La siguiente mañana llega muy rápido. Lyn ha repelido el ataque de sus agresores. Ahora ella se apresura a llegar a la frontera con Bern. Si ella puede alcanzarla, Lycia no estará muy lejos. Por momentos, Lyn se detiene a imaginar la cara de un abuelo que nunca ha visto.

Cap 5: Beyond the borders

-Ya casi alcanzamos la frontera con Lycia – comentaba el caballero de armadura carmesí

-Una vez que la crucemos, estaremos a salvo de los bandidos¿Verdad? – pregunta Lyn

-Deberíamos de estar. No creo que vayan a perseguirnos cruzando la frontera. – dijo el arquero del grupo

-Por fin Lycia! Ha sido un largo tiempo... Mañana, cenaremos con un festín de las comidas mas deliciosas de Lycia! Y dicen que la gerente del hotel que está al cruzar es muy bonita. Ah, si... comida y amor. Nada mejor para reparar el alma de un hombre. Esta será una buena tarde¿Eh, Kent?

-Si tu comportamiento es tan deplorable como siempre, deberíamos quedarnos en otro lugar. No estamos aquí para que advertir que hemos llegado.

-¡Oh, vamos¡Eso no es justo!

-Kent, el hotel estará bien

-Como usted diga, mi lady – al joven lancero no le quedó más que seguir la petición de su protegida

-¡Lyndis! Realmente eres un ángel caído del cielo – Sain por poco besaba los pies de Lyn

-No es nada, olvídalo

Prosiguieron con su camino hasta llegar a campo abierto, solo les quedaba un pequeño tramo para llegar al poblado y poder descansar. Pero no estaban solos…

-¡Ah! finalmente pasaremos una buena noche. – dijo Florina mientras acariciaba a su pegaso

A lo lejos se alcanzan a ver a un par de figuras que no venían con muy buenas intenciones

-Oh, no... Aquellos bandidos son persistentes. Ya les hemos dado mucho.

-¡Ah¡Aquí están¡Los he encontrado! – dijo uno de los malhechores

-¿Que¡No otra vez¿Aun están tras nosotros? – Wil no podía creer que aun estando tan cerca de llegar aun los persiguieran aquellos bandidos que habían derrotado varias semanas atrás.

-¡No crean que se escaparan tan fácilmente!

-Los dejamos vivos, y todos pensaran que los bandidos Ganelon se han vuelto sensibles.

-¿Y que¡A nosotros no nos interesa su reputación¡Debemos llegar a Lycia¡Pónganse en nuestro camino, y lo pagaran! – Lyn estaba determinada a terminar con ellos de una vez por todas

-¡Atrápenlos¡Y no se detengan solo porque hay mujeres¡Mátenlos a todos!

Lyn preparó su espada, la Mani Katti, la espada de los dioses; los caballeros y la dama pegaso prepararon sus lanzas; Wil tomó su arco y Dorcas su hacha. Todos se preparaban para una batalla. Cass ya preparaba una estrategia en caso de ser necesaria.

Pero…

No muy lejos de ahí, en medio de la batalla, una par de personas aparecieron de la nada. Una de ellas era una mujer bastante molesta (hablando en términos de su estado de ánimo y de su forma de ser) y la otra era un hombre que debía tener una tonelada de paciencia.

-Oohh... – suspiraba una mujer de aspecto inocente, pero con carácter tormentoso - estamos perdidos. ¡Esto me hace enojar!

-Tu me dijiste este era el camino correcto. – responde un hombre al que se le veía el rostro cansado

-¿Cual es tu punto, Erk¿Que estas tratando de decir?

- ... lo juro, tu NO eres la mujer a la que acorde escoltar...

-¿Que¿Que se supone que significa eso?

-Escuche que se necesitaba de alguien para escoltar a una "frágil sacerdotisa" de Lycia a Ostia...

-Si... y yo soy esa sacerdotisa

-¿Frágil¿Tu? – El hombre se detiene y se toma por la cabeza, como si quisiera arrancarse un mechón de cabello - Serra, tu no tienes la necesidad de una escolta para protegerte. Hasta el mas despiadado criminal correría aterrorizado después de 5 minutos de tu compañía. Te regresaré tu dinero. De verdad. Ahora¿Te irías por favor sola a Ostia?

-¡NO¡Tu eres MI escolta¡Erk¡MIA! Una mujer noble como yo no puede ser vista sin una apropiada escolta. Tu personalidad no es algo especial, pero no te ves tan mal.

-¿Y tengo que escoltarte todo el camino a Ostia? – el insistía en que ella siguiera su camino a Ostia sola - Solo espero que mis nervios puedan durar todo el viaje.

-¿Que estas murmurando¡Eres tan raro! – y con una leve sonrisa, como si no hubiera pasado nada, se dio la vuelta, dio unos cuantos pasos y de detuvo en seco. Se escuchaba algo en el ambiente - ¿Hm? Algo esta pasando por allá. ¡Vamos a ver

-Ah. Por supuesto. La primera oportunidad que vemos para meternos en problemas, y ella va y se mete. Ninguna cantidad de dinero vale esto. Ooh...

La "frágil" sacerdotisa se encaminó hacia donde estaba el ruido que había escuchado. Resignado, Erk se vio obligado a acompañarla, alegando en el camino que ella no necesitaba de ayuda para llegar sola a Ostia. Siguieron caminando hasta encontrar a 2 grupos. Separados. Parecían estar peleando. Serra salió de entre los arbustos, casi maravillada por lo que veía.

- ¡Wow¡Pelea¡Una pelea¡Erk¡Mira! Peleando a esos bandidos... ¡Es una jovencita!

- ¡Tonta¡Mantén tu voz baja!

-¿Eh¿Que es esto¿Ustedes están con esa chiquilla del demonio? – un bandido se percato de Serra y Erk y los sorprendió con esta pregunta

- ¿Hm?

- Ah... esto esta mal... – Ekr solo negó con la cabeza

-Aaahhh¡Me encargaré de ustedes con un solo golpe! – desenfundo su espada y se dirigió a ellos

-Aaaaaaaahhhhhh! AAAAAAAAAHHHHHHHHHH! AAAAAAAAAAHHHHHHHH! Erk, ayúdame!

-Es tan fuerte... ¡SERRA¡Detrás de ti! – Erk corrió rápidamente a ver quien estaba detrás de su 'protegida'; era nada menos que un arquero - ¡Tu ahí¡Vamos a ver si puedes vencerme!

El arquero cargó sus flechas a su arco, se colocó detrás de un árbol listo para atacar. Erk le pidió a Serra que se colocara detrás de él y lo mas lejos posible de cualquier peligro. El bandido solo dejó caer una lluvia de flechas sobre ellos. Los árboles les brindaron protección a los viajeros y fue por eso que no sufrieron ningún daño. Erk pertenecía aun tipo muy especial de humanos. De esos que pueden llamar a la naturaleza a su disposición: un mago. Haciendo gala de sus poderes, Erk llamó una llamarada de fuego a sus manos y la dirigió directamente hacia donde se encontraba el arquero atacante. Solo un cuerpo en llamas quedó de el.

-Ese grito... ¡Mira cass, hay alguien ahí! - Lyn se dio cuenta que había alguien mas que ellos y que los bandidos en el campo de batalla y se dirigió a ellos.

-Um, discúlpenme¿Hola? – la joven guerrera se aproxima enviando un cordial saludo a la sacerdotisa de cabellos violáceos.

-¿hm?

-¿Porque están peleando contra esos bandidos? – pregunta Lyn

- ... solo paso...

-¡Eso no es verdad! – Serra no dejo terminar al pobre de Ekr - ¡Esos rufianes pensaron que estábamos con ustedes¡Ustedes nos metieron en esta terrible situación¿Ahora, como van a sacarnos fuera de esto?

-Serra, si no fueras una metiche, todo esto se pudo haber evitado. Mis disculpas. Por favor, no nos haga caso.

-Pero... si ustedes de todas maneras van a pelear¿No deberían unirse a nuestro equipo? Esto terminará las cosas mas rápido. ¿Verdad?

-Eso es verdad. ¡Si! Esa es una buena idea. ¡Erk! Vamos a ayudarles.

-¡Pero... yo... bien!

-Muy bien. Mi nombre es Lyn. Así que díganme¿Se unirán a nosotros?

-Si, encantados. Mi nombre es Serra. Este es mi escolta, Erk. Se un buen chico y ve a pelear ahora Erk.

El joven mago solo suspira.

Así inicia la pelea. El equipo de Lyn se hizo de 2 aliados que en el futuro serían de gran ayuda. Con los poderes curativos de Serra, aquel que había sido herido en batalla podía ser sanado rápidamente para que volviera al combate nuevamente; con la asombrosa magia de Erk, todos los enemigos debían temer, ya que la magia es algo tan poderoso que sus efectos pueden penetrar hasta el mas grueso acero.

Tenían que abrirse paso a través de unos pequeños montes y un lago hasta llegar a la donde se encontraba el líder de los atacantes. Al frente, como siempre, se dirigían Kent y Sain sobre sus corceles, despejando el camino. Detrás de ellos venían Dorcas y Lyn. Un poco mas atrás Wil ayudaba con su arco en caso de una emergencia. Y mas atrás Cassandra, Serra y Erk. Florina sobrevolaba la zona, pero no se atrevía a bajar muy continuamente.

Lo que no sabían nuestros amigos es que los bandidos les tenían una trampa.

Mientras seguían el camino, Wil escucho ruidos, pero no les prestó atención, pensó que eran animales, y era común que hubiera por ahí ya que estaban en un bosque. Nadie se dio cuanta que frente a ellos había una cuerda que se extendía a lo ancho del camino, era muy delgada, casi como un hilo. Al pasar por ella los caballos la pisaron. Estas cuerdas activaban una red que cayó sobre Florina. Inmediatamente los caballos se sobresaltaron. El asalto había empezado.

Entre Cassandra y Erk ayudaron a Florina a salir de la red. Inmediatamente que se vio libre, voló al cielo para no ser atacada. Los caballeros calmaron a sus corceles y Lyn y Dorcas prepararon sus armas. Los bandidos comenzaron a salir por todas partes. Kent y Sain se las arreglaron para manejar a sus caballos en tan estrecho camino y poder defenderse, en tanto Lyn y Dorcas ya habían comenzado el contraataque. Wil aprovechó la confusión para esconderse en los bosques, a el como arquero le beneficia la protección que estos le pudiesen dar, ya que en las líneas frontales un arquero no sobrevive.

Por otro lado, Cass y Serra estaban asustadas, mas que eso, Serra estaba histérica.

-ERK! Llévate a Cassandra y a Serra de aquí! – le gritaba Lyn al mago mientras trataba de limpiar un poco el camino para que pudieran pasar

-Síganme!

Erk las condujo por un camino en medio de la batalla. Cassandra caminaba muy rápido con la cabeza agachada, mientras que Serra no dejaba de quejarse.

-Erk todo es tu culpa, si no nos hubieras metido en esto desde el principio, jamás hubiéramos conocido a estas personas y jamás no hubieran metido en problemas!

-Cállate Serra, todo es tu culpa, tu fuiste la grito en primer lugar!

-YO? Como te atreves a gritarme, tu eres mi escolta, estas a mis servicios, así que no me respondas y sácame de aquí!

-Si si si – mientras trataba de callar a Serra de una buena vez, algo paso por su mente: "Donde esta Cass?"

-AAAAAHHHHHHH!

El se dio la vuelta y se percató de que estaba siendo atacada. El utilizó su poderosa magia para derrotar al maleante y que dejara a Cassandra en paz. Además de Wil, había otros arqueros escondidos entre los arbustos. Una flecha perdida hirió a Cass mortalmente en el pecho.

Ni toda la magia del mundo pudo haberla detenido, o al menos, eso hubiera querido Erk, puesto que estuvo ahí, en el momento en que la flecha la atravesara. Lyn también se dio cuenta, y fue cuando se desató su ira. La primer persona que había conocido después de meses de soledad ahora estaba muriendo. Kent galopó a toda prisa y con la ayuda de Erk, la subieron al caballo para alejarla de ahí.

Luego de una dura batalla, lograron derrotar al enemigo, pero estaban a punto de perder a un aliado muy importante.

-Resiste Cass, te llevaremos al pueblo mas cercano, ahí te vera un médico y te curaras – Lyn tomaba su mano que se estaba poniendo fría

-Discúlpeme por no haber defendido bien, es mi culpa

-No es tu culpa Kent… - le dijo Cass mientras se tocaba el pecho y se llenaba las manos de sangre

-¡Ay, no puede ser! La acabo de conocer y ya se va a morir… Si tan solo pudiéramos hacer algo

-Serra puedes callarte – Erk estaba a punto de reventar – ¡Si no hubieras discutido tanto no me hubiera distraído y esto no habría pasado!... – pasó un momento de silencio, Erk frunció el ceño y dijo – ¡YA ESTA! Serra, usa tu báculo para curarla

-¡Es verdad! – Dijo dándose un ligero golpe en la cabeza – puedo curar con mi báculo, jejeje

Entre Kent y Sain retiraron con cuidado la flecha que se alojó en el pecho de la aprendiz. Luego de pronunciar una pequeña oración, Serra extendió sus manos junto con el báculo sobre Cass. Una calida luz comenzó a emanar tan singular objeto. Poco a poco la herida en el pecho se fue cerrando hasta solo ser una cicatriz y un recuerdo amargo en la mente de todos.

-Tu báculo es sorprendente. Sus poderes curativos me impresionaron.

-Solo aquellos al servicio del bien pueden usarlos.

-Ustedes nos ayudaron enormemente y se los agradecemos de todo corazón. Bueno, es tiempo de que nos vallamos.

-Cuídense. Adiós, Lyn.

-Adiós. Adiós Erk.

Y así sin mas ni mas, cada grupo toma su camino, uno para Caelin, otros para Ostia…

-Bien, regresemos a nuestro camino, Erk.

-¿Pero que tenemos aquí¿Otra flor¿Quizás una bonita mariposa¡Pero que criatura tan mas hermosa! –… y Sain no pudo quedarse con la boca cerrada

-Oh por... ¿Eres uno de los compañeros de Lyn? –pregunta la sacerdotisa

-Por favor llámame Sain

-Soy Serra. Sirvo a la casa de Ostia.

-Serra... que nombre tan lírico. Yo estoy al servicio del castillo de Caelin.

-¡Oh¿Así que Lyn es miembro de la familia del marqués?

-Ella es la nieta de nuestro señor el marqués.

-Hmm... que persona tan importante.

-Serra... que estas pensando ahora? – le pregunta el mago

-He he he... tener una persona de poder a tu lado no es algo malo.

-No puede hablar en serio. – Erk pensado "Aquí va de nuevo", no dejaba de negar con la cabeza

-¡Oh, Sain¿Crees que podríamos unirnos a ustedes? Ella parece una buena persona, y me gustaría ayudarla.

-¡Por supuesto¡No podríamos estar mas felices¡Justamente estábamos comentando que necesitábamos mas poder de pelea!

-¿Están siendo perseguidos o algo?

-Si, es un problema de herencia. Asesinos por todos lados.

-Oh... entonces mis poderes curativos y la magia de Erk pueden ser de ayuda.

-Bien, yo... er... suena... peligroso... – Erk tenía un pie en la vereda al camino que da a Ostia

-¡Su báculo y magia puede ser de mucha ayuda¡Por favor esperen aquí! Iré a hablar con lady Lyndis – Sain se dirigió hacia Lyn, dejando al mago y a la clérigo a solas

-Increíble...

-Esto es fantástico Erk. ¡Nuestras buenas obras nos darán gratitud por todos lados! – también la joven se va hacia donde estaban los demás

-Yo... yo... creo que me voy a enfermar.

Lejos de ahí, en el Castillo de Caelin, un hombre mayor vociferaba y golpeaba a puños una mesa

-¿Esa chiquilla cruzó la frontera?

-Si, Lord Lundgren. Ella va camino a Araphen...

-¡Tonta¡Manda soldados para que los enfrenten¡No se retiren¡Hagan lo que sea para terminar eso ahora! Primero el viejo, y ahora esa niña... ¡Que el poder del veneno sea al doble¡Si se resiste, asfixiado¡Ahórcalo¡Ahógalo! Una vez que esa chica muera, Caelin será mío. ¡No dejaré que nadie se meta en mi camino!


Notas de la autora:

Hola, como están. Aquí les traigo un capítulo mas y ya estamos a la mitad de la historia. Esta ves no tengo mucho que decir solo que la historia ya la tengo completa, solo faltan algunas correcciones y darle una ultima revisada.

Espero que este capítulo les guste, en lo personal me gusto muchisimo por los dialogos entre Serra y Erk y los disparates que causan, jajajaj.

Nos veremos pronto y este capítulo se lo dedico a todos ustedes.