Hola, corazones de verano. ¿Cómo va? Ya, ya. de los nervios por el final del capítulo anterior. Tranquilas que enseguida seguimos con esto. Pero antes... Ya sabéis que toca RR.

Trixy-Black: Ay, pobre. Sin poder criticarme. Eso es que estas falta de vitaminas, .¿eh? Tú tómate unas pocas y ya verás como la inspiración vuelve. Besotes.

HermySiriusBlack: Pues ya te adelanto que Malfoy, por definición, no puede traerse nada bueno. Lo de Nyssa y Remus es falta de compenetración. ¡Qué se le va a hacer! Pasa hasta en las mejores parejas. (Mira a Lily y James.) Besitos.

Ginny84: Es el verano, que hace que me apetezca hacer mezclas extrañas. Tranquila, las perlas que deje caer están en este capítulo. ¡Verás que collar tan mono te haces! Muaks.

Rocio (1): Mm. eso sonó muy místico. Lo Ella y James es básicamente una relación comercial, idea del representante de James para lanzar la carrera de modelo barra actriz barra cantante de Ella. Pero no hay chispa ni nada. Je, je. Me has recordado a la canción de Alaska. Besines de granizado de limón.

Ivy potter black: Je, je, eso es lo que se llama una amenaza de muerte de buen rollito. ¿No? Oye, secuestrar es una palabra muy fea. Y un delito según el código penal. ¡Como van a hacer Malfoy y Rosier algo tan feo! (fijo que notaste el sarcasmo.) Muakines.

Jane Hallyweel: Ya sé Remus y Sirius debían matar a Rosier y Malfoy pero no les deje porque... Porque... Porque... te juro que tenía un buen motivo. Peor ahora no me acuerdo. Bah, da igual. Sí, Lily esta descontrolada. ¡Ha nacido una estrella (del porno)!

Faith-theBloody: Las vacas bien. Pronto me voy a la playita. Mm. que bien. ¿Qué tal en el minipiso de Huelva? Yo supongo que el fict termina antes de que nazcan los hijos de Marlene y Lucas, así que su locura post parto no la veremos. La preparto sí. Nyssa no ha dicho que este aburrida de Remus, más bien teme que él se haya aburrido de ella. De la lista de camas en las que quieres aparecerte hay dos que no entiendo. ¿Jordan y los de pasión de gavilanes? El verano no te sienta bien. Un besote.

Gerulita: Gracias, espero que no pienses que he tardado.

Girl-Potter: De verdad, cariño. No sé porqué piensas tan mal de Malfoy y Rosier. Ni que a lo largo de este fict hayan tenido una conducta machista y misógina. Vaya, me alegro de lograr que tu opinión mejorara al leer el fict. (Aunque vista la impresión inicial solo podía mejorar.) .

Annoha. Pues sí, Capri esta debajo de Italia. Pero no vayas ahora que hace más calor que en España, y ya es decir. ¿Me crees si te digo que ya han amenazado diez veces con secuestrarme la mascota? La tengo asegurada por un pastón, y si me la secuestran me forro. Sí, Lily estuvo muy bien en su papel de mujer fatal. Besos.

SaRuKy JameS BlacK PotteR: Pues Malfoy se daba cabezazos contra la pared cuando se aburría, pero le dolía, y decidió coger a alguien para que se diera los cabezazos con él. No es que Hugo sea bocazas, es que esta enamorado de Wyn y yo creo que ha sido un fallo consciente. Besitos.

Rory Granger. Sí, pero Remus también tiene mal catalogada a su mujer. Y Sirius, ya le vale, dos años diciendo que era inspector fiscal. Muaks.

Lucemvicuna: Cariño mío, te quiero mucho pero a veces me desesperas. A ver, corazón de melocotón, en este fict no hay Voldemort, así que Malfoy y Rosier trabajan por libre, y Ella no es mortifaga por dos razones. 1, que no hay mortifagos. 2. porque aunque los hubiera la media neurona que tiene no la da ni para colocarse bien la máscara. Y Nyssa y Remus, nada, piensan que se pusieron los cuernos mutuamente, cuando no es así. Creo que el problema es que me mezclas los ficts. ¿No? Bueno, un besote.

MoonyGabriela: Tranquila, aunque te advierto que te prepares, porque Ella vuelve al ataque hoy también. Ya te di por el msn las gracias por tu idea y lo vuelvo a hacer: gracias, cielo. No te preocupes, las horas de sol, me las paso bajo el aire acondicionado. Besines de horchata.

Aloromora: Pues lo de Ella te advierto que la vamos a aguantar hasta el capi 20. ¡Que manía con el secuestro! .¿Cómo van a hacer Malfoy y Rosier algo ilegal? Que mal pensadas de verdad. Tranquila, no volverán a pasar tres años tan de golpe. Muaks.

Sailor Alluminem Siren: Bueno, ya conoces a James. Que tuviera novia era un detallito sin importancia y se le paso comentárselo a Lily. Bueno, ya verás que Malfoy y Rosier son una pareja especial. Tranquila, esta vez no os tuve un mes a la espera. Besitos.

Dimebonitareina: Es que James y Ella no tienen mucho rollo: es una relación de interés para lanzar la carrera de ella, aunque también hubo sexo, porque James no se deja ninguna moldeo sin probar. Tranquila, no voy a meter nada del sexto en ninguno de los 2 ficts. Por un lado porque solo he leído los dos primeros capis de extranjis. Y más importante: en este fict no tiene sentido y el de PAAA, porque ya he desistido de hacerlo encajar exactamente. ¿Más tranquila? (Que sepas que lo entiendo, a mi lo de Sirius también me lo destriparon antes de tiempo. ¡La madre que la parió a la de la dedicatoria que luego ni me contesto al RR!) Muakis.

SamanthaBlack33: La parte en la que Lily se parece donde James, también es mi favorita, me pareció muy loca. Ya ves que he subido antes del siete de agosto. ¿Y a donde te vas de vacaciones? Kisses.

BlAcK soPHIa. No llores, que ya verás como Nyssa y Remus se arreglan. Besos.

Algida: No te preocupes, eres normal. La relación James/Ella la entenderá su representante porque lo que es yo, no. Besines de nata.

monikilla-tonks: Hola, me encanta que te encante el fict. Besos.

Made: Bueno, ahora te ha tocado esperar menos. Yo también me pregunto donde conoce James a las pibas con las que trata de olvidarse de Lily, porque la madre que las parió. Oye, te veo muy obsesionada con eso de las castraciones. En cuanto a Wyn, ya sabes como es ella de exagerada, total, que descubras que tu novio te ha mentido durante dos años no es para ponerse así. Un beso.

Noriko: Saludos nena. ¿Es un regreso definitivo o solo por el puente de Santiago? Me alegra que te este gustando la vida después de Hogwarts de estos loquillos. Ay, siempre con sus líos y sus cosas. Me alegra tenerte de vuelta hada madrina mía. Un beso, muy fuerte.

La profecía 18.

Viejas enemistades¡siempre dando problemas!

Tal y como ya comenté en el capítulo 17, justo cuando Lily se disponía a usar su trasladador para reunirse con su prima, Ella Sinclair se presento en casa de la pelirroja dispuesta a cumplir la amenaza de irse juntas de compras.

.- Lo siento pero no puedo. – Lily compuso una expresión de lástima, tan auténtica como un billete de 6 euros. – Es que ahora mismo, estaba a punto de irme a Capri.

.- Ah, Capri. – Repitió Ella, casi a gritos, con tono de "yo he estado ahí y me encantó". – Es precioso.

.- ¿Has estado? – Fingió interesarse Lily, aunque su expresión de aburrimiento la delató.

.- No. Pero sé que tiene playa. Asi que necesitarás bikinis. Vamos a comprar unos cuantos. – Y antes de que Lily pudiera decir que tenía bikinis de sobra la modelo barra actriz barra cantante, la arrastro fuera de la casa, dando a la pelirroja el tiempo justo como para coger las llaves.

Antes de que se cerrara la puerta, un perro negro con los ojos grises se coló dentro de la casa. Acto seguido el perro volvió a ser Sirius, desactivo los dispositivos de alarma, (entre ellos el dispositivo anti aparición) y llamo a Remus y James para que entraran.

.- Esto es absurdo. – Gruño Remus, en pleno ataque de furia descontrolada pre luna llena combinado con el síndrome de "añoro a Nyssa, pero no lo admitiré ni aunque me sometan a tortura". – Estamos colándonos en la casa de la ex novia del súper auror, usando a la actual novia del mejor jugador de Quiditch de la historia, para distraer a la amante del mismo, que además es la prima de la ex novia del primero...

.- Exacto Remus. – Confirmo James, palmeando la espalda del licántropo. – Como en los viejos tiempos. – Remus le lanzó una mirada patibularia, indicando que no le veía la gracia.

.- Y ya sabes que esta en Capri. No veo la necesidad de que desordenes la casa de Lily maniática del orden Evans. – Remus dirigió su irritación hacia Sirius, que revolvía los cajones en busca de alguna pista, que le llevara hasta Wyn.

.- Sí, pero es una isla grande, tengo que saber exactamente donde esta para no malgastar mis energías antes de encontrarla. – Remus rodó los ojos y musito algo que sonó a "siempre pensando con sus bajos" mientras Sirius seguía revolviendo ayudado ahora por un entusiasmado James.

.- De verdad, Ella, no necesito ir de compras. Tengo bastantes bikinis. – Lily había conseguido zafarse de la novia de su amante y cerrarla la puerta en las narices, antes de que la atrapara de nuevo. Como os podéis imaginar, a la pelirroja no le hizo ni pizca de gracia encontrar allí a los merodeadores. - ¿Qué coño hacéis aquí?

.- Pues... – James empezó a buscar una buena excusa antes de que la perspicaz aspirante a médico alcanzara la respuesta correcta.

.- ¿Habéis usado a Ella para que me sacara de la casa y registrarla en busca de pistas del paradero de Wyn y Nyssa? – Claro, que ya era tarde para eso.

.- Oye, James, yo lo he intentado. La inyección de botox me la pagas igualmente. ¿Eh? – Le recordó Ella a su novio desde el otro lado de la puerta.

.- ¿Y por qué no me lo preguntasteis en vez de complicaros tanto la vida? – Lily optó por fingir que Ella no había dicho nada.

.- ¿Cómo? .¡Pero si llevas una semana diciendo que no tienes ni idea de donde están cuando lo sabes perfectamente! – Bramo Sirius indignado.

.- ¡Por qué le prometí a Wyn que no os diría que ella y Nyssa están en Capri! – Se defendió Lily.

.- Si, pero en Capri donde exactamente. – Le pelirroja miro a James. Más concretamente a las manos de James. Mejor dicho, al objeto que sostenía James en sus manos. – No me mires así, que es para que Sirius deje de ponerte la casa patas arriba. ¡Bonito tanga! – James le entregó el tanga que había sacado de la maleta de la chica.

.- Pues no te voy a decir donde están. Después de todo, vosotros tenéis la culpa de que hayan huido. - Lily se cruzo de brazos. – No debisteis engañarlas. Tú con lo de tu trabajo. – Señalo a Sirius. – Y tú con la de la limpieza de tu hotel. – Y acuso a Remus.

.- ¿La de la limpieza de mi hotel? – repitió Remus como si cada palabra estuviera escrita en chino.

.- Sí, la que se parece a Jennifer López. Después de presionar mucho a Nyssa, Wyn logró que nos contara que te pillo abrazándola. – Lily alzo la barbilla en uno de sus gestos desafiantes de "rebate eso, si puedes" que tanto gustaban a James.

.- ¿Abrazarla? Pero eso fue porque la estrella de rock le había ofrecido dinero por acostarse con ella, y estaba muy disgustada. – Corrigió Remus. - ¡Es el colmo! Me ve abrazando a una tía, y se larga con el limpiapiscinas del hotel a Capri.

.- Nyssa no esta con ningún limpiapiscinas. – Replico Lily desdeñosa.

.- Ah, sí. ¿Y no es casualidad que los dos desaparecieran el mismo día? – Remus alzo una ceja, con su aire de detective perspicaz.

.- Despediste al limpiapiscinas. Porque dijiste que no sabía ni limpiar los baldosines. – Le recordó James.

.- Ah. Pues lo había olvidado totalmente. – Admitió Remus mientras enfocaba su vida de una forma diferente. - ¡esta bien! Sirius vamos a buscarlas.

.- Te ha costado reaccionar. ¿eh? – Sirius le guiño un ojo a su amigo, antes de volverse hacia la pelirroja. - ¿Y bien donde están?

.- Ya te he dicho que no te diré donde están mis amigas. – Replico Lily cabezota.

.- No, lo que quiero es saber, donde guardas el trasladador. – Explico Sirius.

.- No es por quejarme. ¿Puedo entrar? Es que aquí fuera, me siento un poco marginada. – Pidió Ella con tono lastimero. - ¡Anda! .¿Y tu quién eres? – Pregunto la modelo barra actriz barra cantante al recién llegado.

El susodicho, era un hombre joven, delgado cuya imagen ganaría bastante si cambiara de peluquero, que la lanzo a la rubia siliconada un oscura y desagradable mirada antes de aporrear la puerta.

.- ¡Black! .¡Sé que estas ahí! – Bramo el desconocido con toda su mala leche.

.- Joder. Es Snape. – Gruño Sirius con disgusto. – Ni se te ocurra abrir. – Le advirtió el auror a Remus al ver que este se acercaba a la puerta.

.- Era para conectar el sistema anti aparición. – Explico Remus.

.- Ah. ¿Qué no esta conectado? – Como es natural, a Snape le falto tiempo para aparecerse en la casa. - ¿Qué haces aquí Black?. ¿Es que no puedes esperar a tus horas libres para venir a ver a tu novia? .¡Deberías estar buscando a Narcisa! Es tu puto deber. Para eso te pagan el sueldo de MIS impuestos.

.- Pero Snape, tu eres profesor. A los que trabajamos para el ministerio de Magia, no nos hacen pagar impuestos. – Le recordó Lily.

.- ¿Es que tienes que saberlo todo siempre? – Se quejo Snape antes de volver su atención hacia Sirius. - ¿Por qué no estas buscando a Narcisa?

.- Porque ahora estoy ocupado buscando a Wyn. – Gruñó Sirius.

.- Ah, perdona. – Una sombra de ironía apareció en la cara del nuevo profesor de pociones de Hogwarts. – Ignoraba que tu novia había entrado en razón, y te había abandonado.

.- A lo mejor es Narcisa, la que entro en razón y te dejo tirado a ti. – Replico Sirius, con una expresión homicida en su cara.

Justo cuando los dos hombres estaban a punto de estrangularse apareció Frank Longbottom, un auror, compañero de Sirius.

.- Black, Moody nos ha encomendado una misión. – Dijo el chico nervioso. – Han visto a Malfoy, Rosier y Avery en Capri. Quiere que movamos el culo hasta allí y los detengamos. YA.

.- ¿Capri? – Repitieron cuatro chicos que se habían quedado muy pálidos. Frank asintió. Los cuatro chicos se volvieron hacia Lily, que no tenía mucho mejor aspecto.

.- Están en la casa de mi abuela. – Lily tomo una caja del aparador. – Este trasladador nos dejara en el jardín.

.- ¿Nos? – Repitió James subiendo las cejas.

.- Sí, "nos". Si ellos están cerca, igual hace falta alguien que sepa de medicina. – Lily alzo la barbilla en el gesto de desafío que ponía a James a mil por hora. Sin embargo, el moreno prefería que se quedara allí. Según la teoría de los Merodeadores, ninguna chica, debía ponerse al alcance del psicópata violador de Malfoy.

.- Potter, déjate de caballerosidad made in Gryffindor, y que venga. Estamos perdiendo un tiempo precioso. – Gruño Snape.

.- ¿Estamos? – Esta vez fue Sirius el que le lanzo una mirada escéptica a Snape.

.- ¡Basta ya! – Rugió Remus, con toda su mala leche de licántropo. - ¡Vamos todos y ya esta!

.- Vale. – Respondieron modosamente todos. Bueno, Snape soltó un gruñido, pero un gruñido modosito.

.- Bien, saca el trasladador, Lily. – Ordeno Frank. La pelirroja vaciló. Y es que el objeto que había transformado su prima en trasladador ilegal, no era la clase de cosa que una buena chica debería sacar ante un grupo de cinco chicos.

.- Hombre, pero si es nuestro viejo amigo el "agitador de pociones". – Se burlo James al reconocerlo. Lily le fusilo con la mirada, pero el moreno jugador de Quiditch, la dedico una sonrisa cariñosa e irresistible y la pelirroja se relajo, sin darse cuenta.

.- ¿Agitador de pociones? .¡Que cosa más practica! – Se emociono Snape como cada vez que alguien mencionaba la palabra pociones.

.- No lo sabes tu bien. – Dijo Lily con una sonrisa de viciosilla, antes de enrojecer y carraspear. - ¿Nos vamos?

.- Sí. – Todos se apañaron para coger el agitador de pociones y ser trasladados de allí.

.- Oye¿seguís ahí? – Pregunto Ella, que se había quedado al otro lado de la puerta y en tierra. – Genial, y ahora yo que hago.

&·&·&

.- ¿Qué coño te has hecho en el pelo? Estás espantosa. - Malfoy le dedicó a Nyssa una mirada despectiva. - Te dejo tres años en manos de un pobretón y te me estropeas. – Malfoy alargo la mano para tocar uno de los mechones rojos del pelo de la morena.

.- No la toques, cabrón enfermo. – Wyn trató de interponerse entre su amiga, y el rubio. Pero Malfoy la sacudió un guantazo de los suyos que hizo que la bruja se estrellara contra el espejo, que se rompió en mil pedazos ante el impacto.

Las esquirlas de cristal, se proyectaron hacia Wyn, que salvo su ojos, porque logró protegerse la cara con el brazo, aunque un poco de cristal termino peligrosamente clavado en su ceja izquierda, y el resto en el brazo que Wyn uso para protegerse. Tras eso la pintora quedo el suelo, aturdida por el golpe.

.- ¡Hijo de puta! – Nyssa se lanzó sobre Malfoy, furiosa por el ataque contra su amiga. El rubio, que no esperaba esa reacción de alguien que siempre le temió, encajo varios puñetazos, hasta que...

.- ¡Desmanius! – Avery llego en ayuda de su amigo, desmayando a la morena. - ¿Estás bien?

.- Sí. – El rubio no le dio las gracias a Avery, por el cable, sino que se volvió hacia Rosier furioso. - ¿Y tu a que esperabas para ayudarme?

.- Esto, yo... – El aludido pego un respingo, más por lo agresivo del tono que por la frase.

.- Inútil. – Siseó Malfoy, haciendo que Rosier se estremeciera como si hubiera recibido un golpe. – No eres más que un estorbo. – Los ojos de color hielo se deslizaron hacia Wyn, que estaba en el suelo, aturdida. - ¿Podrás al menos encargarte de ella?

.- Yo... – Rosier tragó saliva y se obligo a recobrar la compostura. – Sabes que la quiero para atraer a Black hasta aquí. Luego me desharé de ella.

.- Bien. – Malfoy esbozó una fría sonrisa de aprobación, y le dio un beso en la mejilla. – Avery, espera en el jardín a que venga la otra. Yo me llevo a esta. – El hombrecillo chepudo obedeció al rubio que cargó a la morena a hombros y se desaparecieron.

Rosier se quedo de espaldas a Wyn mirando el espacio que hasta hace poco ocupo el rubio. La joven artista había se recuperado lo bastante del golpe como para empezar a buscar algo que pudiera usar como arma para atacar a Rosier, por desgracia su varita estaba arriba, en su habitación. Finalmente, sus ojos verdes se fijaron en un objeto interesante.

Capri es una isla preciosa, con un montón de cosas para ver... En un solo día. La familia Evans se tenía tan vista la isla, que la casa de la abuela de Wyn estaba llena de un millón de trastos que la familia había llevado allí para entretenerse. Entre dichos trastos estaba el bate de críquet de su padre, que casualmente estaba apoyado, a medio metro escaso de la pintora.

Con cuidado, alargo el brazo para cogerlo, y procurando no hacer ruido se acercó a Rosier... Su ex novio no se dio la vuelta, lo que hizo que Wyn aumentara su cautela, temiendo una trampa... Cuando estaba a punto de golpearle, en la cabeza, ocurrió lo impensable.

¡Rosier se puso a llorar!

Alucinada, Wyn dejo caer el brazo. Nunca había visto a un hombre llorar. Bueno, mentira. Sí que los había visto llorar: a los merodeadores, su padre y hermanos, el día que alquilaron una película de Clint Eastwood que ellos pensaban que era de tiros, pero que resulto ser "Los puentes de Madison".

Lo que Wyn quería decir, es que jamás había visto llorar a un hombre así... En plan amante despechada.

.- ¿Estas bien? – Pregunto Wyn preocupada, olvidando que ese tío estaba ahí para matarla a ella y a Sirius.

.- No. – Sollozo Rosier. - ¡Me trata con tanta indiferencia! – El dolido joven, corrió hacia el salón donde se refugió llorando en el sofá.

Wyn se acercó a él, sin soltar el bate, y se sentó con cautela en el borde del sofá. Sin mirar a su ex, le tendió un pañuelo de papel.

.- ¡No tienes ni idea de lo mal que me trata! – Rosier tomo el pañuelo y se sonó ruidosamente.

.- Me hago una idea. – Wyn se sacó con cuidado un cristal del antebrazo. No fue buena idea, el cristal contenía la hemorragia y al quitarlo empezó a sangrar.

.- No, no sabes lo que es querer a una persona que te desprecia todo el rato, y que siempre te esta comparando con otro... – Rosier volvió a sonarse. Wyn tomo un pañuelo y trató de cortarse la hemorragia apretando con él, sin soltar el bate. – Es bisexual. ¿Sabes lo estresante que resulta eso? Al menos con un heterosexual o un homosexual, sabes a que sector de la población mundial debes controlar, pero con un bisexual... Y si te digo con quienes me compara y me desprecia todo el rato...

.- Pues si es con Avery no te disgustes. Tú al menos tienes la espalda recta. – Contestó Wyn distraída, con su herida sangrante.

.- No. ¡Me desprecia porque esta obsesionado con Sullivan y Lupin! – Sollozo Rosier abalanzándose sobre Wyn buscando un abrazo consolador. Pero lo hizo con tanto ímpetu que la tiro del sofá, cayendo al suelo, quedando él encima de ella.

Ese fue el momento en que Sirius entró en el salón.

El auror se acababa de aparecer en el jardín, junto a James, Remus, Frank, Lily y Snape y habían atrapado a Avery.

Bueno, de hecho habían aparecido sobre él, pero eso es otra historia. El caso es que, Frank y Snape se había quedado junto al chepudo para inmovilizarle e interrogarle, gracias a la eficaz poción de la verdad que había traído el profesor de pociones.

Creo que no hace falta mucha imaginación para adivinar que pensó Sirius cuando vio a Rosier encima de su chica. Tampoco hace falta ser una persona intuitiva para prever lo que paso a continuación: Sirius agarró a Rosier de la solapa de la túnica, desde atrás, le volteó y le sacudió un derechazo que más quisieran para si los campeones de boxeo.

.- ¡Sirius! – Grito Wyn en parte sorprendida de verle, en parte furiosa porque Rosier acababa de hacerla una confesión realmente fuerte, y la interrupción del auror acababa de fastidiarla. - ¿Pero que haces?

.- ¿Cómo que qué hago? .¡Salvarte de ese violador! – Sirius señaló al joven que había quedado inconsciente en el suelo.

.- No es un violador y no me ha hecho nada.

.- ¿No? .¿Y por qué te esta saliendo un morado en el ojo y tienes toda la pinta de haber roto el espejo del vestíbulo con la cara? – Preguntó Lily, que llego en ese momento, junto a James.

.- Eso me lo ha hecho Malfoy. Rosier es inofensivo. – Ante el alzamiento de cejas cargado de incredulidad de Sirius, Wyn tuvo que rectificar. – Bueno, vale, quería usarme como cebo, para atraerte y matarnos a los dos. Pero tiene pinta de haber sido idea de Malfoy.

.- ¿Otra vez con lo mismo? .¡Que poca originalidad! – Dijo James con tono despectivo. No sentía el menor aprecio por las personas querepetían los planes hasta rallarlos.

.- El caso es que Rosier solo es una victima de Malfoy. Esta frustrado porque esta enamorado de él, que no le da la más mínima muestra de aprecio ya que tiene fijación con Nyssa y Remus. – Wyn logro explicarse, pese a que Sirius estaba atando a Rosier y a que Lily trataba de curarla los cortes.

.- ¿Y Remus? – Repitieron los 3 merodeadores. Remus llego allí después de buscar a Nyssa por toda la casa.

.- ¿Cómo que Malfoy tiene fijación conmigo? Será porque me tiene envidia. – Dijo el licántropo, furioso.

.- No sé. Igual sí. Rosier no especifico. – Concedió Wyn, cayendo en la cuenta que la luna llena era esa noche y que no debía comprometer a Remus.

.- ¿Y Nyssa? – Pregunto el licántropo.

.- Malfoy se la llevo. – Dijo Wyn con voz débil, esperando el bramido de Remus.

.- Ah. ¿Y tú mientras que estabas haciendo? De terapia con Rosier. – Pero el licántropo se contento con soltar ese venenoso comentario.

.- Remus, no te pases. – Le advirtió Sirius. – Si miras el espejo de la entrada verás que Malfoy hizo que Wyn se diera un cabezazo contra él.

.- No necesito que un mentiroso patológico como tu me defienda. – Siseó Wyn con la intención de cabrear a Sirius.

.- ¡Ven aquí! - Pero en vez de eso, el auror soltó una carcajada divertida y antes de que la pintora pudiera quejarse, Sirius la estaba besando. – Te he echado de menos, preciosa. – Dijo al fin el chico cuando dejo de besarla.

.- Yo también. – Confeso Wyn, echándole los brazos al cuello y enterrando la cara en su pecho. Sirius sonrió y la beso en el pelo, a la vez que la estrechaba con más fuerza.

.- Vamos a ver si Snape y Frank le han sacado algo a Avery. – Propuso James, para dejar a su amigo algo de intimidad con su chica. El licántropo asintió.

.- Yo voy al baño. El trasladador me revolvió un poco el estómago. – Efectivamente, Lily tenía el rostro ligeramente verdoso. Lo cual entre Gryffindors no suele ser buena señal.

.- ¿Quieres que te...? – Pero James no pudo terminar la frase, ya que la pelirroja salió corriendo hacia el baño, que James ignoraba donde estaba, con cara de estar a punto de vomitar hasta las uñas de los pies.

.- ¿Estás bien? – Pregunto Sirius, cuando él y su chica¿o su ex chica? Bueno, el jurado aún estaba deliberando. El caso es que Sirius se intereso por la salud de Wyn.

.- Aparte del golpe, los cortes, los siete años de mala suerte por haber roto un espejo, que mi segundo ex novio este atado en el suelo del salón de la casa de vacaciones de mi abuela, y que aún estoy picada contigo porque me hayas mentido estos dos años... Sí, estoy bien. – Concluyo Wyn.

Sirius iba a decir algo, como por ejemplo pedir perdón por haber mentido a la persona que más le importaba durante casi dos años, pero entraron de nuevo los demás.

.- Luego hablamos. – El auror le dio a Wyn un beso breve, antes de mirar a Frank, que traía a Avery flotando inconsciente tras él. - ¿Te ha dicho algo útil?

.- Bastante. Por lo visto él, Rosier, Malfoy y otros cuantos tarados de Slytherin están detrás de todas las desapariciones de mujeres, de los últimos meses. - Contestó Frank. – Aunque no sé para que quieren a las mujeres. Tenía entendido que Rosier y Malfoy eran pareja homosexual.

.- En realidad Malfoy es bisexual. – Interrumpió Wyn logrando que los hombres la miraran con extrañeza. – Me lo dijo Rosier. Dijo también que era muy estresante, porque tenía que estar celoso todo el rato...

.- Para, Wyn, por favor... – La suplico Lily, que acababa de regresar de vomitar en ese momento, pero tenía toda la cara de alguien que esta a punto de volver a empezar si alguien sigue hablando de asquerosidades.

.- Tranquila, siéntate aquí. – James la sostuvo con cariño y la ayudo a llegar al sofá, sin derrumbarse. - ¿Quieres que te prepare algo?

.- Una manzanilla estaría bien. – Dijo Lily muy débil. Aquella era la prueba de lo mal que se sentía, Lily jamás aceptaba la ayuda de nadie. Y menos de James.

.- Yo la preparo. Tú no sabes donde están las cosas. – Wyn se dirigió a la cocina.

¿Bisexual? – repitió Frank incrédulo. – Aunque no sé de que me sorprendo: esos Slytherin son una panda de degenerados. – Los 4 Gryffindors lanzaron una mirada entre cautelosa y desafiante hacia el único representante de la casa de las serpientes.

.- Vaya, esto tiene que dejar las pociones bien homogéneas. – Pero Snape estaba ocupado, examinando el "agitador de pociones" de Lily, que acababa de adquirir para su uso y disfrute personal. (Claro que no era un uso y disfrute tan personal como el de Lily).

.- Nos ha dicho como llegar hasta ellos. ¡Así que vámonos! – Les apremió Remus con impaciencia.

.- Bueno, tenemos unos cuantos problemas. – Apunto Frank.

.- ¿Cuáles? – Gruño Remus a la vez que Snape musitaba algo que sonaba a "Los aurores siempre poniendo pegas a todo".

.- Para empezar no podemos asaltar un nido de secuestradores nosotros cinco solos. – Los merodeadores bufaron, ellos podían hacer eso solos perfectamente. – Y para seguir, no podemos dejar a dos delincuentes peligrosos vigilados por dos mujeres indefensas.

.- Eh. – Protestaron las Evans, pese a que Lily seguía teniendo mal color, y que a Wyn se le había caído el cristal de la ceja, y la sangre la impedía abrir el ojo.

.- La verdad es que no estáis en vuestro mejor momento, chicas. – James pasó la mano por el pelo de Lily en un gesto tierno y de consuelo. Wyn trato de alzar la ceja divertida, pero la dolió y decidió no intentarlo.

.- Esta bien. Frank, lleva a estos dos al cuartel general, informa a todos de donde estamos y que vengan refuerzos. Y que también venga alguien aquí, para que ellas estén a salvo. Y procura que ese alguien no sea West.. – Le pidió Sirius a Frank en un tono más bajo.

.- Hecho. – Frank y le moreno chocaron las manos, antes de que el auror se desapareciera con Avery y Rosier.

.- ¿Vamos? – Sugirió Sirius a los chicos.

.- Al fin. – Exclamo Remus.

.- Sí. – Confirmaron a la vez James y...

.- ¡Tu no vienes Snape! – Le avisaron los merodeadores a coro.

.- ¿Preferís que me quede aquí con ellas? – Amenazó el Profesor con malicia.

.- Esta bien, vamonos... – Accedieron James y Sirius. Remus demostró su desacuerdo con esa decisión chascando la lengua pero, con Nyssa en peligro, no tenía ni tiempo ni ganas de discutir.

&·&·&

Nyssa abrió los ojos con un gemido pero no distinguió nada, tuvo que dejar pasar unos segundos hasta que su vista se enfocó y pudo ver que estaba en una habitación totalmente desconocida para ella, además, sus manos y pies estaban atadas en una tabla...

Frente a ella una mujer rubia, que llevaba puesto uno de esos horribles vestidos de los años 50 que las niñas bien de Estados Unidos sacan en los bailes de graduación, la miraba con una escalofriante sonrisa de oreja a oreja mientras sostenía una tarta de acelgas.

.- ¿Narcisa? – Pregunto incrédula la morena.

.- Vaya, ya despertaste. Debes de estar hambrienta. Te he preparado esta estupenda tarta de acelgas. Sana, sana... – Dijo la rubia en un tono de madre repelente obsesionada con la posible obesidad de sus hijos, que no la pegaba nada.

.- Bueno... Pero no puedo comer estando atada. – Señaló astutamente Nyssa.

.- Cierto. – Y sin pensar en que allí había truco, la rubia la desató. En cuanto se vio libre, Nyssa hizo caso omiso a la tarta y se puso a buscar una manera de salir de la habitación. - ¿No vas a comer la tarta?

.- Es que... Tengo que ir al baño. – Eso es. En los últimos tiempos la morena se había hecho una experta en huir de los baños. Remus y ella solían hacerlo para irse de los restaurantes sin pagar.

.- Ah, es por esa puerta. Te conduciré. – Narcisa abrió una puerta secreta y precedió a Nyssa hacia el baño. Todo el rato la morena no pudo dejar de notar lo rara que estaba la prima de Sirius. – Aquí es...

Fue al salir del baño, sin ventanas, es decir, sin vía de escape, dado que Nyssa no cabía por el desagüe, cuando se encontró con Malfoy.

.- ¡Serás secuestrador de mierda! – La morena se abalanzó sobre él, pero Malfoy la esquivo, la volteó y la inmovilizo sin realizar demasiado esfuerzo para conseguirlo.

.- Dígame que tiene arreglo. – Malfoy tomo uno de los mechones rojos de Nyssa y se lo mostró al hombre que le acompañaba, con aspecto de desagrado.

.- ¿Quién te hizo este desastre? – Pregunto el desconocido mirando a Nyssa. Ella lo encontró vagamente familiar.

.- Rupert Rules. – Respondió ella con tono retador.

.- Rules. – Escupió el desconocido. En ese momento, Nyssa supo quien era: Mulciber, el rival de Rupert. El peluquero favorito de nuestras protagonistas tenía una foto de su archienemigo colocada en su peluquería para practicar con ella el tiro al blanco, de eso le sonaba a la morena. Claro que tardo un poco en ubicarle sin los dardos que Rupert le lanzaba a la nariz.

El caso es que Mulciber era un peluquero clásico: uno de esos que no pasaba de rizos, que creía que las extensiones eran un atentado contra la naturaleza y que los tintes deberían ser productos ilegales... Eso chocaba con el credo de Rupert, que se basaba en "cuantas más mechas, y de más colores: mejor".

.- ¿Puedes arreglarlo? – repitió Malfoy.

.- Desde luego. – Aseguro Mulciber, tomando a Nyssa bruscamente y sentándola en una silla de peluquería.

.- ¿Eh? .¿Qué hace? – la pregunta de la morena fue ignorada totalmente. - ¡No me toque el pelo!

.- Es por tu bien jovencita. – Explico Mulciber. – Pronto serás como Narcisa. – La rubia sonrió, orgullosa, mientras la morena la miraba despectiva.

.- Te aseguro que yo no quiero una lobotomía. ¿Qué le habéis hecho?

.- Oh, bueno. Te lo puedo decir, porque dentro de poco no lo recordarás. – Dijo Malfoy sin darle la menor importancia. – La idea se me ocurrió en el correccional. Allí me pusieron una película titulada "las mujeres perfectas". Supongo que pensaban que la belleza de Nicole Kidman nos devolvería al buen camino... Pero a mi se me ocurrió, llevar la idea a la práctica, es decir, tomar a las mujeres de mi vida, y convertirlas en mujeres sumisas y complacientes... Y aquí estoy. Con el tiempo he ganado adeptos... Casi podemos hacer nuestra propia ciudad, pero te extrañaba.

.- Más bien no podías soportar que yo fuera feliz con Remus y has tenido que venir a joderme la vida... – Replico Nyssa con acritud.

.- Bueno, tan feliz no eras. Después de todo te ponía los cuernos. – Apunto Malfoy con puntería certera.

Nyssa permaneció en silencio unos segundos. Eso era cierto, que Remus había tenido una aventura, pero...

.- ¿Y tu como sabes eso? – Algo parecido a una expresión de "me pillaron" cruzo por los fríos ojos de Malfoy, Nyssa la vio, y supo interpretarla. – Fuiste tú. Tú me enviaste todas las paranoias, querías alejarme de él, para abatirme mejor.

.- Por eso y para cazarle, ya que el pobretón vendrá a salvarte... Tú y ese bastardo me humillasteis. ¿No pensarías que aquello se iba a quedar así? – El tono de Malfoy daba verdadero miedo, sobre todo porque Nyssa estaba segura de que iba a terminar así.

.- Si.

.- Pues eres más tonta de lo que pensaba.

.- Maldición. – Gruño Mulciber reclamando la atención de la morena y el rubio. – No puedo hacer nada.

.- ¿Cómo? – El tono de Malfoy indicaba que aquello era una tragedia que trastocaba todos sus planes.

.- Rules hizo un desastre imposible de reparar. Esta perdido. – Mulciber miro con lástima el pelo negro y rojo de Nyssa.

.- Joder. – Malfoy se paso la mano por su pelo repeinado. - ¿Ni de morena ni de rubia?

.- ¿Qué? Tú a mí de rubia no me pones. Eso que te quede bien claro... – Aviso Nyssa, sin que la hicieran mucho caso.

.- No. Su base es demasiado oscura para aclarar con camomila, y ya sabes que yo no soy partidario de usar tintes. – Malfoy valoro las posibilidades de convencerlo para que Mulciber olvidara sus creencias, pero sabía que sería inútil.

.- Pues entonces... – El rubio tomo unas tijeras, las alzo y...

.- ¡Apártate de ella hijo de puta! – Remus llego en ese momento, y le sacudió un puñetazo en el estómago y otro en la mandíbula.

.- ¡Remus! – Nyssa se levantó de la silla de peinados y se lanzo a sus brazos. – Es horrible. ¿Sabes que quería hacerme? Teñirme de rubia. – Remus compuso un gesto de extrañeza, antes de lanzarle al rubio una mirada de odio.

.- Uy, invitados... sacaré más pastel de acelgas. – decidió Narcisa con tono de maruja.

.- Narcisa. A ti no te gusta cocinar y odias las acelgas. – Snape, que había ido junto a Remus, mientras James y Sirius buscaban por otro lado, agarró a Narcisa.

.- ¿Ah, sí? .¿Cómo lo sabes? .¿Nos conocemos de algo? – La rubia le miro unos segundos sin reconocerle.

.- Soy yo, Severus... Llevamos viviendo juntos 3 años. Es imposible que no me recuerdes.

.- No, yo he vivido siempre con Lucipu. – Negó Narcisa con una risilla tonta.

.- Malfoy esta detrás de las desapariciones de mujeres que investigaba Sirius. – Dijo Nyssa, Remus la había soltado y estaba de espaldas a ella, mirando a Snape y Narcisa. – Las he hecho algo para que sean sumisas y complacientes.

.- Cabrón. – gruño Snape.

.- Y a mucha honra. – Malfoy se había recuperado del puñetazo de Remus, y acababa de tomar a Nyssa de rehén. Los ojos de Remus se entornaron de forma agresiva, como si fuera a abalanzarse sobre el rubio para descuartizarlo. – Ah, ah, ah... – Le advirtió Malfoy clavando con fuerza la punta de la varita en el cuello de Nyssa. – Cuidado con lo que haces, Lupin.

Aquello pareció calmar al chico, aunque sus ojos entornados gritaban peligro a pleno pulmón, y... Algo más. Nyssa lo sintió al abrazarlo, y ahora lo sentía casi como una persona más en la habitación. Sólo que no era una persona...

.- Lucipu. Esa no es forma de tratar a una invitada. – Le riño Narcisa, llevando las manos a sus caderas.

.- Snape, iros los dos de aquí. – Los ojos negros de Nyssa se cruzaron con los de Snape, tan oscuros como los de ella. El profesor de pociones entendió rápidamente lo que quería decir la morena.

.- Debido a cierta travesura de Sirius, él conocía el secreto de Remus. Además, al mirar de reojo la ventana, observo el sol poniéndose por el horizonte y alzarse la luna llena.

-. ¿Por qué no me enseñas la casa? Si eres tan amable. – Snape exageró sus modales de caballero, para que Narcisa accediera. La rubia, se ruborizó, y aceptó con una sonrisa coqueta.

.- ¿Dónde vas, Snape? – El aludido ni siquiera malgasto una mirada en Malfoy. – Bueno, cuando termine con vosotros dos, me encargaré de ellos...

.- Malfoy, sería mejor que me soltaras... – Le advirtió Nyssa, mirando a Remus, en cuyos ojos ya empezaba a apreciarse la transformación...

.- ¿Qué te crees? .¿Que tu pobretón me va a vencer? Nyssa, antes no eras tan ingenua. – Malfoy dejo de burlarse, cuando Remus dio un alarido y cayó al suelo. Durante unos segundos el rubio pensó que Mulciber le había lanzado una maldición a Remus sin su permiso. Pero no. El peluquero estaba aterrado en un rincón.

.- Lo digo en serio, Malfoy, suéltame. – Repitió Nyssa, aunque sabía que era tarde. La transformación había sido completada, y algo la decía que su lobito ya tenía un objetivo en mente.

.- ¡Es un licántropo! – De la sorpresa, Malfoy liberó a Nyssa, o más bien la lanzó contra la silla de peinado. Aunque era tarde, el lobo se le lanzó a la yugular y empezó la carnicería.

Al ver la sangre, Mulciber dio un grito y salió corriendo como alma que huye del diablo. Por su parte Nyssa se quedo paralizada, sentada en la silla, mirando fijamente como la mano de su ex, caía yerma al suelo.

Cuando el lobo notó que el corazón de su enemigo dejaba de latir, soltó la garganta casi con desprecio... Ya estaba muerto y aún tenía ganas de ir de caza. De repente sus orejas se alzaron al notar el latido nervioso de un corazón cerca de él. Sus ojos miraron maliciosamente a Nyssa, la dueña del latido, y con un gesto que de no venir de un depredador sería juguetón, el lobo se dirigió hacia ella...

Justo en ese momento, un perro negro de ojos grises, vamos, Sirius en su forma animago, se puso delante de la joven en actitud defensiva, a la vez que dedicaba al lobo un gruñido de advertencia. A espaldas del lobo, un ciervo coceó en el suelo, dispuesto a embestir si fuera necesario.

El lobo pareció más divertido que impresionado por aquellos intentos de amenaza. Tras evaluar un poco la situación decidió ir hacia delante, hacia el latido... Padfoot gruño, y esta vez no como advertencia, sino dispuesto a atacar.

.- Sirius. – Pero notó la mano de Nyssa en su negro pelaje. La morena le acarició la cabeza tranquilizadora, antes de ponerse a la altura del perro, con ese aire de serenidad, tan propio de ella y extender la mano donde estaba su anillo de casada hacia el lobo. – Ven, cariño.

Y para sorpresa de los dos chicos, el lobo dio un manso gemido, antes de avanzar hacia la joven, apoyar las patas delanteras en sus rodillas, y darla un lametón en la cara.

¡Por supuesto que la había reconocido desde el principio! .¡Era su hembra! Le reconocería aunque le privaran de sus cinco sentidos. De igual manera que reconocería al perro y al ciervo, como miembros de su manada... ¿Es que no veían cuando sólo quería jugar?

&·&·&

.- ¿No estás mejor? – Wyn, vestida ahora con una túnica azul pitufo de tirantes, se sentó al lado de Lily.

.- No. – Gimio la pelirroja. Ya iba por la quinta manzanilla y se seguía sintiendo fatal. Y que la casa estuviera invadida por los aurores empeñados en interrogarlas no ayudaba.

.- Wyn. – A Frank se le olvido comentarle a Moody, que Sirius no quería que Hugo West estuviera cerca de Wyn. La aludida miro al auror con cara de "más preguntas, no, por favor." – Lo siento¿pero te importaría responder a unas preguntas?

.- Esta bien. – Por desgracia para las Evans una no podía decirle a un auror que se fuera a la mierda y se metiera sus preguntas por donde le cupieran. Existían leyes vergonzosas al respecto.

.- ¿Es verdad que has dejado a Sirius?. ¿Es definitivo?. ¿Estarías dispuesta a darle una oportunidad a lo nuestro? Podíamos ir de vacaciones juntos. ¿Te gustan las Seichelles? Ah, no. Eso será en nuestra luna de miel. ¿Por qué te casarás conmigo, verdad?

.- West. Deja en paz a la chica. – Moody apoyó una mano en el hombro del joven que dio un respingo. Su jefe temía tendencia a ser muy silencioso. Teniéndolo delante, Wyn era incapaz de entender como pudo creer que Moody era inspector fiscal. – Señorita Evans, quisiera hablar con usted a solas.

.- Desde luego. ¿Estarás bien si te dejo sola? – Wyn miro dudosa a Lily, que iba a tratar de decir que estaría bien y no se preocupara pero sintió que se mareaba de nuevo.

.- Tranquila, yo cuidaré de ella. – James sostuvo a Lily, y le dedico una sonrisa tranquilizadora a su prima. – ve con él.

.- Gracias. – Dijo Lily cuando al cabo de unos segundos se empezó a sentir mejor.

.- De nada. – James la beso en la frente, sin dejar de acariciarla el pelo. – No sabía que te sentarán tan mal los trasladadores...

.- Ni yo. la verdad es que nunca había cogido uno. – Confesó Lily. La pelirroja se incorporó lo bastante como para notar la febril actividad que los aurores llevaban por la casa desde hacía 24 horas. Lily también noto lo seria que estaba Wyn al hablar con Moody, y la ausencia de Sirius, Remus y Nyssa. – James. Algo no va bien¿verdad?

.- No, no va bien. – James suspiro con cansancio. – Han arrestado a Remus.

¿Qué?. ¿Por qué? – grito Lily. Todos los aurores temieron un ataque y sacaron las varitas. – Lo siento. – los magos, menearon la cabeza, antes de volver a sus actividades. – ¿Por qué? – Volvió a preguntar Lily esta vez más bajo.

.- Mató a Malfoy siendo licántropo. La verdad, es que tuvo suerte de que no le metieran una bala de plata allí mismo. – Replico James con amargura.

.- Joder, pobre Remus. ¡es injusto! Deberían darle una medalla por librar al mundo de una escoria como Malfoy... – James asintió mostrando su acuerdo con Lily que dejo caer la cabeza en el hombro del chico. – Supongo que Nyssa y Sirius están con él.

.- Sí, así es. – James vio que Wyn se separaba de Moody e iba hacia ellos.

.- Tengo que volver a casa. – Explico la chica simplemente. – A conseguirle abogado a Remus.

.- ¿Piensas en Jenny? Esta especializada en casos de semihumanos y criaturas mágicas... – Quiso saber Lily.

.- Sí. Es la mejor. Y estará encantada de llevar el caso. Malfoy no era santo de su devoción precisamente. ¿te encuentras bien, Lily? Quiero decir, lo bastante como para que volváis los dos conmigo en el trasladador... – Obviamente no, ya que cuando Wyn pronunció la palabra trasladador, Lily se puso verde de nuevo.

.- Ve tú y arregla lo de Jenny. Me quedaré con ella. – Dijo James comprensivo.

.- Pero cuídala bien. ¿Eh? – Le aviso Wyn antes de irse.

.- Gracias. – Dijo Lily. James y ella estaban más o menos a solas, ya que solo quedaba un auror.

.- No hay de que. Además quería darte un regalo. – James sacó un paquete envuelto en una toalla y se lo entregó a Lily.

.- Vaya, James. No tenías que haberte molestado. Es... ¡Eh! No es un regalo. – Gruño Lily al reconocerlo. – ¡Es mi consolador! – El auror que quedaba, miro a la pareja con extrañeza, antes de huir de allí.

.- Claro que es un regalo. – Contestó James sin inmutarse.

.- No, es una devolución. – Matizo Lily.

.- Eres una ingrata. ¿Tú sabes lo que me ha costado quitárselo a Snape que lo quería para él solo? – James se levantó y cargó a hombros a la chica antes de que dijera ni mu.

.- ¿Qué haces?

.- Como veo que estás mejor, nos vamos, antes de que te pongas mal otra vez. – Efectivamente, en tres segundos, James los había llevado a la casa de Lily en Londres, y dejaba a la pelirroja en el suelo. - ¿estás bien?

.- Sí. – Dijo Lily al parecer sorprendida. Luego cogió el "agitador de pociones" y le metió a James un coscorrón con él.

.- ¿Pero que haces, loca? – James se lo arrebato.

.- Eso por ponerme en ridículo delante de un auror. ¿Pero como me haces eso? Seguro que se ha quedado pensando que soy una pervertida. – Se quejo Lily.

.- Bueno... Un poco sí lo eres. – Apunto James. En respuesta, Lily le golpeo en la espinilla. - ¡Estate quieta, pequeña ingrata! Estoy harto de ti. Primero no me agradeces que recuperara tu agitador de manos de Snape, y ahora te suelto un piropo y me pegas...

.- ¿Qué tu estás harto de mi? .¡Yo sí que estoy harta de ti!. ¡Me iba mucho mejor con el agitador! – Le espetó Lily.

.- ¿Ah, sí? – En los ojos castaños de James brillo un destello de peligro. - ¿Acaso el agitador podía hacerte esto? – Y antes de que la chica reaccionara, James la empujo contra la pared, produciéndola un moratón en el trasero, Lily podía apostarlo.

En venganza, cuando James la beso, Lily aprovechó para morderle y hacerle sangre.

.- ¿Qué te crees¿La novia de Drácula? – James se apartó un poco, y se limpió la sangre del labio.

.- ¿Y tu qué? Me has hecho daño en el trasero. Seguro que tengo hematoma. – Lily entornó los ojos rencorosamente.

.- Vaya, lo siento... No pretendía estropear algo que es casi perfecto. – James acarició la citada parte de la anatomía de Lily, con el mismo mimo que si se tratara de una piedra preciosa.

.- Lo mismo digo. – Lily sonrió, y beso con infinita delicadeza el mordisco, sin importarla la sangre.

Esta vez, cuando se besaron, Lily alzo las piernas y rodeó la cintura de James con ellas, mientras el chico la aplastaba más contra la pared, para no tener que soportar todo su peso. Lily ya estaba considerando atraer una mesa para apoyar los pies, cuando...

.- James. Cariño. ¿Habéis vuelto ya? – Lily miro a la puerta de entrada, segura de que era una broma. ¡Ella Sinclair no podía estar ahí! – Me fui de compras, con tu tarjeta, en lo que volvíais... – Si era ella.

.- Ignórala. – James trató de reclamar la atención de la pelirroja de nuevo, besándola en el pecho, pero...

.- Ay, no puedo. – Lily bajó las piernas al suelo y dignamente se separo del jugador de Quiditch. – Lo siento, pero es oír a tu novia, y la libido se me baja a la punta del dedo gordo del pie.

.- ¿Así que ahí es donde la guardabas todos estos años que no la usaste? – desde la puerta que estaba a punto de abrir, Lily lanzo a James una mirada agresiva. Luego sonrió y abrió la puerta, dejando entrar al castigo kármico del chico.

.- James, cariño. – Ella dejo caer las bolsas de sus compras en los pies de Lily, que tuvo la suerte de que eran blandos, y corrió a los brazos de James. – Me alegro de verte, aunque estás horrible. ¡Oh, Dios mío! – Exclamó al ver el corte que el joven tenía en el labio. – Esos Slytherin son unos dementes...

.- Sí, lo son... – Confirmo James mirando a Lily, que acababa de rescatar su pie de la montaña de bolsas que lo aplastaba.

.- Vamos, tenemos que irnos. Tienes que arreglarte.

.- ¿Irnos? .¿Adonde? .¿Y para que tengo que arreglarme?

.- Tienes razón.- Decidió Ella. - Puedes arreglarte aquí. ¿te importa Lily? Pues genial. – Decidió la modelo barra actriz barra cantante, antes de que Lily accediera a la petición. – Venga, James, ve a ese cuarto y arreglate.

.- ¿Para que? – Repitió James sin moverse.

.- Para el juicio por el asesinato de Malfoy. – Replico Ella como si aquel juicio fuera el local más de moda de la ciudad y James debiera conocerlo. – Esos licántropos son demasiado peligrosos, tarde o temprano debía pasar algo... El caso es que toda la gente de bien estará del lado de la acusación, así que debemos estar ahí o Skeeter nos machacará.

.- El licántropo que juzgan es amigo nuestro. – Lily cerró de un portazo y se encaró con Ella.

.- Oh, pues deberíais de cuidar mejor vuestras amistades. – Dijo la modelo barra actriz barra cantante con una expresión compungida. – Venga, James cambiate.

James contemplo unos segundos a su novia, como dudando entre matarla por lo que dijo de su amigo o pasar de discutir con ella, y luego hacer lo que le diera la gana durante el juicio. Al final optó por la segunda opción y entró a cambiarse.

Lily interpretó eso como un gesto de que James se rendía ante Ella y pasaba de Remus. Naturalmente aquello la enfureció.

.- ¿Tú no vienes? – La invitó Ella amablemente cuando se iban.

.- Una ducha rápida e iré al juzgado. – Ella se fue primero. Lily detuvo a James en la puerta y le advirtió. – Más te vale estar en el lado de la defensa. Sino te aseguro que Rita sabrá lo buen amigo que eres.

.- Que poco me conoces. – James la dirigió la mirada de ofensa que no la lanzaba desde sus peores épocas en Hogwarts, antes de hacer un movimiento brusco para liberarse de la mano de la chica.

Cuando alcanzó a Ella aún estaba furioso. Pensaba que Lily confiaba más en él ahora... Pero estaba claro que hay cosas que nunca cambian.


Y con esto se termina por una temporada bastante larga. Lo siento gente, pero me voy de vacaciones, así que hasta por lo menos septiembre no creo que pueda subir nada. Lo siento.

Pasad buen verano, o invierno, según vuestro hemisferio.

Muaks.

Carla Grey.

Orgullosa Lupina. MOS. Hermana de Mya, Paula & Maru Malfoy. Tía de Azi Black. Paciente de Serenity. Hija política de Veronika. Emperatriz consorte de Alonning. Ahijada del hada madrina Noriko. Prima de Miss Molko e Inna. Miembro de las 15 de Mey. Amiga por correspondencia de una miembro de LODF. Pariente de Anvy Snape. Casi pariente de Libertad, la amiga de Mafalda. Chica del espejo de lujuria de Dreaming