Capitulo cuatro
El castigo que Odette había recibido por llegar tan tarde, no avisar y andar con un pandillero no fue tan terrible como creía. Le quitaron su derecho a salir por un mes, pero no le quitaron el celular ni la conexión a internet*Había mentido un poco, diciendo que Mitsuya era solo un compañero de la escuela, el cual vestía así por moda*. Un trato justo. Sus padres habían sido fáciles de convencer, el problema real sería enfrentarse a Sutemaru.
Cruzaba los brazos mientras escuchaba como su hermano le repetía una y mil veces lo difícil que era cuidarla ahora que no era parte de una pandilla. Odette giró los ojos aburrida. Sutemaru se acercó, furioso y le tomó la cara. Amaba a su hermano, pero tenía actitudes demasiado agresivas.
- Escúchame, maldita sea- su agarre había profundizado, haciéndola sentir un poco de miedo-
- Te estoy escuchando, estúpido – Se soltó de su agarre y lo miró molesta- deja de tratarme así. Sé que es peligroso estar con ellos, pero me agradan ¿sabes? Y me agradan mucho más que la gente que vive por aquí –
- Hablaré con papá y te prohibirá acercarte ¿tu tonta cabecita es capaz de entenderlo? – empujó con su dedo índice la sien de la castaña. Logrando que se pusiera roja de rabia-
Odette y Sutemaru tenían una diferencia de 10 años. Con Sylvie la diferencia era de 8. A pesar de todo lo cariñoso y amable que podía ser su hermano, había un lado de él que odiaba, el lado agresivo y abusivo que salía cada vez que se enojaba, pero solo cuando estaban solos. En presencia de su padre y Sylvie solo le gritaba cosas. Su madre por otro lado no hacía nada productivo para defenderla. Al principio su actitud la asustaba, pero con el paso del tiempo había logrado enfrentarse a él y responderle de la misma forma. Aún no habían llegado a los golpes.
Sylvie por su lado era mucho más amable con ella. La trataba con un amor incondicional y a pesar de que la corregía como una madre, nunca le faltaba el respeto y la apoyaba en cada decisión que tomaba.
- Enfermo de mierda, al tratarme así lo único que logras es que yo quiera acercarme cada vez más. Si hablas con papá, le diré que fuiste tú quién me los presentó y ahora te haces el tonto-
- Argh – exclamó, molesto y se alejó, dando un portazo-
Actualidad
Aún no entendía porque Takemichi le había pedido ir a la junta de la Toman. Había demasiados recuerdos dolorosos que quería olvidar. Se miró una vez más en el espejo y maldijo a Chifuyu por llamarla pidiéndole su presencia. El vestido azul que llevaba le estilizaba la figura, dándole una linda silueta. Odette sabía que no era una gran belleza, pero también sabía que era una mujer real, de carne y hueso, con estrías, panza y pelos. Arregló su cabello, ahora hasta los hombros y suspiró, saliendo camino hacía el hogar de su antiguo Amigo.
No sabía si debía llevar algo, así que por cortesía pasó a comprar un vino. Tocó la puerta del hogar un poco ansiosa. Las mariposas volaban por su estómago. Una guapa colorina de ojos verdes le abrió la puerta amablemente. Aceptó el vino, comentándole que era la novia de Chifuyu y que el resto de los invitados se encontraban en el patio trasero. Odette le sonrío en respuesta y luego de entregarle su cartera caminó hacía el jardín del hogar. Era bastante espacioso y muy acogedor. Al verla, Chifuyu caminó a su encuentro.
- ¡Viniste! – le dijo alegremente mientras la estrechaba en sus brazos. En una mano tenía una cerveza-
- Oui – dijo, sonriendo avergonzada. De reojo podía ver como muchos lo de los presentes la miraban un tanto sorprendidos-
El primero en acercarse y saludarla fue Smiley. No se veían hace bastante tiempo y la castaña había sido una amiga importante para todos. Seguido de él, Angry la abrazó. Nunca habían hablado mucho pero más de alguna vez la joven le había curado las heridas. Pachin la saludó a la distancia y le presentó a su prometida. Peyan, con quién siempre andaba el futuro casado, la saludó de la misma forma. Kazutora le hizo el signo de la paz con los dedos de la mano derecha. Nunca lograron llevarse muy bien después de lo de Baji. Inupi la abrazó con cariño, al igual que Draken, el cual pensaba que la odiaba. Takemichi junto ambos puños con ella. Hakkai y Yuhuza se acercaron un poco dubitativos. Hakkai siempre había sido un tanto extraño en su trato y con Yuhuza nunca había logrado crear una amistad, pero se hablaban con respeto. Finalmente quedaba Mitsuya. El pelilila la saludó de un beso en la mejilla sin mucho interés, nada más por educación. Odette sintió como su corazón se desinflaba lentamente.
- Creo que eras la única que faltaba – Takemichi sonrío y le ofreció una cerveza. La de ojos café negó con la cabeza. Se encontraba manejando-
Hannah, la novia estadounidense de Chifuyu se acercó a Draken, el cual hacía carne a la parrilla, llevándole la comida asar.
- Chifuyu – lo llamó Smiley con su característica sonrisa- Deberías ayudar a tu mujer, está haciendo todo el trabajo sola-
- Ya voy yo – Yuhuza se levantó de su asiento y se acercó a la pelirroja, ayudándola-
- También debería ir yo – Odette hizo el además de levantarse, pero Kazutora la paró tocándole el brazo-
- No, aún no hemos podido hablar nada contigo. Hannah y Yuhuza pueden ayudar a Draken-
- Está bien…- respondió un poco extrañada. ¿Seré una mala feminista? –
- Iré yo a ayudarlas – Mitsuya se levantó. Indirectamente le había dicho que no quería saber de ella. Odette lo siguió con la mirada-
- Eh… eh… doce años después aún te trae loca ¿no? – Smiley se acercó y la empezó a codear, burlándose-
- ¿Qué estupidez estás diciendo Nahoya? – frunció el ceño, pero sus mejillas la delataban. Efectivamente aún quería a Takashi con todo su corazón-
Doce años atrás en el pasado
Al tener un buen comportamiento sus padres la habían levantado el castigo antes de cumplir un mes. Emma, como celebración la había invitado al cumpleaños de Mikey. Le prometió que sería algo suave *mintió* y la castaña, para evitar algún conflicto, pidió permiso alegando que dormiría en la casa de Hinata. Al ser relativamente tranquila, sus progenitores confiaron en ella y solamente le contó la verdad a medias a Sylvie, en caso de alguna emergencia.
Hinata le tomaba la mano, mientras bailaban junto a Emma una canción pegadiza. Odette odiaba bailar pues era bastante mala, así que después de aceptar un baile, se escapó de sus amigas, yendo por un trago. No podía evitar sentirse un poco asustada entre tantas personas diferentes a ella. No conocía los códigos de los delincuentes y mucho menos que tan revoltosos eran en las fiestas. Sabia también como la miraban algunos al ser diferente a ellos. ¿El estatus social era tan notorio? Al verla incomoda, Mikey se acercó a ella.
- Hola… - gritó un poco, sirviéndose un vaso de Jugo. Debido a la música era difícil escucharse con claridad-
- Hola – le respondió de vuelta. No quería tomar tanto alcohol pues tenía miedo de emborracharse y que alguien le hiciera algo- ¿Qué debería tomar? –
- No lo sé – bebió un sorbo de jugo- Yo no tomo alcohol – le indicó su vaso-
- Ya… - Asintió y miró los brebajes que se encontraban. Para su sorpresa había de todo tipo, pero no lograba decidir-
- Mira – Dejó su vaso de lado, tomando uno vacío y comenzó a mezclar algunas cosas, creando una especie de Coctel. Cuando estuvo listo, le agregó dos hielos y se lo pasó a la castaña- He visto a Ken chin preparar estas cosas y ese es el que suele tomar Emma-
- Gracias- la joven miró el vaso y al saber que miró todo el proceso de preparación, tomó un sorbo sin miedo. Para su sorpresa no sabía nada mal- ¡Está muy bueno! –
El rubio sonrío encogiéndose de hombros y volvió a tomar de su jugo. Miró a su alrededor y la mayoría bailaba. Algunos se besaban descaradamente. Otros conversaban y los más osados se drogaban.
- Oye, Odette – la llamó. La de ojos cafés aún seguía a su lado. Lo miró al escuchar su nombre- quería hablar contigo –
- ¿En serio? – tomó un sorbo de su trago y sonrío como tonta. ¿Qué tan rápido procesaba el alcohol su hígado? –
- Sí – asintió y luego de tragar un poco de jugo la miró a los ojos- Gracias por salvar a Ken chin-
Odette asintió con la cabeza. Aún recordaba cuando lo había visto llorar en el rincón de ese hospital público e inevitablemente se sintió conmovida.
- No es nada Mikey, es lo mínimo que podía hacer para ayudar…-
- ¿Tienes conocimientos de enfermería, ¿no? ¿Hiciste un curso o algo así? –
- Algo así. Desde muy pequeña aprendí de primeros auxilios, pero jamás había actuado ante una situación tan extrema como esa, es más – el alcohol la había vuelto más parlanchina. Usualmente prefería callar ante las personas que no conocía bien- ¡Jamás había visto una persona apuñalada en vivo y en directo! –
Mikey la miró por un segundo y al haber terminado su brebaje, dejo el vaso en la mesa. Odette ladeó la cabeza, cerrando los ojos. Ni siquiera se había tomado un vaso de alcohol y ya tenía sueño.
- Quiero que seas la enfermera de la Toman – soltó el rubio. Haciendo que la chica abriera los ojos inmediatamente-
- No… no lo sé, Mikey, no tengo la experiencia – mordió su labio inferior nerviosa- no sé tampoco si quiero hacerlo… -
- No ha sido una pregunta – Dijo, sonriéndole y se alejó de ahí. Maldito Manjiro, siempre se va después de decir algo importante-
Hinata y Emma se acercaron al ver como su amiga se encontraba con cara larga al lado de los tragos. Para sorpresa de la castaña, ella y la rubia habían conectado muy bien, hablando por celular todo el tiempo, al punto de excluir a sus amigas de la escuela, con las cuales compartía, pero no como antes.
- ¿Por qué esa cara larga? – la de ojos color miel le sonrío, frotándole el brazo - ¿estás enojada con Mikey? –
- Un poco – le dijo, pensando en lo que le había dicho el rubio- Me quiere obligar a ser la enfermera de la Toman…-
- Ah… - Ella ya sabía lo que Manjiro le iba a pedir a Odette, antes de que este se lo dijera-
- Emma ¿tu sabias? – Hinata la miró con el ceño fruncido. Que Emma supiera era una especie de traición-
- Si, pero Mikey me pidió que no les contara nada. Perdón…- respondió haciendo un puchero-
- Da igual – Odette se encogió de hombros y dejó su vaso en la mesa- no importa Emma, ya veré como me las arreglo con eso-
La rubia asintió, aún un poco culpable y la pelirroja al ver como la castaña le restaba importancia al asunto, decidió actuar igual.
- Ya, ahora creo que hay otra cosa que deberíamos hacer – Hinata sonrío con malicia mirando a sus dos amigas- Emma, Draken está hablando ahí con Mitsuya. Creo que deberías llevártelo, para dejar a Odette atacar, así matamos dos pájaros de un tiro-
- ¿QUEEEEEE? – Odette la miró asombrada. Le atraía Takashi, pero jamás se lo había dicho a nadie, solo lo había visto dos veces - ¿Cómo sabes eso? –
- Es obvio. Lo miras demasiado… - Emma agregó y Hinata asintió con la cabeza-
- No sé de qué hablan… -
Al girarse para mirar a los dos chicos, la sorpresa de todas fue alarmante. Draken se había ido y en su reemplazo había llegado una chica de cabello castaño claro, muy guapa, la cual hablaba animadamente con Mitsuya. En un momento, el corrió un mechón de su cabello detrás de su oreja. Odette se quería morir ¿Por qué me duele tanto si apenas lo conozco?
- ¿Quién es ella, Emma? – preguntó, haciéndose la desinteresada aún que por dentro se quería morir-
- Creo que es Yuhuza, la hermana de Hakkai…- susurró suavemente. No quería herir a su nueva amiga, pero debía ser honesta- no sé si están saliendo la verdad, pero se ven bastante cercanos…-
- Oh, eso es… está bien ¿no? Apenas lo conozco y a diferencia de contigo, con él he hablado solo dos veces – sonrío con tristeza- ¿Puedo ir a recostarme a alguna habitación de tu casa? – La rubia asintió y la pelirroja le dijo que cuando estuvieran listos para irse con Takemichi, la iría a despertar-
La castaña subió hecha una furia. A diferencia de lo que sus amigas pensaban, su emoción no era de tristeza, si no de molestia. ¿Por qué se sentía tan mal si solamente es un delincuente estúpido? No tiene futuro real y seguramente terminara en la cárcel o algo así. Caminaba pensando en lo más cruel que a su cabeza se le podía ocurrir, hasta que entró a un cuarto. Intentó prender la luz, pero el interruptor estaba malo. Miró por encima y al no ver a nadie se acostó un tanto brusca en la cama. Una voz la hizo quedar helada.
- ¿Quién es? – Mikey murmuró atontado por el sueño-
- Perdón Mikey, soy Odette. No sabía que estabas aquí, le había pedido una hab…- el rubio la interrumpió haciendo un sonido extraño con los labios- ¿Quieres callarte un segundo? Si quieres dormir puedes hacerlo aquí, pero por favor cierra la boca, muero de sueño –
La muchacha asintió un poco molesta. Entendía que Manjiro fuese de sueño ligero, pero no entendía porque era tan egoísta. Emma y Draken le habían planificado una fiesta en su honor y el muy estúpido prefería acostarse a dormir. Refunfuño sin notarlo.
- ¿Qué te pasa ahora? – Odette se había acostado bajo las sábanas, boca arriba. El rubio estaba de espaldas, mirando hacia la pared-
- ¿A mí? Nada, que me va a pasar…- la castaña se sentía incomoda. Aún pensaba en Mitsuya siendo cariñoso con la hermana de Hakkai-
- ¿En qué estás pensando? – preguntó el de ojos negros. Girándose para mirarla, al menos lo que podía debido a la falta de luz-
- ¿No que tenías mucho sueño? – le dijo, mirándolo gracias al poco de luz que se colaba en la ventana-
- Si, pero si hay chismecito puedo aguantar un poco despierto-
Odette frunció el ceño. Mikey era definitivamente la persona más extraña que había conocido en su vida. A veces podía ser el tipo más intimidante del mundo y otras veces, un niño de siete años, demasiado malcriado por sus padres.
- No es ningún chisme. A tu hermana le gusta Draken ¿lo sabías? – quería distraerlo. Emma ya le había dicho que Mikey sabía todo-
- Pfff – giró los ojos, aburrido- todo el mundo sabe eso… - suspiró pensando un segundo – y a ti te gusta Mitsuya -
- ¿Qué? Estás loco…- dijo, haciéndose la tonta. ¿Todos los que la conocían se habían dado cuenta de que tenía Un crush con Takashi? - ¿Qué tan obvia soy? –
- Mucho…- susurró y se acercó a su cuerpo. Abrazándola por la cintura. Odette se quedó quieta como una piedra-
- ¿Qué estás haciendo Mikey? – su corazón comenzó a latir. Si el rubio le intentaba hacer algo, jamás podría pelear contra él y nadie la escucharía debido al fuerte sonido de la música-
- Tengo un poco de frío y tu cuerpo está tibio – le dijo, como si fuese lo más obvio del mundo- no te preocupes, no te voy a tocar. Solamente tengo mucho frío y así lo puedo evitar-
La castaña suspiró aliviada. Aún lo odiaba un poco por abrazarla sin permiso, pero prefería mil veces eso, antes de que la forzara a tener sexo con él. Nuevamente había juzgado mal.
El sol colándose por la ventana le anunciaba un nuevo día. Abrió los ojos con un poco de pesadez y miró a Mikey, el cual dormía babeando a su lado. Se rascó los ojos, los cuales tenían un poco de lagañas. No se había sacado el maquillaje y estaba todo corrido. Su aliento olía asqueroso y tenía pelo de bruja.
- Buenos días – murmuró el rubio abriendo un ojo. Se encontraba en una situación similar a la castaña-
- Buenos días Mikey – respondió mirando el techo. A pesar de que hacía un poco de frío, el calor del de ojos negros ayudaba-
- Estás horrenda, pareces payaso – sonrío, acomodándose para mirarla con más claridad- además tu boca huele horrible-
- Ya, lo mismo puedo decir de ti, baboso – le dijo y automáticamente se arrepintió. No tenían confianza y él podía noquearla de una patada-
- JAJAJAJA – Mikey comenzó a reír divertido y asintió con la cabeza- ¿quieres ver televisión? Probablemente Emma se despierte en un rato más para hacer desayuno –
- Está bien – se acomodó en la cama y el rubio prendió la tele, poniendo caricaturas-
Una hora más tarde sintió como tocaban la puerta de la habitación. Emma abrió con una sonrisa para avisarle a Mikey que tenía listo para comer. Casi se le cayó la boca al ver a su hermano junto a Odette.
- Hola Tonta – El rubio movió su mano a modo de saludo y la castaña quería morirse de vergüenza. Sus mejillas ardían –
- Bajen a desayunar…- murmuró, aún en estado de shock-
Apenas Emma salió, Odette se levantó de un salto. Mikey la miró curioso. ¿por qué hacían tanto alboroto? Solo habían dormido.
- ¿Te da miedo que Mitsuya sepa que dormiste conmigo? – alzó una ceja, extrañado-
- No… - mintió- es solo que dormir con alguien es igual algo intimo y yo jamás lo había hecho con alguien relativamente desconocido-
- Ah…- asintió – si te sirve de consuelo, yo creo que no tiene nada de malo –
Suspiró y le preguntó donde estaba el baño. Para su suerte se encontraba en el piso de arriba. Casi corrió a lavarse el rostro y a hacer pipí. Se aplicó un poco de pasta de dientes con los dedos y enjuago su boca tres veces. Mikey entró después de ella y le pidió que lo esperara, así nadie la molestaría por bajar con él.
- ¿Nadie? – se mordió el labio asustada- ¿Quiénes se quedaron a dormir aquí? –
- Eh…- Manjiro pensó un segundo- la mayoría de los capitanes se quedan cuando hacemos fiesta. Todos viven cerca –
- Ah…- asintió y comenzó a bajar la escalera junto al rubio-
Apenas bajaron tres escalones se podía ver la mesa de centro con todos los chicos que se habían quedado. Odette pudo divisar de reojo a Hinata, Takemichi, Draken, los gemelos Kawata y como no, Mitsuya. Todos los miraban asombrados, pero no decían ni una palabra. Emma intentó aligerar el ambiente, invitándolos a tomar asiento. Mikey miró a Odette pidiéndole sentarse a su lado con una sonrisa. ¿Qué quería hacer este estúpido?
