cambiarse de ropa, sus maletas empezaron a levitar y subir por si solas al tren.
.- ¿A qué esperas? – Remus estaba asomado por una de las ventanillas con la varita en la mano, haciendo el primer encantamiento que les enseñó Flitwitch el año pasado. – Venga sube.
Nyssa le iba a recordar que los menores de edad no podían hacer magia fuera de Hogwarts, pero el pitido que hizo la locomotora, indicando que el tren ya se iba, hizo que Nyssa dejara el debate momentáneamente aparcado.
Nada más que la chica subió al tren, este arranco. Y Nyssa fue a buscar a Remus: por un lado tendría que darle las gracias por ayudarle con el equipaje, por otro, el susodicho equipaje había sido llevado por el chico a su compartimiento, así que tendría que pasarse a buscarlo.
Lo encontró sorprendentemente solo, y parecía estar esperándola.
.- ¿Y Black y Potter? – La cara del chico reflejó desilusión. Cuando Nyssa percibió que aquello podía interpretarse como que la gustaban Potter o Black, se apresuró a matizar. – Es que es muy raro verte sin ellos.
.- Ah. Claro. – Remus respiró con alivio. – Están por ahí, saludando a los Slytherin. Ya sabes.
Sí, sabía. Seguro que les estaban gastando alguna broma pesada, antes de que las Evans les ganaran. Pero Nyssa no dijo nada sobre el tema, se limitó a observar a Remus con atención.
.- ¿Estas bien? Pareces demasiado cansado, para ser el primer día de curso. – La morena se acercó a él, y le apartó un mechón castaño de la cara, para verle mejor.
.- Sí, es solo que anoche no dormí muy bien... – Respondió Remus con vaguedad.
.- Los nervios. ¿no? – Comprendió Nyssa. Ella tampoco había dormido muchas horas. – En ese caso, te dejo para que descanses. Sólo quería darte las gracias por ayudarme con el equipaje, y si puedo hacer algo por ti...
.- Pues ahora que lo dices sí que puedes. – Remus se irguió como un lobo olfateando una presa. Nyssa solo hizo un gesto de "Tu dirás".
Pero Remus dijo bien poco, digamos que su lengua encontró una ocupación mejor. Nyssa al principio se quedo bloqueada, nunca antes la habían besado y no sabía muy bien que hacer, pero dejo que el instinto la guiara y empezó a seguirle el juego al licántropo...
.- ¿Pero que haces? – Al menos, hasta que se dio cuenta de lo que estaba haciendo. En fin, ella no era de las que pagaba las ayudas con favores carnales.
Indignada le cruzó la cara de una soberana bofetada, antes de salir corriendo.
.- Casi me desencajaste la mandíbula. – Le informó Remus, ya de vuelta en el presente.
.- No era mi intención. – Le aseguró Nyssa acariciando con un dedo suave, la citada parte de la cara del chico, antes de besarle con suavidad. – Pero me pillaste por sorpresa... Nunca había besado a un chico.
.- ¿A un chico? – Remus la miro extrañado.
.- Claro, es que las Evans y yo practicábamos entre nosotras. – Nyssa lo soltó con toda la naturalidad del mundo. - ¿Remus? – Sin darse cuenta que le había provocado a su marido un estado de cortocircuito a causa de todos los pensamientos lujuriosos que cruzaban por su mente. – Era broma.
.- ¿Qué? – Remus bajo del mundo de las fantasías sexuales para encontrarse con Nyssa asintiendo divertida. – Te aconsejo que no bromees con eso. y menos con James y Sirius delante.
.- Hablando de James. ¿Qué vamos a hacer con James y Lily? – Nyssa retomó la conversación pendiente. – Ya sé que tú dices que no se odian, pero si tienes razón, fingen odiarse muy bien.
.- Es que son dos cabezotas. – Resoplo Remus. – James esta empeñado en que ha olvidado a Lily. Y tu amiga...
.- Es aún peor que él. – Completo Nyssa. – Pero tenemos que hacer algo y deprisa. En 24 horas, nos iremos de Hogwarts para siempre. Es probable que durante un tiempo no se vean tanto, y eso disminuirá las probabilidades de que pase algo entre ellos que les obligue a admitir sus sentimientos.
.- O lo aumentará. – Corrigió una voz tenebrosa. Las Moiras estaban en el pasillo, junto a su ojo místico. Fue Cloto la que se inmiscuyó en la conversación.
.- Con el debido respeto:.¿a ustedes tres no las habían echado de la escuela? – Pregunto Remus educadamente.
.- Así es joven. – Confirmo Laquesis. – Pero no queríamos irnos in despedirnos del director.
.- ¿A que estamos guapas? – Atropo se acababa de pintar los labios, con uno de esos gloss ultra volumen que te pone los morros como si fueran dos morcillas.
.- Mucho. – Remus tuvo buen cuidado de mostrar su alianza, (un anillo de plástico de lo que te regalan con los cereales), de igual manera que un cazador mostraría la cruz a un vampiro.
.- ¿Qué decían de James y Lily? – Insistió Nyssa.
.- Decíamos que no deber forzar el destino, jovencita. – Le aconsejó Cloto con tono sabio.
.- Cada cosa tiene su momento y lugar. – Prosiguió su hermana Laquesis.
.- ¡Y las corrientes del destino están en marcha para proporcionarles su momento y lugar a tus amigos! – Dijo Atropo con su tono alegremente místico. – lo único que puedes hacer es...
.- ¡NO INTERVENIR! – Gritaron las Moiras con tal ímpetu que todas las cortinas de Hogwarts se agitaron como si hubiera pasado un tornado.
.- Y ahora, vayamos a despedirnos del Director. – Las tres Moiras subieron decididas por las escaleras, ignorando al Ojo Místico, que las hacia señales de que no era buen momento para subir.
.- Cualquiera que se entrometiera en la discusión de Dumbledore y McGonagall, acerca del peinado neo punk del segundo, una especie de fénix resurgiendo de sus cenizas, con el que Fawques había tratado de aparearse tres veces, estaría en gravísimo peligro.
.- Puede que tengan razón. – Nyssa se volvió hacia Remus, herida por aquella pequeña traición.
.- ¡No digas tonterías! Esas viejas no tienen ni la menor idea de nada. – Rechazó Nyssa.
.- La misma que Tiresius supongo. – Apunto Remus. – De todas formas, es imposible que James y Lily dejen de verse. Tienen amigos comunes... Por fuerza alguna vez van a tener que coincidir.
.- Eso es cierto. – Admitió Nyssa, aunque seguía sin estar convencida.
&·&·&
Remus y Nyssa estuvieron paseando por ahí un rato más, hasta que Remus comentó que debía irse a su cuarto, para terminar de hacer el equipaje. Nyssa decidió irse a su cuarto, para descansar un rato, puesto que ella ya había guardado todo en la maleta y su habitación estaba perfectamente recogida...
O no, pensó la chica, una vez que estuvo allí y vio toda la habitación patas arriba, Sirius tumbado en la cama de Wyn con los brazos detrás de la cabeza, ajeno al caos que montaba su novia, que era la que había provocado todo ese desbarajuste.
.- ¿Has visto mis pendientes? – Le preguntó Wyn histéricamente a la morena, antes de que ella le pudiera decir algo del caos que imperaba en la habitación.
.- ¿Que pendientes? – Como si Wyn no tuviera pendientes.
.- ¡Los aros blancos que pegan con todo! – Bramó Wyn.
.- Ah, esos. – A Nyssa personalmente le parecían horribles y que no pegaban con nada. Pero estando Wyn tan irascible ella no sería la que se lo comentará.
.- ¿Es siempre así? – Sirius apunto a su novia con la barbilla, sin dejar de sonreír divertido.
.- La verdad es que no. Otros años se toma con más calma lo de no encontrar algo el último día. – Confesó Nyssa.
.- Claro, porque otros años, al volver después del verano, lo que había perdido estaba esperándome encima de la cama. – Apunto Wyn. – Pero este año, ya nunca será así. – Hubo unos segundos de silencio nostálgico, que al final rompió la propia Wyn, dando un suave golpe en las piernas de Sirius. - ¿Y tu podías ayudarme, no?
.- Encima que te llevo a Praga, me maltratas. – Se burló el moreno sin hacer el menor esfuerzo por levantarse.
.- ¿Os vais a Praga? – Los dos asintieron a la pregunta de Nyssa. – Pues estarás encantada. Siempre has querido ir allí.
.- Hablando de estar encantada. ¿Dónde has dejado a tu marido? – Preguntó Wyn volviendo a la tarea de buscar sus pendientes.
.- Se fue a su habitación a terminar de hacer el equipaje. – Informó Nyssa.
.- Pues va a ser que no. – Negó Sirius. – James esta allí con la Travis. – Después que Sirius dijo esa frase, un extraño ruido salió del baño. Era un cruce raro entre sollozo de dolor, gemido de celos, bufido de indignación y gruñido de furia. Pese a eso, Nyssa reconoció la voz de Lily. Cuando el silencio volvió Sirius dijo. – Verás que pronto esta el lobito aquí.
.- No puedo creerlo. James estaba en nuestro cuarto con la Travis. – Efectivamente, Remus entró en el cuarto de las chicas, y se interrumpió al oír a Lily repetir el ruido desde el baño. - ¿Qué la pasa a Evans?
.- ¡Que he perdido mis pendientes favoritos! – exclamo Wyn desesperada.
.- Me refería a tu prima. – Aclaró Remus.
.- Lleva así desde que llegamos. – Sirius se encogió de hombros dando a entender que no conocía el motivo. – Pero si mencionas a James... – El moreno se interrumpió al oír el gemido de Lily. – Se pone así.
.- Los hemos visto discutir. – Nyssa les explico en un susurro la escena que habían presenciado ella y Remus desde las escaleras.
Lo hizo en el tiempo justo, ya que un minuto después de que terminara Lily salió del baño. La pelirroja tenía una cara espantosa, como cuando llegas muy tarde a casa y te acuestas sin desmaquillarte, y al día siguiente se te juntan las ojeras y los restos de rimel.
.- ¿Estas bien, Lily? – le preguntó Remus con amable interés.
.- Sí, claro. ¿Por qué iba a estar mal? – Lily trató de hablar con voz serena, pero parecía a punto de ponerse a llorar.
.- No sé. Por lo de James. – Sugirió Nyssa con cautela.
.- ¡Ese cabrón! Me da igual que pille la sífilis. Le odio. – Hubiera sido más creíble, si Lily no lo hubiera dicho con unos lagrimones en los ojos tan grandes, como para curar la sequía del Sahara.
.- Pues para darte igual, estás llorando por él. – Señaló Sirius, sin la menor sutileza.
.- No lloro. Solo enfatizo en tonos más agudos con alguna lágrima ocasional. – Corrigió Lily, sonándose la nariz.
.- Es la definición más rara de llorar que he oído nunca. – Sirius se volvió hacia Remus con expresión confusa.
.- No es por restar importancia a tu dolor ni nada de eso... – Intervino Wyn. - ¿pero no habrás visto mis pendientes blancos?
.- ¿Te refieres a los aros esos tan horribles que tu dices que pegan con todo?
.- ¡Esos, sí, esos! – Confirmo Wyn. Si es que su prima siempre encontraba todo.
.- Los llevas puestos. – Lily señaló las orejas de su despistada prima, que corrió hacia un espejo para comprobar que era cierto.
.- Mira que no darte cuenta. – Se burló Sirius.
.- Mira que tu tampoco. – Replico Wyn tan burlona como él.
.- Volviendo al tema de James... – Pero Nyssa no pudo volver a ese tema, ya que Lily se tapo los oídos con las manos y empezó a cantar "Let it be" a voz en grito negándose a oírlo. – esta bien, hablemos de otra cosa...
Terminaron intercambiando anécdotas de aventuras en Hogwarts, logrando así que Lily se animara un poco. Por supuesto los chicos se quedaron a dormir en las camas de sus respectivas, aunque ambos se tuvieron que pegar un buen madrugón al día siguiente para terminar de hacer la maleta.
Fue muy raro desayunar en el Gran Comedor y subirse a los carruajes para ir a la estación de Hogsmead sabiendo que era la última vez... Sobre todo, porque Marlene iba al lado suyo despidiéndose de todo.
"Adiós lámparas flotantes. Adiós cuadros parlanchines. Adiós Peeves. ¡Peeves! No seas cabrón. No nos tires lodo a la cara"
Se apropiaron de un compartimiento para ir todos juntos, al menos esa era la teoría. En la práctica, James para no coincidir con Lily se paso todo el rato entrando y saliendo. (NC: que mal se puede pensar de esa frase.) Por su parte, Nyssa aprovechó que Marlene estaba con sus amigas Raven para pegarle la bronca a Lucas.
.- ¿Pero tu al final eres gay o que? – preguntó la morena.
.- Si te digo la verdad no lo sé y no me importa. Me gusta Marlene y es todo lo que necesito saber. – Lucas se encogió de hombros.
.- Eso no es una respuesta. – Insistió Nyssa. – Si te gusta Marlene, que es una chica, eres heterosexual y...
.- Déjalo, Nyssa. – Suspiró Wyn. A veces la manía de la morena de catalogarlo todo, la ponía un poco nerviosa. – Y tu Lucas, haz el favor de quedarte en una acera o en la otra. Que al final con tanto cambiarte de acera te va a pasar el autobús por encima.
.- ¿Los que conducen los autobuses y van por el centro de la calle de que orientación sexual son? – Preguntó Nyssa dispuesta a clasificar cada cosa en su montón correspondiente.
.- No sé. Bisexuales, supongo. – Aventuró Remus.
.- Entonces todos los autobuseros son bisexuales. – Bromeó Sirius.
.- ¿Ernie, el conductor del autobús noctámbulo es bisexual? – Preguntó Lily incrédula, regresando en ese momento del baño.
.- Ya decía yo que me miraba mucho el culo. – Suspiró Remus, fingiéndose avergonzado.
.- Mentiroso. A mi me lo miraba más. – Corrigió Sirius, evitando la modestia.
El viaje hasta Londres se hizo más corto aún de lo esperad, y más pronto de lo que hubieran querido todos, se encontraban en el andén 9 y ¾ aguardando para reunirse con sus familias al otro lado de la barrera.
La verdad es que ninguna de las 8 personas estaba muy emocionada con la idea de reunirse con sus seres queridos.
.- Joder, espero que no haya venido mi padre. – Nyssa se sentó en su baúl, dispuesta a pasar el verano allí mismo, antes que ver la cara de su padre. – Si ha venido, significa que me ha encontrado un nuevo marido o algo así.
.- Tranquila, te aseguro que tu padre no debe preocuparte. – Remus tomo la cara de la morena entre sus manos y la acarició con cuidado. Nyssa se relajó y cerro los ojos para disfrutar del contacto. – Es mi madre la que debería preocuparte. – Los ojos negros se abrieron de golpe, y se volvieron hacia los castaños, pidiendo explicación. – Sí, no estaba muy contenta de que me haya casado sin invitarla.
.- Peor es la mía. A ver como la digo yo que soy heterosexual y que cancele la cita que me había conseguido con el hijo de su jefe. – La confesión de Lucas hizo que los ojos de Marlene lanzaran destellos de celos.
.- ¿Al menos estaría bueno, no? – Pregunto al fin la rubia Raven, echando los brazos al cuello de su novio, sobre cuyas rodillas estaba sentada.
.- Pues yo lo último que quiero es oír a mi padre diciendo que si he traicionado a la familia por decidir no ser auror. – James se revolvió el pelo, al ser su familia bastante popular en el mundo mágico, su fichaje por los Dragon Warriors, había salido en toda la prensa especializada en Quidicth. Rita Skeeter, ya le había pedido una entrevista.
.- Bueno, al menos hay quien lo tiene peor. – Sirius señaló con la cabeza a Lucius Malfoy y Evan Rosier. La feliz pareja era llevada por sus padres directamente al transporte que los conduciría hasta la clínica mágica correctora de conductas.
.- Durante unos segundos los ojos de Sirius se encontraron con los azul hielo de Malfoy. El presentimiento de que esa no sería la última vez que los vería, hizo que Sirius tuviera un escalofrío.
.- ¿Todo bien? – Pero el escalofrío desapareció, cuando Wyn le abrazó desde atrás, y le beso en el hombro.
.- Sí, todo bien. – Sirius besó las manos y se volvió hacia Wyn para mirarla cara a cara. - ¿Y tu qué?.¿Deseando conocer a tu sobrino? A todo esto,.¿cómo se llama?
.- Buf. Es complicado. – Suspiro Wyn, la elección de los nombres en su familia era un tema bastante complejo. – Verás, ya sabes que, Peregrin, Doc y yo tenemos unos nombres demasiado originales.
.- Perdona,. ¿pero quién es Peregrin? – Pregunto Marlene.
.- Oh, lo siento. Es mi hermano mayor. Más mayor que Doc, quiero decir. – Explico Wyn.
.- No sabía que fuerais tres hermanos. – Comento Remus.
.- Es que mi primo Peregrin, al igual que mi hermana Petunia, no es mago. – Le dijo Lily. – Pero igual le conocéis, creo que esta en Londres.
.- Bueno, el caso es que mis hermanos y yo, hicimos el pacto de poner nombres "normales" a nuestros hijos. Bueno, al menos lo hicimos Doc y yo, porque Peregrin es sacerdote, de su propia religión neo hippy. El problema, es que como Jenny tiene un nombre según ella tan soso, quiere poner al niño un nombre un poco menos común. – Todos asintieron comprensivos, menos James que se quedo pensativo. – Y para terminar de liar las cosas, ahí esta mi madre con los tres tomos del Señor de los Anillos, sugiriendo nombres. En resumen, que en cuanto salga ahí voy a verme envuelta en una pelea por el nombre del niño.
.- Al menos vuestras familias estarán ahí para recibiros. La mía estará ocupada en alguna fiesta de sociedad, y no se habrán acordado de que su hija terminaba hoy la escuela. – Dijo Marlene, coreada por James.
.- Uy, pues si quieres familia, yo te regalo a mi hermana y su novio. – Ofreció Lily rápidamente.
.- ¿Tu hermana es una de cuello muy largo, que va colgada de un tío con pinta de morsa? – Lily asintió, la nariz de Marlene se arrugó en un gesto de disgusto. – En ese caso, rechazo tu oferta.
.- Lo comprendo perfectamente. – Dijo Lily.
.- Creo que ya no podemos prolongarlo más. – Como Remus había dado a entender, eran los únicos que no habían pasado la barrera.
.- No. – Confirmo James, poniéndose en pie. – Por si acaso no sale bien: ha sido un placer haberos conocido. – Al decir "placer", James miró a Lily, pero la pelirroja estaba de espaldas, y no se dio cuenta de la mirada que la lanzó el chico.
La que sí lo vio fue Nyssa, y la morena casi soltó un resoplido. ¿Por qué no veían que eran tal para cual? Una vez más, Nyssa recordó la conversación que había sostenido con Wyn, sobre el tema esa misma mañana.
.- Creo que las Moiras tienen razón. – Viniendo de la descreída Gryffindor, el comentario impresiono a Nyssa. – Cada cosa tiene su momento y lugar. No sé, yo podía haber estado con Sirius hace mil años, y tu con Remus igual... Pero teníamos que darnos cuenta por nosotras mismas. A Lily y James les pasa igual.
Sí, puede que las moiras, Remus y Wyn tuviesen razón, pero aún así, Nyssa sintió deseos de encerrar a James y Lily en el andén, para ver si estando juntos y solos, dejaban de estar tan ciegos. Sin embargo, la morena sabía que no funcionaría, entre otras cosas porque el elfo que revisaba que no quedara nadie en el andén, los descubriría y los ayudaría a salir de allí.
Una vez en el otro lado de la barrera las cosas no estuvieron tan mal como esperaban. La madre de Remus, recibió a Nyssa con un abrazo antes siquiera de saludar a su hijo.
.- ¿Así que tu eres mi nuera? – Dos besos en la mejilla. – Vaya, eres preciosa. Mi hijo no exageraba en eso, al menos... – Nyssa rió, algo azorada, no estaba acostumbrada a recibimientos tan calurosos.
.- Hola. – Remus movió los brazos en un saludo exagerado. - ¿Me recuerdas? Soy tu hijo.
.- Claro que me acuerdo de ti. – Finalmente su madre dio un gran abrazo al licántropo, sin soltar del todo a Nyssa. – Vaya, debéis de estar agotados. ¿Dónde están tus padres, Nyssa? Me gustaría conocerlos.
.- Pues...
.- Es complicado, mama. – Interrumpió Remus ahorrándole a su esposa un mal trago. – Mejor te lo contaremos en el hostal.
.- Si es que no la importa que me vaya a vivir allí un tiempo. – Nyssa sonrió con timidez.
.- ¿Importarme? Claro que no. Es un hostal, siempre que tengas dinero para pagar la habitación. – Ante la cara que se le había quedado a Nyssa, la mujer se rió. – es broma. Puedes quedarte allí todo el tiempo que quieras. – Lanzo una mirada maliciosa a Remus. – No creo que a mi hijo, le importe hacerte un hueco en su cuarto.
.- Haré el esfuerzo. – Dijo Remus con tono de "mira lo que tengo que hacer por ti". Nyssa replico con un codazo. – Aus. Nos vemos chicos.
.- Adiós pareja. – Tras despedirse de sus amigos, Sirius volvió su atención hacia la conversación de la familia Evans.
.- ¡Qué cosa más guapa! – Wyn, la misma Wyn que había dicho que ella no quería tener hijos porque suponían demasiada responsabilidad, ahora estaba que se derretía con su sobrinito.
.- Ha salido a mi. – Dijo su hermano Doc rebosante de orgullo paterno. – Mi pequeño Ben.
.- ¿Ben? – Repitió Jenny, con un tono peligroso. – Escúchame bien, doctorzuelo de pacotilla: no me pasé 16 horas de parto, para llamar a mi hijo Ben. Se llamará Horus.
.- ¿Qué? Ni en broma. Te recuerdo que yo también tuve mi pequeña aportación, y un hijo mío no va a tener un nombre tan extraño. – Rebatió Doc.
.- ¿Y por qué no le llamáis Louis? – Sugirió la madre de Wyn. Era una mujer delgada, de pelo rubio cobrizo, cuyos ojos castaños estaban cubiertos por una gafas.
.- Porque es nombre de chica, mama. – replico Doc, molesto.
.- ¿Louis? Pero si no hay ningún personaje de ESDLA, que se llame así. – Susurró Wyn por la comisura de los labios.
.- Hermana, te tengo dos noticias. Una buena y una mala. – Peregrin Evans, un hombre joven, moreno de ojos azules, atractivo al estilo "El pájaro espino", paso su brazo moreno por los hombros de su hermana, a la vez que hacía una carantoña a su sobrino. – La buena es que mama a superado su fase de ESDLA.
.- ¿Y que tal Lestat? – Wyn palideció al oír ese nombre y entender lo que implicaba.
.- Y como ya has deducido, la mala noticia, es que mama ha descubierto las crónicas vampíricas de Anne Rice. – termino Peregrin.
.- Joder, pues eso sí que es peligroso. Ahí si que hay nombres raros. – Lily miraba codiciosamente al nuevo miembro de su familia. Por un lado, estaba deseando cogerle en brazos, pero delante de James Potter, Lily no mostraría la menor señal de que en el fondo era como las demás chicas. Deseosas de formar una familia y de tirarse a James.
.- Pues sí. – Confirmó Sirius antes de ponerse a enumerar nombres raros.
.- Ya vale, Sirius. Que como lo oiga mi madre, estamos apañados. – Le advirtió Wyn. Sirius sonrió maliciosamente, y se puso a jugar con el niño que su chica sostenía en brazos.
.- ¿Y por qué no le ponéis los dos nombres? Así cuando el niño sea mayor, podrá elegir por si mismo. – Jenny y Doc observaron atentamente a James.
.- Benjamín Horus Maloy. – Dijo Jenny con el mismo tono que se recita un encantamiento. – Me gusta. – decidió al fin la joven madre.
.- Mejor, Benjamín Horus Evans. – Corrigió Doc.
.- ¿Y por qué le vamos a poner tu apellido y no el mío? – Jenny se llevó las manos a las caderas, a punto de esgrimir de nuevo el argumento de las 16 horas de parto.
.- Por dos razones: 1) es lo lógico. 2) Basta verle el color de pelo para ver que es un Evans de los pies a la cabeza. – Efectivamente, la cabeza del pequeño, estaba cubierta por una pelusilla rojiza.
.- Pues aquí tengo yo dos razones: 1) La pelusilla esa se suele caer. 2) Peregrin es un Evans y no es pelirrojo. – Jenny señaló triunfal al joven castaño, que en aquellos momentos sostenía al niño.
¿Y por que no le ponéis los dos apellidos? – Sugirió James de nuevo. ¿Cómo dos .- personas podían pelearse tanto por tonterías?
La pareja consideraba los pros y contras de esa opción cuando llego el padre de Wyn.
.- ¡Al fin encontré aparcamiento! – Exclamó el hombre, luego abrazó con fuerza a su hija. – Que guapísima estás y... ¿Quién es este? – Steven Evans observó por primera vez la presencia de Sirius revoloteando cerca de su pequeña.
.- Es Sirius Black. El novio de Wyn. Se van la semana que viene a Praga. – le informó su esposa, sonriendo con dulzura ante la mirada asesina que le lanzó su hija.
.- ¿Ah, sí? – Los ojos verdes, parecidos a los de Doc y Lily, se entornaron de forma amenazante. Aunque luego volvieron a su posición normal. - ¿Este es el gilipollas racista?
.- No, a ese ya le dejo. – Ante el comentario de su esposa, el hombre respiró aliviado. Aunque fue por pocos segundos.
.- ¿No habrá vuelto con el desorientado sexual? – Se preocupó el hombre.
.- No, este es otro. – le tranquilizó su mujer.
.- Papa, estamos aquí. Delante de ti. Puedes dirigirnos las preguntas directamente a nosotros. – Le comento su hija.
.- Chica, es que me cambias tanto de chico, que me pierdo. – Se excuso Steven, antes de lanzar una evaluadora mirada a Sirius, que se sentía más nervioso que durante un examen.
.- Ay, deja de mirar así al pobre chico. – Su mujer, le dio un golpe suave en el hombro. - ¿Qué os parece si vamos a tomar algo a casa? – La madre de Wyn agarró a Sirius del brazo antes de que el chico pusiera alguna excusa absurda, como que no cabían en el coche. (Cosa que era cierta.)
.- ¿Vienes Lily? – Lily se pensó la oferta de su prima unos segundos. Después de todo, Petunia llevaba tal retraso que estaba claro que no iba a aparecer por allí. Y no quería quedarse a solas con James ni de coña.
.- Sí, voy. – Lily agarró su baúl y se marchó decidida, sin lanzarle siquiera una mirada a James.
.- ¿Te apuntas? – Sin embargo, Wyn si invitó al chico moreno de pelo revuelto.
.- No, gracias. – James rechazó con una sonrisa la oferta. – Acompañaré a Marlene al club de campo a buscar a nuestros padres. En cuanto terminé con el Sr. Lansbury. – James señaló con un gesto de cabeza a Marlene y Lucas.
La verdad es que Marlene había sido recibida por la familia Lansbury, especialmente por el padre, como un ángel caído del mismo cielo, para salvar a su hijo de la disipada vida homosexual. Vida que por otra parte, Lucas no había disfrutado.
.- Los padres de Marlene no serán de los que odian a los Muggles. ¿Verdad? – Se preocupó Wyn.
.- ¿Los McKinnons? Que dices. Si esa gente pasa más tiempo averiguando como funcionan los cacharros Muggles que practicando hechizos. – La tranquilizó James. – Será mejor que vayas con tu familia. con todos los que son, no me sorprendería que se olvidasen de ti...
.- Y el pobre Sirius esta solo con mi madre, voy con él. – La chica le dio un beso a James en la mejilla, antes de salir corriendo detrás de su familia.
Distraídamente James se froto la mejilla. Hubo un tiempo, en que James se metió tanto en su papel de ciego enamorado de Wyn, que creyó estar enamorado de ella. Pero no, todo lo que le gustaba de Wyn era o porque le recordaba a Lily, o porque le gustaría que Lily fuera así con él. Pero se acabo la escuela. Ahora, al no verla todos los días, podría olvidarla sin problemas.
James alejó sus pensamientos de la pelirroja, cuando Marlene se acercó a él, con una sonrisa de agotamiento. El moreno la aplaudió.
.- Muy bien, así se enamora a unos suegros. – Como respuesta, Marlene se lanzo el aliento sobre sus uñas, antes de frotarlas contra su camiseta para darles brillo. – Lástima que no tengas ese toque con nuestros padres.
.- Sí, lástima. – Coincidió Marlene, apoyando la cabeza en el hombro del chico, mientras James hacía lo mismo.
.- Bueno, vamos. Cuando antes les veamos, antes nos pegarán la bronca, y antes podremos olvidarlo. – Con menos decisión de la que transmitía su voz, James empequeñeció sus baúles, y fueron a buscar un trasladador.
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.- ¿Así que Praga, eh? – Comento Steven Evans, sentado junto a Sirius en el salón de su casa. – Es una ciudad muy bonita. Es una pena que en ella estén asentadas todas las mafias del este. – Los ojos verdes se clavaron en Sirius, como si le preguntara si su familia estaba relacionada con las mafias del este.
.- No lo sabía. La verdad es que nunca he estado allí. – Confesó Sirius, tratando de controlarse. Si otro le hubiera lanzado las acusaciones, que le había lanzado el padre de Wyn, ya le habría apalizado. Pero siendo su futuro suegro, tendría que causar buena impresión.
.- Vaya. ¿Y en que hotel dormiréis? – De momento, Steven se dedicaba a atacar por el flanco del "viaje a Praga".
.- En ninguno. mi tío tiene casa allí y hasta que la vendamos, pues dormiremos allí. – Explico Sirius con tono paciente.
.- En habitaciones separadas. Espero. – Steven dejó con cuidado la taza de té en la mesa y se volvió a Sirius con el tono de quien va a hacer una advertencia. – Mira, Sirius, mi pequeña es virgen. Y más te vale que siga así hasta el día después de la boda.
.- ¿Eh? – Preguntó Sirius bastante confuso. Y es que eso de que Wyn era virgen, realmente era una verdadera sorpresa. Desde el sofá, le llegaron las carcajadas de Lily y Peregrin, que habían bajado el volumen de la tele, al notar que la conversación se volvía interesante.
.- Esto... Papa. – Wyn se sentó al lado de su padre, lista a sacarle de su error.
.- Tranquila, cariño. No te avergüences. Esperar es bueno. – Steven le dio a su hija unas palmaditas en la mano.
.- Ya pero es que yo no estoy esperando a nada. – Susurró Wyn con algo de timidez. – Verás, es que yo no... Vamos que sí que he... Resumiendo, que virgen lo que se dice virgen no soy.
.- ¡TE MATO! – En realidad, no era necesario el Ojo Místico de las Moiras para predecir la reacción del padre de Wyn. Steven se abalanzó sobre el cuello de Sirius, al tiempo que Wyn se deslizaba entre ambos para salvarle.
.- ¡Que no, papa que no fue él!.¿Podríais ayudar, no? – Wyn se volvió hacia sus dos hermanos y su prima, que se habían quedado mirando sin hacer nada.
.- Es que me acabo de pintar las uñas. – Jenny usó la misma excusa que para librarse de cambiar el pañal a Ben.
.- Yo tengo que cambiar a mi hijo. – Contestó Doc, con una mueca de asco.
.- Yo soy sacerdote. Si quieres mediación en conflictos armados, llama a la ONU. – Le aconsejó Peregrin.
.- Además, los de CSI están a punto de cazar al asesino del día. – Lily apunto a la tele, que en realidad no estaban viendo.
.- ¡Petrificus totalus! – Sirius logró sacar su varita, justo a tiempo.
.- ¡Tío, que acabas de petrificar a mi padre! – Wyn le dio un suave empujón al moreno.
.- ¿Y que querías? .¿Qué le dejara que me estrangulara? – Sirius se frotó el cuello, donde tenía marcadas las huellas digitales de su suegro.
.- No. – Suspiró al fin Wyn.
Bueno, esta claro que el chico sabe cuidarse. Una cualidad muy necesaria en esta familia. – Y sin más, Peregrin aprobó por primera vez en la historia un novio de su hermana menor.
.- Te dije que el chico valía. ¡Oh, joder! – Doc acababa de empezar a cambiar el pañal de Ben, y dio un paso hacia atrás, ante la peste. - ¿Pero que coño le das de comer Jenny?
.- Leche materna. – Jenny dejó de secarse las uñas con la varita, para girarse. - ¿No estarás insinuando que produzco leche de mala calidad, verdad?
.- Pues sí. - Doc señaló el pañal como prueba 1 de la acusación.
Antes de liberar al padre de Wyn del hechizo, Sirius se alejo de sus manos. Por si acaso.
.- Papa. – Wyn intervino, antes de que su padre se lanzara de nuevo hacia su novio. – Siento haberte decepcionado y no haber esperado hasta los 22 como tu. – Una carcajada incrédula, procedente de la madre de Wyn escapo de la cocina. -Pero... Mira el lado bueno, Lily aún es pura. Adóptala.
.- ¿Eres virgen? – Peregrin se volvió con extrañeza hacia su prima.
.- No me mires así. Que eres sacerdote. Debería predicar la abstinencia y esas cosas. – Respondió Lily picada.
No, si yo no digo nada. – Peregrin hizo como que se corría la cremallera de la boca, antes de volver su atención a la tele.
.- Necesito un trago. – Steven agarró el vaso que Wyn había abandonado sobre la mesa, convencido de que tendría litros de alcohol. - ¡PUAJ! – Pero no. – Es coca cola normal.
.- Claro. – Wyn no hizo caso a las miradas de extrañeza que la dirigieron todos los miembros masculinos de su familia. – Es que yo no bebo.
.- ¿Tu tienes algo que ver con eso? – Steven lanzo a Sirius una de sus miradas acusadoras.
.- Puede que sea culpa mía. – Confesó Sirius. De nuevo, Steven se abalanzó sobre él, solo que esta vez para abrazarle como un hijo.
.- ¡No me lo puedo creer! Has conseguido lo imposible... Ya si, logras que deje de fumar, serás mi ídolo. – Justo cuando Sirius empezaba a sentirse bastante incómodo, con tanta muestra de cariño por parte de un hombre que acababa de conocer, la madre de Wyn anunció que la cena estaba lista. Vamos, que ya había llegado la pizza. – Saca ese licor de mora sin alcohol que hay que celebrar que la niña ya no bebe.
.- Y tu a ver que comes, Jenny que luego todo va a la leche. – La advertencia de Doc, le mereció una mirada homicida de Jenny.
.- Bueno, lo conseguisteis. Has presentado a Sirius a tu padre y los dos vivís para contarlo. – Lily se acercó a Sirius y Wyn, que se habían quedado unos segundos observándose con sonrisas de alivio.
.- Sí, lo conseguimos. – Confirmo Wyn, abrazando al moreno.
.- Niñas, venir a cenar.
.- Ya vamos. – Dijeron las tres personas que quedaban en el salón a la vez.
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.- Tus padres son geniales. – Con esas palabras, Nyssa se acostó al lado de Remus.
.- Sí, lo son. Tu cama es esa de ahí. – Remus señaló a una cama del otro extremo de la habitación.
.- Yo creo que es esta. – Nyssa empezó a mordisquear la oreja del licántropo con suavidad.
.- Nyssa. – Con suavidad, Remus la aparto. – Mis padres duermen en la habitación de al lado, y las paredes son de papel, con lo que se oye todo...
.- Lo sé. – Nyssa sonrió con picardía antes de volver a las andadas, esta vez haciendo entrar sus manos en el juego, en un peligroso descenso desde el ombligo del joven. – De todas formas, hay un hechizo para solucionar eso...
.- Ya. – Remus lanzó el hechizo antes de no ser capaz de pronunciarlo, y luego invirtió las posiciones dejando a Nyssa debajo.
.- Tranquilo, lobito, tranquilo. Que antes quería hablar contigo. – La voz de Nyssa, dejaba translucir una sonrisa.
.- ¿Hablar? Pues no parecía eso. – Ahora era la boca de Remus la que besaba la oreja de su esposa, y sus manos, acariciaban con esa lentitud enloquecedora propia de él, el abdomen de Nyssa.
.- Bueno, el caso es que te lo tengo que preguntar antes de que se me olvide. – Nyssa hizo una pausa para concentrarse, cosa que le estaba costando bastante. - ¿Crees que tus padres me dejarían ayudar con el hotel? Tengo unas cuantas ideas que lo podrían sacar a flote.
.- Teniendo en cuenta que están dispuestos a adoptarte, no creo que pongan pegas. – Contestó Remus. - ¿Alguna pregunta más?
.- Aparte si va en serio, lo de casarnos en serio no.
.- Pues claro que va en serio lo de casarnos en serio. – Refunfuñó Remus. – Aunque no esperes una boda como las que describieron Marlene y Lily.
.- Ni la espero, ni la quiero. – rechazó Nyssa. – yo quiero una cosa sencilla. Como si hacemos sándwiches y nos los vamos a comer al parque.
.- Pues es buena idea. – Una vez decidido, Remus busco la boca de Nyssa, decidido a pasar a cosas más importantes.
Y esto todo amigas... ¡NO! Es mentira. Esto sigue. En el próximo capítulo, el 16, empieza lo que podríamos llamar como el segundo bloque del fict. Dicho segundo bloque, transcurre 3 años después, es decir, que nuestros protagonistas serán unos veinteañeros.
Espero que os guste el cambio de escenario. Hasta dentro de dos semanas.
Mil besos.
Carla Grey.
Orgullosa Lupina. MOS. Hermana de Mya & Maru Malfoy. Tía de Azi Black. Paciente de Serenity. Hija política de Veronika. Emperatriz consorte de Alonning. Ahijada del hada madrina Noriko. Prima de Miss Molko y Inna. Miembro de las 15 de Mey. Amiga por correspondencia de una miembro de LODF. Pariente de Anvy Snape. Casi pariente de Libertad, la amiga de Mafalda. Chica del espejo de lujuria de Dreaming.
