La Kunoichi Semidiosa

CAPÍTULO 1

Casi tres años han pasado de quinta guerra ninja había comenzado la paz y la alianza que alguna vez había existido entre las cinco grandes Naciones ahora era nada más que historia y todo era por culpa de la ambición de poder desmedida de la Cuarta Tsushikage y el Quinto Raikage quienes le habían exigido al Sexto Hokage Kakashi Hatake quien se había visto a retomar el puesto después del fallecimiento de su sucesor a causa de un misterioso y desconocido virus en el corazón que les entregará la información del paraderos de los bijuu el cual su sucesor había llevó alguna ubicación desconocida después de que la cuarta gran guerra shinobis terminará como una medida de precaución para evitar que lo que había ocurrido en ese entonces no volviera a repetirse y algo lo que aparentemente ya habían olvidado o simplemente lo estaban ignorando a favor desuambición

Caminando por el bosque se encontró una joven de diecisiete años

La joven era alta y tenía un cuerpo delgado y curvilíneo con pechos copa D y un tracero grande y firme piel clara cabello rojo largo atados en una cola de caballo y ojos azul cerúleo con la pupila rasgada vestía chores negros camisa azul oscuro de manga larga con el símbolo de Uzumaki a cada lado de sus hombros chaleco táctico chunin abierto y sandalias ninjas negras

Está joven era Keyla Uzumaki hija mayor del séptimo hokage, nieta del cuarto hokage y quinta hokage y jinchuriki del bijuu de nueve colas

La por la que Keyla estaba caminando por el bosque era porque estaba regresando a Konoha después de una misión para entregar algunos suministros a sus aliados de Sunakagure además de también reforzar la barrera que protegía la razón de la villa escondida

Cuarenta y cinco minutos despues

Keyla por aqui sigue mi voz….

Maldita sea hay está de nuevo Keyla pensó y de hecho si ya no estaría tanda a la rareza de los ninjas pensaría que se estaban volviendo loca

Keyla por aquí sigue mi voz volvió a repetir como si ya no tuviera cosas más importantes que hacer en este momento que seguir alguna vos al azar o algo así aunque a decir verdad también sintió un poco de curiosidad por quién podría ser ya según sabía los únicos que podrían hacer algo como esto eran los jinchuriki y los Yamanaka y hasta donde estaba enterada la mayoría de los Yamanaka estaban muertos y los que no lo estaban se encontraron en coma o eran demasiado jóvenes para incluso acceder a su Chakra y en cuanto a los jinchuriki bueno ella actualmente era la unica en el mundo

Después de pensarlo algunos instantes y con la curiosidad finalmente apoderándose de ella la joven cambio su rumbo y se encontró encontrándose en la dirección en dónde provenía la voz no sabía cómo podría ser podría ser posible que pudiera saber como seguir una voz en su cabeza pero realmente no era algo para tomarle mucha importancia después de todo eso no estaba ni cerca de la mayor rareza que este mundo podía ofrecer

Keyla continua surgiendo la voz hasta que pronto llegó aun claro en el bosque donde vio a una mujer sentada en una roca y que parecía estar esperándola

La mujer tenia el cabello castaño oscuro piel clara ojos verde y vestía de una manera que le recordaba a una mujer típica de la realeza

Eres la mujer que habló en mi cabeza Keyla pregunto sin rodeos nunca había sido una para la sutileza con sus palabras y no estaría comenzando ahora

La mujer se quedó aturdida por su franqueza aunque también hubo un sentimiento de nostalgia al recordar a su amado pelirojo

Al igual que su padre la mujer pensó con un pequeño sonrojo y una sonrisa antes de recomponerse

Asi es princesa pero por favor siéntate cosas tenemos que discutir la castaña dijo y dijo a una roca frente a ella

Prefiero estar de pie Keyla se despidió haciendo que la mujer frunciera el ceño no acostumbrada a ser despedida de esa manera pero asintió de todas formas

Muy bien mi nombre es Hera diosa del matrimonio, la familia también, la maternidad y las mujeres soy tu madre convirtiéndote en una semidida Hera revelo Keyla se puso rígida dijo que era su madre

Estás mintiendo, mi madre está muerta Keila dijo

No, no lo soy es posible que hayas oído de mi forma mortal Karin Uzumaki o talvez debería decir Karin Namikaze Hera dijo que su cabello y ojos parpadearon en rojo y carmesí respectivamente durante unos segundos

Esto hizo que Keyla se congelara eso es imposible su madre estaba muerta murió envenenada solo unas horas después de que ella naciera

Si eso es cierto ¿Por qué estás aquí ahora? keyla pregunto

Es que una madre no puede visitar a su adorable y hermosa hija Hera dijo

Claro y papá no odiaba a los Uchiha Keyla dijo sarcástica

Hera suspiro y se rió un poco por el comentario de su hija Naruto odiaba los Uchiha tanto como Athena podia odiaba a los romanos

Ok… ok está bien no tienes vine hasta aquí solo de visita vine a llevarte conmigo a mi mundo para que no te pase lo mismo a qué a tu hermanito sintiéndose un poco mal por no poder hacer más por el pequeño Boruto ya incluso si el chico no era su hijo realmente se habia encariñado con los mocosos

Y que te hace pensar que iría contigo Keyla dijo mientras se daba la vuelta y comenzaba a alejarse del lugar caminando en la dirección en la que había llegado

Hera frunció el seño esto estaba saliendo como ella esperaba y pensando si hubiera sido mejor que Athena viniera por Keyla en vez de ella ya que por lo que sabía esas dos compartieron un profundo vínculo tanto como ella deseaba poder tener con su princesa algún día

Keyla Hera dijo apareciendo frente a Keyla detenida la joven peliroja que cruzo sus brazos y miro a la diosa directamente a los ojos

Todavía sigues aquí… oa caso tenías la impresión de que iría contigo algún lugar Keyla dijo

Lo siento hija mía pero no tienes opción cierra los ojos Hera dijo sin esperar respuesta y empezó a brillar intensamente obligando a Himawari a protegerse los ojos

Cuando abrió los ojos se encontró mirando un bosque completamente diferente

Pero que demonios Keyla dijo mientras miraba a su alrededor con molestia

Ve por ese camino pronto llegaras a un lugar llamado Campamento Mestizo ahora debo despedirme antes de que mi "esposo" se de cuenta de mi ausencia Hera dijo brillando intensamente obligando a Keyla a protegerse los ojos nuevamente

Una vez el destello desapareció Keyla resopló fastidiada antes de comenzar a caminar en dirección a la que la diosa le había indicado no sabia donde estaba así que pensó que su mejor opción era ir donde la mujer había dicho que fura y averiguar más sobre este asunto

Cincuenta y cinco minutos despues

Keyla avanzo rápidamente por el bosque dirigiéndose en la dirección en la que la diosa le había indicado todo hasta el momento había sido tranquilo y nada lo había atacado ni había tenido ningún tipo de inconveniente

Tal vez podría decir que siendo un poco paranoica pero después de todo este era un mundo nuevo sin contar que los últimos años de su vida a estado luchando en una guerra sin sentido

Fue en ese momento cuando una explicación llamaría la atención de la peliroja que dirigió su vista hacia la dirección donde escucho la dónde escucho la explosión solo para encontrarse con algo bastante peculiar

Viendo lo que parecía un hombre toro atacando a un niño pelinegro junto a sus acompañantes

Que… me están tomando el pelo Keyla dijo incrédula en su tiempo como Kunoichi ella se había topado con cosas bastante extrañas pero nunca en su vida había visto una maldita vaca con esteroides entonces que sería lo siguiente un caballo con alas

Sin darle más importancia siguió con su camino después de todo no era como si pensara pelear contra esa cosa de todos modos

Ella no sabía que era y no quería arriesgarse

Continuo avanzando durante otro par de minutos hasta que finalmente llegaría a una gran colina que decidió llamar rápidamente

Una vez que llegó a la sima vio lo que parecía ser una especie de señal que no estaba en un idioma que ella sabía pero que por alguna razón podía entenderlo

Campamento Mestizo... Keyla susurro y se invitó a la entrada encontrándose con un hombre sentado en una silla de ruedas que parecía como si estuviera esperando a alguien o algo

fin del capítulo