Hola. Perdón, perdón, perdón, perdón. ¿He dicho que perdón? Siento haber tardado en actualizar, es que he tenido un par de días caóticos, y de verdad que lo siento haberos dejado colgadas tanto tiempo. Menos mal que sois una gente genial y no me habéis dejado RR de amenaza, espero que este capítulo os merezca la pena y a cambio, prometo actualizar puntualmente el siguiente.
Xtinamc: Sí, bien por Lily, ahí estuvo bastante lanzada, con lo paradilla que suele ser ella. ¿Separarlos? Cielo, eso lo tengo ya muy trillado, nunca hago lo mismo igual dos veces. Además ahora estoy en proceso de juntarlos. Muchos besos.
Zelinair: Pues sí, los del Ministerio son un poco bastante gilipollas, pero en fin, ya ves que Lily gracias a Doc hace lo que la da la gana. Pues la confesión de Sirius esta más cerca de lo que piensas y me imagino la reacción de Wyn, tan exagerada como siempre. James lleva el pelo por los hombros, un intento desesperado de que el peso del pelo, haga que este mas ordenado. Besitos.
silmarwen754: que poca fe tienes en mi. Mira igual te sorprendo y bato nuevo record juntándolos en el 25 o 26. Gracias por lo de que se sale.
Made: Sí, parece que Lucas es definitivamente heterosexual, aunque yo que Marlene no bajaba la guardia por si acaso. Es cierto, no me había fijado que el número de días, que Wyn y Sirius estuvieron en la habitación coincide con el número de meses que estuvieron separados. Tienes que admitir que el reencuentro de James y Lily fue la mar de original, gracias a la snitch. ¿Rita complicar las cosas? Que va chica, con lo maja que es ella. Besines.
Ginny84: Sí que es raro en principio que teniendo amigos comunes James y Lily no se vieran en tres años. Pero es que James procuraba no coincidir con ella, y Lily, bueno, la pobre estaba estudiando enfermería a destajo. Un beso.
Trixi-Black: Vaya, ahora eres adivina, pues ya me dirás si acertaste con la conversación Rita y Lily. Sí que Lily nos tiene poco acostumbradas a esas frases, pero bueno, igual nos sigue sorprendiendo. Besitos de algodón de azucar. PDTA: busque el RR que no te conteste en el 20 de PAAA, y no encontré ninguno tuyo. Igual me lo dejaste en el uno. Pero vamos, yo no le he visto.
HermySiriusBlack: Lo de Lucas y Marlene yo no me confiaría con eso de que funciona, porque... En fin, siempre surgen problemas. Ya veremos que pasa con Rita, el punto es que esa aún esta colgada de James. Uf, si tengo un rato me paso por tu fict, de todas formas recuérdamelo porque se me pasara. Besos.
MoonyGabriela: Mm, pues lo de Wyn no es una tapadera, pero gracias, porque me has ayudado a perfilar la idea que yo tenía y ahora es mucho mejor. Muchas gracias de verdad. Besos de leche de soja que es muy buena para el corazón. Por cierto, prepárate para el final que tu corazón puede sufrirlo.
Shen-Tao: Bueno, lo de la Skeeter no tiene mucho misterio, es animaga ilegal y esta obsesionada con James, lo que da muchos problemas a nuestro jugador de Quiditch predilecto. Sí, Marlene sale en la foto de la orden del Fénix original que Moody le enseña a Harry, y ahí cuenta que la mataron con toda su familia. Pero eso aquí no pasara. Muakis.
Darame: Me alegra que te gustara tanto el capítulo anterior y me tranquiliza saber que no corro peligro de que me odies. ¿En que parte de Madrid tienen tus abuelos la finca? Besitos.
Saphira: Sí. Increíble pero cierto: la parejita de oro junta al fin.
Marghi: Me gusta que te gustara. Gracias.
Jane Hallyweel: Espero que los exámenes te salieran bien, nena. Pero bueno, no me quites la ilusión, con lo feliz que estaba yo con haberlos juntado... De todas formas, igual Lily y yo te sorprendemos. Confía en nosotras. Yo es que lo de los hijos de Remus y Nyssa lo veo chungo, por eso de que Remus tema transmitirles la enfermedad a sus hijos. Muakis.
Dimebonitareina: si, que calor, mil gracias al inventor del aire acondicionado. ¿Sabes que pasa? Que de abogada ya tenía a Jenny, y si ponía a Lily de lo mismo, me repetía mucho. Eso es lo que preocupa a Remus y Sirius, que desaparezcan ex novias de Sly, ya veremos como resulta la cosa. Pues aunque no lo creas ciertas morenas de ojos oscuros son una ingratas y no están contentas con la suerte que tienen. Besitos.
AnnaTB: Sí que todos han cambiado, alguno hasta ha madurado, aunque no me imagino quien puede haber sido. Veo que Rita te cae genial, claro que dirá algo para joder la relación de James y Lily, pero la saldrá el tiro por la culata. Besines de helado de nata.
steffypotter: Espero que sigas viva, cielo, pese al retraso. Veo que lo que más te sorprendió es que Sirius y Wyn lleven tres años de novios. Es porque no pensabas que duraran tanto, o porque no se hayan casado o estén viviendo juntos. Muakis.
SaRuKy JameS BlacK PotteR: Mm, te falta el apellido Lupin. Pues me temo que Malfoy volverá en breve a dar el coñazo, es que se aburre, y cuando se aburre tiene que joderle la vida a alguien el chico. ¿Irritante Rita? Sinceramente, creo que eres generosa con ella, ya que se merece peores adjetivos. Besitos. PDTA. ¿Donde esta la gracia si una no es mala?
Nimphadora weasley: Que Rita trame lo que quiera, Lily es tan imprevisible como una bala perdida, con ella es imposible hacer planes. Besos.
BlAcK soPHIa: pues Sirius no se me quejo mucho del secuestro, así que no lo debió pasar muy mal. Sí que Lily es un tanto... Inestable, pero eso es lo que mola de ella. Kisses.
Algida: una pregunta, y como lograste quitarte el vicio con los James y Lily, porque estoy tratando de dejarlos. O igual no te lo has quitado. En fin, no sé porque todas desconfiáis de Rita, con lo majeta que es. Besos.
Rory Granger: Gracias, cielo. Perdona la tardanza.
Alessandramalfoy: también creo que los cambios de escenario son geniales. Gracias.
Faith-theBloody: Tan original como siempre. Pero sí, supongo que otra que no hubiera estado consagrada en cuerpo y alma a su trabajo, como Lily, ya se hubiera beneficiado a James. Sí que es curioso lo de Lucas, pero espera que el embarazo de Marlene lleva sorpresa. Mm, tu desconfianza hacia Rita y tu envidia por Wyn no es original. Aunque si muy comprensible. Besitos enormes.
SamanthaBlack33: Hola, espero que tu ordenador este ya mejor, y es que cuando se empeñan en no ir, son unos pesados. Pues sí, tener a James y Lily liados en un capítulo 16 para mi es todo un record... Kisses.
Henar: Uf, anda que no tiene años este RR¿no? Fijo que ya ni te acuerdas de lo que pusiste. Que graciosa, dirás que yo tengo más RR que tu, cuando la Srta. Paso hace tiempo y dos veces creo, la frontera de los mil RR. Mm. ¿se verdad me ves de Anakin? No sé, si te soy sincera yo soy más de la primera saga, (que en realidad es la segunda) y me gusta más Han Solo, pero no sé. Por aquí nosotros andamos vegetando, es el calor, que nos tiene muy mustios, fíjate que hasta Draco ha vuelto, y se empeña en ayudarme con mi súper tesina porque se aburre... (Galletas con trocitos de chocolate para celíacos. ¿Por qué coño no lo hice de Miel de la Alcarria.) ¿Por qué no esta este con Ginny? Por lo visto ahora la pelirroja quiere rescatar a su hermano de las garras de Samara, que además, no la mola nada lo de ya no ser la única chica de su familia, y creo que se quiere cargar a su nueva hermana. Total, que como no le hacia mucho caso se ha vuelto, a pinchar a Zabini, más que nada. Muakis. PDTA: No entiendo la poca fe que tenéis todas en las buenas intenciones de Rita. ¿Hasta los 80 años? La verdad no pensaba escribir un fict tan largo.
Vega de la Lira: Vaya panzada a leer que te diste. Me encanta que te encantara. Muaks.
Ivy potter black: Siento el retraso cielo, peor no te preocupes que aunque las intenciones de la Rita no son nada nobles, ya verás como Lily no se deja engañar... Demasiado. Besazos.
Victoria Granger: Vaya, esa es la pregunta del millón de euros. ¿Qué son James y Lily ahora? Amigos con derechos, ya te digo que no, porque de entrada, jamás en la vida han sido amigos. Chao.
DrEaM-KaT: Chist. No digas eso de que la reacción fue impulsiva, con lo que cuesta hacer que Lily se decida hacer algo, ahora lee eso y se arrepiente. Besos.
maria cris: Sí, mejor que leas a que te dediques al puenting sin cuerda, que suele ser muy poco sano para la cabeza.
Katty: Ya veo que estabas bastante vaga, porque eso parecía un sms más que un RR. Sí, que anduve un poco mustia pero eso ya paso. Gracias por los ánimos. Muakis.
Annoha: empiezo a notar ciertos puntos en común entre todas tus chicas. Algo malotas, liadas con Sirius, (salvo Jack)... Sí, lo de la línea roja en el fondo blanco la quedo muy bien. Besines.
Karen Black: Vaya lata que te esta dando el ordenador últimamente. Yo el tema del culo de Harry no me meto, aunque a mi no me gusta nada de ese chico, pero teniendo en cuenta que es herencia, pues no cuenta. No, chica, no, lo de la gangrena no era parte del plan, no son tan cabrones como para lisiar a James. ¿Lily buscando vestido de novia? Pues que yo sepa no. Esta llevando la cosa bastante tranquilamente, para lo que es ella. Pues que quieres que te diga, yo me estoy preparando para que cuando lea el sexto me encuentre con lo peor: siguen sin resucitar a Sirius, la rata se carga a Remus, Harry se lía con Ginny, Ron con Hermione y Draco va a la cárcel (o a la cama con la Pansy, que para el caso, es peor.) Besitos, nena.
Sin más os dejo con el capi, espero que os guste.
La profecía 17.
Mentiras peligrosas.
Desde una terraza, Wyn contemplaba Londres. Había salido a tomar el aire, escapando del ambiente de la exposición, y de paso aprovechar para fumarse un pitillo. En realidad ya no fumaba, medito la joven tras exhalar con satisfacción una calada, pero no sabía porque, siempre que tenía una exposición sentía la necesidad imperiosa de encender un pitillo.
Tal vez fuera el ambiente de pedantería de toda esa gente snob. O los estridentes colores de la ropa de su representante. O el hecho de ver que aquellos cuadros espantosos en los que ni siquiera ella creía se vendían por precios exorbitantes.
Justo cuando daba la última calada, y lanzaba la colilla por la terraza, Wyn dio un respingo al notar algo frío en su espalda desnuda.
.- Te traje coca cola. – Sirius sonrió traviesamente, y la tendió el vaso que había apoyado en la espalda de su chica.
.- Gracias. – la joven sonrió agradecida antes de volver sus ojos verdes hacia Londres.
.- ¿Estás bien? – La pintora respondió con un bufido, lo que ensanchó la sonrisa del auror. Sabía que Wyn se ponía muy mal en esas exposiciones.
.- Me siento como una prostituta. – Sollozo al final la chica, apoyando la cabeza en el hombro del chico. Sirius la rodeó con sus brazos, de forma consoladora, dispuesto a oír el discurso habitual de su compañera.
La verdad es que la primera vez que Sirius oyó el encabezamiento del discurso, se mosqueó. Y es que su instinto de auror le advertía que nadie pagaría esas millonadas por esos cuadros a menos que estuvieran rellenos de cocaína. Cuando Wyn menciono la prostitución, todo pareció encajar y Sirius ya se estaba metiendo en el papel de Richard Gere en Pretty Woman dispuesto a sacar a su chica de la calle. Pero el discurso no iba de eso.
.- Estoy harta. Yo solo quiero pintar paisajes... Como este. – Si separarse de Sirius, Wyn señaló la impresionante vista de Londres. – Pero noooo. Resulta que no es rentable. Y en vez de eso tengo que pintar esas cosas horribles para subsistir. Me siento muy frustrada.
.- Lo sé. – Sirius beso el pelo color miel de su chica, antes de clavar sus ojos grises en la Torre de Londres. Le había parecido ver una lechuza volando hacia él, pero no lo creía posible. Su jefe Alastor Moody, sabía perfectamente que no debía molestarle.
A no ser que hubiera una emergencia enorme... La lechuza se había posado en la barandilla, y le soltó un picotazo al auror.
.- ¿Qué hace aquí una lechuza del ministerio? – Se extrañó Wyn al verla. – Espero que ese Moody te deje en paz. ¿Es que no puede cuadrar balances sin ti?
.- Pos va a ser que no. – Replico Sirius, tras haber leído la carta. Concisa, como todas las de Moody. "Alerta permanente. Mueve el culo hacia aquí." – Lo siento, Wyn. Pero tengo que irme. Ha habido una emergencia en los balances y sin mi... Pues no pueden.
.- Ya, lo entiendo. – Contestó Wyn dividida entre el orgullo porque su novio fuera el más inteligente y el fastidio porque tuviera que dejarla colgada. – Pero te voy a echar de menos. – Wyn se acurrucó contra él de una forma tan sensual y mimosa que a Sirius le dieron ganas de de mandar su trabajo a la mierda, y aparecerse en su dormitorio.
Pero una segunda lechuza con más mala leche que la primera hizo aparición.
.- Lo siento, nena. Te lo compensaré. – Sirius la dio un beso rápido antes de desparecerse al cuartel de aurores.
Wyn entro en la exposición que estaba casi terminada, ya que los cuadros estrella habían sido vendidos. Buscando a sus amigos, la joven se cruzó con varios compradores que ya conocía, que la felicitaron por "su genialidad". Wyn suspiro, era algo horrible. Como para confirmarlo, miró asqueada el cuadro que había titulado "Infinito", y que pinto, a base de dejar caer en un lienzo pintura de pared negra.
.- Sobrecogedor. – Comento un joven, con pinta de artista bohemio, que se situó al lado de la ex Griffindor.
.- ¿Hugo? – Pregunto la chica al reconocer a su ex compañero de escuela.
.- El mismo. Oí que la guapísima Wyn Evans exponía y tuve que pasarme a verte. – Apunto con su barbilla cuadrada la obra. – Lo he comprado.
.- No hay duda de que tienes un gusto especial. – Replico Wyn con diplomacia.
.- ¿Y qué, sigues saliendo con Black?
.- Claro. – La joven no oculto su orgullo por la primera relación que la duraba tanto.
.- Trabajamos juntos. – La informo Hugo. - ¿Te lo había dicho, Black?
.- No. Y jamás lo hubiera imaginado. Siempre te vi más de auror que de economista. – Se sorprendió la artista.
.- Es que soy auror. Igual que Black. – Respondió Hugo tan sorprendido como ella. – Por cierto, que Moody, me ha llamado hace un rato para que fuera. Pero yo no quería irme sin saludarte.
.- Moody es el director del departamento de economía. – Wyn le retuvo agarrándole por el brazo. Al contacto con la chica, Hugo notó como se le aceleraba el pulso.
.- No, es el jefe de aurores. – Hugo logró serenarse el tiempo suficiente para corregir a Wyn y despedirse.
¿Con que Sirius la había mentido todo ese tiempo? Pues esperaba que le hubiera entrenado bien, porque cuando ella le pillara por banda, le haría falta.
&·&·&
.- Vaya cara de mosqueo que tenía Wyn. – Comento Remus, mientras veía como Nyssa se desmaquillaba en el baño. – Teniendo en cuenta la cantidad de dinero que se ha embolsado esta noche, por todos esos cuadros horribles, debería de ser feliz.
.- Creo que ella sería más feliz si pintara paisajes aunque ganara menos dinero. – Nyssa empezó a buscar a tientas la toalla. Al fin, Remus se la tendió, a la vez que empezaba a besarla por el cuello, antes de girarla hacia él con un gesto impaciente. – Tranquilo, lobito mío: tenemos toda la noche. – Dijo la morena divertida, por las ansias de su marido.
.- No. – Corrigió Remus. – Seguro que pasa algo. Nos llaman y se fastidio la noche.
.- No seas negativo. – La pareja ya avanzaba a la cama, dejando tras de sí un sendero de ropa interior, cuando Nyssa dijo las palabras mágicas. - ¿Qué podría pasar?
En ese momento, sonó el telefonillo interno del hotel, la línea de seguridad concretamente. Remus la lanzó una mirada de "Te dije que pasaría algo así".
.- No contestes. – Le pidió Nyssa con tono mimoso.
.- No dejarán de llamar. Además, el pitido no me deja concentrarme. – Furioso Remus contestó al teléfono. Digamos que al oír las noticias del otro lado de la línea la cara del licántropo aumento el rictus de mala leche. – Mierda.
.- ¿Qué? – Quiso saber Nyssa al ver como su marido lanzaba el teléfono.
.- Un roquero hasta las cejas de coca se ha peleado con su novia, y ahora esta destrozando su habitación. – Remus se puso con impaciencia los pantalones vaqueros y una camiseta.
.- ¿Quieres que vaya yo?
.- No. – Remus sonrió por primera vez desde que sonó el teléfono. – Los lunáticos son cosa mía. Y tu ya has manejado este barco durante todo el día. – Depositó un beso en la mejilla de la morena. – Descansa.
.- Te esperaré. O al menos lo intentaré. – Rectifico Nyssa, al no poder reprimir un bostezo.
En lo que Remus se encargaba de la estrella de rock, Nyssa se acurruco en la cama, tratando de no pensar en la sensación de que las cosas no iban bien entre Remus y ella... Pero la idea no se la iba de la cabeza.
Ya sabía que era inmaduro e infantil, la idea de que las cosas fueran siempre como el primer día. Siempre con la pasión, y el fuego abrasador del principio... Nyssa sonrió con nostalgia recordando, aquellas veces en que pasaban horas y hasta días en la cama, retozando y riendo.
Pero desde hacía unos meses Nyssa sentía que libraba una batalla contra la apatía y la rutina, y en algún momento entre el cuadro de "Payaso" y el de "Soledad", la morena se dio cuenta de que sin lugar a dudas perdería.
Tal vez fuera el cansancio que sentía, pero en aquellos momentos, en aquella noche, el pesimismo podía con Nyssa.
&·&·&
Una semana más tarde.
Lily salió del cuarto de baño, con su esbelto cuerpo cubierto en un albornoz a la vez que se secaba el pelo rojo con una toalla. Lo ideal de su nuevo corte de pelo, es que se podía dejar secar al aire tranquilamente, mientras la pelirroja se dedicaba a cosas más urgentes.
Los ojos verdes, se fijaron en los cientos de revistas del corazón y periódicos deportivos que hacían las veces de alfombra en el suelo. Todos y cada uno de ellos estaban abiertos por la foto de James.
La mayoría eran de Rita Sketer. Al pensar en la desagradable periodista, Lily frunció su pequeña nariz, mientras recordaba la conversación que tuvo la semana anterior con ella...
.- No te confíes, pequeña. – Dijo la periodista, con un tono condescendiente, que irritó a Lily. – Tu no eres sino una muesca más en el cabecero de su cama. Yo también me creía especial, y mira... Todo es por culpa de Ella. Esta enamorado de Ella desde Hogwarts y no hay forma de que se la saque de la cabeza.
.- ¿Ah, sí? – Pregunto Lily con un tono ingenuamente ilusionado. En su inocencia pensaba que, cuando decía Ella se refería a ella. - ¿Y sabes quién es?
.- Claro. ¿Tu no? Pero hija mía. ¿Tu de donde sales?. ¿Del espacio? – Rita parpadeó. Eran pocas las personas que podían sorprenderla de verdad. – Ella Sinclair. Su novia y casi prometida.
.- ¿Esta prometido? - Vaya, el muy cabrón se olvido de mencionar ese detalle. Claro que, objetivamente fue Lily la que entró a saco. ¡A la mierda la objetividad! .¡James era un cabrón! - ¿Y a que se dedica su "prometida"?
.- Es modelo barra actriz barra cantante. – Rita se inclino hacia la pelirroja con actitud conspiratoria. Aunque lo cierto es que no la iba a contar nada que no hubiera publicado ya al menos 20 veces. – Dicen que si él trata de dejarla, ella amenaza con matarse de hambre. Lo que trato de decirte pequeña, es que lo disfrutes mientras puedas... Sólo eres la Otra Mujer y como tal no tendrás un final feliz.
La Otra Mujer... Las palabras resonaron en la mente de Lily durante días. Al final, se tomo unos días libres en la Clínica, cosa que no había hecho desde que llego, y se dedico a documentarse sobre la vida de James. Siempre con el Otra mujer haciendo eco en su cabeza.
Si Rita pensaba desanimarla con esas dos palabras, se equivocaba. Lo que había hecho era convertir a una joven primeriza en insegura en temas amorosos, en un cruce entre Mata Hari y Madonna.
Esta bien, si James quería jugar, jugarían. Pero según las reglas de Lily. Y a Lily en ese momento, la apetecía que James fuera allí y la echara un polvo de campeonato sobre la mesa del comedor.
¿Cómo comunicarle la buena nueva al afortunado? La chimenea no era una opción: era inútil tratar de parecer sensual, hablando a través de un horno.
¡El teléfono! .¡Claro! Sabía que James tenía, porque había leído en alguna de las revistas, que su entrenadora, Deirdre Smith, quería tener vigilados a sus jugadores, por todos los medios a su alcance. Además, Lily se había quedado de recuerdo una copia de los datos personales del famoso jugador, hurtados de su ficha médica.
Con una sonrisa de "estoy echa un pendón, y eso me hace tremendamente feliz" Lily marcó el número de teléfono.
Cuando sonó el teléfono, James estaba tratando de dormir, pero no podía con los ronquiditos de su novia barra prometida. Bueno, tal vez no fuera justo llamarlos ronquidos, a lo mejor solo eran los rugidos de protesta del estómago de Ella, ya que la actriz barra modelo barra cantante, se había negado a comer en todo el día, porque al día siguiente tenía una prueba para una película.
Por supuesto, tampoco habían hecho el amor, ya que Ella tenía que estar descansada para la dura prueba del día siguiente.
.- James, amor, coge el teléfono. Interrumpe mi ciclo de sueño. – Le ordeno Ella con el tono de una princesa mimada y consentida que espera que sus órdenes se cumplan a la mayor brevedad posible.
.- ¿Sí? – James tomo el teléfono y contesto con voz cargada de cansancio.
.- Deja ahora mismo lo que estés haciendo y aparécete en mi apartamento. – Durante unos segundos, el moreno permaneció junto al teléfono con cara de pasmo, sin poder creer que aquella voz, con tono de dominatrix, perteneciera a la dulce y tímida Lily.
.- Son las... 11 de la noche. No pienso ir a ningún lado. – James colgó, aún alucinado. Pero seguro, de que era una especie de pesadilla.
.- ¿Quién era? – Pregunto Ella.
.- Mm. Deirdre. – Replico James en un momento de inspiración. – Quería que fuera a su casa. A debatir la estrategia del próximo partido. Pero la he dejado muy claro que no pienso ir a ningún lado. – Justo cuando dijo eso, el teléfono volvió a sonar. Ella enarcó una ceja.
.- ¿Me has colgado? – La voz de Lily trasmitía furia e incredulidad, pero no había perdido el toque de turbia sensualidad. – No has debido hacerlo. Me has puesto furiosa. Ahora no solo tendrás que venir aquí, sino que nada más llegar tendrás que dedicar más de media hora a... – Pese a no estar frente a ella, supo que la pelirroja había sonreído misteriosa. – Bueno, ya se me ocurrirá algo.
.- Vale, piensa algo y si se te ocurre me lo cuentas. Pero otro día. – Replico James secamente. – Ahora déjame descansar, Deirdre.
.- ¿Deirdre? .¿Qué pasa Ella esta despierta? – James notó un matiz peligroso en la voz de Lily, como si al saber que su prometida estaba tumbada a su lado, la pelirroja hubiera enloquecido más.
.- Sí, estaba durmiendo. Buenas noches Deirdre.
.- James, te lo advierto. Si me cuelgas, me apareceré encima de ti en tu cama. – Ante la amenaza de Lily, James soltó una carcajada incrédula.
.- Claro, Deirdre. Muy bueno. Ala, a descansar. – Todavía divertido, por la amenaza sin fundamento de la chica, James colgó, y volvió a quedarse dormido.
Mientras al otro lado de la línea, Lily colgó el teléfono con furia y entrecerró los ojos... Ahora vería.
Quince minutos más tarde, James se despertaba consciente de que encima de él había un cuerpo de mujer, y de que los labios de esta, le rozaban el pecho, mientras las manos jugueteaban dentro de sus boxers.
Es que cuando Ella se ponía... ¡Ey¡Que Ella nunca se ponía!
El moreno abrió los ojos de golpe, para encontrarse con que la pelirroja había cumplido su promesa, y que además se había puesto su conjunto de lencería más sexy para ello.
.- ¡Joder! – James se levantó de un golpe, haciendo que la pelirroja cayera al suelo, y lanzara un grito de protesta.
.- ¿James? – Claro, ante ese jaleo, Ella se despertó y encendió la luz. - ¿Pasa algo?
.- No, nada. – El moreno se apresuró a lanzar su colcha. (Tenían cada uno su propia ropa de cama.) sobre la pelirroja, para que Ella no la viera.
.- ¿Seguro? Me ha parecido oír una voz de mujer. – Dijo la actriz barra modelo barra cantante muy poco convencida.
.- Es un truco de Deirdre. Casi mejor voy a ir a su casa, porque sino no me dejara en paz en toda la noche. – James se incorporó y tras asegurarse que no había nadie bajo la ropa de cama, la dejo el lecho.
.- Vale. – Ella bostezó. – No hagas ruido cuando vuelvas.
James cogió algo de ropa, aunque no creía que le hiciera falta, y se desapareció a casa de las Evans. Nada más aparecerse por allí, Lily le sacudió una patada y se cruzo de brazos.
.- ¿Pero tu estás loca? – James se quedo saltando a la pata coja, por el golpe.
.- No, te esta bien empleado por lanzarme al suelo. – Le dijo la pelirroja con tono infantil.
.- Me refiero al numerito que acabas de montar apareciéndote en mi cama a dos centímetros escasos de mi novia.
.- James. – Lily abandono la actitud ofendida para adoptar una más propia de Sharon Stone, que de... Lily. Se acercó a él, y pego su cuerpo esbelto contra el del moreno. Con un susurro suave y sensual le dijo. – Como si a ti no te hubiera excitado.
.- ¿Ves? A esto me refiero... Lily, tu no eres así. – James la apartó con cuidado, hasta hacer que ella se sentara en el sofá.
.- Claro que soy así. – Replico Lily ofendida.
.- No, no lo eres. – Rebatió James. – Eres dulce, ingeniosa, encantadora y no necesitas aparecerte en la cama de un tío, y comportarte como un súcubo, para resultar sensual.
.- No hubiera tenido que aparecerme en tu cama, si tu hubieras venido aquí la primera vez que te llame. – Hizo constar Lily. En principio solo se trataba de eso, pero luego decidió que a la mierda. Sino lo soltaba se volvería loca. – Y a lo mejor yo no me comportaría como La Otra, si tu hubieras tenido el detallazo de comentarme que tenías novia barra prometida, antes de acostarte conmigo...
.- ¿"Novia barra prometida"? Tu has hablado con Rita Sketer. – dedujo hábilmente James.
.- Sí, pero eso no tiene que ver con esto. Estamos hablando de ti. – Lily le clavó su dedo índice en el pecho. - ¿Por qué no me contaste que estabas prometido?
.- Es que no estoy prometido. – James se revolvió el pelo. – Todo fue idea de nuestro representante: pensó que eso lanzaría la carrera de Ella.
.- ¿Así que solo estas con ella por compromiso, no? – Lily alzo las cejas incrédula. – James, por favor, que saliste con Ella casi un semestre, cuando yo estaba con Snape.
.- Sí, salí con ella casi un semestre. – James se acercó a ella como hipnotizado, y apoyo su mano en la nuca de la pelirroja de forma casi posesiva. – Y cada vez que la besaba o la miraba o me hablaba yo ni la veía, ni la oía, ni la sentía, porque estaba pensando en ti... – Lily trató de hablar pero James apoyo un dedo en sus labios. – Y lo más gracioso es que me he pasado estos tres años tratando de olvidarte y... ¡Mira ahora donde estoy! Dudando entre matarte o besarte.
.- Puedo ayudarte a decidirte. – Susurró Lily mientras se mordía los labios con timidez.
.- No hace falta. Ya lo decidí. – James empezó a besar a la pelirroja y en el mismo momento, los hizo aparecer en la cama de la joven enfermera, dejando la ropa en el salón.
&·&·&
Al día siguiente, James se despertó abrazado al cuerpo de Lily con la sensación de que alguien le echaría de menos en alguna parte.
.- ¡Joder! .¡Ella!
.- ¿Dónde? – Lily se despertó de un brinco, buscando a la intrusa. – Pero si no esta aquí.
.- Lo sé, pero es algo neurótica. Sino me doy prisa, dirá que me han secuestrado y en menos de cinco minutos todos los aurores del país me buscarán. – James atrajo su ropa, y empezó a vestirse, bajo la ceñuda mirada de Lily.
.- Pensaba que lo vuestro era de mentira. – Lily se sentó en la cama, con la sabana cubriendo su desnudez, mientras devoraba a James con los ojos.
.- Sí, pero eso no quita que Ella no se preocupe por mi. ¡Si me pasa algo se queda sin el acceso a mi cuenta en Gringotts! – El tono de James hizo que Lily sonriera.
.- ¿Es verdad lo que me contó Rita? Eso de que Ella amenaza con matarse de hambre para que no la dejes. – Pregunto curiosa Lily.
.- No, la verdad es que Ella no come mucho. – James empezó a ponerse los zapatos. Lily al fin pudo concentrarse en algo que no fuera "Ahí le besé, y ahí. Allí en cambio le mordí. Y allí le acaricie hasta borrarme las huellas dactilares". – Quiere estar delgada para los casting. No sabes lo agradable que es abrazar a una mujer con Todo. – El moreno observó lujuriosamente ciertos atributos de Lily, que ella ocultaba bajo la sábana.
.- Gracias. – La pelirroja sonrió algo azorada.
Tengo que irme. – James se inclinó la beso en los labios y la acarició la mejilla.
.- ¿Vendrás esta noche? – Y con tono más mimoso añadió. – Desde que Wyn se enfado con Sirius y se largo a vete a saber donde, me siento muy sola aquí. Además: me debes uno en la mesa del comedor.
.- Lo intentaré. – Lily frunció el ceño, ante esa insuficiente promesa. James sonrió y añadió. – Aquí estaré.
Después de dejar a Lily, James se apareció en su casa justo a tiempo: Ella estaba volviendo loco a Sirius asegurando que esa banda de lunáticos había secuestrado a James.
.- ¿A que esperas para actuar? .¿A que nos manden su dedo meñique y pidan el rescate? – Pregunto la actriz barra modelo barra cantante llevando sus manos a sus inexistentes caderas.
Todas las revistas especializadas en el tema decían que Ella era una criatura angelical. Si entendemos un ángel como una criatura cuyo sexo es imposible de definir, estamos de acuerdo con el piropo, ya que Ella tenía un busto amplio y femenino, pero sus caderas eran de varón adolescente anoréxico.
.- Ahí esta James. – Sirius suspiro. Desde que Wyn le "dejo", el auror estaba insoportable. – Y tiene todos sus dedos.
.- James. – Ella corrió a abrazarle. James no correspondió al abrazo, sorprendido por esa muestra de cariño tan impropia de Ella. – Deirdre es mala y odiosa. ¡Llamarte a las 11 de la noche para repasar no sé que estrategia! Espero que la hayas dado un buen escarmiento.
.- Uf, la deje extenuada. – James sonrió de tal forma, que Sirius adopto una actitud suspicaz. – Aunque ella a mi también, porque esa chica sí que sabe... De Quiditch, se entiende.
.- Claro. Ups. Llego tarde al casting. ¿Qué tal estoy? – Ella dio una vuelta sobre si misma. – Horrible. Es que me tenías tan preocupada que he desayunado.
.- Vaya, lo siento. – Se disculpo James, que ya había notado que la chica ocupaba un lugar en el espacio tridimensional, lo que era muy raro.
.- Da igual. Lo importante es que estas bien. – Ella le dio un beso frío en la mejilla y se fue al casting.
.- ¿Así que pasaste la noche con Lily? – Pregunto Sirius en cuanto se quedaron solos.
.- No se de donde sacas esa absurda idea. – James esquivo la mirada de su amigo y dio un mordisco a una ensaimada.
.- Apestas a su perfume y tienes sus dientes marcados en el cuello. ¿Debo llamar a un Inefable para que haga los moldes dentales? – Sirius tomo asiento y se sirvió un café como si estuviera en su casa.
.- Esta bien. Pase la noche con Lily y no con Deirdre. – Y sin más, James le contó su aventura de la noche anterior.
.- Vaya. – Silbo Sirius. - ¿Y dices que Lily no sabe donde puede estar Wyn? – James negó con la cabeza. – es absurdo. Alguien de su familia tiene que saberlo... ¡Peregrin!
.- ¿Qué pasa con él? – Pregunto James alarmado por el tono de su amigo.
.- Aún no hable con él. Seguro que se ha escondido en esa cueva de locos que regenta Peregrin... – Musito Sirius con tono de meditación.
.- No es una cueva de locos. Son solo fans de La guerra de las Galaxias que viven según los principios de la religión Jedy, y visten con la capa negra y juegan con espadas de plástico de colores como si fueran sables láser. – Les defendió James.
.- Solo te caen bien, porque te consideran su Luke Skywalker particular. – La acusación de Sirius era lo bastante acertada como para hacer que James callara. El auror se levantó con decisión. – Voy a verlos.
Y sin más se desapareció de la casa de James y se apareció en el baño del Centro Comercial, más cercano al Templo Jedy de Peregrin. A partir de ahí tenía que ir andando, mientras lo hacía recordó la última vez que vio a Wyn.
Fue al día siguiente de que la dejara colgada en la exposición, cuando Sirius regreso a casa después de una noche frustrante. Otra chica había desaparecido. Otra ex compañera de Hogwarts. Su prima Narcisa Black, para más señas.
A Sirius el actual novio de Narcisa, Severus Snape, nunca le había caído bien. De hecho le caía peor que una patada en los testículos, pero aún así, verle tan preocupado por alguien como su prima... Casi le conmovió.
Wyn le recibió lanzándole el único cuadro que no había vendido, un lago con un pez en pleno salto, a la cabeza.
.- Ey, tranquila que soy yo. – Le aviso el auror tras esquivar el cuadro.
.- ¿Y que tal los balances? – Pregunto la joven con un tono peligroso.
.- Mal. – Replico Sirius agriamente. Como respuesta, la chica le lanzo una bola de cuarzo a la cabeza. - ¡Wyn! .¿Qué te pasa? – Sirius se acercó a ella, y la inmovilizó contra la pared, estaba demasiado cansado como para esquivar lo que ella le lanzara. – Sé que las exposiciones te enfurecen, pero esto es exagerado...
.- Esta noche he visto a Hugo. – Wyn desistió de liberarse, ninguna de las llaves de artes marciales que conocía, serían rivales para un auror entrenado.
.- West. – repitió Sirius. West era un envidioso. Dicha envidia se manifestaba especialmente con Sirius al que envidiaba por ser mejor auror que él, y por el privilegio de dormir junto a Wyn después de una dura jornada.
.- Sí. Resulta que es auror. Igual que tu. – Añadió Wyn con tono herido. Sirius suspiro y la soltó. Mientras el chico empezaba a dar vueltas por la habitación, ella se quedo inmóvil, mirándole. - ¿Por qué no me lo dijiste?
.- Quería protegerte.
.- ¿Ocultándome la verdad? – Pregunto Wyn incrédula.
.- Sé lo mucho que te preocupas cuando no estoy contigo. Quería ahorrarte disgustos. – Dijo al final Sirius.
.- ¿Ahorrarme disgustos? Sirius, mírame. – El moreno obedeció. - ¿No te parece que ahora mismo estoy disgustada? – La verdad es que lo parecía. - ¡Joder! Me hiciste creer que te habían expulsado de la academia y me has mentido durante años, día, tras día, tras día...
.- Wyn, de verdad, que creía que era lo mejor para ti. – Sirius, se acercó a ella y tomo con delicadeza su carita exótica entre sus manos. – Lo siento.
.- Ya sé que lo sientes. – Wyn suspiro, como la madre que sabe que su hijo se esfuerza todo lo que puede, aunque no consigue que suban sus notas.
La chica se dejo besar, e incluso se dejo llevar a la cama. En realidad, Sirius se culpaba por no haber sospechado de aquella pasividad, totalmente impropia de su chica. Cuando se despertó, Wyn no estaba, sólo había una nota diciendo que seguía enfadada con él, que no valía con que lo sintiera y que prefería no verle en una temporada.
De eso hacía una semana, y sus padres tampoco sabían donde estaba, de lo contrario su suegro, se lo hubiera dicho. Tendría que haber empezado desde el principio con los hermanos, en especial con Peregrin.
El sonido del timbre de la casa de Peregrin y sus pirados amigos, era el de la BSO de la Guerra de las Galaxias. El auror suspiro mientras un joven vestido con una capa marrón le conducía hasta la habitación de Peregrin.
Al ver allí, una brillante cabellera cobriza pensó que se trataba de Wyn, pero solo era Doc.
.- No la he visto desde hace una semana. – negó Peregrin. Sirius le miro tratando de saber si mentía o decía la verdad, pero con Peregrin, el auror siempre dudaba.
.- Esta bien. Si la ves... Bueno, sólo quiero estar seguro de que ella esta bien. Nos vemos. – Derrotado, sintiendo que estaba dándose de cabezazos contra un muro de hormigón, Sirius se fue a su casa.
.- Ya se ha ido, Wyn. – Cuando su hermano la llamo, la aludida salió de un habitación secreta. Y se sentó al lado de Doc. – es un buen chico. No se merece ese trato.
.- Me mintió, Peregrin. Ya lo creo que se lo merece. – Rebatió la joven molesta.
.- Lo hizo para protegerte. – Wyn bufo, pero Doc siguió como si nada. – deja de hacer el tonto y vuelve con él. ¡Si no lo haces papa se muere del disgusto!
.- ¡No quiero volver con él! Me mintió. – replico Wyn cruzándose de brazos.
.- Wyn. – Peregrin, la tomo de las manos y la miro seriamente. – Necesitas espacio. ¿Por qué no te vas unos días a la casa de la abuela Grannie? La de Capri. Te sentará bien, pintarás paisajes... Si cuando vuelvas sigues pensando lo mismo sobre Sirius, nadie te dará más la lata con el tema.
.- Esta bien. – Después de todo, no era mal plan.
.- Pero tendrás que hablarlo con él cara a cara. – La aviso Peregrin apuntándola con el dedo.
.- Vale. – Wyn le dio un beso en la mejilla a su hermano, y se fue a preparar sus cosas.
.- ¿Capri? .¿La mandas a Capri? – Pregunto Doc mirando a su hermano con cara de "¿cómo puedes haberla dicho eso?"
.- Dos días. – Contestó el moreno evitando la pregunta de su hermano.
.- ¿Dos días para que? – repitió el medico con extrañeza.
.- Es el tiempo que tardará en extrañar a muerte a Sirius y volver con él. – la respuesta de su hermano, hizo que Doc sonriera.
&·&·&
Wyn estaba recogiendo todas sus cosas en una maleta, parando cada cierto tiempo para asegurarse que el sobre con el trasladador a Capri seguía en la mesilla de noche. Después de meter toda su ropa y algunos cuadernos de bocetos, la joven tuvo que sentarse sobre la maleta para cerrarla. Estaba pensando en como coger la varita del escritorio sin levantarse, ya que si lo hacía la ropa saldría disparada, cuando una muy alterada Nyssa llego en ese momento.
.- ¿Se puede saber que haces? – La morena había pillado a Wyn sentada en la maleta, con una pierna apoyada en el suelo, mientras con el pie descalzo de la otra, trataba de alcanzar la varita.
.- Trato de cerrar mi maleta. – Contesto la joven de pelo color miel, con la voz tomada por el esfuerzo.
.- Ah – En vez de acercarla la varita, Nyssa se apoyo la puerta y ladeo la cabeza con expresión de curiosidad.
.- Puedes ayudarme. – La hizo notar Wyn, con tono de "y si puede ser ahora mejor".
.- Ah. – Nyssa la entrego la varita. En 0,5 segundos Wyn había cerrado la maleta. - ¿Adónde vas?
.- A algún lugar donde no pueda ver a Sirius en una buena temporada. – Replico Wyn con acritud. – estoy tan furiosa con él.
.- No te quejes: solo te ha ocultado durante 2 años que era auror, no es como si estuvieras casada con él y descubrieras que te pone los cuernos. – Nyssa se dejo caer en la cama, mientras Wyn la miraba sorprendida.
.- ¿Remus te ha puesto los cuernos? – Repitió la joven incrédula.
.- Sabía que algo no iba bien. Sabía que la rutina terminaría con lo nuestro. – Nyssa enterró la cara entre sus brazos.
.- ¿Pero como sabes que te engaña? .¿Lo has pillado in fraganti? .¿Te ha llamado ella para contártelo? .¿O...?
.- Wyn, déjalo. No quiero hablar de ello. – La aludida cerro la boca, aunque seguía sintiendo curiosidad.
.- ¿Por qué no vienes conmigo a Capri? – Los ojos oscuros de Nyssa recuperaron el brillo. – Así tendrás tiempo para pensar. Le dejaremos una nota a Lily para que no se preocupe.
.- ¿Y Lily no le dirá a Remus donde encontrarme? – Insistió la morena.
.- No creo. – Aseguro Wyn, mientras buscaba papel y lápiz.
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Por su parte, Marlene estaba en la consulta del ginecólogo, Lucas la esperaba fuera. Y es que la rubia era de las que pensaba que si tu marido te encontraba despatarrada en una camilla con estribos para que un hombre extraño te mirara las partes íntimas, tu matrimonio no volvería a ser el mismo.
Sin embargo Marlene había empezado a arrepentirse de esa decisión mojigata, sobre todo porque se estaba aburriendo como una ostra en el ballet. Para entretenerse miro las fotos de los niños que el Dr. Lecter había ayudado a venir al mundo, y de pronto, la entraron ganas de llorar... ¡Si el suyo resultaba tan feo le devolvía!
.- Siento llegar tarde. – Al final, en vez del Dr. Lecter, la que llego fue Lily. – Es que me acaban de decir que estabas aquí esperando...
.- ¿Lily? .¿Y el Dr. Lecter? – Se extraño la rubia.
.- Pues se lo acaban de llevar detenido. Por lo visto, es un peligroso psicópata con tendencias caníbales. – Durante un segundo, Marlene pensó que la pelirroja la vacilaba. Pero no. – Los aurores, bueno, algunos de ellos, piensan que podría estar relacionado con las desapariciones de mujeres. Hasta que se aclare todo, me toca hacerme cargo de la consulta.
.- Bueno, harás cosas de médicos... Es lo que querías.
.- En realidad revisar las vaginas de las demás, no era exactamente lo que quería. – Suspiró Lily, mientras acercaba a Marlene la máquina de hacer ecografías. – Tranquila, hoy a ti no te toca esto. Vamos a probar este cacharro que me han mandado de prueba de una clínica Muggle. Servirá para hacerle una foto a tu pequeño.
.- ¡Que guay! – Exclamo Marlene con tono infantil.
.- Sí. ¿Quieres que llame a Lucas? Seguro que quiere verlo. – Marlene asintió y Lily fue a llamar a su marido. En lo que la pelirroja volvía, Marlene se inclino hacia su estómago.
.- Tranquilo, solo es una foto, pero si eres chica, tu mete tripa, saca pecho y sonríe. – Le aconsejo Marlene maternalmente a su Hija/hijo no nacido.
.- Bien, ya estamos todos empecemos. – Lily le aplico un gel que estaba muy frío en la tripa a Marlene, y luego le paso una especie de rodillo, haciendo que una imagen apareciera en la pantalla. – Vaya. – Dijo Lily después de unos segundos de sorpresa.
.- ¿Vaya qué?. ¿Algo va mal? – Se preocupo Lucas. Marlene miraba estupefacta la pantalla, viendo lo que estaba diciendo Lily.
.- Que hay 3. – Dijo Lily.
.- ¿3 qué? – Insistió Lucas.
.- 3 niños. ¡Marlene esperas trillizos! – Exclamo Lily entre alegre y sorprendida.
Lo siguiente que se oyó fue el ruido que hizo Lucas al desmayarse.
.- ¿Trillizos? Vaya, con Lucas estás hecho un machote. – James le sacudió un par de palmadas en la espalda al ex Raven. Estaban todos "celebrando" lo de los trillizos en el hotel de Remus.
Aunque ni el dueño del hotel, ni Sirius tenían muchas ganas de celebrar nada. Sirius se acercó a su amigo, más que nada, porque al lado del licántropo, el moreno parecía estar alegre y todo.
.- Ehee. – Saludo Sirius sin el menor entusiasmo. Remus tampoco saludo muy contento. - ¿Y a ti que te pasa?
.- Nyssa tiene una aventura y me ha dejado por él. – Replico Remus sin mirar a ningún sitio en concreto. Sirius le miro con extrañeza.
.- ¿Cómo lo sabes? – Pregunto el auror.
.- Ha desaparecido y se ha llevado todas sus cosas.
.- ¿Y? Wyn también lo ha hecho, y yo no creo que se haya fugado con otro. – Al menos, Sirius no lo creía después de asegurarse que West no había desparecido también.
.- Pero yo había notado que algo no iba bien... La notaba distante, y como sino la importara nada de lo que yo hacía o dejaba de hacer. – Dijo Remus con un tono sereno que no lograba enmascarar el dolor por la pérdida.
.- ¿A que vienen esas caras largas? – James se acercó a ellos y les planto en la mano una copa de cava a cada uno de sus amigos. – Hay que celebrar lo de Marlene y Lucas.
.- Lucas no parece tener muchas ganas de celebrar nada. – Remus asomo la cabeza por detrás de la de James, para ver a Lucas con cara de estar subido en la parte del Titanic que se hundió primero.
.- Es que lo de los trillizos ha sido bastante fuerte para él. – Comentó Lily acercándose a ellos, para que Marlene hablara con total libertad con sus suegros. - No lo lleva muy bien.
.- Normal. Si a mi me dice Ella que viene de golpe con trillizos...
.- ¿Ella? – Lily interrumpió de esa forma a James, a la vez que le lanzaba una mirada fulminante.
.- Pues a mi me da igual que Wyn estuviera embarazada de trillizos, quintillizos, o lo que quiera siempre y cuando estuviera a mi lado. – Suspiro Sirius con nostalgia.
.- Lo mismo digo. – Asintió Remus.
.- ¿También quieres que Wyn este embarazada de trillizos a tu lado? – James se revolvió el pelo confuso.
.- Hablaba de Nyssa. – Aclaro el licántropo con tono molesto. Lily tuvo que morderse la lengua. Al ver tan apenados a los chicos estuvo a punto de traicionar a sus amigas.
.- Jamsiee...- Ella llegó en este momento, rodeada del halo místico que solo pueden proporcionar los flash de la manada de fotógrafos que la perseguían. – Me he enterado de lo de la fiesta benéfica.
.- ¿Qué fiesta benéfica? – Pregunto James confuso.
.- Esta. – Ella se llevo la mano a la boca para ocultar la risilla de "que humor tiene mi chico". A la vez que con la mano libre le cogía del brazo, y posaba para las fotos.
.- Ella, esta no es una fiesta benéfica. Es una fiesta privada para celebrar que mi amiga Marlene, va a tener trillizos. Así que saca de aquí a la prensa. – La ordenó James con un susurró molesto y seco.
.- De eso nada. – Marlene se acercó al grupo de fotógrafos, con los andares elegantes y seguros de una diva del celuloide. De hecho, Marlene parecía la estrella de masas, mientras que Ella era solo una aspirante. – Hola, soy Marlene McKinnons Lansbury. Amiga de toda la vida de James Potter.
.- ¿Qué haces Marlene? – Le susurró James.
.- Tú mismo lo has dicho: en seis meses tendré que alimentar 3 bocas. – Marlene sonrío a las cámaras. – Necesito dinero fácil. – Y sin más se lanzo a hacer publicidad de su método de terapia.
.- Esa rubia es una chupacámaras. – Ella arrugo sus morros rellenos de silicona, apoyándose en la pared, al lado de Lily.
Los merodeadores y la pelirroja se habían refugiado allí de las cámaras, ya que ellos valoraban mucho su anonimato. Lily trató de alejarse un poco de Ella, ya que no la apetecía mucho estar cerca de la novia oficial de su amante.
.- Oye, tu eres la prima de Wyn. – Ella cayó en ese momento en la cuenta.
.- Sí. – Respondió Lily con cautela.
.- Que bien. Al fin te conozco en persona. – Ella la abrazo como si fueran amigas de toda la vida. Nada más lejos de la realidad. – Tenemos que conocernos mejor. ¿Qué te parece si vamos de compras juntas... la semana que viene?
Lily vaciló. Y es que Wyn no solo la escribió la carta para decirla que ella y Nyssa se iban a Capri, y que si quería podía reunirse con ellas. También la dio una serie de directrices sobre como debía comportarse cuando conociera personalmente a Ella Sinclair.
"Ella es una chica muy fácil de llevar. Al igual que los Gremlis no te pasara nada malo si observas atentamente estas normas. 1) Nunca la des de comer ni comas en su presencia. 2) No menciones tu ideal de belleza. 3) Nunca, nunca, jamás, bajo ningún concepto, por nada del mundo, ni aunque te vaya la vida en ello, vayas de compras con Ella."
.- Pues... es que no puedo, porque... Tengo una conferencia. En Italia. – Sí, definitivamente, Lily iría a reunirse con sus amigas en Capri. Sino lo hizo hasta ahora era para poder seguir tirándose a James todas las noches, pero ahora entre que no quería ir de compras con la prometida oficial y que se sentía fatal por lo preocupados que estaban Remus y Sirius...
Sí, llamaría a Wyn y el sábado iría a reunirse con sus amigas.
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Sábado. Capri.
Wyn estaba sentada en la terraza saboreando lentamente una taza de café, mientras sus ojos se emborrachaban del hermoso mar azul, que lamía suavemente las rocas.
La casa de la abuela de Wyn y Lily, estaba situada al borde de un acantilado, y tenía todas los lujos que una mente especialmente caprichosa pudiera desear: patios con grandes fuentes imitando la Alambra de Granada, una piscina cuyo borde terminaba en el mismo acantilado, cuartos de baño que parecían termas romanas, habitaciones de veinte metros cuadrados, y unas vistas tan impresionantes que te daban ganas de imitar a Leo Dicaprio en Titanic y gritar: "¡Soy el rey del mundo!" con toda la fuerza de tus pulmones.
Aquel retiro era justo lo que Wyn y Nyssa necesitaban. En el caso de la morena, pasaba las mañanas de compras por el pueblo cercano o haciendo turismo por las ruinas romanas, mientras por la tarde, cuando el sol dejaba de calentar, se dedicaba a dar paseos por la playa. Sí, al contrario que todo el mundo, pero el problema de tener un cutis blanco e inmaculado, es que si te da un rayo de sol, te vuelves ceniza como si fueras un vampiro.
En cuanto a Wyn el retiro la había devuelto la inspiración, y ahora pintaba cuadros a todas horas. De hecho, en aquel momento la joven llevaba un bikini, debajo de un pichi manchado de pintura... Y extrañaba a Sirius con todas y cada una de las células de su cuerpo.
De hecho lo primero que veía cada mañana al despertar, era un boceto del auror. Wyn lo había dibujado en una noche de insomnio, aunque el dibujo al carbón no la quedo muy bien, pero la culpa de eso era de Sirius, que no era capaz de estarse quieto ni cuando dormía...
.- Hola dormilona. – Wyn saludo con una sonrisa a Nyssa que salía a la terraza en ese momento, bostezando y frotándose los ojos.
.- Buenos días. – Nyssa se sirvió un café y miro también el mar. Al contrario que su amiga, ella no extrañaba mucho a Remus. Aunque lo disimulaba muy mal, porque cada dos por tres se sorprendía pensando lo mucho que le gustaría al licántropo aquel lugar bañado por el sol.
.- ¿Y que plan tienes para hoy? – Las dos chicas no lo habían comentado nunca, pero sabían que las palabras Remus y Sirius eran impronunciables en aquella mesa.
.- Voy a ir a la gruta azul. – Respondió Nyssa.
.- ¿Otra vez?
.- Sí. La otra vez había un grupo de turistas alemanes, y con sus Häder Behäfer no pude disfrutarla, como se merece. ¿Por qué no te apuntas? – La invito Nyssa.
.- Mm. – Wyn lo medito unos segundos. – Vale, .¿pero porque no esperamos a después de comer? Así Lily también podrá venir.
.- ¿Lily viene? Genial. Aunque me sorprende que quiera alejarse de James. – Comento la morena.
.- Es que Ella la ha invitado a ir de compras juntas. – Wyn enarcó las cejas, de forma significativa. Nyssa se rió.
.- Vamos, no es tan malo...
.- No. Es peor. – Matizo Wyn. – En fin, me voy a terminar el cuadro antes de que cambie la luz.
.- Vale. Yo terminaré de desayunar y me vestiré. – Nyssa aún llevaba su pijama de pantalón corto y tirantes modelo Ágata Ruiz de la Prada. (Regalo de Marlene, por si lo dudabais.)
Para ir hacia la terraza de la piscina, donde Wyn solía pintar, había que bajar a la planta baja, y pasar por la puerta de entrada. Wyn estaba haciendo ese recorrido, cuando llamaron al timbre.
.- Vaya, sí que Lily se ha dado prisa. – Lo que Wyn no podía saber cuando abrió la puerta, es que al final Lily había tenido que ceder a las peticiones de Ella, entre otras cosas porque la Actriz barra modelo barra cantante, se había presentado en su casa, y la pelirroja no supo negarse.
Y mucho menos que la persona a la que se encontraría era...
.- ¡Wyn! Cuanto tiempo si verte. – Su ex novio Evan Rosier. – No pareces contenta de verme...
Wyn tragó saliva, buscando alguna salida ingeniosa y tratando de mantener la calma, pero simplemente no se podía creer que él estuviera allí.
.- ¿Ya esta aquí Lily? – Atraída por el timbre, Nyssa bajo, deseando saludar a su amiga. Pero alguien, la agarró de la cintura, la giró y la apunto al cuello con una varita.
.- No exactamente. – Contestó Lucius Malfoy.
Y volvemos a los finales de infarto, je, je. Que os estaba mal acostumbrando con finales menos impactantes. ¿Qué queréis? Me he educado con los finales de temporada de Friends, que eran de órdago a la grande.
En fin, que he prometido actualizar pronto la siguiente baza y os aseguro que será verdad.
Hasta entonces.
1 millón de besos y gracias por vuestra paciencia.
Carla Grey.
Orgullosa Lupina. MOS. Hermana de Mya, Paula & Maru Malfoy. Tía de Azi Black. Paciente de Serenity. Hija política de Veronika. Emperatriz consorte de Alonning. Ahijada del hada madrina Noriko. Prima de Miss Molko e Inna. Miembro de las 15 de Mey. Amiga por correspondencia de una miembro de LODF. Pariente de Anvy Snape. Casi pariente de Libertad, la amiga de Mafalda. Chica del espejo de lujuria de Dreaming.
