CAPÍTULO 2

(...Volví a ponerme mi camiseta negra y mi chaleco de chuunin con mis shurikens y kunais, y salí de la cueva.)

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La Villa oculta de la Lluvia no estaba muy lejos de allí, y llegué enseguida. La entrada a la Villa estaba marcada por un enorme arco como el de la entrada de Konoha, a diferencia de que en este arco estaba dibujado el símbolo de la Lluvia. Entré caminando a la Villa, colocándome en la cabeza una máscara similar a la de Kakashi-sensei, la cual impedía que se me viera algo más aparte de los ojos. También me solté el pelo y lo oculté en el interior de dicha máscara. Cuando acabé de atarla bien, me quité la bandana de Konoha y mi chaleco de chuunin y guardé ambas cosas en la mochila. Me dirigí a una de las viviendas que había por allí, ciertamente donde vivía aquél hombre, y entré por una de las ventanas que había abierta.

Me encontraba en el salón, con un par de sillones y sofás y varios muebles. Estaba todo oscuro, y salí de allí, dirigiéndome a la cocina, donde tampoco había nadie. Escuché ruido de agua y me dirigí al baño, situado en el interior de la habitación de matrimonio, la cual también estaba totalmentea oscuras. Entré en el aseo y cerré la puerta en silencio. Allí estaba el hombre, dentro de la ducha, tarareando alguna canción felizmente.

Me acerqué hacia él sin hacer ruido, descorrí la cortina y saqué mi kunai… Le tapé la boca con la mano mientras él miraba a todos lados muy confuso, y le clavé el arma en la garganta. El hombre comenzó a agitarse descontroladamente, invadido por el pánico y el dolor, y la herida comenzó a arrojar sangre a todas partes. El agua que caía desde la ducha me molestaba, porque no podía ver nada por las gotas que me caían en los ojos, junto con la sangre que me salpicaba en la cara, de la segunda cuchillada que le había propinado. "Maldita ducha…", pensé, cerrando el grifo torpemente. En ese instante, el hombre cayó, abatido, encima de mí. Yo lo agarré de los hombros y lo dejé con cuidado en el suelo, aunque ya de nada servía tratarle con cuidado. Estaba muerto.

- "No se ha muerto…", pensó una voz profunda en mi cerebro, "…TÚ lo has matado". Resaltó la palabra "tú", aunque no le di mucha importancia a mis pensamientos.

- "Bueno, es mi trabajo…", dijo otra voz en mi cabeza, menos profunda que la anterior, intentando mostrar impasibilidad.

Salí del baño y me dirigí a la puerta del dormitorio, para salir de aquél infierno. Al menos esa era la palabra que hubiese elegido para nombrar ese lugar… no por nada en concreto, sino porque allí dormía un hombre que había sido asesinado. Oí un ruido a mis espaldas. Era el colchón de la cama, que había rechinado. Me giré despacio, temiéndome lo peor: que me hubiesen pillado. Pero lo peor no era eso, créeme.

Miré hacia la cama, y vi un bulto moverse, tapado con la sábana, y me acerqué lentamente. Cuando llegué allí vi que una cabeza asomaba y descubrí que era una mujer.

Aún estaba adormilada, y me miró, murmurando algo como:

- ¿Uh…?

- …… -me quedé mirando hacia allí, atónito.

En realidad estaba más que atónito. Paralizado. Me había quedado de piedra al descubrir que aquél hombre tenía una esposa. Pero aquello no acababa allí, porque más allá de la cama divisé una cuna de bebé.

Cuando conseguí moverme, salí de aquella habitación y comencé a caminar rápidamente por el pasillo. Ni siquiera sabía a dónde me dirigía. Me paré en la puerta de otro cuarto iluminado por una tenue luz y pude distinguir una cama más pequeña que la anterior de matrimonio. Durmiendo sobre ella había un niño. En ese momento noté que el alma se me caía a los pies. ¡Ese hombre no sólo tenía una esposa, sino dos críos¿Qué había hecho?

Me había convertido en un asesino…

Sentí un enorme sentimiento de vacío en mi interior, mezclado con culpabilidad y desprecio hacia mí mismo. ¿Yo me hacía llamar ninja? Yo no era nada. Bueno, eso no es del todo correcto, porque sí que era algo. Era un asesino.

Se supone que un ninja busca la paz y no usa sus armas para matar. Al menos eso fue lo que le enseñaron en la academia… ¿Cómo lo llamaba mi sensei…¡Ah! Ya lo recuerdo, "filosofía del ninja". Era lo que más me ha gustado siempre. Aprendía que los ninjas también son seres humanos, y como todos los humanos, cometen errores, pero con la diferencia de que los ninjas no pueden permitírselo. No sabía a cuento de qué recordaba eso ahora, aunque la cordial voz profunda de mi cabeza me recalcó:

- "Lo recuerdas ahora porque has cometido un error."

- "No…", le contestaba yo, bueno, la otra voz menos profunda, pero que realmente parecía yo quien hablaba.

- "Sí, has cometido el peor error de tu vida. Te hiciste sensei en la academia ninja porque no querías que te encargaran matar a nadie… Incluso te prometiste a ti mismo no hacerlo nunca. No cometer ese error. ¿Por qué lo has hecho¿Por qué narices has aceptado esa maldita misión? Te ofrecían una buena cantidad de dinero¿me equivoco…?

- ¡NO! –exclamé en voz alta sin darme cuenta, llevándome las manos a la cabeza, horrorizado.

Lo que recuerdo de aquél momento es borroso. Escuché un grito agudo, un grito de terror, seguido de unos fuertes sollozos, y un golpe en el suelo. Mi mente estaba en blanco en aquél instante, pero ahora pienso que aquel golpe pudo ser porque la mujer se desplomó en el suelo.

- "Idiota, ahora lo que tienes que hacer es salir de aquí YA!", me dijo aquella extraña voz en mi cabeza.

De alguna forma pensé que tenía razón y me dirigí corriendo hacia la ventana por la cual había entrado allí, pero a causa de los nervios, tropecé con el marco y caí de boca al suelo del jardín. Me incorporé torpemente y me fui a gran velocidad hacia el bosque, subiendo a un gran árbol no muy lejos de la casa y quedándome en una de las más altas ramas. Desde allí se comenzaron a escuchar los gritos de desesperación de la mujer. Me senté, apoyando la espalda contra el tronco y quitándome la máscara que me cubría la cabeza. En cuanto me deshice de ésta, la arrojé con furia al aire, mientras escuchaba más gritos mezclados con sollozos de la mujer. Me tapé la cara con ambas manos y no pude evitar ponerme a llorar en silencio. Noté que tenía toda la ropa manchada de sangre y mojada del agua de la ducha… Mientras sollozaba, recordé el momento en que estaba en la ducha, ahora bañada en sangre. En ese instante, mientras… asesinaba a aquel hombre, lo único que me había importado, que me había molestado en ese momento era que no veía bien, porque el agua de la ducha me caía a los ojos, junto con la sangre que salpicaba al clavarle el kunai varias veces a aquel hombre. ¿Cómo había podido preocuparme de esa tontería en un momento tan crucialcomo aquel¡Estaba cometiendo una atrocidad y sólo me inquietó el agua de una maldita ducha! Pensé que me detestaba a mí mismo. Es más, me odiaba.

Se abrió la puerta de la casa y salió una mujer. Descubrí que era una chica bastante joven, de unos veinticinco años o así. Estaba manchada de sangre y no paraba de gritar desesperadamente, en un intento de pedir ayuda. Pero nadie acudió hasta pasados varios minutos que a mí y, seguramente también a ella, nos parecieron varias horas realmente angustiosas, en las que la mayoría del tiempo había deseado poder bajar del árbol y consolarla.

No pude soportar aquello y huí de allí.

Regresé al bosque y encontré la cueva donde apenas una hora antes había descansado y tenido aquella pesadilla. Recordé el mal sueño. En esos momentos me sentía igual o incluso más afligido que cuando había despertado junto a la pequeña hoguera. Pensé que lo mejor era olvidarlo todo durante un rato y descansar, puesto que había cogido un dolor de cabeza horrible. Me eché en el suelo y conseguí dormir sin tener ninguna pesadilla. Tal vez fuese porque no estaba de humor ni para soñar.

Cuando desperté, ya había amanecido completamente, y sentí el enorme deseo de volver a ver a esa mujer y a sus dos niños, para comprobar que se encontraba bien, o al menos mejor que la noche anterior. Así que decidí volver a la Villa de la Lluvia y pasarme por allí. De paso, comería algo, que ya comenzaba a rugirme el estómago; aunque en el fondo no tenía ganas de comer...

Continuará...


Yey! espero que os haya gustado en el primer capítulo no puse Nota de la Autora porq...weno, pa q engañarnos? se me olvidó v.v porq es el primer fic q publico y estaba nerviosa xDD y luego mi amiga Kairi-chan me dijo que al siguiente capi pusiera, para contestar a los reviews... Esa es otra, los reviews que he recibido. Estoy muy contenta de que sólo en el primer capi haya recibido 5 reviews... ¡GRACIAS! n.n

-Layla-scar: gracias! jejeje sí, me gusta mucho ese personaje, es de mis favoritos... aunq la mayoría d gente lo vea como un personaje segundón sin importancia, me da igual, a mí me gusta :P jejejj lo d la segunda parte... quizá haga una secuela de este fic... cuando tenga más tiempo,xq ahora estoy con los exámenes q no paro xDDDD

-Umino Megumi: jajaj yo también decidí publicarla por eso, porq había muy pocas historias de Iruka (vale, sí, ninguna v.v) xDD aunq así tenía el riesgo d q al ser de Iruka, un personaje poco popular (en todas partes menos en Japón, q es d los más populares ¬) pensaba q recibiría pokos reviews... sobre lo d ser amigas... karo! t di mi msn, espero q podamos hablar a menudo ;p

-Darke: gracias Darke! realmente me sacas los colores... "para ser el primero.." el primero ACABADO! xDD he escrito muuuxos pero este ha sido el primero acabado ;p me alegro muxo d q te haya gustado! n.n

-Puchiko-chan: yey! jejeje ah! a todos, q sepais q fue ella la primera personaque me pidió q hiciera una segunda parte! xDDq wai! quizá la haga... jejejej... xDD me alegro de haber cambiado vuestra visión de Iruka en cierto modo, era lo que pretendía jajaj n.n

-Shadowmew: gracias:D aki tienes el siguiente, kreo q es más largo... en realidad aunq fuese más corto, es más intenso ;p espero q t haya gustado! n.n

Creo q no se me olvida nada... ah! sí, q he d aclarar una cosa... en el summary puse que está akabado, y es así, pero aki lo voy a ir poniendo por capítulos, ok? y me despido con mi ya habitual... jA nE! n.n