TRASTORNOS
Notas del Autor
Universo Alterno. Es un HoroxRen. La única advertencia que hago en este capítulo es que habrá rape, es uno muy leve, pero habrá.
Quizás este capítulo este un poco más largo que los anteriores, espero que no les incomode.
Arigatougozaimazu x sus RR
---------------------------------------
Capítulo 3: A pesar de todo
---------------------------------------
Ha pasado un año desde que Ren se fue de aquella ciudad donde había sido su tormento. Las cosas habían cambiado sin ni siquiera dar tiempo para notarlo y mejorarlo.
En la casa de la familia Usui, dado el aspecto lúgubre de ese día, la casa lucia cierto aspecto deprimente. Día nublado con tonalidades grisáceas por doquier. Tal ambiente hacia que el chico peliazul recordara aquel día en que perdió todas las cosas que fueron importantes para él.
Sin pensarlo dos veces, saco un pequeño cuaderno para escribir lo sucedido así lo sacaría todo y podría volver a sentirse supuestamente bien, aunque muy dentro de si, sabia que no.
Parece como si todo hubiese sucedido ayer, recuerdo que esa mañana me levante muy temprano, me arregle y baje a desayunar, mis padres me vieron con cierto asombro, hasta dijeron que nunca me habían visto tan entusiasmado por un partido y más aún por las condiciones del clima, ni siquiera era por ello, estaba feliz por que iba a estar con Él, quizá no como yo quería o quisiera… ya no se… pero eso era lo que antes me importaba.
Me aliste y recuerdo que llame a un amigo para informarle que no me iría con el equipo a la cancha, que yo llegaría por mi cuenta, me despedí de mis padres ya que ellos también estarían ausentes toda la tarde, salí de casa y me dispuse a pasar por Ren. Cuando llegue note algo extraño, la puerta no estaba asegurada, estaba entreabierta. Sentí temor al pensar que algo había sucedido así que entre sin hacer ruido, subí y escuche algo que me llamaba la atención, alguien estaba llorando, corrí hasta un cuarto donde supuse, creo yo por intuición, era el cuarto de Ren. Empecé a buscarlo, pero no lo encontré por ningún lado me desespere demasiado y no se me ocurrió otra cosa que empezar a llamarlo, pero nada…
Seguí buscando recamara por recamara, hasta que pase por el baño, de ahí provenía aquel llanto, entre y ahí estaba Él, sentado en un rincón mientras se cubría así mismo con una manta…
-Ren, ¿Qué paso, ¿Qué tienes?
-Déjame solo, lárgate
Me pidió que me fuera varias veces entre llanto, pero lo ignore, me acerque un poco más para abrazarlo, él intento quitarme pero no lo deje, estaba preocupado por Él, no sabía que tenía o que le había pasado, entre tanto forcejeo, creo que se canso, después de todo siempre he sido más fuerte. Termino por dejarse abrazar, siguió llorando, no sabía que hacer o que decirle, no se por que lo hice pero le quite la manta con la que se estaba cubriendo, estaba sangrando de las muñecas, me quede muy sorprendido, no sabía que tan mal se sentía Ren, como para llegar a ello
-¿Por qué lo hiciste?
-Que me dejes solo, entiende
Como pude lo lleve a su cuarto, tome una de sus prendas y se las amarre en las muñecas para tratar de parar la sangre, lo deje solo y fui corriendo a buscar algún teléfono o alguna dirección de su familia, pasaron varios minutos y no encontraba nada, regrese al cuarto donde lo deje, quizá él podría decirme algo, pero por más que le preguntaba, solo se seguía negando así mismo una y otra vez. Baje corriendo las escaleras, recuerdo que revise una mochila que estaba en la sala, ahí estaba el número de su hermana, la llame y le informe lo sucedido, ella me dio un teléfono de un hospital, de tan rápido que fue todo solo cuando acorde ya estábamos ahí. Eso si, todo el tiempo estuve esperándolo, llego su familia y me empezaron a cuestionar de lo sucedido, entre lágrimas les conté todo de lo que pude percatarme
-Y cuando llegue, lo encontré así. Lo lamento.
-Lo único que podemos hacer es agradecértelo, llegaste justo a tiempo, gracias
Fue todo lo que me dijo su abuelo, ya que ni su madre ni su hermana se encontraban muy bien, su padre trataba de ver si alguien le podía decir como seguía Ren, así que con su abuelo fue con él único que pude hablar.
Pasaron varias horas en las que estuve en la cafetería del hospital junto con Jun, he reconocer que le caigo bien tanto como a ella y a su abuelo. Lo raro fue que me empezó a contar gran parte de la vida de su hermano, por lo que me dijo, Ren cambio mucho desde los once años hasta hoy en día, no sabía que decir o que pensar, todo era tan… abrumador, después de contarme la vida de Len y un poco acerca de la suya nos quedamos en un silencio muy incomodo, casi mortal, empezó a llover y eso era lo único que me distraía, Jun me tomo de la mano y me mostró una linda sonrisa a pesar de lo que estaba sucediendo… todavía no se por que desde que me ofrecí a estar con ella para tranquilizarla, siempre me miro de una manera especial hasta cierto punto también con confianza
-¿Por qué sigues tanto a mi hermano?
-Es mi amigo… ¿Por qué lo preguntas?
-Eres la primera persona que le soporta todas sus groserías y malos tratos, no sabes como me gustaría que mi hermano te tratará de la misma forma en que tú lo haces con él
Me soltó de la mano mientras que me seguía observando detalladamente pero eso no me importo mucho, tampoco entendí muy bien lo que me quiso decir con eso de que yo era el único que lo soportaba ¿acaso ella sabía algo que yo no?...
Creo que eso siempre será un gran misterio para mí, después de ese pequeño comentario le cambie el tema y empezamos a platicar de cualquier cosa, ambos teníamos que tranquilizarnos, pasaron las horas y sus padres le pidieron que regresara a casa a descansar un poco, yo, nuevamente, me ofrecí en acompañarla, la deje en su casa y no me fui de ahí hasta que por fin se quedo dormida, salí corriendo lo más rápido que pude, tome un taxi y regrese al hospital, en la entrada me encontré a la mamá de Jun, ella también se veía muy agotada así que iba de regreso a casa, quise acompañarla pero rechazo mi propuesta. Entre al hospital y estuve todo el tiempo afuera del cuarto donde se encontraba, me sentí muy mal por todo lo que había sucedido, pero sabía que debía mantenerme fuerte para poder apoyarlo en todo lo que estuviese a mi alcance, estaba a punto de echarme a llorar pero en ese momento llego el abuelo de Ren
-Ya has hecho mucho por mi nieto, creo que deberías ir a descansar
-No gracias, quiero saber si se pondrá bien
-Se pondrá bien, confiemos en ello… no es por ser indiscreto pero… de casualidad ¿no ibas a llevar a mi nieto a un partido?
-¡El partido!… lo olvide por completo…
-Lo lamento… Ren me contó que esta era tu ultima oportunidad que te había brindado tu entrenador para seguir en el equipo, si quieres yo puedo hablar con él para que te den otra
-Mmm, creo que todavía puedo alcanzar al entrenador… gracias, peor yo hablare con él
-Pero esta lloviendo, no deberías ir, nuevamente te digo, yo te llevo muchacho
-No gracias, no se preocupe por mí, no esta muy lejos de aquí llegare rápido y veré si aun esta ahí mi entrenador y ya después regreso
-Gracias por todo
-No se preocupe, lo hago con gusto
Salí corriendo del lugar, me fui por varias calles que daban un pequeño atajo, cruce una que otra carretera para hacer el camino más corto, recuerdo que por poco y me atropellaban, eso me paso unas tres veces, a pesar de que todos los vehículos me pitaban por la manera de cruzar yo seguí corriendo, por fin llegue a la cancha, ahí estaba todo el equipo subiéndose en la camioneta oficial, me acerque y trate de inventarle algo creíble a mi entrenador, pero no me creyó
-Te dije que esta era tu última oportunidad y la desaprovechaste
-Pero es que tuve un contra tiempo y… lo siento
-Lo lamento mucho. Espero que con esto aprendas a ser más responsable
La camioneta se fue del lugar. Yo me quede ahí viendo como se alejaban mientras que me empapaba. Todo el mundo se me venía encima, primero lo de Ren, después esto… eso ya era mucho para mi… nunca me había ido tan mal.
Me deje caer y empecé a llora de coraje y tristeza, pasaron varios minutos; como pude me incorpore y con todo y la lluvia empecé a caminar por toda la cancha, pensé en varias cosas pero no llegue a nada. Salí del lugar muy desanimado, la gente me veía con cierto asombro, ya que iba aún con lágrimas en los ojos y mi uniforme completamente sucio por el lodo. Camine hasta llegar al hospital, pero ahora no me anime a entrar, simplemente me quede en la entrada. Me senté en las escaleras que estaba en frente de la entrada principal. La lluvia había parado. Espere a que mi ropa se secara un poco y después me quite un poco la tierra y el lodo y por fin entre, cuando llegue me volví a sentar en una silla que quedaba al lado del cuarto de Él.
En el pasillo solo pasaban enfermas, unas me preguntaban si me encontraba bien y yo simplemente las dejaba hablando solas, no quería hablar con nadie, solo quería saber como estaba Ren. Por suerte llego su papá quien creo se había enterado de la conversación que había tenido con el abuelo de Ren
-Cumpliste tu promesa
-Sí, oh, ¿no le han dicho como esta Ren?
-Esta fuera de peligro, aunque todavía tienen que estar revisándolo y todo eso…
-Me alegro
-Disculpa, quería pedirte un favor en nombre de la familia
-Dígame, lo escucho, señor
-Lo que paso, me gustaría que quedara entre nosotros, sabes a lo que me refiero, ¿no?
-Si… descuide, yo no diré ni comentare nada
Trate de sonreírle y fue correspondida mi sonrisa, después de que platicamos un tiempo ahí, me invito a la cafetería para que comiera algo a pesar de que lo rechace cordialmente, me insistió tanto que tuve que ir. Llegamos y me pidió lo primero que encontró, ambos simulábamos comer tranquilamente, pero era imposible, a él le costaba mostrarse tranquilo para conmigo y a mí… en verdad… yo no quería hacer nada que no fuese entrar a ver a Ren personalmente. En Tao me saco plática para ver como me había ido con mi entrenador, le conté lo sucedido y me miro con cierta vergüenza
-Si quieres yo hablo con él y tu vuelves tranquilo, ¿te parece?
-No… ya no me importa
-¿Estas seguro?
-Completamente. Disculpe… yo quería ver si había la posibilidad para ver a Len…solo verlo…
-Claro
Terminamos de comer y fuimos a hablar con un doctor para ver si me permitirían entrar, pero no me dejo ya que era muy chico o joven para entrar y que solo podían entrar sus familiares, con pena me volví a sentar fuera de su habitación, ahora ya no sabía que esperaba, Ren ya estaba fuera de peligro, su papá trato de solucionarme la vida, ¿para que me quede ahí? sentía que debía estar ahí.
Paso un tiempo, anocheció muy rápido para mí, para ese entonces la familia Tao se había reunido de nuevo para ver como seguía el más pequeño de ellos. Conversaron un buen tiempo en frente de mí, no puse atención a lo que decían, yo solo pensaba en como estaría Ren, en que estaba pensando al hacer eso, porque se quería hacer daño.
¿Por qué? Esa insignificante pregunta era la que me estaba atormentando, estaba tan agotado de todo, tan desanimado, no me importaba nada, no quería que me dijeran nada, no quería hablar con nadie, solo quería estar con Él, quería estar a su lado, quería sentirlo, mínimo verlo, pero nada… Hubiese dado lo que fuera para que Él no sufriera como lo estaba ahora, fui sacado de mis pensamientos por RaoTao, no supe que me pregunto que yo solo me levante y me aleje de ahí, cuando llegue a un rincón me senté e intente asimilar lo que estaba sucediendo hasta que llego Jun
-Horokeu… no es por nada pero ya es muy tarde, ven conmigo, yo te llevo a tu casa
-¿Ren ya esta bien, verdad?
-Por supuesto que sí
No se que cara puse que su afirmación me la dijo con ternura, me abrazo para tratar de animarme, se alejo de mí y me tomo del rostro con ambas manos
-No te preocupes, ya veras como saldremos de está, ahora lo importante es que regreses a casa, nosotros te llevaremos, ha vuelto a llover y no queremos que te enfermes
-No gracias
-Déjanos ayudarte, tú hiciste mucho por nosotros hoy
-Gracias… pero aún así yo puedo solo
Me fui de ahí, sentí la mirada de Jun. Salí del hospital y me fui caminando lentamente, no sabía que hora era, pero todo estaba cerrado supuse que sería alrededor de las 11, también supuse que mis padres estarían preocupados por mí, así que para tratar de hacer el camino un poco más corto me fui por lo que era un terreno en el que solo había muchos camiones de carga abandonados. Me sentí algo tonto al pasar por ahí ya que cuando era niño solía ir a jugar a ese lugar con unos amigos.
Entre más avanzaba más desprotegido me sentía, solo había una luz que alumbraba ese enorme terreno y con los camiones en mal estado y con la poca luz que había me dio un poco de miedo. La lluvia empezó empeorar, ahora caía con más fuerza, el único poste de luz se apago y ahí fue cuando empecé a caminar un poco más rápido, pero mis piernas no me funcionaban había caminado y corrido mucho. Estaba completamente agotado. Tropecé y caí ensuciándome completamente, como pude me incorpore; de la nada vi la silueta de un hombre que de la nada saco una linterna y me la puso directo a mi rostro de tal manera que yo no lograra ver quién era, solo veía su vestimenta, pero su rostro no.
-Perdone, no sabía que era su terreno, pero es que venía de pasada
Aun con su linterna en la misma posición para que yo no lograra ver su rostro me levanto con una mano. Yo me sentía muy cansado por todo lo que había echo en el día así que como pude me mantuve en pie, recuerdo que el apago su linterna y se me acerco, estaba invadiendo mi privacidad. Al principio trate de alejarme de él tratando de no parecer grosero, pero por más que le decía él se acercaba más y me empezó a toca. Le di un golpe y empecé a correr a todo lo que daban mis piernas.
Entre en un momento de pánico, no se veía casi nada, solo las siluetas de los camiones, seguí corriendo, sabía que tenía que salir de ese lugar, aquel hombre me seguía persiguiendo, yo iba corriendo y el también. Solo escuchaba que estaba algo agitado de estar persiguiéndome. Para mi mala suerte tropecé y fue ahí cuando él me alcanzo, me tomo por el cuello y con la otra mano de dio un golpe en el estomago, me senté del dolor, el seguía sin decir nada, me empezó a dar patadas para que quedara inmóvil y lo consiguió. Se acerco a mí y como pudo me llevo al interior de uno de los tantos camiones del lugar, me tiro sobre el asiento trasero.
Yo le dije que me dejara en paz, que no quería que me hiciera daño, él simplemente me volvió a golpear pero ahora de una manera más agresiva, quede inmóvil ya no podía ni hablar, él me giro quedando yo de espaldas, me bajo el uniforme junto con mi ropa interior, al principio solo se subió encima de mi y me beso todo lo que estaba a su alcance, yo trataba de moverme pero él era más fuerte que yo. Al notar que trataba de defenderme aún en mi estado, con una mano me tomo de ambas manos y con la otra se empezó a desabrochar el pantalón, yo ya sabía que estaba apunto de suceder, así que cerré los ojos con fuerza y apreté mis puños lo más fuerte que pude, fue cuando me penetro, cuando lo hizo sentí un vacío en mi interior y un dolor terrible, grite de dolor y este volvió a repetirlo varias veces.
Yo solo trataba de tragarme cada grito que quería soltar por el dolor que me causaba la manera en la que él me penetraba, trate de pensar en otra cosa, tratar de imaginar que no me estaba pasando nada, pero solo escuchaba como él sentía placer al estarme violando. Sentí coraje al no poder hacer nada, cuando se detuvo fue cuando estalle en llanto, me volvió a girar ahora yo quedaba boca arriba, trate de quitármelo de encima pero este me volvió a acostar y me sujeto aún con más fuerza mis manos, me empezó a besar cada rincón de mi cuerpo, yo ya me había dado por vencido, sabía que era inútil tratar de detenerlo, solo llore… de coraje, vergüenza, tristeza, frustración… eran tantos sentimientos encontrados que no supe por cual dejarme llevar, me sentía muy impotente, tan inútil, sentí que ya no valía nada, que lo había perdido todo.
Llego un momento en el que creo que perdí el sentido… ya no escuchaba nada, no sentía nada… era tanto mi dolor que me dejo vacío. Note como aquel hombre se puso a la altura de mi rostro, se acerco a mi oído, no se que dijo… no lo escuche… después bajo hasta mi miembro y empezó a hacerme sexo oral, en lo que él se aprovechaba de mi mal estar, yo solo seguía llorando, me había traicionado a mi mismo, al pensar en esto de golpe regrese a lo que estaba viviendo, aquel hombre se detuvo y se volvió a poner a mi altura, trato de besarme en los labios pero yo lo rechace, me empezó a golpear nuevamente esta vez no supe el por que, de la nada se detuvo en seco, se sentó y se cambio rápidamente, yo trate de ver su rostro pero todo estaba tan oscuro que no pude ver nada, él se giro y volvió a prender su linterna de tal manera que yo no lograse ver, bajo del camión y me dejo solo.
Desde donde yo estaba mire como se apago la luz y supuse que ya se había ido. Me incorpore y con la poca fuerza que tenía me cambie, me senté en aquel sillón, me quede mirando la noche, mientras lloraba por todo lo sucedido, yo había tenido la culpa de lo ocurrido. Si tan solo hubiese accedido a lo que me propuso la familia de Ren nada de esto me hubiese pasado, ahora había echado todo a perder.
Estaba abrumado de todo, me sentía sofocado, me recosté y descanse un poco para recuperar fuerza, desgraciadamente amaneció muy rápido. Pensé en una buena excusa para poder llegar a casa sin regaño alguno, después paso un tiempo y salí de aquel camión, vi que había un gran charco de agua y me refleje en el, mire mi rostro y note que a pesar de no tener ninguna inflamación en el rostro, mi mirada ya no era la misma, no se que paso pero no me sentía igual, así que salí de aquel terrible lugar.
Al llegar a mi casa, mis padres estaban muy preocupados y molestos, mi madre subió a la recamara y me dejo con papá en la sala
-¿Se puede saber donde te habías metido?
-Perdón… no era mi intención preocuparlos
-Te hice una pregunta
-Lo se… pero de camino de la cancha hasta aquí… me… me… me perdí… perdí todo
-¿A que te refieres con que perdiste todo?
-Solo te pido una disculpa, no supe que fue lo que paso… pero estoy bien
-Hijo, ¿por que quieres llorar, ¿Te paso algo? Dímelo
-No, no me paso nada, solo que ayer tuve mucho miedo al no saber en lo que me metí… eso es todo…
-Mmm… esta bien… Pero quiero que sepas que aún así no vamos a dejar pasar esto, nos preocupamos demasiado y ocasionaste muchos problemas
-Estoy conciente de ello
Después de que mi papá hablo conmigo, me sentí muy mal, perdí todo lo que era importante para mí, la confianza de mis padres, la de mi hermana, la mía… defraude a todos… hice sentir mal a todas las personas que amo.
Me bañe y cambie, estaba muy adolorido. Me encerré en mi cuarto y me puse a pensar todo el resto del día, mi hermana me llevo el desayuno, comida y cena a mi cuarto, cuando mis padres se fueron, salí por la ventana de mi cuarto para no percatar a mi hermana de mi ausencia.
Fui al hospital y por fin me dejaron ver a Ren, entre a su cuarto y me miraba con odio, era la primera vez que lo hacía, me acerque un poco y lo mire confundido
-Se puede saber ¿por qué no me dejaste solo cuando me encontraste en mi casa?
-Como querías que te dejara solo, estabas muy mal y yo solo quise ayudarte
-Yo no quería seguir aquí, por eso lo hice y ahora no sabes cuantos problemas me has metido con mi familia
-Ren… yo…
-Aléjate de mí… no quiero que me vuelvas a hablar ni que me busques
-Pero yo solo quería lo mejor para ti, ¿como puedes decirme eso?
-Porque me has hecho mucho daño, nunca pensé que me fueras a traicionar, me defraudaste, te odio
Después de decirme esto me sentí peor, salí del lugar y regrese a mi casa, me encerré en mi cuarto, desde ese momento ya no quise que nadie se preocupara por mí, que nadie pensara en mí, ya no quería lastimar a nadie… solo quería que me dejaran en paz… ya no me importaba nada
Después de escribir esto, el Usui cerró el cuaderno, bajo a lo que era la sala de estudio de su casa, encendió la chimenea y arranco las hojas para después lanzarlas al fuego. Sintió mucho coraje y termino por aventar todo el cuaderno al fuego.
Tranquilamente entro su hermana, se sentó al lado de su hermano sin mirarlo. Ella observaba fijamente el fuego.
-¿Qué hiciste?
- Solo quemo mi pasado
-¿Por que, ¿Qué ganas con eso?
-Olvidar… y… olvidar…-Y agrego al ver la expresión de preocupación de Pilika-No lo entenderías
-¿Y por que en vez de quemar tu pasado, por que mejor no tomas lo mejor de ello y tratas de mejorarlo?... tal vez yo te pueda ayudar si te cuesta trabajo
-Ya nadie me puede ayudar, nadie puede cambiar el pasado
-¿Estas bien?
-Claro. Hoy estas de paranoica ¿eh? -Le dijo divertido para no hacer ameno el asunto
Continuara…
¡Sigan leyendo!
Grazzie x yomu
