Capítulo 10

Había pasado exactamente cuatro días desde que habían llegado a Grimmauld Place, como se esperaba los Gryffindor regresaron rápidamente a Hogwarts. Nadie de la orden desea que sus preciosos niños se vieran contaminados por la compañía de los slytherin. Se podía decir que la única criatura feliz con la presencia de los chicos era el elfo Kreacher.

—Creo que ya hemos descansado lo suficiente, deberíamos irnos mañana en la noche. —Comento Draco. —Tener a tantas personas vigilándonos es molesto.

—Sí, cualquiera diría que tienen miedo de que nos robemos la plata de la familia. —Hablo Pansy.

—Si ese fuera el caso, técnicamente la plata es de Draco ahora. —Dijo Blaise sonriendo.

—Aunque estoy seguro de que la plata de los Black debe de ser muy fina, creo que deberíamos esperar un poco más. —Dijo Theo.

—Has conseguido algo en la biblioteca de la mansión. —Comento sin interés Draco.

—Estoy sorprendido que esos libros sigan en la casa, cualquiera pensaría que el ministerio ya los tendría en una cámara con dos aurores custodiándolo. —Hablo Theo son sorna.

—Vaya, y Granger no le ha dicho a ninguno de sus amigos lo que la biblioteca de los Black esconde. —Pregunto con sorna Draco.

—Eso fue lo mismo que pensé, hasta que me di cuenta que la biblioteca tiene sus propios hechizos. Creo que solo los sangre pura pueden acceder a esos libros. —Explico Theo. —Son los únicos libros que se nota que no han sido usado por bastante tiempo.

—¿Qué dicen esos libros? —Pregunto Blaise con curiosidad.

—Hay hechizos desde como curar un dolor de estómago, hasta libros sobre como eliminar la sangre por completo de un mago. —Hablo Theo. —Hay muchos y variados, pero hay algunos hechizos de lucha y defensa muy interesantes.

—Si nadie sabe de los libros, solo tómalos. —Hablo Draco. —Podemos analizarnos más tranquilamente en otro lugar.

—Dame tres días más, deseo asegurarme de tomar todos los libros que necesitemos. —Hablo Theo.

—Seria soportar a todos los de la orden observándonos a cada momento, pero si puede ayudarnos supongo que podríamos soportarlos. —Hablo con molestia Pansy.

—Kreacher vendrá con nosotros ¿verdad? —Pregunto Blaise.

—Los de la orden no van a quererlo cerca, además la magia de los elfos es diferente a los de los magos. Dudo que pase mucho tiempo antes de que los mortífagos se den cuenta de que nos escondemos en las propiedades de los Black. —Comento Draco. —Soy el Lord Black ahora, pero mi querida tía Bella, tiene más sangre Black que yo. Tener a Kreacher cerca, quizás sea nuestra única forma de escapar más adelante.

Ninguno de los chicos dijo nada, pero todos recordaban como Kreacher había logrados sacarlos de la casa Malfoy cuando los rodearon. Los elfos se dedicaban a las labores domésticas, pero en época de guerra, el poder traspasar las barreras de protecciones era una cualidad envidiable.

Draco en ese momento pudo darse cuenta porque su madre había ordenado a los elfos de la casa que se fueran de la mansión. Todos los elfos estaban en la mansión que los Malfoy poseían en Francia y no podían regresar hasta que un Malfoy en persona los fuera a buscar.

Las ordenes habían parecido bastante extrañas cuando su madre las había pronunciado, pero tomando en cuenta las cosas ahora, había sido lo mejor que podía haber hecho su madre.

—Tener dos elfos es bueno entonces, no vamos a poder siquiera asomar la cabeza fuera de la casa desde ahora. —Comento Blaise.

—Los hechizos de ilusión son lo único que van a evitar que termine volviéndome loca con tanto encierro. —Hablo Pansy.

—Es mejor que la alternativa, eso es seguro. —Dijo Blaise.

—Entonces habrá que preparar las cosas, para dejar este lugar en tres días. —Hablo Draco.

—Supongo que no queremos que los de la orden sepan nada ¿no? —Dijo Pansy.

—Por supuesto, soportarlos una semana es tiempo más que suficiente. —Dijo Draco.

—Si, aunque va a ser muy aburrido. —Dijo Pansy. —Con los Gryffindor cerca, por lo menos podíamos divertirnos un poco. Se los llevaron rápidamente de aquí.

—Vaya Pansy, no creí que estuvieras tan aburrida. —Comento Theo con burla.

—El encierro no es lo mío. —Comento encogiéndose de hombros.

—Pues yo me divirtiendo pensando en lo molesto que mi querido padre debe de estar ahora mismo. —Comento Draco. —Sino fuera arriesgado enviaría a Pixie a vigilarlo para saber que hace.

—Si de verdad quisieras hacerlo enojar deberías hacerte amigo de Potter y sus amigos, sobre todo de Granger. —Hablo con burla Blaise. —Imagina, el heredero de la ilustre casa Malfoy amigo de una sangre sucia. Eso sí sería algo que haría que el patriarca de los Malfoy sufra un colapso.

Pansy y Theo esperaron que Draco le tirara algo a la cabeza a Blaise, pero cuando el pelirrubio no hizo nada, se acomodaron mejor en sus asientos y vieron a su amigo.

—Yo estaba bromeando. —Comento Blaise cuando observo la seriedad con la que Draco estaba tomando sus palabras.

—Quizás, pero tus palabras no dejan de ser ciertas sin embargo. —Comento Draco parándose.

Los tres chicos pocas veces habían visto al heredero Malfoy tan serio, tomando en cuenta las circunstancias, el comentario de Blaise había sido más que equivocado.

—Theo que es lo que pasaría con la fortuna de los Malfoy si llego a morir. —Pregunto Draco.

—Si no hay nadie que pueda reclamarla legítimamente, probablemente el ministerio tome el dinero y las propiedades. —Comento Theo siendo cuidadoso con sus palabras.

—Así que el apellido Malfoy y legado desaparecerían por completo. —Comento Draco.

—Eso no tiene que pasar. —Comento Pansy.

—Realmente no me importa que el apellido Malfoy desaparezca, pero la idea de agrandar las bóvedas del ministerio, no me agrada mucho. —Dijo Draco. —Además el poder decirle a mi padre en manos de quien va a quedar su legado, es algo más que interesante.

—¿Qué estás pensando Draco? —Pregunto Blaise.

—Que me gustaría mucho decirle a Lucius Malfoy antes de morir, que una sangre sucia va a ser el heredero de la fortuna Malfoy. —Hablo el adolescente con una sonrisa en la cara.

—Siruis Black nombro a Potter su heredero, pero aun así tú lograste tomar posesión del legado de los Black. —Hablo Theo encarando a Draco. —Puedes nombrar heredero quien quieras, pero al menos que sea un Malfoy, no puede legitimarlo como heredero.

—Es cierto, pero existe una forma para poder convertir a una sangre sucia en un Malfoy legítimo.

—No puedes hacerlo. —Grito Pansy. —Granger te hechizaría por siquiera decirlo.

—Granger no es la única sangre sucia en todo Londres. —Comento con molestia Draco.

—Pero es la única sangre sucia que realmente importa. —Comento Theo.

—Solo es una idea, además dudo que Granger siquiera tolere estar conmigo en la misma habitación por siquiera un minuto, así que es imposible que pueda decirle algo. —Hablo Draco descartando la idea.

Probablemente era cierto, pero ninguno de los otros tres chicos le creyó nada. Irónicamente, ahora estaban felices de que no hubiera ningún Gryffindor cerca. Si alguien hubiera escuchado lo que Draco dijo, hubiera considero que el chico debía de ser internado con urgencia.

Remus Lupin había quedado a cargo de vigilar a los slytherin, Draco Malfoy no tenía nada contra el hombre lobo, pero el verlo cada vez que volteaba era molesto. También era molesto que no les permitieran leer el periódico, lo bueno era que no eran buenos escondiendo el periódico.

El ministerio se había encargado de atrasar la noticia del ataque a la casa Malfoy, pero el haber usado el juego maldito para quemar la casa era una noticia que simplemente no podía esconderse. Algunos creían que mi padre había quemado la casa, lástima que Theo no pudiera tomar el crédito por ello.

Aunque la última noticia que adornaba el diario era también muy interesante, los mortífagos estaban atacando en varios lugares. Draco solo tenía un objetivo y era claro que nadie en la orden pensaba ayudarlo. No era seguro, pero lo más probable era que la mansión Malfoy fuera el cuartel de los mortífagos.

—Kreacher —Llamo Draco.

—Si amo. —Apareció el elfo.

—Si te doy una orden ¿mi ti Bella podría darte otra orden o anular la mía? —Pregunto Draco.

—Kreacher sirve a la familia Black, no a la familia Lestrange. —Dijo el elfo.

—Quiero que aparezcas en la mansión Malfoy y averigües lo que está haciendo mi padre, pero nadie en la mansión debe de verte o saber que estás ahí. —Hablo Draco.

—Si amo.

—Averigua en qué momento del día está solo y regresa a informarme. —Ordeno Draco.

—Si amo. —Entonces el elfo desapareció.

—Ya empezaste a planear algo. —Hablo Blaise parado en la puerta.

—¿Qué pasa? —Pregunto Draco.

—Algo paso en Hogwarts, hay varios Gryffindor en la sala. No estoy seguro, pero me pareció haber oído la voz del profesor Snape y McGonagall. —Hablo Blaise.

—Pansy está espiándolos. —Dijo Draco.

—Sí, está escondida. Hay muchos Gryffindor. —Comento Blaise.

—Hay que averiguar qué pasa, quizás podamos usar lo que pasa en el colegio a nuestro favor.

Como Blaise había dicho se podía escuchar las voces de los Gryffindor, lo que sea que paso debió de ser muy grave. Pansy estaba parada a un lado de la puerta que daba a la sala, pero dado los gritos y bulla era imposible que alguien la oyera así decidiera ponerse a cantar.

—¿Qué has oído? —Pregunto Blaise.

—Potter ataco a un slytherin, como era de esperar al poco rato se desato un duelo de magia en el colegio. En la pelea lastimaron a un tejón de primero, Snape quiera que castiguen a los Gryffindor. Dumbledore al parecer está en la casa y no puede ir al colegio. —Comento Pansy encogiéndose de hombros.

—¿Hay slytherin en la casa? —Pregunto Draco.

—No, están en la enfermería. Parece que Potter y su grupo los venció. —Dijo Pansy.

—¡Cállense! —Se escuchó del grito de Granger.

Los tres chicos se asomaron a la puerta y pudieron ver como Granger estaba en medio de la sala apuntando con su varita a Ronald Weasley.

—Es suficiente Ron, todo el mundo cállese ahora. —Termino Granger.

Los tres slytherin miraron detenidamente en la habitación y reconocieron a todos los presentes. Como era de suponer estaban Potter, Weasley, Granger, mini-Weasley, Longbottom, Lovegood y Finnigan. Si Potter empezó una pelea era obvio que todos los involucrados fueran Gryffindor, pero era raro que Lovegood también estuviera presente.

Tomando en cuenta lo rara que era la chica, no era extraño que hubiera terminado involucrada también.

—No pueden castigarnos, Crabbe empezó todo. —Se quejó Ron. —Si él no nos hubiera tratado de hechizar no hubiera pasado nada.

—Vincent Crabbe solo quería saber si decía la verdad, no creo que él hubiera trato de hechizarte Ron. —Hablo Luna.

—¿Crabbe? —Módulo Pansy a sus compañeros.

—¿Qué es lo que Lovegood le habrá dicho? —Pregunto Draco.

—No debiste de detenerte a hablarle. —Se quejó mini Weasley. —Meterse en las conversaciones de los slytherin nunca es bueno.

—Pero lo que Crabbe estaba diciendo no era cierto, yo solo estaba tratando de decirle la verdad, pensé que iba a estar bien con que le corrigiera. —Hablo la chica. Draco pudo ver como Granger gruñía y rodaba los ojos ante las palabras de la rubia. —No creí que se fuera a enojar tanto al decirle que Theodore estaba bien.

Los tres slytherin se miraron asustados y se pegaron más a la puerta para poder escuchar mejor la conversación. A ninguno de los cuatro se les había ocurrido que debía de advertirle a los Gryffindor de que no los mencionaran en el colegio, ya que no creyeron que ninguno los mencionara.

—Que los nargles te dijeran que Nott estaba vivo no cuenta como verdad, además tampoco le gusto a los slytherin que dijeras que eras amiga de Nott. —Se quejó mini Weasley.

Si hubiera podido los tres chicos hubieran gruñido, antes de que Lovegood se fuera de nuevo, iban a hacer que Theo hablara con Luna. Era bueno que nadie le creyera a Luna, o ellos podrían tener muchos problemas.

—Ginny es suficiente. —Hablo Granger.

Draco había notado como ni siquiera Potter o Weasley habían tratado de defender a Luna, era obvio que los tres habían decidido no decirle a nadie que estaban en la casa. Probablemente Dumbledore les había dicho que no dijeran nada, aunque era claro que para Luna sus palabras no habían sido suficientes.

—Es que Luna no debió de decirle nada, ahora que Malfoy ya no está en el colegio Crabbe y Goyle se dedican a dar órdenes por todo el lugar. Son más odiosos que el propio Malfoy. —Se siguió quejando mini Weasley.

—Es cierto, incluso Harry cree que esos dos están haciendo algo prohibido. —Hablo Longbottom apenas levantando la voz. —Lo hemos visto varias veces por el tercer piso, cerca de la sala de los menesteres.

Los tres chicos se miraron sin entender nada, ninguno sabía que podían hacer esos dos en esa sala.

—Después de todo gracias a Malfoy todos los slytherin saben ahora donde está la sala. —Dijo Seamus. —Por lo menos este año no tenemos que verlo.

—Seamus suficiente, no deberíamos de hablar Malfoy o los demás. —Dijo Granger.

—Que importa, es seguro que debe de estar con su padre ahora. Seguramente estaban haciendo algo prohibido y por ello terminando quemando su casa. —Hablo Seamus.

—Yo queme la casa Malfoy en Yorkshire, y no fue ningún accidente. —Hablo Theo entrando por la otra puerta con un libro en la mano.

—Theodore Nott. —Hablo Lovegood corriendo a abrazar al chico.

Si no hubiera sido porque los slytherin estaban apoyados en la pared se hubiera caído de la impresión. Era la primera vez que veían que alguien abrazara a Theo, sus amigos pudieron darse cuenta Theo estaba sorprendido, pero solo coloco su brazo en el hombro de Luna y le sonrió.

—Me alegra el verte, la profesora McGonagall no me dijo hasta cuando ibas a quedarte. —Hablo la chica sin soltarlo.

—Probablemente me vaya hoy mismo. —Hablo Theo mirando a sus compañeros.

Ahora que Theo había aparecido era imposible que los Gryffindor dijeran algo más, supongo que fastidiar a los Gryffindor era lo único que quedaba hacer. Draco se apartó de la pared y dejo que los otros chicos lo vieran.

La aparición de Theo los sorprendió lo suficiente para dejarlos paralizados, pero al ver a Draco mini Weasley, Finnigan y Lomgbotton sacaron sus varitas apuntándolos.

—Granger no vas a dejar que nos ataquen verdad, estamos desarmados. —Hablo Draco entrando con las manos levantadas.

—¿Hermione? —Hablo mini Weasley.

—Bajen sus varitas, no van a atacarnos. —Dijo Potter.

—¿Entonces Luna dijo la verdad? —Dijo mini Weasley mirando a Potter. —Ella es amiga de Nott.

—Hay cuatro slytherin en la casa y su preocupación es Lovegood y Nott. —Dijo Blaise con las manos en los bolsillos. —Me siento un poco menospreciado.

—¿Cuatro? —Pregunto Lomgbotton.

—Sí, Pansy estaba también está acá. Estaba escuchando su discusión, pero se aburrió y prefirió regresar a la habitación. —Comento Blaise.

Lo que en realidad Blaise quiso decir fue que, como era obvio con la presencia de más Gryffindor cerca lo mejor era irse esta noche. Así que Pansy había ido a la habitación a terminar de recoger lo que íbamos a llevarnos. Era un día antes de lo planeado, pero lo mejor era irse mientras todos estuvieran concentrados castigando a los Gryffindor.

—¿Cómo es posible? —Pregunto Finnigan mirando a todo el mundo.

—No es algo que te interese Finnigan, creo que deberías de devolver ese libro. —Hablo Draco mirando a Theo. —Quizás Luna quiera ayudarte.

Lo mejor era que Luna dejara de mencionar que había visto a Theo, Draco vio como su amigo entendió el mensaje y asintió. Tomo de la mano a Luna y salió de la sala.

—No puede llevarse a Luna. —Protesto mini Weasley.

—Escuchaste a Luna, ella es amiga de Theo. —Hablo Blaise. —No son divertidos si no están peleando, mejor voy a buscar a Pansy.

—Blaise tiene razón, no son divertidos si no están peleando.

Draco vio como Granger parecía molesta, pero no dijo nada. Además, iba a estar ocupada respondiendo las preguntas de mini Weasley y los otros dos. Por lo menos había conseguido algo.

Los padres de Crabbe y Goyle eran mortífagos, si ambos estaban haciendo algo seguramente era prohibido y peligroso. Quizás Kreacher puede averiguar qué es lo que estaban planeando los mortífagos.

Lástima que no pude comentarle a Granger la idea de Blaise, hubiera sido muy divertido de ver su expresión después de ello.