Holap!

¡Aquí esta el pedido de Kou Sehren, espero ke lo disfrutes n.n

Disclaimer: Nada, absolutamente nada me pertenece, bueno, a excepción de la idea, lo demás (incluyendo la pareja y la trama) le pertenecen a sus respectivos autores.

Alucinado- Tizziano Ferro

Ha empezado todo,
era tu capricho
yo no me fiaba

Es difícil decir que has odiado a alguien cuando sabes que no es cierto, o que, simplemente lo has olvidado, a pesar de todo, sin importar las circunstancias, lo he perdonado, ¿Por qué, no lo se, si lo supiera, probablemente no estaría aquí, caminando sin rumbo fijo, sin oídos para nadie, y dirección en concreta, sin un destino al cual llegar, sin una vía la cual me pueda conducir; y si todo fuera pura intuición, tal vez no sabría como regresar.

No tengo ojos para ver, estoy ciego, ciego por ti. Siento las continuas pisadas de otros pies que no son míos, los molestos empujes de la gente que tiene prisa, el llanto de pequeños niños que están perdido en tan concurrida ciudad; pero yo no puedo hacer nada al respecto, no me siento capaz de hacer nada ni de ayudar a nadie. Solo camino, y camino.

Sin querré, posiblemente involuntariamente, me encuentro en un mar de recuerdos vago, quizás poco claros, entre ellos una inesperada visita en la pensión de Yoh, aquella persona, que yo desde siempre he odiado, o que alguna vez creí odiar; me es difícil imaginar como logre convivir con el, con esa persona que yo nunca he podido perdonar, y que ahora que lo miraba, lo siento todo olvidado, cualquier sufrimiento, cualquier dolor, se va.

Era solo sexo
mas que es el sexo una actitud
como el arte en general

Al principio podría decirse que no me llevaba exactamente de maravilla con el. Pero una de mis primeras impresiones fue cuando, en una linda mañana de otoño, me veo acorralado por Hao, yo, sin saber como reaccionar a la actitud dominante de este, me mantengo quieto, esperando cualquier cosa, cualquier cosa, excepto un beso. No cualquier beso, hablo de esos besos que, además de ser los primero y dejarte una huella entre lo recuerdos, también me refiero a las que te pueden dar todo, desde los pequeños pellizquitos y aflorados cosquilleos en el estomago, una sensación realmente única. Esa fue, para mi, una de las señales que indicaban el inicio de un noviazgo, aunque, a mi parecer, Hao solo lo había porque si.

Mas mis ideas en ese tiempo eran ingenuas, tal vez, demasiado ingenuas, dejando mi cuerpo hacia Hao, sin importar lo que me hiciera, era lo que yo quería, porque, realmente lo disfrutaba, ignoro desde cuando empecé a notas que me dejaba, lo ignoraba completamente.

Así lo he comprendido,

Estoy aquí.

Mis pasos continúan, sin detenerse, de una manera limpia, uniforme, pero no descontrolada. Aquellos recuerdos no tan lejanos me hacen pregunta como logre tener una relación con Hao, si puedo decir que una vez lo odie, no mentiría, pero si dijera que lo sigo odiando, me respondería a mi mismo que se convirtió en amor; y que cada día que ha pasado desde que tengo memoria de la llegada de Hao, ha aflorado de la misma manera que mis pasos: inseguros, posiblemente inaudibles, pero firmes y uniformas con el pasar del tiempo.

Por eso he logrado acostumbrarme a verlo rodeado de chicas, posiblemente de mucha gente que nunca he visto, pero si eso era lo que tenia que soportar, estaba dispuesto a hacer la lucha, así es como lo veo, así es como lo he comprendido.

Escúchame si trato de insistir
aguanta soportándome,
mas te amo, te amo, te amo.

Como aquella vez que lo pille con Len, a mi me desagrado totalmente ver esa escena, tanto que empecé a sentir asco, estoy seguro que Len sintió algo parecido, porque vi que el lo empujo en forma de rechazo, todavía me cuesta entender porque insiste a pesar de los rechazos, tal vez, sea algo inevitable.


Soy pesado, es antiguo, mas te amo
perdona si te amo y si nos encontramos
hace un mes o poco más

Esa fue una llamada de atención por mi parte. Una noche entre a su recamara y le recrimine la escenita que se monto con el Tao. No parece escucharme, intento lograr hacerlo recapacitar de sus acciones, no parece escucharme. Me desespero, siento como dentro de mi ser algo quiere estallar, es inevitable, si hoy es el momento, algo que decir aquí y ahora,.

De mi boca sale un sonido sordo que podría interpretarse como una confesión, le he gritado dos palabras que ha hecho que este me sonría, me abraces lo suficientemente fuerte para no escapar de nada. No pude evitarlo, mis acciones no fueron capaz de ser razonas antes, fueron, además de impulsos, un llamado de cuerpos por pedir pertenecer el uno al otro, sin contratiempos, sin prejuicios, sin remordimientos, una manera realmente pura de entregarse entre gemidos de pasión y murmuro de nombres.

Te amo.

Perdona si no hablo bajo, si no lo grito, muero
Te he dicho ya que te amo...

Perdona si me rió por mi desasosiego
te miro fijo y tiemblo.

Una vez en clases, he visto a Hao con una chica, esto me enojo. De nuevo, mi cuerpo reacciono a puros impulsos, he arrebatado a Hao de los brazos de esta chica; le he mostrado el descaro de besar de una manera indescriptible a Hao, si alguien me viera besar así, me diría que no le soy conocido por ningún lado.

La chica se sorprende, yo lo he notado, y aun así me importa un comino si le he roto el corazón.

Noto como una pequeñas lágrimas salen de sus ojos, rodando por sus mejillas solo por simple ley, sus ojos levemente hinchados, algo me dice que esta noche su almohada estará mojada cuando despierte. Me susurra un "¿Por qué?"

Sólo con tenerte al lado y sentirme entre tus brazos
si estoy aquí si te hablo emocionado... sí...
Si estoy alucinado... si estoy alucinado...

¡Yo te amo!

Le he dicho de una manera casi furia que lo amo y que es mi novio, esto no parece darle muchos ánimos a la chica, no me importa, yo no he venido a consolarla, no me rece a Hao, realmente, no lo merece.

Y, como buscando una respuesta de apoyo, voltea a Hao confundida, haciendo mas notorio su lluvia de lagrimas. Hao encoge sus hombros le dice "podría decirse", me voltea a ver un poco fastidiado "que infantil eres Liserg", no parece querer decirme algo mas, si lo quisiera, lo diría sin rechistar.



Yo, como estás, pregunta estupida.
A mi el amarte, me vuelve previsible.

Desde ese accidente, no hablamos por un tiempo, pero no pude permitir esto más. Yo lo necesitaba, necesitaba de él, más que nadie en el mundo. Hace un mes deje de verlo, dijo que quería descansar un poco de las obligaciones, no se refería a la escuela o si tal vez quería descansar de mí.

Sigo caminando, no me he detenido aun, se que tal vez nada me detenga, solo tu. Miro hacia delante, creo verte entre el horizonte de un romántico atardecer, me regaño para mis adentros, estoy seguro, o eso quiero hacerme creer, de que es una ilusión y que solo se debe a la necesidad de estar contigo, a cada paso que voy dando, me voy acercando a lo que considere antes, Hao.

Me llevo una verdadera impresión a ver que se trata de ti, tengo unas tremendas ganas de pellizcarme, pero no hay tiempo para eso, quiero saber ahora, que es lo que has hecho sin mi, como has estado estos últimos días, que si, tal vez me hayas extrañado. Tal vez.


Hablo poco, es extraño, voy muy lento
es el viento es el tiempo es el fuego,
perdona si te amo, si nos encontramos
hace mes o poco más...

Me acerco cada vez mas lento hacia ti, no lo puedo evitar, te miro de reojo mientras intento buscar las palabras adecuadas para hablarte, pero es inútil, busca lago de consuelo en tus ojos, me quedo un rato callado, hipnotizado por tus hermosos ojos, intento recoger suficiente valor para hablarte.

- Hola – te sonrió amablemente - ¿Cómo estas?

Hao me ha sonreído, aun así una sonrisa suya no me es suficiente respuesta para compensar su ausencia. Yo lo se, el también lo sabe.

- Bien, ¿y tu? – mi sonrisa ha desaparecido, bajo un poco mi cabeza, dejando que unos mechones tapen un poco mis ojos, intento decir algo, pero no puedo oírme ni a mi mismo, lo intento de nuevo, esta vez lo dije lo suficientemente fuerte para que solo Hao y yo lo oyéramos entre el tumulto de gente.

- Te he extrañado – pareces estar sorprendido, me miras de una manera peculiar y yo no puedo evitar sonrojarme un poco.

- ah, ¿si? – me preguntas como si fuera algo nuevo para ti. Eso me hace enfurecer un poco, he sufrido tu ausencia por varias semanas y tú pareces no notar mi sufrimiento. Levanto me cabeza en alto y te miro de manera de reproche, no puedo evitar decir esas palabras que han sido culpable de noches en vela, en la que ambos fundimos nuestros cuerpos en una noches de pasión y placer.

- ¿Y porque no te extrañaría! ¡Yo te amo, ¡maldición! – le grito exaltado, en verdad, no es mi intención gritarlo, pero si no lo saco de lo mas profundo de mis pulmones, me muero.

- No es necesario, que me lo grites, yo lo se – me lo dice mostrándome una extraña sonrisa, esto me ha dejado sin palabras, aquella sonrisa nunca antes mostrada en su rostro antiguamente, no puedo evitar sentir una ráfaga de emociones incontrolables por todo mi cuerpo, todo mi cuerpo tiemble levemente. Esta sensación. Este sentimiento.

Perdona si no hablo bajo, si no lo grito, muero
te he dicho ya que te amo, perdona si me rió
por mi desasosiego, te miro fijo y tiemblo,

Me acerco más a ti y recargo mi frente en la tuya, tu no pareces molestarte, eso me tranquiliza. Empiezo a sentir una caricia en mi espalda, tú me has abrazado, yo hago lo mismo en forma de contestación.

- Yo, quiero estar contigo… para siempre, yo…..te necesito, Hao – te susurro.

- Si eso es lo que quieres – de solo opio esas palabras, me siento en las nubes, doy un suspiro acompañado de una sonrisa de alivio e ironía.

- Debo estar alucinando, esto debe ser…un sueño -

- Si quieres podemos estar juntos, pero no estoy muy seguro de soportarte tanto – me dices sarcástico, algo muy propio de ti, a mi solo me arregla de estar entre tus brazos y compartir el mismo aliento entre respiraciones algo agitadas.

Quiero besarte, quiero hacerlo tan profundamente que te deje sin aliento y que entre las noches de tu compañía susurres mi nombre entre tus gemidos de placer, quiero estar contigo cada momento de mi vida, sin importar lo que otros piensen.


Sólo con tenerte al lado, sentirme entre tus brazos
si estoy aquí te hablo emocionado.

Si... si estoy alucinado... ¡je, si estoy alucinado...