Gracias por sus comentarios...

Sorita-DG1:
Witt.- Sí! Los hombres son unos inconscientes con los sentimientitos de la mujeres ¡ son crueles y desconsiderados…

Danny-danielita04:
Witt.- ¿Ves? No demoré mucho jejeje!

saku315:
Witt.- Seguramente aprenderá una buena lección

kibun No Tenshi:
Witt.- Sorato…? Mmm Jejeje eso todavía no lo decido… mejor quédate con la duda así seguirás leyendo.

Sora Takenouchi Ishida:
Matt.- Hey! No tenías porque ahorcarme . quedé un poco mareado después de tanto zarandeo x.x Yo no tengo la culpa de esto, sólo soy una víctima de las locas ideas de "Witt"

Witt.- Ay! No te quejes¿querías ser actor en Digimon, no? Ahora te aguantas porque por un buen rato estarás bajo mi control, porque soy directora, productora, escritora y narradora de esta historia. Así que ni modo, bien que te agasajaste con las actrices (Mimi, Sora, etc.), no?

Matt.- ¿q-qué? Shh! No digas esas cosas (Je! Se puso rojo, lo sabía).

Witt.- Sí, es verdad! Y mientras tanto a mí me consumen los celos pero a ti no te importa ToT (me encantan los dramas)

Matt.- Ejem… creo que mejor pasamos al siguiente capítulo, no creo que las personas deban enterarse de nuestras peleas¿mira cómo nos observan?

Witt.- Nee! -.-' Siempre te sales x la tangente cuando toco ese tema. Pues bien, creo que Ishida tiene la razón ya debes estar hartos de mí, entonces: ADELANTEEEE! Y dejen Reviews xfa.


Un error del destino…

By: Zoe Wittgenstein or "Witt"


Capítulo II:

¿Qu-qué, un hijo?

Habían transcurrido casi cinco años desde aquel incidente con Mimi. Matt actualmente es novio de Sora, se encargó de doblegar su orgullo y le pidió perdón a su querida pelirroja. Desde entonces no había cometido el mismo error por el cual rompió con su amada. Sin embargo, Yamato nunca le confesó a su novia lo que había ocurrido con Mimi la noche del cumpleaños de Yolei. Quizá quería guardar las apariencias, no había significado nada para él, de hecho… había sido sólo una noche.

—Buenas noches Sora —saludó Matt con una gran sonrisa dibujada en su rostro —. ¿Puedo pasar?

—¿Desde cuando pides permiso para entrar a mi casa? —preguntó con una risa pícara.

—Bueno, esta noche es muy especial —le dio a Sora una pequeña caja de chocolates —. Mi primera opción de regalo, eran unas rosas, pero luego reflexioné que no sería apropiado regalarle algo así a alguien que se dedica a hacer arreglos florales.

—Sería bastante irónico —comentó entre risas —. Siéntate un momento en la sala, la cena ya casi está lista.

La cena que había preparado Sora, aquella noche, le pareció exquisita a Matt. Luego de un tiempo, ambos chicos se sentaron en el sofá y se mantenían abrazados mirando el televisor.

Matt se notaba bastante nervioso, al parecer tenía intenciones de decirle algo muy importante a Sora.

—Sora… yo tengo algo que decirte… —titubeó un poco —es muy importante.

—¡Ah! Si y… ¿qué es?

Ring… Ring…

El teléfono comenzó a sonar insistentemente.

—No, no te preocupes —dijo un poco serio —contesta…

—En un momento regreso.

—Si, claro —murmuró entre dientes —Mi pregunta puede esperar —pensó resignado mientras sacaba de su bolsillo una pequeña cajita de joyería color negro con un bello anillo dentro y un diamante enorme en el centro de este —. ¿Cómo pedírtelo? —dio un gran suspiro y comenzó a ver el televisor mientras bebía un poco de vino de su copa.

En televisión, había un programa informativo, en aquel momento habían empezado a hablar de espectáculos y moda actual.

Nos encontramos con la famosa actriz de Hollywood de origen japonés, Mimi Tachikawa, a quien encontramos celebrando el cumpleaños de su pequeño hijo.

Matt, incrédulo por lo que acababa de escuchar, escupió precipitadamente el licor que aún mantenía saboreando en su boca.

—¿Q-qué?

Mimi¿estás contenta aquí, celebrando el cumpleaños de tu hijo?

Por supuesto —contestó alegremente la joven de cabello castaño —, es el cumpleaños número cuatro de mi pequeño y estoy muy feliz de poder compartir estos momentos con él ya que anteriormente había tenido mucho trabajo y no podía estar mucho tiempo a su lado.

La verdad es que nosotros nos sorprendimos mucho al enterarnos de que habías invitado a los miembros de la prensa al cumpleaños de tu hijo. Te confieso que los miembros de mi equipo nos quedamos con la boca abierta, pues no sabíamos que tú tuvieras un hijo —comenzó a reír —. En ese momento me pregunté "¿Por qué Mimi no había presentado ante los medios a su hijo". No me parece que presentar a un hijo sea motivo de vergüenza.

No-no, para nada —comentó entre risas —, simplemente creí que no sería muy apropiado presentar ante los medios a un pequeño que no sabía ni siquiera lo que significaba la palabra "Cámara" o "Acción". Me refiero a que Mikey apenas podía pronunciar la palabra "mamá", por lo tanto creí pertinente que alcanzara una edad un poco apropiada, bueno, cuatro años no es la edad en la que se alcanza la madurez, pero es una época en la que vas descubriendo muchas cosas y vas entendiéndolas poco a poco. Con esto no quiero decir que lanzaré al estrellato a mi hijo, pero estoy conciente de que tarde o temprano descubrirían la existencia de mi hijo y no quería que se malinterpretara como una "pena o vergüenza" por tener un hijo, aunque pienso que fue demasiado tarde por lo que acabas de preguntarme. Además de que él va a crecer a mi lado y por lo tanto al lado de cámaras de video, maquillistas, actores, directores, bla-bla.

No, discúlpame Mimi, la verdad no quise ofenderte al hacer ese comentario, sólo que muchas personas estábamos intrigadas con esta noticia —el reportero se notó bastante apenado por sus palabras —. A los televidentes les interesaría más acerca de su hijo Mikey y del nombre de su padre.

Bueno, pues…

En ese instante la televisión de Sora comenzó a lanzar chispas y la luz se apagó, al parecer la electricidad en el apartamento estaba haciendo corto circuito, quizá los fusibles se habían fundido. Al mismo tiempo en que se apagó la luz, la señal del teléfono se fue y Sora se vio obligada a colgar.

—Se fue la señal, cariño —comentó sonriente mientras se acercaba a la sala y tomaba asiento justo al lado del rubio —. De acuerdo Matt¿qué es eso tan importante que querías decirme?

De pronto, como por arte de magia la luz regresó a la habitación.

—Pensé que los fusibles se habían fundido —comentó Matt —, creo que me equivoqué —encendió el televisor.

—¿Eso era lo importante que querías decirm…

—Sh —la interrumpió Matt mientras prestaba su atención a las imágenes que se veían en televisión.

Señorita Mimi¿es verdad que pronto volverá a su país natal, Japón?

Pues de hecho sí —se notó entusiasmada —. Wow, tu equipo no deja de sorprenderme, siempre saben qué es lo que voy a hacer, realmente me extraña que hasta ahora sepan de la existencia de mi hijo —comentó sonriente —. Mañana temprano saldré con rumbo a Japón, llegaré al aeropuerto de la bahía de Odaiba, quizá por la tarde.

—Es Mimi —señaló ilusionada, Sora, a su antigua amiga —. Se ve bastante bien.

—Mmm, Sora…

—¿Qué es lo que pasa Matt?

—Tengo que irme —dijo mientras se levantaba precipitadamente.

—Pero Matt…

Matt caminó hacia la puerta y salió rápidamente del apartamento de Sora.

—¿Qué le habrá pasado? —comentó extrañada —Comenzó a actuar raro desde que vio a Mimi en el televisor, ¿acaso Matt estará interesado en ella? —se preguntó en pensamientos. Sora realmente no era una chica insegura de sí misma, pero la verdad es que Yamato nunca se comportaba de ese modo frente a ella.

Matt estaba desconcertado por la entrevista de Mimi que acababa de ver y, aunque no pudo ver al hijo de la joven actriz, tenía un mal presentimiento sobre aquel "cumpleaños número cuatro del pequeño" y decidió ir apresuradamente a la casa de su mejor amigo, Tai. El joven Ishida tocó fuertemente la puerta del apartamento de su amigo.

—¡Tai, Tai!

—¿Matt? —dijo entre un bostezo mientras se tallaba los ojos —Son las doce de la noche —bostezó por segunda vez —, no es que me moleste tu presencia en mi casa pero¿qué demonios haces aquí?

—¿No viste las noticias?

—¡Oh! Sí, claro —comentó sarcásticamente un tanto harto por la torpeza de su amigo —. Al estar tranquilito en mi cama calientita DURMIENDO vi las noticias¡Cómo no!

—Lo siento, no sé en qué diablos estoy pensando —comentó apenado mientras tomaba su cabeza con desesperación —. No —se precipitó bastante —, la verdad si sé…

—Te notas muy nervioso, tranquilízate —estaba algo preocupado por el estado de su amigo —. Entra.

—Sí, gracias…

—¿Te ofrezco algo¿Una cerveza?

—No, gracias —dijo —. Bueno, sí, creo que la necesito.

Tai caminó hacia la cocina, abrió el refrigerador y sacó dos latas de cerveza.

—Por los visto hoy es el día de las indecisiones —miró el reloj colgado en su pared: las 00:06 AM marcaba — y eso que apenas comienza —caminó hacia su amigo y le dio una lata —. Ahora, cuéntame.

Matt tomó aire y se armó de valor.

—Yo estaba con Sora, esta sería una noche muy especial, al menos eso pensé, luego sonó el teléfono; Sora lo contestó y mientras yo veía la televisión, estaba en las noticias y sacaron un reportaje de espectáculos, ahí salió Mimi diciendo que tenía un hijo que celebraba su cumpleaños número cuatro, el reportero le preguntó que quién era el padre —tomó aire nuevamente, pues habló todo de corrido y tan rápido que apenas y podía entendérsele una palabra —del niño y luego de repente PUF el televisor comenzó a lanzar chispas y se apagó la luz por un momento, luego se encendió y lo último que escuché fue que Mimi vendría a Japón y que llegaría mañana por la tarde —una vez más llenó sus pulmones para continuar con su gracioso y peculiar discurso —. Debo confesarte que eso me puso los nervios de punta. No sé si estoy exagerando pero esa noticia me hizo revivir momentos que… no debería estar recordando al estar con Sora a quien estuve a punto de pedirle matrimonio y…

—Momento-momento —dijo Tai mientras se acercaba a su amigo —, tranquilízate y toma aire, no entendí mucho de lo que dijiste porque hablabas muy rápido, entendí algo de que Mimi tenía un hijo, que vendría a Japón y que estabas a punto de pedirle matrimonio a Sora?

—Algo así.

—¿Y eso qué?

—Que Mimi dijo que su hijo cumplía cuatro años.

—See¿y…? —pero al momento de pronunciar sus palabras las reflexionó y se dio cuenta de lo que Matt intentaba decirle —¡Que-Qué¿Estás seguro?

—De que tiene un hijo… sí —tragó saliva —pero… comenzó a entrar una duda en mí, me pregunto si ese niño será mío.

Ring, Ring…

—¡Uy, eso es un gran problema! Espérame un segundo —se acercó al teléfono y lo descolgó —¿Hola?

¡Hola Tai! —saludó la voz de una mujer muy alegre.

—¿Qui-qui-quién habla a las doce de la noche? —preguntó algo extrañado al no reconocer la voz de la joven.

¿"Las doce de la noche"? —se preguntó —¡Ay! Perdón Tai —se disculpó muy apenada —, lo que pasa es que aquí en California son las 7:30 de la mañana, olvidé por completo la diferencia de horarios y, por cierto¡habla Mimi!

—¡Qué? —sorprendido mientras volteaba a ver a su acompañante —¡Ah! Eres tu MIMI.

—¿Mimi? —se preguntó el joven rubio en voz baja.

—Y… ¿a qué se debe tu llamada? —le preguntó Tai.

Es que ahora estoy en el aeropuerto y estoy a punto de salir hacia Japón. Yo creo que llegaré como en unas cuantas horas …

—¡Ah! Así que vas a VENIR.

—Eso ya lo sabía —murmuró Matt refunfuñando.

—Y… ¿con quién vas a venir?

Pues, con mi hijo…

—¡Ah! Con TU HIJO.

Me preguntaba si serías tan amable como para recogerme en el aeropuerto.

—De acuerdo, de todos modos ya estoy despierto.

Muchas gracias, eres un amor. Te lo agradeceré el resto de mi vida, no quería llegar al aeropuerto y encontrarme sola con mi hijo. A decir verdad, supongo que la ciudad entera ha cambiado mucho y no estoy segura de saberme ubicar.

«A los pasajeros del vuelo 213 con destino a Tokio, se les informa que éste despegará en 5 minutos»

Bueno Tai, nos veremos pronto, acabo de recibir la llamada para mi vuelo.

—Sí, Mimi, te veo al rato —colgó.

—No puede ser ¿qué le voy a decir? —se preguntó Matt bastante desesperado.

—No creo que tengas nada que decirle —comentó Tai un poco indiferente —, ni siquiera creo que ella quiera escucharte, no te mencionó y ni siquiera se nota preocupada por venir aquí y encontrarte.

—Y… ¿si es mi hijo? —preguntó desesperado —Eso me preocupa —miró el reloj —. Bueno mejor me voy, tienes que alistarte para ir por Mimi y… por su hijo.

—¿Qué harías si fuera tuyo? —preguntó Tai antes de que Matt se fuera, el rubio lo miró con duda —Sí, Matt, me refiero a que n puedes llegar de la noche a la mañana "Hey, Chico! Yo soy tu padre, me acosté con tu madre una noche que estaba muy ebria, no sabía de tu existencia antes pero ahora quiero responsabilizarme. ¿Qué lindo está el día, no?" —comentó como un chiste.

—¡Qué estupideces dices, Tai! —exclamó horrorizado por el comentario de su amigo —. Aunque… —reflexionó un poco —en realidad no sé lo que voy a hacer si ese niño es mío.

Unas cuantas horas después, Tai ya estaba en el aeropuerto esperando a que Mimi llegara junto con su hijo a Japón. Pronto, Tai alcanzó a ver a una chica MUY a la moda con un pequeño niño tomado de su mano quienes se aproximaban poco a poco hacia él.

—¿Mi-Mi-Mimi?

—¡Hola Tai!

—¿Quién es él, mamá? —preguntó el pequeño niño.

—Hmm —sonrió levemente mientras se agachaba para hablarle de frente a su hijo —, es un viejo amigo. Su nombre es Tai —se levantó —. Tai… te presento a mi querido hijo su nombre es Michael, Mikey.

—¿Cuántos años tiene Mikey?

—Cuatro, los cumplió anteayer…

Tai miraba de pies a cabeza al pequeño hijo de Mimi, como si intentara encontrar algún parecido del niño con su amigo Yamato. Tenía la piel blanca como él, pero Tachikawa también tenía la piel blanca, su cabello era castaño, Matt no tenía el cabello castaño claro, pero… ¡los ojos! Los ojos de Mikey eran tan parecidos a los de Yamato, incluso un poco rasgados como el rubio. Era como ver a Ishida cuando era pequeño pero… quizá se había sugestionado y predispuesto a ver de ese modo al niño, aún no era bueno sacar sus propias conclusiones.

—¿Qué te pasa Tai? —preguntó Mimi al notar que Taichi miraba con insistencia a su pequeño hijo —Estás muy extraño.

—¿Yo, extraño? Para nada.

—De acuerdo —dijo Tachikawa no muy convencida —, ya vámonos ¿no?

—Si, pero… ¿a dónde los voy a llevar?

—Bueno pues… —titubeó un poco —¡Ya sé! Al Hotel Odiaba.

—¿Eh¿Estás segura de querer ir ahí?

—Pues sí… ¿por qué no?

—No, yo nada más decía —comentó disimulando —. Además de que está a sólo una cuadra de dónde vive Matt… ¿qué extraño? A Mimi ni le preocupa… o… quizá quiere encontrarse con él.

Ya en el auto de Tai, Mimi y él comenzaron a platicar.

—¿Qué ha pasado con los chicos?

—Bueno, Sora estudia diseño de modas, Izzy estudia ingeniería, Joe medicina…

—¡Alto! —detuvo la conversación precipitadamente —¿Joe estudia medicina?

—Em, sí…

—Desde hace como cinco años comenzó con sus planes de ser Médico pero, pensé que se arrepentiría en el último momento. Continúa…

—Davis está estudiando administración de empresas ¿recuerdas cuando dijo que quería tener una cadena de restaurantes?

—Por supuesto, en ese momento todos pensamos que sería broma pero, veo con gusto que está tomando muy en serio su sueño, es bueno que comience sus estudios como un gran empresario.

—Sí, es agradable ver que Davis ha madurado mucho en este tiempo. Continuaré: Yolei sigue con el negocio de su familia, Kari está estudiando pedagogía, Tk filosofía y letras, Ken se incorporó a una institución donde lo entrenarán para ser miembro de la policía, Cody está en preparatoria y… —dudó un momento —. Cuando diga ESE nombre… seguro que Mimi se incomodará —pensó —. Y… También MATT está en la Universidad estudiando Astronomía…

—¡Ah! Me parece excelente por todos, creo que no les hice falta en todo este tiempo.

—Si¿verdad? —respondió Tai —¿Por qué no pasó nada? —pensó —Bueno… ya llegamos.

—Muchas gracias Tai… te estaré agradecida toda mi vida.

—Y yo también —comentó el pequeño niño haciendo una cara sonriente exactamente igual a la de su mamá.

—¡Vaya! Tiene un gran carisma como tú —dijo Tai al notar la expresión en el rostro del niño y el tono de voz tan entusiasta que poseía.

—¡Claro que sí! —afirmó —Es mi hijo ¿no?

Tai dejó a Mimi y a su hijo en el hotel, aún tenía sueño así que planeaba descansar un poco. Pensó en hablar con Yamato para avisarle sobre el lugar en donde Mimi se había hospedado, pero en cuanto llegó a su apartamento cayó rendido sobre su cama. Dormía como un bebé, pero como un bebé oso roncando tan fuerte que casi retumbaban las ventanas de su habitación.

Así que Taichi, no tuvo oportunidad de hablar con Yamato, quien continuaba con la incertidumbre, nervioso y sin haber conciliado el sueño durante la noche, además, estúpidamente confió en que Yagami lo llamaría en cuanto supiera algo… inocente Ishida.

Continuará…


¿Qué tramará Mimi?
¿Acaso querrá encontrarse con Yamato para confesarle algo?
¿Mikey será hijo de Yamato? Y… ¿Por qué hago preguntas tan tontas?

Esto quizá se resolverá en el próximo episodio…

Este fan fiction fue publicado x primera vez en el foro de Digimania 2k (extinto ahora), por ahí del año 2001 o02x.x?anteriormente "Michael / Mikey" tenía el nombre de "Matthew/ Mattie" pero lo cambié, como muchos otros detalles del fic ya que antes terminaba como Mimato a consecuencia de la influencia de los lectores, pero esta vez... quizá no será así

onegai REVIEWS! para continuar escribiendo!