PROFECÍAS
por
Jerm
Capítulo
26
"Conteo
Regresivo al Ragnarok"
Magus sonrió levemente mientras Vili se desconectaba. Casi había acabado. Tras él, Janus lo seguía con clama, desconocedor del verdadero plan tras el cambio de lealtades del que llamaba Vili. Era cierto que Magus se estaba debilitando, pero Janus se había debilitado mucho más rápido. Pero claro, él no tenía a Vili para apoyarse en los tiempos de crisis.
Casi está acabado.
Al menos una vez se le había ocurrido a Magus que tal vez Vili en serio estaba del lado de Janus, y que todos sus sentimientos de gloria eran erróneos. Pero rápidamente se desprendió de esos pensamientos. Estaba ganando claramente y Vili lo había ayudado abiertamente, lo que no había hecho por Janus.
Le había molestado un poco que Vili lo forzara a seguir con esta charada por dos días más. ¿Porqué no cambiar ahora? Era casi como si Vili no confiara en él. Y otra vez, deseó poder confiar plenamente en Vili. La cosa no había dado un pasado, ni información, nada. Sólo órdenes. Pero el plan parecía perfecto, y Magus aceptó.
Igual que Janus cayó con lo de Schala…
Magus arrojó los pensamientos de su cabeza, no tenía tiempo para dudar de Vili. Si Vili tenía un as bajo la manga, Magus podría fácilmente imponerse sobre él… ¿o no?
El verdadero poder es de aquellos que luchan solos, el poder compartido es de quienes necesitan a otros.
¿De qué se trataba en verdad el plan de Vili?
———
Crono gimió de dolor mientras despertaba lentamente. Su cara estaba presionada contra el suelo y podía oler la madera pudriéndose. Apretó los dientes y trató de levantarse, pero sólo logró ponerse de rodillas. Un lado de su cara dolía como si alguien lo hubiera abofeteado con una viga. Sus recuerdos regresaban mientras pensaba en el cómo había llegado a esa posición, y recordó que había sido abofeteado… pero con el lado plano de una espada.
Escudriñó el área a su alrededor, detectando con rapidez a Marle y Glenn, quienes seguían inconscientes. Su mente le indicó oportunamente que los tres estaban en prácticamente la misma posición, una bonita forma de ser acomodados. Rápidamente sacudió la cabeza, desechando los pensamientos. No tenía tiempo para bromear con la presente situación. En vez de eso, se puso tambaleantemente en pie y trastabilló hacia los otros dos.
Mientras se acercaba, notó que la parte posterior de la cabeza de Marle estaba cubierta de sangre. Se arrodilló para inspeccionar la herida, forzándose a no anticipar nada porque su mente seguramente pensaría lo peor. Rápidamente pasó la mano por su cabeza, encontrando al instante un chipote grande que se había formado por el golpe. Todavía respiraba normalmente, lo que era lo suficientemente bueno como para poner sus esperanzas en ello.
Se sentó a su lado y esperó, sin importarle que Magus se había ido. Magus regresaría más tarde, claro, pero por ahora Crono simplemente se dedicó a esperar que sus amigos estuvieran bien.
Tres horas después, los tres estaban despiertos. No había daño permanente, y los tres parecían estar en el límite de lo "bien". Pero, aparentemente, Magus tenía la Masamune.
———
—Tenemos que detenerlo —repitió Glenn una vez más.
—Sí —asintió Crono—. Lo alcanzaremos y volverá a hacernos esto.
—Tiene mi espada —le recordó Glenn, y añadió—. Eso no nos ayuda.
Crono empezó a caminar por los pasillos, pensando detenidamente en la situación. Marle había estado tan ocupada en limpiar su cabello que no había dicho nada. Finalmente, Crono dejó de caminar y ofreció su idea.
—Tenemos que llamar a Lucca, ella es la única que sabe lo que está pasando.
—Él va a invocar a Lavos —dijo Marle por fin—. No creo que tengamos tiempo para eso.
—Entonces nos apuraremos.
—¿Y la Masamune? Indudablemente probará ser una amenaza para nosotros —sentenció Glenn. Crono asintió.
—Cierto, puede bloquear la magia¿no?
—¿Pero no se resistirá a él? Creí que estaba de nuestra parte —dijo Marle, confundida—. La espada no se volverá contra nosotros¿o sí?
—No tengo idea de sus intenciones —Glenn meneó la cabeza—. Pero conozco las de Magus, y él hará lo que sea para cumplirlas.
Crono se dirigió a la puerta.
—Entonces en serio nos tenemos que apurar.
———
Lucca cambió con cuidado el peso de su mochila, intentando disminuir la presión en su hombro derecho. Lo tenía, pero era increíblemente pesado. Con suerte, podría solucionar el problema de Janus… y Magus. Más específicamente, simplemente removería a Magus.
Porque si no funcionaba, tendrían que "remover" a los dos.
Apuntó con la llave de los portales (N/t: Gate Key) y presionó el botón, haciendo que una incandescencia de luz la envolviera. Miró su alrededor con cuidado, notando que era demasiado tarde para preocuparse por los testigos indeseados. Aun así, no había nadie. Entró y el portal desapareció tras ella.
Momentos después, salió por otro extremo, con el otro portal cerrándose tras ella también. Levantó la mirada y se sorprendió de encontrar a tres personas esperándola. Se enojó un poco cuando comprendió porqué.
—¿Dónde está Magus?
———
Vili entró al castillo vacío, hogar del gran Magus. Sin perder un momento, desvió su mente, usando su magia para cerrar las grandes puertas tras él. La luz se atenuó mientras las puertas se cerraban, finalmente cubriendo los pasillos de oscuridad cuando un ligero "clic" indicó que la puerta estaba cerrada. Tras una breve pausa, entró a la madriguera.
Todo iba como fue planeado, como lo había querido. Quienquiera que hubiera dicho que los cosas nunca salen como uno quiere obviamente pensaba con una mente estrecha. Las piezas embonaban, algo que había sido enviado hacia delante y leído como profecía ahora estaba siendo cumplido, y fluía para formar lo que él quería. Y ahora…
Vili llevó la mano al interior de su capa y sacó con cuidado la Masamune, examinando el intrincado diseño de la empuñadura por un momento.
Y ahora tenía otra "pieza".
Espada en mano, cruzó el cuarto y una larga escalera que iba hacia abajo. Como si hubiera una luz que sólo el podía ver, pasó por la oscuridad sin titubeos. Aunque Vili nunca había estado en realidad entre esas paredes, las mentes de sus marionetas le dieron detalles que ellos mismos habían olvidado saber.
Y
siguiendo la senda de una oscura usanza…
La
suerte del mundo se decidirá por una sola alma…
Las palabras de la profecía, una profecía que él mismo había creado, vinieron a su mente. Esas palabras fueron las que llevaron a Magus a los abismos de la locura, cegándolo del mundo pero permitiéndole ver su propósito. Janus había sido el mensajero, Magus la herramienta.
A
su compañero ha traicionado…
A
una fuerza ha invocado…
Vili siguió por las escaleras, acariciando suavemente la funda del arma en sus manos. Ya estaba muy cerca; años, décadas de planeación llegaban a su término por fin. Funcionaría, porque con cada segundo que pasaba, la probabilidad de que alguien lo detuviera disminuía. Estaba en la cima del mundo.
Esta
fuerza provocará una lluvia feroz…
Trayendo
a todos un dolor atroz…
¿Cuántos peldaños faltaban¿Cuatro¿Cinco? No podía contarlos. Sin embargo, había ensayado en su mente esto tantas veces, que la cuenta no importaba, porque sabía qué hacer. Llegó al final de las escaleras y entró al salón del sótano. Con un rápido parpadeo de su mente, encendió los cinco braseros. El fuego iluminó el área alrededor de ellos y el pentagrama trazado en el suelo entre ellos; cada uno de los braseros en una punta del pentagrama.
Llevará
a todos los muertos a la putrefacción…
Y
a todos los vivos a la destrucción…
Pasó sobre el pentagrama y no se detuvo. Caminó hasta la estatua ante él. Llamas gemelas nacieron de las manos de la estatua, dándole un brillo rojizo a su superficie de piedra. Vili sonrió y colocó la Masamune en sus brazos, como si ofreciera la espada a una figura no vista ante él. O al menos, todavía no vista.
… a la destrucción…
N/T: Texto original en inglés de la profecía:
And
following the path of a dark tradition...
One soul must
solve the world's condition...
His fellow man he has
forsaken...
He'll call upon a force to awaken...
This
force will issue a fiery rain...
Bringing to all an
unbearable pain...
It will turn all that is dead to
rust...
And all that is alive will go to dust...
