Luke miró pensativo la puerta cerrada, antes de que la voz de Ben lo trajera de vuelta a la realidad.

-Supe lo que sucedió. ¿Te sientes bien?

El joven levantó los ojos al cielo con impaciencia, y luego le contó sobre el ataque del wampa y el meteorito.

-¿Algo artificial, dices? ¿Una sonda?

-No lo sé, no pude acercarme lo suficiente. Quise hacerlo, pero con la tauntaun herida...

-No te preocupes. Hiciste lo que podías. Rieekan puso la base en alerta y envió varias patrullas a rastrillar la zona. Sea lo que sea, no lo tomará desprevenido - el joven permanecía cabizbajo, y Obi-Wan sintió que debía agregar: -No puedes hacer todo, a veces la Fuerza tiene sus propios caminos -dijo tratando de ignorar la pequeña voz interior que le decía que sería muy bueno que pusiera en práctica lo que predicaba.

Hizo una breve pausa, estudiando el joven rostro frente a él.

-Lo que nos lleva a lo que quería hablar contigo. Debes ir a Dagobah. Allí encontrarás a Yoda, el Maestro Jedi con el que yo aprendí. -No era totalmente cierto, pero tampoco una mentira. Obi-Wan esperaba que ayudara a vencer la reticencia que ya veía aflorando en su joven aprendiz. -Él completará tu entrenamiento -asintió.

-No quiero otro maestro -protestó Luke, sintiéndose rechazado, un sentimiento conocido para Obi-Wan. ¿Por qué entonces le hizo pensar en Anakin? -He aprendido mucho contigo, Ben, yo...

-Tampoco yo quiero enviarte lejos, Luke, debes creerme. Pero ya estás listo para un nuevo nivel de aprendizaje y Yoda puede ayudarte mejor que yo.- Además, nos estamos quedando sin tiempo, agregó para sus adentros, observando a Luke luchando con encontradas emociones.

-Pero... -meneó la cabeza, aturdido, - no puedo irme y dejar la Alianza. Me necesitan...

-¿Realmente crees que la Alianza no podría seguir sin ti? -le reprochó enarcando las cejas, como un extraño eco de las palabras de Han. -No eres imprescindible, Luke.

El joven se tensó visiblemente y sus mejillas enrojecieron. Obi-Wan dejó escapar un suspiro cansado. Sus palabras habían sonado más ásperas de lo que había deseado. Continuó con más suavidad.

-Luke, hay varios pilotos y oficiales que pueden ocupar tu lugar aquí. Pero tú y solamente tú puedes ir a Dagobah y completar tu entrenamiento como Jedi.

Luke se relajó levemente.

-Pero Leia... no puedo dejarla sola... No ahora que Han también se va...

-Leia estará bien. Es más fuerte de lo que crees y yo mantendré un ojo en ella. Y no hay más peros, Luke, y lo sabes.

Luke alzó sus ojos turbados, lejos aun de reconciliarse con la idea, pero asintió.