Capitulo 9
Comienza el Entrenamiento
-Todo comenzo cuando tu naciste, todos sabiamos que eras especial, porque sabiamos de la exitencia de una profesia, de la cual cumplias con todas las caracteristicas, tus padres te querian demasiado, asi que decidieron esconderse de un malvado mago llamado Lord Voldemort para protegerte. Pues en la profesia mencionaba que tu serias la unica persona capaz de vencerlo, asi que no dudaban que el te quisiera hacer daño. Se escondieron en una casa de canpo, sin decirle a nadie donde estaba mas que a Sirius, Pero al final, como Lord Voldemort sabia que Sirius era el mejor amigo de tus padres, no dudamos en que querrian sacarle información a el, asi que cambio de responsabilidad con Meter. Pensamos que seria la mejor persona para guardar el secreto. Pues supuestamente el queria mucho a James, pero el termino traicionandolos y le dijo su paradero a Voldemort. Este malvado mago mato a tus padres….
-Ese fue el rayo verde que tu confundes con una simple luz de un semáforo-le dijo Sirius recordando la platica que habian tenido antes.
-….no podiamos dejarte con alguien del mundo de magos, porque seria peligroso, asi que te dejamos con tus tios muggles para que te cuidasen. Se suponia que a los 11 años debias empezar tu educación en la magia pero era muy peligroso, pues Voldemort seguia libre. Asi que no pensamos necesario que te enteraras de tu condicion de bruja. Pero ahora ocurrio algo, y es necesario que te enfrentes a este mago para que lo mates, y niveles el mundo de los muggles y los magos.
Después de un buen rato de silencio, Helena respondio.
-Osea que…yo nunca voy a aprender a usar mi magia?-despues de esta pregunta todos sonrieron aliviados, no sabian que Helena lo tomaria tan bien, al fin y al cabo, tenia el espiritu aventurero de James.
-Claro que aprenderas, Sirius, Remus, Severius y Tonos te daran un curso impulsivo de magia para que no estes desprotegida por si algo malo pasa.
La cena continuo ahora mucho mas amena, Helena preguntaba feliz todo sobre la magia, estaba muy ineteresada. Desde chica siempre le habia interesado mucho ese rollo de lo sobrenatural. Pero sus tios eran contrarios a cualquier pensamiento relacionado con eso, y no la dejaban ni siquiera mencionarlo.
A la mitad de la cena, Helena fue a la cocina por su postre, Sirius se paro a acompañarla. Llegaron y encontraron a Dum, muy pensativo.
-Con ustedes dos queria hablar-Sirius y Helena rapido se imaginaron que seria lo que Dum diria.-Me da mucho gusto que esten saliendo, y que se quieran tanto.
-Pero como?…. –Helena no podia creer que Dum supiera, si ellos no le habian dicho nada,
-Dum lo sabe todo, no eh podido descifrar como lo hace-le dijo Sirius que ya estaba acostumbrado a este tipo de cosas.
-El punto es, que aunque sea un acontecimiento tan bueno, no me parece conveniente que todos sepan, Voldemort se puede valer de esto para hacerle daño a Helena-Dum dijo esto con mucha firmeza
-Pero si nosotros nos amamos-Sirius comenzo a decir pero Dum lo interrumpio
-Yo se que no pueden dejar de expresar su amor, pero es necesario-Dum
-Pero…-Sirius
-Te entendemos-dijo Helena que hasta ese momento habia permanecido callada.
-Esta bien-Sirius se resigno.
-Por fin, alguien que controla a Sirius Black tan bien como James-los tres rieron.
Helena comenzo sus clases, era muy buena maga, tal y como habia predicho Dum. Lo unico malo, aparte de soportar al tal Snape que no le hacia nada facil las clases, era que no podia besar, abrazar, acariciar, incluso tocar a Sirius, tanto como antes.
Un dia, estaban en medio de la clase de duelo, todos estaban ahí para ver el avance de Helena. Ella estaba a punto de empezar, pero su postura era mala, asi que Sirius se acerco a ella por detrás, tomo las manos de ella con las de el, y la movio lentamente hasta allegar a la postura correcta. Pero con tanta abstinencia y con tal contacto, los dos comenzaron a perderse en una nube, olvidando que estaban rodeados por todas aquellas personas. Helena sintio su cuerpor estremecerse mientras que Sirius comenzaba a oler aquel peculiar olor a fresas de Helena. Gracias a Dios, Dum habia aparecido a tiempo, haciendolos reaccionar.
Asi pasaron las semanas, y cada vez su necesidad de estar juntos era mayor. Por otro lado Helena avanzaba cada vez mas en sus clases, y por ultimo, alguien empezaba a notar algo extraño.
