¡Hola corazones de otoño! Mm. Esta vez me lo he tomado con tanta calma que hemos cambiado de estación... Pero en mi defensa deciros que este capítulo me ha llevado escribirlo dos meses enteros.
Silmarwen754. Me gusta que te gustara el capítulo. El caos de las pruebas de embarazo también es mi parte favorita. Chaos.
Lily Granger Potter. Pues que el juez sea el padre de Nyssa no es tan descabellado, porque Sullivan, no era su padre biológico, ya que su esposa tuvo varias aventuras extraconyugales. Ya veremos que cara pone el licántropo cuando se entere. En cuanto a Ella Sinclair, puede que tu deseo se cumpla antes de lo que piensas. Muakis de Gavilanes. PDTA. Franco Reyes también es mi favorito.
Ginny84. Lo del juez se aclarara pronto. ¿Eh?. ¿Cuándo dije yo que los ojos de Remus sean oscuros? Los tiene dorados. ¿Seguro que no estaba hablando de Nyssa o Snape? Ay, mi Draco de mi cuore, es la pega de este universo. Nada es perfecto. Besines de mermelada de fresa.
AnnaTB. Bueno, es lo divertido. ¿No? Unir líos y más líos hasta que todo se vuelve un caos y una servidora se rompe el coco para desenredarlo. Vamos, que tu crees que Graves es el padre de Nyssa, mm, ya se verá. Lo de Ella es inminente, aunque Lily no tendrá tanto que ver en ello como piensas. Sirius y Wyn trabajando juntos, no sé yo que tal. Igual no lo resisten. Muaks.
Rocío. Hola cielo, gracias por seguir aquí. Un besote.
Monikilla-tonks. Si fuerannormales no serían tan divertidas. ¿No crees? Yo creo que la licantropía si que se hereda además de contagiarse (no me gusta esa expresión me hace pensar en una enfermedad vírica o algo así) por mordisco. En el caso de Nyssa, contando con que el juez fuera su padre, habría que ver también si era licántropo cuando la engendró o no. Tranquila, pronto nos libramos de Ella. Besos.
Faith-theBloody. Te aclaro que en ese momento, no conocía los Reyes, pero ahora, hoy por hoy, no los conozco tan de cerca como me gustaría. Me gusta que te gustara la escena del Predictor, la verdad es que no sé como se me ocurrió, te lo prometo. El resto veo que no has cambiado nada. ¡Que basta eres! Lo de preñada me suena más hortera, pero de siempre. Yo solo se lo aplico a las embarazadas que me caen mal. Besito.
SAILOR ALLUMINEM SIREN. Efectivamente, Lesa se caso con Perkin, el de la casa en Mónaco, y ahora, gracias a su herencia es asquerosamente rica, y la muy... No se digna a invitarme de compras. En fin, el mundo esta lleno de ingratos. Lo de Draco ya veremos, porque un mundo sin él... Yo no lo concibo. Besotes.
PadmaPatilNaberrie. Claro que me acuerdo de ti, como si un nombre como el tuyo se olvidara fácilmente. (Con los Potter y los Black tengo más problemas de memoria.) Muchos besos.
Nenitablack. Me alegra que te alegrara el nuevo capi. Besitos.
LaraG. El espinoso tema de los RR... Mejor no tocar esa herida. . Muchas gracias. Oye, que tiene de malo el gris. ¡Que es mi apellido! Muakis. PDTA: De la sartén al fuego te esta quedando de vicio. Felicidades.
Made. Sí el juez era licántropo, y además estaba medio pirado, sin el medio. Hay novedades en la relación Ella/James, pronto sabrás de ellas. ¿Tu crees que a Wyn y Sirius les vendría bien tener un hijo? Yo no lo tengo tan claro eso... Bueno, ya se verá. Besines de tortitas con nata y sirope de caramelo.
Trixi-Black. ¿Cómo estás cielo mío? .¿Animada? Espero que sí. Je, je, la parte del test me encanta a mi también. Besazos y abrazotes.
Ivy potter black. El juez Graves puede ser el padre biológico de Nyssa. La verdad es que West nunca tuvo muchas posibilidades con Wyn, pero el pobre se hacía vanas ilusiones. Tranquila, lo de Ella es inminente. Un beso.
Lucemvicuna. No te mueras, que las reacciones, pronto las verás. o
Aloromora. ¿Sabes quién es la embarazada? Casi mejor que me lo digas, porque yo también tengo un caos de prueba que va y prueba que viene. Que el trabajo te sea leve. Besos de apiserum, para que no pierdas las fuerzas.
LaraG (18). Es que si pones el número con punto o más de tres ceros seguidos se los come, no sé porque. No es que Sirius sea machista, es que es sobreprotector. Muy sobreprotector. Y con Wyn más que con ninguna. Pero eso lo son los tres merodeadores. Besitos.
Caperucita Roja. Mm. os veo verdes con la vida familiar de Nyssa. Bueno, hago recordatorio: los padres oficiales de la morena son Silvius Sullivan y Nerea. Hasta ahí claro. El punto es que Nerea tenía bastantes aventuras extramatrimoniales. Añade a eso que Nerea y Silvius son rubios de ojos claros, y ya hay dudas sobre la paternidad considerables. ¿Aclarado? Besos.
Zelinair. ¿Malas noticias? En este al menos ninguna, todo comedia, que hace falta animarse un poco. Puede que el juez sea el padre de Nyssa, tendrás que el próximo para saberlo fijo. Un besazo.
BlAcK soPHIa. Bueno, pero lo de Remus no es un castigo, castigo. Sirius lo vigilara las noches de luna llena, como lleva años haciendo, no es nada nuevo. Kisses.
Algida. ¡Y tan concurrido! Ese lavabo parecía el metro en hora punta. Besazos.
SamanthaBlack33. Exacto, la única embarazada es Lily, quédate con esa cantinela, que los demás es relleno. Para ver si lo del juez es coincidencia o no tendrás que esperar hasta el próximo capítulo. Pero si que enmarronó bien al fiscal, je, je. Muakis.
Iraty Rowling (1). Pues la verdad si me lo dices antes, hago que a Wyn le mole Remus, solo para complicar un poquito más las cosas. Besines de vainilla.
Inna. Es que los puntos del juez son surrealistas. Sí, la verdad que lo de madre no hay más que una va a quedar desmentido por las tres locas estas. Besotes.
Kattys. Es que el tiempo es tan relativo que ya paso de comentarlo. Je, je, es que vuestras empanadas son muy divertidas, ahora tenéis una con quien es la embarazada cuando esta claro. Es la única que va vomitando por los rincones. Yo también espero que Wyn y Sirius colaboren sin que haya amputaciones, estos niños. Besitos de menta poleo.
Iraty Rowling (8). Uf, vas embalada nena. 8 capis seguidos. Impresionante. Tienes razón, pero que oye, porque me lo repitas no importa, que así sumo RR. o Besitos de fresas con nata.
Henar (18). Supongo que llegaste el 19 aunque no me lo comentaras. Ya viste que Remus salió bien librado de todo, claro que tuvo una potra con el juez. Ahora te cuento, que he visto que has actualizado. Besazos y ojo con los Dursley.
Rory Granger. Me alegra que te gustara el caos de las pruebas de embarazo. Sí fue gracioso, lo malo es la tortilla mental que manejan los personajes. Pero mejor ellos que vosotros, así variamos.
Annoha-87. No es por historia, es por capítulo. Yo siempre me dejo alguno para tener salvavidas. Pues existen altas probabilidades de que sea el padre de Nyssa, aunque ella diga que no, así que mejor empieza a hacerte ala idea. Besos.
Iraty Rowling (11). Bueno, si tu dices que esas cosas son normales, yo no voy a discutir contigo. Besitos de fresa y nata.
Sin más rollos os dejo con el capítulo.
La profecía 20.
No deberías hacer eso en tu estado.
Sirius y Wyn habían vuelto a casa del primero para debatir los detalles de la investigación en la que ahora eran socios. Uno pensaría que trabajar con la persona que quieres es lo mejor que podría pasarte, sobre todo si es un trabajo como el de los aurores, para los que confiar en sus socios es algo vital. Pero no.
La experiencia la estaba demostrando a Wyn que trabajar con Sirius era una pesadilla hecha realidad. ¡Con razón decían eso de que donde tengas la olla no pongas la p! (Bueno, pensar algo que rime con olla)… De momento la pareja estaba sentada en extremos opuestos del salón, cansados después de varias escaramuzas verbales, aunque aún conservaban fuerzas para lanzarse miradas que ilustraban el pensamiento de lo poco razonable que les resultaba el otro.
.- Explícame como pintáis, exponéis y vendéis los cuadros. – Sirius se levanto para sentarse cerca de su compañera, que le lanzo una mirada de aburrimiento.
.- Ya te lo he explicado. – se impaciento la joven de pelo de caramelo.
.- Pues vuélvemelo a explicar. - Repuso el auror serenamente.
.- ¿A esto es a lo que te dedicas?. ¿A sentarte en un sofá y desquiciar al personal?
.- Sólo cuando tengo testigos que interrogar. – El moreno sonrió sin dejarse influir por el sarcasmo de la muchacha. – volviendo al tema: ibas a explicarme como podía esconder en los cuadros las córneas de fénix liofilizadas.
.- Ya te he dicho que no tengo ni idea. - Wyn se cruzo de brazos, harta de tanta pregunta. – Sería más fácil ir allí y revolverlo todo hasta encontrarlo.
.- Claro, como ese sitio es pequeño y se encuentra todo tan rápido... Tu jefe y sus matones nos pillarían fijo. Si vamos buscando algo más concreto, habrá menos posibilidades de que nos maten. Así que, Wyn ayúdame… ¿En la pintura?. ¿Alguno de vosotros utiliza alguna especial?
.- No. – Negó la joven sin pensarlo. – todas se guardan en un armario refrigerado, clasificadas por colores… ¡No se puede controlar quien cojera una determinada!
.- Vale, pintura descartada. ¿El lienzo?
.- Ídem de ídem. Salvo por la nevera. - Rechazó Wyn con un gesto de mano que revelaba su aburrimiento.
.- Esta bien. – Sirius medito unos segundos, antes de la siguiente pregunta. - ¿Qué pasa cuando terminas un cuadro?
.- Que Andre dice si le gusta o no. – Replico la pintora con un tono cargado de desdén.
.- ¿Y si a Andre le gusta?
.- Se manda a enmarcar.
.- ¿Podrían estar en los marcos?
.- No, los escoge cada uno de nosotros, aunque Andre nos indica entre varios. – Wyn frunció su frente, señal de que estaba considerando en serio lo de los marcos. El moreno, espero ansioso por escuchar lo que dijera la joven. – Pero no. No hay sitio entre el marco y el cuadro para guardar nada. Al menos en la mayoría de los marcos.
.- Entonces hay una minoría de marcos que si servirían como escondite. – Wyn asintió distraída. - ¿Qué piensas, preciosa?
.- Creo, creo que es el marco. – Wyn se puso en pie y empezó a dar vueltas por la habitación al tiempo que explicaba su teoría. – Verás hay ciertos clientes que piden que les cambiemos el marco. Y son ellos los que eligen el marco que ponen, y dichos marcos son bastante feos, la verdad, más que los otros. – La joven le dedico a su chico una mirada de "cuanto hortera anda suelto". – Pero en ellos si que cabría el polvo flipolizado ese.
.- Liofilizado. – Corrigió Sirius. - ¿Qué clase de gente es la que cambia los marcos?
.- Avery, Zabini, Parkinson… Esa gente. – Ante la respuesta de la joven, el auror esbozó una sonrisa astuta y radiante.
.- Los tenemos. – El moreno se levantó, abrazó a la chica antes de alzarla y dar un par de vueltas sobre si mismo sin que la pintora tocara el suelo con los pies. - ¡Eres genial! Eso fue lo que no hizo West: pedir que le cambiara el marco.
.- Vale, pero para que me estoy mareando.
.- Lo siento. – Sirius obedeció al instante, posándola en el suelo. – Olvide que en tu estado no te conviene dar vueltas.
.- ¿Qué estado? – Pero el moreno ya estaba ocupado pidiendo la orden de registro por la red Flu e informando a su jefe, como para responder a la pregunta de la joven que le miraba confusa.
.- ¡Maldición! – Gruñó el chico al cabo de unos segundos. – Ese juez idiota no me va a dar la orden.
.- No. Aunque hubiera estado bien... Tendrás que hacerlo a la vieja usanza: cuélate en la galería esta noche y consigue indicios para que nos den la orden. Quiero tenerles detenidos para el amanecer. – Ordeno Moody.
.- No creo que lo de colarse sea tan fácil. – Suspiro el moreno de ojos grises.
.- Yo tengo llave. – Las caras de los aurores se dirigieron hacia Wyn. – Bueno, no es una llave. Andre nos hizo una autorización ocular de esas para que entremos a trabajar cuando nos sintamos inspirados. Así que puedo entrar a la hora que quiera. – La Evans Naranja se encogió de hombros como si lo que acabara de decir no tuviera importancia cuando era la solución a todos los problemas.
.- Bien. Ve con ella, Black. – Al menos de los de Moody. Los de Sirius no paraban de aumentar en número y proporción.
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.- Y mira mis tobillos… - Marlene señaló la citada parte de su anatomía. Ella y Lily estaban sentadas en el sofá con los pies apoyados en un puf junto a ellas. – Los tengo hinchadísimos. Parezco la Campanario…
.- ¿Quién? – Pregunto la enfermera confusa puesto que su desconocimiento de los personajes de corazón era inmenso. Sin embargo no era eso lo que la preocupaba.
Lo que la asustaba, y mucho, eran los estragos que el embarazo estaba provocando al cuerpo de Marlene. En el caso de la rubia no era tan preocupante, ya que ella estaba casada, pero en el caso de la pelirroja, que solo era la amante de un buscador que cambiaba de mujer como de calcetines, significaba su más absoluta derrota.
.- ¿Qué voy a hacer, Marlene? – Lily apoyó la cabeza en el hombro de su amiga, y sollozo. – En cuanto James se entere de que estoy embarazada me dejara más tirada que una colilla… Pero sino se lo digo me dejara cuando vea que he perdido mis tobillos. Con lo que le gusta lamérmelos.
.- Ah,. ¿contigo es los tobillos? De mi lo que solía lamer era las rodillas. – Una mirada fulminante de unos ojos verde esmeralda, incito a la rubia a cambiar de tema. – Creo que no debes decirle a James que estás embarazada… - La expresión de los ojos verdes paso de homicida a sorprendida. – Sí, ya sé que no suelo mentirle a James, ni recomiendo a nadie que lo haga pero en tu caso es lo mejor… Después de la última exclusiva de Rita, no sé como podría reaccionar.
.- ¿Qué última exclusiva de Rita?
.- ¿No me digas que no lo leíste en Corazón de Bruja? – La pelirroja negó sin el menor atisbo de vergüenza, ni ante la mirada de censura de su rubia amiga. – Joder, Lily, en serio, dale un vistazo a la prensa rosa, aunque sea por curiosidad cuando vas al quiosco a mirar tus revistas médicas.
.- Estoy suscrita a las revistas médicas, así que me las mandan a casa. – Lily casi rió al ver la expresión desesperada de Marlene. – Esta bien. Dime que ha escrito Rita esta vez.
.- Pues el último artículo de Rita, es una entrevista en exclusiva con Ella Sinclair, la ex novia de James Potter…
.- ¿Ex novia? – Interrumpió la enfermera. – Pero que cabrón. No me dijo que había cortado. ¿Tu crees que es normal que la amante embarazada se entere de esas cosas por la prensa? Bueno, por su amiga que lee la prensa.
.- Es que él también se enteró por la prensa. De eso y de que es homosexual y que sus múltiples aventuras sexuales son solo una patética forma de enmascararlo.
.- ¡Santo Merlín! – Atino a exclamar Lily.
.- Sí. – Confirmo Marlene, encantada con la reacción de su amiga ante la noticia. – Como puedes imaginar James esta mosqueadísimo, y se muere por tener una ocasión de demostrar su hombría...
.- Lo note anoche. – Asintió la pelirroja ruborizándose al recordar el… "ímpetu", por decirlo suavemente, demostrado por su amante la víspera.
.- No me des envidia. – La rubia sonrió para demostrar a su amiga que bromeaba. – El caso es que no creo que debas decirle a James nada, al menos hasta que se le pase…
.- Tienes razón. Ay, que suerte tienes Marlene, tu ya tienes marido y no tienes que preocuparte por buscarle un padre a lo que quiera que venga. – Lily observó su vientre, que últimamente le daba tantos problemas.
.- No te creas, que como Lucas sea bisexual me divorcio. – Replico la rubia tajante.
.- Vamos, solo porque miro a Jonson…
.- El culo a Jonson, que no es igual… - Matizo Marlene.
.- No lo sabes, igual miraba sus pantalones. – Le defendió la pelirroja
.- Pues peor. Los pantalones eran espantosos. – La rubia apoyó la cabeza en el hombro de su amiga. – Ay, Lily, porque todo es tan complicado…
.- Las cosas son sencillas. Son los hombres los que nos las complican. – Corrigió la enfermera.
.- Ay, le has dado. – Suspiró la rubia.
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.- Vale, ya has abierto la puerta. Ahora lárgate. – Wyn se incorporó y consideró la posibilidad de darle un puñetazo a Sirius, que estaba bastante insoportable. Luego recordó que sus conocimientos de artes marciales, no le fueron muy útiles en el pasado contra su novio, así que se limito a lanzarle una mirada altanera, y pasar por la puerta.
Sirius la vio entrar con una mezcla de cansancio y admiración. Lo segundo porque siempre le gustaron las mujeres decididas, lo primero porque una mujer decidida y embarazada entrando en el cubil de unos traficantes, era preocupante, ya que temía no poder protegerla.
.- Wyn, por favor, vete a casa. En tu estado no debes arriesgarte tanto. – Por esa razón hizo un segundo intento. De nuevo los ojos verdes rasgados le lanzaron una mirada desdeñosa.
Estaba harta de lo de su estado, solo porque tuviera la regla, que aún no sabía como lo sabía Sirius, no tenía porque quedarse encerrada en casa.
El punto es que ignoro de nuevo al auror, y se fue directa al almacén de pigmentos en polvo, sería el lugar más probable donde esconderían algo así. En eso habían estado de acuerdo los dos.
.- ¿Cómo identificaremos las córneas fusiladas? – Pregunto la chica una vez estaban en el almacén. Había olvidado cuanto polvo había para elegir en ese lugar.
.- Liofilizadas. – Sirius la lanzó un bote con cuentagotas que contenía un líquido naranja. – Ponles unas gotas de este reactivo: darán una disolución color magenta. Suelen ser de color amarillo palo.
.- Amarillo palo y Magenta. – Repitió ella con sorna. – Se nota mi sana influencia. Cuando te conocí, no distinguías más colores que los 7 del arco iris.
.- Y sigo diciendo que no hay más colores que esos, el resto os los habéis inventado tú y Rules.
.- Wyn esbozó una media sonrisa que se volvió entera, cuando un bote de pigmento reaccionó con el líquido naranja, dando la disolución magenta.
.- Sirius, lo tengo. – El chico se acercó, y sonrió.
.- Genial, vamos a llevarle las pruebas a Moody. – El auror la dio un beso rápido, antes de recolocarlo todo con un movimiento de varita, hasta dejarlo tal y como lo encontraron.
.- Pues va a ser que no. – La luz se encendió de pronto, deslumbrando a los jóvenes, cuando se recuperaron, se encontraron a Andre junto a dos compinches apuntándolos con la varita. Sirius hizo ademán de sacar la suya, pero el representante fue más rápido y le desarmó con un hechizo. – Ay, Wyn, que decepción: siempre son a los que más encumbramos los que nos traicionan…
.- Yo no te he traicionado: tú me traicionaste a mí. Me utilizaste. A todos. Solo para seguir con tus asquerosos negocios. – Wyn trataba de ganar tiempo para que Sirius concentrara la magia suficiente como para hacer hechizos sin varita. La joven no sabía como sabía que eso era lo que tenía que hacer, pero lo sabía. Tal vez eran un efecto secundario de tanto encantamiento telepatium…
.- Confieso que pensé en comentároslo a ti y a Barlow, ya que me parecíais las personas con menos escrúpulos del lugar, pero él además de inmoral es bastante idiota y tu… Tienes demasiado carácter: en tres segundos que me hubiera descuidado, te habrías apropiado de mi negocio.
.- ¡No es verdad! – Protestó la joven de pelo caramelo.
.- ¡Claro que lo es! Pero si siempre me discutías los plazos de entrega de los cuadros. Y te llevaba tres segundos hacerlos, con las córneas hubiera sido peor…
.- No, porque jamás hubiera aceptado trabajar en algo tan repugnante como el trafico de ojos de fénix lixiviado. – corto Wyn con su tono más infantil.
.- Liofilizado. – A la vez que Sirius la corregía, empujó a la chica hasta sacarla del almacén por una zona de la pared, que el chico logró hacer intangible.
.- Atrapadlos. – Ordenó Andre con tono gélido.
.- ¿Adónde vamos? – Sirius la arrastraba por un pasillo abriendo cada puerta que se encontraba y examinando su interior. No debía convencerle lo que veía ahí dentro, porque la cerraba y pasaba a la siguiente. – Sirius, deja de jugar al precio justo y dime a donde me llevas. ¡Se nos van a escapar!
.- Busco una habitación con chimenea. – Explico el auror.
.- Hay una en el despacho de Andre. Es por aquí. – Wyn le indicó unas escaleras que ascendían. Una vez en la planta superior, la pintora le condujo hasta un despacho impresionantemente decorado.
,.- No entiendo como no sospeché que vendiendo esas horteradas monstruosas no se podían comprar estos lujos. – Comento Sirius al verlos.
.- ¿Horteradas monstruosas? Amor mío, no muerdas la mano que me ha proporcionado dinero para comprar la lencería que tanto te gusta. – Replico la chica con ironía mientras cerraba la puerta.
.- La lencería que más me gusta es tu piel. – El moreno guiñó con picardía uno de sus ojos grises, antes de lanzar los polvos Flu a la chimenea para hablar con su jefe.
.- Ah, Black que pronto. – Moody no parecía furioso por haber sido despertado a medianoche, de hecho ni siquiera parecía que estaba durmiendo. - ¿Qué cuentas?
.- Dos noticias una buena y una mala. – El maduro auror le hizo un gesto para que prosiguiera. – La buena es que tenemos pruebas de tráfico de sustancias ilegales y una confesión verbal del sospechoso… La mala, es que nos pillaron de marrón, ahora nos buscan para matarnos y ellos tienen mi varita.
.- ¿Y cómo consiguieron tu varita?
.- Me distraje. – Sirius bajo la mirada avergonzado.
.- Ya me imagino con que… - Moody lanzo una mirada de soslayo a Wyn, que espiaba a través de las bolas de cristal que Andre tenía instaladas por toda la galería que no viniera nadie. – que sea la última vez, muchacho…
.- Lo será.
.- Alerta permanente, muchacho.
.- Lo sé, señor.
.- Bien, en tres segundos estaré allí con refuerzos. – Sirius ya iba a colgar, cuando su jefe volvió a llamarle. – Buen trabajo Black, como siempre.
.- Gracias señor. – El moreno se dirigió hacia Wyn, que observaba las bolas de cristal con el ceño fruncido, como si viera algo que no la gustara. - ¿Dónde están?
.- Los matones en las escaleras. Vienen hacia aquí. Además hay un grupo sacando las existencias de los almacenes, abajo. – Justo cuando la joven los señalaba apareció un grupo de aurores que los detuvo con las manos en la masa.
.- Iré a por los matones, tu quédate aquí. Por favor. – Algo en los ojos del chico, tal vez preocupación en cantidades astronómicas, hizo que Wyn accediera.
Sirius la dio un beso rápido antes de ir a por los matones, armado con una pistola aturdidora que acababa de encontrar en el despacho. No tenían ni idea de para que la querría Andre.
A través de las bolas de cristal, Wyn vio como su chico derrotaba sin menor problema a los dos matones y como se reunía con Moody y sus compañeros. Estaba considerando ir junto a ellos, cuando observó una figura que iba hacia el despacho: Andre había logrado escaparse e iba hacia ella.
Rápidamente, Wyn se armo con un candelabro de bronce bastante horrible, y se situó cerca de la puerta. En cuanto el representante entró, le atizo con todas sus ganas en la cabeza.
.- He capturado a Andre. – Le anunció la joven orgullosa a Sirius, cuando el joven fue a buscarla.
.- Muy bien, señorita. Sabía que usted tenía talento. Lo supe en cuanto la vi. – Aprobó Moody haciendo que ella se ruborizada complacida.
.- Nyssa, he encontrado mi verdadera vocación. – Fue lo primero que le dijo la ex artista a su amiga, cuando ella y Sirius se juntaron a comer con la morena y Remus, en su hotel, bastante vacío. Que el director de un hotel sea detenido por asesinato suele disminuir la clientela un tiempo.
.- Vaya, me alegro. Solo te ha llevado 21 años de vida y 3 trabajando en algo que hasta hace 3 meses que dejo de gustarte era tu verdadera vocación. – La felicitó la morena con su tonillo irónico. Al ver que los ojos verdes relampagueaban con furia, la joven mostró más interés. - ¿Y cual es tu verdadera vocación?
.- Voy a ser aurora. – Al oírlo, Sirius soltó un bufido, que le mereció una mirada asesina de la chica.
.- Wyn, cielo, pero para eso hace falta estudiar, ir a la academia… Y ya lo intentaste al salir de Hogwarts pero no te dejaron por las notas. – Señalo Nyssa en tono suave, como un domador hablándole a una fiera particularmente irascible.
.- Ya, pero entonces no tenía el apoyo del jefe de aurores: Alastor Moody en persona ha alabado mis méritos. – Explico Wyn.
.- Eso son solo palabras Wyn. – Sirius trató de que su novia recuperara el sentido común. - Entiendo que ahora que tu jefe va a ir a la cárcel, estés perdida y en paro… Pero igual te conviene un tiempo para descansar y sobre todo, para disfrutar de tu estado…
.- ¿Pero se puede saber a santo de que viene esa obsesión por mis ciclos menstruales? – La aspirante a aurora lo grito en medio del salón/bar lleno con las escasa personas que permanecían hospedadas, puesto que era la hora de comer, y todos se los quedaron mirando. Aunque ninguno de los miembros de la pareja reparó en la expectación que habían causado.
.- Pues ahora que lo dices. A mi me gustaría saber cuando pensabas contarme que estabas embarazada. – Rebatió el moreno cruzándose de brazos.
.- No estoy embarazada pero tranquilo el día que concibamos un niño, serás el primero en saberlo.
.- No mientas Wyn, que encontré la prueba en tu baño esta mañana y era positiva.
.- ¡Era de Lily/mía! – Exclamaron a la vez Nyssa y Wyn.
.- ¿Qué? – Preguntaron de nuevo a coro las dos chicas, pero esta vez acompañadas por los chicos.
.- Debatamos esto en privado. – Remus observó todas las miradas fijas en ellos, y guió a sus amigos, en especial a Nyssa, a la que agarró del brazo, hasta su despacho.
.- Jopeta, me voy a quedar si saber el final. – Refunfuño una clienta que se había enganchado a la historia.
.- Esta bien. Repasemos:. ¿Estas embarazada? – Le pregunto el licántropo a su esposa.
.- No/Sí. – Contestaron a una Nyssa y Wyn. Luego las dos se lanzaron miradas de disgusto.
.- Conoceré mi estado yo mejor que tu,. ¿no? – La morena alzo ambas cejas en un gesto mitad irónico mitad irritado.
.- Eso no lo discuto, pero es que si te has hecho la prueba en el mismo baño que se lo hizo Lily, lo más seguro es que vieras la prueba de ella que es claramente positiva. – Rebatió su amiga.
.- ¿Y por qué es claramente positiva? – La ex pintora iba a contestar pero Nyssa levanto las manos dando a entender que no era necesaria la respuesta. – Olvida eso, con las nauseas que tiene, debimos imaginarlo antes. Pero que viera su prueba solo significa que no vi los resultados de la mía. Así que… ¡Podría estar embarazada!
.- ¿Por qué lo dices en ese tono? – Se pico Remus.
.- ¿Qué tono?
.- Como si fuera una perspectiva horrible. – El licántropo entorno los ojos dorados.
.- Pues sí: tu no quieres tener hijos y te pensarás que lo he hecho aposta y contra tu voluntad y me dejarás. Y yo me quedaré sola y embarazada y… ¡Y lo peor es que no sé que haré sin ti! – Sollozó la morena llevando sus manos a la cara.
.- Pues si que vas a estar embarazada: esos ataques hormonales no son propios de ti. – Nyssa sollozó con más fuerza al oír el comentario de Remus. Por su parte, Wyn golpeó el hombro del castaño a modo de castigo. – Era broma. ¿Pero como te iba a dejar por estar embarazada? Para empezar sé que todos los métodos anticonceptivos tienen porcentajes de fallo. Para seguir: no es que no quiera tener hijos, es que me da miedo procrear una raza de licántropos, mas desde que conozco a tu padre.
.- ¿Otra vez con eso? – Nyssa dejo de llorar y se revolvió contra el chico con furia. – Que el juez ese chalado no es mi padre.
.- Pues si tenéis los mismos ojos.
.- ¿Y qué? Snape también tiene los ojos parecidos a los míos y nadie cree que seamos parientes…
.- Creo que os estáis desviando de la conversación. – Les cortó Sirius, al ver que aquello empezaba a degenerar. – Tiene razón: lo mejor es que vayamos a casa de Wyn y que repitáis la prueba para asegurarnos.
.- Buena idea. – Admitió Nyssa. – Vamos.
Los cuatro se aparecieron en casa de las Evans, de donde Marlene ya se había ido, dejando a Lily recorriendo la casa, parándose ante ciertos muebles y susurrando cosas a su abdomen.
.- ¿Qué haces? – Wyn ladeó la cabeza y evaluó el grado de preocupación que debía adoptar en vista de la actitud de su prima.
.- Trato de averiguar en que lugar de la casa me quede embarazada. – Lily miraba pensativa la mesa del comedor. Exhaló un profundo suspiro. – Ya que el niño no podrá conocer a su padre, al menos sabrá donde fue concebido.
.- ¿Cómo que no va a conocer a su padre?. ¿No se lo vas a decir a James? – Pregunto Sirius con cierto nivel de mosqueo.
.- No, no quiero que nos utilice para demostrar ante le mundo lo macho que es. – El auror aún la miraba con el ceño fruncido. - ¡No me mires así, Sirius! He tomado una decisión y respétala. Y no vayas a decirle nada a tu amigo.
.- Déjalo, cariño. – Viendo que el moreno volvía a la carga, Wyn le hizo desistir. Por el momento. – ¿Te enrollaste con James sobre esa mesa?
.- Sí. – Contesto Lily extrañada por el tono de alarma de su prima.
.- ¿En la mesa del comedor?
.- Sí.
.- ¿En la mesa dónde comemos?
.- Sí. – Suspiro Lily.
.- Pero eso es asqueroso... Hacer esas cosas en el mismo sitio donde se come es antihigiénico. – Nyssa compuso una mueca de niña remilgada. - ¡Eres enfermera, deberías saberlo!
.- Ay, no me seáis puritanas, como si vosotros limitarais vuestra zona de juegos a la cama... – Lily desdeñó con un gesto las quejas de sus amigas, más aún, al notar como enrojecían ante su acertado comentario. – Además, no sabéis lo que me costó sacar a James de la cama, eso sí, luego tampoco hubo forma de hacerle volver ahí.
.- Vamos, que si yo ahora llamo a los inefables para que jueguen a CSI por aquí, me dejan la casa pintada de violeta fosforito. – Concluyo Wyn. – Pues esas cosas las podías hacer en casa de James, guapa, que allí come menos gente. Es como si Remus y Nyssa se enrollaran en la barra del bar de su hotel.
.- Cosa que nunca hemos hecho. – Se apresuró a aclarar Nyssa.
.- ¿Y por qué nunca lo habéis hecho ahí? – Se extraño Sirius, ya que él tenía ciertas fantasías que incluían a Wyn y la barra.
.- Sí. ¿Por qué nunca lo hemos hecho? – De repente, Remus veía las pervertidas posibilidades del lugar.
.- Ahora no, que a lo mejor estoy embarazada. – Nyssa se dirigió al baño, para disipar sus dudas al respecto mientras los demás se dejaban caer en el sofá.
.- ¿Por qué no le vas a decir nada a James? – Sirius aprovechó para volver a la carga con el tema. Viendo que la pelirroja iba a decir alguna impertinencia, el auror la hizo un gesto para que se calmara. – Sí, ya sé que cuando se pone en plan capullo no hay Dios que le aguante, pero es el padre, y tiene derecho a saberlo. Además, que tu no podrás con el niño y el trabajo sola…
.- Bueno, es que no pensaba hacerlo sola. – Lily se adelanto un poco en el sofá y tomo la mano del moreno de ojos grises. – Pensaba que el padrino me echaría una mano.
.- ¿Padrino?. ¿Yo? – La pelirroja asintió, complacida ante la cara de sorpresa del chico. – Vaya, es... No me esperaba que tu me pidieras algo así.
.- ¿Aceptas entonces?
.- ¡Claro! – Sirius ya se veía paseando al niño en su minimoto, enseñándole Quiditch... ¡Sería genial!
Por su parte, Wyn y Remus cruzaron una mirada de astuta inteligencia. Sin embargo, el licántropo rompió la conexión visual al abrirse la puerta del baño y salir de ella una Nyssa pálida.
.- ¿Qué pasa?. ¿Estamos embarazados? – El lobito se levantó impaciente.
.- No. – Nyssa se dejo caer en el sofá. – Y ni siquiera hizo falta que me hiciera la prueba, por si te interesa saberlo...
.- ¿Y como sabes entonces que no...? .¡Ah! – Comprendió Remus.
.- Bueno, no importa. Yo pensaba pedirte que fueras la madrina de mi pequeño. – Lily tomo las manos de la morena que la miro muy sorprendida.
.- Pensaba que se lo pedirías a Wyn. – Nyssa observó de reojo la reacción de la joven con el pelo color miel, pero en vez de ponerse a gritar, estaba tranquila, con una sonrisa irónica en sus labios. – Pero me encantará.
.- Muy hábil, Lily. Acabas de enmarronarnos a los 4. – Aplaudió Remus.
.- ¿Yo? No. – La aludida alzo las cejas, simulando inocencia.
.- Sí, porque sabes perfectamente que Remus apoyará a Nyssa en todo, por lo que queda reclutado para la causa. En cuanto a mi, soy tu prima. Sabes que no iba a dejarte sola... Muy inteligente. – La felicito Wyn.
.- De algo tenía que servirme haber estudiado tanto. – Lily ni se molestó en tratar de negarlo. - Además, así tendré lo mejor de cada casa. Sirius y tu, gracias a las veces que os ha tocado cuidar a Ben, cambiáis pañales con la habilidad que los mecánicos de Fernando Alonso cambian ruedas. Y Remus y Nyssa son la clase de gente serena que hace falta tener cerca cuando un niño se pone enfermo. ¿Con amigos tan estupendos como vosotros quien necesita jugadores de Quiditch aspirantes a Macho Men del año?
.- Sí, tienes razón es eso. – Admitió Remus. – Esta bien, aceptamos, con una condición. – Lily le hizo un gesto de interés. – Si Sirius y yo logramos bajarle los humos a James, tu le dirás lo del niño.
.- Vale. – Accedió la pelirroja. – pero no creo que lo consigáis. Será mejor que me vaya a currar. ¡Chao!
.- Tendremos que hablar con James. – Dijo Sirius cuando la pelirroja se había ido.
.- ¿Podréis hacerle reaccionar? – Dudo Nyssa.
.- Desde luego. – Aseguró Remus. – Aunque no creo que sea suficiente: Lily es muy independiente y orgullosa, y jamás reconocerá que necesita a James para esto, tanto como a nosotros. – Los ojos dorados miraron a Wyn.
.- No. – Negó la chica al entender lo que decía. – Ni hablar. No pienso hacerlo.
.- ¿Por qué no? Eso hará que Lily se decida. – Insistió el licántropo.
.- Pero es horrible. Vosotros, no sabéis como es... No le haré eso a mi prima. Ni hablar. – Rehusó la ex pintora con expresión firme.
Remus le dedico a Sirius una mirada de "ya puedes convencerla", antes de anunciar que él y Nyssa volvían al hotel.
.- A ver que hacemos en la barra. – Les advirtió el auror mientras se iban. Una vez solos, se sentó frente a su novia.
.-No. – Dijo ella antes de que él abriera la boca.
.-Tienes que hacerlo. Sabes que no hay otra solución. – Wyn negó con la cabeza. – Si la cosa se va de madre le detendré por acoso.
.- ¿Lo prometes? – eso despertó el interés de la ex artista.
.- Lo juro. – Asintió Sirius. – Por mi moto.
.- Entonces lo haré. – Accedió Wyn, sabiendo que Sirius no metería a su moto en ese berenjenal sino fuera importante.
&·&·&
La operación "Extintor" empezó una semana más tarde. Remus y Nyssa habían decidido aprovechar la escasísima clientela para cerrar el hotel y tomarse unas merecidísimas vacaciones. El problema era la gran cantidad de comida que tenían en las neveras y que sería una pena que caducara, por esa razón, Nyssa le sugirió a su marido que invitara a comer a Sirius y James, que eran como una marabunta.
Naturalmente, solo era una excusa para tener a James allí y empezar a meterle en su dura mollera la idea de que tenía que ser menos engreído y confesarle a Lily sus sentimientos de una puñetera vez.
Lucas también se había unido a la causa, ya que temía estar con Marlene. Según el antiguo Raven, el embarazo había trastornado a su esposa, y se había empeñado en adornar la casa con fotografías de penes. (La terapeuta lo consideraba una manera sutil de comprobar si su marido era bisexual o no).
.- ¿Y que?. ¿Nyssa y tu lo hicisteis sobre la barra esta o no? – Quiso saber Sirius, mientras estaban comiendo en el bar.
.- Empezamos. Pero hicimos un quiebro extraño y nos caímos al suelo. Como estaba muy alto, nos dio pereza volver a subir, así que culminamos por aquí. – Remus con una botella de vodka en la mano derecha y el vaso para servirlo en la izquierda, señalo trazo una especie de círculo en el suelo. – Aun así estuvo bien.
.- ¿Sobre la barra esta? – James le miro con extrañeza. - ¿Estas en un hotel con 100 habitaciones, con 2 camas en cada una, y lo hacéis encima de la barra del bar?
.- A veces hay que ampliar los límites de la zona de juegos hasta sacarlos de la cama, James. – Comentó Sirius con el tono de quien esta dando una lección.
.- ¿Por qué? En la cama se esta bien cómodo. – Replico el moreno de pelo revuelto.
.- No, si ya nos contó Lily que sacarte de ahí es casi imposible. – Remus había empezado a frotar los vasos, en uno de sus juegos de barman.
.- ¡No es cierto! – Protestó James.
.- Sí, Marlene también me comentó una vez que ese era tu punto débil en el sexo. - Contradijo Lucas.
.- ¿Marlene te cuenta esas cosas? – Se extraño Remus.
.- Claro. Como a vosotros Nyssa y Wyn.
.- Oh, no. – Negaron los dos merodeadores a la vez.
.- Te aseguro que de la vida sexual de Wyn con Rosier yo no quiero saber nada de nada. – Dijo Sirius. Remus asintió, tampoco él necesitaba saber nada de la vida de Nyssa con Malfoy.
.- Pues haz el favor de decirle a Marlene que no te cuente esas cosas. – le advirtió James de mala leche. ¿Es que todo el mundo tenía que comentar su vida privada?
.- O por lo menos que se las venda a Rita Skeeter por un buen precio. – Sugirió Remus.
.- Es cierto, ahora estamos necesitados de pasta... – Lucas considero la posibilidad muy en serio. – Interesante.
.- No, no es nada interesante. – Contradijo James, empezando a picarse.
.- Vamos, James. No te piques es el precio de la fama: que todo el mundo venda las experiencias que tuvo contigo al mejor postor. – Los ojos castaños del jugador de Quiditch fusilaron a su amigo Sirius, que no pareció notarlo, ya que estaba dando un trago a su copa de vino.
.- Aquello no era nuevo. Desde que James se hizo famoso, Remus y Sirius, guiados por una solidaridad canina y cazadora, se habían confabulado contra él. El pobre e inocente ciervo que ni siquiera tenía colmillos para defenderse. ¡Ay, que mala es la envidia!
.- Todo el mundo, no. Lily no lo haría. – Apunto Lucas. Los dos merodeadores aprobaron la manera en que el locutor había introducido a la pelirroja en la conversación.
.- Oh, sí lo hará. – Aseguro Sirius. – Solo que no lo hará ni por dinero, ni por su carrera como Ella. Lily lo hará por venganza, en cuanto James se harte de ella y la deje.
.- Porque la dejará... – Al ver que el buscador no lo negaba, Remus cruzo una mirada preocupada con Sirius.
.- Ya sé lo que pasa aquí. – Cuando el moreno de pelo revuelto empezó a hablar, sus dos amigos le miraron preocupados. ¿Les habría descubierto? – Envidiáis mi éxito, y que mientras vosotros estabais con una sola mujer estos tres años, yo haya tenido una distinta cada noche. Ese es vuestro problema. – Como respuesta sus amigos se rieron con todas sus ganas.
.- Sí, claro, es lo que pasa James. – Se burlo Sirius.
.- ¿A que viene ese tono burlón? – Se pico el buscador.
.- A que te equivocas totalmente. ¿Qué te crees?. ¿Qué yo no hubiera podido cambiar de chica cada noche estos 3 años? Te seguro que siendo auror, las mujeres se te echan en los brazos. Pero suceden dos cosas: la primera y más obvia es que Wyn me habría matado. La segunda es que yo jamás pondría en peligro mi relación con la única mujer que me ha importado por un capricho pasajero. – Explico Sirius apasionadamente.
.- Increíble, Sirius ha madurado. – Remus negó con la cabeza, divertido. Era una de las cosas que nunca creyó que pasaría. – En cuanto a mi: te aseguro que no te envidio tus escarceos sexuales, más bien te compadezco por ellos. – Añadió el licántropo con esa seguridad desquiciante que a veces exhibía.
.- Vaya, hablo el experto en mujeres. – Se burlo James, con una carcajada irónica. – Y eso que solo ha estado con una mujer en su vida…
.- ¿Y para que iba a estar con otra? Nyssa me hace feliz. – Remus se encogió de hombros mostrando una exasperante indiferencia ante la pulla de su amigo. – En cambio tu, has estado con al menos 30 mujeres…
.- 80. – Corrigió James.
.- Fantasma. – Carraspeó Sirius.
.- Las que sean. El caso es que ninguna te ha hecho feliz. – Remus le dedico al moreno una mirada de padre que esperaba más de su hijo.
.- Te equivocas: Lily si me hace feliz. – Volvió a matizar la estrella del deporte.
.- Mm. – Comento Sirius. – Pues deberías currártelo más. Porque la estas perdiendo.
.- Sí. Creo que lleváis una semana sin veros. – Lucas se reincorporo a la conversación, al ver que la cosa se calmaba un poco.
.- ¿Cómo sabes eso? – Quiso saber Remus.
.- Marlene y ella pasan ahora mucho tiempo juntas. – contesto el locutor.
.- Pero ha sido porque… - James se interrumpió iba a decir que fue porque Deirdre le había hecho entrenar, pero se dio cuenta que no era por eso. Si Lily hubiera querido verle, se le habría aparecido en la cama.
.- ¿Sí? – Remus alzo sus cejas con interés.
.- Hablaré con ella. – James bebió de un trago el vino que le quedaba en la copa y se levantó.
.- Pero trata de no ser muy vanidoso, recuerda que te hace feliz. – Señaló Sirius. – Estaría bien que de una vez la dijeras que la quieres desde la primera vez que la viste.
.- ¿Sí? – James le miro inseguro. Siempre le daba algo de miedo sacar su corazón de paseo y que alguien, y cuando decía alguien, se refería a Lily, se lo aplastara.
.- Sí, demuéstrala que no es un capricho. – Le animo Sirius. James se revolvió el pelo, antes de asentir, pero no muy convencido. Luego se desapareció.
.- Yo también me largo. – Anuncio Lucas. – Marlene me ha pedido que fuera pronto a casa. Por lo visto ha invitado a no se quien a cenar… - Y con un gesto de que prefería que le sacaran las amígdalas sin anestesia con un garfio oxidado que ir a una cena con los amigos de su esposa, el Raven se desapareció.
.- Suerte. – Le animo Remus. Cuando estaban solos, se volvió hacia Sirius. - ¿Llamo Wyn a ese chico?
.- Sí, pero me hizo prometer que lo detendría por acoso si se pasaba un pelo. – Contesto el moreno.
.- ¿Sigues molesto por que Wyn quiera ser aurora?
.- ¿Quieres quitarle el puesto a Marlene? – Ataco Sirius, divertido por el amago de terapeuta de su amigo.
.- Es la barra. – Replico Remus. – No cambies de tema¿Por qué te molesta?
.- No me molesta: me preocupa. – Matizo el auror. – No soportaría que le pasara algo malo.
.- Ella cree que la molesta. O que no la crees lo bastante inteligente como para ser aurora. – Las cejas del moreno se alzaron con incrédula sorpresa. – Me lo dijo ella.
.- Tengo que hablar con Wyn. – Con la actitud impulsiva que caracterizaba a Sirius el moreno se levantó y se dispuso a irse. – Adiós Remus, adiós Nyssa. Ya os contaré como sale lo de Lily y James.
.- ¿Nyssa? - Se sorprendió el licántropo. Al dar media vuelta, se encontró con la morena apoyada en la puerta de la cocina, mirándole curiosa. - ¿Cuánto llevas ahí? – El castaño se preocupó. No quería que ella hubiera escuchado…
.- Desde que James dijo que solo habías estado con una mujer en tu vida. – Maldición, mataría a James. Bueno, sino salía bien lo de Lily lo mataba. Nyssa avanzo hacia él. – Yo jamás pensé… En fin, aquella noche fuiste… ¡Jamás lo hubiera dicho! En fin, casi me dieron ganas de preguntarte los nombres de todas tus ex para darlas las gracias por haberte enseñado…
.- Supongo que después de estar 2 años escuchando las andanzas sexuales de James y Sirius algo aprendí. – Dijo el licántropo con tono cauteloso.
.- O tal vez tengas un talento natural. – Nyssa se sitúo frente a él, y apoyo su frente contra la cara del chico mientras su cuerpo se pegaba al de él, con el estilo insinuante y meloso de un felino.
.- Tal vez… - Convino Remus, besando la frente de su esposa y rodeando su cuerpo en un abrazo. – O puede que esto sea como el tenis en parejas, un trabajo en equipo.
.- Tal vez. – La morena repitió las palabras que su marido pronunció segundos antes, sólo que con una sonrisa alentadora. - ¿Te hace un partido?
.- ¿Contigo? Siempre. – Remus la cogió en brazos y la subió hasta la barra, donde empezaron a besarse a la vez que ella le rodeaba los glúteos con sus piernas.
Solo que el suelo estaba algo resbaladizo después de que a sus amigos les cayera una botella de agua, y Remus perdió el equilibrio arrastrando a Nyssa en su caída.
.- Pongo a Dios por testigo que algún día nos enrollaremos sobre esa barra. – Juro el licántropo desde el suelo.
.- ¿Hoy no, eh? Es que esta muy alta y ya que estamos aquí abajo… - Nyssa hizo un gesto para indicar que la daba pereza volver a subir.
.- Lo sé. – La comprendió su marido, con idéntico gesto de vaguería.
Gesto que quedo bastante desmentido ante el esfuerzo que ambos realizarían las horas siguientes.
&·&·&
Cuando Sirius llego a su casa, donde esperaba encontrar a Wyn leyendo periódicos en busca de un trabajo, (solo para demostrarle que no lo había), se encontró con una sorpresa: su chica no estaba sola.
Junto a ella, leyendo el periódico, estaba sentada una joven, vestida con una túnica blanca, a pesar de que se la notaba que no era bruja, y con su pelo castaño recogido en los laterales de su cabeza en dos especies de ensaimadas.
.- Cariño. – Le saludo la ex pintora según le vio con el tonillo irónico que usaba siempre que lo veía en los últimos días. Entre lo de obligarla a tomar medidas extremas con su prima y su poco entusiasmo ante las repetidas ofertas de trabajo que Moody le hacía a la joven, últimamente las cosas no iban bien. - ¿Te acuerdas de Leia? – La joven de pelo miel dedujo que no, porque añadió levemente irritada. – La novia de mi hermano Peregrin.
.- Ah, claro Leia. – Exclamo Sirius. Más conocida como "la loca" y eso entre la panda de chalados que vivían en el templo de su cuñado, entre los civiles ya no había termino psiquiátrico para describir su estado mental, según la opinión profesional de Marlene.
Leia era yanqui y se preciaba de buena actriz. Presumía de haberse presentado al casting de "La guerra de las galaxias" para el papel de la princesa de su mismo nombre, pero por razones incomprensibles, al menos para ella, fue rechazada. Aquello la traumatizó e iba por la calle vestida y peinada como el popular personaje.
Leia aseguraba que ese era su verdadero nombre, y que era una señal de que estaba predestinada al papel. Jenny que no sentía el menor aprecio por su hermana política había iniciado una cruzada personal para demostrar que ni su nombre, ni sus pechos eran auténticos.
.- ¿Y que haces aquí? – Se interesó Sirius con tono cauteloso. Su instinto de auror le hacía intuir una encerrona en la presencia de la actriz allí. Más que nada, que Wyn no sentía más aprecio por Leia que la misma Jenny.
.- Oh. Estoy… Estoy… - La loca joven tartamudeo y entrecerró los ojos, como si tratara de recordar una lección prendida con pinzas y que hubiera olvidado. Wyn la dio un nada disimulado codazo. – Estoy ayudando a Wyn a buscar trabajo.
.- ¿Ah, sí?. ¿Y como va? – Al ver de que iba la cosa, Sirius sonrió divertido y se permitió hablar con cortesía.
.- Mal. Porque… - Leia le dio un vistazo a la chuleta confiando, en vano, en que Sirius no la estaba viendo. A su lado, Wyn rodó los ojos viendo los esfuerzos del auror por no desternillarse. – Porque no hay trabajos adecuados para ella. Y ninguno que se pague tanto dinero como el de… el de…
.- Aurora. – Concluyo Wyn, impacientándose al ver que la novia de su hermano no arrancaba.
.- Eso. Oh, espera. – La actriz fingió sorpresa, demostrando porque no fue la escogida para el papel de su vida y levantó el periódico. – Aquí hay un buen trabajo: solo dos horas al día, en un entorno de lujo y ganando 100 libras a la semana.
.- Es de chica de compañía. – Replico Wyn con una irritación que realmente sentía.
.- Oh, vaya. Pues esos son los únicos trabajos que quedan. O eso o convertirte en un ama de casa amargada, destrozando la vida de sus hijos, como tu… Ay, Wyn lo escribiste muy pequeño y no leo bien.
.- Déjalo, Leia he captado el mensaje. – A duras penas, Sirius logró hacer un gesto de que pararan. – Wyn, venía dispuesto a decirte que aceptes la proposición de Moody. – La joven le miro sorprendida, como la niña a la que le regalan el pony que siempre quiso por su cumpleaños. – No me negaba a ello porque te vea incapaz o porque no te vea a la altura para ser mi compañera, es solo que me da miedo que te pase algo… Por eso pienso solicitar estar contigo todas las misiones que te encomienden.
.- ¿Sí? - El moreno asintió con una sonrisa que hizo que la chica se le echara encima y tratara de devorarle con un beso. – Eres el mejor, te quiero, te adoro…
.- Y todo gracias a mi actuación. – Leia se limpió una lágrima muy complacida consigo misma. – Mejor os dejo solos. Llego tarde al bautismo de Peregrin. – Y sin más se levantó y se fue. Si Wyn no hubiera estado tan centrada en Sirius habría previsto los problemas que tendría por culpa del bautismo de Peregrin, pero claro, ni siquiera oyó a su cuñada irse.
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.- Hora de trabajar cielo. – Wyn terminó con la diversión con esas palabras. Al menos para Sirius, ya que ella parecía tan excitada como lo estuvo segundos antes en la cama, cuando se levantó desnuda y volvió con un pergamino.
.- ¿Trabajar? – Pregunto Sirius aún algo ido.
.- Sí. Moody nos mando un pergamino con órdenes. – La joven agitó el citado pedazo de papel y se sentó frente al auror.
.- ¿Nos? – Dos cejas negras se alzaron con suspicacia.
.- Sí. - Admitió ella algo azorada. – La lechuza llego después que te fueras al hotel de Remus y…
.- Por eso montaste el numerito con Leia. Porque se te echaba el tiempo encima. – Wyn tuvo la decencia de bajar los ojos verdes, algo avergonzada por la baja calidad de la artimaña. Pero Sirius se puso a reír. – La verdad ya te podías haber buscado otra socia…
.- Es que las demás estaba ocupadas. – La aspirante a aurora seguía con la mirada fija en la cama revuelta.
.- Deja de mirar abajo, que no tienes de que avergonzarte. Bueno, tal vez del mal guión de antes. – Sirius alzo la barbilla de su chica, la dio un beso suave en los labios y la hizo carantoñas hasta que logro que la joven sonriera. Sólo entonces desenrolló el pergamino. – Veamos que quiere Moody.
.- Se trataba de Magnus Marvell. El coleccionista de arte, sospechoso de oscurantismo y de exceso de crueldad con sus elfos… Antaño eso no tenía la menor importancia, pero la recién elegida nueva ministra, Amelia Bones, estaba dispuesta a erradicarlas y si para ello tenía que meter en la cárcel a los cabezas de familia de los apellidos más ilustres de la sociedad mágica, pues lo haría.
Obedeciendo las órdenes de su jefa directa, Moody decidió poner al mejor en ello reforzado por su reciente adquisición civil.
El caso es que Magnus quería que le hicieran un retrato a su nueva amante, desnuda, y había oído hablar del talento de Wyn como pintora. Para los Sangre Limpia tenía cierto atractivo la idea de que los de Origen Muggle trabajaran para ellos, así que se había puesto en contacto con ella llamando a la galería.
Fue Frank Logbotton quien cogió la llamada, teniendo el sentido común de recordar que su jefe iba tras ese hombre y haciéndose pasar por agente de la galería. Pronto se lo contó a su jefe y Moody se apresuro a escribir a su "pareja de oro" como les llamaba ahora.
Las órdenes eran claras: Wyn estaba al mando. Sirius se haría pasar por su ayudante y no intervendría hasta que ella lo decidiera.
.- ¿Podrás soportarlo? Tenerme de jefa. – Pregunto Wyn, con un tono que daba entender que esperaba un no como respuesta.
.- Olvidas que mi jefa absoluta es una mujer. – Replico Sirius con una sonrisa. – Además será divertido: todo el día recibiendo tus órdenes y por la noche… - Una sonrisa maliciosa broto en la cara del auror mientras besaba a su jefa temporal en los labios. – Puedes seguir dándome órdenes.
.- Será un placer. – Wyn respondió al beso. Aunque luego su frente se arrugo al cruzar una preocupación por su cabeza. - ¿Y Lily? No podemos dejarla sola después de haber soltado a las fieras tras ella…
.- Tranquila, tendrá a Remus, Nyssa Marlene y muy probablemente a James para apoyarla. Además, es mejor que no nos metamos con Moody. Tu aún no le has visto furioso y es mejor que siga siendo así. – explico Sirius.
.- Bueno, vale. – La verdad es que Wyn no sonó convencida del todo. Pero ya había oído hablar de la furia de Moody y coincidía con Sirius en que era mejor no provocarla.
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.- ¿Por qué tardará tanto? Ya debería de estar aquí. – Marlene se frotó las manos, ansiosa y preocupada.
.- Le mandaste a comer con James, Sirius y Remus. – Apunto Alice, poniendo la mesa para 6. Era una cena de parejitas: ellas dos y sus respectivos y otra pareja cuya identidad era desconocida para la joven de rostro amable.
.- Es cierto. – Marlene se llevo la mano a la boca y se dejo caer en el sofá preocupada. – Oh, santo Merlín. ¿Qué hice?. ¿Como pude mandarle a comer con semejantes hombres?
.- No son tan guapos. – Trato de tranquilizarla Alice.
.- ¿Cómo que no? – La embarazadísima rubia se puso en pie dispuesta a defender a sus amigos de lo que ella consideraba un insulto.- Perdona, pero aparte de mi Lucas, son los hombres más atractivos del mundo, sobre todo mi James. Eso que te quede bien clarito. Eh.
.- Sí, son los hombres, más guapos del mundo. – Convino su compañera con un suspiro que demostraba las pocas ganas de pelea que tenía.
.- ¿Qué? Alice, no se te ocurra ni mirarles. Sino tendré que contárselo a las pelirrojas de oro, y esas tres como poco te harán una cara nueva. – Tras la advertencia, Marlene se sentó de nuevo. – Decir que son guapos, por favor, que ganas de suicidarse tiene esta chica.
Alice volvió a suspirar. ¿Quién la mandaría recuperar su amistad con Marlene justo ahora que las hormonas del embarazo la tenían totalmente fuera de sí? Casi la daban ganas de reconsiderar lo de su propio embarazo, pero era tarde, ya se lo dijo a Frank y su suegra no estaba mucho por lo del aborto.
La ex Raven casi dio un brinco de alegría cuando vio que Lucas llegaba.
.- ¿Dónde estabas? – Pero no Marlene. La rubia se levanto con una agresiva agilidad, impresionante dadas sus nuevas dimensiones de culebra que se había tragado una ballena azul.
.- Animando a James para que se declare a Lily. – Lucas miro con extrañeza a la rubia. El humor de perros de su esposa le tenía un poco cansado, pero como dijera algo, ella le culparía así que no se atrevía a rechistarla. Trato de cambiar de tema. – Hoy es la cena. ¿no?
.- Sí. – Confirmo secamente la sicóloga.
.- ¿Y por qué no te cambias? – Lucas arrugo el ceño al ver el extraño aspecto de su mujer. Una camiseta de licra amarillo canario de tirantes y una falda azul pitufo con flores naranjas. La camiseta era alta, la falda de talle bajo, resultado: su vientre de embarazadísima quedaba al aire.
.- ¿Y por qué tendría que cambiarme? Me encuentro muy sexy así. ¿Tu no? – Le soltó con tono retador.
.- No. Vamos, es decir sí… - Por fortuna para el locutor en ese momento, llamaron a la puerta. – Abro yo. – Y Lucas y Alice se pelearon por abrirla.
.- Hola, hola. – Cuando lo lograron se llevaron la sorpresa de su vida: sus invitados no eran otros más que Narcisa y Severus Snape.
.- Narcisa, Severus. – El tono de Marlene era pura miel y mermelada, mientras animaba a pasar a sus invitados. – Adelante, venir.
.- Traje tarta de acelgas. – Anuncio la rubia tras darle dos besos al aire cerca de la cara de Marlene, a modo de saludo. Por su parte, Snape musito algo que sonaba a "hasta los cojones de la tarta de acelgas". – Espero que no te de nauseas.
.- Oh, no. Venga, tomaremos algo en la que viene Frank. – Marlene les invito a pasar a todos a la terraza para presumir de vistas.
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Por su parte, Lily estaba muy aburrida en su casa, repasando los cambios que sufriría su vida una vez que diera a luz: nada de fiestas, de salir hasta las mil con sus amigas, se acabo lo de llevarse ligues a casa… Bueno, la verdad es que nunca hizo nada de eso, pero claro, ahora nunca podría hacerlo y eso la producía cierta nostalgia por sus años de soltería y libertad malgastados.
En ese momento, llamaron a la puerta, y la joven se levantó arrastrando los pies. No se molesto en mirar por la mirilla, seguramente serían Jenny y Andrómeda, tratando de encasquetarle sus hijos a alguien para irse de compras. Y todavía tenían la cara de decir que era por el bien de Lily, para que practicara.
Pero no. La pelirroja se sorprendió al encontrar a un chico que podría haber sido guapo. Es decir, sino fuera por la pajarita, el pelo repeinado y la cara de idiota baboso.
.- ¿Sí? – Pregunto al fin la chica sin la menor amabilidad.
.- Lily, amor. – Los ojos verdes se desorbitaron de miedo. El desconocido sorbió por la nariz ruidosamente, haciendo que la enfermera palideciera. – Soy yo. – Y antes de que pudiera impedirlo el desconocido la estaba abrazando. - ¿Cuándo nos casamos?
¡Mierda! Era Milton Jackson.
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Bueno, seguramente no os acodaréis de este personaje, así que os refresco un poco la memoria: sale en el capítulo donde se habla de la desastrosa vida sentimental de Lily, es el primer acosador, el que la acosaba en el jardín de infancia, la pedía en matrimonio, logrando que Lily le pillara fobia a lo de casarse. ¿Ya?
Aclarado eso, anunciaros que a este fict le quedan 3 capítulos. Literalmente. Y además esos capis están escritos, es decir, que tengo el fict totalmente terminado y podría subirlo ahora mismo si quisiera. ¿Por qué no lo hago? Ay, porque me hace ilusión llegar a seiscientos RR, que en esta página nunca los he alcanzado. Pero tranquilos/as que no os voy a pedir 180 RR de golpe, más que nada, porque gracias a los hits sé que es imposible, porque todos tendríais que dejar uno y ya he asimilado que los hits no son realistas.
¿Y que voy a hacer al respecto? Simple, he sacado la calculadora y he descubierto que para lograr esos 180 RR en 4 capítulos tendría que tener al menos 40 RR por capítulo. Así que he decidido que hasta que no tenga al menos 40 RR no subiré el próximo. Es decir, el día que yo entre y vea más de 40 RR en el capítulo 20, 48 horas después máximo, tendréis el 21.
Sé lo que estáis pensando: "que morro tiene esta chica, nos deja sin actualizar un mes y encima ahora nos viene con exigencias". Sí, es verdad hasta cierto punto. Por eso la próxima actualización, decidiréis vosotros cuando lo subo. Veamos qué método es más rápido... En caso de no conseguir los RR, yo lo subiría el 30 de Noviembre del 2005. (Sí, dentro de dos meses, el tiempo que me llevo escribir este capítulo.) Así que como vosotros/as veáis.
Bueno, ya os martiricé bastante por hoy.
Un beso.
Carla Grey.
Orgullosa Lupina. MOS. Hermana de Mya, Paula & Maru Malfoy. Tía de Azi Black. Paciente de Serenity. Hija política de Veronika. Emperatriz consorte de Alonning. Ahijada del hada madrina Noriko. Prima de Miss Molko e Inna. Miembro de las 15 de Mey. Amiga por correspondencia de una miembro de LODF. Pariente de Anvy Snape. Casi pariente de Libertad, la amiga de Mafalda. Chica del espejo de lujuria de Dreaming. Hermana de día de Moony Gabriela.
