Después de derrotar a los bandidos, Lyndis sigue en su camino hacia el oeste. Ella y sus colegas se detuvieron en las ruinas de un fuerte por la noche para descansar. Los bandidos de Ganelon andan en busca de ellos después de lo sucedido en las montañas días antes. Iniciaron una carrera para encontrarlos. Sus pisadas llenas de ira se escuchan cada vez mas cerca...
Cap 4: In occupation's shadow
Encontraron unas ruinas de un viejo fuerte, abandonado hace mucho tiempo. Todo estaba lleno de polvo. Algunas partes del techo se habían caído dejando grandes huecos en la estructura. Parecía haber soportado innumerables batallas. "La legión de Lyndis" inspeccionó el lugar para asegurarse que no corrían peligro.
-Ah, esto debe de ser suficiente, aquí dormiremos
-¿Estas ruinas¿Es lo mejor que podemos conseguir¡Vamos Wil, seguro estas bromeando! – le decía el joven de armadura verde al arquero mientras golpeaba su espalda
-Los bandidos tienen a esta parte atemorizada. Nadie tiene tiempo para preocuparse por los viajeros. Y recuerda que somos bastantes.
-Esto estará bien. – Dijo Lyn - ¿Quien quiere estar apretado en un cuarto de hotel? Prefiero un lugar donde pueda sentir el soplar del viento.
-Siempre y cuando este al lado de Lyn, estaré bien. – Florina se sujetó del brazo de su amiga
-Y para su protección, su "hombre de armas" Sain estará justo a su lado, damiselas.
-Sain, tenemos que estar despiertos, nos alternaremos para vigilar.
-Así será
Mientras se adentraban más en el fuerte y preparaban sus camas, una dulce voz apareció detrás de ellos. No estaban solos…
-Disculpe, mi lady...
-¿Quien está ahí?
-Disculpe mi intromisión. Mi nombre es Natalie. Soy de la villa que está por aquí cerca. – pero justo antes de que la mujer pudiera llegar donde nuestros héroes, comenzó a quejarse y cayó al suelo en un murmuro de dolor.
-¿Estas bien? – la joven de Sacae corre a asistirla - ... ¿Hm? Tu pierna
Está bien. No se preocupe. Es una enfermedad que he tenido desde pequeña... no puedo viajar muy lejos, pero no me da muchos problemas. – Con ayuda de Kent y Sain lograron sentarla en una roca mientras que Cassandra le acercaba un vaso con agua
-¿Que estas haciendo aquí sola?
Estoy buscando a mi esposo... escuché que estaba en esta área. Dijo que iría a conseguir dinero para curar mi pierna. Dejó la villa, pero no ha regresado. Es un hombre de buen corazón, pero creo que debe estar envuelto en un asunto peligroso. Estoy muy preocupada... este es un dibujo – la mujer saca de su bolso un arruinado trozo de papel con la figura del que era su esposo - Es muy pobre, pero al menos se parece un poco... su nombre es Dorcas. ¿Lo conocen?
-Lo siento. No creo haberlo visto o escuchado de el. ¿Y ustedes chicos? – pero nadie contestó afirmativamente
-Ya veo... si lo ven por ahí, por favor denle este mensaje. Díganle que Natalie lo esta buscando.
-Se lo diré, lo prometo.
Todo esto ocurría dentro del fuerte: Lyndis y sus amigos habían encontrado a un mujer enferma que buscaba a su esposo. Mientras tanto, afuera del fuerte también ocurrían cosas interesantes.
-Aquí están. Finalmente hemos encontrado a los que derrotaron a Migal. – dijo un hombre fornido de aspecto rudo
-Decidieron pasar la noche en este fuerte en ruinas. Perfecto... esperaremos a que sea de noche, y luego... – dijo otro no menos fuerte que el otro, pero un poco más bajito
-¡Eres un idiota¡Solo hay unos cuantos de ellos y hay algunas mujeres¡Si atacamos de noche seré un 'hazme reír'! Además, podremos lastimar a las mujeres por error. No haré desperdicios.
¡Estas en lo cierto, Carjiga¡Eres tan inteligente! – el hombre bajito elogiaba al que parecía ser el 'líder' sustituto
-Vengaremos a Migal y tendremos varios recuerdos para vender. Quien sabe, quizás me convierta en el líder. ¡Ha ha ha! vamos! Terminemos esto antes de que se ponga muy oscuro como para poder ver.
Este par de hombres, los cuales sabemos tiene conexión con los bandidos que derrotaron en las montañas Lyndis y sus amigos, llamaron por refuerzos y rodearon el lugar. Todos eran hombres muy fuertes y robustos, se habían criado en las montañas y dominaban el hacha a la perfección. Eran bandidos de temer. La 'legión de Lyndis' estaba en una gran desventaja numérica. Las paredes del fuerte lo compensaban un poco, pero al ser tan viejas y estar tan deterioradas, no se sabía cuanto iban a resistir.
El joven guerrero carmesí cabalga a lo largo de las grietas, ha visto algo y debe informarlo -¡Lady Lyndis¡Afuera del fuerte!... ¡Bandidos!
-¿Que dijiste?
-Son un grupo persistente. ¿Que piensas¿Debemos ir y enfrentarlos? – Sain acomodaba las muñequeras de su armadura
-No – dijo Lyn - Natalie no puede moverse muy bien y eso la pondría en peligro. Déjenlos venir. Pelearemos aquí, dentro de las paredes. Cass, guiamos. Solo tenemos que pelear hasta que se cansen y se vallan.
-Oh... – Natalie trató de moverse un poco para que vieran que estaba bien, pero aun no estaba recuperada del todo
-Descansa, Natalie. Nadie te lastimará. ¡Escuchen todos, peleen con cuidado! Cass, este fuerte tiene 2 entradas. Ahí es donde contendremos al enemigo. Yo tomaré la puerta del este. El resto proteja la entrada principal.
El resto dio una rápida inspección y opinaron sobre sus habilidades. Quedó pues que ambos caballeros defenderían la entrada frontal, con su fuerza, detendrían a todo el que quisiera entrar. Wil se acercó presuroso donde Cassandra.
-La puerta en el oeste tiene una fisura y podrá ser derribada con facilidad
-Entonces… Wil, tu defenderás el ala oeste. Trata de que nadie entre, hasta que alguien pueda ir a ayudarte.
El arquero se encaramó en la cima de la pared y observó por un agujero lo bastante grande para darle espacio para disparar su arco. El papel de Florina era vigilar el interior del fuerte y avisar si había algún intruso. Cass se quedó a acompañar a la señora Natalie. Ahora era solo cuestión de tiempo para esperar por una victoria o una derrota.
Todo iba muy bien. Los caballeros no dejaban entrar a nadie; Wil defendía el lado oeste de cualquier cosa se que moviera. Por su parte, Lyn se encontraba con algunos problemas. Ya se había encargado de derrotar a varios hombres, pero estando sola, pronto se cansaría y necesitaría que alguien la reemplazara. Un hombre robusto con aspecto malvado pero amabilidad en su mirada, atacó a Lyn. El golpe estuvo muy cerca de cercenarle un brazo a la joven, pero parecía haber sido un fallo a propósito. Un pensamiento tan rápido como el golpe le corrió por la mente a la joven de Sacae.
-El que me acaba de atacar... ¿No se parece al del dibujo que nos mostró Natalie?
Se le acercó cautelosamente, era necesario descubrir si eran ciertos sus pensamientos.
-¡Tu! dime¿Eres Dorcas? – temerariamente, Lyn le preguntó al hombre
- ... ¿Como conoces mi nombre?
-Natalie me lo dijo, tu esposa. ¿Que estás haciendo con estos rebeldes?
-Necesito el dinero... – el hombre se sorprendió al saber que la joven conocía el nombre de su esposa, pero luego de decir sus motivos se dio la vuelta. No tenía intenciones de atacar a Lyn
-Podría ser, pero... ¿Uniéndote a mercenarios?
-Es la única manera de ganar dinero en estos lugares. Haré lo que sea... incluso esto...
-¿Por oro¿Esto¿Dañarías a tu esposa¡Natalie esta aquí¡La estamos protegiendo aquí en el fuerte!
-Que? Natalie... ¿Esta aquí? – el hombre dejó caer el hacha al suelo, toda la rudeza del hombre se hizo pequeña y débil
-Ella estaba tan preocupada que vino a buscarte. ¡Piensa Dorcas¿Tus acciones complacerán a tu esposa?
-... Tienes razón.
-¿Y bien?
-Lo entiendo. No puedo hacer esto. Ya he terminado con estos bandidos. Aquí y ahora.
-¿De veras?
-Si. Y te pagaré por tu bondad hacia Natalie. Déjame pelear contigo.
El rostro de Lyn se iluminó con una sonrisa. Tenía un enemigo menos y un aliado más.
La defensa del fuerte seguía en pie. Los caballeros no dejaban que nada ni nadie entrara, pero el tiempo los apremiaba con cansancio. Lyn ahora era ayudada por Dorcas en el lado este; mientras, en el oeste, la pared que defendía Wil no aguantaría mucho. Florina no se atrevía a salir porque había un arquero a las afueras.
De pronto… lo inevitable sucedió.
-La pared no resistirá mas!
El arquero desesperado, buscó refugio adentrándose al fuerte. Esto dejó que varios hombres entraran. Florina también huyo, porque… bueno, obvias razones… ella no es tan fuerte y ellos son hombres.
Los hombres rabiosos se adentraron al fuerte y llegaron donde Natalie y Cassandra se escondían. Estaban desprotegidas, y Natalie no podía moverse, así que no podían buscar un refugio.
-¡Allá! – Gritó un hombre – allá hay alguien
-Descuide Natalie… yo… yo la defenderé
La voz de Cassandra se quebraba, idealizaba que moriría pronto, sin alguien que las defendiera cerca y todos ocupados… nadie escucharía sus gritos en la soledad. La joven aprendiz tomó una daga que traía consigo y que Lyn se la había obsequiado. La desenfundó y se preparó a defenderse. El hombre rudo se acercó a darle un golpe certero. Ella solo cerró los ojos…
Pero…
Pero no sucedió nada. Al abrir los ojos lo único que vio fue una gran pared humana. Dorcas estaba ahí para defenderlas. Llegó justo a tiempo para regresarle el golpe al malhechor y enviarlo al otro mundo. Luego de eso, tomó a Natalie y a Cass y las llevó a un lugar mas seguro.
Defendieron el lugar hasta que el enemigo se cansó y se retiraron.
-Ganamos! –
Lyn gritaba excitada por la victoria; los caballeros festejaban al relinche de sus corceles; Wil y Florina salían de sus escondites y se unían a la fiesta. Todos entraron al fuerte y buscaron a Cassandra y Natalie, quienes estaban con Dorcas.
-¡Dorcas! – la esposa recibió con un abrazo a su fuerte esposo
-Lo siento Natalie.
-Lo que empieza bien, termina bien¿Verdad Natalie? - dijo Lyndis
-Nuestra villa esta cerca. Llevaré a Natalie y regresaré por la mañana. – dijo Dorcas
-¿Hm¿Y porque no podemos decirnos adiós hoy?
-Bueno, yo... hablé con Cassandra. Y... y me invitó a que me uniera a su grupo.
-Pero nosotros vamos a Lycia. – argumento Lyn
-Tengo que ir a algún lugar a conseguir dinero. Si crees que seré de ayuda, me gustaría pelear contigo. Ayudaste a mi esposa, te debo...
-Dorcas...
-Por favor Lyn. Los dos estamos de acuerdo en esto. Cuida a mi esposo.
Todos salieron del fuerte a despedirse de Dorcas y Natalie. Luego entraron a buscar un lugar cómodo y seguro para pasar la noche.
-Las cosas al fin se han calmado.
-Debemos tomar turnos para vigilar. Pero no se preocupen, descansen. – Kent se puso de pie y se preparó para ser el primero
-¿Esta todo bien¿Estás seguro? Sain!
-¡S-si¡Por supuesto! – Lyn había llamado la atención de Sain porque este se estaba durmiendo
-Déjenme advertirles... si los bandidos los sorprenden durmiendo, los asesinaran sin clemencia. ¿Entienden? – dijo la aprendiz
Sain se levantó de su asiento tan rápido como Cass dejo de pronunciar la frase -¿Que estas tratando de decir, Cassandra¡Soy un caballero¡No hay necesidad para preocuparse¿Verdad Kent?
-Si hay algo sospechoso, yo me encargaré de ello. Por favor, no se preocupen.
-¿En verdad? Bueno... buenas noches entonces. Nos vemos mañana, Cass.
-Vamos. – dijo Wil muy animoso
-Aahh... nadie me cree.
Todos se preparaban mientras Sain era ignorado.
Las chicas se fueron a dormir, Kent hacía guardia mientras que Sain dormía para el siguiente turno. Wil hacía rondas cada determinado tiempo alrededor del fuerte destruido. Fue una noche tranquila. Todos se merecían un descanso. La frontera estaba cerca y con ello, el destino de Lyn.
Notas de la autora:
Jelou!
Que onda, como han estado… me tarde un poco (o un mucho…) en actualizar la historia, pero ya salí de vacaciones, así que ya tendré tiempo de escribir mas seguido. De hecho, ya tengo varios capítulos, solo falta darles formato y revisar ortografía, así que no desesperen, que pronto subiré mas.
Por lo que es a la segunda parte… planeo escribir la segunda parte, aunque me tome años, jejeje… y sí, había pensado combinar las historias de Eliwood y Hector para que la historia estuviera mas completa y no dejar de lado ningún detalle… pero eso lo decidiré cuando termine la parte de Lyn. Si la veo muy difícil, pues, solo relataré una de ellas, tomen en cuenta que si pretendo hacer esto, tendría que jugar al mismo tiempo ambas historias y como que es algo tedioso.
En fin… no seguiremos viendo por aquí.
De nuevo… MUCHAS GRACIAS A TODOS POR LEER MI HISTORIA.
No tengo mucho tiempo para leer otra, apenas y si tengo para escribir la mías, pero trataré de leer algunas de las suyas ).
