PROFECÍAS
por
Jerm
Capítulo 27
"Profecías Convergentes"


Vili envió sus pensamientos para encontrar contacto con el otro. Magus… ya casi es hora.

Hubo una pequeña pausa mientras Magus reunía sus pensamientos, y le llegó una respuesta. "Entonces¿cambiamos ahora?"

Sí, pero asegúrate de que Janus no sospeche.

"¿Y cuándo invoco a la bestia, al destructor?"

Los conjuros empezarán mañana… en el aniversario.

"¿Aniversario?" Magus estaba confundido. "¿Cuál aniversario?"

Vili sonrió.

Mañana es la puntualmente respetada fecha del surgimiento de Lavos. En la fecha de mañana, hace miles de años, Lavos fue llamado por una reina fanática, dijo Vili, sonriendo ante el juego de palabras (N/T: en el original: "a zealous queen"). En la fecha de mañana, hace millones de años, Lavos llegó a este mundo. En la fecha de mañana, hace cinco años, intentaste por primera vez llamar a Lavos. En la fecha de mañana, dentro de miles de años, Lavos se despertó para destruir el mundo… y falló. Como ves, hay que seguir la tradición.

"Muy bien", fue la única respuesta.

Entonces retomemos nuestros papeles originales.

———

Janus siguió avanzando, sin importarle ya el tiempo que le tomara. Ya habían pasado días, de eso estaba seguro. Sin embargo, ya no le importaba. Sólo podía pensar en dos posibilidades. O Vili todavía estaba de lado de Magus y estaba meramente llevando a Janus por ahí para ganar tiempo, o Vili estaba de lado de Janus y simplemente esperando a que Magus regresara al éter de la mente del anfitrión. Antes de que pudiera meditar más, la figura ante él desapareció en la oscuridad.

—¿Vili? —llamó Janus, deteniéndose para mirar a su alrededor.

La oscuridad, esa nada llena de negrura, lo rodeaba. Otra vez estaba solo. Janus empezó a caminar otra vez, oteando a sus alrededores con enojo para encontrar una posible pista de a dónde había ido el otro. Pero no podía encontrar nada. Absolutamente solo.

—¿Qué estás haciendo, Janus? —le preguntó una voz tras él—. Te dije que me siguieras.

Janus se dio vuelta para encarar a Vili, el incógnito, una vez más. Estaba apunto de dar una respuesta cortante, pero en el último minuto se decidió a reservarla para sí. Ya habría tiempo para despotricar. Janus suspiró y empezó a andar tras Vili otra vez.

—Bien… bien… —dijo Vili, caminando dentro de la infinita oscuridad, con Janus bastante molesto siguiéndolo—. Casi llegamos.

———

—¡Así que dejamos que se fuera otra vez, otra vez! —Lucca no estaba precisamente feliz por las noticias que acababan de darle—. ¿Cómo pasó?

Caminaban rápidamente hacia el sur, acercándose al puente que los llevaría al continente próximo. Y desde allí tendrían que tomar las cuevas subterráneas que comunicaban con la isla de Magus. Era un viaje largo, no llegarían a su destino hasta el siguiente día.

—No nos grites, no podríamos haberlo detenido si él no lo quería —replicó Crono—. Primero incapacitó a Marle, y sin ella estamos indefensos.

Lucca se volvió hacia Marle, quien se encogió de hombros tímidamente. Soltó un pequeño suspiro y regresó con Crono.

—Bien, no podríamos haber hecho nada.

—Lo que quiero saber es cómo pudo levantarse tan rápido —siguió Crono—. Debería haber seguido inconsciente por otras seis horas, mínimo.

—Tienes razón en eso —asintió Lucca, volviéndose hacia Marle otra vez—. ¿Sabes de algo que pudiera haber hecho que tu hechizo fallara¿Cualquier cosa?

Marle sacudió la cabeza, ligeramente ofendida por la insinuación de que su magia fuera fallida.

—No, funcionaba justo como antes.

—¿Podría haberse debilitado su magia por uso excesivo? —sugirió Crono.

—Sólo la ha usado tres veces —retrucó Lucca, tirando al suelo la teoría.

—Cuatro —corrigió Marle.

—Como sea —Lucca se encogió de hombros—. Tal vez Magus ha generado una resistencia a ella…

—¿Se puede hacer eso? —preguntó Crono, sin creer en esa suposición.

—No tengo idea. Pero es una posibilidad.

—Odio esto —soltó Crono de repente—. No sabemos qué es lo que pasa, porqué pasa, o cuándo va a pasar algo más. ¿Porqué no podemos tener una aventura simple como la otra vez¿Porqué tiene que ser tan complicado?

—Deberías agradecer que no se ha puesto aún más complicado, Crono —agregó Lucca—. Tengo un presentimiento de que estamos entrando en algo más profundo que una simple lucha de mentes.

—Esperen —dijo Glenn súbitamente, pensativo. Los tres se volvieron hacia él, esperando la continuación—. "Como la otra vez", dijo Crono. ¿Alguno más dentre ustedes habíase percatado que mañana sería el quinto de los aniversarios de aquella última batalla contra Lavos?

Crono simplemente asintió lentamente.

—Bueno, eso es genial. Motivos. Creo que ahora es un poco más complicado.

———

—Ya llegamos —dijo Vili por fin, deteniéndose para encarar a Janus.

Pero para Janus era la misma negrura sola, igual que en el resto de la mente por la que habían viajado por días. Sin confiar en la cosa frente a él, empezó a buscar cuidadosamente las posibles trampas. Buscaba cosas que lo atacaran desde la oscuridad o acecharan sus pensamientos.

—Notarás que esto es completamente legítimo, Janus —soltó Vili, desconcentrándolo—. No es necesario ser tan receloso. Magus volverá pronto.

—¿Qué tan pronto? —preguntó Janus, sin impresionarse por lo que había aseverado Vili.

—Varias horas. Un tiempo corto, comparado con el que tomó llegar aquí.

—Seguro —concedió Janus burlonamente, luego dejó ese tono y disparó una pregunta—. ¿Porqué, Vili?

—¿Eh? —preguntó el otro, sin entender la pregunta.

—Te volviste en contra de Magus tan fácilmente¿cuál es la razón?

Vili retrocedió, la oscuridad lo envolvió.

—Nunca he fallado en un trato. Tendrás lo que quieres, y eso debería ser suficiente para ti. Yo, por mi parte, obtendré lo que quiero también, lo que difícilmente es de tu incumbencia. Sé feliz con lo que ganas y no te metas en los planes de otros que te dan ese tributo.

—En otras palabras: tómalo y cállate —tradujo Janus.

—Estás siendo demasiado crudo. Simplemente te hago una oferta. Cierto, hay mucho que podemos ganar ambos. No lo haría si me perjudicara. ¿Aceptas?

—¿Tengo otra opción?

—Sí, pero al menos si aceptas esta propuesta puedes obtener una visible ganancia. Rechazarla te pone de vuelta en la oscuridad —le informó Vili—. Y si haces eso no hay marcha atrás —además, le ofreció una conclusión certera—. La oportunidad de remover a Magus, o la oscuridad y lo desconocido. ¿Cuál escoges?

———

—Agh, ya es mediodía y hay muy poca luz —se quejó Crono mientras tropezaban en el bosque que se extendía alrededor de un gran castillo.

El aniversario se cernía sobre ellos, sólo les había tomado alrededor de 18 horas llegar a la cueva, y tres más para atravesarla. Parecía que iban demasiado tarde, y sin embargo aún mantenían la esperanza recordando que si en efecto iban demasiado tarde, Lavos se aseguraría de que se enteraran. Aun así, no era una perspectiva feliz.

—¿Saben…? —soltó Lucca—. Aún hay algo que no entiendo… ¿porqué no los mató?

—¿Qué? —dijo Crono con sarcasmo—. ¿Habrías preferido que lo hiciera?

—Crono —lo cortó Marle con tono de advertencia—. Tiene razón.

—Lo siento —respondió con sinceridad—. Pero¿porqué preguntárnoslo? Magus es el que tiene la "Guía de Cómo Invocar Monstruos y Destruir al Mundo".

—Por hábito —explicó Lucca—. Me gusta preguntar lo irrespondible.

—Me suena como una pérdida de tiempo…

—Oh, lo es. Por eso lo llamo hábito.

—De vuelta al tema —intervino Marle otra vez—. Tal vez sólo le importa invocar a Lavos, y nuestras muertes no son algo que le importe.

—Pero aun así tendría que estar seguro de que no lo siguiéramos y arruináramos sus planes —dijo Crono.

—Que es lo que estamos haciendo —agregó Lucca—. O tal vez es que Janus todavía tiene un poco de control, suficiente para forzarlo a no dar su "golpe de gracia".

Crono sacudió la cabeza y rodeó un árbol muerto, trastabillando con la raíz.

—Todavía no entiendo ese asunto de Magus/Janus. Actúas como si fueran dos personas en un cuerpo.

Lucca suspiró.

—Eeeh… ¿Crono¡Eso es exactamente lo que he estado diciendo!

—¿Cómo pasó? —preguntó Marle, mientras Crono callaba con una expresión herida.

Lucca se encogió de hombros.

—No sé, me imagino que es algo más de lo que le preguntaremos a Magus.

Llegaron a las lindes del bosque mal-nutrido y salieron a un claro deprimente. El gris sobre sus cabezas brilló con mayor resplandor sin los árboles que lo bloqueaban, aunque no era muy notorio. El grupo se detuvo por un momento, armándose de valor. Y volvieron a ponerse en marcha.

—Sí —coincidió Crono—. Vayamos a preguntarle.