Nada de Ranma ½ me pertenece solo la idea de este fic.

Sigfrido es mi único prometido y más les vale no contrariarme

"Ranma" lo llamo Nabiki mientras toda la familia estaba sentada en la mesa disponiéndose a cenar. "Te ves pésimo! Acaso anoche no pudiste dormir bien? Concluyo Nabiki con una mueca burlona.

Ranma solo se limito a mirarla serio, sin contestarle.

"Nabiki, deja en paz a Ranma. Quieres? El pobre se ha pasado prácticamente dos días completos buscando a Akane sin descanso!" Kasumi reprendió a su hermana con un tono de voy dulce y al mismo tiempo decidido. Luego con una mirada de entendimiento y girándose para observarlo directamente a los ojos prosiguió. "No te preocupes Ranma, mi hermana aparecerá en cualquier momento, ella siempre vuelve... " levantando la vista hacía arriba y con inseguridad. "O por lo menos siempre lo hacía. Aunque ahora no sé, la gente cambia con el tiempo. No?" a esto Kasumi puso su mejor sonrisa. Mientras a Soun Tendo por poco no le da un ataque al corazón. Nunca se le había ocurrido pensar que las cosas hubieran podido cambiar y Akane no volviera como siempre lo hacía. Siempre dio por sentado que su pequeña niña volvería a casa... "Cuando regrese a casa tendré que hablar con ella, desde ahora en adelante estarán prohibidas estas desapariciones. Lo único que espero es que regreseeeeeee!" se dijo asimismo Soun Tendo con temor.

"Claro que regresará, Kasumi" dijo Nabiki tranquilamente. "Solo hay que esperar! Solo han pasado dos días, cuando solía desaparecer por semanas. Así que familia a no desesperar. Si?" dijo mirando especialmente a su padre como si supiera lo que el Sr. Tendo pensaba en esos momentos.

Mientras al mismo tiempo una hermosa chica de cabellos cortos y ojos del color del chocolate llegaba a casa después de unos días muy agitados.

"Hola familia, llegué" grito Akane desde la puerta.

Al escuchar estas palabras Ranma fue el primero en levantarse de la mesa y correr hacia el lugar de donde había venido la voz., con un estado de ánimo entre exaltado, feliz y furioso. Todas las emociones en conjunto en un solo minuto y lugar, aunque fueron apagadas rápidamente y reemplazadas por la sorpresa al ver a Akane.

"A..A..Aka..Akane. Que te paso?" dijo al ver el estado en el que se encontraba.

"Si Akane que sucedió?" dijo Kasumi preocupada desde atrás de Ranma, quien se había levantado para ir a saludar a su hermana.

"Pasarme?" pregunto Akane con una voz que denotaba fastidio y bajando su cabeza para verse a sí misma. "Ahhh. lo dicen por el estado de mi ropa?" pregunto con cierta ironía en su voz. "Bueno pues verán tuve unos pequeños problemitas" dijo finalmente.

"Bueno en realidad yo lo preguntaba por el palo que llevas como bastón" dijo Kasumi. "Estas herida?" pregunto con preocupación.

"Con quien?" pregunto Ranma tranquilamente y mirándola fijamente. Había algo en Akane... Algo diferente en ella que lo intranquilizaba y bastante. "Con quien tuviste problemas?" Una vez que ella contestara estaba decidido a verle la cara al cretino que se haya atrevido a tocarla.

"Con el desierto. No es tan fácil atravesarlo. Saben?" contesto en forma burlona. Luego y con la ayuda del palo se hubiera ido tranquilamente hacia a su habitación, a no ser por Ranma que corrió hacia ella, la tomo en brazos y fue él quien la llevo.

Ya en la habitación de Akane...

"No era necesario que me cargaras" dijo Akane enojada. "Yo podía llevarme a mi misma sabes? No estoy herida ni nada de eso, solo estoy cansada!" "Ahora si puedes irte te lo voy a agradecer. Quiero darme un baño, cambiarme está ropa hecha harapos y descansar" concluyo su explicación ofendida mientras miraba a Ranma con esa misma mirada fría e intimidante que le había mostrado hace unos noches atrás luego de su pesadilla.

"Akane" le hablo Ranma seriamente. "Quien te hizo esto? Donde estuviste? Te secuestraron? Quiero saber todo ya mismo y no voy a esperar a mañana para que me lo digas" dijo él mientras sentía como la furia le iba recorriendo el cuerpo mientras imaginaba las cosas que le podrían haber hecho.

"Ranma" dijo Akane fríamente. "Creo ya haber contestado a esa pregunta"

"No, no lo hiciste y no pienso irme hasta saber lo que sucedió. Así que empieza a hablar" contesto Ranma muy decidido y serio.

Akane comenzó a reír. "Pues entonces tengo dos opciones solo"

"Que?" pregunto Ranma sorprendido.

"Primera opción sería quedarme aquí contigo, dado que no piensas marcharte a no ser que hable, pero como no tengo nada mas que contar!" se explico Akane pensativa llevando su dedo a la cabeza.

"Segunda opción sería usar las energías que siempre tengo de resguardo y darte una golpiza de la cuál no te olvidarás en mucho tiempo y así dejarás de ser tan terco y molesto." "Si!" grito Akane chasqueando los dedos, creo que la segunda opción es la mejor y más divertida acoto sonriéndole con esa sonrisa que siempre lo hace derretirse. Aunque en esta oportunidad vino seguida de la consecuente paliza, que como ella dijera "no olvidaría en mucho tiempo".

Akane lo había golpeado muy fuerte en esa oportunidad. Solo fue un golpe. Un puñetazo en seco en el estomago que lo dejo sin poder respirar por unos segundos. Acto seguido su padre y el Sr. Soun tuvieron que llamar de urgencia al Dr. Tofu, quien al llegar revisó el golpe y se quedo sorprendido."Hace mucho tiempo que no veía nada así" se dijo asimismo, al único chico que había tenido que curar golpes tan fuertes había sido ese tal llamado "Sigfrido?" aunque esto ultimo lo dijo en voz alta llamando la atención de todos los presentes.

"Co... Cómo dijo Dr. Tofu?" Dijo un adolorido Ranma.

"Nada Ranma" contesto él.

"Sí. Ud. dijo un nombre. Quien es él? Pregunto Ranma como pudo, dado que su voz era muy bajita, aún casi no podía hablar bien por el golpe.

El doctor Tofu llevándose su mano hacia atrás de su cabeza le sonrió y le explicó. "No es nada importante Ranma, solo que a la única persona que he visto anteriormente con estos golpes tan fuertes ha sido Sigfrido." "Y lo más extraño!" dijo pensativo "Era Akane quien lo traía a mi consultorio o esa amiga suya Hotaru cuando eso sucedía." Contó.

Ranma abrió bien grande sus ojos sorprendido y dijo casi en un suspiro. "Sigfrido?"

Por suerte para Ranma el Dr. Tofu le recetó descansar y tomar unos tranquilizantes para el dolor, dado que tenía un par de costillas rotas por el golpe. Al día siguiente Ranma bajó a de todas formas a desayunar aunque se sintiera como aplastado por un camión, pero necesitaba hablar con Akane de cualquier manera. La curiosidad lo estaba matando, necesitaba saber, y no se daría por vencido por nada del mundo.

Ya desayunando. Todos estaban en silencio comiendo. Ranma lo hacía lentamente para no empeorar el dolor, mientras de vez en cuando le lanzaba alguna miradita a Akane, quien por su lado desayunaba tranquilamente sin inmutarse, su rostro frió e inexpresivo.

Luego de un tiempo en silencio, el primero en romperlo fue Soun "Akane querida hija"

"Sí Papá?" contesto ella inexpresivamente.

"Akane. No podrás seguir haciendo eso de irte por días enteros y luego regresar como si nada. Tus obligaciones ahora son otras. Estas comprometida y no querrás que Ranma se enoje contigo hijita" le dijo su padre seriamente.

Akane solo se limitó a mirarlo con su mirada intimidante característica de ella en los últimos días y dijo irónicamente. "Pero Papá él solo es mi prometido porque tú lo acordaste con su padre. Y lo hiciste sin consultarme a mí para nada, ni siquiera me preguntaste si yo tal vez tenía ya algún otro prometido dando vueltas por ahí. Además que hay con "

"Que?" grito su padre con mucho enojo. " Tu no tienes otro prometido Akane" agregó.

"Claro que lo tengo Papá!" dijo Akane sonriente. "Acaso te olvidas de Sigfrido?"

"Ese, ese chico y tu solo son amigos, no prometidos" exclamo Soun entrecortadamente.

"Bueno, el contrato legal firmado entre él y yo dice lo contrario, Papá" dijo Akane aún más sarcástica y con una sonrisa maliciosa. "Osea que Sigfrido es mi único prometido. Y papá más vale no me contradigas en esa afirmación, mira que ese contrato legal no te beneficia en absoluto. Claro en cuento a materia económica! Afirmo Akane aún más sarcástica.

"Que?" grito Genma.

Ranma solo se remitió a evitar su inminente desmayo lo más que pudo, hasta que cedió a las tensiones y al dolor, cayendo desmayado sobre la mesa.

Nabiki por su lado dejo caer los cubiertos que tenía en la mano con comida y todo. Kasumi por su lado solo se dijo lo de siempre. "Oh. Mi".

Bueno aquí esta el segundo capitulo. El próximo será: Sigfrido y el cambio radical de Akane.