Hola, hola. Mis queridas niñas y niños. ¿Cómo fue el verano? Corto y caluroso. X favor, yo el año que viene me voy a Islandia o me meto en la nevera "no frost". Bueno, mejor respondo a los RR y dejo de volveros locas/os con mis chorradas.

Ginny84: Bueno, ya ves que al final no fue tanto tiempo de vacaciones, dije más para que no agobiarais cuando volviera antes de tiempo. Un beso, preciosa.

Trixi Black¿No te importa que tarde mil años? .¿Se puede saber que te pasa? Isa, me estás empezando a asustar. ¿Estás bien?

Ivy potter black: Tranquila, cariño, ya paso, ya estoy aquí... ¡Que sádica! Disfrutar con la muerte de Malfoy. No te agobies por James y Lily, verás como al final lo arreglan. Muaks.

SamanthaBlack33. Mm. es una defensa interesante, eso de que teniendo a Malfoy delante dan ganas de matarlo, pero igual el juez no traga. Yo intento librarme de Ella, pero es como una ventosa, yo creo que por toda la silicona que lleva encima. Y Sirius y Wyn, pues ya verás que pasa con ellos en este capi. Kisses.

BlAcK soPHIa: Creo que el adjetivo de Malfoy es el tercero. No te agobies, Remus sufrirá poco, y en cuanto a Wyn y Sirius... Ya veremos que pasa con ellos. Chao.

Algida: Hola guapa. Muy bien visto lo de Lily. Muakis.

bars-9: no me lo puedo creer. Esto es poco menos que milagroso. ¡Bars9 dejando un RR de nuevo! Me alegra que te guste el cambio de escenario, a mi también me gustan más esos ficts, la verdad es que me gustan los ficts de todos fuera de Hogwarts. Pobre Ella, nadie la tiene cariño, la tratáis peor que a Loveday, y ya es decir. Pero en serio¿tú ves a Ella un obstáculo para alguien? Claro, que si: la victima de todo esto es Remus. Ahora solo necesitamos un juez que lo vea como nosotras. Besines de horchata.

MoonyGabriela: hola, eso es para que veáis que yo a los viejos amigos no los olvido. Yo sobre Lily aún no me pronuncio. Pero sí, la verdad es que alguien por ahí tiene bastante tino. O mala suerte, según se mire. Besuquis de helado de fresa. PDTA, ahora te agrego a la firma.

SaRuKy JameS BlacK PotteR: Mm, veo que todas llegais a la misma conclusión, que perspicacia, nenas. Yo también espero que Remus alga bien librado de todo esto, aunque con Jenny de abogada... Bueno, que no nos pase nada malo. Kisses.

Jane Hallyweel. Pues ya ves que Lily aún no jubiló al agitador de pociones, y eso que ahora tiene a James. Bueno, la verdad es que lo de Malfoy es locura transitoria, no pasa nada. Muakis.

AnnaTB. Vaya, eso suena a canción de Chenoa: cuando tu vas, yo vengo de allí. Es que Remus con eso de que cumple lo que promete... Bueno, ya veremos como resulta la cosa. Se paso bien, gracias.

Made: Por partes. Creo que a Remus lo acusan porque los aurores son los únicos con licencia para matar, y solo si la cosa se les va mucho de las manos. Haces bien en poner el arreglado entre comillas, porque Sirius y Wyn aún tiene que atar algunos cabos. Y por último: James y Lily, no te quejes, al menos han metido nuevas variables en su relación, y con una tan descontrolada como el sexo, puede pasar cualquier cosa. Besitos.

Krlok: Uf, pues lo de subir la historia. Primero tienes que registrarte, es en la página principal una pestaña que te viene "Register. Mejor anota esta dirección: http / groups. msn. Com/ PoTtERCiA. Una vez allí, te sale en el lateral izquierdo de la pantalla una serie de pestañas, clica tutoriales ff. Net. Y dentro una segunda pestaña que dice crear Fanfics. Allí te viene todo. Cualquier duda me la dices.

Rory Granger: me encanta que te encante. Si pobre Remus.

Lucemvicuna: Te entiendo a la perfección, a mi Remus también me parece tan mono. Ays, es que a veces me lo comería. (Menos mal, que Nyssa no anda cerca.) ¿Encontraste ya el Príncipe Mestizo? Y en cuanto a la tele, uf, la verdad es que últimamente veo menos la tele que nunca: solo me trago Medical Investigation, Pasión de Gavilanes y The Practice. Extrañas combinaciones. ¿Verdad? Besines.

pitu's Paddy girl: Me encanta que te encante, y que te hayas animado a escribirme me encanta aún más. Pronto sabrás lo de MI lobito. Muaks.

monikilla-tonks¿Conoces a alguien que se parece a Ella? Pues espero que por tu bien no te toque tratarla mucho, porque la madre que la parió... De lo de Lily, no digo nada, pero pronto se sabrá. Ay, sí, la verdad es que Malfoy ya iba sobrando. Esperemos que el juez lo vea igual.

shofi-black: Vaya, fallo, menos mal que te diste cuenta. Ya, pero el problema es que no todos lo ven como Lily y tu, que gente más rara. Je, je, la verdad es que el enemigo de Rupert no es gran cosa como enemigo. Besos y abrazos for you too.

Antes de empezar el capítulo, advertiros que me he tomado ciertas libertades a la hora de escribir el juicio. Seguramente, un juicio contra un licántropo no sería como el que yo os voy a narrar, pero así es más gracioso. Os lo aviso para que os ahorréis el comentario de que la cosa no es así en el RR, porque yo ya lo sé de sobra. Sin más, espero que disfrutéis el capi. Un beso.

La profecía 19.

La prueba del delito.

Nyssa estaba de los nervios, simplemente no la entraba en la cabeza que ella estuviera sentada en un tribunal a la espera de que juzgarán a su marido por el asesinato de Lucius Malfoy. Aquello era surrealista.

Aunque no más que lo llenos que estaban los bancos situados en el bando de la acusación, es más, la gente prefería quedarse de pie, antes que sentarse en el lado de la defensa.

¡Mejor! Pensó la morena alzando la barbilla con orgullo. Junto a ella estaba la gente que realmente necesitaba. A su lado derecho estaba sentada Lily, fusilando con sus ojos verde esmeralda a todas y cada una de las personas que estaban al otro lado del pasillo.

Al otro lado de Nyssa, estaba la otra Evans, Wyn, con la mano entrelazada a la de Nyssa, transmitiéndola su fuerza, mientras vigilaba a su sobrino Ben, que estaba situado a su izquierda.

Junto a Ben, Sirius también trataba de que su sobrino se portara de forma pasable, es decir, que no quemara la sala ni organizara una batalla de bolas de nieve allí. Wyn les observaba con una sonrisa tierna, le encantaba ver a Sirius con Ben, el auror era la clase de persona que se tomaba tan en serio lo que decían los niños como los adultos. Claro que tampoco se tomaba muy en serio lo que decían los adultos. El caso es que Wyn no era la única que se sentía atraída por el auror: algunas del bando de la acusación se planteaban cruzar el pasillo para estar más cerca de ese monumento de hombre, que además tenía instinto paternal, pero una mirada homicida de Lily las disuadió de ello.

James llegó en ese momento, apoyo una mano en el hombro de Nyssa, regalándola su energía, y luego se sentó en el banco libre al lado de Sirius. Los ojos castaños del jugador de Quiditch se cruzaron con los de Lily unos segundos, como retándola a disculparse. La pelirroja realizo una elegante inclinación de cabeza, antes de mirar a los bancos del otro lado, hacia el fondo, donde estaba sentada Ella Sinclair.

En los minutos siguientes llegaron Frank con su esposa Alice, Marlene y Lucas, y para sorpresa de todos Snape. Que se sentó en la ultima fila lo más cerca posible de la ventana.

.- Esto va a empezar. – Frank señaló con voz queda al frente.

.- ¿Cómo lo sabes? – Alice interrumpió su intercambio de noticias con Marlene, ya que ambas iban a la misma casa en Hogwarts, para mirar a su marido.

.- Acaban de llegar los abogados. – Tal y como anunció Lucas, Jenny acababa de entrar en la sala, imponente con un traje de chaqueta y minifalda a lo Ally McBeal.

.- Nazi. – Musitó Lily entre dientes al ver entrar al fiscal: un hombre maduro, bajito, gordito con un horrible e insignificante bigote, llamado Daniel Rex. Era famoso por su búsqueda de duras condenas para los asesinos. Solo en el caso de que los asesinos fueran semihumanos o mujeres, claro.

Segundos después, trajeron a Remus. El licántropo se veía pálido, como después de cada luna llena, y el espantoso mono naranja que llevaba puesto no le ayudaba a mejorar el color. Al verlo, Nyssa estuvo a punto de levantarse y abrazarlo, pero Frank la detuvo, poniendo la mano en su hombro al tiempo que el auror le mandaba a Sirius una mirada de censura, ya que el chico debía estar sentado junto a la morena, en vez de Wyn. En cualquier caso el moreno auror no capto dicha mirada, ya que estaba ocupado rezando para que el juez no fuera...

.- ¡En pie! – Ordeno el alguacil y toda la sala se apresuro en obedecer. – Preside el honorable juez... Gilbert Graves.

.- ¡Mierda! – Maldijo Jenny. Remus la miro asustado: que tu abogada exclame eso al conocer el nombre del juez no suele ser buena señal.

Sin embargo si Remus hubiera mirado hacia Rex, se hubiera quedado más tranquilo, ya que él tampoco parecía contento con la elección del juez. La razón es que el juez Graves era... Voluble. Vamos, que sus condenas o absoluciones dependían única y exclusivamente de si le había gustado o no el café que acababa de desayunar.

.- Ya, ya siéntense. – Gruñó el juez Graves. Era un hombre que en su juventud debió haber sido muy atractivo. De hecho a los 55 años aún era atractivo, con el pelo gris oscuro. Aunque lo que resultaba más llamativo de su físico, eran sus ojos: negros y hechiceros... Muy parecidos a los de...

Remus estuvo a punto de volverse, ya que él conocía muy bien esos ojos... Los veía cada día al despertar.

.- Vale, bien. ¿De que va esto? – Graves rebuscó entre sus papeles, buscando el argumento del juicio pero este no aparecía por ningún lado.

.- Si me permite... – Rex se levantó en plan pelota, pensando que así ganaría puntos con Graves. El fiscal empezó a dar vueltas por la sala. – El acusado es un licántropo que...

.- ¿Y tu quién eres? – Cortó el juez, no muy complacido por el intento de ayuda.

.- Daniel Rex, señoría. El fiscal del caso... – Rex se quedo paralizado a media vuelta.

.- Ya, pues señor fiscal Rex, que sepa que no me gustan ni los abogados a los que le gusta escucharse así mismos, ni los fiscales que se ponen a dar vueltas por mi tribunal. Así que mejor se sienta y se calla. – Rex obedeció al instante. Graves paseó sus ojos por la sala hasta llegar a la mesa de la defensa, sus ojos lanzaron a Jenny una mirada admirativa. – Supongo que tu eres la abogada defensora...

.- Jenny Maloy, señoría. – La aludida se levantó luciendo sus piernas. Sabía que ese juez tenía fama de mujeriego y no iba a desperdiciar ninguna ventaja.

.- Ah, sí. Te recuerdo. Siempre es un placer tenerte en mi sala. – Graves esbozó una media sonrisa llena de picardía. - ¿Por qué no me pones al tanto de todo, Jenny?

.- Protesto. – Grito el fiscal. – La abogada defensora esta dando vueltas por la sala...

.- Ya. – Contestó el juez hipnotizado por las largas piernas que estaban desfilando frente a él.

.- Y usted a mi me lo ha prohibido.

.- Por favor Lex. No vas a comparar tus piernas con las de Jenny. – Replico Graves con tal tono que a Rex se le quitaron las ganas de decirle que se había confundido de nombre. – Prosigue, Jenny, prosigue.

.- Pues como iba a decir, mi cliente ha sido acusado injustamente en base a unas pruebas totalmente circunstanciales. – Todas las personas de la sala, salvo Jenny y el juez, alzaron las cejas incrédulamente. Y es que, encontrar la sangre de la victima en la boca de alguien, no es una prueba nada circunstancial.

.- Protesto. – Exclamo predeciblemente Rex. – La letrada esta cometiendo desacato.

.- Siéntese. – Respondió Graves con sereno desprecio. – Aquí decido yo quien comete desacato.

.- Pero no es verdad que las pruebas fueran circunstanciales. Tenemos pruebas muy concretas y un testigo que indican que ese... – Señalo a Remus, buscando una palabra para definirle. – Ser. Mató a Lucius Malfoy. Su señoría se daría cuenta de ello sino estuviera dejándose influir por las malas artes femeninas de la abogada defensora.

.- Protesto, señoría. – Se ofendió Jenny. – Me parece un insulto a esta sala, que se cuestione la integridad de su persona.

.- Cierto, moderese, Creck, o le acusaré de desacato y le mandaré a los calabozos. – Graves dio un mazazo, e hizo que todos se sentarán. – Está bien. ¿Quién es el acusado?

.- Yo. – Remus levantó la mano con cansancio. Pensaba que con ese mono naranja se le identificaría rápido.

.- ¿Tu? Anda ya. pero si tu solo eres un crío. ¿Qué hiciste? .¿Saltarte un semáforo en rojo con la escoba? – Pregunto el juez con tono de abuelo riendo la última gracia de su nieto.

.- No, señoría, mato a un hombre. Lucius Malfoy, un miembro de una de las más respetables familias que constituyen la base de nuestra sociedad. Los licántropos son peligrosos, yo y la Plataforma de Protección de los Valores de los Sangre Limpia llevamos años tratando de advertir al Ministerio de ello. – Graves parecía a punto de mandar a Rex al calabozo acusado de desacato, pero en lugar de eso alzo una ceja. El fiscal lo interpretó como una señal de que prosiguiera, y así lo hizo, sin captar que se estaba dando cuerda para ahorcarse. – Los licántropos, al igual que todos los semihumanos, son unos seres bárbaros y asociales que no deberían convivir con las personas inocentes de bien.

En los bancos de público de la acusación hubo vigorosos asentimientos, en el lado de la defensa todos pusieron los ojos en blanco. Graves esperó a que Rex se cansara de politizar para volverse hacia Jenny y preguntarla.

.- ¿Entonces hemos quedado en que su cliente es licántropo?

.- Sí, señoría. – Confirmo la letrada.

.- ¿Y te llamas Remus Lupin, no? – Siguió el juez tras encontrar al fin el dichoso expediente.

.- Sí. – Asintió el aludido

.- ¡Al fin te conozco muchacho! – Ante la sorpresa de todos, Graves se explico. – Es que no hay licántropo de Inglaterra que no haya desfilado por este juzgado... Sólo me faltabas tu. Ya pensaba que me iba a jubilar sin poner cara a tu nombre... ¿Y que dices que hiciste muchacho?

.- Nada. – Se apresuro a defenderle Jenny.

.- Mato a Lucius Malfoy. – repitió Rex que empezaba a perder la paciencia.

.- Presuntamente. – Matizo la abogada defensora. – Y en cualquier caso fue en defensa propia. El pilar de la comunidad llamado Lucius Malfoy era un delincuente que los aurores llevaban meses buscando, por el secuestro de varias mujeres, una de ellas la esposa de mi cliente, Nyssa Lupin...

.- ¿Nyssa? – El juez alzó los ojos con un interés tan repentino como sospechoso. - ¿Y esa es?

.- Yo. – Nyssa alzo la mano, como cuando en la escuela conocía la respuesta a una pregunta.

.- Ah. Vale. Bien. – Siguieron unos minutos en que Graves pareció estar ordenando papeles y ninguno de los abogados se atrevió a hablar. – ¿Entonces letrada alega defensa propia?

.- Si. Y además pongo de relieve que mi cliente solo era un peligro para Malfoy, por lo que la cuarentena es algo innecesario. – Dijo Jenny con voz clara y firme.

.- ¿Y tiene alguien que le vigile en las noches de luna llena? – Para sorpresa de todos, el juez fijo sus ojos oscuros en algún lugar al fondo y a la izquierda de la sala.

.- Tengo a dos de mis mejores aurores en ello, juez Graves. – Snape pegó un respingo al oír tras él una voz. Alastor Moody era tan sigiloso que nadie lo había oído llegar. – Los aurores Black y Logbotton. – Los aludidos sonrieron: no sabían que Moody, parco en piropos, les tuviera en tan alta estima.

.- Bien, en ese caso, este juicio esta visto para sentencia. Pónganse en pie el acusado. – Jenny y Remus, así como todos los que estaban en la banda de la acusación se levantaron. – En el caso 134646, declaro que el acusado actuó en defensa propia, y no ira a la cárcel siempre y cuando no cometa más delitos en el plazo de un año, y quede bajo la custodia de los aurores Black y Logbotton durante la luna llena. – el juez sacudió un golpe fuerte con el martillo. – Caso cerrado.

.- Protesto, señoría. Es una decisión arbitraria e injusta. – Se quejo predeciblemente el fiscal.

.- ¿Sí? Pues la próxima vez que le de por soltar sus discursos racistas, procure hacerlo en un tribunal que no este presidido por un licántropo. – Le aconsejo Graves con tono poco amable.

¡Vaya! Pensó Jenny divertida. Entonces los cambios de humor no tenían relación con la calidad del café, sino con las fases lunares. También debía de referirse a eso, cuando decía que por su juzgado habían desfilado todos los licántropos de Inglaterra.

.- Está bien, caso cerrado... Se levanta la sesión y vamos a comer. – Decidió al fin el juez.

.- Pero señoría, si aún no son ni las 11 de la mañana. – Le corrigió la secretaria que había tomado escrupulosa nota de todo el proceso.

.- ¡Pues a almorzar! Venga, yo la invito... – Graves guiñó un ojo con picardía a la taquígrafa, que se ruborizó antes de aceptar la oferta.

Por su parte, en cuanto Nyssa oyó las palabras caso cerrado, saltó la barandilla de madera que separaba su asiento del de Remus, y se lanzó a los brazos de su marido. Medio segundo después la pareja disfrutaba de un apasionado beso sobre la mesa de la defensa...

.- Gracias, Jenny, eres una abogada asombrosa. – Se felicitaba la letrada con ironía, en vista de que ni su defendido ni su esposa iban a hacerlo. – No hay de que, Remus. Es mi trabajo, y lo sé hacer muy bien...

.- Más bien tienes una potra increíble. – Wyn tomo a Ben en brazos y se lo entrego a Jenny. – Porque mira que tocarte el único juez licántropo del país...

.- ¡Esto es un abuso! Recurriré al mismo Wizegamont esta decisión. – Por supuesto, Rex no estaba nada contento con el resultado, y para ilustrar el error garrafal que suponía liberar a Remus mostraba las fotos del cuerpo mutilado de Malfoy.

Lily no era una chica de estómago delicado, es más, una vez le había reconstruido los intestinos a un paciente sin la menor consecuencia negativa para su digestión... Sin embargo, al ver esas fotos, sintió el sabor amargo de la bilis en su boca. La pelirroja salió corriendo en busca del baño.

.- James, ve a ver que le pasa a Lily. – Marlene había visto la huida de la joven enfermera, y aviso a su jugador de Quiditch favorito para que se hiciera cargo de la situación. El moreno de pelo revuelto obedeció, ya que además quería hablar de otra cosa con ella.

La encontró en el baño, lanzándose agua fría a la cara, que había vuelto a tomar ese tono verdoso tan desagradable.

.- ¿Estás bien? – A James no le preocupó que el baño fuera de mujeres. Entró y cerro la puerta.

.- Sí, solo ha sido una reacción. – Lily cerró el grifo, y rebuscó un chicle en el bolso que el joven buscador le había traído. – Ver a Malfoy siempre me sentó mal.

.- Lo entiendo. – El moreno sonrió con simpatía. Por eso a la pelirroja el golpe la pillo desprevenida. – Me debes una disculpa.

.- ¿Por qué? – Pero al instante, las defensas de la enfermera se alzaron, con una rapidez que hubiera envidiado un erizo.

.- Insinuaste que iba a abandonar a Remus solo porque lo dijera mi novia. – Le recordó el buscador con tono herido.

.- Oh. dijiste que Ella no era tu novia de verdad. – Contestó Lily.

.- Esa no es la cuestión.

.- Pues hagamos que lo sea. – Una vez que el sabor de la hierbabuena había invadido su boca, la pelirroja volvió a sentirse segura. - ¿Hasta cuando vas a seguir promocionando la carrera de esa inútil? Porque como actriz no vale un pimiento. Como cantante menos. Y como modelo, esa solo desfila en el vestuario de Mme. Malkin.

.- ¿Estás celosa? – James alzo las cejas divertido.

.- No. – Replico Lily rápidamente. Demasiado rápido como para que fuera cierto.

.- Estas celosa. – Afirmo esta vez el chico.

.- Que no. – La enfermera empezó a picarse.

.- ¡Estás celosa! – Esta vez el moreno no pudo contener la carcajada.

.- ¡No lo estoy! – Pero la nueva negativa de la chica, sólo consiguió que James se riera con más ganas.

Al principio, Lily se cruzó de brazos enfadada, pero al cabo de unos segundos, captó lo absurdo de la situación y también empezó a reírse, aunque sin ceder a la histeria como James... Cuando la pelirroja decidió que el buscador se estaba pasando de la ralla, decidió besarlo, consiguiendo así que se calmara. Al menos del ataque de risa.

.- ¡Me has quitado el chicle! – Le acusó la chica, nada más separarse.

.- No, me lo has dado tú. – Matizo James, dispuesto a jugar un rato.

.- Devuélvemelo. – Ordeno Lily con sequedad.

.- Ven y quitámelo. – Desafiante, el buscador sacó la lengua con el chicle encima. Naturalmente, a la pelirroja no le quedo más opción que responder al reto, enlazando su lengua con la del joven.

&·&·&

.- No puedes negarlo, Nyssa. – en la puerta del juzgado, Remus debatía cierta teoría con su esposa.

.- Claro que lo niego... Ese chalado sátiro y mujeriego no es pariente mío. Y menos mi padre. – Rebatió la morena con viveza.

.- Pues tenéis los mismos ojos. – Apunto el licántropo.

.- ¿Y? Los ojos oscuros son muy comunes. Snape también los tiene así, y no significa que seamos familia. – Contestó Nyssa.

.- ¡REMUS! – La replica del licántropo fue pospuesta, por el grito de una voz familiar y temida. Muy temida por el joven. – REMUS. – Efectivamente, Lesa Malfoy, corrió hacia él y le abrazo. – Oh, Remus, como me alegro de que todo este bien. – La rubia se separó del licántropo emocionada.

.- Gracias. – Contestó Remus con cautela. – Llevas bastante bien lo de tu hermano.

.- Pues claro... ¡Es genial! Mis padres murieron hace poco, se los cargo mi hermano, pero eso no viene al caso... Lo que si viene, es que ahora que te lo has cargado, yo soy la única heredera de la fortuna de los Malfoy. – Lesa se frotó las manos con avaricioso placer, antes de recordar que debía fingir ser una joven dulce y espiritual profundamente conmovida por la muerte de su familia. – Oh, Remus, y sé que lo hiciste por mi. Aún me amas y mi felicidad es lo primero en tu corazón.

.- ¿Eh? – Atino a decir el licántropo confuso.

.- Claro, sé que lo mataste porque supiste que así sería rica y feliz. ¡Nyssa! – Exclamó de pronto la alocada joven, mirando a la morena como si acabara de captar su presencia, pese a que la joven estaba allí desde el principio. – Lo siento, debe ser duro saber que eres la segunda en el corazón de tu marido... Siempre he admirado tu entereza. – Antes de que nadie lo evitara, Lesa había abarcado al matrimonio en un solo abrazo. (Aprovechando para tocar el culo de Remus en el proceso.) – Será mejor que me vaya de vuestras vidas...

Y de la misma forma impulsiva e impredecible que los abrazo, Lesa los soltó y avanzo hacia la salida. Cuando ya tenía un pie fuera se volvió y les dijo:

.- Sé que con todo lo que habéis hecho por mi, no tengo derecho a pediros ningún favor pero... Cuidarme a James. Esa modelo atolondrada con la que sale no le conviene nada. ¡Pobre! Mi rechazó le lanzó a los brazos de rubias cabezas huecas. Tenéis que salvarle: si la Evans Roja aún esta soltera deberíais emparejarles. Así la pobre podrá al fin superar que tu te consolaras de mi ausencia en brazos de Nyssa en vez de en los suyos. – Y sin más, la rubia se fue de los juzgados.

.- Vaya. – Comentó Nyssa.

.- Sip. – Confirmo su marido. – Sigue estando como una cabra.

.- Ya, pero, aún así todo el mundo entiende que James y Lily son tal para cual. Por cierto¿Qué paso con la camarera con la que me engañas? – Remus captó el matiz divertido en la voz de la morena, por lo que se relajo.

.- Ya sabes que nada. Has hablado con Lily antes del juicio. – Repuso tranquilamente el joven lobo.

.- ¿Cómo lo sabes?

.- Por tu tono... – Remus paso la mano por el pelo rojo y negro de su esposa. – Siento haber dudado de ti.

.- La verdad es que yo también dude de ti, así que estamos en paz. – Nyssa se refugió en los brazos de su marido, apoyando la cabeza en su hombro.

.- Oye,. ¿habéis visto a James? – El idílico momento fue interrumpido por Ella. Es que la modelo barra actriz barra cantante acababa de percibir una gran cantidad de fotógrafos cerca y claro... Necesitaba a James para fingir que eran la pareja ideal delante de ellos.

.- No. – Gruño la pareja molesta por la interrupción.

.- Estaba en el baño. – Contestó Alice servicial.

.- ¿Así que ahí es donde se esconde ese Buscador ingrato? – Pregunto una nueva voz de madre molesta. Deirdre Smith, la irascible entrenadora de los Dragon Lords acababa de aparecerse en el juzgado, dispuesta a agarrar a James de una oreja y arrastrarlo hasta el campo.

La acompañaba Josh Jonshom, su macizorro cazador estrella, al que Deirdre había ido a buscar a su misma habitación nupcial, diciendo que lo de casarse no era más que un intento de escaquearse de los entrenamientos. Su recién estrenada esposa no estaba nada contenta con ello.

.- No te lo puedes llevar, Deirdre. – Ella se llevo las manos a sus inexistentes caderas, e hizo un pucherito con sus labios rellenos de silicona. – Necesito que me hagan fotos con él.

La respuesta de la entrenadora consistió en una mirada homicida antes de ir hacia el baño en busca de su buscador.

.- Lo siento, es que los partidos la ponen muy mal.

.- ¡Josh! – Bramó Deirdre interrumpiendo las disculpas del cazador.

.- ¡Voy! – Obedeció el aludido mansamente.

.- Ay. – Marlene observó alejarse ese culito prieto con una mirada de anhelo. Hasta que se dio cuenta que no era la única que miraba al atractivo compañero de James. - ¡Lucas! .¡Le estabas mirando el culo!

.- ¿Eh? No. – Lucas salió del trance con un brusco respingo. – Que va. Estaba deseando a Wyn.

.- No es cierto.

.- Que sí, que son las hormonas del embarazo que te tienen paranoica. – Y sin más, Lucas se fue a la cafetería.

.- No es por meterme donde no me llaman, pero yo no creo que estuviera mirando a Wyn. Más que nada porque ella esta en el extremo contrario de donde miraba. – Intervino Alice con tono cauteloso.

.- Lo sé. – Marlene tensó los labios, antes de ir hacia Wyn y Jenny. Necesitaba una reunión del consejo de sabias urgente.

&·&·&

.- ¡Aquí estas! – James pillado saliendo del baño, dio un pequeño bote. Al ver que era Deirdre el chico no se relajo precisamente. - ¿Qué haces saliendo del baño de mujeres?

.- Ups, era el de mujeres. – El moreno se volvió hacia el logo de la bruja como si hubiera entrado allí por error segregando inocencia por todos los poros.

La entrenadora no se dejo engañar, entre otras cosas, porque la camisa medio fuera medio metida por el vaquero y mal abrochada, el pelo más revuelto de lo normal, y el chupetón en el pecho la hacía sospechar que su buscador había ido al baño a practicar actividades muy poco inocentes.

.- ¿Qué haces? – Pregunto James al ver que la mujer entraba al baño.

.- ¿Tu que crees? – Deirdre entró y examinó atentamente el baño, en busca de la posible compañera sexual del chico. Luego se agacho y empezó a mirar si había algún pie por debajo de las puertas. Pero no encontró nada.

James mantuvo cara de póquer todo el rato, agradeciendo que el baño del juzgado fuera el único lugar del edificio donde uno podía aparecerse. El chico siempre lo considero una imprudencia, pero ahora lo veía bien practico Seguramente Lily se habría esfumado al oírle discutir con Deidre.

Al darse la vuelta, se encontró con Josh lanzándole una mirada de "eres mi ídolo, chaval" que se evaporó cuando Ella hizo aparición.

.- James. Vamos, que hay muchos fotógrafos y tenemos que aprovechar para terminar con todos los rumores de crisis. ¿Pero que te ha pasado?. ¡Estas hecho un desastre! – Ella observó desaprobadoramente su aspecto.

.- Va a ser que no. Nos vamos a entrenar. No podemos permitir que un equipo que tiene como escudo un unicornio vaya por ahí presumiendo de ser mejor que nosotros. ¡hay que machacarles! – Deidre alzo un puño amenazadoramente. Luego agarró a sus jugadores, los hizo entrar en el baño y los apareció directamente en los vestuarios del campo.

.- Jo. Yo no puedo fotografiarme sola. ¡Se lo voy a decir a mi representante! – Ella hizo un pucherito y partió dispuesta a cumplir su amenaza.

&·&·&

.- Más os vale que sea importante. – Nyssa se sentó elegantemente en el sofá de la casa de Jenny. – Tengo que reconciliarme con Remus.

.- Pensaba que ese abrazo que te has dado con él nada más acabar el juicio, ya era una reconciliación en plena regla. – Comentó Wyn divertida.

.- Yo pensaba en una reconciliación más a fondo... – Una de las cejas de la morena se alzo en un gesto cargado de picardía, antes de ponerse seria. – Bien, Marlene. ¿De que se trata?

.- He pillado a Lucas mirando el culo de Josh Jonson. – Contestó la rubia.

.- Hostias. – Wyn se incorporó con todos los músculos alerta. - ¿Qué te ha dicho?

.- Lo ha negado. Dice que te estaba deseando a ti, pero yo sé que es mentira. ¡Soy siquiatra! Mi trabajo es saber si alguien miente y porque.

.- No te pongas histérica Marlene y piensa bien antes de decidir nada. Te recuerdo que estás embarazada de trillizos. Además puede que solo sea bisexual. – Trato de consolarla Nyssa siempre con ese aire de serenidad absoluta que adoptaba cuando había problemas.

.- ¡Es exactamente lo que temo! Como sea bisexual me divorcio. – Replico la rubia con tono tajante. – Los bisexuales dan muchos problemas.

.- Eso decía Rosier. – La apoyó con Wyn con un tono tan jocoso que Marlene la miro mal. La artista decidió hacerse perdonar dando un "sabio" consejo a su amiga. - ¿No decía estar enamorado de Snape? Pues consigue que pasen juntos una tarde y vigila sus reacciones con ayuda de una persona neutral: si notas algo raro, sabrás fijo si es bisexual o no.

.- Vaya, es buena idea. – Medito Marlene. Nyssa pensaba que era una idea pésima, pero no iba a decirlo para perder el tiempo discutiendo.

Una vez que sus amigas se fueron, Wyn fue a buscar a Jenny que estaba planchando mediante método Muggle, pese a que podría hacerlo en 3 minutos tirando de varita. Pero Jenny era de las que prefería usar la plancha.

"Con lo que me costo cogerle el tranquillo a esta cosa." Solía decir la abogada.

.- ¿Ya se fueron? – Pregunto Jenny a su casi hermana cuando la vio entrar en el tendedero.

.- Sí. – Wyn saltó con agilidad sobre una mesa y vigilo a su sobrino, que jugaba en el salón. – me alegro que Nyssa y Remus lo hayan arreglado todo.

.- Sí, aunque a mi me alegraría más que tu lo arreglarás con Sirius. – Jenny siempre tuvo la habilidad de lanzar dardos que acertaban en pleno blanco. - ¿Cómo va¿Habéis hablado?

.- No hemos tenido ocasión. – Contestó la joven de ojos verdes. – Y aunque hablemos no creo que lleguemos a nada nuevo. En fin, él me mintió. Durante 2 años me hizo creer que era un aburrido contable cuando en realidad era un auror. Y no uno cualquiera, sino de los mejores, según me contó Moody cuando hablamos.

.- ¿Y de que más hablaste con Moody? – De nuevo la abogada pareció dar en el blanco. – Y no digas que sólo de Sirius. Conozco a Moody. Él no se tomaría la molestia de hablar con la novia de uno de sus muchachos sino tuviera un interés oculto en ella.

.- ¿Interés oculto? No sé de que me hablas... El punto es que es como si me hubieran cambiado la decoración entera: resulta que mi novio no se dedica a cuadrar cuentas sino a detener criminales mágicos y eso es un cambio muy grande...

.- Cambio que te excita bastante. – Cortó Jenny. – Vamos, Wyn. Como si yo no te conociera... ¿Y bien, que fue lo que te dijo Moody?

.- Ops, Ben se va a comer una pieza del coche. – Y con un ágil salto Wyn corrió a socorrer a su sobrino, esquivando el interrogatorio de su "cuñada".

Sin embargo esa noche, Wyn no podía dormir. al igual que las noches anteriores, su cama le parecía desesperadamente grande, y eso que sin darse cuenta había dejado libre el hueco que debía ocupar Sirius. La maldita costumbre...

Finalmente, la joven entendió que estaba haciendo el imbécil y que sería mejor que se empezara a mover de una vez. Después de todo había demasiadas chicas por ahí dispuestas a consolar a un atractivo auror de una trágica ruptura amorosa.

Wyn tardó en aparecerse en la habitación de Sirius el tiempo justo en comprobar que estaba guapa, aunque no demasiado arreglada como para que él pensara que se había pasado media hora planeando la pelea.

La chica avanzó con cuidado hasta la cama de su ex, aunque no sabía muy bien porque se movía con sigilo... Total, el objetivo de aquella visita era despertarlo y aclarar las cosas de una vez.

Justo cuando alargaba la mano para despertarle con un suave toque en el hombro, una mano fuerte la agarró por la muñeca y la derribo haciéndola caer de espaldas en la cama con un solo movimiento.

.- ¿Pero que haces? – Gruño la chica al ver que Sirius era el que la había derribado y que aún la apuntaba con la varita.

.- Lo siento. – El auror guardo la varita y se aparto de la joven. – La última vez que alguien entró de noche a hurtadillas en mi habitación, intentó apuñalarme...

.- ¿Dónde fue? – Wyn se sentó en la cama, con las rodillas dobladas y sus brazos rodeándolas.

.- Cuando estuve en Oslo. – Contestó Sirius.

.- Ya. ¿Pero dónde?

.- En el hotel.

.- ¿Qué donde de tu cuerpo te apuñalaron? – Grito al final la pintora, perdiendo la paciencia.

.- Ah, por acá. Por las costillas. – El moreno no llevaba camiseta y se señalaba una zona en la que se veía un pequeño corte sin importancia.

.- Dijiste que te araño el gato de Frank... – En la frente de de Wyn apareció una arruga. – Supongo que Frank no tiene gato. Es más, igual es hasta alérgico.

.- Pues sí, es alérgico. ¿Cómo lo sabes?

.- Intuición femenina. – La joven se encogió de hombros. Aquello era peor de lo que se imaginaba, era como si estuvieran sumergidos en un mar de hielo que les estuviera congelando e impidiendo moverse. – Sirius, de verdad que me estoy esforzando mucho pero es que... ¡NO PUEDO ENTENDER PORQUE LO HICISTE! – Bramo Wyn perdiendo totalmente la poca sangre fría que tenía. – ¿qué pensabas? .¿Qué me iba a poner histérica?

.- Pues de hecho te estás poniendo histérica ahora mismo. Y cuando te enteraste te fuiste a mil kilómetros de distancia...

.- Eso fue porque me mentiste. No porque fueras auror. – Matizo la chica con tono desdeñoso. - ¿Sabes? Mejor, me largo. Yo solo quería tratar de arreglar las cosas, pero es obvio que no llegaremos a ningún lado...

.- Eso vete. – Que el moreno se encogiera de hombros con indiferencia no entraba en los planes de Wyn. Lo que Sirius debía haber hecho, era tomarla de la mano y rogarla que no se fuera entre disculpa y disculpa por sus mentiras.

.- Bien. Buenas noches. – Pero visto que la reacción no era la esperada, Wyn decidió retirarse lo más dignamente posible.

Sirius contemplo unos segundos el lugar de la cama donde estuvo sentada unos segundos antes... Lo cierto es que el auror tampoco podía dormir y cuando lo hacía respetaba el lado de la cama de su novia.

.- ¿Pero que coño estoy haciendo? – Se pregunto el moreno de ojos grises antes de encogerse de hombros y aparecerse en la habitación de Wyn. – Wyn, preciosa, siento haberte mentido, no tengo excusa pero...

.- Sirius, mejor ve y cuéntaselo a ella. Y a mi me dejas dormir. – Gruño Lily adormilada desde la cama. El auror se había equivocado de habitación.

.- Eso Padfoot, vete con tu chica y deja dormir. – La apoyó James.

.- Como si tu hubieras venido aquí a dormir... – Replico el aludido con una sonrisa irónica. Esta vez se apareció en la habitación correcta.

O no, porque fue recibido por un atacante que trato de golpearle con un bate de Quiditch. Sirius le desarmó y le acorralo contra la pared, sin apenas esfuerzo.

.- Ay, Sirius. – Gimió Wyn al ser "tumbada" por su chico dos veces en menos de una hora. - ¿Pero que haces?

.- ¿Qué que hago? .¡Pero si has sido tu la que me atacaste! – El auror apartó la mano del cuello de Wyn y se aseguró de que no la había hecho daño.

.- Claro. – La joven ni se molesto en trata de negarlo. – La última vez que un ex se presentó en mi casa sin avisar, tenía un diabólico plan para matarnos. ¿recuerdas?

.- Sí. – El moreno de ojos grises se alejo de la chica, y se sentó sobre su cama. - ¿Me consideras un ex?

.- Pues no lo sé... Depende.

.- ¿De que?

.- De a que has venido aquí. – Wyn se sentó al lado del chico, observándole con suspicacia.

.- Quería pedirte perdón.- La joven alzó una ceja, pero no dio más muestras de ablandarse. - No debí contarte que me habían expulsado de la escuela de aurores cuando no era cierto. Eres lo que más quiero y no debí mentirte aunque fuera para protegerte. Lo siento.

.- ¿De verdad?

.- Sí, lo siento muchísimo. – Confirmo el auror.

.- No. Digo que sí de verdad soy lo que más quieres. – Aclaro Wyn.

.- Sí, sólo quería tenerte a salvo de todo y... – Sirius no pudo terminar el discurso relacionado con la sobreprotección que había preparado, ya que la pintora se abalanzó para besarle, logrando que esta vez fuera la espalda del chico, la que chocara contra el colchón.

&·&·&

a la mañana siguiente...

Nyssa se apareció con el mayor sigilo posible en el baño de sus amigas Evans y empezó a revolver con cuidado los armarios buscando las pruebas de embarazo. Sabía que Wyn siempre tenía una buena colección, listas para lo que ella denominaba "el susto del mes". Es decir, para la maldita semana de retraso que la Evans Naranja solía tener y en que empezaba a pensar que modelo de cuna sería mejor para el niño... Luego la prueba daba negativa y al segundo de hacerla la venía la regla, así que muchas veces, Wyn se sometía al test de embarazo para precipitar la menstruación.

Lily decía que aquello era absurdo y que su prima debería dejar de leer la Ley de Murphy.

Finalmente, la morena encontró la prueba y procedió a hacerla. Cuando tuvo todo listo, dejo el pequeño test a buen recaudo y volvió con Remus, antes de que sospechara algo. Sabía que su marido no llevaría bien lo de un niño en camino, le preocupaba mucho que pudiera heredar su licantropía. Por eso, Nyssa había decidido no decir nada hasta que no estuviera segura del todo: cuando el embarazo fuera de 5 meses o así.

Nada más desparecerse la morena, Lily abrió la puerta bostezando, James se acababa de ir después de una de sus noches maravillosas... El punto es que cierto retrasillo parecía indicar que aquellas noches estaban dando un fruto inesperado. Por si acaso, la pelirroja decidió saquear las reservas de predictor de Wyn.

Sobre el lavabo, Lily encontró lo que creyó que era la prueba del mes de Wyn. Negativa, como siempre. Que potra tenía la niña. La tiro y la sustituyó por la suya.

Un nuevo bostezo la recordó a la pelirroja que aún no había tomado las dos tazas de café que la convertían en persona después de levantarse, así que fue a la cocina a prepararlas.

Nada más irse Lily, entró Sirius por la puerta del lado de Wyn. Al despertar el auror se había encontrado solo, salvo por la nota de su chica que le avisaba de que había ido a correr, una nueva costumbre que la joven había adquirido...

Sobre el lavabo encontró el "susto del mes" de Wyn, él también estaba acostumbrado y sabía que era una falsa alarma. Por eso, cuando vio que la muestra daba positiva, a Sirius estuvo a punto de darle medio infarto. Antes de que eso pasara, el moreno se fue del baño, como si así pudiera cambiar el resultado de la prueba.

Nyssa se apareció segundos después de que el auror cerrara la puerta y al igual que él cuando vio que la muestra era positiva se le cayó el alma a los pies... Una cosa era fantasear con ser madre sabiendo que a tu pareja no le mola la idea y otra muy distinta romper un matrimonio por esa misma causa.

Al oír que la puerta se abría, la morena se desapareció antes de que alguien la descubriera allí, no se la ocurrió llevarse la prueba del delito.

Entre tanto, en la habitación, Wyn acababa de llegar de correr y se había encontrado con que su novio tenía toda la pinta de haber visto un aparecido.

.- ¿Estas bien? – Le preguntó la joven. El chico contestó con un extraño monosílabo, Wyn atribuyó el estado del moreno a falta de cafeína, se encogió de hombros y entró a la ducha, dispuesta a librarse del sudor.

Cuando entró le pareció escuchar el sonido de alguien que se evaporaba. Su extrañeza aumento cuando vio que alguien había dejado olvidada una prueba de embarazo positiva. ¿De quién sería? Ah, claro. Eso explicaba que se pasara el día vomitando...

Como respondiendo a su pensamiento, Lily entro como un centella directa a vomitar el muesli que había tratado de desayunar.

Wyn empapó una toalla en agua fría y se la tendió a la pelirroja.

.- Gracias. – Logró decir la enfermera antes de lanzar una mirada asustada a la prueba de embarazo. - ¡Joder, que desastre! – Exclamo sin que se supiera si se refería al estado en que había dejado el váter o a su estado.

.- ¿Qué vas a hacer? .¿Se lo dirás a James, no? – Lily iba a contestar, pero otro acceso de nauseas la obligo a posponer la respuesta. – Te prepararé un poleo o algo para asentarte el estómago... Vamos. – Cuando estuvo claro que la pelirroja no iba a vomitar nada más, dejo que su prima le condujera a la cocina.

Entre tanto, Sirius seguía en su estado de conmoción total, que estaba a punto de evolucionar al estado de "madre del amor hermoso" a causa de una lechuza. Al reconocer el ave que Moody usaba como mensajero, el auror pensó que era una carta para él encomendándole una nueva misión.

Sin embargo cuando trató de tomar la carta, la lechuza le dio un picotazo.

.- ¡Ey! .¡Que haces bicho loco! – Después de unos segundos en los que el ave y el animago intercambiaron miradas testarudas, Sirius sacó la varita y convoco la carta. Cuando el pájaro se abalanzó dispuesto a vengarse del robo a picotazos, el auror le petrificó mediante una de sus maldiciones favoritas.

Os podéis imaginar la sorpresa que se llevo el merodador de ojos grises al comprobar que la carta efectivamente era de su jefe, pero no era para él, sino para Wyn. Decía así:

"Srta. Evans: si ya tiene una respuesta para la oferta que la hice hace dos días, mueva el trasero hacia mi despacho y comuníquemela. Alerta permanente"

¿Qué Moody le había hecho una oferta a Wyn? Aquello era algo que la joven debería aclarar.

Sirius salió echo una fiera de la habitación de su chica, a la que localizó en la cocina, soplando para enfriar una infusión que asentaría el estómago de Lily, que últimamente tenía problemas digestivos.

.- ¿Qué significa esto? – El moreno la planto la carta en la cara a la joven.

.- Que has cogido el vicio de espiar mi correo. En otro momento te lo criticaría pero ahora me preocupa más que esta cabezota no quiera tomar el te que la acabo de preparar... – Wyn tomo una cucharada de té y se la ofreció a Lily como una madre dando de comer a su hijo rebelde.

.- No quiero tomar nada. Cualquier cosa que tome la vomitaré. – La pelirroja apartó la cara y apretó los labios.

.- ¿Qué clase de oferta te he hecho Moody? – Insistió el moreno.

.- ¿Moody te ha hecho una oferta? – Lily vio la forma perfecta de evitar tomar el té y decidió aprovecharla.

.- Pregúntaselo a él. – Wyn volvió a encogerse de hombros.

.- Bien, eso vamos a hacer. Avisaré a Marlene para que venga a cuidarte Lily. – Y antes de que su testaruda novia pudiera decir que Marlene no tenía que ir allí a nada, Sirius la había hecho aparecer en el despacho de su jefe, Alastor Moody.

Era un despacho muy extraño, con una sola ventana que no se podía abrir y con barrotes por fuera. La mesa estaba situada frente a la puerta, y bajo el tablero de la misma, Wyn creyó percibir el brillo de una punta de flecha. Así mismo el lugar estaba lleno de aparatos para detectar fuerzas oscuras. Pero al dueño del despacho no se le veía por ninguna parte.

.- Uy, que pena. No esta. Llévame a casa... – Sirius no escuchó a la joven, estaba ocupado observando cada rincón de la estancia con aire paranoico, como si esperara un ataque...

.- ¡Desmanius! – Que le llego a través de una rendija de un armario entreabierto. Haciendo gala de sus reflejos, Sirius agarro a Wyn y la hizo caer bajo la mesa, donde estaría protegida.

El gemido de dolor de la chica, le recordó que dado su estado, más delicado de lo normal, igual debía empezar a quitarse la costumbre de derribarla.

.- Bien, bien. Impecables reflejos, Black. – Moody salió del armario y dirigió a su auror una mirada de aprobación.

.- Gracias, señor. – Aquella era una de las malditas manías de Moony: probar la capacidad de reacción de sus aurores en cuanto entraban en su despacho. Sirius le tendió la mano a Wyn para ayudarla a levantarse.

.- Ah, Evans, me alegro de verla. Supongo que su presencia aquí significa que ha considerado mi oferta. – Moody hizo aparecer una silla para la artista, sin embargo él y Sirius permanecieron de pie.

.- En realidad, señor, querría que me explicara en que consiste dicha oferta. – Los ojos azules de su jefe escrutaron atentamente a Sirius: ya le extrañaba al jefe de aurores que aquel cabezota de Black se mostrara tan dispuesto a su genial idea.

.- Esta bien. Será mejor que nos sentemos los dos. – Esta vez aparecieron dos sillas. – No sé si lo sabes pero West lleva una misión, en la que trata de desenmascarar a una red de tráfico de córneas de fénix. Creemos que las introducen en Londres a través de galerías de arte.

.- Por eso estaba Hugo en la exposición. Investigaba la galería de Andre. – Explico Wyn.

.- ¿Desde cuando le llamas Hugo? – La voz de Sirius contenía cierta nota de celos.

Desde siempre. – Contestó ella.

.- Evans tiene razón: West estuvo en la galería reuniendo pruebas, y se le ocurrió que las córneas debían ser vendidas con los cuadros. – Moody no dejo que el moreno empezara la discusión. – Adquirió uno de su novia, aquí presente, pero no encontró nada.

Los ojos de Sirius se entornaron con suspicacia: West era capaz de haber tratado de conseguir pruebas para incriminar a Wyn y luego lograr acostarse con ella, bajo la promesa de retirarlas. Cosa que al final no haría.

.- Por eso, cuando en Capri me encontré con Evans, supe que era mi oportunidad para reclutar a alguien de dentro de la galería. Si ella accede, claro.

.- Ni hablar/Encantada. – Replicaron a la vez los dos miembros de la pareja.

.- ¡No puede reclutar a una civil para una misión tan arriesgada! Además su padre me mata si la pasa algo. – Un asomo de sonrisa acudió a los labios de Moody al oír el razonamiento del chico.

.- Jefe. Tengo datos nuevos, aunque necesitaré a... ¡Wyn! Me alegra que vayas a trabajar con nosotros. – Al ver como Hugo miraba a su chica, Sirius fue de repente consciente de que la artista llevaba un conjunto de correr bastante provocativo, y que él mismo, aún llevaba el pijama que se puso para no escandalizar a Lily si se cruzaba con ella por el pasillo.

.- No va a trabajar con nosotros. – Sirius se volvió de nuevo hacia su jefe. – no ha recibido el entrenamiento apropiado ni tiene tiempo para recibirlo... ¡Ni siquiera es empleada del ministerio!

.- Pero quiero y puedo hacerlo. – Contestó Wyn con una serenidad impropia de ella. Al final, se la había pegado algo de Nyssa.

.- Y yo cuidaré de ella. – Añadió Hugo ganándose una mirada gris cargada de intenciones homicidas.

.- Esta bien. – Moody hablo con su tono grave, indicando que había tomado una decisión. – Evans, Black tiene razón: no puedes hacer trabajo de campo. Si te pasara algo ni siquiera te cubriría el seguro.- El anciano hizo un mohín como indicado que la burocracia era un mal necesario que no recordaba cuando la ofreció trabajo. - Pero aún así creo que puedes ayudar: te reunirás con uno de mis aurores y le contarás todo lo que recuerdes, así como cualquier idea, por absurda que parezca de cómo podrían usar los cuadros para traficar con las córneas. Sirius. Tu te encargarás del caso de ahora en adelante.

.- Pero señor. – Trato de quejarse West.

.- Ni media palabra, West. Ya te buscaré otra cosa que hacer. Y a la hora de repartir medallas, Black te las cederá. ¿verdad?

.- Claro. – Sirius se encogió de hombros: él se quedaba con la chica, West con el mérito.

Estaba bien claro quien de los dos salía ganando.


Y se terminó por hoy. En el próximo capítulo: Wyn y Sirius tendrán que trabajar juntos. ¿Serán capaces de conseguirlo? Y supongo que habrá que aclarar quien esta embarazada y quien no, porque la gente maneja una empanada mental bastante grande.

Pues nada, gente, que espero que os haya gustado este, que me dejáis algún RR que la cosa esta algo floja... ¡Venga! Que hay que llegar a los 400.

Un beso.

Carla Grey.

Orgullosa Lupina. MOS. Hermana de Mya, Paula & Maru Malfoy. Tía de Azi Black. Paciente de Serenity. Hija política de Veronika. Emperatriz consorte de Alonning. Ahijada del hada madrina Noriko. Prima de Miss Molko e Inna. Miembro de las 15 de Mey. Amiga por correspondencia de una miembro de LODF. Pariente de Anvy Snape. Casi pariente de Libertad, la amiga de Mafalda. Chica del espejo de lujuria de Dreaming. Hermana de día de Moony Gabriela.