"LA FUERZA DEL DESTINO"

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Recomiendo la canción:

ENTRE EL AMOR Y EL ODIO de ANGEL LÓPEZ


El capítulo de hoy de nuevo contendrá fragmentos de ambos diarios (el de Hermione y el de Draco), así que no se lo pierdan y ¡disfrútenlo!


Diario de Hermione:

Draco y yo teníamos una semana de estar saliendo juntos, en las pocas clases que compartíamos (y compartimos), que eran Herbología y Pociones, nos lanzábamos miradas fugaces e intensas, claro que eso no era suficiente, por lo que todas las noches teníamos nuestra sesión de besos (sólo besos) en el pasillo 4.

Nadie, excepto Ron, parecía darse cuenta de lo nuestro, estar separados era un tormento; afortunadamente a Snape se le ocurrió la brillante idea de formar equipos por el resto del año y desde luego los 2 mejores alumnos de Howarts fuimos la primer pareja elegida por Snape.

En esos momentos bendije al profesor; de esa forma Draco y yo podíamos sentarnos juntos, mirarnos cuanto quisiéramos e incluso tomarnos de las manos por debajo de la mesa.

Esa semana tuve los momentos más felices de mi vida; sin embargo el viernes, animada por las miradas que Draco y yo habíamos compartido en Herbología al salir de la clase no pude contener el impulso de tomarlo de la mano, y aunque afortunadamente sólo Ron nos vio, al parecer Draco odió este gesto, pues me empujó con violencia:

-¿Que te pasa! - gritó molesto.

- Lo siento, no pensé...

- ¡Claro que no pensaste! - gritó, pero al ver que algunos alumnos voltearon, bajó la voz-entiéndelo: salir juntos no significa hacer todo esto público, ante todo tengo que mantener una reputación. ¿Entiendes? - preguntó como si hablara con una idiota.

Asentí.

- Esto no volverá a pasar... - susurré.

Los alumnos terminaron de salir y sólo quedamos Draco, Ron y yo.

Las lágrimas inundaron mis ojos. Siempre pasaba lo mismo...giré un poco la cabeza para evitar que Draco lo viera, pero fue inútil: dos gruesas lágrimas se deslizaron de inmediato. Me apresuré a enjuagarlas.

- ¿Y ahora porqué lloras? - exclamó Draco molesto.

Ron que estaba pendiente de nuestra conversación salió a mi defensa:

- ¡Escúchame maldito hurón! - dijo sujetando a Draco por el cuello - ¡Te juro que si le vuelves a levantar la voz, o hacerla llorar, yo…!

- ¡Tranquilo Ron! - me interpuse entre ellos.

- ¿Qué se supone que harás comadreja? - preguntó Draco con una fría sonrisa.

- Te mato.- las palabras de Ron fueron como una sacudida.

- ¡Ronald Weasley, no vuelvas a decir eso! - ordené con más preocupación que enojo en la voz.

- ¡No interfieras Hermione! - gritó molesto - Respeté tu dedición de salir con este neandertal, la respeté aunque este tipo es nuestro peor enemigo, aunque nos ha hecho la vida imposible a todos, en especial a ti, pero no me voy a quedar quieto viendo como te trata, ni como te grita...

Draco empezó a reír.

- Me sorprende que conozcas la palabra "neandertal"

Ron lo ignoró.

- Herm, me resigné a ver como te lanzabas a sus brazos todos estos días y ¿sabes porqué lo hice?

Negué con la cabeza.

- Presiento que nos lo vas a decir - susurró Draco bruscamente.

Sólo lo hice porque tú me lo pediste, eres mi amiga. ¿No entiendes que eres lo que más me importa?

Al oír estas palabras Draco derribo a Ron enfurecido, luego me cargó tomándome en brazos, dejando detrás a Ron tirado y adolorido, mientras yo gritaba y pataleaba entre los brazos de Draco.

- ¡Suéltame! - gritaba - ¿No es a ti a quién le preocupa que alguien nos pueda ver?

Finalmente, tras varios minutos de pataleos él me bajó en un apartado y solitario pasillo:

- Ahora si, hablaremos sin problemas.

- Jamás me dijiste que lo nuestro sería un secreto - le reclamé.

- Vaya, pensé que esa parte del acuerdo era obvia...-dijo sarcásticamente

- Tal vez para ti, pero no para mí ... -aclaré

- No creí que quisieras que todos los alumnos se enteraran de nuestra relación, aunque claro, ya que lo sabe tu amigo el "pobretón", no tendría importancia que lo supiera el "cara rajada" y los demás miembros de tu casa...-dijo despectivamente.

- No lo digo por eso, es sólo que no me gusta esconderme...Odio las cosas a medias.

- Tu decides - dijo seriamente - puedes conformarte con lo que te doy ó puedes ir con otro a buscar lo que deseas... - sus palabras sonaron frías, pero cuando dijo "ir con otro" su voz se quebró un momento.

Negué con la cabeza - No quiero a otro - dije. - Te quiero a ti.

Levanté mi rostro hacia Draco, le di un suave beso y lo abracé fuertemente, casi con desesperación, como asiéndome de mi tronco de salvación. Jamás pensé que precisamente yo haría el papel de chica sumisa.

- Me conformo con lo que quieras darme. - susurré abrazándolo, levanté el rostro y lo mire a los ojos, mientras los míos estaban llenos de lágrimas.

Diario de Draco:

Cuando Hermione dijo esas palabras sólo pude pensar en una cosa que decirle: - "Quisiera poder darte el mundo." - Después levanto su rostro hacia mí y me vio con ternura; cuando vi esos preciosos ojos llenos de lágrimas sentí el impulso de arrodillarme y pedirle disculpas, ¿yo disculpándome?

De algún modo todo se había salido de mis manos, ahora era yo quien estaba comiendo de su mano. Estaba atravesando por una multitud de sentimientos: Por un lado quería divertirme con el "trío inseparable" haciéndo sufrir a Hermione como nadie jamás lo había hecho, pero por otro lado ella me fascinaba.

Hermione Granger era tan inteligente, tan bella y frágil. Sus besos eran una droga que no quería dejar de tomar, y sus lágrimas resultaban una agonía para mí. Fue entonces cuando me di cuenta de que tenía una debilidad...jamás lo habría imaginado, pero verla llorar me desarmaba por completo.

No, definitivamente no podía permitirme tener tal debilidad, tenía que deshacerme de ese punto débil en ese mismo momento. La miré directo a los ojos, estaba buscando en vano algún rastro de odio, algo que me impulsara a seguir con mi improvisada "venganza", en mi mente concebí miles de formas para herirla, para humillarla, y ahora no sabía si sería capaz de seguir adelante con mi propósito.

Seguí viendo como hipnotizado esos hermosos ojos ámbar y me sorprendí cuando descubrí lo que vislumbre en ellos. Nunca antes me había fijado en como lucía reflejado en los ojos miel de Hermione, por primera vez me di cuenta de que alguien sólo me miraba a mí, sólo tenía ojos para mí, y yo sólo tenía ojos para ella.

- En ese caso, si aceptas lo que yo te ofrezco, ven esta noche a la entrada del baño de prefectos, te llevaré a un lugar muy especial...

- ¿En serio? - preguntó un poco más animada.

- Por supuesto, hoy será solo nuestra noche...claro: si estas lista...-dije sonriendo cínicamente.

Hermione se sonrojo de inmediato y asintió con una pícara pero disimulada sonrisa.

- "Esta será nuestra primera y última noche" - pensé.

Me estremecí ente tal idea, me consolé pensando que al estar con Hermione una sola vez lograría quitarme de la mente esa obsesión por ella, que equivocado estaba. Dejar a Hermione me dolería, por primera vez me dolería abandonar a una chica, una idea cruzó por mi cabeza. ¿Estaría enamorado? Si era sí, se sentía maravilloso.

CONTINUARÁ …


N/A: Espero no haber demorado mucho, creo que no lo hice, es que esta vez la inspiración me vino de repente y no la deje pasar, ojala que les haya gustado el capítulo, tengo bien trazado en mi cabeza como deseo que se desarrolle la historia de esta pareja, pero siempre es importante contar con sus REVIEWS que como ustedes saben son mi motivación para seguir, de antemano agradezco a todos los que comenten.

Por cierto, sólo faltan 2 capítulos del diario de Hermione para volver al presente y ver que pasará entre Draco y Hermione, así que no dejen de leerlos ¿sí?

Atte. Aimé

¿REVIEWS?