"LA FUERZA DEL DESTINO"
08
Recomiendo la canción:
EL BESO DEL FINAL de CRISTINA AGUILERA
"A veces el amor es como una leyenda urbana, pero lo más terrible es que a veces, y ahora en nuestros tiempos, deja de ser leyenda, deja de ser amor y se transforma en historia urbana pasajera. No creo que en el medio rural se vea de forma diferente, así que en lugar de leyenda urbana puedo decir que es una leyenda venida a menos".
Helena Ayres
De nuevo en éste capítulo la narración será en tercera persona tercera persona. Espero que les guste… ¡Disfrútenlo!
Hermione se despertó con sobresalto, sintió una opresión en el pecho, sin duda a causa de su pesadilla, en ese momento no recordó de que había tratado, pero si el enorme temor que había sentido, era un sentimiento de pérdida. Tenía un mal presentimiento.
Volteó a ver a su derecha, allí estaba: Draco Malfoy el chico con quien horas antes había hecho el amor, el rubio causante de sus mayores desgracias, pero también de la felicidad más plena.
Se acercó a él. Sonrió y aparto unos cuantos cabellos de la frente del rubio. Parecía tan tranquilo, casi como un ángel; resultaba increíble pensar que ese ser de tan magnífico atractivo le hubiera causado tanto dolor.
Volvió a sonreír. A partir de ese día todo sería diferente, quedarían atrás todos los resentimientos, empezaría una nueva vida para ellos dos, donde sólo habría amor.
Aun era de madrugada, la luna llena se asomaba por la ventana. Hermione sintió deseos de contemplarla más de cerca; bajo de la cama y sonrió al percatarse de la suavidad al contacto de sus pies con los pétalos de rosas esparcidos por todo el piso.
Sintió algo de frío, pues tan sólo llevaba envuelta una sábana alrededor de su cuerpo, cuando llegó a la ventana la abrió un poco y el húmedo aire de la noche penetró, sonrió para sus adentros, ni remotamente era la chica que había llegado temerosa a su encuentro con Draco, ahora era toda una mujer…su mujer.
Empezó imaginar lo que harían cuando amaneciera; como era fin de semana no tenían porque acudir a clases, pensó en platicar un poco, conjurar un desayuno en la cama, después de todo aunque no los vieran el Gran Comedor nadie podía sospechar que estaban juntos. Podrían pasar toda la mañana juntos.
Draco se despertó cuando dejó de sentir la tibieza del cuerpo de Hermione en la cama, volteó a su alrededor sobresaltado - ¿Y si se había ido? - De pronto sus ojos se posaron en la esbelta figura de la chica envuelta en una sábana, la tela lejos de ocultar su cuerpo, pronunciaba más las curvas de la castaña, el ligero viento que se colaba por la ventana y jugueteaba con su cabello; además la luz de la luna la hacía verse hermosa, casi sobrenatural.
Hermione sintió la mirada de esos ojos grises y volteó despacio, cuando sus miradas se cruzaron la castaña le sonrió calidamente, pero de inmediato su semblante cambió al ver la forma fría en que el la observaba, tan diferente a como la había visto anteriormente.
-¿Qu...qué sucede? - preguntó temerosamente la gryffindor.
-Quítate de allí o te resfriarás. - ordenó Draco sin saber porque había hecho ese comentario, cuando debería de estar pensando en la mejor forma de "deshacerse de ella".
-Tienes razón. - confirmó la chica con una sonrisa, por un momento pensó que el sly estaba molesto... - Es sólo que la luna es tan hermosa... - suspiró - ¿Sabes? , estaba pensando que quizá podríamos...
- No haremos nada, me voy. - dijo de manera cortante interrumpiendo a Hermione y empezando a vestirse.
-¿Qué? - preguntó ella con los ojos vidriosos - ¿A qué te refieres? Pensé que después de anoche...
Draco miro a la castaña y sintió una opresión en el pecho. Quería abrazarla, no soportaba verla así, pero después de todo eso era lo que deseaba. ¿O no?
No. Definitivamente no podía dejar que sus sentimientos lo doblegaran. Rió cruelmente:
- No me digas que acaso pensaste que tú y yo seríamos algo así como una "pareja" - soltó una carcajada - ¿Eso creíste? - preguntó - Eso si me parece gracioso ¿yo, salir con una impura como tú?
La había llamado impura. Eso fue como una daga en el corazón de Hermione:
- Acaso, ¿sólo jugaste conmigo? - preguntó negándose a llorar.
-Vaya, al fin muestras tus dotes de deducción, con razón eres la alumna más brillante de todo Hogwarts... - se mofó Draco.
- No puede ser - sollozó - Lo de esta noche, lo que hicimos...fue tan hermoso. - de pronto recordó que el último beso que Draco le dio poco antes de quedarse dormida, fue tan diferente a los demás. Tan increíblemente triste - El último beso… - musitó - ¿Era una despedida? - preguntó con dolor.
- Bingo.
La castaña se acercó al sly y lo tomó por el brazo.
- Esto no es sólo una despedida, ¿cierto? - dijo con la voz rota - Esto es un adiós para siempre, ¿no es así?
Él apartó la mirada, con una pesadumbre tan tangible que Hermione creyó por un momento que el rubio se echaría para atrás de un momento a otro.
- Aquí estudio ¿no es así? - preguntó él con sarcasmo - Compartimos clases juntos, nos estaremos viendo.
- ¿Acaso bromeas? - preguntó ella sacudiéndolo - No puedes hacernos esto a ambos. Nos amamos ¿no?
Él no contestó.
- ¿Entonces así es como termina todo? - masculló dolorosamente - Me enamoras, me dices que me amas, hacemos el amor ¿y eso es todo? - sollozó - ¿Cómo pretendes que lo nuestro termine así? - lo sacudió con más fuerza.
Draco estaba impasible, no respondía; pero la agonía se reflejaba en su expresión y el tormento en sus ojos confirmaba lo que no decían sus palabras.
- Entiende que esto fue sólo un juego, no pretendía que creyeras en mis palabras, jamás creí que fueras tan fácil.
La castaña sintió una sacudida interna. ¿Era sólo un juego, ella era sólo otra chica fácil que caía en las redes de Draco Malfoy?
- Debo irme. -dijo él - Dejaré el pasadizo del lago abierto hasta que te vayas, éste se cerrará automáticamente cuando toques la orilla del lago. - miró la expresión desolada de Hermione y aunque quería consolarla, musitó cruelmente - No te preocupes, ya encontrarás a otro hombre que si pueda amarte.
-Pero...es a ti a quien amo, Draco.
- Pero yo no a ti. Adiós. - dijo ya vestido y agarrando su capa.
Una voz en su interior le replicaba a Hermione: "no lo dejes ir, si lo amas debes luchar". Sintió una nueva fortaleza, y en vez de echarse a llorar, se irguió y lo llamo por su nombre haciendo que el chico parara en seco.
- Sé lo que estas pensando, Draco Malfoy. Crees que sólo te marchas, dando por terminado todo lo que compartimos. Eso es lo que quieres creer, pero la verdad, es que estás huyendo.
La mirada del rubio se volvió feroz. La castaña alzó la barbilla y se obligó a enfrentar esos fríos ojos grises que de pronto se habían convertido en ojos coléricos.
-¿Sabes que creo? - preguntó - Creo que estás enamorado de mí, lo que es más: Creo que es posible que me ames tanto o más de lo que te amo yo. Pero la cuestión es que tienes miedo. Toda tu vida te han negado el amor, así que temes buscarlo porque no quieres ser lastimado.
Hermione irguió los hombros con el pecho oprimido y los ojos puestos en él, ansiando que él pudiera ver en lo profundo de su corazón.
- Finalmente, no eres más que un cobarde.
El rostro de Draco paso de la palidez al rojo furioso, que reemplazó la desesperación que ella había visto momentos antes.
- Si lo que acabas de decirme me lo hubiera dicho un hombre lo mataría. En tu caso, Granger, agradezco que me informaras cuál es tu verdadera opinión de mí. Hará que nuestra separación sea mucho más fácil, te lo aseguro.
Giró la perilla, salió y azotó la puerta, cuando lo hizo Hermione pudo jurar que sintió como que su corazón se partía en dos.
- " Santo Dios. ¿Qué he hecho? " - se preguntó desplomándose en el piso y viendo fijamente la puerta, imaginándose que tal vez Draco entraría de nuevo, con una gran sonrisa en el rostro, burlándose de su ingenuidad y que le diría que todo había sido una broma de mal gusto.
Cuanto le habría gustado que así hubiera sido, pero sin duda eso no pasaría jamás.
Hermione tragó saliva. Tendría que haber sabido que él reaccionaría como lo hizo. El rubio había obtenido lo que deseaba de ella y la había dejado como se deja un objeto usado. Apretó la mano contra su boca tratando de ahogar el sollozo que tanto se había negado a manifestar frente a Draco.
Finalmente lloró, lloró por él, lloró por lo que pudo haber sido y no fue. Aspiró profundamente, y se obligó a ponerse de pie, empezó a vestirse despacio, consciente de que ese era el fin, el fin de todos sus sueños y de la absurda fantasía en que ellos estaban juntos y amándose para siempre.
A pesar de la furia que le habían producido las palabras de Hermione, no pudo soportar dejarla sola y llorando, la esperó oculto hasta que por fin salió. Ella estaba como en otro mundo, con sus hermosos ojos empañados de lágrimas, de modo que no se percató de que el rubio la seguía desde las sombras.
Cuando llegó a la orilla, tal como lo dijo Draco, las aguas del lago se cerraron tras de ella; exhaló un profundo suspiro y recorrió pesadamente los extensos terrenos de Hogwarts.
De pronto la castaña vio a lo lejos que su amigo Ron se acercaba con su escoba a toda velocidad.
- ¡Hermione, me levanté temprano para practicar Quidittch, te vi a lo lejos y no podía creer que fueras tú -exclamó entusiasmado bajando de su escoba. - ¿Qué haces aqu..?
No pudo terminar la pregunta pues Hermione se lanzó a sus brazos llorando, el rostro del pelirrojo se ensombreció.
- Fue Malfoy, ¿cierto? - preguntó - Dime qué te hizo.
Draco lo vio todo, vio como Hermione, SU Hermione se lanzaba a los brazos de esa comadreja y él la abrazaba. ¡ ¿Cómo se atrevía a tocarla? !
Presenció como se dirigían de nuevo al estadio y conversaban por largo rato, estaba tan lejos que no entendía lo que decían, pero no era necesario saber mucho, después de todo, una imagen vale más que mil palabras: Hermione y esa comadreja se besaban.
Draco ardía en celos, deseaba sacar su varita y echarle una maldición a ese maldito pobretón, pero se contuvo, unos minutos después ambos regresaron al castillo tomados de la mano, mientras Draco los veía carcomido por los celos.
CONTINUARÁ …
N/A: ¿Cómo están? Espero que bien, también espero que leas haya gustado este capítulo, me costó algo de trabajo escribirlo, todos estos capítulos escribiendo de amor y de pronto doy un salto hasta el desamor... Pobre Herm...la compadezco, pero ¿qué se le puede hacer? Así imaginé la historia...no se preocupen porque pronto Hermione se reivindicará y volverá a ser la chica fuerte que todos conocemos ¡Sí, animo Hermione!
Como sabrán sus REVIEWS son el motor que me impulsa a continuar con ésta historia y sus comentarios son mi guía para superarme y hacer las cosas mejor día con día..sniff...me estoy poniendo sentimental. Espero sus comentarios.
Atte. Aimé
¿REVIEWS?
