Capitulo 4: Los Merodeadores Requeridos
Parte 1
Sirius miro a su alrededor en busca de otro balde de agua para despertar a Snape. Fijo su mirada en un pequeño balde rojo detrás de una pila de libros, camino hacia allí y lo tomo con cuidado para no derramar nada.
Coloco el balde sobre la cabeza de Snape y… ¡Splashh!... Snape había quedado empapado por segunda vez. Sirius miro expectante a Snape mientras este levantaba dificultosamente la cabeza. A duras penas logro sentarse y sacudió su cabeza de un lado a otro, Sirius no dudo y le lanzo un hechizo desmemorizante, como tantas otras veces, que haría que a Snape se olvidara de lo que había sucedido la pasada media hora. Snape a causa del hechizo quedo mas aturdido de lo que ya estaba pero no tardo en darse cuenta de que no tenia la mas mínima idea de que hacia en el piso, en le aula de adivinación y todo mojado. Miro a Sirius que se encontraba parado al lado suyo y en menos de lo que canta un gallo Sirius ya le había dicho la gran mentira de cómo el estaba caminado por el aula se había resbalado con el piso mojado y al caer se había golpeado la cabeza quedando inconciente, y como el tuvo que tirarle un balde de agua para despertarlo…como Sirius ya se había convertido en un gran mentiroso para zafra de todos los castigos que el y James habían tenido en su vida no le coso mucho hacerle creer a Snape la mentira que había inventado.
Todo volvió a lo que podría llamarse su curso, Snape y Sirius terminaron de limpiar el aula de Adivinación, mientras James y Lily a los gritos terminaron de limpiar la mazmorra.
-No, no, no Potter eso no va ahí!- Lily le apunto con el dedo a James el candelabro que acababa de colocar en el medio de una mesa- Va ahí!- le señalo una repisa junto al escritorio del Profesor.
- Bueno Evans! Quieres ordenar la mazmorra tu sola o vas a dejarme poner las cosas donde yo quiera!- James se había desesperado ya que esa era la quinta vez que Lily le indicaba donde poner lo que el estaba acomodando.
-Solo intento ayudar, eres totalmente in…-Lily se callo ya que la puerta de la mazmorra se acababa de abrir y el profesor había entrado.
-Bueno, señorita Evans le gustaría terminar lo que le iba a decir al señor Potter- la voz del profesor se escuchaba tres veces mas fuerte de lo que era por el eco que producía la mazmorra en donde se encontraban.
-No, profesor- Lily negó con la cabeza
-Muy bien. Veo que han hecho un buen trabajo. Los señores Snape y Black ya se han retirado de su castigo, aunque me pareció raro encontrar al señor Snape mojado de pies a cabeza-James rió por lo bajo al imaginarse a Snape todo mojado- Bueno, como sea, ustedes también pueden retirarse.
James y Lily se abalanzaron hacia la puerta. Ambos regresaron a la sala común de Gryffindor por caminos totalmente diferentes.
Esa noche los cuatro se acostaron exageradamente temprano porque estaban exhaustos de tanto trabajo.
A la mañana siguiente
-Si! Y eso que no has visto los nuevos equipos que compro Hogwarts- Sirius le contaba a James mientras desayunaban en el gran Salón.
-Yo creo que el colegio tendría que haber usa ese dinero para arreglar lo invernaderos, francamente son desastrosos- Remus que estaba sentada al lado de James no jugaba al quidditch aunque no negaba que era un deporte fascinante.
-Lunático siempre con las ideas más aburridas- Sirius aunque no jugaba sino que era el relator en los partidos de Quidditch encontraba emocionante el hecho de tener nuevos equipos para jugar ese año.
-Canuto, tiene toda la razón Lunático ya era hora de tener material decente con que jugar- James que era el capitán y el cazador estrella del equipo de Quidditch de Gryffindor, había luchado duro para conseguir que el director comprara nuevos materiales y se sentía totalmente satisfecho de haber logrado que le hiciera caso.
-Y estoy seguro de que este año le ganaran a Sly…-Sirius se quedo pensativo por un momento. Y como no reaccionaba y no sacaba sus ojos de James, Peter paso su mano por enfrente de la cara de Sirius para sacarlo de su trance.
-Peter no molestes- y al correrle la mano a Peter, vio uno metro mas allá a Lily desayunando con sus amigas, Joey Leery, Audrey Scott y Jen Witter. En ese preciso instante un clic se produjo en la cabeza de Sirius- un momento…ella- y apunto con el dedo índice de la mano derecha a Lily- y…el- y apunto con el dedo índice de la mano izquierda a James, luego unió los dedos y grito- AJA!..ARME EL ROMPECABEZAS!
Todos los alumnos que se encontraban en el Gran Salón en ese momento giraron sus cabezas para mirar a Sirius como si fuera un loco salido de un manicomio. Este que se dio cuenta que repentinamente se había convertido en el centro de atención del Gran Salón, puso voz de diplomático y juntando las yemas de los dedos de ambas manos, dijo- Cornamenta, amigo mío, me harías el favor de acompañarme afuera.
James que no entendía el repentino cambio de actitud de su amigo lo siguió silenciosamente. Mientras caminaban por las mesas, todos los alumnos los seguían con la mirad preguntándose que les pasaba a esos dos. Al llegar a la puerta del Gran Salón, Sirius le cedió el paso a James y luego cuando el ya se encontraba detrás de la puerta, la agarro y antes de cerrarla asomo la cabeza y dijo- Pueden seguir desayunando.
James miro a Sirius y le puso una mano en la frente- Canuto,¿te sientes bien?
Sirius se corrió hacia atrás para que James sacara su mano de su frente- Por supuesto que estoy bien! Y ahora mas que nunca que descubrí tu secretito mi amigo.
-¿De que hablas?
-Vamos, ya lo se!... A ti te gusta Evans
-Otra vez con eso! Cuantas veces te tengo que repetir "no me gusta Evans"… ¿entendiste?
- Que mentira mas grande!...yo recuerdo muy bien la cara de cierto "Alguien" en cierto espejo diciendo "desmayar a Evans, así tendré que darle un beso para despertarla"
-Este…bueno
Este bueno, nada! Ya confiésalo!
-Muy bien… muy bien…tienes razón me gusta Evans
-Aja! Yo lo sabía
-Si si bueno no hagas gran cosa de esto
-Porque no me lo dijiste antes?...soy tu mejor amigo- Sirius puso cara de dolido debido a que su amigo no le había contado nada antes.
Pero antes de que James pudiera siquiera contestarle, la puerta del Gran Comedor se abrió.
-Se puede saber que fue todo eso?-pregunto Remus
-Eso, nada solo que…- Sirius hizo un pausa al ver que James le estaba negando con la cabeza para que no contara nada
-Entonces… ¿nos vas a contar que fue todo ese espectáculo o no?
-Si...lo que paso fue…que me acabo de dar cuenta que Snape es así de tonto porque la grasa de su pelo aplasta su cerebro
-Por eso tanto alboroto-dijo Peter
-Cada vez estas mas loco, Canuto-Dijo Remus
-Bueno…bueno… dejemos la locura de Canuto para otro momento-Dijo James- es hora de ir a clases.
-Y ¿desde cuando te importante a ti asistir a clases?-dijo Peter extrañado por el comentario del merodeador
-Desde que me levante esta mañana y me di cuenta de que no se nada sobre Herbología- le dijo James a Peter
-Vamonos antes de que lleguemos tarde- acoto Remus mientras comenzaba a caminar hacia los terrenos del colegio. Peter lo siguió y James se disponía a hacer lo mismo pero Sirius lo agarro por la túnica y le dijo en voz baja para que sus amigos no lo escuchara
-Prométeme que después hablaremos…
-Lo prometo pero ahora no…luego
Los merodeadores caminaron hacia los invernaderos donde tuvieron una muy aburrida clase de Herbología.
Depuse de ir cada una de las clases de la mañana y de la tarde. Los merodeadores se encontraban en la sala común "haciendo la tarea".
-¿Remus piensa tardar mucho mas tiempo?- se quejaba Sirius que se encontraba tirado sobre un sillón.
-¿Cuanto puede tardar una persona en conseguir un libro de Historia de la magia?- también se quejaba James que estaba tirado sobre la alfombra
- Por ahí se cruzo con Witter en el camino- Dijo Peter que tenia la cabeza apoyada sobre la mesita.
Unos minutos después Remus entro por el retrato trayendo consigo un enorme libro de Historia de la Magia. Se arrimo a la mesa y coloco el libro sobre ella- Lo conseguí
-Ya era hora- dijo Sirius mientras se incorporaba en el sillón
-Tampoco tarde tanto- se defendió Remus
-No claro que no- dijo James con sarcasmo mientras se sentaba en cerca de la mesita.
-Llegamos a pensar que algún elfo malvado te había secuestrado y había usado tus entrañas como comida para el calamar gigante- dijo Peter levantando su cabeza que se encontraba hasta ese momento sobre la mesa
-Bueno, como sea…lo importante que ya llegué. Espesemos- Remus abrió el libro y empezó a leer- En 1781…
James bostezo y corto la lectura de Remus diciendo - ¡Tomémonos un recreo de 5 minutos!
Sirius se acuesta en el sillón otra vez y dice- ¡Bien dicho, Cornamenta! Por fin pensaste en algo inteligente.
En ese momento un alboroto comenzó a formarse alrededor de el la pizarra de los anuncios. Los merodeadores deciden ir a ver que ocurría, cada uno se levanto de su lugar y se hicieron paso entre la multitud para quedar los cuatro frente a un cartel que anunciaba la primera salida a Hogsmade el próximo fin de semana.
-Mmm... ¿Saben lo que esto significa?... chicas- dijo Sirius
- Compras en Zonko- dijo James
- Dulces de Honyduckes- dijo Remus
- Mmm…mmm…no la verdad que no se que esto significa- dijo Peter
Los demás merodeadores comenzaron a reírse de la respuesta de Peter. Ese día decidieron no ir a comer para poder terminar la tarea de Historia de la Magia. Bueno, en realidad no la terminaron sino que se aburrieron a los 5 minutos y decidieron irse a dormir.
A la mañana siguiente los merodeadores bajaron a desayunar, pero ese día no tendría un desayuno pacifico sino todo lo contrario porque cuando entraron en el Gran Salón una oleada de chicas los acorralaron. Peter fue el único que pudo escapar de esa situación ya que al parecer ninguna chica estaba interesada en el, pero los demás no tuvieron tanta suerte ya que al parecer todas las chicas de Hogwarts querían salir con un merodeador.
Cuando lograron salir de allí corrieron a esconderse de todas ella en un salón vacío
-Wow! ¿Qué fue eso?-pregunto Sirius agitado de tanto correr
-Creo que ya se enteraron de la salida a Hogsmade- le respondió James que se había sentado sobre una mesa.
-Y así serán los próximos días hasta que decidamos con quien ir-Remus tenia la espalda apoyada en la puerta porque había sido el ultimo en entrar
-Lastima que no se pueda hacer un concurso de belleza para elegir a una de todas ellas- Peter estaba sentado en el suelo apoyado contra la pared
-Eso seria una idea bastante práctica- observo Sirius
-Claro! ya lo tengo- a Remus como siempre se le había ocurrido una brillante idea- talvez no podamos hacer una concurso de belleza pero si audiciones.
-Explícate, Lunático-James al parecer se había interesando en la idea que había cruzado la mente de su amigo.
-Bueno, lo que quiero decir es que…podríamos poner horarios para que todas las chicas que quieran salir con alguno de nosotros se presenten en algún lugar y las interrogaremos, la que más nos guste será la elegida… o algo así.
A todos los merodeadores les gusto la idea de Remus y decidieron faltar a sus dos primeras clases para idear como llevarían acabo la idea de Remus.
Para el mediodía ya había en cada sala común, excepto en la de Slytherin un cartel que decía:
Para cita con un Merodeador
Acudir a las siguientes audiciones:
James Potter: 16:00 a 17:00
Sirius Black: 17:00 a 18:00
Remus Lupin: 18:00 a 19:00
Peter Pettegrew: 19:00 a 19:30 (Nda: ¿porque tanto tiempo?)
-Y ahora a esperar- Sirius había terminado de pegar el ultimo cartel en su sala común y estaba parado satisfecho mirándolo.
