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CAPÍTULO 6: Vanilla
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RIIIIIIIIIIING RIIIIIIIIIING
- ¿Diga?
- Hiro. . . soy yo. . . Ayaka.
- . . . . . . . . Hola, Ayaka.
- Hiro si. . . si no quieres hablar conmigo, lo entenderé perfectamente.
- . . . No, Ayaka. No te preocupes. . . – Aunque Hiro no las tenía todas consigo sobre cómo iba a reaccionar a lo largo de esa conversación.
- Es que. . . Es que quería decirte. . . Quería decirte que lo siento mucho Hiro, muchísimo. Sé que te he hecho mucho daño y que no te lo merecías y. . . snif, y sé que no me vas a perdonar nunca ni, snif, ni te vas a creer lo que te voy a decir, snif, snif, pero de verdad que yo te quiero mucho, Hiro, mucho, mucho, snif, de verdad. . . Eres la mejor persona que he conocido nunca y no sabes cuanto lamento haberte hecho eso, snif, yo. . . es que yo. . . snif, snif, yo. . .
- Venga Ayaka, no te pongas así. Claro que te perdono – Pero, al mismo tiempo que lo decía, Hiro pensaba "¿Es verdad eso que estoy diciendo¿De verdad la perdono¿De verdad, de verdad?"
- Snif¿de verdad¿Me perdonas?
- Em. . . Sí. . . Claro. . . – "Va, venga, sí, la perdono. Total¿qué gano con no perdonarla?"
- Snif, snif. . . Muchas gracias, Hiro.
- Bueno, em. . . Dejémoslo ya¿de acuerdo?
- Sí, snif. . . Oye Hiro, yo. . . A mí me gustaría seguir llamándote, de vez en cuando, para. . . Bueno, para hablar contigo y saber como te van las cosas y. . . y todo eso. Em. . . ¿Puedo?
- Verás Ayaka, yo. . . Creo que eso no es una buena idea, al menos, por el momento. Es que. . . necesito un poco de tiempo¿entiendes?
- Sí, sí, claro. Claro que lo entiendo. . .
- Mejor ya te llamaré yo, cuando llegue la ocasión. ¿Vale?
- Vale.
Hubo unos segundos de silencio.
- Hiro, esto. . . em, me gustaría decirte. . . – Pero Ayaka no se decidía a decir nada.
- ¿Sí?
- Bueno, pues. . . Pues que espero que todo te vaya muy bien, porque si alguien se lo merece, ese eres tú. Y que aunque ya no me veas más en tus conciertos, no olvides que yo seguiré siendo tu fan número uno.
- Muchas gracias – "Ya, pues menuda cosa. Eso de la fan número uno también se lo decías a Yuki - ¡Oh, cállate de una vez, rencoroso!"
- En fin, supongo. . . que ha llegado el momento de seguir cada uno por su lado.
- Sí, supongo que sí – Y a Hiro le pareció que esa era una perspectiva necesaria, pero muy triste.
- . . . Adiós, Hiro.
- Adiós, Ayaka.
Ya estaba, se había acabado todo. Había colgado el teléfono y había puesto fin a una etapa de su vida. Se sentía triste, no se lo podía negar, pero era una tristeza nostálgica, no amarga, debida al hecho de haber dicho adiós a algo que había sido muy importante para él más que por no tener a Ayaka a su lado.
También se sentía extrañamente liberado. Sí, bien pensado, le había gustado eso de que Ayaka le hubiera llamado. Era una manera de acabar mucho mejor que aquella abrupta frase en el restaurante confesándole su infidelidad. Así, después de volver a hablar con ella, había podido librarse por completo de los restos de rencor que aún sentía hacia su ex y quedarse en paz consigo mismo.
Bien, Ayaka misma lo había dicho: Ahora le tocaba a cada uno seguir por su lado. Y, aunque en ese momento se sentía algo solo y no estaba muy seguro de lo que iba a hacer, estaba convencido de que pronto se daría cuenta de que no estaba solo en absoluto y de que aún le quedaban muchas cosas por hacer.
Deseó que a ella también le fuera bien.
-.-.-
- ¿Sabéis qué? Hoy me ha llamado Ayaka – Dijo Hiro, intentando que su voz sonara totalmente casual.
- ¿QUEEEEEEEEEEEEEEEEEE? – Suguru y Shuichi expresaron al unísono su asombro.
- ¿Cómo se ha atrevido a llamarte esa traidora? Debería estar avergonzada de pensar siquiera en dirigirte la palabra – Dijo el pequeño teclista.
- Bueno, me llamó para disculparse y hacer las paces.
- Eso, ahora quiere ir de santita. Como si no hubiéramos visto ya todos cómo es en realidad, hn – Shuichi no pudo seguir ocultando por más tiempo, ni siquiera por hacerle ese favor a Hiro, que él también estaba enfadadísimo con Ayaka y que pensaba de ella todo lo malo que se puede pensar de una persona. Al fin y al cabo, ella había intentado tirarse a su novio.
- Supongo que la enviaste a la mierda¿no? – Insistió Suguru.
- Pues no. El caso es que la perdoné.
- ¿LA PERDONASTE? – Nueva exclamación a dos voces.
- Eso es, y debo decir que después de hacerlo, me quedé mucha más a gusto.
- Hiro, yo te aprecio de verdad, ya lo sabes – Dijo Suguru en tono solemne – Pero, sinceramente, hay veces que de bueno pareces tonto. Siento hablarte de esta manera, pero es verdad.
- ¡Eso es cierto, Hiro! – Corroboró Shuichi – La muy fresca intentó serte infiel, y además con el novio de tu mejor amigo, es decir, con MI novio. No deberías haberla perdonado, ni dejar que los caraduras se aprovechen así de que seas tan buena persona, hn.
- Ejem, Shu-chan. . . – Hiro empezaba a mosquearse un poco - ¿De verdad crees que eres la persona más indicada para hablar así?
Shu se sonrojó. Recordó las innumerables veces en que él mismo se había aprovechado del buen carácter de su amigo pidiéndole favores absurdos, desorbitados, muestras claras de estar siendo un caradura porque sabía que Hiro se lo iba a consentir. Recordó también cuántas veces, desde que eran pequeños, había cogido una rabieta y la había pagado con su amigo, gritándole y diciéndole todo lo que no se había atrevido a decirles a los auténticos culpables de su enfado. En esas ocasiones, Hiro no sólo había aguantado el chaparrón, sino que además le había perdonado cuando Shuichi, una vez pasado el calentón, se lo había pedido. Todo eso por no hablar del hecho de que él se consideraba con derecho a absorber cual esponja el tiempo de su amigo, llamándole o plantándose directamente en su casa a cualquier hora del día o de la noche, fuese cual fuese el momento en el que le necesitara y sin pararse ni siquiera a pensar en si Hiro no tendría compañía o, simplemente, algo mejor que hacer que escucharle berrear y protestar.
Vale, él no era la persona más indicada para hablar así.
- Lo siento, Hiro-chan. Tienes toda la razón del mundo, snif – Dijo un chibi-Shuichi, con orejas y cola de gatito, que se había enganchado a la pierna de su amigo - Eres muy bueno, Hiro-chan.
- Vale, vale. . . ¡Quita, leches! – Hiro sacudía la pierna para quitarse a aquel bicho de encima.
Pero Suguru no se dio por vencido.
- Pues yo sigo pensando que es una sinvergüenza por intentar pegártela de esa manera y luego pretender arreglarlo todo con un simple "Lo siento".
- ¿Y qué quieres que haga¿Qué la obligue a flagelarse delante de mí? – Tenía que hacerle entender a Suguru lo absurdo de lo que estaba diciendo – Ella lo siente de verdad, o al menos eso me ha parecido a mí. Y si no lo siente. . . Mira, la verdad es que me da lo mismo. Piénsalo bien, Suguru¿de qué me hubiera servido a mí no perdonarla?
- ¿Cómo que de qué te hubiera servido? Pues para que vea que de ti no se ríe nadie. Y hacerle saber que es una perraca.
- Bueno, eso puede que te sirva a ti, Suggy-chan, pero a mí no. Con eso sólo hubiera conseguido continuar amargado y estar mal conmigo mismo. ¿Lo entiendes?
Sí que lo entendía, pero Suggy-chan no estaba dispuesto a dar su brazo a torcer.
- Es una fresca, hn – Masculló, todo enfurruñado, cruzando los brazos sobre su pecho.
- Jejeje. . . Venga hombre, no te pongas así, que no hay para tanto.
Como vio que el ambiente estaba bastante relajado y que su amigo estaba de mucho mejor humor que los días anteriores, a Shuichi se le ocurrió una idea.
- ¡EH¿Y si nos vamos de fiesta? Nosotros solos. Una juerga de coleguitas, como cuando íbamos al instituto¿te acuerdas? Pero con Suguru, claro.
- ¡SÍ, SALGAMOS DE FIESTA! – Exclamó Suguru, encantado de que por una vez contaran con él para algo que no fuera encargarle más trabajo – ¿Vamos al Vanilla?
- Sí, sí, buena idea. He leído que hoy toca un guitarrista muy bueno. ¿Vamos, Hiro¿Vamos¿Vamos?
- Bueeeeeeeeeeno, si os hace ilusión. . . – Hiro trató de mostrar entusiasmo ante la propuesta de sus amigos. Sabía perfectamente que aquellos dos habían propuesto ir al Vanilla porque sabían que a él le gustaba.
-.-.-
Acababa de finalizar un fantástico concierto de rithem´&´blues a cargo de un grupo cuyo guitarrista era, ciertamente, muy bueno. De hecho, él era la estrella de la noche, puesto que también había compuesto los temas que se interpretaron aquella noche, y se había rodeado de una banda de músicos cuya calidad era también remarcable.
Cuando acabó la actuación, empezó la sesión de música de baile. Las luces se apagaron, el disjokey puso un tema de Dee-Lite y la pista empezó a llenarse.
Hiro estuvo un rato hablando con el guitarrista, un americano alto y panzudo, que lucía un frondoso bigote rubio y no hablaba ni una palabra de japonés. A Hiro se le daba bien el inglés, pero aquel hombre hablaba tan rápido y tenía un acento tejano tan pronunciado, que le era casi imposible seguir el hilo de lo que le estaba diciendo. Aún así, consiguieron hacerse entender y, como el americano resultó ser un tío muy campechano, se rieron mucho contando anécdotas de sus respectivas giras. Incluso le regaló a Hiro un CD con los temas que habían tocado aquella noche.
Suguru y Shuichi también habían disfrutado mucho con la velada, aunque aquel no era el tipo de música que ellos solían escuchar, y ahora estaban en la pista bailando como locos. Además, no se habían peleado en toda la noche, lo cual había resultado un gran descanso para Hiro.
Ahora que el guitarrista tejano se había retirado alegando que "aquella mierda de música enlatada" le asqueaba, Hiro se había quedado sólo. Prefería esperar un rato antes de unirse a la diversión de sus amigos, que seguían por ahí pegando saltos. Se lo había pasado muy bien, pero ahora le estaba entrando la melancolía: Había demasiados recuerdos en aquel sitio. Decidió que iría a tomar algo.
Se sentó en un taburete de la barra y pidió una cerveza. La cosa resultó bastante sencilla porque hacía poco que había acabado el concierto en vivo. Normalmente, al cabo de una hora de haberse convertido el local en discoteca, el Vanilla estaba siempre lleno hasta la bandera, y conseguir una bebida era casi misión imposible.
Hiro hacía ya bastante tiempo que no se quedaba a ver la transformación del local, que pasaba de ser un rincón íntimo tenuemente iluminado y con clientela de aspecto bohemio, a convertirse en un garito donde retumbaba la música electrónica y parpadeaban las luces de colores, abarrotado de adolescentes urbanitas vestidos con extrañas ropas de fibra sintética.
El joven guitarrista de Bad Luck pensaba en todo esto mientras daba tragos de su cerveza, recordando que, hasta hacía bien poco, a esas horas él siempre había abandonado ya el Vanilla, porque la chica que le había acompañado en sus visitas a aquel local durante el último año, tampoco gustaba de aquel ambiente.
Pensó que eso era bastante natural. Realmente, Ayaka no pintaba nada allí. No se la podía ni imaginar, por ejemplo, en medio del grupo de chicas que acababan de pasar por delante de él, todas ellas con peinados modernos y extravagantes, faldas casi inexistentes de tela plastificada y maquillaje de colores chillones. Tampoco se la podía imaginar bailando al son de aquella música. Siendo realista, no se la podía imaginar ni siquiera escuchando un disco de Bad Luck. ¿Le gustaba acaso a Ayaka la música de Bad Luck¿Se había emocionado alguna vez escuchando alguno de sus temas como se emocionaba leyendo las novelas de Yuki?
Hiro-chan estuvo un rato ensimismado en esos pensamientos, hasta que llamó su atención algo de color azul. . .
Hola de nuevo!
Vale, sí, reconozco que este capítulo es un poco corto, pero es que quedaba mejor cortarlo por aquí. Así os dejo con la intriga, jijiji.
Supongo que algunos os pegasteis un susto con la conversación telefónica del principio temiendo que hubiera reconciliación. Tranquilidad absoluta: Jamás se me ocurriría volver a juntar a Hiro con la pánfila esa, ahora que he conseguido deshacerme de ella. ¡Faltaría más! Además. . . las amenazas de muerte que he recibido por si se me ocurría volver a emparejarlos, me disuadieron del todo, jeje (Sonrisita nerviosa)
Los que seáis fans de Gackt habréis reconocido en el título de este capítulo el de uno de sus temas. No tiene nada que ver con la canción, a parte de que es una de mis favoritas y de que me gustaba como nombre para el local.
Bien, bien, bien, pasemos a contestar los rw, que me han dejado muy contenta (sonrisita):
ShuichitaNo llores mujer, que me va a coger mala conciencia. Me alegro de que te hayas enganchado a la historia, y espero que este capi no te haya decepcionado.
AnnikyNueva avalancha de rw´s! Aix, no sabes la alegría que me has dado, jijiji. Tranquila, tranquila, que queda, por lo menos, un capítulo más.
KathuJUAS JUAS JUAS. Tienes razón, ese remix es imponente! Por si alguien no lo ha visto, es uno en el que sale Hiro montándoselo con K y los pilla la virgen de Kioto. Os recomiendo que lo busquéis. No tiene desperdicio! XDDDDDDD
Rikku-Tomoe: MARRANA¿Sabes lo que me ha costado quitarme la mancha de tus mocos? Bueno, sobre tu pregunta: Kuromomotaro es un personaje que salía en Yu Yu Hakusho. Es uno de los malos que pierde (Por supuestísimo) en un combate contra el adorable youkai de bolsillo, Hiei-chan.
YairedJejeje, veo que a muchas os ha gustado el ataque de celos de Yuki. ¿Verdad que Tohma es adorable? (corazoncitos, corazoncitos, corazoncitos)
Yuki: Aix, que mal andamos de memoria, señorita. Con lo aplaudido que fue lo de la living cookie en su día XDDDDDDDDD. Bueno, este no ha sido muy largo, pero el próximo promete.
Mochita-chan: ME COMPROMETO a hacer que Hiro-chan sea feliz de nuevo, palabrita. Además, nuestro Hiroshi es demasiado listo como para pasarse la vida amargado por esa palurda.
Elanor Blackriver: Eso, eso, díselo a tu novio, que hay que "esparcirse"! XDDDDDDDDD ¿Por qué todo el mundo odia a mi Tohma kawai? Pobrecito, con lo mono que es, angelito. Lo de la esquizofrenia. . . Pues no se qué decirte. Varios expertos todavía no se han puesto de acuerdo al respecto. Y tranquila mujer, que no agobias a nadie!
Como siempre, gracias a los q me siguen dejando rw de fics anteriores. Aunque haga tiempo que están publicados, sigue haciendo la misma ilusión.
Me despido para seguir manejando los hilos del destino de Hiro-chan. TA LUEGUITOOOOOOO!
