N/A: Que puedo decir? Estoy más que alucinado por la cálida recepción que tenía este fic...realmente me temía que sería un fracaso rotundo por salirse del usual RLxSB (Nos amamos-Nos confesamos-Final Feliz XD). Nunca me alegré tanto de estar equivocado XD.
Aún no he confirmado si realmente esta prohibido el contestar reviews de los users, si alguien tiene información fehaciente al respecto, agradecería mucho que me ponga al corriente
Sin embargo, me gustaría contestar a la inquietud de un reviewer anónimo que parecía poco feliz acerca de mi forma de escribir: El señor/a "Uno que pasaba por aquí"
"sus manos fallaban
estrepitosamente..."
Please, estrépito es un ruido
enorme. Estrepitosamente es con estrépito.
Muy ruidosamente .No usen palabras
cuyo significado desconocen.O si las quieren usar búsquenlas
en el diccionario, que para eso está.
Bueno, no me gustaría jactarme de ser el mas aplicado de todos, pero hice mi tarea XD
Estrepitoso/sa: 1-Adj. Que hace mucho ruido: Aplausos estrepitosos
2- Fig. Muy grande, espectacular, rotundo : Fracaso estrepitoso
Ahora, al decir que tal cosa sucede de manera estrepitosa, quiere decir que sucede de manera rotunda, irrefutable. Si no conoce alguno de esos términos, señor (asumo que al poner "Uno" es usted alguien del genero masculino) lo remito al diccionario.
No tengo ninguna clase de problema en recibir criticas por lo pobre de mis publicaciones en relación a lo que pueda ser argumento, originalidad o incluso ortografía, pero no permitiré que se me etiquete de alguien que usa palabras complicadas solo para impresionar a los demás o darme aires de entendido, realmente no necesito nada de eso.
Este cap va dedicado a mi adorada hermana mayor Fer ( Beu Rib / Beu Ribe en esta página) en honor a un nuevo cumpleaños, sigue así Neesan! XD
Disclaimer: Ningún personaje de este fic me pertenece, son todos propiedad de J.K. Rowling (Dios sabe que yo no les hubiera dado esos destinos XD)
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Una Ultima Vez
Capitulo dos: Nada mas que una bestia
Luces cegadoras, sonoras explosiones y densos nubarrones que se perdían entre la lluvia, aclimataban la feroz y tenaz batalla, entre el hombre lobo y el mortifago.
El brazo izquierdo de Pettigrew parecía ser una ametralladora de maleficios, a su vez, cinco largos sables de plata se desplazaban de manera bizarra en pos de poner fin a la existencia del licántropo , sin embargo, un relajado Lupin los esquivaba con piruetas y giros sorprendentes, en ningún momento perdiendo su serenidad, realizando de vez en cuando una elegante floritura con su mano para defenderse con un escudo dorado.
-Por que...-pronunció el traidor de manera agitada y bastante frustrada, sin detener los movimientos y disparos de su varita – Por que... no te... mueres?
-Ha, vamos Peter! – Comentó en tono calmo mientras hacía un sensacional giro mortal para esquivar las envestidas de las guadañas plateadas – No me digas que tienes miedo...por qué habrías de tenérselo a una pobre bestia asquerosa? – comentó con una mueca burlona.
- Ya cállate! – gruño molesto, tratando, sin éxito, de perforarlo con sus temibles dedos metálicos – Pensé que ver como moría el infeliz ese te habría bajado un poco los humos, pero sigues siendo la misma criatura despreciable.
- Cuida tu boca – dijo sin el mas mínimo dejo de mueca o sonrisa, tenía el seño fruncido y los dientes apretados, seguía esquivando los ataques enemigos, si, pero cada vez por menos
- Que pasa? – comentó Peter de manera burlona- No te gusta que hable de tu novio?
- Cállate – gruño el licántropo – No te atrevas a hablar de él, una basura como tu no le llega ni a los talones.
- No se por que lo idealizas tanto – comentó de manera desdeñosa- Se supone que era uno de los miembros más fuertes de la Orden, o al menos de eso cacareaba todo el tiempo...ya vez que a la hora de la verdad no pudo ni siquiera con una mujer desquiciada!
- ...Cállate – gruñó cerrando los puños y mostrando los dientes
- Sabes, me han contado encantadoras historias sobre su estadía en Azkaban – el sujeto de ojos acuosos hizo una pausa teatral, mientras el hombre lobo lo miraba con los ojos enrojecidos lanzando chispas – Acerca de cómo gritaba todas las noches por su inocencia, y de cómo lloraba a lagrima viva todas las noches de luna llena...que patético
-Dije... –Murmuró con su rostro ensombrecido por sus empapados cabellos castaños- QUE TE CÁLLES! – Gritó furioso, para luego chasquear sus dedos, invocando su varita, la cual había perdido cuando cayó en la trampa del animago.
La elegante varita de fresno, de 27cm y núcleo de pluma de fénix se acomodó con presteza en la mano derecha de su dueño. Primero la alzó al cielo, para luego bajarla con lentitud, dejando un pequeño haz de chispas rojas y doradas en su camino.
- Veo que jugaremos un rato mas – rió Pettigrew de manera cruel
- No...-Replicó el otro con seria determinación – El juego acaba aquí!
- Bien...si así lo quieres – dijo Peter con tono complaciente y mirada calculadora – Duelo tradicional?
- Spatha! – Gritaron al unísono, sus varitas tomaron las formas de soberbias espadas, la de Remus tenía un estilo medieval, mientras que la de Peter era delga, pequeña y muy puntiaguda, algo más parecido a una daga. Se encontraban separados por menos de diez metros de fango y césped mojado.
Alzaron sus sables, bañándolos con la lluvia cada vez mas tenue, pero constante, y miraron se a los ojos, de manera racional, por ultima vez, con un brillo determinado en los ojos dorados, y una expresión astuta en los ojos claros.
Inclinaron sus armas unos noventa grados, apuntando al corazón de su rival, y sin más corrieron al encuentro del otro, Remus con elegancia natural, Peter de una manera un tanto torpe, como si no hubiera corrido en los últimos 16 años, lo cual era bastante factible.
Se encontraban a poco menos de cinco metros ahora, sin perder en ningún momento el contacto visual, a los tres metros, la determinación en el rostro de Remus Lupin era mas que clara, las gotas de sudor nervioso de Peter Pettigrew se mezclaban con la lluvia, pero eran claramente visibles a medio metro de distancia.
Finalmente, las espadas se enfrentaron, con un poderoso estruendo que se confundió con el rugir de los truenos. Ambos usaban su brazo para la varita, el licántropo el derecho, mientras que el animago empleaba el izquierdo.
Pero no fue un solo choque, las espadas se encontraban una y otra vez, crujiendo el metal de las hojas al enfrentarse el poder de los hechiceros, las chispas volaban por doquier, no solo del metal candente, sino también de los ojos de sus dueños.
Sucedió al fin, un ultimo cruce de espadas, los metales encantados vibraban con intensidad por toda la fuerza puesta en sus empuñadoras, Pettigrew mostraba los dientes mientras Lupin dibujaba esfuerzo en sus facciones cansadas.
- Remus, Remus – dijo con los dientes apretados, moviendo su cabeza de lado a lado, casi con desdén – Siempre tan caballeroso! – Lupin solo pudo abrir sus ojos con sorpresa y, de forma espasmódica, escupir una gran cantidad de sangre.
Todo cuanto pudo sentir el hombre lobo, fue un terrible dolor en su zona abdominal, pues no una, sino cinco poderosas dagas de plata lo perforaron, la espada en su mano flaqueo, quedando en su mano inerte.
- Si...Sirius...-Murmuró
- Una gran estrategia, y una ultima carta bajo la manga – dijo Pettigrew, alzando, gracias a las fuerzas sobre-humanas de su mano mágica, al pobre Lupin, incrustando cada vez mas plata en sus heridas, que parecían escocerse de manera alérgica – Eso es lo que diferencia a los verdaderos humanos de las simples bestias
- Tú...-murmuró con fastidio, intentando, en vano, levantar su espada, para luego inclinar su cabeza en gesto exhausto.
- Por favor...-exclamó con sorna el criminal, sin tomar en cuenta que el joven de cabellos castaños volvía a asir con fuerza el mango de su espada – Realmente creías que un mortifago se pondría a pelear de igual a igual con algo como tu?
Sin embargo, las verborreas del hombre de cabellos rubios se detuvieron automáticamente, al sentir un terrible dolor que se extendía por todo su cuerpo haciéndolo chillar de dolor.
El viejo profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras, no solo se había recuperado de las estocadas, sino que con una velocidad abismal, y manipulando con destreza su espada había logrado cortar la carne, a la altura del antebrazo derecho.
- Por favor...-agregó con una risa, alzando su cabeza para mostrar, no una mirada perdida, sino unos ojos que ardían con satisfacción – Eres repulsivamente predecible! – Fue el turno del animago, para abrir sus orbes con espanto, sin tener la dignidad de ahogar un grito profundo.
- Ma...Maldito! – rugió, revolcándose en el suelo por el dolor, enroscando su túnica en el ahora muñón ensangrentado que hasta hacía unos segundos era un brazo. Por su parte, y no sin unos cuantos pequeños gemidos de dolor, el hombre lobo arrancaba los cinco dedos en forma de daga, dando la espalda a su rival de manera un tanto distraída.
La mano fantasmagórica se agitó como un pez fuera del agua sobre su propia mano izquierda, para luego ser aventada al aire y verse reducida a un puñado de cenizas perdidas entre la creciente neblina.
- Y ahora...- Comentó con tono resulto alzando nuevamente la espada desde su flanco izquierdo para bajarla con rapidez a su flanco derecho, comprobando su filo. Avanzó unos cuantos pasos, reduciendo la distancia entre ellos a solo unos centímetros. El animago dejó de revolcarse, para colocarse de rodillas en el césped enlodado, con los ojos llorosos
- Que...que vas a hacer Remus? – sollozó, con verdadero pánico colándose por su garganta.
- Tan solo encargarme...de que todo vuelva a estar bien – Dijo, sin flaquear, y volviendo a alzar la espada, con la intención encestarle el golpe final a su rival, y darle así una muerte relativamente digna.
-Remus...- Murmuró mientras las lagrimas afligidas comenzaron a rodar con fuerza por sus mejillas, mezclándose con las persistentes gotas de lluvia – Por...por favor perdóname! – imploró, humillándose con la mano que quedaba sana, su varita había perdido su transformación ante la profunda desesperación de su señor y yacía cuando menos a un metro a su izquierda, semi sepultada en un lodazal
- No puedo hacer eso – Respondió sin inmutarse, la frialdad brillando en los, usualmente cálidos, ojos dorados – después de todo, y como tu tantas veces recalcaste, no soy mas que una bestia asquerosa con sed de sangre.
- Por favor! – Suplicó, sus ojos abiertos con horror al sentir lo que el mismo había invocado- Si me dejas vivir, te contaré todo sobre el velo y... acerca de cómo liberar a Sirius!
El licántropo se limitó a mirarlo atentamente.
-CDE-
La fría y húmeda noche pareció cortarse por el escandaloso y emocionado grito, proveniente de los jardines del legendario Hogwarts, un vitor de alegría rugió en la frialdad nocturna, llenándola de calidez, pues ahora no eran especulaciones, ya no había trucos o cartas bajo la manga, definitivamente era un hecho: Lord Voldemort había muerto
-Desmaius! – El mortifago reconocido en la comunidad mágica como Dolohov cayó redondamente en el césped, levantando unas cuantas motas de polvo. El hechicero de cabello negro alborotado que le había lanzado el maleficio, sonrió con una mueca
-Ya lo tienes!- Dijo en tono enérgico un hombre que bien medía lo que dos personas, con larga y enmarañada barba que hacía juego con sus ojos con forma de escarabajo, en su mano derecha pendía una gruesa cadena con un poderoso fulgor dorado, que mantenía apresada a una hilera de tres mortifagos que se resistían de manera inútil ante las fuerzas del semi-gigante y la cadena encantada.
Un año de feroz enfrentamiento contra las fuerzas oscuras habían dejado su marca en Harry James Potter, su rostro infantil se había cincelado en la forma de un hombre, sus pequeñas túnicas del primer año fueron reemplazadas por unas de mayor tamaño y grosor, su altura definitiva, adquirida en los últimos meses, no tenía nada que envidiarle a la de su leal amigo Ron, quien se apresuraba a detener a otro de los fugitivos con ayuda de una poderosa Hermione Granger, sus ojos verdes brillaron con la misma intensidad de siempre, al depositar su mirada en la joven Ginny Weasley, quien corría junto a sus hermanos, Fred y George, asegurando el perímetro. Sus pensamientos de final paz y confianza se vieron interrumpidos por la voz de una estricta Minerva McGonagall.
-...Y Charlie ya han asegurado el castillo; Bill, Delacour y Krum han asegurado la salida al bosque prohibido, Madame Maxime y Kingsley custodian la salida a Hogsmeade y la gente del agua nos ha prometido que no los permitirá pasar...Están completamente atrapados, finalmente hoy terminará todo
-Supongo que entonces es hora de usarlo una ultima vez...-comentó para si mismo mientras de los pliegues de su túnica sacaba una vieja hoja de pergamino, al ver la expresión curiosa en el rostro de su vieja Profesora, preparó su varita y prosiguió – Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas!
-Harry pero que...-la protesta escéptica de la Profesora McGonagall se vio interrumpida cuando finos hilos se materializaron en el viejo pergamino – El Mapa...del Merodeador? Qué rayos es eso?
-Larga historia Profesora... – comentó Harry mientras movía con avidez su dedo índice a través de los rincones del perfecto plano de Hogwarts – Levantó su mirada por un momento, e invitó a la Profesora a recorrer con él el mapa
-Fascinante...-Murmuró ella en un tono quedo – Wormtail, Prongs, Moony y Padfoot...estoy segura de haber oído eso antes...-Sus ojos se abrieron con asombro cuando la imagen de cuatro traviesos y jóvenes Gryffindor flotó entre sus recuerdos – Vaya...-comentó dividida entre el asombro y la admiración
-Si...-Susurró de manera queda el joven Potter, se miraron un segundo mas, hasta que, finalmente asintieron y comenzaron a rastrear el mapa en busca de los mortifagos restantes
-Hermione, Ron! – Gritó Harry tras unos segundos, ambos hechiceros, ya libres del primer mortifago miraron a su camarada – Draco, Crabbe y Goyle escapan rumbo al campo de Quidditch, deténganlos!... vayan con mucho cuidado – ambos asintieron, Ron haciendo una media sonrisa y salieron a toda marcha.
-Filius! Pomona! – Gritó McGonagall del mismo modo que lo hizo Harry, sus colegas Flitwick y Sprout asistieron de inmediato- Avery y Macnair van rumbo a los invernaderos! – No hicieron falta mas palabras para que los dos hechiceros salieran a la carrera.
-Ginny, Fred, George! El huerto de Hagrid!
-Moody, Tonks, Aberforth! El deposito de escobas rápido!
A medida que los miembros de la Orden eran enviados a sus respectivas locaciones, el cielo se llenaba del resplandor de encantamientos y maleficios que competían con la luminosidad y el estruendo de los rayos en la distancia.
-Creo que con Lucius y Narcissa Malfoy ya son todos...-Susurró Minerva mientras el ultimo contingente de la Orden salía a la captura de los citados mortifagos.
-No...Falta uno
-Te refieres a...
-¿Cuál me ha dicho que era la locación del Prof. Lupin? – La cortó a media oración mientras buscaba con desesperación el nombre "Remus Lupin" en los senderos del mapa, su corazón se lleno de un terrible presentimiento y un escalofrío recorrió su espalda.
-Sometió a Nott, Crabbe y Goyle y los dejó con Hagrid...luego lo perdí de vista...No creerás que... –Susurró mientras la misma inquietud se apoderaba de su cuerpo
-Iré a buscarlo- Dijo en tono resuelto el joven Potter tras finalmente localizar a la miniatura "Remus Lupin" quien parecía mantener una encarnizada batalla con un punto llamado "Peter Pettigrew" - Profesora, por favor, vigile a los mortifagos y mande a llamar a Madame Pomfrey cuanto antes!
-De inmediato- Asintió de manera severa mientras el otro salía a la carrera rumbo al Sauce boxeador – Y Potter...cuídate
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N/A: Hem...disculpen lo anterior XD, pero el señor reviewer olvido dejar su mail, por lo cual fue el único medio que encontré para ahogar sus dudas...como fuere, lo cierto es que lamento mucho todas las demoras, realmente he estado bastante ocupado entre exámenes trimestrales y la campaña solidaria en la que esta trabajando mi escuela...es muy agotador
De cualquier forma, esta parte del fic es la que me ha traído más complicaciones...como habrán notado, esto terminó siendo una historia de tres caps en lugar de dos, otra clara muestra de que mis premoniciones son un asco XD
Antes de que se me olvide, les dejo una pequeña nota de traductor, aunque no creo que haga falta, el encantamiento "Spatha" significa "Espada" en latín (aunque supongo que se dieron una idea XD)
La tercera parte y final definitivo de este fic ya esta bien diagramada, solo falta pasarla a algo que no sea mis pensamientos y ajustarle detalles aquí y allí
Como fuere, espero con ansias su opinión, realmente no importa si son criticas positivas o negativas, solo es importante que digan lo que piensan de la manera mas respetuosa posible, de la misma que yo, o al menos eso intento XD, me dirijo a ustedes
Saludos atentos
Suerte
Viosil Uab
