Hola a todos despues de tanto tiempo. Se que no he actualizado esto en un laaargo tiempo, pero tampoco pense en dejarlo, todavía. Así que acá estamos, de vuelta en camino. Mil gracias a Joanne Distte y SelenneMedioElfa por sus palabras y ahora si...

Primero recordemos que Star Wars y todo los personajes y escenarios son propiedad de George Lucas. No intento lucrar con esto (como si pudiera...)

Después de dejar a Luke, Obi-Wan se dirigió a la habitación que le había sido asignada a cambiarse de ropa. En su preocupación por Luke, había ignorado los rigores de la base, pero ahora la baja temperatura empezaba a hacerse sentir. Pero no había dado más que unos pasos cuando una voz sonó a sus espaldas: -General.

El Jedi se volvió con una sonrisa. -Alteza -dijo inclinándose ante la menuda joven.

Ella sonrió a su vez, tendiendo una mano que él estrechó entre las suyas. -Es bueno volver a verte, Obi-Wan -dijo con sinceridad, -aunque debo confesar que me sorprendí cuando supe de tu llegada.

Obi-Wan rió por lo bajo. -Directa al punto, como siempre -dijo estrechando levemente su mano antes de soltarla.

Leia sonrió levemente antes de ponerse seria otra vez. -¿Sucedió algo? El Alto Mando...

-No, nada de eso. Todo está bien, o al menos todo lo bien que puede esperarse, dadas las circunstancias -hizo una pausa estudiándola atentamente. -Tú, por otro lado, pareces alterada...

Leia se sonrojó visiblemente, desviando la vista un instante antes de volver a enfrentarlo con una chispa de cólera en sus ojos oscuros. -Es lo que gano por intentar razonar con alguien con cerebro de láser y la lealtad de una dianoga... -su voz vaciló, y meneó la cabeza.

-Oí que Solo dejará la Alianza -dijo él, con una mirada extraña, y ante su sorpresa, se apresuró a explicar. -Luke mencionó algo al respecto...

-¿Él ya lo sabe? -lo interrumpió sorprendida, olvidándose de su propio enojo en su preocupación por su amigo. -¿Cómo lo tomó?

Obi-Wan sintió una punzada de culpa. A pesar de lo hablado con el joven, sabía que la partida de Luke afectaría a la princesa quizás más de lo que ella misma esperaba.

Una alarma sonó por los altavoces, salvándolo de responder, e intercambiando una mirada, los dos se encaminaron al centro de mando.

Han estaba inclinado junto a Rieekan sobre una de las consolas. El general estaba tenso y preocupado, el cansancio de varias semanas de intensa actividad, visible en su rostro y postura.

Una voz sonó por el intercom: -Base Eco, aquí Pícaro Dos. Contacto visual confirmado.
Han alzó la vista cuando el Jedi y la Princesa entraron a la habitación, dirigiéndose hacia ellos. -Parece que el chico tenía razón -les explicó con una sonrisa amarga. -Las patrullas detectaron algo en el sector doce.

-¿Puede identificarlo? -se dirigió Rieekan al piloto.

-Parece algún tipo de sonda, señor.

-¿Puede desactivarlo?

-Aquí Pícaro Tres -dijo una nueva voz. -Yo me encargaré.

Han miró a Leia, pero ella tenía la mirada fija en Rieekan, en un tenso silencio que fue interrumpido por fuertes exclamaciones en el intercom y la voz del controlador de sensores: -Hemos perdido la señal -informó mientras la señal titilante desaparecía de las pantallas.

-Base Eco, aquí Pícaro Dos. El artefacto fue desintegrado.

-¡No fui yo! -gritó Wedge. -No le di tan fuerte...

-Un mecanismo de autodestrucción, como el usado en las sondas espías imperiales -dijo Obi-Wan, enfrentando a Rieekan. -Debemos asumir que el Imperio conoce nuestra ubicación.

El general sostuvo su mirada unos instantes, apretando los labios, y finalmente asintió con un cabeceo, volviéndose hacia la Princesa: -Debemos evacuar.

Han vio como los delicados hombros de la Princesa se hundían, agobiados por el cansancio y la derrota, y una oleada de simpatía lo invadió. Comprendía exactamente como se sentía. Todo había sido por nada. Los meses de búsqueda de un lugar seguro, las semanas de lucha contra el implacable planeta.

Sintiéndose por una vez inseguro de como actuar, vaciló, y entonces Obi-Wan se adelantó, posando una mano en el brazo de Leia: -No debes enfocarte en lo negativo -la reprendió con suavidad. -Sé que ha sido duro, pero aun tenemos una ventaja.

"No, no lo sabes", pensó Han con indignación. "No tienes idea de lo duro que ha sido. Del condenado frío que tuvo que sufrir aquí hasta que instalamos la calefacción y del condenado frío que tuvo que sufrir después de eso. De la gente que perdimos en las primeras exploraciones y abriendo los túneles de la base; de lo que tuvo que animar, consolar y enfurecerse para mantener a todo el personal motivado y funcionando..."

Pero sabía que Kenobi tenía razón, así que miró en silencio mientras la princesa alzaba su mirada, su fuerza y determinación imponiéndose sobre su momentánea debilidad. Alzando la barbilla en un gesto desafiante, asintió: -Inicie los procedimientos de evacuación.