PROFECÍAS
por
Jerm
Capítulo
15
"Planes"
Marle parpadeó a al abrir los ojos, que le escocieron por un momento a causa de la luz solar que entraba por la ventana. Mirando a su alrededor, se encontró con que reposaba sobre una cama dentro de un cuarto pequeño, probablemente en una posada.
¿Cómo llegué aquí?, se preguntó.
—¿Te sientes bien?
Marle viró su cabeza de golpe hacia un lado para ver a Lucca, que estaba sentada en una silla cerca de ella. El movimiento rápido hizo que le doliera un poco el cuello, obviamente por un calambre o algo así. Se encogió por la sensación y llevó una mano a su cuello.
Lucca se levantó de la silla y caminó hacia ella.
—Has dormido por cuatro días. Afortunadamente, sigues en forma.
—¿Qué pasó? —preguntó Marle quedamente, bajando la mano a la cama otra vez.
—Magus nos atacó —le recordó Lucca.
—Ya sé eso —asintió Marle—. ¿Cómo llegamos aquí?
Lucca sonrió.
—Crono llegó justo a tiempo. Después de eso, es un poco complejo. Simplemente digamos que llegamos aquí.
—¿Quiénes somos nosotros?
—Tú, Crono, Glenn y yo.
—Así que estamos todos —asintió Marle, satisfecha—. ¿Dónde están los otros dos?
—Eh, Glenn está en el cuarto de al lado —dijo Lucca, señalando la pared tras ella y a la derecha de Marle—; y Crono —se encogió de hombros—, en algún lugar del pueblo.
Marle dejó de hacer preguntas después de eso, y se reclinó otra vez sobre la cama como si fuera a volver a dormir. Lucca se recargó más cómodamente en la silla.
—Entonces¿cómo te sientes? —preguntó.
—Mmmh… —Marle parecía estar pensando, todavía estaba algo aturdida—. De hecho, tengo sed.
—¿Te bastará con agua? —preguntó Lucca, levantándose y caminando hacia la puerta.
—Sí —asintió Marle, y tosió.
—En eso estoy —dijo Lucca, y salió del cuarto.
———
—¡Bingo! —exclamó Crono, entrando como una ráfaga al cuarto.
Lucca y Marle se volvieron hacia él, sorprendidas por su aparición repentina mientras cerraba la puerta tras él. Marle tosió otra vez y le pasó a Lucca el vaso de agua medio vacío. Lucca lo tomó y lo puso sobre su silla, actualmente vacante. Entonces se volvió hacia Crono.
—¿Dónde habías estado?
—Por ahí —Crono se encogió de hombros—. Encontré algo útil.
—¿Qué cosa? —preguntó Marle.
—Primero lo primero¿estás bien, Marle? —preguntó Crono a su vez.
—Estoy bien, creo —asintió Marle—. Gracias.
—De nada —sonrió Crono, y empezó a contar lo que había encontrado—. Yo…
—Espera¿no debería Glenn oír esto también? —lo cortó Lucca.
Crono dio un rápido vistazo alrededor del cuarto.
—¿Quieres decir que no está aquí?
—No —dijo Lucca—. Le conseguimos su propio cuarto, no cabemos cuatro personas aquí. Está en la habitación de al lado, justo a la derecha—señaló Lucca.
Crono puso los ojos en blanco y fue a traer a Glenn. Cuando salió, Lucca y Marle intercambiaron una mirada.
—Está un poco emocionado¿no crees? —comentó Marle finalmente.
—Sí, debe haber encontrado algo grande —acordó Lucca.
Momentos después, Crono había regresado con Glenn cojeando tras él. Cuando los dos estuvieron dentro del cuarto, Crono cerró la puerta y fue al grano. Mientras Glenn buscaba un lugar para sentarse, Crono permaneció de pie al pie de la cama, donde estaba seguro que todos podían oírlo. Lo miraron, expectantes, y comenzó.
—Estuve afuera haciendo preguntas la mayor parte del día, tratando de encontrar cualquier información acerca de dónde podría estar Magus. Estaba seguro que, tras el terremoto, habría algunas personas investigando el bosque. Si era así, alguien tendría que haberlo visto. Además de que podrían haber visto a donde se dirigía. Me llevó un rato, pero finalmente encontré a alguien que acababa de regresar de su viaje de curioseo. Dijo que había visto a alguien vagabundeando por el bosque… hacia el norte. Pedí una descripción, y se asemeja bastante a Magus.
Crono se detuvo mientras los otros se le quedaban viendo sin expresión alguna. Parecía estar esperando una respuesta, pero ellos no podían hacer nada más que mirarlo, intentando encontrar algo qué decir.
Finalmente, Crono añadió la última parte.
—Voy tras él.
—¿Qué? —jadeó Marle, tosió por un segundo, y continuó—. Te matará, Crono, y lo sabes.
—Es obvio que se dirige hacia el castillo, probablemente para derribar la monarquía y conquistar Guardia —agregó Crono—. No tengo idea de porqué está actuando así y porqué quiere hacerlo, pero él está actuando así y va a atacar a Guardia como un ejército de un solo hombre. Tenemos que detenerlo antes de que empiece a matar a otros.
—Si el ejército entero de Guardia no puede detenerlo¿cómo podrías hacerlo tú? —preguntó Lucca, sin convencerse.
Crono se encogió de hombros.
—Tácticas y métodos. ¿Qué tenemos que nadie más en el mundo parece tener?
—¿Experiencia? —preguntó Marle, sacudiendo la cabeza.
—No… —la corrigió Lucca—. Magia.
—Exacto —asintió Crono—. Ninguno de esos guardias tiene magia, y eso es lo que será necesario para derrotarlo —se volvió hacia Glenn—. Probablemente también tenga que pedir prestada la Masamune, Glenn.
Glenn meneó la cabeza.
—No.
Crono estaba ligeramente sorprendido por esto, pero no lo mostró. Trató de señalar porqué la necesitaba.
—Y no…
—No puedes usarla —repitió Glenn—. Porque yo he de empuñarla contra el hechicero.
—No estás en condiciones de pelear —puntualizó Crono.
Lucca sonrió abiertamente y empezó a sentarse en su silla, pero recordó que había puesto el vaso ahí y se quedó de pie.
—Ninguno de nosotros lo está, si lo has olvidado, Crono. Eso te incluye a ti.
—Estoy en mejores condiciones que el resto de ustedes, eso viene por estar más de ocho kilómetros lejos del epicentro. Fue una coincidencia, pero así fue como pasó sin impor-
—Sin importar tus creencias, os acompañaré —presionó Glenn-. Estoy tan determinado como vos.
—Yo también quiero ir —agregó Lucca.
—Y yo —dijo Marle, sentándose en la cama.
—N… —empezó Crono, pero Marle estaba preparada para su respuesta.
—Si va a Guardia, es de mi herencia de lo que estamos hablando. No voy a quedarme en cama, preguntándome si voy a desaparecer y cuándo lo haré. No me salgas con eso, Crono —Marle sacudió la cabeza—. Voy a pelear.
Crono pareció querer discordar, pero no encontró nada con qué refutarla. Finalmente, se rindió. Dejó escapar un suspiro y cerró los ojos.
—Bien. Descansaremos hoy y partiremos mañana. Eso nos dará un día para pensar en lo que estamos haciendo y decidir si cambiamos de idea o no.
—Ya tomé mi decisión —dijo Marle firmemente.
Lucca y Glenn expresaron su conformidad. Crono volvió a suspirar, asintió y se giró para dejar el cuarto.
—Entonces al menos usen este tiempo para pensarlo bien.
