"LA FUERZA DEL DESTINO"

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Recomiendo la canción:

YO POR ÉL de IRAN CASTILLO


Ron y Hermione entraron silenciosamente a la sala de Gryffindor, aún estaban tomados de la mano, el pelirrojo se debatía, entre alegrarse por su "suerte" o entristecerse por la desdicha de su amiga, mientras que la castaña tan sólo deseaba llegar a su cama y dormir profundamente. Estaba completamente agotada, entre lo que había pasado esa noche y lo mucho que había llorado, no tenía energías para nada más.

O eso creía ella, pues al subir a su cama no pudo conciliar el sueño. Simplemente deseaba gritar su dolor, deseaba contar a alguien sus penas, pero no contaba con amigas de confianza con quien narrar su dolorosa historia, y así, tal como dijo a Ron bajó a la sala, encendió una tenue luz y empezó a escribir en su diario el relato que tanto la atormentaba:

¿Cómo empezar esta tormentosa historia? , ni yo misma lo sé. Creo que todo comenzó aquel día en que Malfoy y yo nos percatábamos de que compartíamos el mismo aire; recuerdo que estaba bajando de la biblioteca, con las manos repletas de libros, al menos tenía 3 ó 4..., mi visión era por lo tanto reducida y tenía que palpar con el pie cada uno de los escalones para evitar rodar por las escaleras.

A pesar de mis esfuerzos uno de los libros cayó de mis manos, sin embargo...no hizo ruido alguno. Voltee para ver el motivo, pero entonces alguien deposito el libro de nuevo entre mis brazos:

- Gracias. - dije con sincera retribución y dediqué una de mis mejores sonrisas, desde luego aún sin fijarme en quien me había ayudado.

Él no se percato de quien era hasta que le dedique esa radiante sonrisa, se mostró sorprendido, quizás hasta un poco complacido; entonces el me correspondió con una sonrisa petulante.

- No es nada Granger, pero deberías fijarte por donde caminas, me habrías "contaminado" si en vez de salvar tu libro te hubiera atrapado a ti.

Reconocí la voz de inmediato, sólo había alguien capaz de destilar tal cantidad de arrogancia, el tipo en cuestión: Draco Malfoy.

Debí suponerlo, era obvio y quizás hasta predecible. ¿Cómo no ser así? - me pregunté - Después de todo: cada día doy con el en la escalera, siempre a la misma hora, casi parecía como un "ritual" entre nosotros.

- Malfoy.

- Ese es mi nombre. - respondió él con una mueca de burla.

Independientemente de su arrogancia y prepotencia ese gesto me encantó, de alguna forma lo hacía ver como un tipo malo, un poco peligroso. Eso fue algo que me atrajo. Ese pensamiento hizo que me maldijera internamente: ¿cómo me podía atraer esa serpiente detestable?

Un mechón rebelde de mi cabellera y me nubló de nuevo la vista y sorprendentemente Draco me volvió a salvar: tomó mis libros y me sostuvo contra la pared para evitar que cayera, estábamos tan cerca que nuestros alientos se mezclaron, estoy segura que él también lo percibió. No sé como olería el mío, sólo sé que su aliento era de menta fresca.

En ese instante sentí el deseo de rodear su cuello con mis brazos y besarle; aunque desde luego me contuve. Aparté mi rostro un poco de la proximidad del suyo, el sonrió ante mi azoramiento y delicadamente apartó el molesto mechón con su mano colocándolo detrás de mi oreja, esto hizo que me derritiera como mantequilla caliente.

- Tal vez debería acompañarte hasta el final de la escalera, sería horrendo que cayeras...y me culparan a mí.

Toché.

- Esta bien. - dije con un hilo de voz, después de todo no podía ni quería discutir en ese momento su repentina caballerosidad...

En cuanto oyó mi respuesta tomó 2 libros y empezó a bajar la escalera, al percatarse que yo no bajaba me extendió una mano, y yo tontamente la acepte sin bacilar.

Él jaló un poco de mi brazo y perdí el equilibrio, los libros cayeron por todos lados y yo estaba sobre Draco. Literalmente.

- Ejem...Granger, no es que no me agrade tenerte así, pero no puedo moverme.

Un intenso rubor cubrió mis mejillas al percatarme de la posición en la que me encontraba: mi túnica se había subido hasta la mitad de mis muslos, unos cuantos botones de mi blusa se habían desabrochado y mis "atributos" quedaron justo frente a los ojos de Draco, y por si fuera poco la mano derecha de él estaba sobre una de mis piernas y parecía no querer apartarse de allí.

- ¡Perdón! - exclamé profundamente avergonzada. - Aunque… - rectifiqué - fue tu culpa por tirar de mí. - dije aún sin levantarme de encima de él.

- ¿Mi culpa? - repitió indignado - ¡Desde luego que no! - dijo jugueteando un poco, girando y quedando ahora sobre mí.

Internamente sabía que ese sólo era un simple flirteo del "conquistador" Draco Malfoy, estaba completamente consiente que yo no existía como mujer a los ojos de él, que realmente nunca me veía como tal, que no estaba conciente de mi existencia y que posiblemente jamás se daría cuenta que también era una chica como las que él solía seducir. Para él sólo era la "sangre sucia" Hermione Granger.

Sin embargo, mi mente jugó y disfrutó con la idea de ser parte de las técnicas de seducción de Draco Malfoy. ¿En qué podía afectar fantasear un poco? después de todo él nunca sabría que hubo un tiempo en que yo, como niña tonta y enamorada escribía "Sra. Malfoy" en la parte trasera de mis libretas. No sólo era tonta, sino también masoquista.

Lo miré a los ojos, y los suyos me hipnotizaron, eran grises, tan profundos y tan fríos a la vez. Ambos nos sonrojamos, y como si leyera mis pensamientos sonrió con arrogancia, éste gesto me indignó, era como si creyera que él dominaba la situación, que tenía control sobre mí.

Con la sangre hirviendo intenté apartarme, Draco me tomó por las muñecas y me sujetó contra el piso, intenté rebelarme, pero Draco era mucho más fuerte que yo, y oponerse resultaba imposible...

Draco acercó su rostro a mi cuello y sin retirar sus manos de mis muñecas empezó a besarlo, primero lo hizo con rudeza, disfrutando de su poder, deleitándose con cada uno de mis resuellos (primero de protesta y después de placer) y conforme me fui relajando sus besos se hicieron más dulces y menos urgentes.

Me quitó la túnica y empezó a desabotonar mi blusa, la cual debido a la caída ya estaba medio abierta. De pronto fui consiente de que estaba a punto de pasar, estaba a punto de HACERLO con el chico más deseado de Howarts, con Draco Malfoy: .MI PEOR ENEMIGO.

Este pensamiento me devolvió a la realidad, y con el poco juicio que me quedaba logré separarlo:

- ¡No!...no podemos hacerlo... - exclame jadeando

- Claro que podemos. - dijo con sonrisa maliciosa

- Corrijo: NO PUEDO HACERLO.

- ¿Porqué? - preguntó agitado y furioso por haber sido rechazado.

- En primer lugar: - respondí - Estamos en un pasillo, a la entrada de la biblioteca, si alguien entra o sale, bueno… ya te imaginarás.

Draco asintió:

- ¿Y en segundo lugar? - preguntó levantándose del piso y arreglando su aspecto.

- !Tú y yo nos odiamos!

- No tienes porqué gritar, entendí el mensaje, pero en algo te equivocas... - dijo Draco acercándose a mí.

- ¿En qué? - pregunte más por deber que por curiosidad.

Draco se agachó, me tomó con ambos brazos y me levantó en vilo, me sentí como una de esas damiselas en apuros, como la princesa rescatada del dragón por un caballero, me sentí como la mujer más segura y feliz de la tierra entre sus brazos.

Con gentileza acercó su rostro al mío y me besó en los labios, un escalofrío recorrió mi espalda, su lengua se abrió paso y exploró sin pudor todos los rincones de mi boca; finalmente se separó, me depositó de pie en el suelo y dijo:

- Tal vez nos odiemos, pero… ¿ en verdad crees que somos "incompatibles" ?

Una vez más su arrogancia cegó mi cordura, no lo pude evitar y lo abofetee, el sonido resonó por todo el corredor. Draco me arrastró hacia uno de los muros, con muy poca gentileza me lanzó contra él y besó con fiereza mi cuello, de nuevo.

Al fin se separó, sin mirarme siquiera se dio la vuelta y dijo:

- Esta es mi marca, lo quieras o no: ahora eres mía.

No entendí a lo que se refería, así que me toque el lugar del beso, me dolía, y sin duda dejaría una marca, con ésta ya serían cuatro. - Así que esto querías decir...-susurré para mi misma-ahora tendré que usar bufanda toda la semana - luego empecé a recoger todos los libros regados por el piso.

CONTINUARÁ. . .


N/A: ¡Hola a todos!, que bieno que los veo en este segundo capítulo, agradezco todos los reviews que me han dado y el apoyo que me brindan. Trataré de actualizar lo más pronto posible, todo depende de la escuela, el tiempo y la aceptación que tenga el fanfic, así que ¡apóyenme!

Atte. Aimé

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