ANTES DE COMENZAR:
La decisión de poner gemelos la tomé por las siguientes razones:
- En los fanfics que he leído sobre el tema, L tiene sólo un bebé con Misa, una NIÑA.
- Ya que todos los sucesores de L son hombres, poner a un sólo (nuevo) niño sería un poco cansado; de poner a una sola niña, entraríamos en el primer punto y no habría innovación. Si no hay innovación, las cosas no funcionan, babys~
Notas:
-Letras en cursivas en ESTE capítulo, significan un flashback. Esto, debido a que no acostumbro a poner flasbacks en mis historias, ya que los considero feos, pero creo que este fanfic lo vale.
-Contiene OoC
-Algunas de las acciones de los gemelos las basaré en experiencia personal, ya que tengo un hermano de cinco (casi seis) años n.n
-Death Note no me pertenece
.-.-.
Tomorrow
"Esto tarda demasiado", mencionaba una y otra vez el mejor investigador del mundo mordiéndose el pulgar al punto de sacarse sangre. Por momentos, sus deseos de comer azúcar por más angustia que deducción los saciaba con barras de chocolate y galletas rellenas. Ignoraba cuánto tiempo llevaba tocando con los pies la fría superficie de una silla beige que se había vuelto gris con el pasar de los años, mientras sus pulgares inferiores luchaban entre sí con frenesí.
-Watari- llamó con aburrimiento ante la mirada de los presentes. Sus desesperación le impedía pensar en si era bueno o malo el hecho de estar rodeado por viejos compañeros del caso Kira y por alguna extraña y estúpida razón, de sus tres sucesores. Pues más que tranquilizarlo, lo frustraban aún más con comentarios sin sentido y preguntas a las cuales no respondía- ¿cuánto más falta?
-Bueno, Ryuuzaki-habló el anciano mirando un reloj de bolsillo de color ocre- debería saber que esto no es un asunto rápido. El trabajo de parto lleva horas desde su inicio.
-Ha pasado mucho tiempo, la dilatación cervical debe haber terminado. Además, la expulsión de la placenta y las membranas fetales se realiza en una hora cuando máximo y…
-Vaya, Ryuuzaki ha estado leyendo del tema- murmuró Matsuda, confundido por las palabras de su antiguo jefe, las cuales pasaban a segundo plano en su mente en ese momento-
-No lo pongas más nervioso, Touta- susurró Kanzo Mogi golpeando el brazo del mencionado con su codo- no debería asombrarte que él se haya informado sobre el proceso
-¿No deberías estar diciéndole algo? – preguntaba Wedy a su compañero estafador, ambos recargados en una pared algo alejados de los policías- Después de todo eres padre experimentado, has pasado por esto dos veces ya
-Estará bien. Que lo viva… Já, quién lo diría. El gran L es un manojo de nervios.
-Se ve patético- desvió la mirada- ¿qué hacemos aquí para empezar? …
-Por cierto, ¿no deberías estar con ella?- Inquirió el adolescente rubio- Ya sabes, las cosas esas de agarrar la mano mientras ella puja y lanza maldiciones por que no soporta el dolor que le causa el nacimiento de tu cachorro. ¿Acaso le tuviste miedo? Porque la modelito sí que es bastante agresiva y paranoica…
-Es como tú- interrumpió su mejor amigo sentado junto a él con un juego portátil en manos-
L guardó silencio. Bastante tenía con todo el "escándalo" que estaban haciendo los presentes como para soportar más comentarios al respecto. Él sabía el lugar que debía ocupar ante los ojos de la sociedad y los médicos, pero había sido la propia modelo quien le había impedido estar con ella en ese momento tan especial para ella. Se sentía completamente inferior ante las miradas del grupo de personas que parecían haberse reunido para reafirmar su nerviosismo, y es que de nada servía mirarlos con sus aterradoras pupilas ónix, si sus piernas no podían estarse quietas y temblaban sin descanso.
Minutos interminables pasaron como horas. Sin darse cuenta de por cuánto tiempo había hundido su cara entre sus piernas, un pequeño peso extra lo hizo reaccionar de su ensimismamiento. Subió la cabeza para encontrarse con las miradas de los presentes y con Matsuda a un lado suyo, apoyando una mano sobre su hombro tal como lo había hecho alguna vez en la antigüedad.
El policía asintió y lo hizo dirigir la mirada hacia Watari, quien iba al encuentro con la persona por la que habían ido a ese hospital específicamente. Un viejo conocido que sabía la existencia del orfanato y los cuantiosos secretos en él que jamás serían revelados. Dicha persona estaba quitándose el cubrebocas dejando ver su mentón empapado con diminutas gotas de sudor.
L, al percatarse de que era la persona que había atendido a su (aun) prometida, no dudó en levantarse de su lugar y caminar hacia su tutor entre susurros. De reojo, no pudo evitar notar que era seguido por los presentes a una distancia poco prudente.
-…y, justo, él es el padre –alcanzó a escuchar Ryuuzaki al llegar, mientras Watari lo señalaba con la palma de la mano derecha-
-Entiendo. Señor- giró hacia el pelinegro para hacer una reverencia al percatarse de sus rasgos asiáticos- felicidades, son una niña y un niño completamente sanos y fuertes
-¡¿SON DOS?! –Gritaron los demás a sus espaldas-
-Son… ¿dos?- En ese momento Ryuuzaki dejó de sentir su humanidad. Sus labios se entre abrieron con lentitud y su acostumbrado ceño fruncido se debilitó suavizando su mirada. La infinidad oscura de sus pupilas se fue dilatando hasta dejar ver el gris de sus iris notándose como algo más que una delgada línea sobre la infinidad oscura. Dejó de respirar por un momento, su vista solo captaba las imágenes movidas por las zarandeadas que los investigadores le propinaban por las felicitaciones a las que no ponía atención.
Dirigió la mirada a Watari quien reía con gozo y algo de malicia al ver en la reacción fantasmal de su protegido, un gran rastro de felicidad inconsciente.
./././.
Las gotas de agua caían agresivamente sobre su firme piel llevándose todo rastro de espuma con olor a coco. Después de un largo día de trabajo, ella gustaba refrescándose con un baño de agua más fría que tibia, justo al caer la noche.
Suspiró de satisfacción y tras cerrar las llaves de agua, enredó una toalla blanca alrededor de su cuerpo y la anudó sobre su pecho. Con una segunda toalla comenzó a secar su cabello con algo de agresividad y salió del cuarto de baño encontrado dentro de su habitación.
Al cruzar el umbral de la puerta, localizó de reojo una figura humana sobre su cama matrimonial y al girar la cabeza, arqueó una ceja con algo de sorpresa.
-¿"Ryu", mi amor? ¿Qué haces aquí?
Ryuuzaki, que hasta ese entonces leía un pequeño libro sentado en la cama en su usual posición, fijó sus ojos en ella. Aunque llevaban varios años casados, pocas veces tenía la oportunidad de verla recién bañada y sobre todo, cubierta únicamente con un par de toallas.
-Te ves bien-mencionó llevándose un dedo a la boca, poniendo usual atención en sus piernas y posteriormente en la cintura aun notoria sobre la gruesa toalla
Misa Amane estaba, sin duda alguna, en el auge de su belleza. A sus 25 años no era ni muy joven ni muy vieja. Su rostro mantenía la elasticidad y suavidad que tenía en sus años de soltera; su cuerpo había adquirido la firmeza de la madurez gracias a los cuidados y el ejercicio realizados tras su parto; su cabello largo y dorado llegaba a la mitad de su espalda; y su fleco cubría las cejas sobre sus grandes y hermosos ojos caoba.
Las expresiones que había en su rostro la gran mayoría del tiempo dejaban poco a la imaginación sobre la razón de su popularidad: eran dulces y tiernas; seductoras y sexys. Tan contradictorias pero sin duda alguna, naturales.
-Oye, ¡no seas pervertido!... –sonrió dirigiéndose a la cama junto a él- ¿no deberías estar trabajando en lo de Estados Unidos…?
- Ya terminamos. Mello ayudó bastante
-¿En serio?
-Ayumi y Ren le aventaron harina y huevos y lo hicieron enojar. Trabaja mejor en dichas condiciones.
-¿Enojado?
-No, siendo un pastel de chocolate-bromeó sin un rastro de sarcasmo o diversión en su voz
Misa asintió para después llevar la mirada al piso. Ryuuzaki, al darse cuenta, supo lo que significaba. Más del 90% de las veces en que ella realizaba dicha acción, lo hacía por una simple razón: esperaba atención. Dicho motivo había sido razón para unas cuantas peleas en el pasado, pero, aunque al pelinegro no le convencía mucho tener que hacer aquello día con día, sabía que era lo más considerado y la mejor forma de evitarse problemas con su esposa.
-¿Qué tal tu día?
-¿Eh? ¿En serio me preguntas eso?
-Eso dije…
-Bueno- ella sonrió dejando a un lado la toalla con la que secaba su cabello, sentándose frente a Ryuuzaki sin importarle mojar la cama con la humedad del otro pedazo de tela- fue muy cansado. Primero la entrevista en el programa matutino y sus preguntas sobre cómo era mi vida de madre, luego la sesión de fotos y para colmo, los reporteros no dejan de preguntar sobre la nueva tienda. Mañana tengo una entrevista de nuevo, hablaremos de la nueva película, del negocio y… -frenó al darse cuenta de la rapidez de sus palabras. Le había emocionado el hecho de sentirse importante para su esposo que había olvidado que con regularidad, sus pláticas desenfrenadas hartaban a las personas- bueno, fue cansado.
A lo largo de los años, además de volver a sus trabajos de cantante, actriz y modelo, había incursionado en el mundo empresarial, lanzando su propia línea de ropa y accesorios, pagada con la fortuna de su esposo como regalo de bodas, pero la cual había tenido que esperar por el poco tiempo que tenía libre en su nueva vida.
-Ya veo. Debe ser frustrante
-Se aprende a lidiar con eso con el tiempo
Ella le sonrió al ver que él ponía su libro sobre el buró a un lado de la cama de sábanas blancas y recorría su cuerpo hacia el respaldo de ésta. Sin embargo, al recorrer su expresión con la mirada, pudo notar con algo de miedo que el hombre tenía el ceño levemente más fruncido que siempre.
-¿Dormirás conmigo esta noche?
-Así es. ¿Te molesta?
-¡Para nada! ¡Me encanta! –ella se coló entre sus piernas y lo abrazó mojando al instante su camisa blanca. Ryuuzaki quedó estático por un momento, sabía que, aunque a ella le enojara, no podía responder al abrazo por una simple razón…- Esta noche me gustaría…-
-Misa… -interrumpió- ¿sabías que hay arañas y serpientes en tu armario? –mencionó con voz vacía, mirando de reojo a dicho lugar.
Al instante, los gemelos salieron corriendo del armario entre gritos y llantos dejando a una desconcertada Misa con boca semi abierta. No sabía con exactitud cuánto tiempo llevaban ahí encerrados, pero la simple idea de que pudieran llegar a ver algo más que un abrazo con su pareja le daba escalofríos.
-¿Desde hace cuánto lo sabes?-preguntó sentándose sobre sus pantorrillas, sosteniendo la toalla sobre su pecho
-Los escuché aguantar la risa cuando mencioné a Mello
Ella se sonrojó al darse cuenta de la situación que habían pasado, hasta que notó como efectivamente los dos niños ya habían abandonado la habitación. Volvió a colarse entre las piernas del pelinegro e inclinó su cuerpo para plantar un delicado beso sobre sus labios en señal de agradecimiento.
-¡Iugh! – gritaron con repulsión los niños desde la puerta, asomando solamente sus cabezas. Al sentirse descubiertos una vez más, abandonaron por completo la escena de su plan.
-¡Pff! Que insisten...
-Oye Ryuuzaki ¿me das uno de tus…?… Wow~ -interrumpió Mello entrando, considerando que si aquellos niños habían salido de la habitación, no habría algo por qué pedir permiso. Al momento, abrió los ojos al ver la escena que protagonizaba su mentor con Misa escurriendo los restos de su ducha. Un leve sonrojo apareció sobre sus mejillas y tragó saliva por la mirada fulminante del investigador - olvídalo, vengo luego. Buenas… noches, buenas noches.
Ryuuzaki observó con algo de diversión la escena y Misa suspiró rendida. Parecía que no podían estar tranquilos en su propia casa.
-Mello es un idiota… -susurraron los dos al unísono-
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-Ya no llores- rezaba el niño "abrazando" a su hermana sobre las sabanas, casi acostado sobre ella. No había conseguido destaparla pero escuchaba sus sollozos a través del pedazo de tela en color lila- andales, ¿si, Ayu?
-Para ti es facilísimo –mencionó entre ruidos de narices- no era tu plan
El gemelo menor asintió en su mente y se quedó mirando a un punto fijo en el piso sin darse cuenta que el sueño comenzaba a ganarle aún con su cabeza recargada sobre el bulto bajo las sábanas. Ocupar a su hermana como almohada no era para nada cotidiano, pero sí lo era escuchar como lloraba y se escondía cada que un deseo no le era cumplido o que se iba la luz en ese lugar.
Después de unos momentos bostezó con ternura y al compás de la respiración tranquila de su ahora dormida hermana, sus ojos se fueron cerrando poco a poco, dándose a la tarea de soñar. Para Ren, el haber hecho enfurecer a la víctima favorita de su gemela, ser perseguido por toda la casa y culminar con una pequeña y casi invisible llamada de atención por parte de su padre había sido muy cansado. Claro estaba, que no había contado con que el primer intento por descubrir algo sobre su padre sería ese mismo día y que, sobre todo, fallaría quien sabe porqué.
A su perspectiva infantil, esconderse en el armario de sus padres, escuchar su conversación y salir del lugar cuando ambos fueran a buscarlos para arroparlos, había sido buena idea. Pero su padre los había descubierto por alguna razón y los había espantado con una mentira. Lo único bueno de ese asunto era, que sí habían logrado averiguar algo con la conversación de la pareja.
Primera pista: Su padre era alguien que se relacionaba con un señor llamado Estados Unidos.
Sonrió en su mente recordando aquella valiosa información y sintió entonces un par de brazos que lo tomaron con suavidad, cargándolo hasta dejarlo en su cama al otro lado de la habitación compartida, tapándolo después con las suaves y delgadas sábanas rojas que a él tanto le gustaban. Aún sin abrir los ojos, sintió la frialdad de una mano recorrer su frente con delicadeza para librar su rostro de los mechones de cabello que lo cubrían y luego posarse un par de segundos sobre la cima de su cabeza en señal de afecto.
El niño se llevó un dedo a la boca y adoptó posición fetal para poder descansar mejor, al sentir la luz del cuarto apagarse, entre abrió los ojos pudiendo así observar a su padre alejarse y dejar la puerta abierta para que la luz del pasillo entrara.
Fin del capítulo II
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HORA DE LA CONVIVENCIA CON LA AUTORA!:
Hola! Bueno. Agradezco infinitamente sus comentarios n_n estos días tuve una valiosa revelación que espero que cambie mi vida para bien. Para festejar, me puse a escribir (porque aparte de todo casi "muero" por enfermedad).
Me siento algo… desesperada xD porque la inspiración llegó a mi y me puse a escribir el fanfic de L y Matsuda que les venía comentando (y va quedando bien!), además de que ya pensé en la tercera parte de la serie Lemmon de Misa y L, escribí un par de drabbles de Watar muchas cosas más. Mi imaginación se desató, pero como me gusta hacerlas sufrir (¿), tendrán que esperar por ellos /…
Respondo comentarios!:
Nit: a mi me emociona tu comentario! ya verás que todo eso se aclarará a su tiempo nvn
Chicarebel: Por qué no lo haces? Sería interesante ver tu perspectiva n.n!
Saashi samy: agradezco mucho tus consejos, veré como agrego esos flashbacks sintiéndome cómoda, al menos por este, sí puse mitad y mitad, creo que se entiende. A mi también me gustaba más Rem, pero lo veo muy femenino xD y quería poner a Ayumi a fuerzas… mmm me llama mucho la atención tu propuesta de poder ver shinigamis o lo de los ojos, en definitivamente sería terrorífico.
Barbara/Natalia Vizz/ vernica: gracias por sus comentarios y sugerencias!
Bel-808: n.n fue dificil decidirme, al principio iba a ser niña
DanoninoPeace: gracias a ti por tus comentarios tan bellos en este y el otro fic
Neko Aisaka: muchas gracias, me alegro que te gustara n/n
LxMSF: del otro fic, si, pense que el anillo era too much xD y lo del fic GB, es que quiero hacer algo largo n.n aun no se que
Masha Rue: jaja, pues si, era sorpresa *^*! Y me alegra que te gustara n.n si te parecen feos, tirnes algun nombre falso para Ren?
Rox: Casemonos y pongamos monumentos nuestros!/ Aplausos! / y ya verás que pondré a un L bastante… e.e primerizo! Yeeei, y si, veremos a Matt, y a Near~ … y bueno, en si, no me gusta la música japonesa NO SOPORTO LAS VOCES DE LOS JAPONESES, al menos no de los grupos idol, los odio con todo mi corazón, pero el jpop es diferente. Igual no lo oigo, sólo algunas canciones que me mega recomiendan. Yo lo que sí oigo es Kpop (hay de todo!), de hecho, hasta bailo (ahí te invito a alguna presentación que tenga~) Y Nu'est la verdad, a mi no me van, son muy irrelevantes en mi vida, pero puedo recomendarte algunas canciones de kpop. Si quieres mandame un anonimo a mi ask (está en mi perfil), de mientras, unas cuantas.
Sixth sense* (BEG); the chaser (Infinite); Mamma mia* (kara); Quasimodo*/Sherlock- (SHINee); ETERNITY (VIXX); The grasshopper song/ pray (sunny hill, de mis favoritos) ; 12.30 (la use para un cap en el otro fic)/ Good Luck*/ (Beast); Flower / incredible (Xiah); the ghost of wind (ZE:A), fantastic (Henry). si quieres reirte un poco: My copycat (Orange Caramel); si quieres oir covers: Hyeya- SHINee (cover de Y si fuera ella), This love- G-Dragon (cover de TL, de Maroon 5)
