Decir que Narcisa Malfoy quedo sorprendida era poco, ella esperaba que los cuatro niños regresaran a la oficina era cierto, pero no esperaba que los cuatro pensaban irse con ella. Entendía porque Theo desea irse, incluso puede que entendiera a Pansy; creía que ella sufría de un leve enamoramiento de Draco; pero Zabini, ese chico no debía preocuparse como los otros.
—¿Se dan cuenta de lo que están diciendo? —Pregunto Narcisa de nuevo.
—Tú viniste a buscarme así que me voy contigo madre, el padre de Theo quiere convertir a su hijo en un mortífago así que prefiere irse ahora con nosotros, que esperar al verano, Blaise teme que los mortífagos lo busquen por nuestra desaparición, y bueno Pansy… ella parece haber desarrollado un apego a Blaise y no quiere dejarlo ir. —Narcisa levanto una ceja ante lo último que dijo Draco, pero no comento nada. —Nos vamos todos ahora, o ninguno deja el colegio, así que madre, decide.
Narcisa estaba feliz de haber convencido a su hijo para seguirle, pero el llevarse a tres niños más con ella, era algo que ni siquiera ella hubiera podido haber previsto.
—Realmente no esperaba esto, pero si es la única forma, entonces lo acepto. Una vez que dejemos el colegio, ninguno de ustedes va a poder regresar con sus padres hasta que todo termine, no pienso arriesgar la seguridad de mi hijo por nada. —Dijo Narcisa.
—Si no vuelvo a ver a mi padre no me afectaría. —Hablo Theo.
—Dudo que mi madre se dé cuenta de que me fui, en todo caso dudo que ella regrese a Londres si el Señor Oscuro aparece de nuevo. Ella prefiere evitar los problemas. —Declaro Blaise.
—Mi padre es un seguidor del Señor Oscuro, sin Draco, Theo y Blaise cerca, no tengo ningún lugar donde ir. Tal vez mi padre me borre del árbol de la familia, pero pienso seguirlos a donde vayan. —Hablo Pansy.
Los slytherin siempre se han caracterizado por ser leales a su casa, y era obvio que esos chicos eran leales a sus amigos. Nott y Parkinson iba a buscar a sus hijos sin descanso, las defensas iban a tener que ser más fuertes, pero tampoco era correctos dejar a esos niños acá a sufrir a manos de sus padres.
—Muy bien, he conectado la chimenea para que pueda acceder a la mansión Malfoy. Ingresen y esperen ahí debo asegurarme de que nadie sepa que usamos la chimenea de Snape y menos a donde fuimos. —Hablo Narcisa.
Los cuatro chicos de dos en dos usaron la chimenea y desaparecieron dejando a Narcisa Malfoy con un Snape inconsciente. Narcisa lamentaba el haber tenido que engañar a Snape para poder obtener un lugar a través del cual ingresar a Hogwarts. Quizás no era suficiente, pero lo mínimo que Snape se merecía era una carta de despedida.
Cuando Harry Potter ingreso al comedor del comedor se imaginó que todo el mundo iba a comentar sobre el regreso del-que-no-debe-ser-nombrado. Por lo menos eso esperaba, el ministro de magia en persona lo había visto anoche, él y los periodistas que estaban ahí.
Pero eso no estaba pasando, todo el mundo estaba comiendo. En realidad todos, menos en la mesa de slytherin. Todos ellos estaban cuchichiando y mirando por todos lados. Lo estaban haciendo tan claramente, que todos los estaban viendo queriendo saber que había pasado para que los imperturbables slytherin se comportaron como unos revoltosos Gryffindor.
—Hola Harry, extraño no crees. —Dijo Seamus mirando a la mesa de slytherin.
—Supongo, aunque tampoco están los profesores. —Dijo Harry dándose cuenta por primera vez que no había ningún profesor en el comedor.
Ginny entro corriendo al comedor seguido de cerca por Neville, era curioso que entraran corriendo, pero Harry solo supuso que se debí al hecho de que Ginny tenía prisa. Lo cual era tan alejado de la verdad, Ginny se sentó al frente de Harry y aparto la comida a un lado, para poder estar más cerca de Harry.
—Acabo de enterrarme lo que paso hoy en slytherin. —Hablo Ginny logrando la atención de todo la mesa.
Él no fue el único, ya que varios alumnos en las otras mesas también estaban hablando, lo que sea que paso todo el colegio ya iba a saberlo en unos minutos.
—Cuatro slytherin se fueron del colegio anoche, se llevaron todas sus cosas. Nadie sabe cómo paso, pero los profesores están buscando por todo el colegio tratando de encontrarlos a ellos o el lugar por donde escaparon. Escuche que incluso mandaron a profesores al pueblo a buscarlos, no se sabe quién es, pero parece ser que son de quinto año, ya que tienen a todos los de quinto abajo interrogando. —Dijo Ginny hablando sin detenerse a respirar.
Gire para ver mejor la mesa de slytherin, y Ginny tenía mucha razón. Ninguno de los alumnos de quinto estaba presente. Supongo que cuando terminaran de preguntarles, podríamos ver quiénes son los que faltan.
Los búhos entraron con el correo diario y todo el mundo se separó para dejar que los periódicos y demás cosas empezaran a caer en las mesas del comedor.
Fueron pocos los alumnos que cogieron el periódico, pero una vez que leyeron la portada todo el mundo empezó a pelearse para poder leer el profeta. Así de simple, todo el mundo olvido que faltaban cuatro slytherin en el colegio.
Harry recogió un poco de jugo de calabaza y luego abandono el comedor con la intención de ir a visitar a sus amigos que estaban ahora mismo en la enfermería.
—Te acompaño Harry, tampoco tengo ganas de estar en el comedor. —Dijo Ginny alcanzando a Harry.
—Estoy seguro de que Hermione debe de estar muriéndose de ganas de leer el periódico.
—Seguro, además debe de estar muriéndose de aburrimiento en la enfermería.
Harry había estado deprimido todo el día, así que se puede decir que cuando entro en la noche al comedor fue la única persona en todo el colegio que no estaba enterado del último chisme del colegio.
—… pues yo creo que se fueron por vergüenza, no hay otra razón por la que se hubieran ido de esa manera, y en plena noche. —Estaba hablando Seamus mientras comía.
—¿De qué hablas Seamus? —Harry le pregunto a Ginny.
—Que no sabes, Malfoy, Nott, Parkinson y Zabini fueron los slytherin que se fueron anoche. Nadie sabe cómo lo hicieron, pero dicen que un adulto tuvo que ayudarlos. —Ginny se pegó más a Harry y susurro la última parte. —Algunos dicen que los mortífagos los ayudaron a irse.
No sería nada raro que Malfoy se hubiera ido con los mortífagos, después de todo su padre es uno de ellos, su tía fue la que… ella ataco a Siruis.
—Pues no me sorprendería si Malfoy aparece de nuevo luciendo la marca tenebrosa. —Dijo Harry molesta.
—Tal vez, pero irse con tres personas más. —Ginny comento.
Todos ellos eran seguidores de Malfoy, seguramente todos ellos se han ido para unirse al que-no-debe-ser-nombrado. Hay nuevos mortífagos por los que vamos a tener que preocuparme.
—No hay necesidad de preocuparnos, ellos deben de estar con sus padres mortífagos. —Harry dijo molesto.
—Supongo.
Snape tuvo que saber que aceptar recibir a Narcisa Malfoy a una hora tan impropia no podía ser bueno. Nunca hubiera podía llegar a imaginar que Narcisa iba a poder lograr conectar su chimenea a la mansión, y todo ello sin que nadie en el colegio o el mismo se diera cuenta.
Lo que había pasado en el Departamento de Misterios ya estaba causando suficiente problemas, para agregar lo que está pasando ahora a todos los problemas.
—La Srta. Greengrass ya despertó. —Hablo Madame Pomfrey. —Les recomienda que hablen con ella tranquilamente, sigue un poco desorientada.
—Gracias Madame Pomfrey, ahora nos encargamos. —Hablo Dumbledore
A Snape no le quedo a otra que seguir a McGonagall y Dumbledore a la enfermería, dudaba mucho que la srta. Greengrass pudiera ser de mucha ayuda. Aunque había que reconocer que la persona que le había lanzado el hechizo petrificador había sido bastante descuidado.
Ojala pudiéramos conseguir alguna pista de lo que había pasado, ya sabía que había sido Narcisa la que se había llevado a los chicos, pero no entendía porque razón se los había llevado. No había podido comunicarme con el Señor Oscuro, así que no estaba seguro de si Narcisa se los había llevado por órdenes suyas o por otras razones.
La enfermería estaba más lleno de lo que se suponía, pero Madame Pomfrey se había encargado de colocar a Greengrass apartada de los Gryffindor y demás miembros restantes de la Orden.
—Buenos días srta Greengrass, nos gustaría saber qué es lo que paso. —Pregunto Dumbledore.
—Pansy Parkinson, eso es lo que paso. Ella me ataco y se fue dejando a mi suerte, deben de castigarla. —Grito Greengrass.
Esperar que respondiera las preguntas sin soltar quejas era imposible, todo sería mucho más fácil si pudiera ver su recuerdo sin tener que soportar su voz quejándose de todo.
—¿Sabe dónde está? —Pregunto McGonagall.
—En la torre de astronomía, ahí es donde Blaise se lleva a todas sus conquistas. Voy a estar feliz cuando Blaise la bote. —Hablo Greengrass molesta.
Por lo menos tenemos la confirmación de que Blaise y Pansy se fueron juntos, voy a tener que colocar encantos para que los chicos no entren en el cuarto de las chicas. Es obvio que Blaise no encontré ningún problema a ingresar al cuarto de Pansy.
—Srta. Greengrass, le aseguro de que sr. Zabini y la Srta. Parkinson no se encuentra en la torre de astronomía. —Hablo McGonagall.
Ni en ninguna parte del colegio para ser más exactos, ya había varios profesores buscándolo por Hogsmeade, aunque dudaba que Narcisa y los otros estuvieran cerca. Ni siquiera tenía la seguridad de si ellos todavía seguían en Londres.
—Pregúntenle a Theo y Draco, alguno de ellos debe de saber algo, la última vez que los vio todos estaban en la sal común. Se están quejando de que los Gryffindor habían escapado, Crabbe y Goyle están en la enfermería, quizás ellos saben algo.
Es obvio que Daphne Greengrass no es la más inteligente de su familia, en el momento que la noticia se filtrara, iba a tener a Parkinson y Nott pidiendo explicaciones sobre sus vástagos. Si mencionaba el nombre de Narcisa, iba a ser un caos completo, el Señor Oscuro de por si debía de estar lo suficientemente molesto con los Malfoy como para agregar más cargas en su contra.
—Srta. Greengrass con su permiso me gustaría tomar el recuerdo del incidente, no queramos importunarla más. —Hablo Snape moviendo la varita en sus manos.
—¿Va a castigar a Pansy por lo que me hizo? —Pregunto Daphne.
—Por supuesto, me asegurare que la Srta. Parkinson recibe el castigo apropiado por lo que hizo.
—Muy bien, puede tomarlo. —Dijo Greengrass.
Snape movía su varita y se acercó a Greengrass, obtener el recuerdo no fue tan difícil, por lo menos de esta manera ya no tenía que preocuparme de que dijera algo que no debía.
—Necesito un pensadero. —Dijo Snape guardando el recuerdo en una botella de pociones.
Había suficientes problemas ahora mismo, necesito solucionar esto cuanto antes. Lo más probable es que los alumnos de slytherin redujeran su número considerablemente el año que viene.
—No me parece correcto lo que hay hecho Snape. —Hablo McGonagall alcanzándolo.
—Greengrass no iba a decir nada, solo estaba molesta. Además esta es la forma más rápida de saber lo que paso, lamento si mis métodos no te gustaron. —Dijo Snape molesto.
La oficina de Dumbledore era la única que tenía un pensadero, prefería tener una confirmación de que esos cuatro se fueron juntos.
—Snape esa niña ni siquiera sabe a lo que acepto. —Siguió hablando McGonagall.
—Te hubieras quedado en la enfermería con Dumbledore viendo a tus preciosos Gryffindor, y déjame a mí encargarme de los slytherin.
Snape llego al despecho y sin ninguna ceremonia le cerró la puerta a McGonagall.
—Veamos qué fue lo que Greengrass observo. —Entonces Snape coloco el recuerdo en el pensadero y espero a que todo empezara.
Daphne había estado durmiendo tranquilamente en su cama, cuando un ruido molesto empezó a despertarla. Se movió en la cama y empezó a abrir los ojos lentamente.
Era bastante tarde, así que ver a Pansy completamente vestida y guardando todas sus cosas en su baúl era bastante extraño. A Daphne no le importaba lo que Pansy estaba haciendo, pero el ruido que realizaba no le permitía dormir.
La puerta esta casi cerrada, así que cuando Blaise entro por ella apenas y se escuchó por el ruido de cosas moviéndose por todo el cuarto. En el momento que Daphne se dio cuenta que Blaise estaba en la habitación, se sentó en la cama.
¿Qué rayos haces Blaise Zabini acá? Grito Daphne completamente molesta.
Petrificus Totalus Grito Pansy apuntando a Daphne.
El ataque fue tan sorpresivo que tanto Blaise como Pansy se quedaron con la boca abierta viendo como Daphne caída petrificada en su cama.
¿Pansy que hiciste? Hablo Blaise acercándose a ver a Daphne totalmente inmovilizada en la cama.
Me sorprendido, fue un accidente. Hablo Pansy temblorosa.
Draco va a matarnos, dudo mucho que eso pueda decirse una escapada limpia. Hablo Blaise mirando a Daphne. Ni modo, alguien mañana tendrá que despetrificarla. Dijo todo ello mientras tomaba la colcha de la cama y lo acomodaba para que pareciera que estaba durmiendo.
¿Por qué subiste? Pregunto Pansy encongiendo dos baúles grandes.
Los otros estaban con prisa, me mandaron a buscarte. Dijo Blaise.
Ya acabe, lo mejor es irnos antes de que alguien más nos vea. Dudo que dejar petrificado a todo slytherin sea una buena idea. Pansy termino de colocarse una capa oscura y se fue de la habitación.
Blaise se quedó un momento más, movió su varita cerrando las cortinas de la cama de Daphne y se fue cerrando la puerta con llave.
Es obvio que Blaise y Draco se fueron con Pansy, era de suponer que Theo estaba con ellos. Era improbable que Nott se fuera por su parte el mismo día que sus amigos escogieron irse, o en todo caso, el día que Narcisa decidió llevarse a su hijo y a sus amigos con ella.
Lo mejor era que el Señor Oscura no supiera nada, le escondía suficiente secretos, uno más no iba a significar mucho a la larga.
