MANUAL DE MANIPULACIÓN PARA EL MAGO Y LA BRUJAMODERNOS

CAPÍTULO SEGUNDO

Draco miró hacia arriba y vio a Hermione. Llevaba una larga pijama azul y bajo el brazo un gordo libro, nada de extrañar en ella.

Le dedicó una de esas sonrisitas de "soy-el-clásico-malo-que-todas-aman" y le hizo una seña con la mano para que bajara.

Hermione fue hasta el último escalón donde se dieron un rápido beso en los labios como saludo.

-Qué tal el día?-preguntó Draco.

-Bien, aunque estoy algo cansada después de hacer el trabajo de Herbología-.

Ambos se quedaron en silencio durante un rato y, no, no era uno de aquellos silencios incómodos y secos, porque Draco y Hermione habían aprendido a estar en silencio. Y eso, era algo verdaderamente nuevo para Hermione, que siempre pensó que los silencios eran signos de algo andaba mal. No fue hasta que conoció a Draco que supo que el silencio es solo eso: tranquilidad y quietud. Algo que muy pocas veces ella podía darse el lujo de disfrutar.

Hermione evalúo a Draco durante esos minutos. El pelo platinado peinado impecablemente, vestía una pijama verde oscura y llevaba sobre ella un albornoz negro, de un material muy suave.

-Me gusta-dijo tocando la pieza.

-Me lo regaló Pansy- Draco se pasó la mano tranquilamente por el cabello mientras decía estas palabras.

Hermione se arrepintió en ese mismo instante de su comentario y sintió la aguda y molesta punzada de los celos en su cuello. Desde cuando Pansy se tomaba semejantes molestias con Draco? Reflexionó durante unos segundos. Lo quisiera o no, Pansy era amiga de Draco (o una mezcla de informante de cotilleos y admiradora, que para Draco vendría a ser lo mismo). Se tranquilizó mientras meditaba el hecho de que Pansy no representaba gran cosa para ella ni para él; si era amiga suya, entonces tenía una jerarquía equivalente a Crabbe y Goyle, que eran lo más cercano a un amigo que tenía Draco.Además...viéndola bien, esa prenda era sumamente horrible.

Desde cuándo había comenzado a pensar de manera tan calculadora y fría?

-La verdad no es que me guste mucho, pero los otros que tengo están sucios-Draco se recostó en el escalón mientras jugueteaba con el cabello de Hermione-Si quieres me puedes regalar uno para que ya no me tenga que poner este-terminó con una sonrisa instigadora.

-Tienes razón...las costuras son débiles. Seguramente Pansy no hizo un análisis concreto sobre el bordado fácil-Hermione se mostró complacida al encontrar un punto en contra del...albornoz? Sí, de la bata, ella estaba criticando una simple bata.

Draco sonrió para sus adentros: celos, buen punto.

-Tengo un par de entradas para el próximo concierto de los Wicce

Hermione se movió inquietamente. ¡Por Merlín! Acaso era lo que ella estaba pensando..!

-Me estás invitando?-preguntó hecha una manojo de nervios.

-Por supuesto que no, te estoy regalando entradas para que vayas con Potter y Weasley-Draco enarcó una ceja y le plató un beso para no empezara otra vez con una de esas ridículas peroratas de "Harry y Ron son mis amigos bla bla y más bla".

-Vaya, la verdad es que no me lo esperaba. O sea que estás aceptando ir a un lugar público conmigo para que todos nos vean y la cosa sea oficial!-.

-Eh...no. De hecho vamos a ir a un exclusivo palco privado, así que nadie nos verá-Draco sonrió con picardía pero al parecer eso no le hizo nada de gracia a Hermione.

-Qué¿no te gusta? Vamos a estar más cerca de la tarima.

-Sí, me encanta-La verdad nunca tuvo talento como actriz, pero en ese momento no podía disimular su incomodidad. Reuniones privadas, días de San Valentín privados, cumpleaños privados. Algún día dejaría de esconderla? Cuando todo aquello se volvería oficial? Si esto seguía así las cosas no saldrían como lo haya ensayado...

-Entonces, irás?

-Quizá...no sé. Ya sabes que pronto vienen los exámenes y...- Draco abrió la boca. Faltaban al menos cinco meses para los exámenes!

-Entonces tal vez tu me quieras ayudar a estudiar. Sabes? No me está yendo muy bien en Transformaciones...-Al diablo con las entradas para ver a los Wicce. Draco hizo una teatral mueca, una de las muchas que aprendió leyendo el maravilloso "Manual de manipulación para el mago y la bruja modernos". En el arte de manipular el era el rey.

-No creo que pueda. Ya le había prometido a Ron que lo ayudaría con...-Draco la cortó al borde de un ataque nervioso.

-"Ron, Ron, Ron!" Es que no se puede hablar contigo sin que menciones a ese estúpido Weasley?-.

-Draco! No hables así de Ron...

-Ves! "No hables así de Ron"! Cualquiera diría que quieres más a ese pobretón que a mí!-.

-Ya deja de insultarlo en frente mío o saldrás mal parado de esto! Ron es mi amigo, es sólo mi amigo!

-PERO YO SOY TU..!-Draco paró en seco. Sólo hasta que hubo silencio se dio cuenta de todo lo que estaba gritando. Cómo es que había dicho eso...Qué demonios es el de Hermione? Su "grubeo secreto", su "amante bandido"? Por Merlín, si ni siquiera había llegado más lejos que besarla y tocarle una pierna! Mierda. Hermione lo miraba expectante con las cejas alzadas.

-Vamos, dímelo. Dame una razón por la que debería estar de tu lado y no del lado de Ron. Ron es mi amigo y tú..? Qué eres tú de mí, Draco Malfoy?-.

Tragó. Estaba totalmente acorralado. Regla número uno del Manual de Manipulación para el mago y la bruja modernos: Al momento de tomar una decisión difícil, concéntrese y analice con detenimiento qué decir.

Pero él ya no podía concentrarse, estaba pensando que diría su padre si lo viera. Romanceando con una muggle y dejándose influenciar por ella! Hasta Crabbe y Goyle se sentirían avergonzados. Así que se fue por la única opción que tenía por el momento: tomó la mano de Hermione y con voz aparentemente calmada le dijo:

-Tu novio, claro está, si me permi...-Draco no pudo terminar porque Hermione pegó un brinco y le cerro la boca con un largo, largo beso.

Cuando se separaron y Draco pudo tomar un poco de aire, sonrió satisfecho.

-Entonces...vamos siempre al concierto de los Wicce..

-Por supuesto que sí!

-...al palco privado?

-Por supuesto que no!

-Bien, no hay problema. Después de todo...ya no hay nada que ocultar-. Hermione lo volvió a besar. Otro beso largo. Deliciosamente largo y lento. Esto de ser novios tenía ventajas que saltaban a la vista!

Al separarse, Draco tomó aire y se pasó una mano por el cabello.

-Planeaba pedírtelo la próxima semana. Pero ya ves que los Malfoys siempre tenemos lo que queremos con antelación-mintió conun tono de suficiencia típico de élmientras le dedicaba una sonrisa pícara.

-No me cabe duda-Hermione sonrió mientras contestaba y le dio otro beso. Otro...y Draco sintió como su cuerpo se volvía de gelatina y una punzante sensación (que habría llamado electrizante, de haber sabido que era la electricidad) le bajaba con avidez por el cuerpo. Y Hermione sólo sonreía, incluso mientras se besaban. Porque su plan había tenido éxito. Y todo gracias al gordo libro que aún llevaba bajo el brazo y tenía como título "Manual de manipulación para el mago y la bruja modernos II".

FIN

Qué tal? Espero que les haya gustado, este fic lo escribí en la hora de contabilidad y escuchando El Profe de Miranda! Cualquier crítica, tomatazo, felicitación o cheque en blanco es muy bien aceptado. Los reviews me hacen feliz :D!

Un beso,

Mariag